En la 54.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos actualmente en curso, el Alto Comisionado Adjunto de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó un informe mordaz sobre la grave situación de los derechos humanos en Bielorrusia, que de hecho está empeorando con arrestos arbitrarios, cargos falsos y ataques a detractores del Gobierno y sindicalistas.
Se sigue reduciendo el espacio cívico, así como el respeto a las libertades fundamentales. Quienes se oponen al Gobierno, o son percibidos como tales, son sometidos a una campaña de violencia y represión. Hasta ahora, la represión ha resultado en más de 3750 personas condenadas en juicios penales con poca consideración por el debido proceso.
El alto comisionado también expresó su preocupación por las condiciones de detención, dado que los detenidos son sometidos a torturas y malos tratos, que incluyen golpizas y la denegación de acceso a la atención médica.
En estas condiciones, la deportación por parte de Suecia de una dirigente sindical que huyó de Bielorrusia debido a sus actividades sindicales constituiría una violación clara e inaceptable del principio de no devolución.
Atle Høie, el secretario general de IndustriALL Global Union, expresó:
“Tenemos serias y bien fundadas preocupaciones de que el regreso forzado de Ala Tsvirko a Bielorrusia pondría en peligro su salud y seguridad; sus derechos humanos y laborales fundamentales serían vulnerados.
Es imperativo que Migrationsverket continúe actuando de pleno acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos y, en consecuencia, continúe otorgando a Ala Tsvirko el derecho a residir en Suecia como refugiada, protegiendo así su integridad física y el respeto de sus derechos humanos básicos”.
Los sindicatos abordan los desafíos clave en las industrias química y farmacéutica
Se abordaron diversos temas clave, tales como la defensa de las mujeres, la diversidad y la inclusión; los mecanismos de diligencia debida y las respuestas sindicales; la exploración de las oportunidades en la cadena de suministro de baterías; y cómo garantizar la salud, la seguridad y la sostenibilidad. Los debates se hicieron eco de un compromiso colectivo para empoderar a los trabajadores y fortalecer los derechos laborales.
La conferencia fue organizada por Petrol-Is, un afiliado de IndustriALL. En su discurso de apertura, el presidente de este sindicato, Süleyman Akyüz, expresó:
“Debemos abordar los desafíos en las industrias química y farmacéutica. Me preocupa la erosión de los derechos laborales en todo el mundo y la creciente inversión en mano de obra de bajo costo. Como sindicatos, nos insto a movilizarnos a escala mundial para proteger estos derechos fundamentales”.
Se prestó especial atención a la igualdad de género en los sectores químico y farmacéutico. Lucineide Varjão, de la CNQ-CUT, Brasil, enfatizó la importancia de incorporar la igualdad de género en estas industrias. Señaló los desafíos que enfrentan las mujeres, incluida la desigualdad salarial, la representación insuficiente en los roles de toma de decisiones y la carga del trabajo doméstico no remunerado. Los participantes pidieron una acción colectiva para abordar estas disparidades y apoyar a los grupos marginados, incluidos los jóvenes y las personas transgénero, LGBTQI+ y racializadas.
Los debates sobre la diligencia debida recalcaron la importancia de la legislación que rige las violaciones de los derechos humanos y el medioambiente en las cadenas de suministro. La copresidenta del sector, Sandra Bränzel, del IGBCE, Alemania, habló el enfoque de su sindicato con respecto a estos avances. Esta organización elaboró una norma para las empresas afectadas por esta legislación, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas que aún no se encuentran dentro del alcance de la nueva legislación alemana. Su objetivo es proporcionar orientación a todas las empresas, independientemente de su tamaño, bajo el entendido de que las violaciones de los derechos humanos pueden ocurrir en todas partes.
Alexander Bercht, del IGBCE, Alemania, compartió algunos de los desafíos clave en la industria química, incluida la reducción de la demanda, los picos de precios de la energía y la necesidad de una transición a la energía limpia. A su vez, hizo hincapié en el papel de los sindicatos en la sindicalización activa de la industria.
“Frente a este panorama mundial, nos aseguraremos de que nuestros miembros no se vean perjudicados por la reestructuración de la cadena de suministro. La solidaridad y la acción colaborativa son esenciales para remodelar nuestro sector. ¡Usemos todas las herramientas disponibles y mantengámonos unidos!”,
expresó Bercht.
El sector introdujo una nueva incorporación al orden del día. IndustriALL identificó la cadena de suministro de baterías como un elemento clave en el que el sector podría tener influencia. Por ahora, todavía ocurren muchos abusos dentro de ella. El objetivo del debate fue identificar las áreas donde los sindicatos pueden tomar una posición y abordar los problemas de frente.
“Es crucial no pasar por alto ninguna oportunidad para fortalecer nuestros esfuerzos. En la cadena de suministro de baterías, existe una oportunidad significativa para intercambiar información y conocimientos valiosos. ¡Aprovechémosla!”,
declaró Tom Grinter, el director del sector de IndustriALL.
Tamás Székely, de VDSZ, Hungría, habló sobre los esfuerzos de su país para convertirse en un centro clave para los vehículos a batería. Durante la sesión se exploraron las oportunidades para hacer frente a los abusos en la cadena de suministro de baterías de vehículos eléctricos.
En la sesión sobre salud, seguridad y sostenibilidad, los participantes destacaron la importancia de priorizar la salud y la seguridad en el lugar de trabajo. La salud mental y la descarbonización también fueron temas clave en los debates. Asimismo, se destacó la necesidad de implementar medidas de salud y seguridad con perspectiva de género.
