Los trabajadores del sector textil de Indonesia, Camboya y Bangladesh aprenden a utilizar la legislación en materia de derechos humanos como herramienta sindical

El taller, organizado por el Centro de Competencia de Diligencia Debida en materia de Derechos Humanos en colaboración con IndustriALL Global Union, es el primero de una serie piloto de tres partes dirigida a sindicatos vinculados a los fabricantes globales Coats, Crystal International y Pou Chen.

Christina Hajagos-Clausen, directora del sector textil y de la confección de IndustriALL, expresó:

“Durante demasiado tiempo, la diligencia debida ha sido una conversación entre empresas y autoridades reguladoras. Este proyecto piloto sitúa a los trabajadores y a sus sindicatos en el centro de ese proceso, ya que los dota de los conocimientos y las herramientas necesarios para exigir responsabilidades a los empleadores de conformidad con la ley”.

De la clase a la planta de producción

El taller, de tres días de duración, reunió a delegados sindicales, personal jurídico y paralegal, organizadores y dirigentes sindicales. A todos ellos se les planteó una pregunta directa: ¿cómo utilizan la Ley alemana de la cadena de suministro, la Directiva de la UE sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial y las Directrices de la OCDE como herramientas prácticas?

Al finalizar el taller, las delegaciones de los tres países habían logrado identificar qué instrumentos se aplicaban a sus empleadores, habían mapeado sus cadenas de suministro utilizando las plataformas Open Supply Hub y SOMO CSDDD Data Hub, y habían comenzado a desarrollar estrategias que combinaban vías de acción nacionales y transnacionales.

“Es un momento crucial para apoyar a los trabajadores en la creación de herramientas que permitan que las nuevas leyes comerciales y de diligencia debida redunden en su beneficio. Ya podemos observar cómo países como Indonesia están creando y aplicando nuevas leyes sobre el trabajo forzoso y la diligencia debida obligatoria en materia de derechos humanos. Los trabajadores desempeñan un papel fundamental a la hora de garantizar unas cadenas de suministro seguras y protegidas. Desde nuestro centro, apoyamos al movimiento sindical mundial para que ocupe el lugar que le corresponde en las mesas donde se toman las decisiones clave”,

expresó la directora ejecutiva del Centro de Competencia, Kelly Fay Rodríguez.

Próximos pasos

El proyecto piloto continuará en Bangladesh en octubre de 2026 y concluirá en Camboya en enero de 2027, y los resultados se presentarán en abril de 2027.

Los trabajadores del petróleo y el gas exigen una Transición Justa y responsabilidad corporativa

Emmanuel Adjei-Danso, director del sector de minería y energía de IndustriALL, inauguró el debate describiendo las presiones estructurales que están transformando el sector: la inestabilidad de los precios, los regímenes de sanciones, las disrupciones en la cadena de suministro y la aceleración de la transición energética. Planteó la cuestión central que marcaría el hilo conductor de la jornada: ¿cómo pueden los trabajadores y sus sindicatos garantizar que la transición sea justa y que nadie se quede atrás?

Voces regionales: los trabajadores en primera línea

Prosper Akrai, en representación del Sindicato Nacional de Trabajadores del Petróleo y el Gas Natural (NUPENG) de Nigeria, describió las consecuencias derivadas de la supresión de las subvenciones al combustible en su país en mayo de 2023. El precio minorista de la gasolina ha aumentado aproximadamente un 643 %. Los costos de los alimentos se han disparado, hasta consumir cerca del 80 % de los ingresos mensuales de un trabajador promedio. El naira se ha desplomado. Los trabajadores se enfrentan simultáneamente a la erosión salarial, la precarización del empleo y el empeoramiento de la situación de seguridad.

Además, Prosper Akrai denunció un ataque directo a los derechos sindicales. El NUPENG y su sindicato hermano se han enfrentado a una campaña organizada por la refinería Dangote, que ha recurrido a los medios de comunicación, a influencers de las redes sociales y a políticos para socavar la imagen pública de ambas organizaciones, luego de que estas exigieran que se reconociera el derecho de sindicalización de los trabajadores.

Desde Estados Unidos, Mike Smith, presidente del programa nacional de negociación del sector petrolero del sindicato United Steelworkers (USW), informó que BP ha impuesto un cierre patronal a aproximadamente 900 trabajadores en su refinería de Whiting, Indiana, desde marzo de 2026. BP se negó a igualar el acuerdo marco alcanzado con Marathon y exige la conversión de 100 empleos sindicalizados en puestos subcontratados, la aplicación de múltiples escalas salariales y una cláusula de derechos de la dirección que privaría a los trabajadores de la capacidad de negociar sobre el impacto de la inteligencia artificial. Los trabajadores de reemplazo, a quienes se les paga dos veces y media el salario de los empleados sindicalizados, siguen operando la planta de 400.000 barriles diarios con una capacidad reducida.

“Seguiremos tendiendo la mano cuando surjan oportunidades de colaboración en cualquier país. Perseguiremos a British Petroleum por todo el mundo”,

afirmó Mike Smith. Agradeció a IndustriALL y a Unite sus acciones de solidaridad, entre ellas las llevadas a cabo en la junta de accionistas de BP celebrada en Londres.

Naoki Kashima, presidente ejecutivo del Subcomité del Petróleo de JEC-Rengo, Japón, describió cómo la dependencia de Japón del estrecho de Ormuz —por donde pasa más del 90 % de sus importaciones de crudo— lo deja muy expuesto a los conflictos regionales. Cualquier interrupción en el suministro supone un riesgo de aumento de los costos energéticos, alimentarios y logísticos, lo que podría anular las mejoras salariales que los sindicatos japoneses han logrado en los últimos años.

