Recordamos a los mineros de Lesoto

Tankiso Tsoeu, sobreviviente y analista de datos de la mina Kao de Storm Mountain Diamonds, dice que los vívidos recuerdos del trágico accidente la atormentan.

Tankiso, integrante del Sindicato Democrático Independiente de Lesoto (UDI), afiliado de IndustriALL, recuerda:
 
“El 8 de febrero de 2021, durante la pandemia de COVID-19, nuestras vidas quedaron marcadas por este accidente horrible. Ya estábamos por volver a casa, entusiasmados por pasar tiempo con nuestras familias y poder descansar finalmente después de turnos de 12 horas durante 14 días. Los autobuses que llegaron a la mina Kao al mediodía trajeron a los que entraban a esa hora y también eran los designados para llevarnos a nuestras casas”.

“Cuando subimos al autobús, estaba exhausta y me quedé dormida apenas comenzó a moverse. Después de lo que para mí fueron solo unos minutos, aunque en realidad fue más de una hora, sentí que mi cabeza golpeaba algo y perdí el conocimiento. Un compañero me despertó luego y pude ver que habíamos tenido un accidente y estábamos todos tendidos de lado. Muchos trabajadores pedían ayuda a los gritos. El conductor perdió el control en una carretera que estaba resbaladiza por una tormenta de granizo previa y el autobús volcó”.

Tankiso recuerda a los trabajadores atrapados entre los escombros.

“Algunos heridos fueron rescatados del vehículo, pero otros quedaron atrapados, incluso varios estaban debajo del autobús. No hay palabras para describir lo que se siente al ver a alguien que está perdiendo la vida y no poder hacer nada para ayudarlo”.

Para colmo, los teléfonos móviles no tenían cobertura.

“Entre los sobrevivientes, la mayoría había perdido sus teléfonos y no había cobertura de red móvil. Uno de nosotros tuvo que subir una montaña para tratar de encontrar señal y pedir ayuda”.

Los trabajadores recién recibieron asistencia cuando llegaron los equipos de rescate de las minas Letseng y Kao.

“Lamentablemente, algunos trabajadores murieron en el acto, mientras que los que tenían lesiones graves fueron trasladados al Hospital Queen Mamohato Memorial en Maseru. De 35 pasajeros, ocho murieron”.

Los sobrevivientes recibieron atención médica en la clínica de la mina Letseng y la mina Kao contrató a un médico y un psicólogo clínico para atenderlos.

A pesar de toda la ayuda que recibió, Tankiso cuenta que la recuperación ha sido difícil.

“Sigue siendo una lucha muy ardua. Lo más complejo es que, después de tres años, todos esperan que estés completamente recuperada y hasta puede parecer exagerado seguir hablando del accidente, pero todos los días son difíciles, especialmente por la ansiedad, que no sufría antes de la tragedia. Recuerdo episodios de la angustia de los mineros atrapados y suelo sufrir noches enteras de insomnio”.

Glen Mpufane, director de seguridad laboral y minería de IndustriALL, declaró: 

“En el Día Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Muertos y Heridos en el Trabajo, recordamos a los ocho mineros de Kao y deseamos a los sobrevivientes que puedan recuperarse complemente de las heridas y el trauma que el accidente les dejó. Elogiamos los esfuerzos tanto de la clínica de la mina Letseng como de la mina Kao por brindar tratamiento postraumático a los trabajadores lesionados, en un acto que reconoce que el deber de cuidado se extiende más allá de los límites de la mina”.

Cuanto más fuerte es el sindicato, más seguro es el lugar de trabajo

El auge de la Revolución Industrial, iniciada hace casi 250 años, trajo consigo condiciones de trabajo terribles, fábricas con mala ventilación y equipos peligrosos. Estas condiciones de trabajo nocivas llevaron a los trabajadores a formar sindicatos y exigir un entorno laboral seguro y saludable. El papel de los sindicatos ha sido sinónimo de esa evolución, y la salud y la seguridad en el trabajo han impulsado las respuestas a quienes buscan obstaculizar los avances.

La primera legislación en materia de salud y seguridad, la Ley de Salud y Moral de los Aprendices, de 1784, se promulgó en el Reino Unido como respuesta al brote de fiebre entre los trabajadores de las fábricas de algodón.

En 1984, el Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (CUPE) estableció el 28 de abril como un día para conmemorar a los trabajadores fallecidos o heridos en el trabajo, fecha que posteriormente obtuvo reconocimiento a nivel internacional. En 2003, la OIT fijó oficialmente el 28 de abril como Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo para promover condiciones de trabajo saludables y poner el foco en la prevención de los accidentes laborales.

El 28 de abril simboliza las luchas por la salud y la seguridad en el lugar de trabajo en todo el mundo, y convierte este tema en un eje estratégico en torno al cual sindicalizar y construir sindicatos fuertes.

