El cierre de Grangemouth supondrá la pérdida de miles de puestos de trabajo

Petroineos, propietaria de la centenaria planta de Grangemouth, anunció en octubre de 2023 sus planes de convertirla en una instalación destinada únicamente a la importación, lo que la transformaría en una terminal de distribución de combustibles terminados. Esta decisión significa el fin de las actividades de una refinería que ha sido fundamental para la zona durante generaciones.
 
El sindicato Unite the Union, afiliado a IndustriALL, ha condenado enérgicamente el cierre, y está reclamando la intervención urgente de los gobiernos británico y escocés para que inviertan en proteger el futuro de la planta y los medios de vida de su personal.
 
La secretaria general de Unite, Sharon Graham, calificó la medida de “acto terrible de vandalismo industrial” y preguntó: “¿Cómo se puede permitir el cierre de la única refinería de petróleo de Escocia? El futuro de los trabajadores de Grangemouth debe estar en el centro de cualquier plan para salvar la planta”.
 
El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, expresó su firme apoyo a los trabajadores:

“La decisión de cerrar Grangemouth es inaceptable. Apoyamos firmemente los esfuerzos de Unite para proteger los medios de vida de los trabajadores y exigir una intervención gubernamental. El gobierno laborista del Reino Unido y el gobierno escocés deben actuar ya mismo para cumplir su promesa de una Transición Justa al cero neto que garantice puestos de trabajo de alta calidad y unas condiciones laborales dignas en Grangemouth”.

El impacto de este cierre afecta también al sustento de miles de personas más en la cadena de suministro que abastece a Grangemouth, con lo que amenaza con extenderse por todo el corazón industrial de Escocia.


 
 

Por qué la diligencia debida en materia de derechos humanos es crucial para la industrialización de África

La conferencia se realizó un mes antes del Día de la Industrialización de África, el 20 de noviembre. La Semana de la Industrialización se celebrará del 25 al 29 de noviembre en Kampala, Uganda, bajo el lema: “Aprovechar la inteligencia artificial y la industrialización verde para acelerar la transformación estructural de África”.
 
La organización estuvo a cargo de la oficina de IndustriALL en África Subsahariana, con el apoyo de la Federación Unida de Sindicatos Daneses 3F. Participaron 72 delegados de 18 países africanos, mientras que 22 participantes de Alemania, Suiza, Bélgica y otros países africanos se unieron a ellos en línea. Entre ellos había participantes de la OIT de Addis Abeba y de la FNV.

Entre los temas debatidos estaban si la agenda de desarrollo de África se está viendo obstaculizada por la “maldición de los recursos” y cómo puede resolverse este problema. Según las agencias y expertos de las Naciones Unidas (ONU), los vastos recursos minerales de África no logran impulsar el desarrollo del continente debido a los flujos financieros ilícitos, los minerales conflictivos, la corrupción, los acuerdos comerciales injustos y las políticas económicas desfavorables a los pobres. En cambio, las malas condiciones de trabajo, el elevado desempleo, el trabajo infantil, la degradación del medioambiente, la pobreza y la desigualdad no han dejado de prevalecer. 

Otros temas del orden del día fueron los retos a los que se enfrentan los sindicatos en el cambiante mundo del trabajo, como el auge de las tecnologías digitales y la automatización, el acceso limitado a una conexión de internet fiable y el paso de empleos fijos a condiciones laborales precarias. 

Los ponentes insistieron en la necesidad de hacer cumplir las leyes laborales nacionales, de que las empresas multinacionales respeten las normas internacionales de diligencia debida en materia de derechos humanos en sus operaciones, y en el potencial del modelo etíope de parques industriales para estimular el desarrollo económico del continente. 

Se animó a los sindicatos a organizar acciones con motivo del Día de la Industrialización de África y en favor de la diligencia debida en materia de derechos humanos a nivel nacional. Asimismo, se hizo hincapié en el hecho de que los debates se están encaminando hacia leyes vinculantes sobre diligencia debida para garantizar su cumplimiento por parte de las multinacionales y las empresas locales. Los participantes consideraron esencial promover una diligencia debida basada en una transformación con perspectiva de género y que garantice una Transición Justa hacia las fuentes de energía renovables. 