“Un tema interesante que surgió es la salud mental de los representantes sindicales. Introducir herramientas para abordar este tema se ha convertido en una tarea monumental para el sindicato, ya que se tuvieron que asumir ciertos costos, pero también es imperativo priorizar el bienestar de nuestros miembros”,
expresó Cliff Bowen, de Unite the Union, Reino Unido.
Los panelistas reconocieron la necesidad de descarbonizar la industria, pero señalaron que es una conversación desafiante, ya que las iniciativas en este sentido suelen carecer de planes claros con respecto a la mano de obra.
Los panelistas de Indonesia, Francia y Marruecos analizaron los desafíos y las transformaciones en el sector farmacéutico. Reconocieron los cambios de la industria en cuanto al enfoque del producto, la reubicación de la producción y el surgimiento de nuevas empresas, lo que plantea desafíos para los sindicatos.
Durante el evento de tres días, celebrado en Turquía, se organizaron reuniones de las redes sindicales de BASF, Sanofi y Takeda, a las que asistieron representantes de los trabajadores de estas corporaciones desde todas partes del mundo. Esto permitió a los sindicatos abordar en profundidad los problemas específicos de las empresas, lo que fomenta una presencia sindical más fuerte y prominente dentro de cada una de estas gigantes multinacionales.
Las reuniones concluyeron con el compromiso de abordar estos desafíos, incluida la salud y seguridad laboral, la salud mental, la sostenibilidad y los derechos de las mujeres y los grupos marginados. Los sindicatos se comprometieron a colaborar entre sí, intercambiar información y abogar por los derechos laborales tanto a nivel nacional como internacional.
Sandra Bränzel, del IGBCE, y Edson Dias Bicalho, de Fequimfar, fueron elegidos como copresidentes del sector, lo que concluyó esta ambiciosa serie de reuniones. Ambos expresaron su optimismo sobre el futuro y su compromiso conjunto de mejorar la vida de la clase trabajadora.
Al finalizar los intensos tres días de reuniones, Kemal Özkan, el secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:
“Los desafíos de hoy son las oportunidades del mañana. Desde IndustriALL Global Union, estamos unidos para forjar un camino hacia un futuro donde prevalezcan los derechos laborales, la inclusión y la sostenibilidad. Que nuestra determinación sea el catalizador para un cambio transformador en las industrias química y farmacéutica, y más allá”.
Acuerdo sueco prevé la recalificación y reconversión profesional de los trabajadores no manuales
El año pasado, los interlocutores sociales suecos alcanzaron dos acuerdos nacionales sobre el desarrollo de competencias. Estos acuerdos están relacionados con un nuevo grupo de leyes aprobadas por el Parlamento sueco en junio de 2022, que proporciona financiación para la capacitación, la recalificación y la reconversión profesional a través de subvenciones o préstamos. Los sindicatos suecos de trabajadores no manuales Sverges Ingenjörer y Unionen fueron dos de los líderes de esta iniciativa.
Estos acuerdos son históricos para los sindicatos suecos, y tienen un alcance que no se veía desde hace mucho tiempo en el mercado laboral del país.
El desarrollo de la digitalización y la inteligencia artificial tienen un impacto significativo en las competencias que se necesitan en el mercado laboral. En este contexto, dichos acuerdos son clave para permitir que los trabajadores altamente calificados, que están expuestos a estos avances, cuenten con las competencias que exigen estas nuevas tecnologías, conserven su capacidad de inserción laboral y pasen a ocupar nuevos puestos de trabajo.
Los ingenieros deben mantenerse actualizados con las nuevas tecnologías y este acuerdo les brinda la oportunidad de permanecer en el mercado laboral por más tiempo, ya que les permite hacer otras tareas o cambiar de trayectoria profesional.
“Si tomamos la industria automotriz como ejemplo, muchos ingenieros se han capacitado para trabajar con motores de combustión y necesitan volver a capacitarse para trabajar con motores eléctricos. También puede darse el caso de que un ingeniero esté cerca de jubilarse y quiera transferir sus conocimientos y enseñar matemáticas o ciencias. Este acuerdo contempla estas situaciones. Además, es positivo que cuente con un respaldo tripartito del Gobierno, incluso aunque fueran los interlocutores sociales de la parte laboral quienes negociaron hasta lograr las firmas finales”,
expresó Ulrika Linstrand, presidenta de Sverges Ingenjörer.
El acuerdo, denominado “Apoyo a la formación para la transición”, establece el derecho de los miembros del sindicato a capacitarse. El nuevo apoyo educativo para la transición se aplica a las personas que han trabajado durante al menos ocho de los últimos 14 años. Los acuerdos se pondrán en práctica paralelamente al sistema de apoyo a la educación ya existente. La subvención reemplazará, hasta un límite máximo, el 80 por ciento de los ingresos netos, y se podrá añadir un préstamo adicional.
Volver a estudiar puede significar una presión económica para cualquier persona que trabaje a tiempo completo. No obstante, esta nueva beca es más generosa que el sistema de apoyo a la educación ya vigente y los trabajadores pueden recibirla por un período más breve: hasta 44 semanas para estudios a tiempo completo. Las transiciones en el trabajo, la formación profesional y la seguridad laboral de los trabajadores en actividad, así como la promoción del aprendizaje continuo, son elementos de este nuevo acuerdo y, como resultado, las empresas contarán con una fuerza laboral más productiva y calificada.