La lucha llegó a un punto clave en 2022, cuando la OIT reconoció la salud y la seguridad como un principio y derecho fundamental en el trabajo y la incorporó a los otros cuatro ya declarados por esta organización: la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva; la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio; la abolición efectiva del trabajo infantil y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

Actualmente, el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores de 1981 (núm. 155) y el Convenio sobre el marco promocional para la seguridad y salud en el trabajo de 2006 (núm. 187) se consideran convenios fundamentales para dar efecto a la salud y la seguridad como un principio y derecho fundamental en el trabajo.

Glen Mpufane, director de salud y seguridad de IndustriALL, expresó:

“El reconocimiento por parte de la OIT de la salud y la seguridad como un principio y derecho fundamental en el trabajo es una victoria para la lucha de los trabajadores de todo el mundo. También es un testimonio y homenaje a los sucesivos años de lucha obrera por mejorar las condiciones de salud y seguridad en el lugar de trabajo.

La salud y la seguridad en el trabajo no es un beneficio por el cual negociar ni un favor que se debe pedir. Es nuestro derecho”.

El plan de acción del Congreso de 2021-2025 de IndustriALL Global Union sobre la promoción de los derechos laborales es coherente con las luchas de los trabajadores a lo largo de los años por la mejora de las condiciones de trabajo. Este se centra en los derechos fundamentales a la libertad sindical y la negociación colectiva, así como en la fijación de un salario mínimo adecuado, la limitación de la jornada laboral, y la salud y la seguridad en el trabajo.

IndustriALL está promoviendo y haciendo campaña por un enfoque basado en derechos que incluye las siguientes cuestiones:

Amazon: basta de aprovecharse de la seguridad de los trabajadores, ¡hay que firmar el Acuerdo hoy!

Desde su creación tras la horrible muerte de más de 1100 trabajadores y trabajadoras de la confección en el derrumbe de la fábrica Rana Plaza en Bangladesh, el 24 de abril de 2013, el Acuerdo Internacional ha sido un faro de progreso, y ha unido a sindicatos, marcas y proveedores en torno a la misión común de garantizar la seguridad en el trabajo.

30 de los 33 proveedores de Amazon en Bangladesh y Pakistán, fábricas textiles y de confección de ropa, están cubiertos por las estrictas normas de seguridad del Acuerdo. Sin embargo, Amazon se niega a comprometerse a apoyar financieramente la implementación de estas disposiciones y, en su lugar, se aprovecha de las protecciones del Acuerdo, mientras que otras marcas asumen la responsabilidad de garantizar la seguridad de los trabajadores.

El parasitismo de Amazon debe terminar. ¡Es hora de firmar el Acuerdo!

El Acuerdo ha marcado una gran diferencia: se han realizado más de 56.000 inspecciones de seguridad independientes, se han resuelto 140.000 problemas de seguridad y se ha capacitado a 2 millones de trabajadores en protocolos de salud y seguridad. El Acuerdo se ha convertido en un salvavidas para los trabajadores y trabajadoras de las fábricas. Más de 200 marcas se han adherido, con el fin de garantizar un futuro más seguro para millones de personas en Bangladesh, y Pakistán ahora se beneficia de sus iniciativas destinadas a salvar vidas.

Como el minorista en línea más grande del mundo, es inexcusable que Amazon no haya firmado el Acuerdo.

Amazon, tu firma puede salvar vidas. Firma el Acuerdo ahora.

Aniversario del Rana Plaza: ¡los eurodiputados deben apoyar la diligencia debida!

Para ejercer esta diligencia debida de manera eficaz, existe un creciente interés en los acuerdos vinculantes. Esto se debe a un reconocimiento cada vez mayor de que la auditoría social voluntaria es un mecanismo fallido, tanto en términos de protección de los derechos de los trabajadores como de reducción del riesgo para las marcas compradoras multinacionales y sus inversores. 

Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe Trade Union, expresó:

“Hoy, los eurodiputados tienen la oportunidad de hacer un cambio positivo real en la vida de los trabajadores, incluidos los del sector textil internacional, que lamentablemente sigue siendo infame por el abuso de los derechos de los trabajadores. Todas las personas merecen trabajar en entornos seguros y en condiciones dignas, y debemos hacer todo lo posible para evitar otra catástrofe como la del Rana Plaza. Necesitamos que la UE imponga normas estrictas en materia de diligencia debida para que las empresas se hagan responsables por lo que sucede en sus cadenas de suministro, dondequiera que estén”.

La Directiva de Diligencia Debida en Materia de Sostenibilidad Empresarial exigirá que las empresas que operan dentro y fuera de la UE, con una facturación mínima de 450 millones de euros en la UE, ejerzan la diligencia debida en materia ambiental y de derechos humanos a lo largo de sus cadenas de valor.

