Cambio de marcha en Chattanooga: los trabajadores de VW logran un contrato histórico

Este acuerdo establece un aumento salarial del 20 %, una reducción de los costos de la atención médica, garantías de seguridad en el empleo y un procedimiento de reclamación vinculante, lo que les proporciona la dignidad, la seguridad y el respeto que tanto tiempo llevaban esperando en su trabajo. La votación supone la culminación de una lucha de varios años para conseguir el reconocimiento sindical y el derecho a la negociación colectiva.

La victoria se produce tras la abrumadora decisión de los trabajadores de afiliarse al sindicato United Auto Workers (UAW) en abril de 2024, lo que supuso un gran avance para la organización sindical en el sur del país, tradicionalmente hostil a los sindicatos. En octubre de 2025, tras más de un año de negociaciones, los trabajadores demostraron su determinación votando a favor de autorizar una huelga para garantizar un acuerdo justo. Ese mandato reforzó su poder de negociación y, a principios de febrero, se alcanzó un acuerdo provisional, que ahora ha sido respaldado de forma contundente por los afiliados.

“Esta victoria demuestra lo que ocurre cuando los trabajadores alzan la voz y se niegan a ser ignorados. No solo conseguimos mejores salarios y elevamos los estándares en nuestra planta, sino que nos hicimos respetar en la mesa de negociaciones y logramos que todo quedara por escrito”, afirmó Yogi Peoples, miembro del comité de negociación del área de ensamblaje. “Nuestro triunfo aquí en Volkswagen debería enviar un mensaje a los trabajadores del sector automotor de todo el mundo: no dejen que la dirección los divida. Cuando luchamos juntos, unidos y sin miedo, podemos superar las adversidades y ganar”.

El presidente del UAW, Shawn Fain, elogió el valor y la persistencia de los trabajadores:

“Los trabajadores de Volkswagen han movido otra montaña más. Primero tuvieron el valor de ponerse en pie y formar su sindicato, y luego la fortaleza de autorizar una huelga y resistir hasta conseguir un contrato que reconociera su valor. Están marcando el camino para todo el movimiento sindical y para los trabajadores no sindicalizados del sector automotor en todas partes. Les damos la bienvenida a la familia del UAW”.

El triunfo de Chattanooga se logró gracias a una solidaridad que traspasó las fronteras. Los trabajadores recibieron el apoyo del comité de empresa de Volkswagen y del poderoso sindicato metalúrgico alemán IG Metall, afiliado a IndustriALL Global Union, lo que demuestra la importancia de la cooperación sindical mundial en las empresas multinacionales.

El secretario general de IndustriALL Global Union, Atle Høie, celebró este avance:

“Se trata de una victoria histórica no solo para los trabajadores de Volkswagen en Chattanooga, sino para los trabajadores de todo Estados Unidos y del mundo. Ha quedado demostrado que cuando los trabajadores se organizan colectivamente y se mantienen firmes, pueden conseguir acuerdos vinculantes. Esto envía un mensaje claro a las multinacionales de todo el mundo: el respeto de los derechos sindicales y la negociación colectiva no es opcional, es fundamental”.

Poco después de obtener el reconocimiento sindical, los trabajadores eligieron un comité de negociación de veinte miembros compuesto por sus propios compañeros y compañeras, lo que garantizó que la agenda de negociación reflejara las prioridades de la planta. El contrato ratificado ahora establece un marco jurídicamente vinculante que garantiza salarios justos, una atención médica más asequible, condiciones de trabajo más seguras y protecciones claras contra el favoritismo.

Fotos: sitio web del UAW

Los trabajadores y los sindicatos democráticos de Myanmar enfrentan una presión creciente bajo el régimen militar

El 15 de febrero, líderes de IndustriALL se reunieron con dirigentes sindicales de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM) en el exilio para debatir los retos a los que se enfrentan los trabajadores y sindicalistas desde el golpe militar de 2021. La reunión contó también con la participación en línea de dirigentes y afiliados de la IWFM que aún se encuentran en el país, lo que pone de relieve la continuidad de la labor del sindicato a pesar de la represión y las amenazas a su seguridad.

Durante más de cinco años, el ejército de Myanmar ha intensificado su represión contra la sociedad civil, los movimientos democráticos y los derechos laborales. La IWFM informó de que se han prohibido los sindicatos independientes, se ha detenido a sus dirigentes y se ha restringido gravemente la libertad sindical, lo que ha afectado a los trabajadores y a los sindicatos tanto dentro del país como en el exilio.

Los dirigentes exiliados de la IWFM describieron las condiciones que les obligaron a huir tras el golpe, así como relataron la represión sistemática de la actividad sindical y el colapso de las protecciones laborales básicas bajo el régimen militar.

Khaing Zar Aung, presidenta de la IWFM, explicó:

“Desde el golpe militar, muchos dirigentes sindicales de la IWFM se han visto obligados a vivir en el exilio en condiciones extremadamente difíciles. Se enfrentan a una inseguridad constante, a una situación jurídica inestable, a dificultades económicas y a la separación de sus familias, al tiempo que siguen desempeñando sus responsabilidades sindicales. A pesar de estas dificultades, siguen comprometidos con la sindicalización de los trabajadores, la documentación de las violaciones de los derechos laborales, las actividades de denuncia a nivel internacional y la coordinación de redes de apoyo para los trabajadores desplazados y migrantes.