Sin embargo, toda reforma implica desafíos. Según Unionen, la autoridad que se ocupa de las subvenciones no ha podido administrar todas las solicitudes a tiempo por falta de recursos, y esto podría gestionarse con el nuevo presupuesto. Otro desafío es la falta de plazas, tanto en las universidades como en las academias de formación profesional, a donde asisten los miembros que necesitan cursos calificados más cortos.
“Acogemos con entusiasmo este acuerdo, y Unionen ha sido una de las fuerzas impulsoras detrás de que hoy sea una realidad. Hemos trabajado con la recalificación, la reconversión profesional y la educación superior desde la década de 1970, pero centrándonos principalmente en los casos en los que nuestros miembros perdían sus empleos o estaban desempleados. Este acuerdo también reconoce que, en el contexto de un mercado laboral en constante cambio a causa de la digitalización, necesitamos más educación aun cuando tenemos trabajo”,
señaló Annakarin Wall, secretaria internacional de Unionen.
Christine Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL, expresó:
“Estos acuerdos sobre la capacitación y la reconversión profesional son clave para permitir una Transición Justa. Es importante que abarquen a todos los trabajadores, incluidos los no manuales, que sufren una gran presión para mantenerse actualizados y estar capacitados para las nuevas tecnologías”.
Lograr una industria de la pulpa y el papel segura es una prioridad clave
El sindicato sueco Pappers fue el anfitrión de la reunión, a la que asistieron sindicalistas de Indonesia, Reino Unido, Brasil, Canadá, Francia, Estados Unidos, Bélgica, Australia, Uruguay, Alemania, Japón, Austria y Finlandia.
Al comienzo de la sesión, los participantes reconocieron el importante trabajo realizado por la copresidenta saliente, Leeann Foster, del USW, agradeciéndole su compromiso, y eligieron como nueva copresidenta a Breahn Quigley Knackert, también del USW. El vicepresidente de Pappers, Mikael Lilja, es el otro copresidente.
La pandemia de COVID interrumpió las reuniones presenciales durante unos años, y sus efectos se discutieron en la reunión.
Brasil experimentó condiciones de trabajo lamentables durante la pandemia, pero todas las plantas de pulpa y papel permanecieron abiertas. En Japón, la industria se está recuperando a niveles anteriores a la pandemia. En Suecia, esta resultó ser muy rentable para la industria de la pulpa y el papel, ya que en el país se fabrican productos de alta demanda, como el papel tisú y el papel higiénico.
En cuanto a Indonesia, Rahmat Hendra, de FSP2KI, informó que, aunque la pandemia prácticamente no tuvo impacto en la industria de la pulpa y el papel de su país, los empleadores la aprovecharon para retrasar los aumentos salariales. Los sindicatos indonesios también están luchando contra la controvertida Ley Ómnibus, que, entre otras cosas, elimina el salario mínimo sectorial, permite un uso excesivo de la subcontratación y reduce la indemnización nominal por despido.
El sindicato alemán IGBCE se unió a varios oradores anteriores y destacó la escasez y la necesidad de trabajadores calificados, un problema que no hará más que agravarse en el sector.
Denise Campbell-Burns, del CFMEU Manufacturing, Australia, dijo a los participantes que el sindicato se centra en mantener los derechos y las condiciones laborales.
“Pero vemos problemas emergentes en materia de capacitación, salud y seguridad. A medida que las empresas apuntan a reducir costos, la salud y la seguridad se ven comprometidas. En Australia, nuestro sector no ha tenido una fatalidad desde 2010, pero tememos una tormenta perfecta”.
Al informar sobre la industria en los Estados Unidos, Luis Mendoza, vicepresidente internacional del USW, destacó que el sector de la pulpa y el papel es peligroso y que la salud y la seguridad siguen siendo una prioridad central.
“Nunca podemos olvidarnos de los peligros. Nuestros miembros y sus familias confían en nosotros, los sindicatos, para eso”.
Los delegados de Unite the Union, del Reino Unido, reiteraron la importancia que le asignan a la salud y la seguridad en el sector. Mencionaron la campaña que lanzaron hace unos años al respecto, en la que hicieron hincapié en el derechos de los trabajadores a participar en la gestión de la seguridad en el trabajo.
La campaña 3R se centró en tres derechos fundamentales:
el derecho a la información acerca de los peligros en el trabajo;
el derecho a rechazar o detener el trabajo inseguro;
el derecho a participar plenamente en la toma de decisiones en materia de salud y seguridad.
Los sindicatos compartieron desafíos y éxitos para garantizar que las mujeres tengan el espacio que les corresponde en el sector de la pulpa y el papel.
El sindicato canadiense UNIFOR habló de los acuerdos alcanzados en el país, donde las mujeres embarazadas pueden abandonar el trabajo si se considera peligroso para el bebé. Existen acuerdos similares con respecto a la lactancia, en los que las madres pueden irse antes y seguir cobrando su salario.
Bajo el nuevo gobierno laborista de Australia, las leyes nacionales ahora incluyen diez días de licencia por violencia familiar. Los sindicatos han podido implementar cláusulas en convenios colectivos para que cualquier persona que sufra de violencia familiar tenga derecho a irse sin ser cuestionada ni sufrir pérdidas salariales.