Oliver Roethig, secretario regional de UNI Europa, declaró:

“La CSDDD traerá consigo avances esenciales para garantizar que las empresas ya no puedan decidir unilateralmente cómo gestionar la diligencia debida en materia de derechos humanos. En cambio, se verán obligadas a involucrar de forma genuina a los sindicatos en todo el proceso de diligencia debida. Una vez que la directiva entre en vigor, estas disposiciones garantizarán que los nuevos requisitos constituyan un avance sustancial con respecto a los enfoques fallidos de la responsabilidad social corporativa”.

Creado a raíz del derrumbe de la fábrica de ropa Rana Plaza por federaciones sindicales internacionales, el Acuerdo Internacional sobre Salud y Seguridad en la Industria Textil y de la Confección, que es legalmente vinculante, ha sido firmado hasta la fecha por más de 200 de las marcas y minoristas de moda más grandes del mundo. Ha resultado en más de 56,000 inspecciones independientes en fábricas proveedoras y contribuido a la resolución de más de 140,000 problemas de seguridad, así como 2 millones de trabajadores han recibido capacitación en materia de salud y seguridad. Actualmente, este Acuerdo está ayudando a salvar vidas en Pakistán.

Atle Høie, secretario general de IndustriALL Global Union, expresó:

“Si bien nos enorgullece el trabajo realizado con el Acuerdo, pedimos más acción internacional para hacer que las marcas textiles rindan cuentas. Si se adopta, la directiva de la UE cambiará para mejor la vida de millones de trabajadores. La ironía de que la votación final caiga el mismo día del aniversario del Rana Plaza no pasa desapercibida, y los trabajadores textiles de Bangladesh exhortan hoy al Parlamento Europeo a apoyar la directiva y responsabilizar a las marcas textiles internacionales”.

La secretaria general de UNI Global Union, Christy Hoffman, declaró:

“Al igual que UNI e IndustriALL hicieron historia al negociar el Acuerdo hace 11 años, los eurodiputados que votarán el día de hoy tienen la oportunidad de cambiar el panorama de la responsabilidad por las cadenas de suministro en todo el mundo. El Acuerdo demuestra la diferencia que pueden marcar los sindicatos y las empresas cuando establecen normas vinculantes con un impacto sectorial. La CSDDD lleva la responsabilidad por las cadenas de suministro a un nuevo nivel y es un gran paso para garantizar que el ‘Rana Plaza: Nunca más’ se convierta en más que un eslogan”.

El Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y Tailandia debe respetar las normas de la OIT

En una carta del 15 de abril dirigida a los líderes de la UE, entre ellos el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, y la secretaria general de industriALL Europe, Judith Kirton-Darling, destacaron la flagrante violación de los derechos de los trabajadores en Tailandia, que se traduce en una baja tasa de sindicalización y un escaso poder de negociación colectiva para los sindicatos.

Además, explicaron que la legislación laboral vigente en Tailandia impone múltiples restricciones a la libertad sindical y al derecho a la negociación colectiva. Como resultado de la falta de protección del parte del Estado, los sindicatos se han visto gravemente debilitados.

“Es fundamental que la UE se comprometa a incluir cuestiones de justicia social y derechos laborales, especialmente un compromiso de parte del gobierno de ratificar los Convenios 87 y 98 de la OIT. Esto debería conducir a una reforma de las leyes y prácticas laborales vigentes y a la eliminación de las barreras que socavan los derechos de sindicación y negociación colectiva”, 

expresó Høie.

La UE es el cuarto socio comercial más importante de Tailandia, después de China, Estados Unidos y Japón. En 2022, Tailandia exportó productos por valor de 22.800 millones de dólares a la UE. Entre los bienes de exportación se incluyen productos automovilísticos, informáticos, circuitos eléctricos y joyería.

“La UE debe garantizar que el consiguiente crecimiento del comercio y la inversión entre la UE y sus socios comerciales conduzca a mejores resultados en lo que respecta al medioambiente, la justicia social y los derechos humanos y laborales”, 

añadió Kirton-Darling.

Desde que se reanudaron las tratativas sobre el TLC entre la UE y Tailandia en septiembre de 2023, los sindicatos tailandeses han estado al margen de las negociaciones. La Confederación de Trabajadores Industriales de Tailandia (CILT), afiliada a IndustriALL, insta a los interlocutores sociales a respetar las normas internacionales del trabajo durante las sesiones de negociación.

En referencia al Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y Corea, el presidente de la CILT, Prasit Prasopsuk, declaró:

“El gobierno tailandés debería emular a Corea del Sur, que ratificó los Convenios 87 y 98 de la OIT tras la firma del acuerdo de libre comercio con la UE”. 

En 2023, los afiliados de IndustriALL en Tailandia iniciaron una campaña por la ratificación de los Convenios 87 y 98 como una medida para combatir la discriminación antisindical en el país. 

Después de unas cuantas rondas de negociación con la administración actual, el Ministerio de Trabajo creó un comité tripartito y dos grupos de trabajo para llevar a cabo un estudio de viabilidad sobre la ratificación de ambos convenios.
 