Vivir en el exilio requiere una adaptación constante: familiarizarse con nuevos sistemas jurídicos, garantizarse los medios de subsistencia básicos y mantener la comunicación con los compañeros y compañeras que siguen en Myanmar bajo la represión. Su resiliencia y solidaridad han permitido a la IWFM mantener sus estructuras organizativas y sostener la lucha por los derechos laborales, la democracia y la justicia social, incluso en condiciones de desplazamiento prolongado.”

Los dirigentes de la IWFM hicieron hincapié en que la situación actual supone una prueba decisiva para la comunidad internacional, en particular en lo que respecta a la aplicación del artículo 33 de la Constitución de la OIT. Este artículo permite a la OIT instar a sus Estados miembros a que adopten medidas cuando un país incumpla las recomendaciones relativas a violaciones graves y persistentes de las normas en materia de trabajo.

Aunque la plena aplicación del artículo sigue siendo compleja, la IWFM hizo hincapié en que la presión coordinada de los Estados, los empleadores y las instituciones internacionales es esencial para garantizar que las decisiones de la OIT no sean meramente simbólicas. La federación reiteró su política de colaborar con la Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM) y las fuerzas democráticas aliadas para impulsar la implementación de las medidas del artículo 33.

La IWFM e IndustriALL acordaron intensificar la incidencia para lograr un seguimiento efectivo del artículo 33, con el fin de garantizar que las autoridades militares rindan cuentas, restringir el acceso a los recursos económicos que alimentan la represión y restablecer el respeto de los derechos laborales fundamentales en Myanmar. El plan de acción conjunto incluye el fortalecimiento del trabajo dentro del país mediante la sindicalización y la resolución de los casos de conflicto con medidas de reparación.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, afirmó:

“Admiramos profundamente el coraje y la determinación de los dirigentes sindicales de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar, tanto los que se encuentran en el exilio como los que continúan su labor dentro del país bajo un riesgo inmenso. Su firme compromiso no solo defiende los derechos de los trabajadores del presente, sino que también contribuye a sentar las bases para el restablecimiento de la paz, la democracia y un futuro para Myanmar.

No están solos en su lucha por la democracia en Myanmar. IndustriALL está aquí y les apoya plenamente.”

La reunión formó parte de una misión conjunta de la CSI-AP y las federaciones sindicales internacionales (Global Unions), junto con la CTUM, para debatir medidas coordinadas en apoyo de la democracia y el movimiento sindical democrático en torno a la CTUM, incluida la campaña sobre la resolución del artículo 33 de la OIT. La delegación también mantuvo un diálogo con representantes del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) y del Ministerio de Trabajo.

“No era un preso, era rehén del sistema”: Gennady Fedynich tras su liberación de la cárcel bielorrusa

En diciembre del año pasado, IndustriALL viajó a Vilna para reunirse con Gennady Fedynich. En esta entrevista, habla sobre su encarcelamiento, su salud, la destrucción de los sindicatos independientes en Bielorrusia y los retos a los que se enfrentan los sindicalistas en el exilio.

Bielorrusia es uno de los peores países del mundo para los trabajadores: allí se han desmantelado los sindicatos independientes, se han tipificado como delito los derechos laborales y se ha suprimido por completo la libertad sindical, lo que ha provocado llamamientos urgentes a la acción internacional y a la intervención de la OIT. Los sindicatos de este país llevan sufriendo ataques desde agosto de 2020, con registros de oficinas sindicales y de domicilios de dirigentes y activistas sindicales, sanciones administrativas, detenciones y encarcelamientos de quienes luchan por los derechos de los trabajadores.

Es libre, aunque haya sido deportado. ¿Cómo se encuentra hoy?

“La cárcel te deja huella. Estoy cuidando la salud que perdí. En la cárcel desarrollé diabetes y se suponía que debía someterme a una cirugía de reemplazo de articulaciones, pero me negué. Uno de los médicos me dijo que sería mejor no hacerlo, que podría no sobrevivir… Curar a la gente en nuestro país es un problema, pero deshacerse de los cadáveres no lo es”.

Ha pasado muchos años en el movimiento sindical. Mirando atrás, ¿qué es lo que más le llama la atención?

“Tenía 32 años cuando me uní al movimiento sindical y trabajé en él durante 35 años. No me arrepiento en absoluto”.

En abril de 2022, el Comité para la Seguridad del Estado de Bielorrusia (KGB) calificó al REP de organización extremista y prohibió sus actividades. La KGB alegó que el REP no había cumplido una decisión judicial que ordenaba la retirada de determinados materiales que consideraban extremistas. La respuesta del sindicato fue sencilla: nunca habían recibido esa decisión judicial y, por lo tanto, no podían ni recurrirla ni cumplirla.

“Cuando la KGB se dio cuenta de esto, comprendió que el caso debería haberse cerrado. Pero cerrarlo habría requerido informar a un oficial de rango superior, por lo que el caso continuó y básicamente se inventó la decisión judicial.