Hassan Juma, presidente de la Federación General Iraquí de Sindicatos del Petróleo, el Gas y la Petroquímica (IGFOGPU), ofreció el testimonio más urgente de la jornada. Como consecuencia del conflicto regional, la producción de petróleo en Irak se ha reducido en aproximadamente un 70 %. Más de 2500 trabajadores empleados por empresas multinacionales han sido apartados de sus puestos sin percibir su salario. Las multinacionales se marcharon, pero los trabajadores siguen sin cobrar.

“Los primeros y últimos en verse afectados son los trabajadores contratados por estas empresas multinacionales, ya que aún no se les ha abonado el salario desde el inicio de la guerra”, afirmó Juma. “No disponen de cobertura médica ni de seguro de salud”.

Describió cómo los trabajadores soportan temperaturas de hasta 47 grados Celsius en Basora, mientras que, en verano, las condiciones sobre el terreno alcanzan los 50 y 60 grados. Según señaló, la economía iraquí depende de los ingresos provenientes del petróleo para cubrir el 85 % de su presupuesto federal, lo que deja a los salarios, las pensiones y los servicios públicos totalmente expuestos a las disrupciones.

Tina Wilhelm, de IGBCE, Alemania, cerró la mesa redonda regional describiendo la contradicción estructural a la que se enfrenta Europa. La energía fósil sigue siendo esencial para la estabilidad industrial, pero la demanda a largo plazo es incierta. Las empresas no están invirtiendo lo suficiente ni en las infraestructuras existentes ni en las tecnologías del futuro, y los trabajadores carecen de claridad sobre el panorama que los espera. Argumentó que la transición energética solo tendrá éxito si es industrialmente viable y socialmente justa, y si se reconoce a los trabajadores como agentes activos del proceso y no como receptores pasivos de sus consecuencias.

Responsabilizar al capital: los Acuerdos Marco Globales

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expuso la estrategia de IndustriALL de utilizar los Acuerdos Marco Globales para exigir a las multinacionales el cumplimiento de las normas laborales en toda su cadena de suministro, independientemente de lo que establezca la legislación nacional.

“Los Acuerdos Marco Globales constituyen la herramienta estratégica necesaria para nuestra actividad principal: la organización sindical”, afirmó Özkan. “A través de las cláusulas en las que el empleador se compromete a respetar la libertad sindical y la negociación colectiva, también damos un paso importante en materia de diálogo social”.

Según informó, el acuerdo de IndustriALL Global Union con ENI se renovó en enero de 2026, con nuevos compromisos relativos a la diligencia debida en materia de derechos humanos y a la integración del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso. También están vigentes los acuerdos con TotalEnergies y Engie; este último incluye un compromiso explícito con la Transición Justa y el empleo sostenible. Hizo un llamado a renovar el compromiso con Petrobras tras las elecciones brasileñas de octubre de 2026 y reafirmó la plena solidaridad de IndustriALL con los trabajadores del USW afectados por el cierre patronal impuesto por BP.

Conclusiones: solidaridad, estrés térmico y un plan de acción plurianual

En las conclusiones se señaló que el estrés térmico se había convertido en un problema transversal de salud y seguridad en el trabajo. IndustriALL y la OIT están manteniendo conversaciones sobre un programa para abordar el estrés térmico en todo el sector, que incluye actividades de capacitación específicas.

Frode Alfheim, copresidente del sector energético de IndustriALL y presidente de Styrke, Noruega, concluyó con un llamado a la solidaridad global en el que reflexionó sobre los testimonios de Nigeria e Irak.

“Se trata de un problema industrial global que requiere que trabajemos juntos para garantizar que reciban el apoyo que necesitan”,

afirmó.

Señaló que el éxito de Noruega al gestionar los ingresos del petróleo en beneficio del interés público tenía sus raíces en los conocimientos técnicos aportados desde Irak a finales de la década de 1960, e instó a la red a aprovechar esa historia de intercambio transfronterizo de conocimientos y solidaridad.

Los participantes acordaron desarrollar un plan de acción plurianual que vincule a los sindicatos afiliados a lo largo de toda la cadena de suministro mundial de petróleo y gas.

Shutterstock: imagen de archivo de trabajadores de una refinería de petróleo

Graveyard to Green Yard: hace un año, los trabajadores lograron una victoria histórica

El documental se estrena el 26 de junio de 2026, exactamente un año después de la entrada en vigor del Convenio de Hong Kong sobre el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques (HKC). No es una coincidencia.

El Convenio ya está impulsando cambios radicales: reduce la huella ambiental del sector, mejora la seguridad en el trabajo y formaliza el empleo. El reciclaje de buques atraviesa una Transición Justa que está generando puestos de trabajo decentes en la economía circular. Esta película narra la historia de los trabajadores y los sindicatos que lo han hecho posible.

De cementerio a astillero verde: la coalición que transformó la industria del reciclaje de buques

En la India, la sindicalización en el sector del desguace de buques comenzó en 2003, cuando delegados del Sindicato de Trabajadores Portuarios y Estibadores de Bombay se reunieron con los trabajadores de un astillero vecino y se dieron cuenta de que carecían de agua potable y de primeros auxilios mientras realizaban turnos de 12 horas en el trabajo más peligroso del mundo.

Tras sindicalizar a los trabajadores de Mumbai, la atención se centró en los astilleros más grandes de Alang, en Gujarat, donde se constituyó la Asociación de Trabajadores del Reciclaje de Buques y de Servicios Generales de Alang-Sosiya (ASSRGWA), un sindicato sectorial abierto a cualquier persona que trabajara en los astilleros o en las industrias afines.

