Los sindicatos egipcios luchan por salarios dignos

Los salarios dignos son un problema crítico en Egipto, particularmente en el sector de la confección, donde en una fábrica los trabajadores no han cobrado el sueldo desde hace 7 meses. A un taller de la IndustriALL celebrado los días 7 y 8 de septiembre en El Cairo asistieron representantes de los afiliados y posibles afiliados de los nuevos sindicatos independientes egipcios en jurisdicciones de la IndustriALL.

Las demandas para aumentar el salario mínimo han dado lugar a docenas de huelgas y de acciones industriales en todo el país en los últimos años. Durante una huelga en 2006, los trabajadores en la fábrica textil de Mahalla exigieron un aumento del salario mínimo a 1.200 LE (166 $). En 2010, hubo un fallo judicial en Egipto para subir el salario mínimo a 1.200 LE, pero el Gobierno no lo aplicó.  

A raíz de las luchas obreras y de varias acciones industriales, este año el Gobierno egipcio ha adoptado el nuevo salario mínimo de 1.200 LE para el sector gubernamental. Sin embargo, para los sindicatos y los  trabajadores activistas la decisión del Gobierno llega demasiado tarde. Exigen un aumento del salario mínimo que tenga en cuenta las subidas de precios y el incremento del costo de la vida. Además, la decisión del Gobierno excluye a millones de trabajadores egipcios de los nuevos salarios mínimos, incluidos los empleados en el sector privado. 

La fuerza de la negociación colectiva para conseguir salarios más altos

Al taller asistió un representante de los sindicatos tunecinos vecinos, que describió cómo su insistencia en mejorar los derechos de las trabajadoras ha ayudado a movilizarlas en apoyo de sus demandas salariales. En Túnez se centran en la negociación colectiva  para conseguir resultados salariales, en lugar de esperar que el Gobierno o el poder judicial suban los sueldos.

En el taller, los sindicatos  egipcios decidieron crear un comité sindical nacional de coordinación sobre un salario digno que determine su posición y adopte una campaña nacional sobre la cuestión. La reunión concluyó que, como en Túnez, la creación de una fuerza de negociación colectiva y de capacidad a nivel industrial es la mejor estrategia para obtener salarios más altos.

Para ello será preciso establecer las estructuras que requiere la negociación, incluida la identificación de contrapartes de empleadores para negociar con ellos, cuestión clave que debe plantearse en el contexto de las actuales enmiendas propuestas de la legislación laboral. Particularmente en las ocupaciones en que predominan las mujeres habrá que hacer esfuerzos para integrarlas en la negociación colectiva y fomentar la igualdad salarial y el valor del trabajo de las mujeres. Los sindicatos seguirán luchando también por salarios mínimos más altos a través del proceso del Gobierno.

Prevén perjudicial impacto del Ébola para trabajadores del África Occidental

En los países con economías fuertes se podría superar fácilmente un brote de Ébola, pero África Occidental no ha podido contener la enfermedad, que ha estado en curso desde hace varios meses debido a deficientes servicios de salud, así como otros fallos de los servicios públicos. Varios aspectos de esta situación constituyen un tremendo golpe para los servicios de salud de los países afectados. Ha costado la vida de trabajadores de salud que no cuentan con equipos de protección adecuados para trabajar con pacientes infectados, lo cual aumenta la presión sobre los limitados recursos humanos que existen en estos países para responder a las necesidades sanitarias. El resultado ha sido el cierre de centros de salud porque no pueden tratar a los pacientes afectados con el Ébola. A consecuencia de esto, miles de pacientes han quedado sin atención médica para ésta y otras enfermedades.

Cuanto más tiempo pase sin que se pueda frenar la enfermedad, mayor es el riesgo de que potencialmente tenga un impacto negativo en la economía. Algunas aerolíneas han suspendido los viajes y se han cerrado las fronteras con los países vecinos. Las empresas multinacionales están reduciendo sus operaciones y han retirado el personal extranjero de los países afectados. Otros países de la región también se han visto en la necesidad de tomar rigurosas medidas por temor a la propagación de la enfermedad; el temor se ha extendido a la actividad comercial y otras áreas de la economía, incluso en lugares donde no se ha informado de ningún caso de Ébola.

Por otra parte, en una carta dirigida a los sindicatos afiliados en Liberia, Sierra Leona y Guinea, el Secretario General de IndustriALL Global Union, Jyrki Raina, manifestó grave preocupación por el impacto de la enfermedad, señalando lo siguiente: "Nuestros afiliados deben jugar un papel importante, aportando datos para realizar un seguimiento sobre el impacto económico de esta enfermedad en la región. A través de ellos podremos saber de la ralentización o paralización de la producción de las empresas, especialmente en el sector minero, y sus consecuencias para la mano de obra en forma de despidos. También hay que prestar especial atención al impacto sobre los trabajadores migrantes".