Histórica victoria sindical en la planta de Volkswagen en Chattanooga

Shawn Fain, presidente del UAW, expresó su entusiasmo y apoyo a los trabajadores de la planta de Chattanooga. Fain se reunió con ellos el día de la votación y enfatizó que este logro tendrá consecuencias que se extenderán a los trabajadores en todo el país.

“¡Fue genial reunirme hoy con los trabajadores de Volkswagen en su camino hacia la victoria por mayor justicia en el trabajo! La fuerza laboral de Estados Unidos está harta de quedar relegada, ¡y los sindicatos representan el camino hacia la dignidad dentro y fuera del ámbito laboral! ¡Arriba los trabajadores del UAW en VW!”,

expresó Fain.

Después de dos votaciones fallidas desde 2014, los trabajadores de Volkswagen hicieron historia y votaron a favor de afiliarse al UAW con un 73 por ciento.

Votos a favor y en contra

“Felicitaciones a los trabajadores del UAW en la planta de Volkswagen en Chattanooga, de parte de los 50 millones de miembros sindicales que conforman la familia de IndustriALL. Hoy han hecho historia al convertirse en una de las pocas plantas del sector automotor sindicalizadas en los estados del sur. Esperábamos con ansias esta adición, así que le damos la bienvenida a la familia. Esta gran victoria nos ha dado esperanza y ha inspirado a millones de personas en todo el mundo”,

afirmó Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, elogió públicamente a los trabajadores de Volkswagen en Chattanooga por su coraje y determinación. En su declaración, enfatizó que el derecho de sindicación es un valor fundamental en el país y es esencial para equilibrar el poder entre trabajadores y empleadores, por lo que fomenta una economía justa.

“Todos los trabajadores, en todos los estados, deben tener la opción libre y justa de afiliarse a un sindicato”.

La victoria sindical se produjo después de una batalla larga y compleja con la dirección de la empresa, que no demostró la neutralidad que debería durante mucho tiempo. La planta de Chattanooga, que emplea a miles de personas, ha tenido un rol central en la ardua lucha por los derechos laborales que atrajo la atención a nivel nacional hacia los esfuerzos sindicales y el potencial de la sindicación en el sur.

Trabajadores de Mercedes en Alabama, UAW

Mientras los trabajadores de Mercedes en Alabama se preparan para su propia elección sindical en mayo, y en el período previo a la votación que tuvo lugar en VW, los gobernadores de los estados vecinos, incluido Alabama, expresaron una fuerte oposición en una declaración pública, con argumentos infundados de que los sindicatos podrían poner en peligro la creación de empleo y el crecimiento económico en la región.

Sin embargo, la perseverancia del UAW y sus miembros prometen remodelar el sindicalismo en toda la región. Se espera que el éxito en Chattanooga tenga efectos más amplios, lo que podría influir en las políticas y prácticas laborales en toda la industria automotriz y trascenderla. Esta victoria destaca la importancia de los sindicatos, que se reconoce cada vez más, para garantizar un trato justo y equitativo en el lugar de trabajo.

La solidaridad internacional fue un aspecto importante de la campaña, IG Metall, afiliado de IndustriALL, y el Comité de Empresa del Grupo Global de VW desempeñaron roles clave: supervisaron de cerca el proceso de sindicación e intervinieron con celeridad ante cualquier acción antisindical por parte de la dirección de VW. Su supervisión y su capacidad de respuesta rápida ayudaron a garantizar un entorno justo para que los trabajadores votaran respecto a la formación de un sindicato. 

“Este trabajo en equipo demuestra que es esencial contar con una solidaridad global sólida para promover los derechos laborales y es testimonio de cómo los aliados internacionales pueden contribuir a los esfuerzos locales para hacer frente a los desafíos empresariales. Esta victoria no es solo para los trabajadores de VW, sino que también representa una esperanza para millones de trabajadores en todo el país. Se demuestra, además, que la persistencia y la solidaridad pueden allanar el camino para una mejora significativa en los derechos laborales y la justicia en el trabajo, como en el caso de nuestros compañeros y compañeras en la planta de MB en Alabama, que podrán expresar su opinión sobre la afiliación sindical el próximo mes”,

declaró Georg Leutert, director del sector automotor de IndustriALL.

Navieras colaboran con la junta militar de Myanmar en detrimento de los derechos humanos

Según los sindicalistas de Myanmar y las federaciones sindicales internacionales IndustriALL Global Union y la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), las gigantes del transporte marítimo mundial están anteponiendo sus intereses comerciales a los derechos humanos al seguir realizando envíos desde Myanmar,

Maersk, Mediterranean Shipping Company S.A (MSC) y CMA CGM, empresas que facturan decenas de miles de millones de dólares al año, están siendo un instrumento clave para la supervivencia de la junta militar gobernante en Myanmar.

“La junta militar de Myanmar sobrevive gracias al comercio internacional, que sostiene con abusos de los derechos de los trabajadores y los derechos humanos, así como de bombardeos contra su propio pueblo”,

expresó Maung Maung, secretario general de la Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM), afiliada a la Confederación Sindical Internacional.