Mediante la sindicalización de los astilleros y la lucha incansable por los derechos de los trabajadores y la protección social, la ASSRGWA ganó fuerza y credibilidad ante los empresarios y el Gobierno. En colaboración con IndustriALL Global Union, creó una red internacional de solidaridad en la que sindicatos de los Países Bajos, Japón, Alemania, Dinamarca, Australia y otros países presionaron a sus Gobiernos para que ratificaran el HKC y para que el sector del transporte marítimo asumiera la responsabilidad por todo el ciclo de vida de los buques.

Esto dio lugar a una coalición de Gobiernos, empresarios y armadores comprometidos con la transformación del sector a través del Convenio y el diálogo social.

La interacción entre el Convenio y la movilización sobre el terreno es fundamental: el HKC es un instrumento impulsado de arriba hacia abajo que crea las condiciones para lograr una industria mejor. El sindicato es la fuerza de base que garantiza que el cambio sea real y que los trabajadores participen en él.

La ASSRGWA cuenta ahora con una densidad superior al 70 % en los astilleros y ha centrado su atención en la industria siderúrgica de transformación, incluidas las plantas laminadoras y los pequeños talleres. El 26 de junio de 2026, representantes del Gobierno nacional de la India, la autoridad portuaria, la federación de empleadores, la ASSRGWA y la SEWA —el sindicato que organiza a los trabajadores que procesan la chatarra procedente del reciclaje— se reunieron en Bhavnagar para debatir la siguiente fase de la transición: ampliar los beneficios del HKC a la industria de transformación.

Sudáfrica: trabajadores automotrices hacen huelga por los salarios en la planta de BAIC

Inicialmente, los trabajadores estaban clasificados en el nivel de cualificación 1 definido por el Foro Nacional de Negociación, la plataforma de negociación colectiva del sector, lo que les daba derecho a ZAR 121 (USD 7,30) por hora. En junio de 2025, BAIC llevó a cabo una serie de despidos debido a una renovación de la planta. Cuando el personal se reincorporó al trabajo dos meses después, el salario por hora se había reducido a ZAR 48 (USD 2,90).

Los trabajadores especializados, como los pintores de carrocería y los soldadores dedicados a la soldadura con CO₂, ganan actualmente ZAR 84 (USD 5,07) y ZAR 48 (USD 2,90) por hora, respectivamente, frente a una tarifa sectorial de ingreso de ZAR 163,24 (USD 9,85) y una tarifa para trabajadores cualificados de ZAR 180,53 (USD 10,90).

El NUMSA exige que se restablezcan ambos salarios, además del pago de los atrasos y las prestaciones correspondientes a los trabajadores que han desempeñado funciones de jefes de equipo, en algunos casos durante más de seis meses, sin haber sido nombrados oficialmente.

BAIC debe respetar los acuerdos salariales del sector

En el origen del conflicto salarial se encuentran las reivindicaciones del NUMSA de que BAIC cumpla las mismas condiciones que se aplican a los demás fabricantes de equipos originales (OEM) que operan en Sudáfrica. El sindicato pretende que el pago semanal pase del viernes al miércoles, para no dejar a los trabajadores sin recursos durante los fines de semana largos y los días festivos; que los trabajadores con contrato temporal que lleven más de tres meses en la empresa pasen a ser fijos; y que los graduados del programa de formación del Servicio de Empleo Juvenil del Gobierno sean contratados con puestos fijos una vez finalizada su formación.

“BAIC debe ajustarse a lo que hacen todos los demás fabricantes de equipos originales. Sin excepciones, sin atajos en materia de prestaciones”, afirmó Mziyanda Twani, secretario regional del NUMSA para el Cabo Oriental.

Paule-France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, agregó: “La negociación sectorial es un pilar de las relaciones laborales en Sudáfrica. BAIC no debe socavarla con salarios bajos”.

El proyecto insignia no cumple con las expectativas

En 2016, el grupo de Pekín formó una empresa conjunta con Industrial Development Corporation (IDC), de propiedad estatal, en la que adquirió una participación del 65 % frente al 35 % de IDC, con el fin de construir una planta de montaje de 12,6 mil millones de rands (764 millones de dólares) en la zona de Coega, en las afueras de Gqeberha.

La planta estaba destinada a producir hasta 100.000 vehículos al año, crear 10.000 puestos de trabajo y servir de base para las ambiciones de BAIC en África Subsahariana, Oriente Medio y más allá.

Las ventas se han mantenido bajas. Desde entonces, BAIC ha depositado sus esperanzas en el SUV X55 y, más recientemente, en el B30, al tiempo que ha señalado sus planes de ampliar las instalaciones de Coega a pesar de las presiones arancelarias estadounidenses sobre el comercio mundial.

Los automóviles chinos, encabezados por la marca Haval de Great Wall Motors y por Chery, se han convertido en parte habitual del paisaje vial sudafricano. En el primer trimestre de 2026, las ventas combinadas de vehículos fabricados en China ascendieron a 16.094, y estas marcas ahora se sitúan entre las tres más vendidas del país.

Su avance se ha basado en unos precios competitivos y en la mejora de las características técnicas, en un momento en el que los elevados tipos de interés y el débil crecimiento de los salarios reales han reducido el presupuesto de los consumidores sudafricanos.

Shutterstock image of Baic,Logo
Imagen de Shutterstock del logotipo de Baic

El comercio debe estar al servicio de los trabajadores, no en su contra

Por Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union

Esa no es la pregunta correcta. Y mientras sigamos planteándola, los trabajadores de todo el mundo, desde Detroit hasta Düsseldorf, desde Dakar hasta Daca, seguirán pagando las consecuencias.