Los ponentes procedían de la Confederación de Sindicatos de Etiopía, la CSI-África, el PNUD África, la CEPA, la oficina de la FES en la Unión Africana, la FES Etiopía y organizaciones de apoyo a los trabajadores, entre ellas el Instituto de Investigación Sam Tambani (SATRI) y el Instituto de Investigación sobre Trabajo y Economía de Zimbabue (LEDRIZ). También participaron afiliados de Europa, el IGBCE y la ACV-CSC.
 
Hod Anyingba, director ejecutivo del Instituto de Investigación y Educación Laboral de la CSI-África, destacó que la industrialización crea puestos de trabajo, añade valor a las materias primas y aumenta la resiliencia de las economías africanas. Promover la integración económica regional, fomentar las capacidades humanas, desarrollar infraestructuras e instituciones y facilitar el comercio son otros factores que merecen atención.

Sin embargo, para proteger las economías de la volatilidad de los mercados, las legislaciones sobre contenido local pueden exigir a las industrias extractivas que inviertan en la fabricación nacional y en procesos de valor añadido. Citó las leyes nigerianas en materia de contenido en el sector del petróleo y el gas, que crearon decenas de miles de puestos de trabajo.

Los debates que siguieron a la conferencia brindaron la oportunidad de desarrollar una perspectiva política sindical africana sobre los minerales clave de transición y de defender políticas que fomenten la valorización local de los minerales clave.

Brendah Phiri-Mundia, de la división de integración regional y comercio de la Comisión Económica para África de la ONU, hizo hincapié en el potencial de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) para promover la integración regional y el comercio intraafricano. También se abordaron las demandas sindicales sobre una doble transformación de las normas de origen en el sector textil y de la confección. 

Victoria de Mello, del Centro Regional de Servicios para África del PNUD, explicó por qué es importante que los sindicatos utilicen estrategias y herramientas que incluyan el Tribunal Africano de Derechos Humanos y de los Pueblos y otros instrumentos de la UA.

Los planes de acción nacionales (PAN) sobre empresas y derechos humanos se identificaron como importantes puntos de entrada para el diálogo sindical con los gobiernos, los institutos nacionales de derechos humanos y otras partes interesadas a escala nacional. 

También se trató la cuestión de la legislación alemana sobre diligencia debida y sus implicaciones para África Subsahariana. Susanne Stollreiter, representante de la FES en Etiopía, afirmó que esta ley tiene potencial para reforzar los derechos humanos y laborales en África.
 
Joel Akhator Odigie, secretario general de la CSI-África, declaró: 

“Los sindicatos deben adoptar un enfoque centrado en el desarrollo cuando se ocupen de la industrialización y promuevan la justicia energética, especialmente la utilización plena de la energía solar”.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó: 

“La inclusión en la gobernanza mundial y el multilateralismo democrático son importantes para que las empresas multinacionales rindan cuentas de sus operaciones y cadenas de suministro en África. Además, a nivel regional, los sindicatos deben dialogar con la Unión Africana, el Banco Africano de Desarrollo y la AfCFTA”.

Las fallas de seguridad en las minas de Pakistán se siguen cobrando la vida de trabajadores

El 28 de octubre, un desprendimiento de tierras en el distrito de Harnai, en Baluchistán, mató a un joven minero mientras trabajaba en las profundidades de la mina. El mismo día, en el distrito de Hangu, dos trabajadores murieron y uno sufrió heridas graves al derrumbarse una mina de carbón. El 29 de octubre, otro minero perdió la vida bajo los escombros de un derrumbe en el distrito de Duki. El 31 de octubre, dos mineros murieron y uno resultó gravemente herido debido a la acumulación de gases tóxicos en una mina cercana a Duki. En el momento del incidente, estaban trabajando a una profundidad de 500 metros y se necesitaron más de ocho horas para recuperar sus cuerpos.

IndustriALL y sus afiliados en Pakistán han planteado repetidamente la cuestión de la inseguridad de las condiciones de trabajo en las zonas mineras del país. Las deficientes medidas de seguridad y la minería ilegal han causado la muerte de varios trabajadores en Baluchistán. Los sindicatos afirman que no existen centros de atención médica inmediata en las zonas mineras. Además, los mineros no reciben una remuneración adecuada por las largas jornadas de trabajo que realizan, así como tampoco están cubiertos por la seguridad social.

