Camboya – un año después sigue la violencia

El mes pasado, una presidenta local elegida del sindicato de la confección FTUWKC, afiliado a la IndustriALL Global Union, fue brutalmente atacada con una barra de metal por dos hombres no identificados, tras haber sido amenazada por la dirección para que dejara de organizar a sus compañeros la fábrica donde trabaja.

Sin embargo, la violencia y la intimidación no han disuadido a los sindicatos y a los trabajadores de la confección de salir a las calles una y otra vez en 2014 para exigir salarios más altos y mejores condiciones de trabajo.

Gracias a su valentía, a la solidaridad internacional y a las negociaciones de alto nivel entre la IndustriALL, el Gobierno, los propietarios de las fábricas y los líderes sindicales locales, el salario mínimo en la industria de la confección aumentó de 100 $ EE.UU. a 128 $ EE.UU. en noviembre de 2014.

A pesar de este significativo aumento, la cifra sigue por debajo del objetivo de los sindicatos de 177 $ EE.UU. mensuales y muy por debajo del salario mínimo vital, estimado en más de 200 $ EE.UU.

Antes de que el Gobierno aumentara el salario mínimo, la IndustriALL consiguió el compromiso de ocho marcas mundiales, entre ellas H&M y el minorista de moda más importante del mundo, Inditex, de pagar más a los propietarios de las fábricas por la ropa de Camboya.

Ahora corresponde a cada una de las marcas mundiales que se abastecen en el país tener en cuenta los mayores costes salariales en sus estructuras de determinación de precios. Esto podría suponer tan sólo unos céntimos en el precio de una camiseta.

La Organización Internacional del Trabajo se ha unido también a la IndustriALL para instar a todas las marcas a pagar más a los propietarios de las fábricas a fin de tener en cuenta el aumento del salario mínimo.

La IndustriALL está trabajando actualmente con las marcas mundiales de moda para establecer un mecanismo de toda la industria con objeto de lograr salarios dignos en la industria de la confección en Asia, lo que también ayudaría a que las marcas dejaran de recurrir a países donde hallar mano de obra más barata en otras partes de la región.

Medio millón de mineros indios en huelga

La huelga fue convocada conjuntamente por los sindicatos del carbón nacionales afiliados a cinco centrales sindicales – AITUC, BMS, CITU, HMS e INTUC – que representan en conjunto a más del 90 por ciento de los 550.0000 empleados de Coal India. En esta empresa, sus siete filiales y la Singareni Collieries Company Ltd. se detuvieron todas las operaciones.

La huelga durará desde el primer turno de esta mañana hasta el final del tercer turno del 10 de enero. Sin embargo, seguirán otras huelgas hasta que se reconsidere a programa de privatización.

“Si el Gobierno no responde positivamente a las demandas de los sindicatos, lanzaremos una huelga indefinida muy pronto”, dijo el miembro del Comité Ejecutivo de la IndustriALL Sanjeeva Reddy, que es el presidente de INTUC, el mayor sindicato nacional de la India.

Coal India representa el 80 por ciento de la producción nacional de carbón y el 60 por ciento de las necesidades energéticas del país. Otros sectores básicos como el acero, el cemento y el hierro serán afectados por la huelga, así como la energía.

El Tribunal Supremo de la India bloqueó los esfuerzos del Gobierno para abrir los contratos de carbón a empresas privadas entre 1993 y 2010. El Gobierno actual promulgó en octubre de 2014 el proyecto de ley de la Ordenanza del Carbón (disposiciones especiales), 2014, que permitirá reasignar contratos de producción mediante un proceso de licitación.

Las cinco centrales nacionales boicotearon una reunión convocada por el ministro de Carbón y Energía, Piyush Goyal, para el 3 de enero, insistiendo en que se derogue la política de privatización para poder reanudar las negociaciones.

La India es el tercer país productor de carbón del mundo, después de China y Estados Unidos.

Las demandas de la huelga son:

AMWU lucha para conservar trabajos en la construcción naval en Australia

Cientos de trabajadores de Adelaide y Perth marcharon por las calles en diciembre, protestando contra la decisión del gobierno conservador de Abbott, de externalizar en el extranjero la construcción de buques de guerra y submarinos.