A lo largo de los años, aumentó la presión sobre los sindicatos en Bielorrusia. Siempre me he preguntado por qué los dirigentes del REP recibían las penas de prisión más largas, de ocho, nueve y diez años. La KGB aseguró que me habían estado observando durante 16 años. Es mucho tiempo”.

¿Qué le llevó a la cárcel?

“Fue en 2023, éramos tres miembros del REP en el tribunal en ese momento, en una audiencia a puerta cerrada. Se introdujo un nuevo cargo, el artículo 130, y además se nos declaró extremistas, lo que conlleva una pena de hasta doce años. El tribunal no citó ni un solo hecho que demostrara el extremismo, y la acusación ni siquiera había solicitado la aplicación de este artículo.

Negamos todas las acusaciones, pero todo estaba decidido de antemano. En Bielorrusia existe lo que llamamos justicia telefónica y las decisiones se toman por órdenes de arriba y no en los tribunales. La jueza no nos impuso la pena máxima. Cuando se le preguntó, dijo que era porque éramos jubilados”.

¿Cómo eran las condiciones en la cárcel?

“El personal recibe órdenes de Minsk. Y los presos políticos constituyen una categoría especial, destinada a ser objeto de burlas. A los demás presos no se les permitía comunicarse con nosotros.

Los informantes recibían té, café y cigarrillos a cambio de información, incluida la relativa a los presos políticos. Además, podías comprar productos por BYN 200 si eras un preso normal, pero un preso político solo podía comprar por BYN 80.

Al principio nos dieron chaquetas acolchadas de la prisión, pero luego nos las quitaron. Por la noche podías dormir unos 30 minutos, luego te despertabas porque hacía mucho frío. Así que normalmente me levantaba y hacía algo de ejercicio.

Todo el mundo pasa por el aislamiento. Yo pasé diez días allí. Solo había bancos y durante el día no te permitían tumbarte, solo podías sentarte”.

¿Hubo algún momento que destacara especialmente?

“Justo antes de nuestra liberación, cuando nos trasladaron a la prisión de la KGB, por la mañana, pusieron el himno nacional y querían que todos nos pusiéramos de pie. Trece de nosotros nos negamos a hacerlo y, como consecuencia, nos negaron el desayuno.

Confiscaron materiales de la causa, correspondencia personal, fotografías de familiares, una afeitadora eléctrica e incluso BYN 700 de mi pensión.

Al salir de la cárcel, firmamos un documento en el que se indicaba que se nos devolvía todo, pero la verdad es que no nos devolvieron nada”.

¿Sería posible volver a crear el REP en Bielorrusia?

“Por supuesto, se puede tomar la decisión formal de volver a crear el sindicato, pero debe ir acompañada de decisiones concretas, como la devolución de nuestra oficina, de lo contrario no tiene sentido. Es muy peligroso ser sindicalista independiente en este país, por lo que hoy en día no se puede decir que podamos simplemente recrear nuestro sindicato.

Los sindicatos son importantes en la política. Hoy sabemos que alrededor de 20 sindicalistas siguen en prisión en Bielorrusia, pero puede que haya otros de los que no tengamos conocimiento.

Pero algún día las cosas cambiarán, por lo que debemos estar preparados”.

¿Cómo se comunica con su familia que sigue en Bielorrusia?

“Hablamos por teléfono. Después de mi liberación, y sin que me dieran ningún documento que lo confirmara, mi esposa y mi hijo mayor vinieron a verme. Una vez, mi esposa recibió una llamada en la que le preguntaban dónde estaba su esposo. Aprendió a responder: está donde ustedes lo llevaron.

Pero estar separados es un gran problema para nosotros. Nos gustaría estar juntos, pero ¿dónde viviríamos? Mi esposa se está jubilando, así que podría reunirse conmigo. La legislación bielorrusa ha cambiado y ahora hay que estar físicamente en el país para realizar cualquier transacción inmobiliaria. No puedo volver al país porque ya no tengo pasaporte nacional, así que de momento estamos estancados.

Es una situación incierta que no tiene una solución sencilla. Por eso debemos tener cuidado con lo que decimos y hacemos para proteger a nuestros familiares en Bielorrusia. Pero seguimos planeando nuestro futuro para volver a Minsk. Nuestro estado incierto no tiene una solución sencilla”.

Cuatro años de guerra: los trabajadores ucranianos siguen pagando el precio

La guerra de agresión de Rusia, que comenzó con el ataque a gran escala del 24 de febrero de 2022, sigue causando pérdidas devastadoras a las y los trabajadores ucranianos y sus sindicatos. Mientras la invasión entra en su cuarto año, las minas, los ferrocarriles y las infraestructuras energéticas siguen siendo blanco de ataques y la población civil está pagando las consecuencias con su vida.