En su mensaje a estas navieras, Maung Maung afirmó:

“Todos los contenedores que transportan sus buques pertenecen a compinches de los militares, ya que son los únicos que pueden trabajar en Myanmar al día de hoy. Todo el combustible que cargan en Myanmar se lo compran a personas incluidas en las listas de sanciones británicas o estadounidenses.

Ustedes y sus buques no solo están apoyando a una junta militar sancionada por el Reino Unido y Estados Unidos, sino que pronto serán identificados como infractores de estas sanciones y se enfrentarán a medidas coercitivas de parte de la Oficina de Sanciones del Reino Unido o del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos”.

El comercio internacional es crucial para la supervivencia de la junta militar gobernante en Myanmar, ya que le permite recibir las divisas que necesita para comprar armas, municiones y combustible. Además, a medida que pierde el acceso a las fronteras terrestres, el comercio marítimo se está volviendo cada vez más vital.

En la reunión general anual (AGM) de Maersk, celebrada en marzo en Copenhague, la ITF entregó un comunicado a los accionistas y ejecutivos de la empresa para pedirles que no colaboren con el régimen militar. Días más tarde, el Consejo Europeo aprobó la tan esperada norma de la Unión Europea sobre diligencia debida y derechos humanos, la Directiva de Diligencia Debida en Materia de Sostenibilidad Empresarial (CSDDD).

Maersk dirige el mayor tráfico de contenedores vinculado a Myanmar, e incluso lo amplió en 2021 tras el golpe militar, mientras otras empresas consideraban irse del país, con el lanzamiento de tres nuevos buques portacontenedores. En 2016, MSC instaló una oficina en Rangún que actualmente cuenta con 15 empleados que trabajan para “atender a los clientes locales”. Del mismo modo, en 2014 se creó CMA CGM (Myanmar) Ltd con una oficina en Rangún, que opera “un servicio de enlace semanal” con carga de exportación/importación que pasa por Malasia.

Las principales exportaciones de Myanmar incluyen prendas de vestir, piedras preciosas, madera y otros productos básicos. Los sindicatos birmanos piden que se desinvierta del país para privar al régimen de los recursos que necesita para continuar con su opresión.

La investigación de la ITF muestra que, este año, Maersk ha realizado envíos procedentes de Myanmar para H&M, Adidas y LL Bean. Asimismo, revela que varios buques de MSC y CMA-CGM han entrado y salido de puertos de Myanmar en 2024, incluidos Rangún y Thilawa.

El secretario general de la Federación Independiente de Marinos de Myanmar (IFOMS), Aung Kyaw Lin, actualmente exiliado en Estados Unidos, declaró:

“Estas navieras no deberían obtener enormes ganancias a costa de la miseria de nuestro pueblo, nuestra revolución contra la junta no es una oportunidad comercial.

Necesitamos sacar a estos matones del poder y necesitamos democracia”.

Durante su AGM en marzo, Maersk afirmó que está “siguiendo muy de cerca la situación en el país”, que “el comercio mundial puede ser un poderoso facilitador del desarrollo cuando se lleva a cabo de manera sostenible y responsable” y que ha “ejercido una diligencia debida reforzada en materia de derechos humanos para evaluar los riesgos para los derechos humanos y la manera en que los sistemas de gestión de Maersk previenen o mitigan dichos riesgos”.

Atle Høie, secretario general de IndustriALL, expresó:

“La llamada ‘diligencia debida reforzada en materia de derechos humanos’ es una expresión comúnmente utilizada por las empresas que optan por ignorar las conclusiones de la OIT sobre las violaciones de la libertad sindical y el trabajo forzoso, así como de la conclusión de la Iniciativa de Comercio Ético, que manifestó que la diligencia debida no es posible en Myanmar. La junta militar ha declarado ilegales a la mayoría de los sindicatos, matado a decenas de activistas sindicales y arrestado a muchos otros.

Maersk ha llevado a cabo su propia evaluación de riesgos, que no ha hecho pública, en la que afirma que no existe ningún riesgo para sus marinos, oficinistas y trabajadores de almacén. No obstante, la responsabilidad de Maersk no se limita a esto: al mantener un vínculo comercial vital, Maersk le ofrece un salvavidas al régimen”.

La postura de Maersk contradice las iniciativas de la UE con respecto a la cadena de suministro, incluida la CSDDD, norma que se aprobará próximamente, y su reciente regulación sobre trabajo forzoso. La Organización Internacional del Trabajo constató violaciones de su convenio sobre el trabajo forzoso, al tiempo que los sindicatos han denunciado casos de trabajo forzoso en distintas fábricas, lo que sugiere que Maersk y otras navieras podrían estar importando productos fabricados mediante trabajo forzoso.