Algunos afiliados de IndustriALL en los países afectados sienten que deben ayudar con la labor que se realiza para contener el Ébola, especialmente en lo que se refiere a educar a los trabajadores sobre la enfermedad y cómo se propaga. IndustriALL ha animado a los afiliados a apoyar y trabajar con Médecins Sans Frontières (MSF). Esta organización, también conocida como  Médicos Sin Fronteras, es la que ha proporcionado la respuesta más integral a la enfermedad hasta el momento.

El Steelworkers Humanity Fund ha aportado US$ 25,000 para luchar contra el Ébola en África Occidental, entregando fondos tanto a MSF como a una ONG local que tiene vínculos con el movimiento sindical, que realizará una campaña de educación sobre salud pública. El Steelworkers Humanity Fund se centra principalmente en proyectos de desarrollo y ayuda de emergencia en los países en desarrollo, pero también apoya a las comunidades canadienses en crisis. Los miembros afiliados de United Steelworkers (USW) contribuyen al fondo a través de cláusulas que se introducen en los convenios colectivos por medio de la negociación. En algunos casos, las empresas ofrecen contribuciones iguales a las de los trabajadores.

IndustriALL también anima a los afiliados que quieran ayudar para que sigan el ejemplo del Steelworkers Humanity Fund, apoyando el trabajo de MSF y otras ONG confiables en la primera línea de la epidemia.

Camboya: Miles de trabajadores y trabajadoras de la confección manifiestan para exigir aumento salarial

Grandes multitudes de trabajadores y trabajadoras de la confección de Camboya, llevando vistosas camisetas anaranjadas, enfrentaron valientemente la intimidación de los militares durante la protesta que realizaron a la hora del almuerzo frente a unas 90 fábricas.

En Suiza, IndustriALL Global Union y UNI Global Union manifestaron solidariamente en la embajada de Camboya en Ginebra, donde Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, y Alke Boessiger de UNI, entregaron una carta dirigida al Primer Ministro de Camboya.

En una carta de los sindicatos mundiales IndustriALL, UNI y la CSI, que en su totalidad representan a millones de trabajadores de todo el mundo, se insta al Gobierno de Camboya hacer lo siguiente:

Decretar un aumento inmediato y sustancial del salario mínimo para que por fin puedan vivir con dignidad los trabajadores y trabajadoras de la confección de prendas de vestir, en cuyo trabajo se basa una industria que aporta US$ 5 mil millones a la economía del país. Apoyamos plenamente a los trabajadores y trabajadoras de la confección y sus sindicatos en el llamado que hicieron el 17 de septiembre para que el gobierno cumpla su deber, permitiéndoles tener un salario digno.

Por otra parte, en Corea, también el sindicato KMWU, afiliado a IndustriALL, organizó manifestaciones con piquetes unipersonales frente a varias conocidas tiendas de ropa de marcas de renombre en las zonas comerciales más concurridas de Seúl. Con estas protestas individuales, se logró eludir las restricciones que se han impuesto contra manifestaciones públicas.

El KMWU también se unió a los demás sindicalistas coreanos, publicando en los medios sociales autorretratos con pancartas de apoyo a los trabajadores camboyanos.

En Australia, los dirigentes y miembros del Sindicato de Trabajadores del Vestuario, Textil y Calzado y del Sindicato de Trabajadores de la Manufactura de Australia (AMWU) realizaron una manifestación frente a H&M en Melbourne. Estos dos sindicatos también estuvieron representados por Unions ACT, que entregó personalmente una carta a la embajada de Camboya en Canberra.

Los medios sociales también participaron significativamente, manifestando el apoyo de muchos sindicatos, ONG y consumidores en Facebook, y con el hashtag #WeNeed177 en Twitter.

Por su parte, Jyrki Raina, Secretario General de IndustriALL, señaló al respecto:

Seguiremos apoyando a los trabajadores y trabajadoras de la confección de Camboya para que ganen un salario digno, como es el derecho de todo ser humano. El gobierno debe escuchar a sus ciudadanos – los trabajadores y trabajadoras de la confección – que con su duro trabajo contribuyen US$ 5 mil millones a la economía de Camboya.

También han enviado cartas muchos afiliados de IndustriALL en todo el mundo, incluyendo sindicatos de Japón, Bangladesh, Bélgica, Brasil, Canadá, Indonesia, Japón, Malasia y Suecia.

Además, se han realizado piquetes de protesta frente a tiendas de prendas de vestir en todo el mundo.