El 1 de febrero de 2026, las fuerzas rusas atacaron una empresa minera de carbón y un autobús que transportaba a mineros entre turnos en la región de Dnipropetrovsk utilizando drones del tipo Shahed. Doce personas murieron, diez mineros y dos civiles que acudieron a ayudar, y al menos 16 resultaron heridas, varias de ellas de gravedad. Noventa y un mineros quedaron atrapados bajo tierra en condiciones peligrosas. Se trataba de trabajadores del sector energético que mantenían en funcionamiento el sistema eléctrico de Ucrania durante un invierno gélido.

Esa misma semana, un dron atacó un tren de pasajeros, causando la muerte de civiles que viajaban en uno de los vagones. Las infraestructuras energéticas, las vías férreas y las instalaciones industriales siguen siendo blancos sistemáticos. Ciudades enteras se quedan una y otra vez sin electricidad, calefacción y agua. Los trabajadores y trabajadoras de las regiones fronterizas y cercanas a la frontera siguen desempeñando su labor bajo una amenaza constante.

Los trabajadores y trabajadoras lo han pagado muy caro. En 2025, más de 1000 resultaron heridos en sus lugares de trabajo como consecuencia de ataques hostiles, incluyendo más de 200 víctimas mortales. Solo en las primeras semanas de 2026, decenas más han muerto o sufrido lesiones en el trabajo.

En los sectores de la energía, la minería, los ferrocarriles, los servicios postales y los servicios de emergencia se sigue trabajando bajo fuego para mantener el país en marcha. A pesar de la dureza del invierno, con temperaturas que bajan hasta −27 °C, los trabajadores del sector energético restablecen el suministro eléctrico cada vez que se produce un ataque, solo para ver destruidos sus esfuerzos por nuevas agresiones. La oficina del Sindicato Independiente de Mineros de Ucrania (NPGU) ha estado sin electricidad entre 20 y 22 horas al día, pero sigue defendiendo a sus afiliados y prestándoles asistencia.

Los sindicatos ucranianos piden solidaridad urgente

A principios de febrero, después de los últimos ataques mortales, el Sindicato Independiente de Mineros de Ucrania pidió ayuda a IndustriALL Global Union y a industriAll Europe. El sindicato recalcó que no se trata de incidentes aislados, sino de ataques sistemáticos contra los trabajadores y las infraestructuras críticas que sostienen la energía, el transporte y la vida económica del país.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, declaró:

“Durante cuatro años, los trabajadores y trabajadoras ucranianos han demostrado un valor extraordinario en la defensa de sus lugares de trabajo, sus comunidades y su país. Los continuos ataques de Rusia contra mineros, trabajadores del sector energético y civiles son inaceptables y deben cesar. El movimiento sindical internacional se mantendrá firme en su solidaridad. La paz, la democracia y el respeto de los derechos laborales deben prevalecer.”

Los sindicatos ucranianos también han expresado su profunda preocupación por el proceso de reforma de la legislación laboral que se está llevando a cabo actualmente.

El 29 de enero de 2026, IndustriALL Global Union e industriAll Europe escribieron a la OIT solicitando una intervención urgente para garantizar que el proceso de reforma cumpla con las normas internacionales del trabajo y garantice un diálogo social genuino.

El proyecto de código laboral avanzó rápidamente sin una consulta significativa con los sindicatos. Los afiliados ucranianos han expresado su profunda preocupación por el debilitamiento de los derechos fundamentales y la exclusión de los interlocutores sociales de un proceso que configurará las relaciones laborales en los próximos años. Incluso en tiempos de guerra, las reformas deben respetar los convenios de la OIT ratificados por Ucrania y defender los principios del tripartismo y el diálogo democrático.

Paz, democracia y reconstrucción

Desde los primeros días de la invasión, IndustriALL ha mantenido una solidaridad inquebrantable con sus afiliados ucranianos, a los que ha proporcionado ayuda humanitaria, defendido a nivel internacional y prestado apoyo a sus planes de reconstrucción basados en los derechos sindicales.

Los sindicatos ucranianos han sido muy claros: los trabajadores y trabajadoras no pueden soportar la carga de la guerra, la reconstrucción y los riesgos para la seguridad. La reconstrucción de Ucrania debe fortalecer la negociación colectiva, la protección social y el trabajo decente, no debilitarlos.

IndustriALL apoya la campaña “Sindicatos por la Paz y la Democracia” de la CSI, que reclama el fin de la guerra, el pleno respeto del derecho internacional y el restablecimiento de la paz basada en la justicia y la democracia.

Cuatro años después, los trabajadores y trabajadoras ucranianos siguen defendiendo sus lugares de trabajo, sus comunidades y su país bajo un ataque implacable. IndustriALL reitera su apoyo inquebrantable a los trabajadores ucranianos y a sus sindicatos y pide el cese inmediato de la agresión de Rusia, el pleno respeto del derecho internacional humanitario y una reconstrucción basada en los derechos sindicales, el diálogo social y los principios democráticos.

La CSI ha creado un Fondo de Solidaridad para Ucrania, e IndustriALL insta a todos sus afiliados a realizar contribuciones específicas y destinadas a dicho fondo, en solidaridad con los trabajadores ucranianos y sus sindicatos durante este invierno tan crítico. Los detalles se encuentran a continuación:

Referencia: Solidarity Fund

Cuenta de la CSI: 068-9007804-23

(BIC/Swift: GKCCBEBB – IBAN: BE92 0689 0078 0423)

Banque Belfius S.A.