Los sindicatos del sector minero de Pakistán exigen que tanto el gobierno federal como los provinciales estudien la cuestión de la seguridad laboral de los mineros y que el país ratifique el C176 de la OIT de inmediato.

Ashutosh Bhattacharya, secretario regional de IndustriALL para Asia del Sur, declaró:

“Es horroroso que los trabajadores de las minas de Pakistán sigan perdiendo la vida a diario. Estas muertes podrían evitarse fácilmente si los empleadores y los gobiernos se tomaran en serio la cuestión de la seguridad en el lugar de trabajo. Instamos a los propietarios de las minas y a Baluchistán, así como al gobierno de Pakistán, a que garanticen la protección del derecho de los trabajadores a un lugar de trabajo seguro”.

Victoria sindical contra la ley ómnibus en Indonesia

La Ley sobre la Creación de Empleos, comúnmente conocida como la “ley ómnibus”, fue promulgada en 2020 por el entonces presidente Joko Widodo. Con el apoyo de IndustriALL Global Union, los sindicatos indonesios han estado luchado contra esta ley, ya que deteriora las condiciones de trabajo.

Tras un recurso judicial presentado por el partido laborista, la Confederación de Sindicatos de Indonesia (KSPI), la Confederación de Sindicatos de Todos los Trabajadores de Indonesia (KSPSI-AGN), la Confederación de Trabajadores Unidos de Indonesia (KPBI) y la Federación Sindical Indonesia de Trabajadores del Metal (FSPMI), el Tribunal Constitucional dictaminó el 31 de octubre que debe darse prioridad a los trabajadores a la hora de considerar la contratación de extranjeros, que los contratos de trabajo a término fijo no deben superar los cinco años y que debe haber dos días de descanso a la semana, en lugar de uno.

En cuanto al sistema de relaciones laborales, el más alto tribunal declaró que la deliberación con vistas al consenso es necesaria en las negociaciones bipartitas y que el despido solo puede efectuarse mediante una orden de una institución competente, que debe remitirse a la legislación sobre la resolución de conflictos en las relaciones laborales.

Unos 500 sindicalistas y activistas del partido laborista se reunieron frente al Tribunal Constitucional y esperaron la decisión. El presidente de este partido, Said Iqbal, declaró que la decisión del tribunal era una victoria para los trabajadores indonesios, e instó al presidente Prabowo Subianto a respetar la decisión y a no interpretarla de otro modo.

“La decisión del Tribunal Constitucional sobre la ley ómnibus marca una victoria monumental de la FSPMI y otros sindicatos en la lucha continua por los derechos de los trabajadores. Esta decisión no solo subraya la importancia de una gobernanza transparente, sino que también reafirma el papel vital de la defensa de los trabajadores en la elaboración de leyes que los protejan y capaciten. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por el apoyo brindado por IndustriALL y todos los sindicatos de la región de Asia-Pacífico”,

expresó la copresidenta del Comité Ejecutivo de Asia-Pacífico de IndustriALL, Prihanani Boenadi.

En esta decisión histórica también se estipularon en detalle los requisitos del sistema de salario mínimo. Por ejemplo, se estableció que el salario debe satisfacer las necesidades razonables de los trabajadores y sus familias, como la alimentación, la vivienda, la educación, la salud y la jubilación, y que los empresarios no solo deben tener en cuenta la capacidad económica y la productividad de la empresa a la hora de fijar las estructuras y escalas salariales, sino que también deben considerar la categoría, el cargo, la antigüedad, la formación y las aptitudes de los trabajadores.

“Esta ha sido una lucha de largo aliento en la que IndustriALL se ha involucrado fuertemente junto con nuestros afiliados. Esta victoria es importante no solo para los trabajadores indonesios, sino que también debería repercutir en los intentos similares de otros gobiernos de la región. Seguiremos luchando contra los intentos de socavar los derechos de los trabajadores, pero ahora mismo felicitamos a nuestros afiliados y a los trabajadores de Indonesia”,

declaró Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

Trabajadores de VW amenazan con huelgas ante posible cierre de plantas

En la última ronda de negociaciones, VW presentó una peligrosa lista de planes de recortes. Mientras continúan las negociaciones, ambas partes están creando comisiones técnicas para analizar cuestiones como los salarios, la capacitación y el trabajo temporal antes de la próxima ronda, prevista para el 21 de noviembre.
 