La campaña por un salario mensual de US$ 177, que aún así no constituye un salario digno, se ha lanzado en momentos en que el Comité Consultivo del Trabajo de Camboya está a punto de dar a conocer, el próximo mes, el nuevo salario mínimo que se ha de aplicar a partir de enero de 2015.

Una coalición de sindicatos de la confección, entre ellos los afiliados de IndustriALL, acordó fijar la cifra de US$ 177, basada en un estudio encargado el año pasado por el mismo Gobierno de Camboya. Según el estudio, el salario mínimo de los trabajadores y trabajadoras de la confección debe estar comprendido entre US$157 y US$177 mensuales. 

Los sindicatos mundiales también escribieron al Primer Ministro Hun Sen, preguntándole cuál es la razón por la que no se registra progreso alguno en cuanto a establecer un mecanismo funcional para determinar los sueldos, a pesar de la ayuda de la Organización Internacional del Trabajo.

Para mayor información, rogamos contactar a:

Leonie Guguen

[email protected] 

Tel: 00 41 (0)22 308 50 24

[email protected]

Central: 00 41 (0)22 308 50 50

www.industriall-union.org

UNIFOR toma medidas para detener el trabajo precario

UNIFOR se ha asociado con la Universidad de Ryerson, el Centro Canadiense de Políticas Alternativas y a Federación Canadiense de Estudiantes para acoger un diálogo entre múltiples partes interesadas sobre la manera de crear buenos empleos juntos. La cumbre tendrá lugar del 3 al 5 de octubre en Toronto.

El Día Mundial del Trabajo Decente del año pasado, el presidente de UNIFOR, Jerry Dias, pidió al Gobierno canadiense que convocara una Cumbre sobre Buenos Empleos de diversas partes interesadas con objeto de iniciar una conversación sobre la creación y el mantenimiento de trabajo decente. El Gobierno no respondió, por lo que UNIFOR comenzó a planear su propia cumbre sobre buenos empleos.

En la actualidad, los empleos temporales en el mercado de trabajo canadiense crecen a un ritmo el doble de rápido que los empleos permanentes. “Hoy día, para demasiadas personas en Canadá, el sueño de conseguir un buen empleo está fuera de su alcance. Para cada vez más personas, los empleos  que antaño se consideraban ‘estables’ – con salarios, prestaciones y condiciones de trabajo decentes – están amenazados. Es aparente que los buenos empleos están desapareciendo del mapa económico”, se lee en un documento de debate de la Cumbre sobre Buenos Empleos de UNIFOR.

Dado el impacto de la creciente precariedad del trabajo en las comunidades y la sociedad en general, en la cumbre participarán una amplia gama de actores, como trabajadores, estudiantes, gobiernos, empleadores y organizaciones comunitarias. Entre las cuestiones que se discutirán figuran las consecuencias económicas de una serie cada vez mayor de efectos sobre los empleos temporales y mal remunerados, los impactos psicológicos en las personas que se encuentran ante una trayectoria de carrera inestable, y las consecuencias de los empleos de mala calidad sobre nuestra capacidad colectiva para perseguir otras metas sociales, como la eliminación de la pobreza o la protección de nuestro medio ambiente natural.

Puede obtenerse más información en el sitio web del evento.

La IndustriALL está pidiendo a todos sus afiliados que actúen el 7 de octubre como UNIFOR, a fin de demostrar nuestro compromiso común para detener el trabajo precario. 

Los trabajadores de la confección camboyanos se desmayan a causa de los salarios de miseria

Cuando Neang Sokly se despertó bajo un árbol frente a la fábrica de ropa Conpress donde ha trabajado los dos últimos dos años gritó pidiendo ayuda. Lo último que recordaba era la visión de guardas de seguridad que dirigían a los trabajadores hacia la salida del edificio y que iban a investigar. “Fui a ver cúal era el problema, y pasé por un montón de pantalones vaqueros que estaban tiñendo. El olor era horrible. Me di cuenta de que debía tratarse de productos químicos, por lo que empecé a correr para salir de la fábrica, pero me desmayé”, recuerda Neang.

Ella es sólo una de los centenares de empleados en la industria de fabricación de ropa de Camboya, que produce prendas de vestir para importantes marcas mundiales como Puma, H&M y Nike, que se han desmayado en el trabajo este año. En una sola semana de julio más de doscientos trabajadores fueron ingresados en el Centro de Salud Prek Anhchanh, una pequeña clínica rural a las afueras de Phnom Penh, tras desvanecerse en el trabajo.