Place Rogier 11

1000 Bruselas, Bélgica

La justicia climática y la justicia salarial van de la mano en las cadenas de suministro globales

En el 12.º Foro de la OCDE sobre conducta empresarial responsable, celebrado en París, los debates del segundo día se centraron en el creciente impacto del cambio climático sobre las y los trabajadores. El mensaje de los sindicatos fue claro: la resiliencia climática y los derechos laborales son inseparables.

Los datos presentados durante la sesión mostraron un aumento de las consultas médicas y el ausentismo durante los períodos de calor extremo. Las trabajadoras y los trabajadores suelen asumir la carga mediante la pérdida de ingresos, el aumento de la presión productiva y las condiciones inseguras.

Los representantes de las fábricas describieron diversas medidas de adaptación, como la mejora de la ventilación, los sistemas de hidratación, el ajuste de los turnos, la planificación de emergencias y la mejora de las infraestructuras. Sin embargo, muchos reconocieron que los proveedores no pueden asumir estas inversiones por sí solos. Sin cambios en las prácticas de compra y sin una responsabilidad financiera compartida, los costos de la adaptación corren el riesgo de recaer una vez más sobre los trabajadores a lo largo de la cadena de suministro.

Los representantes sindicales y de los trabajadores informales hicieron hincapié en que la adaptación climática debe incluir la opinión de los trabajadores, la protección social y la seguridad de los ingresos, en particular para las mujeres y los trabajadores del sector informal, que se enfrentan a fuertes impactos económicos cuando aumentan las temperaturas. La diligencia debida debe ir más allá de las políticas y las auditorías e incluir un seguimiento en tiempo real, normas de salud y seguridad vinculantes y prácticas de compra que permitan flexibilidad cuando las condiciones se vuelven peligrosas.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, insistió en que la resiliencia climática es inseparable de los derechos sindicales, así como advirtió de que las soluciones fracasarán si se excluye a los trabajadores y trabajadoras.

“Hay que ser muy sinceros: hoy en día, las medidas de protección son muy escasas. La producción de nuestra ropa se lleva a cabo en países donde el calor se está convirtiendo en un grave problema de salud y donde los sindicatos apenas tienen cabida. Si se lucha contra la existencia de los sindicatos, nunca se encontrarán soluciones a estos problemas, porque las personas que los sufren a diario deben estar presentes en las negociaciones. Los derechos sindicales son un derecho humano fundamental”.

Además, añadió que no se puede esperar que los trabajadores asuman los costos de la adaptación. Las marcas, los propietarios de las fábricas y, en última instancia, los consumidores deben compartir la responsabilidad, y se están desarrollando modelos escalables, como el sistema del Acuerdo Internacional, para garantizar la distribución de los costos y una mayor protección de la salud y la seguridad, lo que incluye abordar el estrés térmico como un problema fundamental en el lugar de trabajo.

Los acuerdos vinculantes dan resultados: los sindicatos impulsan salarios dignos y rendición de cuentas en las cadenas de suministro globales

En el 12.º Foro de la OCDE sobre conducta empresarial responsable, celebrado en París con motivo del 50.º aniversario de las directrices de la OCDE para empresas multinacionales, IndustriALL transmitió un mensaje claro: la resiliencia debe basarse en acuerdos vinculantes, prácticas de compra responsables y negociación colectiva, y no en compromisos voluntarios.

En la mesa redonda inaugural sobre las crisis de las cadenas de suministro, la directora de IndustriALL para el sector textil y de la confección, Christina Hajagos-Clausen, cuestionó el desequilibrio estructural de la producción mundial y advirtió de que la “agilidad” de las cadenas de suministro a menudo traslada el riesgo comercial hacia abajo.

Cuando se producen crisis, las marcas ajustan sus prácticas de compra de la noche a la mañana. Los trabajadores y trabajadoras no tienen esa flexibilidad. Sin negociación colectiva ni acuerdos vinculantes, se ven obligados a absorber el impacto.”

Según los datos de la OCDE presentados en el foro, aunque la mayoría de las empresas ahora publican información sobre sostenibilidad, solo una pequeña parte de ellas presenta datos significativos sobre sus prácticas de diligencia debida en materia de derechos humanos. Para los sindicatos, esto refleja una persistente falta de transparencia en la implementación que, sin capacidad de ejecución, no protege a los trabajadores y trabajadoras.

Christina Hajagos-Clausen destacó que la colaboración solo funciona cuando incluye compromisos exigibles en materia de prácticas de compra, salarios y relaciones laborales. Los modelos vinculantes, como el Acuerdo de Bangladesh y el marco ACT de Camboya, demuestran cómo los acuerdos negociados pueden integrar la representación de los trabajadores y trabajadoras en la gobernanza de la cadena de suministro y crear una mayor previsibilidad en tiempos de crisis.

Una sesión organizada por ACT se centró en los convenios colectivos respaldados por marcas de Camboya, un esfuerzo práctico para vincular los compromisos de compra con salarios más altos.