El IG Metall ha acusado a la dirección de VW de tomar decisiones imprudentes, que amenazan con desmantelar los acuerdos vigentes desde hace tiempo en materia de seguridad laboral. Los planes de VW de cerrar tres plantas en Alemania, una medida sin precedentes en los 87 años de historia de la empresa, están en el centro de la disputa.
 
Además, el fabricante de automóviles propone despidos colectivos, un recorte salarial del 10 % para el personal restante, la supresión de una bonificación mensual de EUR 167 (USD 181), la reducción de las plazas de capacitación de 1400 a 600 y la suspensión de las bonificaciones por alcanzar determinados hitos para los trabajadores con más antigüedad.
 

“Volkswagen ha abierto la caja de Pandora al poner fin a los acuerdos en materia de seguridad laboral, y depende de ellos restablecer la confianza”,

afirmó el negociador de IG Metall, Thorsten Groeger.
 
Georg Leutert, director del sector automotor de IndustriALL, expresó:

“Nos solidarizamos con los trabajadores de VW. La empresa debe negociar de buena fe para proteger a la mano de obra que impulsa sus ganancias”.
 

VW emplea a 120.000 personas en Alemania, donde opera 10 plantas. Si bien los sindicatos no pueden iniciar huelgas más amplias hasta diciembre debido a una tregua, los dirigentes sindicales lo tienen claro: los trabajadores tomarán todas las medidas necesarias para evitar lo que consideran una ruptura de la confianza y la tradición.

Fotografía: Shutterstock

Trabajadores de la confección de Myanmar bajo asedio

Más de tres años y medio después del golpe militar del 1 de febrero de 2021, la junta militar sigue manteniendo su dominio sobre Myanmar. En septiembre se produjeron nuevos ataques aéreos que se cobraron al menos 26 vidas, entre ellas diez niños, tras un mes de agosto en el que el ejército bombardeó 350 veces a su propio pueblo.

Una vez en el poder, los militares ilegalizaron los sindicatos y detuvieron a sus dirigentes. No existe libertad sindical en el país; ni los sindicatos ni otras organizaciones de trabajadores pueden funcionar. Se han denunciado casos de trabajo forzado, violaciones de los derechos de los trabajadores, una mayor precariedad laboral y caída de los salarios.

Un rastreador desarrollado por el Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos sigue de cerca los abusos en la industria de la confección de Myanmar. Para finales de junio de este año, se habían documentado 556 casos de presuntas violaciones de derechos humanos y laborales en 266 fábricas vinculadas a marcas internacionales.

La solidaridad mundial y la presión para que se rindan cuentas

Durante la Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en junio de este año, las federaciones sindicales internacionales pidieron a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que invocara el Artículo 33 de su Constitución, ya que la junta militar no ha puesto en práctica las recomendaciones formuladas después de que una Comisión de Investigación de la OIT constatara graves violaciones de los protocolos sobre trabajo forzado y libertad sindical.

Desde el golpe militar, IndustriALL ha hecho campaña con los sindicatos afiliados en Myanmar para que las marcas desinviertan de forma segura del país. En 2022, las conversaciones entre IndustriALL y varias marcas del sector de la confección que operan en Myanmar concluyeron con un marco de principios para la retirada empresarial responsable de Myanmar, en el que se esbozaba una salida responsable del país. Primark, New Look, Inditex, H&M, Lidl y Fast Retailing se adhirieron a este acuerdo.

“Las violaciones de los derechos humanos en el país hacen imposible llevar a cabo negocios de manera responsable, ya que las empresas no pueden garantizar la seguridad de su mano de obra. Se ha demostrado una y otra vez que la diligencia debida en materia de derechos humanos no ha sido posible en Myanmar desde el violento golpe militar de 2021. Con toda la información disponible, las marcas que siguen produciendo en el país no pueden decir que no lo saben”.

declaró Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

El parque industrial Bole Lemi de Etiopía abre guarderías en el lugar de trabajo

Hay más de 25.000 personas empleadas en Bole Lemi, principalmente en las industrias textil y de la confección, de las cuales el 85 % son mujeres. Las dos guarderías que IndustriALL Global Union visitó el 28 de octubre atienden hasta a 100 bebés desde el año de edad y, en el futuro, recibirán a niños de hasta cuatro años.
 