“No recuerdo lo que sucedió,” dice Sao Nari, una costurera de 22 años empleada en la fábrica Sixplus de propiedad china, en la que cose las pretinas elásticas de los pantalones cortos deportivos de Adidas. “Estaba trabajando en la trasera de la fábrica y vi a gente que corría hacia la salida, pero yo no sabía lo que pasaba. Empecé a correr también hacia fuera, pero había un extraño olor que nunca había sentido antes. Luego me desmayé fuera.” Conectada a un goteo intravenoso en Prek Anchanch, se quejó de persistentes dolores en el pecho, casi tres horas más tarde.

Sin embargo, los trabajadores que se desmayan pueden considerarse afortunados. En las fábricas de ropa New Archid y Sangwoo, situadas en las provincias de Kandal y Kampong Speu, respectivamente,  Sokny Say, del Sindicato Libre de Trabajadores del Reino de Camboya (FTUWKC), informó de que dos trabajadores murieron el mes pasado de dolencias relacionadas con la fábrica. Nov Pas, costurera de 35 años, que pasó casi cuatro años fabricando ropa para marcas como Gap y Old Navy, se desmayó en su puesto de trabajo en  la fábrica Sangwoo, a las 8 de la mañana del 24 de julio de 2014. A las 9 fue ingresada en el hospital provincial más próximo, y alrededor de las 6 de la tarde fue declarada muerta. 

Al ser contactado para que hiciera comentarios, Chea Sok Thong, de la fábrica Sangwoo de propiedad coreana, negó la responsabilidad de la empresa por la muerte de la Sra. Nov, alegando negligencia médica en el hospital donde había recibido tratamiento. Cuando se le preguntó por la razón de su presencia en el hospital en primer lugar, Chea sólo declaró que “parecía enferma y débil”, pero insistió en que eso no guardaba relación con las condiciones de trabajo.

Sithyneth Ry, oficial de resolución laboral del FTUWKC, aunque está de acuerdo en que hay margen de mejora en la manera en que se trata a los trabajadores de la confección en los hospitales, critica firmemente la posición oficial de Sangwoo. “Las excusas de que las enfermedades no están relacionadas con el trabajo son muy comunes. [Las fábricas] tratan siempre de eludir la responsabilidad”. En última instancia, afirma, la responsabilidad de proporcionar un medio de trabajo seguro corresponde a la fábrica.

Aunque probar la culpabilidad de estos episodios de desmayos en masa y de muertes es un tema complejo sumido en un contexto de notoria corrupción de la burocracia camboyana, el Sr. Sithyneth dice que todo gira en torno a un hecho fundamental:  a los trabajadores de la confección no se les paga un salario digno. “En mi opinión, 200 $ EE.UU. mensuales es la cantidad mínima necesaria para vivir en una Camboya moderna”, dice Sithyneth, “pero los trabajadores de la confección reciben la mitad de esta cifra, a menos que hagan muchas horas extraordinarias”.

Según Sithyneth, el exceso de trabajo y las malas condiciones laborales son dos de los factores recurrentes responsables de la mayoría de los desmayos, y ambos son el resultado directo de la carga financiera que soportan los trabajadores de la confección.

Neang Sokly ha trabajado en la industria del vestido durante dieciocho años. En la actualidad está empleada en el departamento de control de la calidad de Conpress Factory Holdings Ltd., donde verifica más de mil pares de pantalones vaqueros al día,  para tener la seguridad de que cumplen las normas de la clientela antes de enviarlos a los puntos de venta internacionales. Su sueldo base es de 124 $ EE.UU. mensuales, con el que tiene que vivir, mantener a sus padres ancianos y a sus tres hermanos que están en el paro. Incluso con un estilo de vida sumamente modesto, su sueldo no es suficiente para cubrir los gastos básicos, por lo que ha de tratar activamente de hacer la mayor cantidad de horas extraordinarias posible.

“Yo siempre trato de trabajar once horas si es posible. Deseo ayudar a mi familia, y si trabajo menos no puedo ayudarles”, dice Neang. “El mes próximo no hay pedidos adicionales [en Conpress], por lo que no ganaré dinero extra. Sin horas extraordinarias, nuestra vida es muy difícil.”

En uno de esos turnos de horas extraordinarias, Neang recuerda que una de sus compañeras se desmayó en el trabajo, pero no pudieron ayudarla. “Me llamó desde el hospital [tras el desvanecimiento] pidiéndome ayuda, pero recibimos un pedido urgente, y no se nos permitió salir.”

Aunque gracias a la intervención del sindicato ha cesado en gran medida la práctica de las horas extraordinarias obligatorias, las realidades económicas que afrontan los trabajadores de la confección – la mayoría de ellos de familias pobres – hacer horas extraordinarias es esencial, aunque no sea oficialmente obligatorio.

