Empeora la situación de Myanmar en materia de trabajo forzoso

En el sector de la confección, los empleados se ven obligados a trabajar horas extras sin remuneración ni prestaciones, así como a cumplir objetivos de producción desmedidos. Además, son frecuentes los retrasos en el pago de los salarios y la contratación ilícita de menores. Debido a que ya no pueden intervenir los sindicatos, abundan los malos tratos, como gritos y comentarios insultantes, y se recurre al ejército para sofocar las manifestaciones que puedan surgir ante la falta de pago de los salarios.

Según Myanmar Labour News, a los trabajadores de la fábrica de ropa Wonderful Apparel Co. se les pidió trabajar toda la noche por un salario de MMK 10.000 (USD 4,70) diarios. Al negarse a trabajar horas extras, 19 fueron despedidos de inmediato. Aunque las prestaciones sociales siguen descontándose de los salarios, los empleados no gozan de ningún tipo de beneficio de salud. Cuando 500 trabajadores de la fábrica Charis Sculpture se declararon en huelga para reclamar salarios decentes y el pago de las horas extras, 13 de ellos fueron despedidos y dos fueron agredidos frente a las instalaciones.

La Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM) ha expresado su preocupación por las horas extras forzosas, y afirma que a los trabajadores de la confección se les asignan objetivos poco razonables y luego se los obliga a trabajar más tiempo, con la excusa de que no pueden rendir dentro del horario laboral normal. A menudo, los encargados de la fábrica les gritan y se niegan a organizar el transporte de vuelta para los que se nieguen a hacer horas extras. La CTUM afirma que desde el golpe de Estado los trabajadores han perdido sus derechos legítimos: se les descuentan los salarios si se toman vacaciones y pueden perder su empleo si se ausentan durante tres días.

La situación de los trabajadores de la confección en Myanmar presenta los indicadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo forzoso: abuso de la vulnerabilidad, engaño, violencia física, intimidación y amenazas, retención de salarios y horas extras excesivas. La OIT ha suspendido la participación de la junta militar en las reuniones de los órganos rectores y ha cesado toda asistencia técnica. Además, ha incluido en el orden del día de la 113ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que se celebrará en 2025, un punto relativo a las medidas previstas en el artículo 33 de la Constitución de la OIT para garantizar el cumplimiento por parte de Myanmar de las recomendaciones de la Comisión de Encuesta.

En noviembre del año pasado, IndustriALL GlobaI Union presentó quejas contra tres importantes marcas de ropa, Next, New Yorker y LPP, en los Puntos Nacionales de Contacto (PNC) de la OCDE. A pesar de las pruebas contundentes de las continuas violaciones de los derechos laborales por parte de la junta militar de Myanmar, estas marcas siguen realizando pedidos en el país, con lo que se benefician de la erradicación de los derechos laborales y humanos.

“Las marcas que siguen operando en Myanmar se benefician de un entorno de miedo, trabajo forzoso y explotación. Se han presentado informes numerosos y exhaustivos de violaciones de los derechos laborales en el país, donde no existe la libertad sindical. La diligencia debida en materia de derechos humanos requiere la participación de los trabajadores y una verificación independiente, lo que es imposible bajo el régimen militar”,

declaró en ese entonces Atle Høie, el secretario general de IndustriALL.

Por otra parte, la junta militar ha aumentado la vigilancia de los trabajadores migrantes y está sacando provecho del dinero que tanto les cuesta ganar. El 5 de diciembre de 2024, el Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar (GUN) emitió una declaración en la que hizo un llamamiento al gobierno tailandés para que no apoyara la opresión de los trabajadores de Myanmar en Tailandia. Según el GUN, la junta militar había pedido al gobierno de este país que le facilitara los datos personales y el pago de impuestos de los trabajadores migrantes de Myanmar, y las remesas debían transmitirse a bancos designados por la junta con tipos de cambio fijos, lo que duplicaría o triplicaría el costo de las remesas a expensas de los trabajadores migrantes. 

La junta militar sigue bombardeando municipios y aldeas indiscriminadamente, causando una gran cantidad de muertos, una enorme destrucción y desplazamientos internos. Desde la aprobación de la ley de servicio militar obligatorio, el ejército está buscando y arrestando activamente a jóvenes para que se unan a la guerra civil. En noviembre de 2024, se publicó una directiva que permitía al ejército reclutar a trabajadores migrantes para el servicio militar a través de agencias de empleo.