El secretario general de la ITF, Stephen Cotton, afirmó:

“Está muy claro que la junta militar que gobierna Myanmar depende del comercio exterior para sobrevivir, para seguir cometiendo los abusos que sufren a diario los sindicalistas y el pueblo de Myanmar.

Es decepcionante que estas navieras sigan comerciando con Myanmar, y sorprende que Maersk, en particular, afirme que de alguna manera puede continuar operando allí de forma responsable.

Agradeceríamos la oportunidad de ayudar a las empresas a reconsiderar el comercio con la junta militar de Myanmar, a estar en el lado correcto de la historia y a mantener su imagen como empresas responsables y socialmente conscientes”.

El Comité Ejecutivo regional de Asia-Pacífico analiza los derechos laborales ante desafíos crecientes

El Comité de Mujeres, que se reunió antes del Comité Ejecutivo regional, sacó a la luz los importantes desafíos que enfrentan las trabajadoras. Estos incluyen el acoso sexual en el sector minero, la pronunciada brecha salarial de género en las esferas política y económica, la necesidad de incluir a las personas LGBTQI+ en los sindicatos y los impactos de la inteligencia artificial sobre las trabajadoras.

Los informes presentados pusieron de relieve la grave situación a la que se enfrentan los trabajadores jóvenes en Myanmar, que están huyendo del país para escapar de la ley de servicio militar obligatorio de la junta militar. En Indonesia, la implementación de la Ley Ómnibus por parte del gobierno ha erosionado significativamente los derechos laborales.

Los afiliados de IndustriALL en Asia del Sur están presionando activamente a los gobiernos para que deroguen las reformas regresivas de la legislación laboral y refuercen las medidas para prevenir las muertes en las minas y los accidentes industriales, centrándose en Pakistán y la India. Estos sindicatos también exigen el cese inmediato de la violencia contra los sindicalistas y las actividades sindicales legítimas, especialmente en Bangladesh.

En medio de fuertes presiones inflacionarias, los afiliados de IndustriALL en Filipinas y Malasia piden un salario digno. En Filipinas, los sindicatos respaldan la Ley de Recuperación Salarial, que propone un aumento salarial diario de PHP 150 (USD 2,7) para los trabajadores del sector privado. Los sindicatos de Malasia están presionando por una política salarial progresiva obligatoria para combatir el estancamiento de los salarios reales.

Akihiro Kaneko, vicepresidente de IndustriALL y copresidente de la región de Asia-Pacífico, declaró:

“Este es un año crucial para todos nosotros, ya que los resultados de las elecciones en la región podrían influir significativamente en las condiciones de los trabajadores. Es muy importante que los sindicatos de la región se unan para luchar contra las políticas estatales antiobreras con el fin de proteger los derechos de nuestros miembros”.

Los dirigentes sindicales también se refirieron a la situación de sus respectivos países, y revelaron graves problemas en términos de condiciones de trabajo. Por ejemplo, en la India, el 40 por ciento de los trabajadores de la industria manufacturera son subcontratados, y la mayoría no goza de vacaciones pagadas ni de seguridad social. En este país, la aprobación del Código de Salud, Seguridad y Condiciones de Trabajo de 2021 habilitó los contratos indefinidos de duración determinada, lo que ha exacerbado la inseguridad laboral.

En Indonesia, los afiliados lograron negociar una política de tolerancia cero frente a la violencia y el acoso basados en género en 82 empresas. 

Khaing Zar, de Myanmar, habló en detalle sobre la represión militar en curso en el país, que afecta gravemente los medios de vida de los trabajadores jóvenes. Bangladesh, por su parte, fue escenario de una brutal represión durante las protestas por el salario mínimo del año pasado, lo que resultó en víctimas fatales y acusaciones penales injustas contra sindicalistas.

Los sindicalistas más jóvenes pidieron que se refuercen las iniciativas para aumentar la inclusión en los procesos sindicales. La Secretaría de IndustriALL informó sobre las principales acciones y actividades sindicales en la región. El secretario general adjunto, Kemal Özkan, informó sobre las acciones a nivel mundial, incluidos los debates que tuvieron lugar en la reunión del Consejo de Administración de la OIT y la directiva sobre derechos humanos adoptada por el Parlamento Europeo. 

“Tenemos que preparar nuestra organización para los desafíos del futuro. Es crucial que elaboremos estrategias efectivas para luchar por los derechos laborales y sindicales frente a la peligrosa situación actual. La región de Asia-Pacífico es muy importante y, por lo tanto, los aportes de sus dirigentes son extremadamente valiosos”,

expresó Özkan.

El Comité de Mujeres de Asia-Pacífico, reunido el 15 de abril, entabló un diálogo amplio sobre la política de la IndustriALL sobre la violencia y el acoso basados en género, el sexismo y la misoginia. Entre otras cuestiones, se debatió la implementación de esta política, los planes para realizar auditorías participativas en materia de género y las iniciativas de capacitación para afiliados.