Según la Corporación de Desarrollo de Parques Industriales de Etiopía (IPDC, por sus siglas en inglés), los propietarios de fábricas descubrieron que la mayoría de las trabajadoras no volvían al trabajo tras la licencia por maternidad, ya que no tenían a nadie que cuidara de sus hijos. Para abordar la difícil situación de las trabajadoras, el IPDC, en consulta con los sindicatos, creó una guardería como modelo que las fábricas podrían reproducir en sus instalaciones en el parque industrial.
 
Esta guardería dispone de instalaciones adecuadas para que los niños jueguen, duerman y se bañen. Las madres dejan a sus hijos por la mañana cuando empiezan a trabajar y los recogen por la tarde, al final de sus turnos. El centro también proporciona formación en materia nutricional a las madres, así como educación para la primera infancia.
 
La primera de las 14 fábricas en responder al llamado para crear guarderías fue la fabricante de ropa Shints, que emplea a unas 6500 personas. Unas 2000 de ellas, incluidas las madres de los niños que acuden a la guardería de Shints, viven fuera del parque, mientras que 4500 se alojan en dormitorios. Shints afirmó que proporciona las comidas a las y los trabajadores de las residencias, mientras que los que viven fuera reciben subsidios de transporte. Sin embargo, sus dormitorios no tienen instalaciones adecuadas para niños o familias.
 
La Federación Industrial de Sindicatos de Trabajadores del Sector Textil, del Cuero y la Confección (IFTLGWTU), afiliada a IndustriALL, afirma que el salario de 4700 birr etíopes (ETB) (USD 39) que se paga a los trabajadores del parque no es suficiente para que las madres contraten a personas que cuiden de sus hijos mientras trabajan. Tampoco son suficientes para cubrir otros gastos, como el alojamiento y la comida. Actualmente, Etiopía no tiene salarios mínimos, y los expertos calculan que un salario digno para Addis Abeba es de al menos ETB 36.422 o USD 300.
 

“La mayoría de las madres jóvenes renunciaban al trabajo para cuidar de sus hijos, por lo que nos dimos cuenta de que tener guarderías, donde las mujeres pudieran dejar a sus hijos e ir a trabajar, sería de gran ayuda para ellas”, 

expresó Engidu Tsegaye, responsable del servicio de apoyo y seguimiento a los inversores del Parque Industrial Bole Lemi.

“Los miembros de la ejecutiva de nuestro sindicato de base participan en la gestión de las guarderías, y esta es una iniciativa que cuenta con el apoyo de nuestra federación porque beneficia a las trabajadoras”,

añadió Angesom Gebreyohannes, presidente de la IFTLGWTU.
 
Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“La instalación de guarderías en Bole Lemi es un paso crucial para promover la participación de las mujeres en la fuerza laboral en el sector textil y de la confección en Etiopía”.

Los parques industriales son zonas económicas especiales o agrupaciones industriales propiedad de una empresa estatal, la IPDC en Etiopía. Se crearon con la finalidad de promover las políticas gubernamentales de crecimiento de las exportaciones, creación de empleo, transferencia de tecnología y desarrollo económico mediante la inversión del sector privado en las industrias manufactureras.

Los miembros de IG Metall inician huelgas de advertencia

Luego de tres rondas de negociaciones y la finalización del periodo de paz social el 28 de octubre, más de 1000 trabajadores y trabajadoras de más de 100 fábricas abandonaron sus puestos de trabajo para exigir aumentos salariales significativos. 

IG Metall reclama un aumento salarial del 7 % y un complemento de EUR 170 (USD 183) para los aprendices, mientras que los empresarios solo ofrecen un 1,7 % a partir de julio de 2025 y un 1,9 % a partir de julio de 2026. Esto resulta decepcionante para el sindicato, ya que está muy por debajo del aumento previsto de la inflación para esos años, lo que significa una pérdida de salario real.