“Por el bien de los millones de trabajadores de Myanmar, entre los cuales hay miembros de IndustriALL, que viven bajo la opresión de la junta militar, reiteramos nuestro llamado a las marcas internacionales para que retiren sus operaciones de Myanmar. Sus negocios están creciendo sobre la base del trabajo forzoso y la sangre de los trabajadores del país. Hay que defender los derechos laborales y restaurar la democracia en Myanmar”,

expresó Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

Los sindicatos iraquíes se oponen a un proyecto de ley controversial

En una declaración publicada por la CIFWU y el ITUC el 15 de enero, se manifiesta preocupación ante el incumplimiento por parte de Irak de sus obligaciones internacionales y por la vulneración de los derechos laborales fundamentales. Estas organizaciones sostienen que la prohibición por ley de que los empleados del sector público formen sindicatos es discriminatoria y regresiva.

La CIFWU y el ITUC también denunciaron violaciones concretas de los Convenios 87 y 98 de la OIT, que garantizan la libertad sindical y la negociación colectiva. Estas objeciones fueron corroboradas por la Comisión de Expertos de la OIT durante una revisión realizada en septiembre de 2024 en Ginebra, en la que se criticó el proyecto de ley en presencia de importantes representantes parlamentarios y de la sociedad civil.

Los sindicatos instan a la Presidencia del Consejo de Representantes y a la Comisión Jurídica a retirar el proyecto y a ordenar al Ministerio de Trabajo que elabore una propuesta nueva e inclusiva. Esta legislación revisada debería gestarse a través del diálogo social y cumplir las normas internacionales, con el fin de garantizar la protección de los derechos y libertades de todos los trabajadores.

La acción colectiva es esencial, y la CIFWU y el ITUC piden a los trabajadores de todos los sectores que se unan para defender su derecho a formar sindicatos independientes, un llamado que cuenta con el apoyo de IndustriALL.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, expresó:

“La libertad sindical y la negociación colectiva son derechos laborales fundamentales. Esto significa, inequívocamente, que los trabajadores iraquíes no deben ser objeto de leyes que les impidan afiliarse al sindicato de su elección o negociar sus condiciones de trabajo. IndustriALL pide al gobierno y al parlamento iraquíes que revisen el proyecto de ley y que entablen un diálogo genuino con los sindicatos para lograr una propuesta que respete los derechos internacionales de los trabajadores”.

Fotografía: trabajadores protestando en Basora, 2023.

Denuncias de trabajo forzoso en Kawaguchi, Malasia

En septiembre de 2024, surgieron acusaciones contra Kawaguchi Manufacturing a través de los medios de comunicación, que posteriormente fueron confirmadas por el Departamento de Trabajo de Malasia. Entre ellas figuraban el robo de salarios, la explotación de las tarifas de contratación, la denegación de permisos, malas condiciones de vida, la denegación de la renovación de visados, tácticas de intimidación como la detención y las amenazas de deportación, y la retención de los pasaportes de los trabajadores migrantes. Según se informó, más de 200 trabajadores locales y migrantes bangladesíes se vieron afectados por estas violaciones de la legislación laboral nacional, de las normas internacionales del trabajo y de los derechos humanos.

Se insta a grandes marcas como Sony, Panasonic y Daikin, que se abastecían en la empresa, a que ofrezcan medidas de reparación a las personas afectadas. Limitarse a suspender las operaciones, sin indemnizar a los trabajadores, podría empeorar su situación, ya que quedarían sin salario ni perspectivas de un mejor futuro.

Gopal Krishnam, secretario del Consejo de IndustriALL en Malasia, declaró:

“Esta es una grave violación de los derechos humanos y laborales. El gobierno debe abordar el problema de forma sistémica y urgente. Aunque se ha reformado, el sistema laboral de Malasia sigue teniendo puntos débiles. La ley no sanciona las injerencias de los empleadores en la sindicalización ni permite el acceso a los lugares de trabajo cuando realizan campañas antisindicales. Tampoco protege a los migrantes, que suelen sufrir amenazas de represalias si votan a favor de los sindicatos”.

