La legislación europea sobre diligencia debida es un paso en la dirección correcta, pero la UE debe hacer más

La votación del informe del Parlamento con respecto a la directiva propuesta sobre la diligencia debida empresarial en materia de sostenibilidad es un paso importante para lograr que las empresas pongan a las personas y al planeta por encima de las ganancias y rindan cuentas por sus acciones.

La época en la que las empresas podían obtener ganancias a costa del respeto de los derechos fundamentales de la mano de obra de sus proveedores a nivel mundial, así como de la explotación del medioambiente, tiene los días contados.

Sin embargo, el proceso aún no ha terminado y las fuerzas opositoras siguen activas. La presión ejercida en contra de la Directiva de la UE ha sido enorme, y sus detractores lograron algunos triunfos en la votación final del Parlamento Europeo. Por ejemplo, se retiraron las referencias al deber de la dirección de la empresa de actuar en interés de las personas y del planeta. Tampoco habrá más margen de maniobra para que los Estados miembros puedan ir más allá de los requisitos mínimos de la UE, no se invirtió la carga de la prueba impuesta sobre las víctimas ni se incluyó plenamente al sector financiero.

Ahora que el Parlamento Europeo ha formulado su posición, pueden comenzar las negociaciones tripartitas con el Consejo y la Comisión Europea para una adopción final de la Directiva de la UE, que está prevista para finales de 2023.

IndustriAll Europe, IndustriALL Global Union y sus sindicatos afiliados en más de 100 países piden a los negociadores de la UE que resuelvan las lagunas restantes y adopten, por primera vez en la historia, las reglas de diligencia debida vinculantes y transnacionales exigidas por los 50 millones de personas que trabajan en las industrias que representan.

Las actividades comerciales, tanto dentro como fuera de la UE, deben llevarse a cabo de manera responsable, y las empresas deben asumir la responsabilidad de sus acciones.

Judith Kirton‐Darling, subsecretaria general de industriAll Europe, declaró:

“Esta votación es un paso en la dirección correcta, pero la Unión Europea debe cumplir con los trabajadores y hacer que todas las empresas rindan cuentas. ¡Los trabajadores merecen condiciones de trabajo adecuadas y que se respeten sus derechos! Las empresas europeas no pueden hacer la vista gorda ante sus cadenas de suministro. ¡Hay que anteponer las personas a las ganancias!”

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:

“Este es un gran paso hacia la responsabilidad empresarial y la rendición de cuentas en la protección de los derechos humanos en las cadenas de suministro mundiales. La UE debe encabezar las iniciativas para promover el respeto, la protección y el empoderamiento de los trabajadores, y la lucha para lograrlo continúa. El siguiente paso debería ser adoptar una posición similar con respecto al Tratado Legalmente Vinculante de las Naciones Unidas”.

 

Glencore sigue anteponiendo las ganancias a las personas

Las incontables violaciones de derechos humanos y laborales de parte de Glencore, que socava la Transición Justa y silencia a sus detractores, fueron el tema central de la reunión, al igual que las preocupaciones planteadas por las comunidades indígenas.
 
Los sindicatos, las ONG y las comunidades indígenas presentes compartieron relatos escalofriantes del impacto de la salida irresponsable de Glencore de la mina de carbón Prodeco, en Colombia.
 
Juan Carlos Solano, del sindicato afiliado de IndustriALL en Colombia, Sintracarbón, expresó: 

“Muchos de los empleos son tercerizados y los trabajadores de estas empresas tienen peores condiciones de trabajo. Sufren de acoso y les pagan salarios desiguales. ¿Qué va a hacer Glencore al respecto?”

La comunidad indígena Yukpa, de Colombia, vive en los límites de El Cerrejón, la mina de carbón más grande de América Latina, propiedad de Glencore desde 2021. Esta comunidad sufre los impactos negativos de la minería a cielo abierto a gran escala, y sus ríos están siendo desviados o contaminados. Los líderes de la comunidad informaron a la RGA que mueren 40 niños cada año a causa del agua envenenada. 

Durante la reunión, las críticas no cesaron. Dominic Lemieux, copresidente del sector minero y de DGOJP, declaró: 

“Glencore sigue trabajando con subcontratistas en la mina de cobre Horne Smelter en Canadá, lo que socava el convenio colectivo”.