Dado que las mujeres representan menos del 10 % de la fuerza laboral en la industria, el USW está tratando de aumentar esa cifra. En la mesa de negociaciones, el sindicato también está impulsando la inclusión de disposiciones sobre temas de violencia doméstica en los convenios colectivos.
Breahn Quigley Knackert expresó:
“El trabajo a favor de las disposiciones sobre salud y seguridad para las trabajadoras es importante y estamos avanzando. Pero también debemos asegurarnos de que las promesas se cumplan y no queden solo en las palabras”.
Los participantes estuvieron de acuerdo en que es necesario sindicalizar a más mujeres y que IndustriALL tiene un papel importante que desempeñar en este sentido.
Håkan Juholt, ex primer ministro de Suecia y actual embajador de este país en Sudáfrica, tomó la palabra en la reunión y elogió la importante labor de los sindicatos.
“Los países donde los sindicatos son fuertes y capaces de cambiar las condiciones son buenos países para vivir”.
Una visita a la planta de la empresa sueca de papel y embalaje Billerud, en Skärblacka, brindó a los participantes la oportunidad de aprender más sobre las relaciones laborales en Suecia. La representante sindical a tiempo completo y miembro de la junta directiva de Billerud, Marie Olsén, explicó el modelo sueco de negociaciones entre sindicatos y empleadores sobre salarios y condiciones laborales.
Planta de Skärblacka
Para concluir las reuniones en Estocolmo, los copresidentes del sector, junto con los afiliados suecos representados en la empresa de higiene y salud Essity, Pappers, IF Metall y Unionen, se reunieron con la dirección de la empresa para evaluar el trabajo en virtud del acuerdo marco global. Este acuerdo se firmó en 2018 y protege los derechos laborales en toda la cadena de suministro global de Essity.
El director del sector de IndustriALL, Tom Grinter, expresó:
“Reunir a todos de forma presencial, algo tan esperado, le ha dado al grupo de trabajo energía, resiliencia y determinación para seguir luchando por una industria de la pulpa y el papel más segura y sostenible. Las reuniones en Suecia reafirman nuestro compromiso de asegurarnos de tener un lugar en la mesa cuando se discutan nuestros problemas y luchar por nuestros miembros”.
Los trabajadores del sector siderúrgico exigen mejores condiciones de trabajo y un plan claro para la transición verde
En París, los días 25 y 26 de septiembre, una importante delegación sindical de 15 países participó en el Comité del Acero de la OCDE. En dicho encuentro, se abordaron las crecientes preocupaciones y desafíos que enfrentan los trabajadores de la industria, incluidos los bajos salarios, la calidad del empleo, la salud y la seguridad, y la necesidad de salvaguardar los puestos de trabajo a medida que la industria se prepara para la descarbonización y el acero verde.
En cuanto a Ucrania, el debate abarcó el papel de la OCDE en el apoyo a la reconstrucción del país una vez que termine la guerra. La delegación ucraniana presentó su “Plan Marshall Verde” para el sector siderometalúrgico, y la TUAC destacó la importancia del diálogo social y la participación de los sindicatos desde las primeras etapas del plan, con el fin de garantizar que los trabajadores no se queden atrás.
Veronica Nilsson, secretaria general de la TUAC, expresó:
“El Plan Marshall original demostró la importancia de involucrar a los sindicatos en la decisión de cómo se emplean los recursos para la reconstrucción en beneficio de los trabajadores europeos y sus familias. El Gobierno ucraniano debe aprender de esa lección y garantizar que las opiniones de los trabajadores ucranianos se reflejen en el plan de reconstrucción, así como que las condiciones sociales, la negociación colectiva y la libertad sindical se respeten como elementos cruciales en la reconstrucción de Ucrania”.
El mercado mundial del acero se enfrenta a grandes desafíos. Por un lado, la producción y el consumo están cayendo, debido al aumento de los precios y de las tasas de interés que desestimulan la inversión. Por otro lado, muchos países de Asia, Oriente Medio y África insisten en ampliar la capacidad de producción, lo que lleva a un aumento continuo del exceso de capacidad de acero a nivel mundial. Además, la crisis del costo de vida ha ejercido una presión adicional sobre los trabajadores siderúrgicos, cuyos salarios no se han mantenido al día con la inflación, al tiempo que realizan trabajos exigentes, a veces sometiéndose a riesgos físicos.
Christine Oliver, secretaria general adjunta de IndustriALL Global Union, comentó:
“Los sindicatos se oponen firmemente a la reducción de costos a expensas del bienestar de los trabajadores y el medioambiente. Frente a las ganancias y dividendos sustanciales reportados en el sector siderúrgico en los últimos trimestres, ya es hora de que las empresas siderúrgicas multinacionales dirijan una inversión significativa hacia salarios justos, mejores condiciones de trabajo, salud y seguridad, el desarrollo de las competencias de la fuerza laboral y la descarbonización”.
La necesidad de reducir la huella de carbono de la industria siderúrgica plantea un desafío urgente, pero también es otro factor de incertidumbre para el mercado del acero y el empleo en el sector. Las organizaciones sindicales insistieron en que se debe incluir una transición socialmente justa en el mandato del Comité del Acero, que se revisará posteriormente, y enfatizaron que las políticas de inversión y reconversión profesional no serán suficientes para preservar los niveles de empleo y garantizar puestos de trabajo decentes para toda la mano de obra del sector siderúrgico. Instaron a los gobiernos de la OCDE a poner de su parte y proporcionar una política industrial adecuada, así como planes de desarrollo económico y protección social, para garantizar una transición verde sostenible y un futuro para los trabajadores siderúrgicos y sus familias.