El director del sector en IndustriALL, Alexander Ivanou, expresó:

“IndustriALL pide a Kawaguchi Manufacturing que respete las normas internacionales del trabajo, e insta a marcas como Panasonic, Sony y Daikin a que garanticen que sus cadenas de suministro estén libres de explotación. Debe ofrecerse una reparación completa e inmediata a los trabajadores afectados, que incluya el pago de todos los salarios adeudados y una indemnización por el daño moral causado por la explotación. Las marcas que se abastecen de Kawaguchi deben asumir la responsabilidad de las prácticas de la cadena de suministro y contribuir a la indemnización de los trabajadores si el empleador incumple.
 
“Tras las denuncias de abuso y trabajo forzado en plantas que fabrican para Dyson durante 2022, se hace un llamado al gobierno de Malasia para que garantice el cumplimiento de las normas laborales y establezca mecanismos de reparación, en beneficio de los trabajadores, que permitan denunciar y resolver las quejas sin temor a represalias. IndustriALL insta al gobierno a crear un organismo de respuesta rápida para apoyar a las víctimas e implementar políticas sólidas para combatir el trabajo forzoso y la explotación en el país”.

Fotografía: andyjhall.org

Sindicatos marroquíes protestan contra el proyecto de ley de huelga

Los sindicatos se oponen a la falta de diálogo y a las medidas restrictivas. La propuesta de ley limita la definición de huelga a las reivindicaciones laborales específicas, y excluye las manifestaciones relacionadas con el costo de vida o las políticas gubernamentales. Además, penaliza a los sindicatos por incumplimiento, implica al poder judicial en los conflictos laborales e impone el trabajo forzoso al exigir que se trabaje durante las huelgas, medidas que los sindicatos rechazan enérgicamente.

En diciembre del año pasado, la Cámara de Representantes de Marruecos aprobó una ley de huelga revisada con 124 votos a favor y 41 en contra. El gobierno presentó este proyecto de ley revisado a la Cámara de Representantes, donde fue debatida y aprobada a finales de 2024, antes de pasar a la Cámara de Consejeros. Ahora, los sindicatos esperan influir en los consejeros y manifestarse para suscitar otro debate antes de la conclusión del proceso.

El 6 de enero, se produjeron debates acalorados en la comisión de la Cámara de Consejeros cuando los sindicatos rechazaron debatir el proyecto de ley de huelga y exigieron la reanudación de las negociaciones, pero las conversaciones terminaron en un punto muerto.

La CDT instó a los trabajadores a unirse a las manifestaciones contra este atentado del gobierno contra los derechos laborales, en particular el derecho de huelga. Las fuerzas de seguridad bloquearon las marchas en Souss Massa, El Aaiún y Dajla.

Los sindicatos prometen continuar las manifestaciones

La CDT protestó por el carácter excluyente del proyecto de ley de huelga, y acusó al gobierno de apresurarse a presentarlo al Parlamento sin haber alcanzado un consenso. En una reunión celebrada en enero con el ministro de Inclusión Económica, el sindicato rechazó el proyecto por considerarlo inconstitucional y contrario a los convenios internacionales. Exigió enmiendas integrales, negociaciones tripartitas y la protección del derecho de huelga. La delegación también pidió que se reanudara la ronda de diálogo social de septiembre de 2024, conforme al acuerdo del gobierno.

“La huelga es el último recurso, pero a veces es la única herramienta que tienen los trabajadores para protegerse. IndustriALL nunca se mantendrá al margen cuando se ataque este derecho fundamental. Nos solidarizamos con los trabajadores de Marruecos. Tienen derecho a hacer huelga y a exigir una vida mejor para sí mismos y sus familias, y esto incluye, obviamente, el derecho a hacer huelga contra los aumentos drásticos del costo de vida o las políticas gubernamentales que tienen un impacto directo sobre ellos”,

expresó Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

Por qué necesitamos protección social

Altamente globalizados y con millones de empleados en todo el mundo, los sectores textil y de la confección son una gran fuente de empleo precario en los países en vías de desarrollo. La mayoría son trabajadores mal pagados, sobre todo mujeres jóvenes y migrantes internos con contratos de corta duración.

Hace falta un cambio. Se necesita urgentemente garantizar la protección social de las y los trabajadores de la confección. El modelo actual, en el que la indemnización por despido es la única forma de protección social, condujo al robo de salarios durante la pandemia.

Por protección social, entendemos las medidas de protección que forman parte de los derechos básicos de un trabajador y que sustentan un lugar de trabajo sólido y más equitativo.