Quiero dejar en claro cuál es la postura de IndustriALL. Representamos a aproximadamente 50 millones de trabajadores de los sectores minero, energético y manufacturero en más de 140 países. El comercio afecta a todos y cada uno de ellos. Estamos a favor del comercio internacional, pero debe ser justo. El comercio no es un fin en sí mismo, sino que debe beneficiar a los trabajadores y a las sociedades en su conjunto. Lo que rechazamos es un sistema comercial diseñado para servir al capital a costa de las personas que construyen, extraen y fabrican.

El sufrimiento es real, el diagnóstico es erróneo

Los trabajadores del mundo industrializado que se sienten abandonados por la globalización no están equivocados. Las pruebas son inequívocas. Los estudios han demostrado que la competencia de las importaciones procedentes de China supuso hasta un 25 % de la caída del empleo en el sector manufacturero estadounidense en los años posteriores a la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y, lo que es más importante, cuando esas regiones se recuperaron finalmente y el desempleo descendió, fueron los trabajadores más jóvenes y menos experimentados quienes obtuvieron los nuevos puestos de trabajo. Los que perdieron sus medios de vida tendieron a permanecer en el paro o a abandonar el mercado laboral por completo. El efecto devastador de las perturbaciones comerciales es permanente y personal.

La indignación es legítima y los trabajadores merecen ser escuchados. Pero los aranceles, en particular los aranceles unilaterales impuestos al margen de cualquier marco de la OMC, no son la solución.

La razón es la siguiente: en una economía integrada a escala mundial, los aranceles unilaterales no repatrían los puestos de trabajo, sino que desvían el flujo de mercancías. Cuando un país eleva las barreras, las cadenas de suministro se adaptan. El déficit puede reducirse sobre el papel, mientras que el desequilibrio subyacente persiste. Entretanto, los trabajadores de países que no tuvieron nada que ver con la disputa original se enfrentan a precios más elevados, a la interrupción de las cadenas de suministro y, en el sur global, a la pérdida de las mismas oportunidades de exportación que se suponía que iban a impulsar su desarrollo.

Esto se vio claramente reflejado en nuestra reunión de emergencia sobre comercio celebrada el 23 de abril de 2026, en la que se reunieron más de 200 representantes de 65 países para evaluar la situación actual. Los datos presentados fueron contundentes: los aranceles no habían modificado de forma sustancial el panorama del comercio mundial. Lo que sí habían hecho era generar incertidumbre, disparar los costos y los precios, reducir los salarios reales de unos trabajadores que ya se encontraban bajo presión y agravar las divisiones precisamente en el momento en que la solidaridad es más importante.

Estratégicos, no reactivos

IndustriALL reconoce la importancia de utilizar instrumentos de defensa comercial. Nuestra postura, adoptada por nuestro Comité Ejecutivo y confirmada por la reciente resolución del Congreso, es clara: los aranceles pueden ser una herramienta legítima cuando se utilizan de forma estratégica, en el marco de un sistema comercial internacional justo y basado en normas, como parte de un paquete más amplio de políticas industriales que incluya condiciones laborales y un plan definido para desarrollar la capacidad manufacturera y crear empleos dignos.

Esto es algo muy distinto de una guerra arancelaria.

La cuestión fundamental, tal como lo expresaron claramente nuestros colegas del Comité Asesor Sindical ante la OCDE (TUAC) en nuestra reunión de abril, es qué hacen los Gobiernos y las empresas con el tiempo y los ingresos adicionales que les proporcionan los aranceles. ¿Invierten en los trabajadores, en la mejora de sus competencias, en la protección social y en industrias nacionales verdaderamente competitivas? ¿O permiten que las empresas obtengan beneficios adicionales y reduzcan los impuestos a los más ricos, mientras los trabajadores esperan una reindustrialización que nunca llega?

Sabemos por experiencia cuál de estos resultados es el más habitual.

Una agenda comercial centrada en los trabajadores

IndustriALL lleva años proponiendo un marco centrado en los trabajadores. Nuestros diez principios rectores, adoptados por primera vez en 2018, se basan en una sencilla convicción: los problemas globales requieren soluciones globales. La respuesta a un sistema multilateral fracturado no es abandonar el multilateralismo, sino repararlo, con los trabajadores sentados en la mesa de negociaciones.

Esto significa que los acuerdos comerciales deben incluir derechos laborales exigibles, no como un simple complemento, sino como un aspecto fundamental. Significa que el acceso al mercado debe estar vinculado al cumplimiento de los convenios de la OIT. Significa que los Gobiernos democráticos deben conservar el margen de maniobra político necesario para desarrollar la capacidad industrial sin la amenaza de ser demandados por empresas multinacionales a través de los mecanismos de solución de controversias entre inversores y Estados. Y significa que la contratación pública, una de las herramientas más poderosas de que disponen los Gobiernos, debe seguir estando disponible para apoyar la industria manufacturera nacional y las comunidades locales.

La voz del sur global

Hay algo que me preocupa profundamente del debate actual: se desarrolla casi en su totalidad en, por y para el norte global. Cuando se habla de los trabajadores de África, Asia y América Latina, si es que se los menciona en absoluto, se los trata como una fuente de competencia que hay que manejar, y no como personas cuyo desarrollo y dignidad son igualmente importantes.