Estas largas horas exponen a los trabajadores a condiciones con frecuencia inadecuadas en las fábricas de ropa durante mucho más tiempo de lo saludable. Sao Nari, que se ha desmayado dos veces en sus cuatro meses de empleo en Conpress, recuerda el mismo olor a sustancias químicas en el aire siempre que se desvanece. “Sentí que me ahogaba”, recuerda. “No podia respirar. No sé a que corresponde el olor, y los directores no nos lo dicen.”

Pese a todo, la idea de dejar su empleo en la fábrica, a pesar de la preocupación de su familia por su bienestar, no es una opción plausible. “Soy la única persona que trabaja en mi familia y tenemos una deuda muy grande por la construcción de nuestra casa. Sin este empleo y las horas extraordinarias, no sé lo que haríamos.”

En opinión del Sr. Sithyneth, del FTUWKC, el desvanecimiento de los trabajadores de la confección podría deberse tanto a los efectos de la pobreza sobre la vida en el hogar de los trabajadores de la confección como a las muchas horas de trabajo. En un estudio del Servicio Nacional de Salud Británico se recomienda que una mujer media consuma aproximadamente dos mil calorías diarias para mantener un peso saludable. Pero, debido a sus bajos salarios, muchas trabajadoras de la confección están desnutridas.

 Chang Savy, de 22 años, que se ha desmayado dos veces en el trabajo en la fábrica Conpress, dice que ella y su marido disponen sólo 30 $ EE.UU. mensuales para la comida. “A veces me siento mareada en el trabajo y no sé por qué”, dice Chang. “Tal vez me desmaye porque no como lo suficiente. Mi marido y yo únicamente tomamos medio tazón de arroz en cada comida y tal vez un poco de sopa. Rara vez podemos comer carne.”  El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que media taza de arroz blanco cocido tiene sólo 120 calorías. Y  Chang queda muy por debajo de las calorías necesarias para disponer de la energía que requiere un día de trabajo completo.

Neang Sokly, que también dice que no dispone de suficientes ingresos para comer debidamente,  reconoce que, debido a la pobreza, no tiene más opción que seguir trabajando en las fábricas de ropa. Sin embargo, atribuye a la llegada de los sindicatos obreros a Camboya la drástica mejora de su situación. “Antes de los sindicatos las condiciones eran horribles. [Los sindicatos] han mejorado las condiciones y nuestros sueldos. Con todos nosotros en pie juntos, los dueños están obligados a tratarnos mejor”, declara Neang.

En un esfuerzo para mejorar la suerte de sus compañeros trabajadores de la confección, Neang actúa voluntariamente como representante de varios grupos sindicales que aportan fondos para adquirir productos médicos que distribuye a quienes los necesitan. Además, la presencia de los sindicatos le permite informar de los abusos y la explotación de los trabajadores. “Sin los sindicatos, las cosas estarían muy mal. Con los sindicatos están obligados a escuchar nuestras opiniones.”

Alegría en Suecia al acoger a sindicalista como Primer Ministro

El resultado de esta elección significa el retorno del socialismo al gobierno después de ocho años de gobierno conservador en Suecia.

Soldador de profesión, Löfven surgió de las filas sindicales de IF Metall, organización afiliada a IndustriALL Global Union, llegando a ser Presidente de uno de los sindicatos más grandes de Suecia. También fue miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas (FITIM).

En su discurso inaugural en el Congreso de Fundación de IndustriALL en Copenhague en 2012, Stefan Löfven dijo lo siguiente:

 "Dondequiera que haya un debate político, se debe escuchar y respetar la voz de los trabajadores. Sigo siendo uno de ustedes, siempre lo seré."

Por su parte, el Secretario General de IndustriALL, Jyrki Raina, señaló:

"Felicitamos a nuestro compañero por este gran logro; nos enorgullece saber que un sindicalista encabece la política de un país. Sean cuales sean los problemas que se tenga que enfrentar, se sabe de antemano que Stefan es un negociador con mucha experiencia y de fuertes raíces democráticas".

Mujeres establecen red subregional para promover ratificación del Convenio 183 de la OIT

Se dirigieron a los presentes representantes de la OIT, de la federación empresarial de Filipinas, y delegados sindicales. El Convenio en cuestión consta de cinco elementos principales: licencia de maternidad; prestaciones económicas; protección de la salud en el trabajo; combatir la discriminación y protección del empleo; y lactancia materna. Hasta la fecha, ningún país de la región de Asia ha ratificado el convenio. Los gobiernos y las empresas consideran que son excesivas las diferencias entre las prácticas nacionales y las cláusulas del Convenio. En realidad, es probable que el mayor problema que se enfrenta sea el relacionado con el ámbito de aplicación del Convenio. Se supone que el Convenio se ha de aplicar a todas las mujeres que trabajan, incluso a las trabajadoras precarias en la economía informal. Es por esta misma razón que el Convenio se hace tan necesario, ya que las trabajadoras a contrata temporal no suelen disfrutar de derechos de maternidad.