Durante las manifestaciones de los miembros del Sindicato Australiano de Trabajadores de la Industria Manufacturera (AMWU) también se exigió que se despidiera o renunciara el Ministro de Defensa, por no garantizar que el trabajo actual de construcción de naves antiaéreas permanezca en el país.

Asimismo, el gobierno se negó a adelantar sus planes para construir ocho nuevas fragatas de la marina, e incluso se negó a garantizar su construcción en Australia, dejando BAE Systems y Forgacs con una brecha contractual conocida como "el valle de la muerte".

El Secretario Nacional Adjunto del AMWU, Glenn Thompson, criticó "la torpe falta de acción" del Ministro de Defensa, David Johnston, respecto al proyecto de construcción de naves antiaéreas:

“Él Ministro debe renunciar a menos que implemente inmediatas medidas para remediar lo que su propio informe de expertos, el AMWU y la industria de la construcción naval le han señalado repetidamente: que es necesario contar con un programa de construcción sucesiva de naves de combate en Adelaide y otros astilleros australianos; ese compromiso tiene que cumplirse ahora, ya, sin demora”.

El mayor problema contractual que enfrenta la construcción naval en Australia es determinar si la futura flota submarina del país se va a construir en Australia, tal como lo prometiera el gobierno de Abbott antes de ser elegido en 2013. Ahora el gobierno ha dado marcha atrás a sus compromisos, y está pensando en externalizar ese trabajo. Eso sería catastrófico para el sector de construcción naval de Australia.

Sin embargo, a través de protestas del sindicato AMWU, se ha logrado un fuerte apoyo político, incluso de senadores en el partido gobernante de Abbott, quienes han dicho que debe haber un proceso de licitación transparente sobre el proyecto; sea cual sea el ganador de la propuesta, los submarinos deben ser construidos en Australia.

En noviembre, Glenn Thompson asistió a la Conferencia Mundial de IndustriALL sobre Construcción Naval y Desguace de Buques realizada en Japón, donde los sindicatos en las operaciones de BAE Systems en el Reino Unido, los EE.UU. y Australia acordaron establecer una red mundial.

Finalmente, Glenn Thompson terminó diciendo: “Vamos a trabajar en colaboración para compartir información, desarrollando solidaridad a nivel mundial”.

2014: un buen año

Nuestra campaña por un salario digno se ha acelerado realmente este año. En Camboya hemos trabajado con los sindicatos sobre el terreno y hemos organizado un día de acción mundial con nuestros afiliados en todo el mundo. Trabajado con la UNI Global Union, la Confederación Sindical Internacional y ONG, logrado ejercer presión sobre las marcas camboyanas, el Gobierno y los empleadores y, finalmente, en noviembre, los trabajadores consiguieron un aumento salarial del 30 por ciento. Y esto es sólo un primer paso hacia un salario digno, pero un paso importante.

Este año, el Día Mundial por el Trabajo Decente, el 7 de octubre, afiliados a la IndustriALL en más de 50 países de los diversos continentes actuaron en la campaña STOP al trabajo precario, y nuestra Red Mundial de Rio Tinto aprovechó la ocasión para destacar su acción.

Los sindicatos malasios e indonesios continúan su lucha para detener el trabajo precario

En Indonesia, las tres centrales sindicales nacionales, KSPI, KSBSI y KSPSI, movilizaron a un millón de trabajadores el 10 de diciembre contra, en particular, el uso del trabajo precario en empresas estatales.

A pesar de una recomendación formulada en octubre de 2013 por el Parlamento indonesio de “cesar la externalización” en las empresas estatales, las compañías públicas siguen subcontratando trabajadores masivamente.

El Movimiento Conjunto de Trabajadores de las Empresas Estatales (GEBER BUMN) encabezado por los sindicatos es la punta de lanza de una campaña para prohibir la subcontratación en el sector público y cambiar la situación de unos 280.000 trabajadores subcontratados.

En esta campaña participan varios afiliados indonesios a la IndustriALL, incluidos los sindicatos metalúrgicos FSPMI y Lomenik; los sindicatos de la energía FPE y KEP; y el sindicato minero CEMWU.

En el sector público están movilizando y organizando a trabajadores precarios en empresas como la compañía eléctrica PLN y la del petróleo y el gas Pertamina.