Judith Kirton-Darling, secretaria general en funciones de industriAll European Trade Union, concluyó:
“Evaluar las necesidades futuras en materia de competencias es importante para prepararse para las transiciones verde y digital, pero garantizar una Transición Justa requiere mucho más. Los sindicatos exigen que se trace un mapa del empleo y que los empleadores, los sindicatos y las autoridades regionales y nacionales entablen conversaciones profundas entre sí para garantizar que ningún trabajador se quede atrás. Los trabajadores siderúrgicos se encuentran en el corazón de la transición a una industria siderúrgica descarbonizada, y deben participar en el proceso de principio a fin”.
La reunión coincidió, tristemente, con el fallecimiento del presidente del sindicato estadounidense del sector siderúrgico United Steelworkers, Tom Conway, una voz líder en el movimiento sindical y un firme defensor del comercio justo en interés de los trabajadores.
El UAW amenaza con extender la huelga a medida que se acerca la fecha límite
Shawn Fain enfatizó que más fábricas se unirían a la huelga en curso en tres plantas si no se logran avances sustanciales en las negociaciones antes del mediodía del viernes.
“No vamos a seguir esperando para siempre mientras alargan esta situación, y lo decimos de verdad. He sido claro con las Tres Grandes en cada instancia y voy a ser muy claro de nuevo. Si no progresamos de verdad antes del mediodía del viernes, instaremos a más secciones a que se unan a la huelga Stand Up (“de pie”). El viernes se cumple una semana desde que los primeros miembros se unieron a la huelga y más de una semana en la que las Tres Grandes no avanzaron en las negociaciones para llegar a un convenio justo para nuestros miembros”,
declaró Fain.
El 15 de septiembre, el senador Bernie Sanders se dirigió a los trabajadores en Detroit, instando a todo el país a solidarizarse con la huelga que iniciaron. Criticó duramente a las Tres Grandes, que probablemente generarán ganancias por encima de los 30 mil millones de dólares este año, según los pronósticos.
“Es hora de que dejen de lado su codicia y traten a sus empleados con el respeto y la dignidad que se merecen. Es hora que se sienten a negociar un contrato justo. Lo que estamos viendo en la industria automotriz es un reflejo de toda la economía. La codicia sobre todo lo demás, el sufrimiento de la clase trabajadora y el cansancio de la gente por esta situación”,
señaló el senador Sanders.
Las acciones van más allá de los miembros del UAW en las Tres Grandes. Los trabajadores del sector automotor, en toda la cadena de suministro del país, también iniciaron huelgas. Por ejemplo, en Alabama, los trabajadores de ZF que fabrican piezas para Mercedes rechazaron la última propuesta de convenio de la empresa y esperan términos más favorables. Mientras tanto, más de 1000 empleados de Blue Cross Blue Shield of Michigan están realizando una huelga en busca de un nuevo convenio que aborde diversas inquietudes, incluida la subcontratación laboral, las disparidades salariales y las prácticas laborales injustas.
Más trabajadores están esperando el llamamiento para unirse a la huelga Stand Up, que representa un nuevo enfoque de esta medida. En lugar de actuar en todas las plantas al mismo tiempo, se ha pedido a determinadas secciones locales que se planten y actúen. Si los fabricantes de automóviles no avanzan en las negociaciones y negocian de buena fe en el futuro, se llamará a más secciones a unirse a la huelga. El sindicato exige un nivel de vida decente, salarios que aumenten con la inflación, una jubilación digna y la protección de los trabajadores, y seguirán luchando contra el cierre de fábricas.
Una demanda clave del UAW es también que se ponga fin al sistema salarial de dos niveles en la industria automotriz. Actualmente, los trabajadores de nivel dos ganan salarios por hora significativamente más bajos y reciben menos beneficios en comparación con los trabajadores de nivel superior, lo que lleva a una división entre los miembros del sindicato. Este sistema también implica que a los empleados de nivel dos les lleva mucho tiempo llegar a recibir mejores salarios. El UAW sostiene que poner fin a este escalonamiento de la fuerza laboral es una prioridad en sus negociaciones con las Tres Grandes, para así crear una mayor igualdad salarial y unidad entre sus miembros.
“IndustriALL respalda firmemente la lucha del UAW por un nivel de vida justo y aumentos salariales que reflejen las ganancias récord que estas empresas han acumulado en los últimos años. Es hora de que Ford, General Motors y Stellantis colaboren activamente con el sindicato y participen en negociaciones de buena fe. Los trabajadores, incluidos los afectados por el sistema salarial de dos niveles tan injusto, desempeñan un papel fundamental en la prosperidad de estas empresas, y es justo que reciban la parte que les corresponde”,
afirmó Atle Høie, secretario general de IndustriALL.
Un sindicato impugnará una sentencia injusta contra un sindicalista malgache
Sento, un representante sindical del SVS en Etoile SA, fue condenado a 12 meses de prisión y multado con MGA 400.000 (USD 89) por publicar sus comentarios en las redes sociales acerca de una reunión con la dirección de esta empresa, un fabricante de prendas de vestir y filial del Grupo ALSICO. En dicha reunión, se trataron las horas extras no remuneradas, la licencia por enfermedad, la preocupación del personal por la mala calidad de los alimentos en el comedor de la fábrica y el resultado de las elecciones sindicales.