Athit Kong, presidente del sindicato camboyano CCADWU, destacó la importancia de incorporar a las marcas directamente en las estructuras de negociación:

“Incorporar a las marcas es un aspecto clave. En mi opinión, no existe otro modelo que sea más beneficioso para los trabajadores que la convergencia de las tres partes. Queremos salarios dignos, pero también queremos que la industria sea sostenible, por lo que es necesario contar con una base de competencias.”

Su intervención puso de relieve que los aumentos salariales deben basarse en sistemas de relaciones laborales sólidos que garanticen la equidad para los trabajadores y la estabilidad para el sector.

Los ponentes reconocieron que muchas iniciativas empresariales no se han traducido en mejoras reales. El consenso alcanzado fue claro: el crecimiento salarial no puede separarse de los compromisos en materia de compras. Las compras responsables deben reforzar, y no socavar, la negociación colectiva.

El sector de la confección de Camboya, que emplea principalmente a mujeres y da sustento a millones de personas, se ha convertido en un terreno de prueba para este enfoque. Aunque se han descrito como “actos de fe”, los acuerdos vinculantes en materia de compras están empezando a dar resultados medibles, basados en la confianza entre las marcas, los sindicatos y los empleadores, y alineados con las prioridades industriales nacionales y el desarrollo de competencias.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, hizo hincapié en el impacto:

Es fundamental vincular la negociación colectiva con las prácticas de compra de las marcas para implementar un salario digno. En Camboya, esto se está convirtiendo en una realidad. Ahora tenemos ocho convenios colectivos firmados que aumentan los salarios de decenas de miles de trabajadores y trabajadoras. Se trata de un acuerdo sensacional que demuestra que los compromisos vinculantes pueden traducirse en resultados reales para los trabajadores.”

En París, la conclusión fue inequívoca: la resiliencia sin derechos laborales es una ilusión. Las normas vinculantes, la negociación sectorial y la responsabilidad compartida son la base de unas cadenas de suministro estables y justas.

Para IndustriALL, el rumbo está claro: pasar de los compromisos voluntarios a los acuerdos vinculantes, alinear las compras con la fijación de salarios y garantizar que los trabajadores, las trabajadoras y sus sindicatos formen parte de la gobernanza de las cadenas de suministro.

Los acuerdos vinculantes dan resultados y, cuando los sindicatos están presentes en la mesa de negociación, las cadenas de suministro se vuelven más estables, predecibles y justas.

Salarios y seguridad social: las principales demandas de los afiliados indonesios

La sentencia establecía la eliminación de las disposiciones sobre empleo de la Ley Ómnibus y solicitaba la promulgación de una nueva legislación laboral que se ajustara a los requisitos del Tribunal Constitucional, para lo cual se dio a los legisladores un plazo de dos años, con fecha límite el 31 de octubre de 2026. Desde noviembre de 2024, el Parlamento indonesio ha incluido el debate sobre una nueva ley laboral en su lista de prioridades legislativas nacionales, lo que supone un reconocimiento político de la necesidad de revisar el marco normativo actual tras la Ley Ómnibus y las sentencias conexas del Tribunal Constitucional.

Como seguimiento de la reunión de afiliados de 2025 sobre la reforma de la legislación laboral, los afiliados indonesios piden que se elabore y apruebe una nueva ley que cumpla plenamente con las normas internacionales del trabajo. El proyecto de ley debería proporcionar una protección integral a los trabajadores y trabajadoras, incluyendo mejoras en las políticas salariales, la ampliación y el refuerzo de la cobertura de la seguridad social, la mejora de las protecciones en materia de seguridad y salud en el trabajo (SST) y garantías más sólidas para los derechos laborales fundamentales, como la libertad sindical y la negociación colectiva.

Los afiliados indonesios exigen salarios dignos, y no meramente salarios mínimos. Esto incluye el establecimiento de un mecanismo de fijación salarial más sólido y transparente mediante el fortalecimiento del papel y las funciones de los consejos salariales a nivel nacional, provincial y sectorial. Además, piden la plena aplicación de escalas y estructuras salariales a nivel de empresa para garantizar una progresión salarial justa, transparencia e igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor.

En materia de seguridad social, los afiliados indonesios piden una cobertura de seguridad social más amplia e inclusiva basada en el empleo. Esto incluye mecanismos de fiscalización más estrictos para garantizar que los empleadores inscriban a todos los trabajadores en el sistema nacional de seguridad social. Además, exigen el desarrollo de planes de protección social para las personas afectadas por la transición energética y el cambio climático, dado el creciente riesgo de pérdida de puestos de trabajo y de medios de subsistencia. Asimismo, piden que se refuerce la protección de la maternidad mediante la mejora de los planes de prestaciones correspondientes, incluida la ampliación de la licencia por maternidad. Por otra parte, los afiliados instan al Gobierno a ratificar el Convenio 102 de la OIT sobre la seguridad social (normas mínimas) como paso clave para reforzar el marco nacional de protección social en consonancia con las normas internacionales del trabajo.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, afirmó que es hora de que los afiliados indonesios tomen medidas concretas sobre la propuesta de reforma de la legislación laboral. Los salarios y la seguridad social son las demandas clave en la lucha por la igualdad y los derechos laborales.