En la reunión de unidad nacional de la IndustriALL celebrada en Yakarta, los afiliados reafirmaron su determinación a continuar esta campaña. Al mismo tiempo, seguirán combatiendo el trabajo precario en empresas del sector privado..

Se ha informado de que los trabajadores por contrato y subcontratados en las industrias de la confección, el textil y el calzado podrían representar el 65% de la fuerza de trabajo, y el 60,7% en las industrias metálica y electrónica en Indonesia. Los sindicatos afrontan la resistencia de los empleadores a aplicar el decreto del Ministerio de Trabajo de noviembre de 2012, en el que se declara que las empresas del sector privado sólo pueden utilizar trabajadores de agencias en cinco categorías de empleo: seguridad, limpieza, servicios de comidas, servicios de apoyo al sector minero y servicios de transporte.

En Malasia, la lucha contra el trabajo precario está estrechamente vinculada con la cuestión de los trabajadores migrantes. Las empresas que operan en el país se sirven de intermediarios laborales para atraer trabajadores baratos de países como Nepal y Myanmar y los emplean indirectamente con contratos de duración determinada.

El Congreso de Sindicatos de Malasia (MTUC), con el apoyo de la IndustriALL, ha desempeñado una función fundamental en la lucha contra la externalización en Malasia. Gracias a su continua protesta, el Gobierno se ha visto obligado a limitar el uso de la externalización en el sector agrícola.

En esta legislación sigue habiendo cierta confusión, mantenida por los empleadores. En la reunión de unidad nacional celebrada en Kuala Lumpur, los afiliados informaron de que el uso de trabajadores subcontratados, locales o migrantes, sigue siendo un problema general en Malasia. Los afiliados establecieron un plan de acción para organizar a los trabajadores precarios, en particular los migrantes, a pesar de todas las dificultades que entraña.

Los trabajadores migrantes suelen tener miedo a participar en actividades sindicales y habitualmente se les amenaza con devolverlos a sus países. A pesar de estas amenazas, los afiliados a la IndustriALL informaron de que trabajadores migrantes con contratos de duración determinada han empezado a elaborar una estrategia para superar los obstáculos que les imponen sus empleadores con el fin de participar en votaciones secretas en empresas manufactureras.

La IndustriALL seguirá apoyando a sus afiliados en ambos países para que se aplique activamente la legislación vigente y lograr que esto imponga controles eficaces al uso del trabajo precario por los empleadores.

Italia: resuelven conflicto laboral en ThyssenKrupp

En un proceso de votación que duró tres días, del 15 al 17 de diciembre, una mayoría de 80% de los trabajadores votó en favor de aprobar un acuerdo alcanzado por representantes sindicales en negociaciones con la administración de la mencionada empresa.

Las impresionantes movilizaciones y numerosas protestas realizadas por los trabajadores de AST y sus sindicatos, FIM-CISL, FIOM-CGIL, y UILM, todos afiliados de IndustriALL Global Union, jugaron un papel clave en la resolución del conflicto.

En efecto, una huelga de 40 días, realizada por los trabajadores de AST,  tuvo un enorme impacto en las negociaciones, obligando a la empresa a modificar sus planes de reducir significativamente la producción de acero inoxidable en su planta en Terni, donde laboran 2.398 trabajadores.

Si se hubiera aplicado el plan empresarial que se había proyectado, se habría suspendido la operación de uno de los dos hornos de la planta, a consecuencia de lo cual por lo menos 575 trabajadores podrían haber sido despedidos, y muchos más afectados indirectamente.

Por el contrario, como parte del acuerdo logrado, la empresa mantendrá los dos hornos en funcionamiento durante un mínimo de cuatro años, asegurando mantener el volumen actual de producción de un millón de toneladas al año. La compañía también prevé importantes inversiones en la planta de AST.

Aunque por un lado, algunos miembros del personal dejarán su trabajo en forma estrictamente voluntaria, por otro, el convenio resuelve, en el mejor interés de los trabajadores, una cláusula fundamental que permite la conservación de los lugares de trabajo.

Mientras tanto, los sindicatos continúan las negociaciones en representación de los trabajadores contratados por empresas terceristas.