En efecto, para los sindicatos, la protección de la maternidad es uno de los objetivos del programa de defensa de los derechos de la mujer, que también incluye igualdad de género, equilibrio entre la vida laboral y familiar, e insistir en que un mayor número de mujeres se afilie a los sindicatos. La maternidad y paternidad tienen que considerarse como una responsabilidad colectiva. Además, las cargas y alegrías de la familia tienen que compartirse por igual entre las madres y los padres. La protección de la maternidad debería abordarse en el contexto de las políticas de protección social para reducir la pobreza y la desigualdad.

Para lograr la ratificación del Convenio en cuestión, lo primero que pueden hacer las mujeres es conseguir que todos los sindicatos y federaciones sindicales se comprometan a trabajar en forma conjunta sobre esta materia, considerándola como una cuestión prioritaria, y luego han de comunicarse con las organizaciones de la sociedad civil y ONG. Se debe desarrollar una red, participar, investigar, asistir a las audiencias judiciales, y hablar con los medios de comunicación. En Camboya, se tiene mucha experiencia positiva de la divulgación por radio sobre las cuestiones de mayor preocupación. Se puede contar con las oficinas nacionales de la OIT para pedir asistencia técnica y apoyo para las actividades.

Además, las mujeres señalaron que consideraban que debían desarrollar un planteamiento subregional sobre los derechos de maternidad que podría incorporarse en las cláusulas de convenios colectivos. Es imprescindible destacar la importancia de los derechos de maternidad para las trabajadoras a contrata temporal.

Las asistentes al taller acordaron también realizar estudios de investigación, recoger datos, presionar a los ministerios de los diferentes países, distribuir información y realizar campañas en días de especial importancia para la mujer, como el 7 de octubre (Jornada Mundial por el Trabajo Decente), 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer), y 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer). Crearon una página en Facebook para que las mujeres de IndustriALL hagan campaña por ratificación del Convenio 183 de la OIT.

Por otra parte, el día antes de este taller se llevó a cabo el Foro Nacional de la Mujer sobre Derechos de Salud Reproductiva en el Trabajo, al cual asistieron unas 80 mujeres. También en este Foro se destacó la importancia de considerar la maternidad en el contexto de otras cuestiones de salud de la mujer, incluyendo el VIH/SIDA. Como parte de su labor sindical, el sindicato ALU se halla trabajando junto con el Ministerio de Salud Pública de Filipinas en una campaña de concientización sobre el VIH y el SIDA.

La industria de la confección insegura necesita sindicatos

Fue un desastre que se esperaba sucediera. Ali Enterprises no estaba registrada con arreglo a la Ley de fábricas de Pakistán; la estructura del edificio no estaba aprobada legalmente por la autoridad de construcción; la mayoría de los trabajadores carecían de cartas de nombramiento; todos trabajaban según un sistema ilegal de contacto de tercera parte en el que se realizan entre 10 y 14 horas diarias sin horas extraordinarias, y la mayoría de los trabajadores no estaban registrados en el Instituto de Seguridad Social y Prestaciones de Vejez, lo que es obligatorio. Y, al no haber sindicato, no existía derecho a la negociación colectiva.

En un giro irónico de los acontecimientos, la fábrica había recibido la aprobación de una compañía internacional de auditoría social tan sólo dos semanas antes de desatarse el infierno, en la que se certificaba que todo se ajustaba a las normas.

El fuego convirtió la fábrica en una trampa mortal. Más de 600 trabajadores quedaron atrapados en el interior, y la fábrica carecía de sistema de extinción de incendios, todas las ventanas estaban cerradas y cubiertas con barras de hierro y todas las puertas de salida se habían bloqueado adrede, impidiendo que salieran los trabajadores antes de que toda la mercancía se rescatara del fuego.

Tras pasar cinco meses en la cárcel, los propietarios de Ali Enterprises fueron puestos en libertad bajo fianza.

Pocos sindicatos en la industria de la confección

La industria de la confección representa el 65 por ciento de la economía de Pakistán. El 60 por ciento de los trabajadores del país en el sector del vestido confeccionan ropa fabricada totalmente con algodón.

El  mortífero incendio de hace dos años provocó un pequeño debate sobre la seguridad en el trabajo y las condiciones laborales, pero en un país con 60 millones de trabajadores sin derechos laborales básicos ese debate duró poco.

Tradicionalmente, los propietarios de las fábricas y la administración local han desestimado las tentativas de formar sindicatos. Como consecuencia, menos del dos por ciento de los trabajadores de la confección están sindicados.