El comercio internacional es un vehículo importante para el desarrollo de las economías y la mejora de las condiciones sociales y laborales en el sur global. Muchos países en desarrollo, incluidos los menos desarrollados, desempeñan un papel importante en las cadenas de suministro mundiales. Por esta razón, la gestión de estas cadenas de suministro mediante la diligencia debida en materia de derechos humanos constituye una parte fundamental de la labor de IndustriALL. El camino a seguir está claro: es esencial pasar de una legislación voluntaria a una vinculante.

Si es posible establecer normas vinculantes para las cadenas de valor mundiales, ¿por qué no para el comercio en sí mismo? El mundo se encuentra inmerso en una crisis de desigualdad. ¿Cómo podemos invertir esta tendencia? No cabe duda: mediante normas vinculantes para el comercio y la producción en las cadenas de suministro, de modo que se protejan los derechos humanos y laborales y sea posible seguir una vía de desarrollo auténtica.

En IndustriALL, rechazamos por completo ese planteamiento. El mismo sistema comercial basado en normas que reclamamos para un trabajador siderúrgico de Pensilvania también debe beneficiar a una trabajadora de la confección de Bangladesh y a un minero de Zambia. La Zona de Libre Comercio Continental Africana, si se asienta sobre normas laborales sólidas, ofrece la posibilidad de una verdadera industrialización en todo un continente que, con demasiada frecuencia, ha sido tratado como una fuente de materias primas en lugar de como un lugar donde se debe añadir y distribuir el valor. Los acuerdos comerciales firmados recientemente encierran el mismo potencial, pero solo si las protecciones de los trabajadores son exigibles y reales.

En los próximos meses recabaremos las opiniones de nuestros compañeros y compañeras de todo el sur global, ya que una política comercial en favor de los trabajadores no puede elaborarse únicamente en las capitales de los países ricos.

Lo que necesitamos ahora

La situación actual es peligrosa, no porque los países se estén replanteando el comercio, sino porque lo están haciendo de forma aislada, de manera reactiva, sin contar con los trabajadores en la mesa de negociaciones ni tener una visión clara de cuál es el verdadero propósito del comercio.

La posición de IndustriALL sigue siendo la misma y es clara: el comercio debe estar al servicio de los trabajadores, las comunidades y el desarrollo. Eso implica una política industrial estratégica que acompañe a cualquier instrumento de defensa comercial. Implica derechos laborales exigibles en todos los acuerdos. Implica unidad y solidaridad más allá de las fronteras, y no un nacionalismo económico que enfrente a los trabajadores entre sí.

No podemos construir una economía global justa aislándonos. Solo podemos construirla juntos.

IndustriALL Global Union lucha por este objetivo general y lo sitúa en el centro de todas sus acciones y campañas.

La fuerza de una clase trabajadora organizada es el pilar fundamental para hacer realidad el lema de nuestro Congreso: “Organizándonos para un futuro justo”.

Kemal speaks at the IndustriALL Global Union World Congress, Sydney, November 2025
Kemal toma la palabra en el Congreso Mundial de IndustriALL Global Union. Sídney, noviembre de 2025

Accidentes de trabajo mortales ponen de manifiesto las fallas sistémicas de seguridad en la India

En conjunto, estas muertes ponen de manifiesto graves fallas en la identificación de riesgos, la preparación para emergencias y la seguridad laboral en los lugares de trabajo de alto riesgo de toda la India.

Un patrón de riesgos evitables

Estos accidentes se producen tras una serie de incidentes mortales en diversos sectores y lugares de trabajo, como la explosión de Singhitarai y otras catástrofes. En muchos de esos casos, los trabajadores y los sindicatos ya habían expresado anteriormente su preocupación por las condiciones de inseguridad.

Los datos del sector manufacturero de la India confirman este patrón. La mayoría de las lesiones causadas por prensas mecánicas afectaron a operarios de máquinas a las que se les habían retirado los sensores de seguridad. Un tercio de los trabajadores lesionados no había recibido capacitación alguna y tuvieron que aprender a operar maquinaria sobre la marcha. Cuando el personal alertaba sobre máquinas defectuosas, los supervisores hacían caso omiso. Las inspecciones suelen pasar por alto por completo a los trabajadores, y es poco frecuente que los compradores y los inspectores gubernamentales hablen con quienes conocen los peligros de primera mano.

Fortalecimiento de la inspección laboral y la prevención

Los datos oficiales revelan graves deficiencias en materia de supervisión. Las cifras de la Dirección General, el Servicio de Asesoramiento a Empresas y los Institutos de Trabajo muestran que la cobertura de las inspecciones se mantuvo por debajo del 40 % en 2023, incluso en las fábricas con procesos peligrosos. Las consecuencias quedan reflejadas en los reclamos. Solo en mayo de 2026, la Corporación Estatal de Seguros para Empleados resolvió 185.634 reclamos por incapacidad permanente. No existe un desglose que indique cuándo se produjeron estas lesiones, pero una cifra tan elevada en un solo mes apunta tanto a la falta de fiabilidad de los datos como a la urgente necesidad de inspecciones más robustas.

El Gobierno debe reforzar urgentemente la capacidad de inspección, incluida la pericia técnica especializada para los sectores peligrosos, y garantizar que los inspectores tengan un acceso real a todos los lugares de trabajo, incluidas las obras gestionadas por contratistas y las zonas económicas especiales.

Los trabajadores y sus sindicatos suelen ser los primeros en identificar los riesgos emergentes. Cuando dan la voz de alarma, los empresarios y las autoridades reguladoras deben escucharlos y actuar.