Ramón Certeza, secretario regional de IndustriALL para el Sudeste Asiático, afirmó que los afiliados indonesios deben reforzar su unidad y unirse en torno a una demanda común sobre la nueva propuesta de legislación laboral.

Iwan Kusmawan, presidente del Consejo de Indonesia, se mostró muy optimista sobre la creación del grupo de trabajo y expresó su esperanza de que los afiliados de IndustriALL desarrollen una demanda colectiva en relación con la nueva ley laboral propuesta. Iwan afirmó:

“Trabajaremos con el grupo de trabajo sobre salarios y seguridad social hasta marzo y colaboraremos con expertos y otras partes interesadas en nuestra propuesta de una nueva ley laboral”.

India: se movilizan 300 millones de trabajadores y trabajadoras

Según las evaluaciones preliminares de los sindicatos, más de 300 millones de trabajadores, agricultores y otros sectores de la población participaron en huelgas y movilizaciones masivas en más de 600 distritos. Desde las minas de carbón hasta las oficinas públicas, los trabajadores y trabajadoras de los sectores formal e informal paralizaron sus actividades en solidaridad. En muchas regiones, los mercados cerraron, el transporte público dejó de funcionar y, en las zonas industriales, se celebraron grandes manifestaciones organizadas por los sindicatos. Destacó la presencia en primera línea de trabajadoras de diversos sectores no sindicalizados, mientras que estudiantes y jóvenes se sumaron a las protestas para exigir puestos de trabajo y educación pública.

Esta acción masiva es la escalada más reciente en una larga lucha contra los cuatro códigos laborales aprobados por el Parlamento sin consulta previa, sin convocar la Conferencia Laboral India y con un claro desprecio por las normas laborales internacionales. Los sindicatos han organizado seis huelgas generales a nivel nacional desde que se introdujeron los códigos, ya que el Gobierno ha ignorado repetidamente las demandas de los trabajadores y trabajadoras. Según las organizaciones sindicales, estos códigos debilitan la negociación colectiva, restringen el derecho de huelga, dejan a casi el 70 % de las fábricas fuera del ámbito de aplicación de la legislación laboral y privan a millones de trabajadores y trabajadoras de garantías en materia de seguridad laboral, seguridad social y salarios.

Las frustraciones ante los recientes acontecimientos en materia legal se han intensificado aún más desde la publicación del proyecto de política laboral Shram Shakti Niti 2025. Según los sindicatos, esta propuesta busca centralizar el poder y reconvertir al Estado en un facilitador para los empleadores en lugar de un garante de los derechos laborales.

Los sindicatos afiliados a IndustriALL participaron activamente en la movilización de trabajadores y trabajadoras de los sectores manufacturero, minero, energético, textil y otros sectores relacionados, que se sumaron a la acción nacional. Aunque cada sindicato planteó preocupaciones específicas de su sector, hubo una clara convergencia en torno a las reivindicaciones en materia de seguridad en el empleo, salarios justos, protección social y defensa de los derechos de negociación colectiva.

Sanjay Vadhavkar, secretario general de la Federación de Trabajadores del Acero, Metalurgia e Ingeniería de la India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, afirmó:

“ El Gobierno no puede seguir ignorando la voz colectiva de la población trabajadora. Exigimos dignidad, seguridad en el empleo y el reconocimiento de la salud, la seguridad y la protección social como derechos fundamentales. Todo modelo de desarrollo que deje de lado el bienestar de los trabajadores y trabajadoras es insostenible e injusto. Seguiremos luchando hasta que se satisfagan nuestras demandas, incluida la retirada inmediata de las reformas laborales antiobreras y el establecimiento de un diálogo significativo con los sindicatos y los trabajadores. ”

Sanjay Singh, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Electricidad de la India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, declaró:

“ El mensaje de los trabajadores es claro: dejen de desmantelar las protecciones laborales. La seguridad en el empleo, los lugares de trabajo seguros y la protección social son derechos, no concesiones que el Gobierno puede otorgar a su conveniencia. Seguiremos luchando por la derogación de los cuatro Códigos Laborales, el restablecimiento de la Ley Nacional de Garantía del Empleo Rural Mahatma Gandhi (MGNREGA), la reactivación del antiguo plan de pensiones y la plena aplicación de nuestras demandas legítimas. ”

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:

“ El poder de esta huelga reside en la unidad y la determinación de la clase trabajadora de la India. IndustriALL se solidariza plenamente con los sindicatos y los trabajadores y trabajadoras indios. Sus demandas reflejan las normas fundamentales del trabajo a nivel nacional, entre ellas las relativas a la libertad sindical, la negociación colectiva, la protección social y la seguridad de las condiciones de trabajo, derechos que el Gobierno debe respetar y defender. ”

Empoderar a los sindicatos africanos: la defensa de los derechos mediante la diligencia debida en materia de derechos humanos

En África Subsahariana, la necesidad de la DDDH es especialmente acuciante, dado el papel preponderante de la región en el suministro de minerales fundamentales para la transición energética, la industria electrónica y las energías renovables. El continente posee grandes reservas de cobalto, cobre, litio, manganeso y níquel, cuya demanda ha aumentado considerablemente debido a las iniciativas de descarbonización en todo el mundo. Sin embargo, la extracción sigue estando plagada de riesgos para los derechos humanos: desplazamientos forzados de comunidades, violaciones de los derechos humanos y laborales, degradación ambiental, efectos adversos para la salud de las poblaciones locales y, en algunos casos, vínculos con la financiación de conflictos o el crimen organizado.