Fernando Lopes, Secretario General Adjunto de IndustriALL Global Union, elogiando los resultados de la votación de los trabajadores de AST, dijo: “Felicitamos a nuestros compañeros y compañeras de Italia por su empeño y militancia; esta victoria es otra prueba de que la unidad y decisión son la parte más importante de nuestro éxito y fuerza sindical”.

Familiares de víctimas de incendio demandan al detallista alemán KiK

Por vía de un abogado alemán, los familiares de cinco trabajadores víctimas del incendio en Ali Enterprises en Baldia Town, Karachi, han presentado esta demanda contra la mayor cadena de producción textil que ofrece rebajas en Alemania. KiK era el único cliente que se conozca de esa fábrica.

En enero de 2013, KiK firmó un acuerdo de compensación con el Instituto Pakistaní de Educación e Investigación Laboral para entregar a las víctimas una compensación inicial de US$ 1 millón, pero la compañía ha retrasado constantemente los pagos bajo diversos pretextos.

KiK afirma que controla la aplicación de las leyes laborales y normas de seguridad en las plantas de sus proveedores. Sin embargo, según la información que se recibió, como las puertas estaban cerradas y las ventanas tenían barrotes en la fábrica de Ali Enterprises, las víctimas no pudieron escapar del incendio.

El 14 de diciembre, se realizó una concentración masiva en Karachi, organizada por la Federación Nacional de Sindicatos (NTUF),  afiliada de IndustriALL Global Union, y la Asociación de Personas Afectadas por el Incendio en la Fábrica de Baldia; los oradores pidieron a KiK pagar indemnización de acuerdo con las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los organizadores de la protesta también instaron al Primer Ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, para que cumpla su promesa preelectoral de que el gobierno pagará indemnización a las familias de las víctimas.

Dirigiéndose a la manifestación, que incluía a los hijos de las víctimas, el Secretario General Adjunto de la NTUF, Nasir Mansoor, señaló que la seguridad en las fábricas de prendas de vestir de Pakistán no había mejorado a pesar de la tragedia de Baldia:

“Nuestras fábricas e industrias siguen siendo lugares de explotación y tortura para los trabajadores y trabajadoras, y por lo tanto se producen constantemente accidentes laborales. Debido a la ineficacia del sistema de inspección del trabajo, prácticamente no existe ningún régimen de salud y seguridad laborales en las fábricas. Los empresarios locales y sus empresas internacionales parecen considerar que tienen derecho de violar las leyes y normas laborales nacionales e internacionales. Las empresas suprimen el derecho de los trabajadores de crear sus propios sindicatos; en cambio ganan enormes beneficios al usar mano de obra barata para fabricar productos de alta calidad y venderlos en los mercados americanos y europeos con un enorme margen de beneficios”.

Los participantes en la concentración mencionada exigieron que KiK pague 500.000 rupias (US$5.000) por familia como medida provisional, y que pague el resto de la compensación sin demora, de acuerdo con las normas de la OIT.

Los manifestantes también exigieron que se pague inmediatamente la compensación de 300.000 rupias (US$3.000) que el Primer Ministro Sharif había prometido cuando era líder de la oposición; de lo contrario se establecerá en enero un campamento de protesta con una huelga de hambre.

Las conversaciones sobre el clima de Lima, una amarga decepción

Aunque nunca se esperó que la COP de Lima fuera precursora de un acuerdo, sí se pensaba que marcaría la pauta para llegar a un acuerdo en París, dentro de un año, en la COP21. Lo único que se ha conseguido es un marco muy débil, con muchos espacios en blanco para firmar algo significativo en París el año próximo.

Se mantiene la mayor brecha entre los países desarrollados y en desarrollo. Algunos países desarrollados no pertenecientes a la UE, encabezados por Estados Unidos, están tratando de destrozar un principio de acuerdo convenido anteriormente, conocido como “responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas”, en que se reconoce que los países desarrollados deben tomar la iniciativa, ya que tienen una responsabilidad histórica en la mayoría de los gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera y son quienes mejor pueden actuar. En cuanto a la financiación, los países desarrollados quieren decidir qué proyectos son apoyados por el Fondo Verde para el Clima, en lugar de permitir a los países en desarrollo decidir sus prioridades. Además, hay un respaldo general, lejos del objetivo de un acuerdo vinculante hacia “contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional”: básicamente compromisos nacionales voluntarios, no vinculantes que no serán transparentes ni se podrá auditarlos.