Sanjay Singh, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Electricidad de la India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, declaró:

“La presencia de trabajadores subcontratados en las operaciones productivas fundamentales refleja una creciente dependencia de la mano de obra precaria en las industrias peligrosas. La tragedia de Visakhapatnam pone de relieve tanto la escasez de mano de obra calificada como la falta de inversión adecuada por parte de las empresas en medidas de seguridad. Ambas cuestiones deben abordarse con urgencia”.

Ashutosh Bhattacharya, secretario regional para Asia del Sur de IndustriALL Global Union, añadió:

“Todo trabajador tiene derecho a regresar a casa sano y salvo al final de la jornada laboral, pero ese derecho carece de valor real si no hay inspecciones rigurosas. El Convenio 81 de la OIT les muestra el camino a los Gobiernos: deben dotar de personal adecuado a los servicios de inspección, someter todos los lugares de trabajo a un escrutinio minucioso y situar a los trabajadores y a sus sindicatos en el centro de la prevención. Cada falta de acción se mide en víctimas mortales”.

Bangladesh: sindicatos del desguace de buques potencian su labor de sindicalización para lograr salarios dignos y astilleros más seguros

La capacitación, celebrada del 18 al 20 de junio, reunió a organizadores sindicales de dos federaciones afiliadas: la Federación de Trabajadores del Sector Metalúrgico, Químico, de la Confección y la Sastrería de Bangladesh (BMCGTWF) y la Federación de Trabajadores Metalúrgicos de Bangladesh (BMF). Ambas organizaciones representan a los trabajadores de los astilleros de desguace de Sitakunda, cerca de Chattogram, donde se procesa alrededor de un tercio de los buques al final de su vida útil en todo el mundo.

Las mujeres de la industria de transformación se suman por primera vez

Por primera vez, trabajadoras de la industria de transformación de materiales procedentes del reciclaje asistieron al taller. Este segmento del sector, que transforma la chatarra de acero y los componentes recuperados en nuevos productos, está integrado predominantemente por mujeres y actualmente carece de organización sindical. Los participantes elaboraron un plan concreto para comenzar a sindicalizar a esta fuerza laboral.

A participant speaks during the IndustriALL organizing workshop for the Bangladesh ship recycling sector, Chattogram, 18 June 2026
Una participante toma la palabra durante el taller de sindicalización de IndustriALL para el sector de reciclaje de buques de Bangladesh. Chattogram, 18 de junio de 2026

Mapeo del poder en el sector

Los organizadores sindicales dedicaron los tres días a mapear las estructuras de propiedad en el sector, identificando los vínculos entre los conglomerados industriales, los astilleros y las plantas de laminación. El análisis puso de manifiesto un reto importante: aunque la densidad sindical llega a alrededor del 80 % en algunos astilleros, estos suelen ser más pequeños y tener menor relevancia comercial. La densidad general en todo el sector sigue siendo baja, lo que limita la capacidad de los sindicatos para impulsar un cambio significativo en las condiciones laborales.

Participants work together on a mapping exercise during the IndustriALL organizing workshop for the Bangladesh ship recycling sector, Chattogram, 18 June 2026
Los participantes colaboran en un ejercicio de mapeo durante el taller de sindicalización de IndustriALL para el sector del reciclaje de buques de Bangladesh. Chattogram, 18 de junio de 2026

Los sindicatos utilizaron este mapeo para identificar a los empleadores de mayor importancia estratégica y elaboraron planes de campañas de sindicalización específicas en torno a las cuestiones planteadas por los propios trabajadores.

Durante la última mañana de la capacitación, los participantes pusieron en práctica las herramientas adquiridas, hablando directamente con los trabajadores que regresaban del turno de la noche y visitando a otros en sus hogares.

Los salarios y la seguridad como temas centrales

Dos cuestiones se perfilaron como los principales motores de la movilización. La comisión tripartita de salarios del sector acordó un nuevo salario mínimo de BDT 22.000 (USD 180) al mes en una reunión celebrada el pasado 17 de junio, aunque dicho acuerdo aún no se ha publicado en el Boletín Oficial. Muchos propietarios de astilleros ya no están pagando el mínimo anterior, de BDT 16.000 (USD 130). Por otra parte, numerosos astilleros siguen sin cumplir los requisitos de seguridad establecidos en el Convenio de Hong Kong, lo que supone un grave riesgo para los trabajadores.

Walton Pantland, director de campañas y sindicalización de IndustriALL, expresó:

“Llevamos muchos años trabajando en los astilleros, pero nunca hemos tenido la densidad ni la influencia necesarias para lograr un cambio significativo por parte de los empleadores. Vamos a cambiar eso adoptando un enfoque más estratégico: centrándonos en los empleadores más influyentes. Queremos entornos de trabajo seguros, trabajo decente y un salario digno para todos nuestros afiliados”.

Camboya: lanzamiento de un convenio colectivo renovado

Este modelo, que tendrá vigencia del 1 de julio de 2026 al 31 de julio de 2029, permitirá la celebración de convenios colectivos estandarizados y respaldados por las marcas en las fábricas de todo el sector. Además, será jurídicamente vinculante desde el momento de su adopción a nivel de fábrica.

Qué abarca

El convenio colectivo comprende disposiciones sobre los siguientes temas:

El acuerdo renovado aumenta el salario base mensual en USD 6 hasta diciembre de 2027 y, a partir de enero de 2028, el incremento ascenderá a USD 9. Asimismo, amplía la licencia por maternidad en 15 días adicionales e introduce por primera vez cinco días de licencia por paternidad remunerada, además de las protecciones ya existentes en materia de libertad sindical, violencia de género, estrés térmico y resolución de conflictos.