Entre otras, esas medidas incluyen:

En 2022, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Bangladesh, en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo, lanzó un programa piloto de un sistema de indemnización por accidentes laborales que cubre a los cuatro millones de trabajadores de la confección del país. Se trata de un programa de protección social que incluye reembolsos por tratamientos médicos y servicios de rehabilitación, así como la indemnización por la pérdida de ingresos causada por lesiones y enfermedades ocupacionales.

Christina Hajagos-Clausen, directora del sector textil y de la confección de IndustriALL, declaró:

“Los sindicatos, los gobiernos y las marcas tienen un papel clave que desempeñar en materia de protección social. Ya sea para garantizar salarios justos y condiciones de trabajo seguras como para lograr una sostenibilidad a largo plazo, la acción colectiva es la clave del progreso”.

La lucha por los derechos de los trabajadores migrantes en medio de un auge industrial

Mauricio ha vivido toda una revolución industrial en el sector textil, un campo que “ha encabezado la transformación estructural de la economía mauriciana”, según Shayn Ishwaren, representante de la CTSP-SINNASSAMY. Esta industria es un importante motor económico que genera grandes inversiones extranjeras directas, crea numerosos puestos de trabajo y posiciona a Mauricio como un exportador clave hacia los principales mercados, como EE. UU., Europa y Sudáfrica.

Sin embargo, debajo de este reluciente exterior se esconde la cruda realidad en la que viven los trabajadores migrantes, que a menudo sufren prácticas discriminatorias y un trato desigual.

“Hemos visto que cada vez más trabajadores sufren leyes discriminatorias”,

explica Ishwaren, haciendo hincapié en la difícil situación de estos trabajadores, sobre todo de las mujeres, en el sector textil.

Los cambios demográficos en Mauricio han exacerbado la situación. A medida que los jóvenes del país emigran en busca de mejores oportunidades, la carencia resultante de mano de obra se cubre con migrantes que, si bien son cruciales, suelen quedar vulnerables debido a las políticas nacionales.

“Esta situación ha provocado una falta de mano de obra en Mauricio y, para llenar ese vacío, el gobierno del país está fomentando la afluencia de trabajadores migrantes”,

señala Ishwaren, que destaca la crisis demográfica que alimenta esta dependencia de la mano de obra migrante.

Frente a estos retos, la CTSP ha conseguido devolver la esperanza ante un problema que parecía insuperable. La organización ha puesto en marcha estrategias innovadoras para apoyar a estos trabajadores, sobre todo al ofrecer la afiliación sindical gratuita a todos los empleados subcontratados, migrantes y precarios.

“Lo que ocurre es que hemos construido una fuerte cadena solidaria que los trabajadores locales llevan adelante cada vez que contribuyen a nuestro sindicato”,

comenta Ishwaren, destacando el esfuerzo colectivo para ayudar a cada trabajador.

Las barreras idiomáticas y las complejidades jurídicas dificultan aún más la vida de los migrantes. El CTSP está combatiendo esta situación al garantizar que tengan acceso a la información y el apoyo que necesitan. “Algo que hago cuando doy la bienvenida a un trabajador migrante es terminar siempre diciéndole que vaya a su residencia, que vaya a la fábrica y haga correr la voz”, explica Ishwaren, que ilustra el enfoque de base que adopta el sindicato para educar y empoderar a los trabajadores.

En los últimos años, la CTSP también ha logrado importantes victorias legislativas para proteger los derechos de los migrantes.

“Teníamos un simple término en la legislación que ha creado grandes obstáculos para los trabajadores migrantes. Nosotros hicimos presión para que se modificara la legislación y añadiera la relación empleador-empleado. Esto marcó una gran diferencia”,

afirma Ishwaren con orgullo, refiriéndose al impacto transformador de su labor de activismo.

Además, la postura proactiva del sindicato contra la deportación injusta de trabajadores y sus esfuerzos por establecer el Centro de Recursos para Migrantes (MRC), con el apoyo de ASOS, Antislavery International e IndustriALL Global Union, ponen de manifiesto su amplio sistema de apoyo. El MRC sirve como un refugio donde los migrantes pueden buscar ayuda e información, libres de amenazas de violencia y discriminación.