En medio de estas complicadas conversaciones, los delegados sindicales trataron de mantener al menos algunos aspectos centrados en la dimensión social de la sostenibilidad, pero en las últimas COP se ha establecido una pauta. En cada COP, mediante un gran esfuerzo, los sindicatos han logrado incorporar en general en el texto uno o dos párrafos sobre el trabajo decente, empleos más verdes, y una Transición Justa. Pero al llegar la siguiente Conferencia de las Partes el texto de los sindicatos se ha suprimido, y tenemos que luchar de nuevo para que se vuelva a incluir. Dejando a un lado las complejas razones de esta situación, las conversaciones de Lima no han sido una excepción a esta norma.

Al final de las negociaciones mencionamos nuestras demandas sociales en un solo lugar, en un documento denominado Medidas de respuesta. Si bien esto es mejor que nada, se trata realmente de una pequeña victoria. Ello se debe a que hay alguna oposición a la totalidad del texto Medidas de respuesta, y no hay ninguna garantía de que sobreviva en el período previo a París y a la COP-21. Para tener alguna confianza en que no quedarán simplemente descartadas nuestras propuestas necesitamos que en el principal texto de negociación se reconozcan las normas sociales, el trabajo decente y una Transición Justa.

La COP-21 en París hacia finales de 2015 será un momento crucial para el mundo. Aunque desde al menos los últimos años del decenio de 1980 resuenan las advertencias del peligroso calentamiento global el mundo ha hecho muy poco y ahora se acaba efectivamente el tiempo. De no haber un acuerdo significativo en 2015, no será realísticamente posible impedir un cambio climático catastrófico con las tecnologías existentes. El destino de nuestro mundo dependerá entonces de tecnologías que aún no existen o no están probadas.

Como ha declarado el secretario general de la IndustriALL Global Union, Jyrki Raina, el cambio climático amenaza todo lo que el movimiento sindical representa. Hay dos posibles escenarios de desastre, no uno.

El primero, el más debatido, es que el cambio climático catastrófico cause estragos en las especies y los espacios del mundo y haga inhabitables grandes zonas del planeta.

El segundo, menos debatido, es que debido al pánico de última hora para impedir el primer escenario nos veamos obligados a aceptar medidas draconianas que se lleven por delante los derechos humanos, los derechos de los trabajadores y, en realidad, la dignidad humana básica. En este escenario podremos salvar el ecosistema pero terminaremos siendo esclavos de los pocos multimillonarios que hayan ideado refugios seguros para su riqueza.

La única manera de evitar que ambas posibilidades sean nuestra realidad en el futuro es construir una Transición Justa: un puente hacia un futuro sostenible que respete y proteja a los trabajadores actuales, cree oportunidades para mañana e insista en los derechos humanos, las normas sociales y la dignidad humana. Y eso no se nos dará. Habremos de luchar por ello: luchar contra las poderosas fuerzas e ideologías atrincheradas.

2015 será un año de lucha  para conquistar un futuro decente para los ciudadanos actuales y futuros del planeta Tierra.

Australia: termina cierre patronal de ocho semanas en Otis

El cierre patronal se produjo después de que un 90% de los trabajadores de OTIS rechazara un acuerdo que había confeccionado la empresa, pero no acordado por el sindicato, que recortaba drásticamente sus salarios y condiciones de trabajo. Habiéndose logrado un nivel sin precedentes de apoyo internacional para los trabajadores de Otis víctimas del cierre, se llegó a un acuerdo el 17 de diciembre.

Los sindicatos ETU (parte del CEPU) y AMWU, que son afiliados de IndustriALL Global Union, lograron un acuerdo de 3,5 años con un aumento salarial del 14%, aumentos a las tarifas diarias y transporte, aumentos de las subvenciones por construcción hasta un nivel que supera la norma para el sector, subsidios mínimos por acuerdos sindicales en todos los proyectos, y, por primera vez, protección de los ingresos.