Fomento de un crecimiento salarial justo

El convenio colectivo complementa los aumentos del salario mínimo nacional y se basa en el proceso de fijación del salario mínimo. De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los aumentos salariales previstos en el convenio colectivo se establecen mediante la negociación colectiva entre los interlocutores sociales, lo que garantiza un crecimiento del salario real predecible y fiable, respaldado por las cadenas de suministro de las marcas globales.

Al involucrar a las marcas globales y negociar un modelo que permita estandarizar los convenios colectivos a nivel de fábrica, los interlocutores sociales de Camboya garantizan que estos convenios estén respaldados por los compromisos vinculantes asumidos por las marcas. Como resultado, todas las fábricas que adopten el modelo de convenio colectivo se beneficiarán directamente de dichos compromisos.

El acuerdo forma parte del programa ACT en Camboya, que permite a las marcas colaborar de forma significativa con los sindicatos, los fabricantes y otros minoristas del sector, y establecer así un nuevo estándar sectorial para unas cadenas de suministro estables, previsibles y responsables.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, declaró:

“Felicitamos a nuestros afiliados y a los empleadores por este nuevo modelo de convenio colectivo. Se trata de otro avance constructivo en favor de relaciones laborales sólidas y lugares de trabajo estables. Además, los convenios colectivos introducen nuevos estándares sectoriales que complementan la legislación nacional, al tiempo que garantizan el apoyo de las marcas a una evolución salarial transparente, responsable y sostenible”.

IndustriALL y sus afiliados camboyanos hacen un llamado a todas las marcas globales y minoristas que se abastecen en Camboya para que firmen de inmediato el Acuerdo de Apoyo a Camboya.

Alineación con las normas de diligencia debida

Al firmar el acuerdo, las marcas se comprometen a adoptar un modelo de relaciones laborales que equilibre las prioridades de los trabajadores, los fabricantes y los minoristas. La iniciativa también se ajusta a los requisitos de diligencia debida en materia de participación de las partes interesadas, salarios y libertad sindical, lo que contribuye a un enfoque transparente y responsable de las prácticas de abastecimiento.

Según las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, los salarios, las prestaciones y las condiciones de trabajo ofrecidos en todas las operaciones de las empresas multinacionales no deben ser menos favorables para los trabajadores que los ofrecidos por empleadores comparables en el país anfitrión. Cuando estos no existan, las empresas deben ofrecer los mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo posibles, en el marco de las políticas gubernamentales y las normas internacionales aplicables (capítulo V, párrafo 4b).

El convenio colectivo negociado entre los interlocutores sociales camboyanos en el marco del programa ACT Camboya ofrece los mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo posibles dentro del marco de las normas internacionales aplicables, incluidos los Convenios 87 y 98 de la OIT, y ya ha sido aplicado por empleadores comparables en el país.

Sindicatos nigerianos elaboran un plan sólido para reforzar el poder de los trabajadores en Dangote

Esta iniciativa incluye medidas como el mapeo de la fuerza laboral en toda África y la puesta en marcha de campañas de sindicalización. Los sindicatos también harán un seguimiento de las violaciones de los derechos laborales y desarrollarán demandas comunes en materia de negociación colectiva, seguridad en el trabajo, libertad sindical y diálogo social.

Las organizaciones participantes fueron el Sindicato Nacional de Trabajadores del Petróleo y del Gas Natural (NUPENG), el Sindicato Nacional de Empleados de la Electricidad (NUEE), la Asociación del Personal Directivo del Petróleo y del Gas Natural (PENGASSAN), la Asociación del Personal Directivo de Productos Químicos y No Metálicos (CANMPSSAN) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Textil, de la Confección y la Sastrería (NUTGTW).

Los sindicatos contraatacan

La reunión se produce tras años de casos documentados de explotación en todo el Grupo Dangote. Los trabajadores temporales y subcontratados reciben salarios más bajos y menos protecciones que el personal permanente. Las normas de salud y seguridad son deficientes y el grupo se niega a entablar una negociación colectiva genuina, incluso allí donde existen sindicatos.

En septiembre de 2025, la refinería Dangote, valorada en 20 mil millones de dólares y ubicada en las afueras de Lagos, despidió a 800 trabajadores un día después de que se afiliaran a PENGASSAN. La dirección atribuyó estos despidos a una reestructuración motivada por supuestos actos de sabotaje, mientras que los sindicatos lo calificaron de represalia.

El Congreso Laboral de Nigeria (NLC) se puso del lado de los sindicatos. El presidente del NLC, Joe Ajaero, acusó a Dangote de obligar a los trabajadores a afiliarse a sindicatos controlados por la empresa, lo que supone una violación de su libertad sindical y socava la negociación colectiva. Además, el NLC acusó a Dangote de incumplir la legislación nigeriana y los Convenios 87 y 98 de la OIT —ambos ratificados por el país— que garantizan la libertad sindical y el derecho de sindicación.

Esta iniciativa reviste gran importancia dada la creciente presencia del Grupo Dangote en toda África. Sus operaciones incluyen refinerías de petróleo y cementeras en Etiopía, Senegal, Tanzania, Zambia y Zimbabue.

El grupo también gestiona un complejo de fertilizantes que exporta a todo el continente y tiene ambiciones en el sector de la generación de energía. Cuenta con decenas de miles de empleados en toda Nigeria y opera en más de una docena de países africanos. Sin embargo, para muchos de esos trabajadores, el derecho a afiliarse a un sindicato sigue sin ser respetado.

La red sindical de la empresa reunirá a los sindicatos que organizan a los trabajadores en todas las operaciones africanas de Dangote. Además de facilitar el intercambio de información y la solidaridad mutua, dará apoyo a las campañas en aquellos países donde el grupo se haya establecido más recientemente y la presencia sindical sea menor.