Glencore prefiere un estilo no intervencionista de gestión, mediante el cual le otorga a la dirección local la facultad de tomar decisiones operativas sin referencia a una norma mundial. Los cuestionamientos planteados durante la RGA sobre el lamentable historial de lucha de Glencore con respecto a los problemas sociales, ambientales y de gobernanza nunca se abordaron directamente y, a menudo, se trasladó la responsabilidad a las direcciones locales a cargo de las minas. 

A pesar de las críticas constantes, el presidente de la junta directiva, Kalidas Madhavpeddi, respondió a todas las preguntas de forma genérica y sin ofrecer disculpas: 

“Glencore respeta los derechos humanos y trabaja en estrecha colaboración con las comunidades indígenas. Respetamos los sindicatos y los derechos laborales. Condenamos cualquier violación cometida contra las personas que trabajan en las minas y en las comunidades”. 

Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL, declaró: 

“Estamos muy decepcionados. A pesar de las pruebas ofrecidas, Glencore lo negó todo. Ellos trasladan todo a las actividades locales; la junta directiva no se hace responsable de nada. Cualquier cosa que afecte a los trabajadores, las comunidades y las comunidades indígenas no es culpa de Glencore”.
 
“Vamos a intensificar nuestra campaña mundial: Glencore no puede seguir obteniendo ganancias a expensas del bienestar y la vida de las personas”.

La RGA tuvo lugar en el último de varios días de reuniones, que incluyeron la reunión de la red de Glencore y el encuentro pre-RGA para inversionistas.


 

Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales

Las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, a pesar de no ser jurídicamente vinculantes, son uno de los pocos instrumentos internacionales que los sindicatos pueden utilizar para ayudar a garantizar el respeto de las normas internacionales del trabajo por parte de las empresas multinacionales (EMN).

En su revisión de 2011, las Líneas Directrices se reforzaron considerablemente mediante la inclusión de elementos clave de la labor de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos. Además, se logró una mayor armonización entre el capítulo sobre empleo y relaciones laborales y la Declaración de la OIT sobre EMN. Como resultado, las Líneas Directrices pasaron a ser aplicables de forma explícita a los trabajadores en relaciones laborales indirectas y en las cadenas de suministro.

Los gobiernos que se adhieren a las Líneas Directrices deben constituir Puntos Nacionales de Contacto (PNC), organismos responsables de ayudar a resolver las reclamaciones que puedan plantearse por presuntas infracciones de estas normas.

Las Líneas Directrices pueden utilizarse para defender los derechos sindicales de todas y todos los trabajadores, ya sean empleados permanentes, subcontratados o presentes en otras partes de la cadena de suministro. La mayoría de las reclamaciones presentadas por sindicatos en virtud de las Líneas Directrices refieren a los derechos de los trabajadores a formar sindicatos, afiliarse a ellos o a negociar colectivamente, pero también a una serie de otras cuestiones, como el trabajo precario, la divulgación de información, el trabajo forzoso, la discriminación, la salud y la seguridad, el medio ambiente y la corrupción.

La Comisión Sindical Consultiva (TUAC) de la OCDE elaboró una serie de pautas, la Guía para sindicalistas sobre las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, cuyo fin es ayudar a los sindicatos a utilizar las Líneas Directrices de 2011 en sus campañas y lugares de trabajo para defender los derechos laborales y mejorar las condiciones de vida y de trabajo. También contiene una lista de verificación para sindicatos.

Proceso de reclamación ante los PNC

La Guía de la OCDE de Diligencia Debida para una Conducta Empresarial Responsable ofrece información valiosa sobre la diligencia debida y los mecanismos de reparación.

La función de la OIT

Creada en 1919 como parte del Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial, es el único organismo tripartito de las Naciones Unidas, Agrupa a los representantes de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores de sus 187 Estados miembros.

La Oficina Internacional del Trabajo, la Secretaría de la OIT, emplea a unas 2700 personas de 150 países en su sede de Ginebra (Suiza), y en unos 40 países de todo el mundo. Sus actividades están dirigidas por el director general y el Consejo de Administración de la OIT, del que forman parte representantes de los Estados miembros y de grupos de trabajadores y de empleadores.