A medida que las y los trabajadores intensifican sus esfuerzos mediante huelgas de advertencia, las negociaciones entre IG Metall y las organizaciones de empleadores regionales continúan. Lo que está en juego es evidente: sin salarios justos, el futuro de la industria y de su mano de obra está en peligro.

Nadine Boguslawski, miembro del Comité Ejecutivo de IG Metall responsable de las políticas de negociación colectiva, declaró: 

“La oferta actual de los empleadores es demasiado magra para responder rápida y adecuadamente a la continua presión de los precios sobre los empleados. La oferta de un aumento salarial que llegará más tarde y que ni siquiera compensa la inflación prevista a futuro es inaceptable para los trabajadores. Con el objetivo de conseguir trabajadores calificados, la industria corre el riesgo de quedarse rezagada. Por eso los aprendices merecen mucho más de lo que reciben.

Es necesario que ahora haya huelgas de advertencia en las empresas para que se llegue a un acuerdo de forma clara y rápida en la mesa de negociaciones. Nadie quiere que la ronda de negociaciones colectivas llegue a un estancamiento.

Los empleadores deben hacer su contribución ahora mismo. La gente necesita perspectivas de futuro y dinero para gastar. La restricción salarial no beneficiará a nadie y agravará la situación de las empresas. A las empresas también les interesa mucho que mejore la economía nacional. Ellas también deben poner de su parte”.

Atle Høie, secretario general de IndustriALL, afirmó:

“Apoyamos plenamente a los huelguistas de IG Metall y nos solidarizamos con ellos. Los empleadores alemanes deben sentarse a la mesa de negociaciones y negociar de buena fe salarios dignos para sus trabajadores. Salarios que les permitan mantenerse a sí mismos y a sus familias”.

Fotografía: sitio web de IG Metall

Sindicato logra la creación de una academia de construcción naval para desarrollar la industria

IndustriALL se puso en contacto con Duncan McPhee, coordinador sindical de Unite, para saber más. 
 
Los astilleros de todo el Reino Unido llevaban mucho tiempo ofreciendo centros de capacitación, pero estos resultaban anticuados, incapaces de atraer a los nuevos talentos que el sector necesitaba desesperadamente. En una época en la que los jóvenes se sienten cada vez más atraídos por las industrias de vanguardia, la construcción naval necesitaba una nueva cara, una cara moderna.

“Unite detectó pronto la necesidad de modernización y abogó por la idea de crear un centro que pudiera capacitar tanto a trabajadores manuales y no manuales como a diplomados en nuevas tecnologías, ingeniería moderna y las últimas tendencias de la industria. Nuestra visión era clara: hacer que la construcción naval fuera tan innovadora y atractiva como cualquier industria de alta tecnología”,

expresó Duncan McPhee. 
 
Durante años, el sindicato presionó para que se produjera un cambio, y adoptó un enfoque de dos frentes. Impulsó tanto la contratación de nuevos talentos como el perfeccionamiento de la mano de obra actual, consciente de que los avances tecnológicos requerirían una población trabajadora más adaptable y conocedora de la tecnología.

“No dejamos de recordárselo a las empresas de construcción naval: la industria no puede crecer a menos que estemos dispuestos a invertir en su gente”,

explicó Duncan McPhee.
 
El salto se produjo cuando BAE Systems, una empresa aeroespacial, vio el potencial que tenía la idea. Con un aumento de los contratos internacionales y una sólida cartera de pedidos, decidieron poner sus recursos al servicio de la visión del sindicato.

“Le dijimos a la empresa que pusiera en práctica sus convicciones y que, aunque la inversión sería importante, los beneficios también lo serían. La academia de construcción naval se hizo realidad”.

relató Duncan McPhee.
 
Esta moderna academia contaría con aulas para trabajadores manuales, no manuales y diplomados, con programas de capacitación específicos para oficios como la siderurgia, el equipamiento y la ingeniería de diseño. Más allá de ofrecer puestos como aprendices a los trabajadores recién contratados, también serviría para perfeccionar a los actuales, muchos de los cuales estaban deseosos de aprender nuevas habilidades y asumir nuevas funciones. Los talleres están disponibles para todos, y ayudan tanto a los jóvenes aprendices como a los empleados más experimentados a adaptarse a la rápida evolución de la industria de la construcción naval.
 