Sento, que fue condenado en agosto de 2022, cumplió ocho meses en Antanimora, una de las peores cárceles del mundo, antes de recibir un indulto presidencial de tres meses. Luego de su liberación, esperaba ser reincorporado para poder mantener a su familia, que sufrió durante su ausencia. No obstante, al perder la apelación, sus esperanzas de volver al trabajo se vieron destrozadas.
“Mis opciones son muy limitadas. Tengo que buscar trabajos temporales e informales. Será muy difícil encontrar un empleo formal con antecedentes penales. Por el momento, el trabajo por cuenta propia en la economía informal parece ser una de las pocas opciones que me quedan”,
expresó Sento.
A pesar de que ALSICO afirma apoyar el diálogo social, el SVS sostiene que los abogados de la empresa estaban decididos a garantizar que se desestimara la apelación. No obstante, el sindicato luchará contra esta decisión.
El SVS hizo una vigorosa campaña a favor de la liberación de Sento. El sindicato, IndustriALL y la CSI presentaron declaraciones en contra de la condena en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), donde el informe de la Comisión de Aplicación de Normas dejó en claro que el Gobierno de Madagascar estaba violando el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación).
En su informe, el Comité emitió ciertas recomendaciones para que el Gobierno malgache remedie la situación de forma urgente:
“Anule, inmediata e incondicionalmente, la condena del Sr. Zotiakobanjinina Fanja Marcel Sento; se abstenga de utilizar el derecho penal para perseguir a los sindicalistas; enmiende todas las disposiciones del código penal que obstaculizan el derecho a la libertad sindical de trabajadores y empleadores”.
El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, declaró:
“Apoyamos al SVS en su lucha incesante por los derechos laborales en Madagascar. Es engañoso que el Grupo ALSICO hable de responsabilidad corporativa mientras persigue a los dirigentes sindicales. IndustriALL está de acuerdo con la CIT en que la condena y la sentencia deben ser anuladas”.
En las réplicas a ALSICO, facilitadas por el Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos, IndustriALL escribió:
“Esta injusticia tiene como objetivo intimidar e infundir miedo en los representantes sindicales para disuadirlos de defender los derechos laborales que están consagrados en la Constitución de Madagascar y el Código del Trabajo”.
La sindicalización sigue siendo un desafío en Bangladesh
Cuando se trata de sindicalizar o negociar colectivamente en este sector, cuyos beneficios de exportación generan el 85 % del PIB de Bangladesh, el panorama es sombrío. Los empleadores se benefician de la violación sistemática de los derechos laborales y el silenciamiento de las voces sindicales. Es que, de lo contrario, puede que la mano de obra comience a exigir mejores salarios y condiciones de trabajo, lo que costaría dinero que no están dispuestos a gastar. Mientras tanto, el Gobierno de Bangladesh no garantiza que los empleadores respeten los derechos laborales y que la hoja de ruta de la OIT se aplique correctamente.
Una compleja red de maquinaria estatal y actores privados dificulta la sindicalización de los trabajadores de la confección en Bangladesh. A pesar de haber prometido defender el derecho a la libertad sindical y la negociación colectiva, el Gobierno no está cumpliendo. Ha habido sindicalistas asesinados por sindicalizar a nuevos miembros y denunciar a los empleadores para proteger los derechos de los trabajadores.
Justicia por el dirigente sindical asesinado Shahidul Islam Shahid, cadena humana de protesta – BGIWF – junio de 2023
Recientemente, en Gazipur, un organizador sindical de la Federación de Trabajadores Industriales y de la Confección de Bangladesh (BGIWF) fue golpeado hasta la muerte por matones contratados por la fábrica luego de denunciar la falta de pago de los salarios del personal. Por su parte, un organizador sindical de la Federación Nacional de Trabajadores de la Confección (NGWF) fue asesinado, supuestamente, por tratar de sindicalizar a los trabajadores en Ashulia.
Si bien los asesinatos de sindicalistas reciben atención, el acoso que enfrentan a diario los organizadores sindicales por hacer su trabajo suele pasar desapercibido. Según los afiliados de IndustriALL en Bangladesh, los empleadores, los matones, los políticos locales y la policía trabajan juntos para hostigar y presionar a los sindicalistas que intentan sindicalizar a los trabajadores. Los matones locales, que actúan en nombre de los empleadores, amenazan y agreden físicamente de forma sistemática a los dirigentes sindicales de las fábricas. En varias ocasiones, la dirección de la fábrica obliga a los dirigentes sindicales a renunciar a su trabajo a cambio de indemnizaciones miserables. Si esta táctica falla, entonces simplemente los despide.
Los propietarios de las casas que alquilan los trabajadores también causan problemas, por ejemplo, al no permitirles que organicen círculos de estudio. Además, la policía local interrumpe las reuniones públicas organizadas por los dirigentes sindicales. Los propietarios de fábricas también son cómplices de las actividades antisindicales, ya que les advierten constantemente a los trabajadores que corren el riesgo de perder sus empleos si intentan formar o afiliarse a sindicatos. Para avivar el sentimiento antisindical entre el personal, también intentan asociar a los dirigentes sindicales con acciones que parecen ser perjudiciales para los intereses de los trabajadores.