Programa de Trabajo Decente

Como parte de su misión, la OIT tiene como objetivo lograr el trabajo decente para todos, fomentando el diálogo social, la protección social y la creación de empleo, así como el respeto de las normas internacionales del trabajo. Con el apoyo de sus socios para el desarrollo, la OIT presta asistencia técnica a más de 100 países para alcanzar esos objetivos.

Normas internacionales del trabajo

La OIT establece normas internacionales del trabajo a través de los Convenios, que son ratificados por los Estados miembros, o las Recomendaciones, que no son vinculantes.

Los Convenios se elaboran con aportaciones de los grupos gubernamentales, de trabajadores y de empleadores en la OIT. Luego, son adoptados por la Conferencia Internacional del Trabajo, que se reúne todos los años en Ginebra.

Al ratificar un Convenio de la OIT, un Estado miembro lo acepta como instrumento jurídicamente vinculante. Muchos países utilizan los Convenios como herramientas para armonizar sus leyes nacionales con las normas internacionales.

Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo

Adoptada en 1998, esta Declaración compromete a los Estados miembros a respetar y promover ocho principios y derechos fundamentales en cinco categorías, hayan ratificado o no los Convenios pertinentes.

Estas son:

Los sindicatos en la OIT

La representación del grupo de los trabajadores proviene de las confederaciones sindicales nacionales, por lo que los sindicatos desempeñan un papel crucial en la elaboración de las políticas en la OIT. La Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la Secretaría se dedica a fortalecer los sindicatos independientes y democráticos para que puedan defender mejor los derechos y los intereses de los trabajadores.

La guía para los trabajadores desarrollada por la ACTRAV describe los principios sobre la libertad sindical establecidos por los órganos de supervisión de la OIT. Además, ayuda a entender cómo pueden usarse los procedimientos de la OIT de la mejor manera para defender los derechos e intereses de los trabajadores.

Función de supervisión de la OIT

La OIT supervisa la aplicación de los Convenios ratificados por los Estados miembros, tarea que lleva a cabo mediante la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, que controla el cumplimiento de las normas fundamentales del trabajo. Pueden presentarse quejas en contra cualquier Estado miembro que incumpla un Convenio que haya ratificado. Solamente pueden presentarse quejas contra gobiernos, y estas se atenderán durante la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada cada año en junio.

También cumple esta función a través de la Comisión Tripartita de la Conferencia Internacional del Trabajo sobre la Aplicación de Convenios y Recomendaciones.

Los Estados miembros también deben que enviar informes sobre los avances en la aplicación de los Convenios que han ratificado.

Quejas

Se pueden presentar quejas contra los Estados miembros que incumplan los Convenios que han ratificado. Las quejas pueden provenir de otro Estado miembro que haya firmado el mismo Convenio, de un delegado a la Conferencia Internacional del Trabajo o del propio Consejo de Administración de la OIT.

Los sindicatos utilizan el procedimiento de quejas y la Conferencia Internacional del Trabajo para llamar la atención sobre violaciones de los derechos laborales y sindicales en los Estados miembros.

En el marco de la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social (Declaración EMN), la OIT ha establecido un procedimiento para contribuir al diálogo entre las empresas multinacionales y los representantes de los trabajadores con respecto a la aplicación de los principios de la Declaración EMN: Diálogo entre las empresas y los sindicatos.

Puede obtenerse más información en www.ilo.org

Instrumentos de las Naciones Unidas

Los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos consisten en expertos en la materia independientes con mandatos para informar y asesorar sobre los derechos humanos desde una perspectiva temática o de un país en particular. En octubre de 2021, había 45 mandatos temáticos y 13 de país, incluidos:

Las personas cada vez cuentan con más medios para reivindicar sus derechos a nivel internacional. Desde principios de la década de 1970, los mecanismos internacionales de denuncia se han desarrollado rápidamente y, hoy en día, es posible presentar denuncias ante las Naciones Unidas por violaciones de los derechos contenidos en los nueve tratados de derechos humanos llamados “fundamentales”.