Durante la reunión se compartieron varios avances significativos. Por ejemplo, Filipinas ratificó el Convenio 190 de la OIT después de una prolongada campaña sindical. En Japón, se están organizando talleres para abordar los sesgos de género conscientes e inconscientes, mientras que los dirigentes de Australia destacaron los aspectos de la Ley de Trabajo Justo relativos a la igualdad de género. Las mujeres dirigentes de Asia del Sur insistieron en la importancia de combatir la violencia y el acoso basados en género en la región.

Sindicato de Lesoto lleva a Adient Automotive ante el tribunal laboral por represión sindical

Adient Automotive suministra asientos para automóviles a las fábricas de BMW, Ford, Mercedes Benz, Nissan y Volkswagen en Sudáfrica. De los 1000 trabajadores de la empresa en Maseru, 800 son miembros del IDUL, afiliado a IndustriALL.

Según el IDUL, la disputa comenzó cuando Adient Automotive decidió ignorar el acuerdo de reconocimiento que firmó con el sindicato en 2015. La ley establece que, para poder firmar un acuerdo de reconocimiento con el empleador, un sindicato debe tener una cantidad de miembros que represente a más del 50 por ciento del personal de una fábrica. El acuerdo otorga al sindicato el derecho a negociar los términos y condiciones de empleo en nombre de sus miembros y a participar en negociaciones colectivas con la empresa.
 
Sin embargo, el sindicato señala que Adient Automotive incumplió este acuerdo y violó la ley cuando dejó de deducir las cuotas sindicales y remitirlas al sindicato de conformidad con la legislación laboral. Además, según esta organización, las acciones de la empresa pretenden frustrar a los trabajadores. Para poner fin a estas prácticas laborales desleales, el IDUL planteó sus objeciones y llevó a Adient Automotive ante el DDRP.

May Rathakane, secretaria general del IDUL, expresó:

“Planteamos nuestras inquietudes en reuniones con la dirección local y la respuesta fue que la decisión de ignorar el acuerdo se tomó en Estados Unidos, donde se encuentran los altos directivos. Estamos impugnando esta decisión porque atenta contra las leyes laborales de Lesoto”.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, indicó:

“Las empresas multinacionales deben respetar las leyes laborales a nivel nacional, así como las normas internacionales del trabajo, especialmente en materia de libertad sindical. Se deben respetar los derechos de sindicación y negociación colectiva. Esperamos que Adient Automotive respete los derechos de los trabajadores de Lesoto y ponga fin a la violencia hacia los sindicatos y a todas las demás prácticas antisindicales”.

Adient Automotive es una subsidiaria de Adient Engineering, que cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York. La empresa emplea a más de 70.000 trabajadores en plantas de fabricación en 30 países. Adient Engineering es una escisión de su empresa matriz, Johnson Controls, que emitió acciones para crear la nueva empresa en 2016 y fabrica bastidores, mecanismos de asiento, espuma, reposacabezas, reposabrazos, fundas de tapizado y otros accesorios para asientos de vehículos.

Salud mental: una parte importante de la salud y la seguridad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como un estado de bienestar en el que cada individuo desarrolla su propio potencial y puede hacer frente a los momentos de estrés normales de la vida, trabajar de manera productiva y fructífera, y contribuir a su comunidad.

Los riesgos para la salud mental en el trabajo, también llamados riesgos psicosociales, incluyen la infrautilización de las capacidades o la falta de cualificación, las cargas o ritmos de trabajo excesivos, la escasez de personal, las jornadas extensas, inflexibles o incompatibles con la vida social, las condiciones de trabajo físicamente inseguras o deficientes, y la violencia, el acoso o la intimidación. 

Frente al desarrollo de nuevas tecnologías y el ritmo acelerado de trabajo relacionado a estos avances, los riesgos psicosociales son cada vez más frecuentes en el trabajo, incluso para los trabajadores no manuales. En la Unión Europea, el 88 por ciento de los trabajadores ha experimentado problemas de estrés en el trabajo. Según Eurocadres, el 60 por ciento de los días de ausencia en el trabajo se puede atribuir al estrés laboral y los riesgos psicosociales.  

Armelle Seby, directora del sector de trabajadores de no manuales, expresó: 

“La salud mental suele ser incomprendida, infrafinanciada y relegada a un segundo plano en comparación con la salud física. Las legislaciones con respecto a los riesgos psicosociales y los deberes de los empleadores suelen ser insuficientes. Además, con frecuencia, las personas con problemas de salud mental terminan siendo estigmatizadas, discriminadas y excluidas. El estigma generalizado crea una barrera. Algunos empleadores son reticentes a contratar a personas con problemas de salud mental, y algunos trabajadores pueden dudar en confiar en otros o buscar ayuda por miedo a las repercusiones adversas a nivel profesional”.