Shayn Ishwaren en una manifestación en Mauricio para detener el genocidio en Palestina. Crédito: CTSP

Los esfuerzos de la CTSP en Mauricio ponen de relieve una poderosa historia de resiliencia y solidaridad frente a los retos sistémicos. A través de una labor de activismo persistente, de victorias legislativas y movilización de las bases, el sindicato no solo está protegiendo a los trabajadores migrantes que contribuyen a sostener uno de los sectores económicos clave del país, sino también empoderándolos. A medida que Mauricio continúa evolucionando, el papel de la CTSP sigue siendo crucial para garantizar el respeto de los derechos y la dignidad de cada trabajador, lo que allana el camino hacia un entorno más inclusivo y equitativo.

Mueren 15 mineros del carbón en Pakistán

El 9 de enero, 12 mineros quedaron enterrados bajo toneladas de escombros cuando una explosión de gas metano provocó un derrumbe en una mina de carbón de la zona de Sanjdi, en Baluchistán. Los equipos de rescate tardaron cuatro días en recuperar los cuerpos de los trabajadores. Según las noticias regionales, el departamento de minas y minerales está emprendiendo acciones legales contra la empresa propietaria de la mina por no garantizar unas medidas de seguridad adecuadas en el lugar de trabajo.

El 11 de enero, un deslizamiento de tierra en la cuenca minera de Duki se cobró la vida de un minero. 

El 12 de enero, una mina de carbón se derrumbó en el distrito de Harnai, en Baluchistán, lo que causó la muerte de dos mineros y dejó atrapados a otros seis, que fueron rescatados más tarde.
 
Cada año, las minas pakistaníes se cobran la vida de trabajadores debido a la escasez de alertas de gas e inundaciones, a la iluminación inadecuada, a la falta de capacitación, de centros de primeros auxilios y de médicos cerca de las minas, así como a la falta de supervisión, agravada por la deficiente implementación de las leyes de seguridad por parte de las autoridades gubernamentales. Además, las enfermedades ocupacionales como la silicosis, la fibrosis pulmonar, el cáncer de pulmón, la asbestosis y el mesotelioma siguen siendo prácticamente ignoradas, lo que a la larga provoca muertes o discapacidad permanente.

No son incidentes aislados, sino un fenómeno recurrente en las zonas ricas en carbón de Baluchistán. Según los afiliados de IndustriALL en Pakistán, al menos 190 mineros del carbón murieron en 2024 en incidentes laborales. Es probable que las cifras exactas sean más elevadas debido a la falta de registros. 

Los sindicatos mineros, que incluyen a los afiliados de IndustriALL y a la Federación de Trabajadores Unidos de Pakistán, han instado en repetidas ocasiones al gobierno de Pakistán a que haga cumplir los protocolos de seguridad y mejore el acceso de los mineros a los servicios de salud. 

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, afirmó:

“IndustriALL condena enérgicamente la trágica pérdida de vidas de mineros del carbón, un resultado directo de la ausencia constante de medidas de seguridad adecuadas. Se necesitan urgentemente reformas estructurales, protocolos de seguridad mejorados y rendición de cuentas en todos los niveles. Sin medidas inmediatas, los mineros seguirán muriendo en accidentes evitables, dejando a innumerables familias devastadas. Instamos al gobierno de Pakistán a que ratifique urgentemente el Convenio 176 de la OIT, un paso fundamental para garantizar unas condiciones de trabajo seguras para los mineros del carbón”.

Photo: Shutterstock 

El-Sen lucha por la democracia energética en el norte de Chipre

El-Sen está en contra de la privatización de la Agencia Turca de Electricidad de Chipre (KIB-TEK) y reclama que se transforme en un organismo autónomo. Según el sindicato, las políticas energéticas deben dar prioridad a los conocimientos científicos sobre los intereses políticos, por lo que insiste en la promulgación urgente del proyecto de ley sobre su autonomía, que lleva años estancado en el Parlamento.

KIB-TEK es responsable de la generación, transmisión y distribución de electricidad en el norte de Chipre, y opera conforme a la legislación vigente en materia de electricidad. Todo su personal está afiliado a El-Sen. Mientras tanto, Aksa Energy, un productor privado, abastece cerca de la mitad de la demanda energética de la región, pero carece de representación sindical.

El-Sen ha expresado su preocupación por la comercialización de la energía, incluida la importación de electricidad de Turquía por cable, y ha aludido al aumento de los costos para los consumidores y a la mala gestión de KIB-TEK. El sindicato ha criticado a los líderes políticos por la falta de inversiones en energías renovables, cruciales para el futuro de la región.