Pero la visión de Unite iba más allá del astillero. El sindicato hizo presión para que la academia fuera un recurso para las pequeñas empresas de la cadena de suministro, que les permitiera enviar aprendices a formarse junto a sus homólogos de los astilleros más grandes. Esta medida garantizó que todo el ecosistema de la construcción naval pudiera beneficiarse de una mano de obra calificada, lo que en última instancia reforzaría la cadena de suministro de la industria.
 
La diversidad y la inclusión también se convirtieron en una prioridad fundamental.

“Nuestro objetivo es alcanzar un 30 % de mujeres aprendices. Ahora mismo tenemos un 20 %, y estamos decididos a romper los estereotipos de una industria dominada por los hombres. Entendemos que el futuro de la construcción naval debe incluir a todas las personas, y nuestra misión es hacer que la industria sea más accesible para las mujeres”,

explicó Duncan McPhee.
 
En agosto de 2024, la academia abrió sus puertas, lista para acoger a una nueva generación de constructores navales. Para quienes pisaban el establecimiento por primera vez, esto supuso un cambio radical respecto al pasado.

“Quiero decirle a la gente que esta industria es moderna y está creciendo, no se parece en nada a los antiguos constructores navales que se ven en las películas. Trabajamos estrechamente con la empresa para demostrar a los aprendices su futuro profesional desde el primer día, dándoles confianza y claridad sobre dónde podría llevarles su camino en la construcción naval”,

afirmó Duncan McPhee.
 

“Desde el momento en que estos nuevos aprendices cruzaron las puertas, Unite estuvo allí. En su primera semana, el sindicato les habló de cómo podía prestarles apoyo a lo largo de su carrera. Nuestra tasa de éxito en la afiliación de nuevos trabajadores es del 95 %, lo que demuestra nuestra profunda conexión con la mano de obra. Muchos de estos aprendices permanecerán en el sindicato durante toda su carrera, algunos incluso ascenderán a puestos directivos, pero se mantendrán leales al sindicato que les ha apoyado desde el principio”,

expresó Duncan McPhee.
 
La lucha por la academia de construcción naval no fue fácil. Hicieron falta años de campaña, de plantear la cuestión repetidamente y de exigir inversiones. Sin embargo, gracias a su compromiso inquebrantable, Unite se aseguró de que la industria de la construcción naval británica no solo sobreviviera, sino que prosperara. Habían estado luchado por un futuro en el que la tecnología moderna y los trabajadores calificados pudieran conducir a la industria a una nueva era. Y ese futuro por fin llegó.

“La industria mundial de la construcción naval está en auge, pero la escasez de mano de obra aumenta a medida que la población activa envejece. Las nuevas tecnologías y las normas sobre emisiones hacen de la construcción naval una carrera apasionante y dinámica. Atraer nuevos talentos, especialmente a las mujeres, es clave para lograr un futuro sostenible, y la visión del sindicato lo hará posible”,

afirmó Walton Pantland, director del sector de construcción naval y desguace de buques de IndustriALL. 


 

Sindicatos del sector energético del Sudeste Asiático impulsan estrategias para una Transición Justa

Ramón Certeza, secretario regional de IndustriALL para el Sudeste Asiático, hizo hincapié en la demanda sindical de una participación activa en las políticas de transición energética:

“A medida que los países del Sudeste Asiático avanzan hacia una transformación energética limpia, en línea con los objetivos del Acuerdo de París, es crucial que los sindicatos exijan un lugar en la mesa de negociación para proteger la seguridad en el empleo, los derechos de los trabajadores y el bienestar de las comunidades. Nadie debe quedarse atrás. Exigimos una Transición Justa que ponga a los trabajadores en el centro de esta transformación y que garantice el trabajo decente, la protección social y la igualdad para todos y todas, al tiempo que aborde la necesidad apremiante de reducir las emisiones de carbono para proteger nuestro planeta”.

Esta reunión supuso un paso importante hacia la creación de alianzas sindicales sólidas para abordar los desafíos de la transición energética. Sus participantes analizaron la implementación de la Guía sindical de buenas prácticas para una Transición Justa de IndustriALL, elaborada con el fin de garantizar el trabajo decente, la protección social y la igualdad al tiempo que se abordan los cambios en el mundo del trabajo. 