Allen Hicks, Secretario Nacional del ETU, dijo al respecto:

“Gracias al gran apoyo que hemos recibido, tanto a nivel internacional como de Australia, nuestros miembros se han mantenido unidos, resistiendo el ataque de la ideología conservadora de que fueron víctimas”.

En esta causa, IndustriALL logró unir a los trabajadores de Otis en Nueva Zelandia, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca e Irlanda, denunciando a la vez el mal trato que recibía el sector laboral en Australia.

Por su parte, Matthias Hartwich, Director del sector de ingeniería mecánica de IndustriALL, señaló:

“Hemos mantenido una firme y constante solidaridad con nuestros compañeros sindicalistas. Acogemos con agrado este acuerdo, que demuestra la importancia clave del apoyo internacional”.

IndustriALL también expresó su apoyo en favor de la exigencia que los trabajadores dirigieron a Otis: entablar negociaciones con su afiliado AMWU y con los miembros del ETU con el fin de alcanzar un acuerdo justo, estableciendo condiciones de trabajo y prestaciones sociales y salariales decentes y bien merecidos para los trabajadores y sus familias.

Otis Elevators es uno de los mayores fabricantes e instaladores de sistemas de ascensores en el mundo.

Community hace alianza con Tesco para mejorar su cadena de suministro de prendas de vestir en el Reino Unido

Community, afiliado de IndustriALL Global Union, ha establecido un acuerdo de cooperación  con Tesco, el tercer vendedor al detal del mundo. En efecto, se logró esta estrecha colaboración después de poner sobre la mesa graves preocupaciones sobre el trato que reciben los trabajadores y trabajadoras del sector de la confección del Reino Unido.

Incluye casos de falta de pago y remuneración inferior al salario mínimo, jornadas de trabajo excesivamente largas, declaración fraudulenta de los ingresos, abuso a los trabajadores, descuentos ilegales de los ingresos y subcontrataciones no autorizadas.

El nuevo convenio permitirá que Community trabaje en colaboración con Tesco para poner fin a estos constantes abusos en la cadena de suministro de la compañía.

Roy Rickhuss, Secretario General de Community, comentó al respecto:

“Creemos que Tesco se ha comprometido sinceramente a realizar comercio ético y mejorar las condiciones de trabajo en su cadena de suministro de prendas de vestir en el Reino Unido. Es por eso que hemos establecido este acuerdo pionero que aprovechará los conocimientos y la experiencia de ambas organizaciones para asegurar que lo señalado se haga realidad. El objetivo es hacer que el sector de la confección del Reino Unido sea sostenible a largo plazo y vuelva a ser un centro de fabricación de categoría mundial”.

El acuerdo establecerá un modelo para que los proveedores de ropa de Tesco en el Reino Unido tengan normas de referencia, abriendo un nuevo capítulo en la cooperación entre el detallista y Community.

El convenio procurará lo siguiente:

• Tesco y Community colaborarán para llevar a cabo auditorías éticas a múltiples partes comprometidas en la cadena; las auditorías estarán diseñadas específicamente para abordar los problemas predominantes en la cadena de suministro de prendas de vestir de Tesco en el Reino Unido/Leicester.

• Para este trabajo, Tesco proporcionará expertos en auditoría para el comercio ético, ya sea de la misma empresa o independientes. Community también participará activamente en las auditorías, encabezando el proceso en algunas áreas y procurando que los trabajadores tengan representación en esas auditorías.

• En el proceso de auditoría, se procurará, en lo posible, que los trabajadores tengan una mejor representación, ofreciendo a Tesco una evaluación clara de las condiciones de trabajo en su cadena de suministro. También, permitirá que todas las partes tengan seguridad de haber abordado y resuelto cualquiera preocupación que se haya identificado.

• Además, Tesco y Community investigarán oportunidades para trabajar conjuntamente con el fin de proporcionar apoyo activo a los proveedores de Tesco en áreas como salud y seguridad; de este modo, los trabajadores se beneficiarán directamente, promoviendo también la sostenibilidad de las operaciones de los proveedores.

• Al aceptar que algunos proveedores pueden ya contar con sindicatos reconocidos, las partes trabajarán de acuerdo con las normas ya establecidas por las relaciones existentes.