En la conferencia sobre políticas energéticas sostenibles y gestión autónoma de la energía desde una perspectiva sindical, celebrada en Nicosia el 25 de diciembre, IndustriALL reafirmó su apoyo a El-Sen.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó:

“La energía es una necesidad básica y un bien público. Su producción y distribución debe regirse por políticas públicas de interés público. Nuestra solidaridad con El-Sen sigue siendo firme”.

El presidente de El-Sen, Ahmet Tuğcu, afirmó:

“El respaldo de IndustriALL fortalece nuestra determinación en esta lucha”.

Tras la huelga general del 26 de diciembre, que paralizó el norte de Chipre, el gobierno retiró los proyectos de ley impugnados, lo que marcó una victoria significativa para los sindicatos.

 

Los metalúrgicos turcos siguen resistiendo

A principios de diciembre del año pasado, Birlesik Metal-Is decidió hacer huelga en los siguientes lugares de trabajo: GE Grid Solutions, Hitachi Electric, Schneider Electric, Arıtaş Kriyojenik (parte de Dutch Broadview Group) y Green Transfo (parte de French Cahors Group), en el sector de la producción de transformadores.
 
El 13 de diciembre, un decreto presidencial prohibió las huelgas en los centros de trabajo pertenecientes a la asociación de empleadores MESS por motivos de seguridad nacional. IndustriALL Global e industriAll European Union condenaron la prohibición e instaron a los empleadores a no sacar partido de esta medida antidemocrática.
 
A pesar de las amenazas de despido sin indemnización por participar en una huelga supuestamente ilegal, los metalúrgicos continuaron su movilización, haciendo valer su derecho fundamental a la huelga, y ya están obteniendo resultados.
 
El 23 de diciembre, tras 20 días de huelga, Birlesik Metal-Is firmó un nuevo convenio colectivo con Hitachi y MESS que abarcaba cuatro centros de trabajo diferentes de la empresa, con un aumento salarial promedio del 60 %.
 
Asimismo, el 6 de enero, luego de 25 días de huelga en diferentes fábricas, Birlesik Metal-Is firmó otro convenio colectivo con Schneider Elektrik, que incluyó aumentos salariales sustanciales aprobados por los afiliados de base.

El 10 de enero, tras 23 días de huelga, Birlesik Metal-Is firmó un convenio colectivo en Aritas Kriyojenik y MESS. Gracias a ello, las huelgas en tres empresas afiliadas a MESS han finalizado exitosamente, con la aprobación y satisfacción de los sindicalistas.

Al 9 de enero, las huelgas llevan 28 días en GE Grid Solutions, 16 días en Green Transfo y 22 días en Arıtaş. Mientras la huelga sigue en pie, continúan las negociaciones.
 
El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, pasó la noche de fin de año con los huelguistas de Green Transfo, a quienes transmitió los saludos solidarios de millones de afiliados de las federaciones sindicales internacionales y europeas. 
 
Mientras tanto, los afiliados de Özçelik-Is, sindicato afiliado a IndustriALL, que trabajan en Yolbulan Metal, en Hatay, han estado en huelga desde el 20 de junio del año pasado, más de 200 días, para exigir salarios justos en medio del aumento vertiginoso del costo de vida. Kemal Özkan estuvo presente en el piquete, donde transmitió un firme mensaje de solidaridad internacional.
 
Según datos del Instituto Turco de Estadística (TUIK), el Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó un 44,38 % para 2024. Según el Grupo de Investigación sobre la Inflación (ENAG), formado por académicos independientes, la tasa de inflación para 2024 es del 83,40 %.

Dada la elevada inflación, los trabajadores turcos y sus sindicatos siguen exigiendo mejoras salariales mediante el aumento del salario mínimo y los procesos de negociación colectiva correspondientes, de modo que se pueda proteger el poder de compra.

“IndustriAll Europe apoya plenamente a los trabajadores turcos en su lucha por unos salarios justos y dignos que sean proporcionales a la elevada inflación del país. El hecho de que se haya prohibido a los trabajadores hacer huelga es un ataque a sus derechos, y seguiremos condenando cualquier conducta antisindical y antidemocrática. Si atacan a uno, nos atacan a todos”,

declaró Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe.

“Seguiremos codo a codo con todos los huelguistas hasta conseguir la victoria”,

dijo Kemal Özkan durante las visitas de solidaridad.