Estos nueve tratados se refieren a:

(i) los derechos civiles y políticos;

(ii) la tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes;

(iii) la discriminación racial;

(iv) la discriminación por motivos de género;

(v) los derechos de las personas con discapacidad;

(vi) la protección de todas las personas contra la desaparición forzada;

(vii) los derechos de los trabajadores migrantes y sus familiares;

(viii) los derechos económicos, sociales y culturales;

(ix) los derechos del niño.

Los mecanismos de denuncia están diseñados para ser accesibles a todos. No es necesario ser abogado ni estar familiarizado con los términos jurídicos y técnicos para presentar una denuncia en virtud de los tratados en cuestión.

Los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos dejan claro que las empresas mundiales son responsables de las condiciones en sus cadenas de suministro, independientemente de dónde se realice el trabajo y cuál sea la relación laboral.

Las negociaciones para un tratado vinculante de la ONU comenzaron en 2014. Las federaciones sindicales internacionales continúan ejerciendo presión para poder contar con un instrumento jurídicamente vinculante para regular, en el derecho internacional de derechos humanos, las actividades de las empresas transnacionales y de otros tipos.

El Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección

El Acuerdo de Bangladesh, suscrito entre UNI, IndustriALL Global Union y marcas mundiales de ropa, se creó en 2013. Desarrollado como respuesta al derrumbe del Rana Plaza, donde murieron más de 1100 trabajadores y trabajadoras de la confección, el Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección promueve lugares de trabajo seguros a través de inspecciones de seguridad independientes, programas de capacitación y un mecanismo de quejas para proteger a los trabajadores contra los riesgos de salud y seguridad laboral.

Este acuerdo jurídicamente vinculante transformó la seguridad de las fábricas en la industria de la confección de Bangladesh: salvó vidas, promovió la libertad sindical y aumentó la negociación colectiva.

En septiembre de 2021, el Acuerdo de Bangladesh se amplió a un Acuerdo Internacional. El nuevo acuerdo transfirió las funciones de inspección en Bangladesh al Consejo Tripartito de Sostenibilidad de la Confección (RSC, por sus siglas en inglés), que incluye marcas, sindicatos y propietarios de fábricas.

El Acuerdo Internacional se centra en la salud y la seguridad en el sector. Sus términos lo hacen jurídicamente vinculante, ya que es aplicable en el país de origen de los firmantes.

Además, contiene un mecanismo de arbitraje independiente, que solo puede utilizarse si una empresa acepta usarlo con este fin.

En diciembre de 2022, el Acuerdo se extendió a Pakistán.

Las normas del trabajo en los bancos multilaterales de desarrollo

La CSI publicó un manual sobre el uso de salvaguardias laborales vinculantes en los bancos multilaterales de desarrollo para exigir el respeto de los derechos de los trabajadores. Este documento incluye un método para notificar a las instituciones cuando una empresa que recibe un préstamo esté violando derechos fundamentales.

El manual proporciona información sobre cómo funcionan estos bancos, el contenido de las salvaguardias laborales, el seguimiento de los proyectos de préstamos propuestos y en curso, la interacción con los bancos y cómo presentar quejas cuando se violan los derechos de los trabajadores. Además, ofrece una guía rápida con la información esencial para iniciar acciones, seguida de información más detallada sobre cómo utilizar las salvaguardias de forma exitosa.

Los sindicatos han utilizado las salvaguardias para mejorar las condiciones de trabajo, sindicalizar y negociar colectivamente. Cuando surgen conflictos, los sindicatos pueden averiguar si un banco de desarrollo está vinculado al lugar de trabajo en cuestión y utilizar las salvaguardias. En otros casos, pueden supervisar los préstamos propuestos y garantizar que el banco y el prestatario respeten los derechos de los trabajadores desde el principio.

Aunque las salvaguardias son vinculantes, las infracciones por parte de prestatarios y subcontratistas siguen siendo demasiado comunes. Los sindicatos siguen exigiendo que los bancos multilaterales de desarrollo ejerzan la diligencia debida y el control necesarios para hacer cumplir las salvaguardias. Algunos de los problemas en su aplicación se derivan de las lagunas existentes en las salvaguardias laborales, como los términos demasiado restrictivos en relación con la legislación nacional y la libertad sindical.

La guía ofrece a los sindicatos la información necesaria para presionar por mejores salvaguardias cuando los bancos realicen revisiones periódicas de sus políticas.