El afiliado de Pakistán a la IndustriALL Global Union, la National Trade Union Federation  (NTUF), aunó fuerzas con otras organizaciones laborales y de derechos humanos para dar con los responsables de la tragedia.

Se creó una comisión para conocer la causa y la responsabilidad del incendio. Se presentó un informe al Gobierno con los resultados, pero incluso dos años después de la tragedia el Gobierno se niega a hacerlo público.

Algunas familias de los trabajadores fallecidos han recibido una indemnización parcial, pero muchas otras la siguen esperando. Debido a la presión de los sindicatos internacionales y nacionales y a las organizaciones laborales, la marca alemana Kik, que se abastecía de la fábrica, se ha comprometido a aportar 1 millón USD como indemnización inicial.

Nasir Mansoor, vicesecretario general de la NTUF, dice:

“Hemos logrado esto gracias a una gran muestra de solidaridad mundial, pero todavía tenemos que recorrer un largo camino. En países como Pakistán, donde la injusticia se convierte en ley, los trabajadores no tienen otra opción que iniciar la resistencia.”

La secretaria general adjunta de la IndustriALL Monika Kemperle dice:

“Las fábricas de textiles inseguras no se encuentran sólo en Bangladesh. Los problemas son muchos y complicados en Pakistán, y no hay Acuerdo sobre seguridad contra incendios y de los edificios para establecer normas jurídicamente vinculantes.”

El aumento de la afiliación sindical y el logro de la negociación colectiva son pasos importantes.  Apoyamos el trabajo de nuestros afiliados para que la industria de la confección en Pakistán sea segura.

Sindicatos de trabajadores de Goodyear se comprometen a reactivar la Red Mundial

La Red Sindical Mundial de Trabajadores de Goodyear fijó las prioridades para intercambio de información y experiencia; se comprometió a apoyar iniciativas de sindicalización,  y a mejorar las condiciones de salud y seguridad en el trabajo, promoviendo activamente la solidaridad internacional entre los sindicatos participantes.

En los años 2000, 2002, 2005 y 2008, los sindicatos de Goodyear de la región de Asia y el Pacífico colaboraron solidariamente a través de una red regional, realizando una serie de encuentros sobre cuestiones de salud y seguridad, identificando materiales peligrosos en las plantas, y previendo accidentes de trabajo y enfermedades profesionales; la red también alentó la formación de comités de seguridad, y capacitación para la realización de actividades.

Esta reunión de la Red Sindical Mundial de Goodyear, realizada del 4 al 5 de septiembre de 2014, fue organizada por Lastik-Is, Sindicato de Trabajadores de los Sectores del Petróleo, Química y Caucho de Turquía, que es afiliado a IndustriALL Global Union. Lastik-Is representa a los trabajadores de Goodyear en dos plantas ubicadas en Izmit y Adapazari. En esta reunión se estudiaron temas candentes relacionados con la industria de los neumáticos en general y cuestiones relacionadas específicamente con Goodyear.

Comentando sobre este importante encuentro, Abdullah Karacan, Presidente General de Lastik-Is, dijo: "La Red Goodyear, que es la primera que se ha establecido a nivel mundial en el sector del neumático, ha jugado un papel muy importante, alentando entre los trabajadores la solidaridad internacional. Creo que después de esta reunión cada uno de nosotros podrá realizar de modo más eficaz las iniciativas que tomamos día a día."

Según estimaciones recientes, "dentro de los próximos cinco años, a nivel mundial el mercado de los neumáticos para automóviles alcanzará un valor de casi US $ 250 mil millones". Se ha informado que hay entre 700 y 800 empresas fabricantes de neumáticos en el mundo, y probablemente cerca de 650 en la China.

En esta reunión realizada en Izmit se reconoció el apoyo y el valor de las estrategias clave de IndustriALL Global Union, y de las importantes iniciativas que había tomado la internacional, en particular respecto a las redes sindicales. Los sindicatos de Goodyear informaron sobre las tendencias mundiales en la industria de los neumáticos, centrando su atención especialmente en Goodyear; en esta ocasión presentaron una visión global de la situación económica, las inversiones y el empleo en el sector.

Uno de los puntos importantes que se trató fue la situación de los sindicatos en las operaciones de Goodyear en todo el mundo. Tom O'Shei y Jim Mason de los United Steelworkers de Norteamérica informaron a los participantes sobre el proceso de negociación colectiva que se ha llevado a cabo en las plantas de Estados Unidos desde 2006. Llamó la atención de los delegados el caso de Turquía del cual informó Lastik-Is, donde se explicó que se habían logrado nuevos derechos, tales como prestaciones públicas adicionales.