Oluchi Amaogu, secretario general adjunto del NUPENG, expresó:

“Somos más fuertes cuando nos mantenemos unidos. Esta reunión supone un paso importante hacia la creación de una voz sindical unida en todas las operaciones de Dangote. A través de la solidaridad, la organización y la determinación, podemos reforzar los derechos laborales y garantizar que el crecimiento y el desarrollo reporten beneficios a los trabajadores”.

Tom Grinter, director de IndustriALL para los sectores químico y farmacéutico, de pulpa y papel, caucho y materiales, afirmó:

“El Grupo Dangote es un conglomerado industrial con presencia en todo el continente y no se le puede permitir que viole los derechos de los trabajadores. Por eso los sindicatos se están organizando de forma conjunta”.

Cómo los sindicatos están dando forma al futuro del trabajo en la era de la IA

La IA en la mesa de negociación

Ya hay unos 4,66 millones de robots industriales instalados en las fábricas de todo el mundo y 83 millones de puestos de trabajo corren peligro de aquí a 2027. En Europa, el empleo en ingeniería mecánica está disminuyendo, mientras que en Asia los sectores de las TIC y la electrónica están en pleno auge. El director sectorial de IndustriALL, Alexander Ivanou, señaló que las empresas como Tesla —que abarca tanto la ingeniería mecánica como las TIC—, con un enorme valor de mercado y sin sindicatos, son un símbolo del desafío al que se enfrentan hoy en día los sindicatos a la hora de organizar a los trabajadores.

La IA ya no es una cuestión tecnológica, sino laboral. La organización del trabajo, el empleo, las competencias, los salarios, la privacidad y la protección de datos se ven ahora afectados por los sistemas algorítmicos. Martin Peters, de industriAll Europe, destacó ante los delegados la necesidad de convenios colectivos que incluyan cláusulas de adaptación. Desde los Países Bajos, Jacob Plat, de FNV, lo expresó con claridad: la digitalización debe negociarse, no imponerse. Los trabajadores deben participar en las decisiones sobre la IA y la automatización antes de su implementación, no después.

El costo humano: vigilancia, estrés y riesgos psicosociales

Idawati Binti Idrus, de Malasia, describió cómo se utilizan los datos de los controles de acceso para identificar los errores de los trabajadores, y cómo se imprimen estos registros para que los departamentos de Recursos Humanos los utilicen en investigaciones que afectan los salarios y las bonificaciones. Corinne Schewin, del sindicato francés de trabajadores no manuales CFE-CGC, expuso los riesgos psicosociales que estos enfrentan: intensidad laboral, exigencias emocionales, falta de autonomía, conflictos de valores e inestabilidad en el empleo. Los datos muestran que las personas jóvenes y las mujeres se encuentran especialmente expuestas a estos riesgos. Eduard Pakhlevanyan, del Sindicato de Mineros, Metalúrgicos y Joyeros de la República de Armenia, planteó una pregunta que marcó el tono de la sesión: ¿dónde está la línea entre el progreso digital y la presión digital?

Involucrar a los trabajadores STEM y a los profesionales

A medida que los trabajadores de las disciplinas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) y los profesionales desempeñan cada vez más funciones junto a los trabajadores manuales, los sindicatos deben adaptarse a las diferentes expectativas y buscar formas de llegar a ellos. El NUMSA, en Sudáfrica, ha adaptado sus normas y marcos de negociación para incluir a estos trabajadores. A pesar del conocimiento limitado, las dudas sobre su relevancia y los riesgos de represión sindical, los afiliados de IndustriALL están encontrando nuevas formas de conectar con los trabajadores STEM y no manuales. La sindicalización entre pares, el acercamiento temprano en las universidades y la posibilidad de dar a los trabajadores una voz real para definir su entorno laboral están demostrando ser medidas eficaces.

“El desafío es claro, pero también lo es la oportunidad. La cuestión es cómo nos adaptamos, innovamos y conectamos”,

expresó Armelle Seby, directora de trabajadores no manuales y género.

De las políticas a la acción

Gracias a dos avances recientes, los sindicatos cuentan con nuevas herramientas concretas a nivel internacional. Las conclusiones de la OIT sobre la IA en el sector manufacturero establecen que esta herramienta debe estar al servicio del trabajo decente, el aumento de la productividad y una Transición Justa. El Convenio 193 de la OIT sobre el trabajo decente en la economía de plataformas, también recientemente adoptado, sienta un precedente para regular la gestión algorítmica en todos aquellos ámbitos en los que la IA rige el trabajo.

Como señaló Diana Junquera Curiel, directora industrial de IndustriALL:

“El Convenio es uno de los ejemplos más evidentes de que la IA está gobernando nuestro trabajo. No podemos dejar que esta tecnología quede sin regular. Por eso es tan importante”.

El documento de política sobre IA y la guía de buenas prácticas para una Transición Justa de IndustriALL traducen estas normas en demandas sindicales concretas. Pero las herramientas internacionales no bastan por sí solas.

Los delegados coincidieron en que la cooperación intersectorial y la solidaridad sindical son esenciales para sindicalizar a los trabajadores y defender el trabajo decente de cara a la IA. Se comprometieron a emprender acciones conjuntas en los próximos años:

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kan Matsuzaki, afirmó:

“El camino a seguir es evidente: sindicalizar a los trabajadores desde la base para reforzar su poder en el lugar de trabajo, negociar convenios colectivos más sólidos y crear las condiciones necesarias para regular la tecnología en beneficio de los trabajadores”.