Foto: ©Ahmad Al-Basha/Gabreez/OIT

Cómo buscar reparación a través de mecanismos internacionales

El documento Promoción del uso estratégico de los Instrumentos Internacionales para la acción sindical, publicado por la OIT, proporciona información valiosa sobre los diferentes instrumentos internacionales que pueden usarse para fortalecer el diálogo social, la negociación colectiva y la conducta empresarial responsable.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, expresó:

“Estas herramientas existen y, aunque el uso de las herramientas internacionales puede ser un proceso lento, el hecho de interponer una reclamación es una forma de presión que puede aprovecharse a nivel nacional. Les recomendamos que lo analicen con atención para ver si puede ser de utilidad para sus sindicatos”.

Existe un creciente cuerpo legislativo que rige las cadenas de suministro mundiales y protege a los trabajadores en situaciones vulnerables. Un ejemplo reciente es la legislación alemana sobre la cadena de suministro. En virtud de esta norma, que entró en vigor el 1 de enero de 2023, los trabajadores y sus defensores podrán demandar a las empresas alemanas ante los tribunales de este país por violaciones de los derechos humanos y ambientales, incluidos los abusos de los derechos laborales.

“Necesitamos una legislación en materia de diligencia debida obligatoria que incluya el acceso a vías de reparación jurídica. Es la acción colectiva, el sello distintivo y el poder del movimiento sindical internacional, lo que nos ha dado la capacidad y las herramientas para luchar por la transformación de las cadenas de suministro mundiales. Continuaremos desempeñando nuestro mandato de asegurarnos de que las vidas de nuestros miembros mejoren a través de la promoción de los derechos laborales, la consolidación del poder sindical, la confrontación del capital mundial y la garantía de políticas industriales sostenibles”,

declaró Atle Høie.

Instrumentos internacionales disponibles para los sindicatos

Acuerdos Marco Globales (AMG) Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales
La función de la OITEl Acuerdo Internacional
Instrumentos de las Naciones UnidasLas normas del trabajo en los bancos multilaterales de desarrollo

Federaciones sindicales internacionales piden la colaboración de gobiernos y empleadores para combatir las violaciones de derechos humanos y sindicales en Bielorrusia

La represión de los sindicatos libres que tuvo lugar en Bielorrusia en las últimas décadas culminó, en 2022, con la disolución del Congreso de Sindicatos Democráticos de Bielorrusia (BKDP) y sus afiliados, y el arresto y detención de más de 40 dirigentes y activistas sindicales, incluidos el presidente del BKDP, Yarashuk, y el vicepresidente, Antusevich.

En vista de esta escalada de la represión del sindicalismo libre y del persistente fracaso del régimen bielorruso en la aplicación de las conclusiones de la Comisión de Investigación de la OIT de 2004, la próxima Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) debe acordar tomar medidas en virtud del artículo 33 de la Constitución de la OIT, con el fin de presionar al Gobierno para que libere a los dirigentes y activistas sindicales, restablezca los sindicatos y demuestre un compromiso real con la aplicación de las recomendaciones de la Comisión de Investigación.

Se ha desarrollado un proyecto de resolución (Apéndice VI del documento de la Oficina) que reúne las medidas recomendadas por el Consejo de Administración. Instamos a los sindicatos de todo el mundo a presionar a sus gobiernos y organizaciones empresariales para que voten con los representantes de los trabajadores en la CIT en apoyo de un conjunto integral de medidas que involucren a los órganos de la OIT, los Estados Miembros y las organizaciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas.
 
Durante más de 20 años, los órganos de la OIT han condenado la injerencia del Gobierno en las actividades y elecciones sindicales, la disolución forzada de sindicatos y la detención de dirigentes sindicales, así como sus despidos e inclusión en listas negras. La Comisión de Investigación de la OIT de 2004 concluyó que el movimiento sindical bielorruso había sido objeto de importantes injerencias por parte de las autoridades y presentó recomendaciones al Gobierno del país.

Sin embargo, este siguió suprimiendo el movimiento sindical independiente de forma sistemática. Las autoridades bielorrusas se refieren a los sindicatos independientes como “extremistas” y “terroristas”, y participan en campañas de difamación con un mensaje claro y explícito de que cualquier persona que esté asociada de alguna manera con el BKDP y sus afiliados corre el riesgo de ser perseguida. Muchos dirigentes y activistas han tenido que abandonar el país.