En algunos casos, los empleadores y la policía presentan acusaciones falsas contra dirigentes sindicales locales. Un organizador sindical de la BGIWF, afiliada a IndustriALL, expresó:
“Sindicalizamos a los trabajadores en una de las fábricas de Ashulia y presentamos la solicitud de registro sindical. Apenas la dirección supo de esto, despidió a los dirigentes sindicales tras no lograr convencerlos de que renunciaran a cambio de una indemnización miserable. Cuando se enteraron, el personal de la fábrica se declaró en huelga. A partir de entonces, el director general de la fábrica no solo agredió físicamente a los sindicalistas, sino que también amenazó con presentar una demanda penal contra ellos. Los huelguistas fueron acosados por matones contratados. Hay una causa penal pendiente contra esos dirigentes sindicales”.
A los sindicalistas despedidos por su actividad sindical se les dificulta conseguir un empleo en otra fábrica, ya que se los incluye en la lista negra de la base de datos de trabajadores que mantiene la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Prendas de Vestir de Bangladesh (BGMEA). Despedir a los trabajadores por afiliarse a un sindicato se utiliza como una táctica de intimidación para desalentarlos a hacerlo.
Las federaciones sindicales pueden presentar denuncias por prácticas laborales desleales o discriminación antisindical ante el tribunal laboral o ante el Departamento de Trabajo. Sin embargo, se tarda mucho tiempo en procesar las denuncias. A menudo, los funcionarios del Gobierno se niegan incluso a registrarlas, y ocasionalmente alegan que los dirigentes sindicales están tratando de destruir la economía del país.
Un organizador sindical de la Federación Sommilito Garments Sramik, afiliada a IndustriALL, expresó:
“Habíamos sindicalizado a unos 500 trabajadores en una fábrica de 1100 empleados en Gazipur. Tan pronto como presentamos la solicitud de registro sindical, la dirección despidió al presidente del sindicato, que también había recibido, a instancias de la dirección, amenazas de parte de matones locales para que renunciara voluntariamente. Como no sucumbió a la presión, fue despedido. Presentamos una denuncia ante el tribunal laboral y enviamos una carta al Departamento de Trabajo, pero no ha habido respuesta”.
A menudo, la Dirección General de Inteligencia de las Fuerzas (DGFI) y la policía industrial citan a declarar a los organizadores sindicales, a veces a altas horas de la noche. Los interrogan, los intentan convencer de suspender su trabajo sindical y, con frecuencia, los amenazan de muerte. En Bangladesh, los casos de agresión física contra sindicalistas mientras están bajo custodia policial son bastante frecuentes.
Imagen de stock de una fábrica de ropa – IndustriALL
Un organizador sindical de la NGWF, afiliada a IndustriALL, informó de un incidente de violación de los derechos sindicales y laborales en la Zona Franca Industrial (EPZ, por sus siglas en inglés), donde está prohibido formar sindicatos:
“Cuando trabajaba en una de las fábricas de la EPZ, traté de sindicalizar a los trabajadores. No se permiten protestas ni huelgas y no hay sindicatos. Tienen comités de bienestar de los trabajadores, a los que una vez intenté unirme. No obstante, la Autoridad de la Zona de Procesamiento de Exportaciones de Bangladesh (BEPZA) no me quería en el comité y, en cambio, metió a su propio candidato. Fue entonces cuando empezaron las tácticas de presión para obligarme a renunciar a mi trabajo. Me gritaban por el más mínimo error, no me concedían mis licencias y me cuestionaban si iba al baño más de una vez. La fábrica finalmente cerró sus puertas, pero protestamos y obtuvimos todas las indemnizaciones previstas en la ley después del cierre. Todo ese tiempo, los matones locales amenazaron con matarme. Hasta la Inteligencia de Seguridad Nacional me interrogó por tratar de sindicalizar en la EPZ”.
Los empleadores no solo alteran los esfuerzos de sindicalización, sino que el proceso de negociación colectiva también es muy desafiante. Los afiliados han experimentado situaciones en las que la dirección no negoció de buena fe y respondió negativamente a la carta de demandas del sindicato.
La secretaria regional de IndustriALL para Asia del Sur, Apoorva Kaiwar, declaró:
“Creemos que no solo es responsabilidad del Gobierno garantizar que se respete el derecho de los trabajadores a la libertad sindical, sino que los empleadores y las marcas que se abastecen en Bangladesh también deben asegurarse de que se respeten los derechos de los trabajadores y que no se ataque a los dirigentes sindicales por realizar su trabajo”.
Se necesitan leyes de diligencia debida obligatoria en materia de derechos humanos ahora
Existe un consenso cada vez mayor con respecto a que las medidas voluntarias de diligencia debida en materia de derechos humanos y las prácticas de responsabilidad empresarial no son suficientes para garantizar la rendición de cuentas de parte de las empresas, ya que no son vinculantes.
La Speaker Series se describe como una plataforma para defensores especializados en cuestiones vinculadas a las empresas y los derechos humanos, provenientes de empresas, inversionistas, la sociedad civil o gobiernos, que luchan para poner fin a la impunidad corporativa y empoderar a los trabajadores y las comunidades para que se opongan a los abusos. El Centro de Recursos sobre Empresas y Derechos Humanos estuvo a cargo de la organización del evento.