Por último, los delegados reunidos estudiaron un nuevo plan de trabajo, intercambiando ideas de cómo mantener la red en funcionamiento. Se produjo la decisión unánime de reactivar esa importante estructura sindical.

Después de la reunión, los delegados visitaron la planta de Goodyear en Izmit, capital de la industria de neumáticos en Turquía, y luego se reunieron con los delegados sindicales, los trabajadores, y la administración de la fábrica. Casi un 100% de los trabajadores de la planta están afiliados al sindicato, y por lo tanto el sindicato tiene poder real y por eso la administración lo respeta plenamente. Fue un buen ejemplo que pudo ilustrar el poder que surge de un sindicato fuerte creado por sus miembros.

Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, señaló: "La estrategia de IndustriALL Global Union en la industria del neumático es empoderar y fortalecer a los sindicatos por medio de redes sindicales fuertes. La red sindical mundial de Goodyear continuará desempeñando un papel importante en esta estrategia".

Goodyear es una de las más importantes empresas fabricantes de neumáticos del mundo, especialmente en Norteamérica, y es líder del sector en América Latina, y la segunda en Europa. Goodyear emplea aproximadamente 69.000 personas en todo el mundo; tiene operaciones en 51 plantas en 22 países. Sus principales marcas son Goodyear, Dunlop Tires, Kelly Tires, Fulda, Sava y Debica.

Trabajadores del vidrio de Turquía logran convenio colectivo después de prohibición de la huelga

Según la legislación turca, "por medio de un decreto, el Consejo de Ministros puede suspender por 60 días una huelga legal o cierre patronal que se haya convocado o comenzado, si dicha acción es considerada como perjudicial para la salud pública o la seguridad nacional. La suspensión entrará en vigor en la fecha de publicación del decreto".

La legislación también señala que: "si no se alcanza un acuerdo antes de la fecha de vencimiento del período de suspensión, el Consejo Superior de Arbitraje ha de resolver el conflicto si así lo solicitara cualquiera de las partes dentro de seis días laborales. De lo contrario, se ha de declarar inhábil el sindicato de los trabajadores." Es un hecho bien conocido que la Junta Superior de Arbitraje nunca falla a favor de las reivindicaciones sindicales, porque en ese organismo predominan el gobierno y los representantes empresariales. Es por este motivo que Kristal-Is adoptó la estrategia de tratar de alcanzar un convenio sin recurrir a arbitraje obligatorio.

Mientras tanto, Kristal-Is ha solicitado al Consejo de Estado anular el Decreto del Gobierno, exigiendo se suspenda su prohibición de seguir la huelga. Sin embargo, sorprendentemente, en base a algunos argumentos económicos, en lugar de proteger los derechos fundamentales, el Consejo de Estado ha rechazado esta solicitud, contrario a su jurisprudencia anterior. Además de esto, Kristal-Is ha presentado ante la OIT una denuncia contra el gobierno turco por violación del derecho de negociación colectiva. IndustriALL Global Union apoyó esta denuncia. Mientras tanto, Kristal-Is y sus miembros participan en una serie de acciones de protesta a nivel nacional.

El 26 de agosto, un poco antes de vencer el período de suspensión de sesenta días, Kristal-Is sometió a votación secreta entre sus miembros la última oferta que presentaran las empresas en las negociaciones actuales. En base a los resultados y el potencial riesgo de que el convenio colectivo fuera decidido por el Consejo Superior de Arbitraje, Kristal-Is decidió firmar el acuerdo propuesto.

El nuevo convenio trae logros importantes para los miembros del sindicato. Con el nuevo acuerdo, los salarios se incrementaron por un promedio de 14% y se ha conseguido mejorar significativamente las condiciones de trabajo de las categorías con salarios más bajos. Los bonos y otras prestaciones sociales se aumentaron entre un 10% y 49%.

El acuerdo cubre a 5.800 trabajadores del vidrio en diez fábricas de grupo Sisecam: Trakya Cam, Trakya Mersin, Trakya Yenişehir, Trakya Otocam, Cam Elyaf, Paşabahçe Eskişehir, Paşabahçe Mersin, Paşabahçe Kırklareli, Anadolu Cam Mersin y Anadolu Cam Yenişehir.

Por su parte, Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, señaló al respecto:

IndustriALL Global Union saluda y felicita a Kristal-Is en su firme empeño por conseguir mejores salarios y condiciones de trabajo durante este difícil período. Nuestro derecho a la huelga está en peligro en todo el mundo. La prohibición de la huelga en la industria del vidrio de Turquía es un claro ejemplo de cómo este derecho fundamental es clave para nosotros, ya que la huelga es un instrumento vital de los trabajadores para promover y conseguir el mejoramiento de sus derechos e intereses.