Las federaciones sindicales internacionales instan a los delegados de los trabajadores, empleadores y gobiernos a apoyar la adopción de la resolución por parte de la Conferencia para garantizar, por fin, que el Gobierno de Bielorrusia cumpla con las recomendaciones de la Comisión de Investigación, y para acabar con las violaciones flagrantes de los derechos humanos y sindicales en el país.

¡El sindicalismo no es extremismo! ¡El sindicalismo no es un crimen! ¡Libertad para los sindicalistas de Bielorrusia!

Las siguientes federaciones sindicales internacionales han firmado esta declaración:

Los sindicatos exigen un diálogo genuino con Glencore antes de su Reunión General Anual

En los últimos diez años, Glencore ha recopilado una larga lista de atrocidades que incluyen actos de corrupción, violaciones de los derechos laborales y daños a las comunidades indígenas, así como el debilitamiento de la Transición Justa y el silenciamiento de toda crítica.

En la pre-RGA de hoy, dirigida a la comunidad de inversionistas, se intercambiaron relatos de cómo Glencore funciona sobre el terreno.

Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“Glencore pinta un autorretrato hermoso: habla de cómo se abastece de manera responsable, opera éticamente y contribuye al desarrollo local, de cómo apoya la descarbonización mundial involucrando a sus partes interesadas y creando valor para sus inversores. Esto es pura manipulación y greenwashing, ya que hoy experimentarán algo completamente diferente. Entre lo que Glencore dice y hace, se trata de la realidad contra la ficción”.

Juan Carlos Solano, del afiliado colombiano de IndustriALL Sintracarbón, describió las malas condiciones de trabajo en la mina Cerrejón.

“Los trabajadores sufren acoso y se están enfermando. Hay desigualdades salariales, y es repugnante cómo gestionan a los pasantes. Si bien le pedimos a Glencore que nos respete y dialogue con nosotros, esta solo se preocupa por las ganancias”.

Hilda Arrieta, representante de la Red de Mujeres de El Paso, Colombia, expresó cómo Glencore ha convertido su comunidad en un pueblo fantasma.

“En 2021, cerraron la mina de carbón Prodeco sin un plan social adecuado. Somos madres de niños que han recurrido a las drogas y la prostitución porque no hay oportunidades para ellos. No podemos simplemente sentarnos y ver cómo esto le sucede a nuestros hijos y a nuestra comunidad”.

Durante la reunión, se informó sobre cómo Glencore priva a los trabajadores subcontratados de su derecho a la libertad sindical, a la negociación colectiva y a la salud y seguridad laboral.

Itumeleng Motsusi, del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros (NUM), un afiliado de IndustriALL en Sudáfrica, afirmó:

“Glencore impone cambios en la lista de turnos arbitrariamente y amenaza con despidos cuando el sindicato la interpela al respecto”.

Las partes interesadas en la reunión de hoy pidieron un diálogo genuino con la empresa. 

“Necesitamos un diálogo frecuente con la dirección del más alto nivel en Glencore. Glencore debe respetar a todas las partes interesadas y no solo a los accionistas. Sus formas dañinas de actuar afectan a nuestros trabajadores, al medioambiente y a nuestras comunidades”, 

expresó Dominic Lemieux, copresidente del sector minero y de DGOJP.

“Los inversionistas de Glencore están escuchando cada vez más voces distintas a la de la empresa, y se están dando cuenta de que hay una gran brecha entre la retórica corporativa y la realidad sobre el terreno. En la pre-RGA de hoy, los accionistas tuvieron una importante oportunidad de escuchar cómo las operaciones de Glencore han causado daños duraderos a las vidas de las personas en múltiples países. Escuchar estos testimonios directos ayudará a los inversionistas en su trabajo crucial de responsabilizar a Glencore por sus impactos”,

declaró Elizabeth Umlas, asesora principal de IndustriALL sobre estrategias de capital.

Los representantes sindicales y comunitarios asistirán a la RGA de mañana, donde expresarán sus problemas y lucharán por un lugar en la mesa de negociación.