Mary Robinson, la primera mujer presidenta de Irlanda, preguntó:
“¿Estamos en un punto de inflexión para las empresas y los derechos humanos? ¿Estamos llegando finalmente al momento en que los gobiernos poderosos del norte y el sur tengan la confianza suficiente para exigirles a las empresas, a través de nuevas regulaciones e incentivos, que aborden la desigualdad insostenible y el colapso climático en sus operaciones y cadenas de suministro? Se necesita un nuevo contrato social sobre las empresas y los derechos humanos”.
Kalpona Akter, directora ejecutiva del Centro de Solidaridad de los Trabajadores de Bangladesh y presidenta de la Federación de Trabajadores Industriales y de la Confección de Bangladesh, afiliada a IndustriALL, expresó:
“La diligencia debida obligatoria reforzará la sindicalización, la protección de los derechos laborales, la libertad sindical y la seguridad de las condiciones de trabajo. Esto contrarrestará la reducción de los espacios de sindicalización”.
Añadió que, actualmente, los enfoques de gobernanza ambiental y social se usan como herramientas para el lavado de cara ecológico y ético, ya que no lograron detener la explotación de los trabajadores a través de los bajos salarios, las jornadas laborales extensas, el trabajo infantil y otros abusos contra los derechos humanos.
Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL, quien también fue uno de los oradores, expresó:
“Los trabajadores, a través de los sindicatos, son la formación más organizada de la sociedad civil e interlocutores poderosos para garantizar la sostenibilidad. Los sindicatos se muestran cautelosamente optimistas en cuanto a que la Ley de Diligencia Debida en la Cadena de Suministro de Alemania está cambiando la narrativa”.
Explicó que existen varios casos en los que la ley se ha utilizado para denunciar abusos de parte de las empresas. Estos incluyen denuncias contra los fabricantes de automóviles VW, BMW y Mercedes Benz, algunos fabricantes de ropa y Amazon por no cumplir con los requisitos de diligencia debida.
Con respecto al desarrollo de las capacidades de los sindicatos, Glen Mpufane afirmó:
“De la mano de industriAll Europe, IndustriALL está llevando a cabo una capacitación para generar conciencia sobre la diligencia debida en materia de derechos humanos. Recientemente, realizamos capacitaciones para los sindicatos del sector automotor en Turquía y, en octubre, se llevará a cabo una conferencia sobre diligencia debida en materia de derechos humanos en la minería en Kenia, que está siendo organizada por la oficina regional de IndustriALL en África Subsahariana”.
Se informó a los participantes del seminario web que la Unión Africana está integrando la diligencia debida en materia de derechos humanos a través de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, mientras que lo mismo está sucediendo en América Latina y el Caribe, donde iniciativas similares tienen como objetivo detener los abusos de los derechos humanos y laborales de parte de las empresas.
Desarrollo del poder sindical en el Sudeste Asiático
El programa se desarrolló en respuesta a la necesidad de fortalecer los sindicatos de la región y sindicalizar a los trabajadores en toda la cadena de suministro global. Durante estos tres años, los participantes del ODP recibieron capacitación sobre campañas de sindicalización estratégicas, el acceso a posibles activistas y miembros sindicales, la represión sindical, las herramientas de sindicalización en línea, la construcción de una base sólida y diferentes aspectos para ayudar a los sindicatos a desarrollar su poder de sindicalización.
“Como organizador sindical con 20 años de experiencia, el ODP me ha recordado que debo trazar mapas, planificar estratégicamente y analizar cada etapa, así como nuestros propios recursos”,
expresó Paitoon Bangrong, CILT, Tailandia.
En sus comienzos, en 2021, el programa se centró en las empresas multinacionales y sus cadenas de suministro. Su objetivo era identificar cómo los sindicatos podían abordarlas al explorar sus facultades y recursos. Después del primer año, se pidió a los participantes que, a partir de los conocimientos adquiridos, comenzaran a trabajar en sus objetivos de sindicalización.
Los responsables del proyecto supervisaron cada una de las campañas de sindicalización estratégica y evaluaron su progreso. Muchos participantes lograron formar un sindicato en sus empresas objetivo de forma exitosa.
“Agradecemos enormemente nuestra participación en el ODP. Aprendimos a llevar a cabo una campaña de sindicalización eficaz, así como todos los elementos necesarios para lograr un sindicato estable y sólido”,
declaró Elvira Castro Panes, PIGLAS, Filipinas.
Muchos participantes dijeron que habían aprendido que escuchar a cada trabajador puede ser más eficaz que explicarle lo que representa el sindicato. Además, varios comenzaron a identificar líderes orgánicos por primera vez, y se dieron cuenta de que el poder de un sindicato proviene de sus miembros.
“Desde las comunicaciones personales hasta la gestión estructural, la combinación de micro y macroestrategias presentadas en el programa fue muy tangible y completa. Sin duda, este programa es óptimo para contribuir al desarrollo de las habilidades de los organizadores sindicales”,
afirmó Hiromitsu Takagi, JCM, Japón.
El último taller, cofinanciado por la FES Tailandia, se celebró del 21 al 25 de agosto. Proporcionó más técnicas y conocimientos sobre sindicalización estratégica e incluyó una sesión sobre la diligencia debida en materia de derechos humanos. Los participantes destacaron que el pensamiento estratégico y las diferentes habilidades y conocimientos adquiridos a través del ODP les han ayudado a obtener mejores condiciones laborales para los miembros de sus sindicatos.
“Antes del ODP podíamos formar un sindicato, pero ahora, después de haberlo realizado, sabemos cómo consolidar nuestro poder y lograr que se cumplan nuestras demandas”,