“Nuestros compañeros y compañeras turcos en huelga cuentan con el pleno apoyo de millones de trabajadores y trabajadoras de todo el mundo en su lucha por sus derechos, intereses y dignidad”,

añadió Kemal Özkan. 

Trabajadores latinoamericanos de la movilidad analizan la transformación del sector

El director global de los sectores de industria automotriz y aeroespacial de IndustriALL Global Unión, Georg Leutert brindó un panorama global de la industria automotriz y sus derivados. Leutert se refirió a la transformación profunda y veloz que atraviesa el sector, debido al cambio del vehículo de combustión al eléctrico. También se incorpora el vehículo autónomo, lo cual involucra un modelo de negocio muy diferente y abre las puertas a que nuevas empresas se sumen a la industria de la movilidad, como las tecnológicas.

Además, mencionó que las empresas cambian su forma de funcionar porque se basan ahora en sistemas digitales. Por ejemplo, utilizan la inteligencia artificial para mejorar procesos en la fábrica, aumentar la eficiencia y hacen uso los datos para áreas como marketing y ventas.

Esto requiere menos tiempo y personal, lo cual ocasiona la pérdida de muchos puestos de trabajo en los sectores de ventas, investigación y desarrollo. El director aseguró que los sindicatos deben tomar acción. Además, tienen que pensar en campañas para organizar a las nuevas empresas como Tesla, Amazon y Google.

“La transformación está en marcha principalmente en las grandes potencias. IndustriALL teme que la transformación signifique un gran problema para el sur global. En el norte se jubilan, pero no creemos que haya medidas similares en el sur para hacer la transición. Necesitamos medidas financieras, de lo contrario, va a ser difícil desde el punto de vista social”

dijo Leutert.

Explicó que IndustriALL lidera proyectos piloto para hacer estudios sobre la situación social actual y ver cómo preparar a los trabajadores del sur global para el proceso de la transformación, para que no haya un desastre social.

En tanto, los dirigentes regionales presentaron la realidad del sector de movilidad en sus países. En el caso de Brasil, los dirigentes sindicales explicaron los avances del plan del gobierno del presidente Lula da Silva para la inserción y producción de la electromovilidad en el país. Aseguraron que el gobierno tiene el compromiso de trabajar en la descarbonización e impulsa políticas públicas para que la producción se vuelque hacia la exportación. Además, en el gigante sudamericano hay buenas perspectivas del mercado automotor y la venta de los vehículos eléctricos también creció, siendo ByD, GWM y TOYOTA las empresas que más vendieron. 

Los dirigentes de Argentina repararon en las repercusiones e implicancias en la actualidad y futuro de la industria automotriz en el país, de los cambios radicales en lo económico y de política del actual gobierno de Javier Milei.  Explicaron que el gobierno está ausente respecto al sustento de la industria nacional, que hubo una caída brusca en el volumen de producción en la industria automotriz y su cadena de valor. Esto ocasionó la pérdida de puestos de trabajo e impactó en la calidad de vida de los argentinos. Señalaron que el presidente Milei promulga leyes o vetos que cambian el rumbo de la economía del país, y de la industria automotriz. Además, dijeron que el primer mandatario desconoce cuestiones ambientales y es imposible hablar de electrificación y los cuidados del medioambiente. 

En lo que respecta a México, los dirigentes destacaron avances en electromovilidad e inversiones chinas y posibles cambios 
a partir del triunfo de Donald Trump en EEUU y sus efectos sobre el T-MEC. Mencionaron que, en el período de enero a noviembre se produjeron 3 millones de vehículos ligeros.

A su vez, los dirigentes mexicanos compartieron que van a organizar un evento regional del sector automotriz sobre política industrial para hacer propuestas a los gobiernos progresistas, orientado a pedir salarios dignos del 26 al 28 de marzo en Ciudad de México. 

Finalmente, el secretario regional adjunto de IndustriALL, Cristian Alejandro Valerio, concluyó:

“Estamos en una época donde la industria automotriz está sometida a grandes transformaciones con implicancias directas en la generación de empleos de calidad en todo el mundo.

Los cambios también impactan en la posibilidad de desarrollo de los países y las regiones. Por eso, es importante que el movimiento obrero organizado construya poder sindical para ser influyentes a nivel local y regional, y para defender los intereses de los trabajadores a la hora de discutir políticas industriales con gobiernos y empresarios.”