Japón está atravesando una transición energética compleja, con miras a lograr la neutralidad de carbono para 2050. A pesar del descenso de la población activa, los sindicatos se están centrando en garantizar un empleo estable y facilitar el paso a nuevas fuentes de energía como el hidrógeno y el amoníaco. 

En colaboración con la central nacional RENGO, los sindicatos japoneses están abogando por un enfoque global para salvaguardar la seguridad en el empleo y mejorar las condiciones de trabajo. El desafío principal sigue siendo lograr la colaboración del gobierno y los actores de la industria para abordar las brechas políticas y garantizar una transición fluida.
Indonesia presentó sus ambiciosos objetivos de transición energética en el marco del acuerdo de Asociación para la Transición Energética Justa (JETP, por sus siglas en inglés), que incluyen la reducción de emisiones y la transición desde el carbón.

Sin embargo, los sindicatos destacaron la necesidad crítica de reconvertir a los trabajadores y de garantizar la protección social, dadas las pérdidas de empleo previstas en la minería del carbón. Están abogando por programas de reconversión profesional y han conseguido formar coaliciones para colaborar con las autoridades nacionales en cuestiones climáticas, aunque sus demandas todavía no forman parte del acuerdo de la JETP.

Por su parte, Tailandia informó de que, si bien las iniciativas en materia de energía renovable están ganando terreno, las inconsistencias políticas y la coordinación insuficiente están generando dificultades. Apsorn Krissanasmit, copresidente del sector energético, destacó:

“En 10 años, nos hemos enfrentado a muchos desafíos en materia energética y climática. Debemos estar a la vanguardia y ayudar a la mano de obra a prepararse para el futuro mediante la capacitación y la reconversión profesional”.

El gobierno de Singapur ha tomado medidas proactivas, como la creación de un fondo de 100 millones de dólares para apoyar proyectos de transición, pero los sindicatos están vigilando de cerca el impacto del aumento del impuesto sobre el carbono en la industria petrolera y sus trabajadores. En particular, este país está avanzando en su transición hacia los vehículos eléctricos y la producción de energías renovables mediante asociaciones público-privadas y proyectos aprobados por los sindicatos.

Filipinas mostró su avanzado compromiso con la Transición Justa, con especial hincapié en el diálogo social y la colaboración con el Departamento de Energía para desarrollar políticas integradoras. Los sindicatos locales han integrado con éxito disposiciones vinculadas a la Transición Justa en los convenios colectivos, lo que garantiza políticas de despido justas y formación para los nuevos puestos de trabajo.

Además, los sindicatos están presionando para que se cree un comité tripartito nacional de Transición Justa que consolide su papel en la elaboración de políticas.

Durante la reunión, los participantes reconocieron los desafíos específicos a los que se enfrentan las mujeres en el sector de la energía, especialmente en Vietnam e Indonesia. Los debates abordaron la necesidad de políticas y programas de formación que incluyan una perspectiva de género para reducir las brechas existentes en las áreas STEM y en los puestos de liderazgo.

Además, los delegados de Mongolia y Taiwán señalaron la importancia de abordar los riesgos relacionados con el desplazamiento de puestos de trabajo y la necesidad de mejorar las normas de salud y seguridad en el trabajo en el sector energético.

Al reflexionar sobre el papel fundamental de los sindicatos, la directora de IndustriALL para la industria energética y la Transición Justa, Diana Junquera Curiel, enfatizó:

“El trabajo de los sindicatos en el Sudeste Asiático es fundamental para dar forma a una Transición Justa inclusiva y equitativa. A través de la solidaridad y el compromiso estratégico, podemos proteger los derechos de los trabajadores y garantizar un futuro justo y sostenible para todos y todas”.

En la reunión de dos días se puso de relieve la fuerza colectiva de los sindicatos para defender una Transición Justa que proteja los derechos de los trabajadores mientras se abordan los desafíos ambientales. Los delegados hicieron hincapié en la necesidad de colaboración y desarrollo de capacidades para favorecer una transición energética equitativa.

IndustriALL mantiene su compromiso de garantizar que ningún trabajador ni trabajadora se quede atrás a medida que la región avanza hacia un futuro más respetuoso con el medioambiente.