Aunque proteger la salud mental de los trabajadores es parte del deber de cuidado de los empleadores, los sindicatos tienen un papel importante que desempeñar para mitigar los problemas en este ámbito. Es importante que los sindicatos comprendan los riesgos y se familiaricen con las maneras de abordarlos. Estas organizaciones pueden trabajar con los empleadores para evaluar los riesgos, reorganizar el entorno laboral para reducir los riesgos psicosociales y abogar por la capacitación en materia de problemas de salud mental en los lugares de trabajo.

La OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desarrollaron directrices para los sindicatos que incluyen planes de acción dirigidos especialmente a las condiciones de trabajo, con el fin de prevenir el deterioro de la salud mental o física y la calidad de vida, así como evaluar y modificar, mitigar o eliminar los riesgos psicosociales para la salud mental.

Los convenios fundamentales de la OIT sobre la salud y la seguridad de los trabajadores (SST) y sobre el marco promocional para la seguridad y la salud en el trabajo tienen como objetivo proteger la salud física y mental de los trabajadores y prevenir los accidentes y las enfermedades laborales. Juntos, estos convenios permiten establecer un enfoque sistémico para la gestión de la SST, ya que definen las responsabilidades, los deberes y los derechos clave en esta materia, así como destacan los roles complementarios de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores en la creación de entornos de trabajo seguros y saludables.

Sindicatos como Unite the Union, del Reino Unido, o USW, de Canadá, han desarrollado sus propias directrices para ayudar a sus delegados sindicales, afiliados y representantes de salud y seguridad a abordar los problemas de salud mental y discriminación en el trabajo, así como para hacer campaña y negociar a favor de la salud mental.

Los sindicatos de Singapur están participando en una estructura consultiva tripartita sobre el bienestar mental en el trabajo que se creó en respuesta a los crecientes problemas en esta materia a nivel laboral. Dicha estructura, compuesta por el Ministerio de Mano de Obra (MOM), el Congreso Nacional de Sindicatos (NTUC) y la Federación Nacional de Empleadores de Singapur (SNEF), estableció una guía práctica sobre las medidas que los empleadores pueden adoptar para contribuir al bienestar mental de sus empleados, y proporciona recursos que los empleadores, empleados y trabajadores autónomos pueden aprovechar.

Estas medidas incluyen la realización de encuestas para comprender el estado general de bienestar y los factores de estrés en el trabajo; la capacitación de defensores en materia de bienestar mental en el trabajo, con el fin de alentar a la dirección a implementar políticas y medidas de apoyo; la organización de actividades, programas y recursos para mejorar la salud mental de los empleados; el establecimiento de un sistema para remitir a las personas en peligro a profesionales; la revisión de las políticas de recursos humanos y del lugar de trabajo centradas en el apoyo a la salud mental de los empleados; y la aplicación de políticas de regreso al trabajo para ayudar a los empleados que se recuperan de afecciones vinculadas a la salud mental. 

“En Singapur y en mi sindicato, clasificamos la salud mental como un problema de seguridad y salud en el trabajo. Realizamos talleres con trabajadores y representantes sindicales, y les proporcionamos recursos en línea y presenciales que ayudan a los trabajadores a cuidar su salud mental. En nuestros talleres de bienestar mental, educamos a los trabajadores sobre cómo lidiar con el estrés, en particular mediante ejercicios y clases de acondicionamiento físico que les ayudan a mantenerse en forma y aliviar tensiones”,

expresó Patrick Tay Teck Guan, del Congreso Nacional de Sindicatos y copresidente del sector de trabajadores no manuales en IndustriALL.

Con respecto al impacto del teletrabajo sobre la salud mental, el sindicato francés CFE-CGC métallurgie evalúa las cargas de trabajo para identificar cualquier sobrecarga que pueda dañar la salud mental y física de los empleados. A partir de ello, buscan cómo regularla y evitar cualquier sobrecarga futura.

Corinne Schewin, de CFE-CGC métallurgie y copresidenta del sector de trabajadores no manuales, afirmó: 

“Los representantes sindicales van a diferentes departamentos para hablar con los trabajadores y determinar su bienestar mental. Comprobamos cuánto duermen, observamos los entornos de trabajo y luego tenemos hablamos con el departamento de Recursos Humanos para informarles en qué aspectos debe intervenir la dirección. Además, en los convenios colectivos con las empresas disponemos de cláusulas centradas en la calidad y las condiciones del trabajo, cuyo fin es proteger la salud mental de los trabajadores”.

Armelle Seby expresó: 

“Cuando se trata de la salud mental en el trabajo, es importante que los sindicatos participen en la gestión de riesgos, prioricen las acciones a implementar, desarrollen planes de acción y supervisen y evalúen estos planes. Ademñas, los sindicatos también deben mejorar la comprensión en materia de salud mental y el bienestar en el trabajo, cambiar las actitudes en torno a las condiciones de salud mental para reducir el estigma, fomentar la búsqueda de ayuda, implementar mecanismos para combatir el acoso en el trabajo, proteger a las víctimas y apoyar a las personas con problemas de salud mental”.

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