La DDDH se basa en los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos de las Naciones Unidas (PRNU), aprobados en 2011, que imponen a las empresas la responsabilidad de respetar los derechos humanos mediante procesos continuos de identificación, prevención, mitigación y reparación de los impactos adversos. Las directrices específicas para el sector, en particular la Guía de la OCDE sobre la diligencia debida para las cadenas de suministro responsables de minerales procedentes de zonas de conflicto y de alto riesgo, han tenido una gran influencia en el caso del estaño, el tantalio, el tungsteno y el oro en zonas de conflicto como el este de la República Democrática del Congo (RDC).

El panorama de la minería en África Subsahariana presenta una realidad compleja. Las operaciones a gran escala, a menudo controladas por multinacionales de China, Europa, Canadá y otros lugares, se enfrentan a críticas constantes por la falta de consulta a las comunidades, la contaminación del agua y el suelo, las condiciones de trabajo peligrosas, los salarios de miseria, la violencia y el acoso basados en género y la represión de la actividad sindical, incluidas las violaciones de la libertad sindical y la negociación colectiva. La minería artesanal y en pequeña escala (MAPE), predominante en países como la RDC, Ghana, Tanzania y Zimbabue, agrava estas vulnerabilidades debido al trabajo infantil, la exposición al mercurio tóxico y la explotación por parte de redes criminales.

Los datos del Monitor de Minerales de Transición (Transition Minerals Tracker) del Centro de Recursos sobre Empresas y Derechos Humanos ponen de relieve la magnitud del problema. Por ejemplo, entre 2010 y 2024, se registraron 178 abusos contra los derechos humanos y el medioambiente relacionados con los minerales de transición en África, lo que supone más del 20 % del total mundial de 835 casos. Solo la RDC representó más de la mitad de las denuncias de África, principalmente en las minas de cobalto y cobre.

Los sindicatos, incluidos los afiliados de IndustriALL Global Union en la RDC, Zambia y Zimbabue, están ejerciendo una fuerte presión para que se aplique rigurosamente la DDDH. Su labor de defensa hace hincapié en el escrutinio de la información divulgada por las empresas, el mapeo de riesgos y la adopción de planes de acción nacionales sobre empresas y derechos humanos, que aún no existen en la mayoría de los países africanos. Exigen normas vinculantes para garantizar condiciones comerciales justas, una mayor beneficiación local, salarios dignos y la gestión responsable del medioambiente.

Los cambios normativos más recientes están transformando la DDDH. La Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial (CSDDD) de la Unión Europea, actualmente en vigor, exige que las grandes empresas que operan en la UE o exportan a ella apliquen la DDDH, en particular en lo que respecta a los efectos sobre los derechos humanos y el medioambiente a lo largo de las cadenas de valor. Esto obliga a las empresas mineras y a sus proveedores subsaharianos a reforzar sus procesos, realizar auditorías y ofrecer medidas de reparación, a riesgo de ser excluidos del mercado europeo. Las medidas complementarias de la UE sobre baterías, deforestación y minerales provenientes de zonas de conflicto añaden más niveles de escrutinio a los minerales de origen africano.

Sin embargo, los retos siguen siendo enormes: la mala gobernanza, la corrupción, la limitada capacidad de aplicación de la ley y la opacidad de las cadenas de suministro impiden una diligencia debida eficaz. En entornos de alto riesgo, como las zonas de conflicto o los sectores informales del oro en Zimbabue, la DDDH suele ser insuficiente para erradicar los daños.

En la mesa redonda, Kelly Fay Rodriguez, del CCHRDD, anunció la puesta en marcha de un proyecto específico en la República Democrática del Congo, Zambia y Zimbabue para apoyar a los mineros en las cadenas de valor de minerales críticos. Esta iniciativa tiene como objetivo garantizar que las nuevas leyes internacionales de diligencia debida y las políticas comerciales redunden en beneficios para los derechos laborales, con especial atención a la libertad sindical y la negociación colectiva.

Creado en 2025 por UNI Global Union, IndustriALL Global Union, la Fundación Friedrich Ebert y la confederación sindical alemana DGB, el CCHRDD tiene la misión de utilizar los marcos de DDDH para reforzar los derechos laborales, especialmente los que habilitan la organización sindical y la negociación colectiva en las cadenas de valor globales.

La reunión concluyó con un cauto optimismo: la DDDH ofrece a las empresas mineras una herramienta para mitigar los riesgos, al tiempo que proporciona a los sindicatos y a las sociedades locales un mayor poder de negociación para lograr un desarrollo más inclusivo.

Como señaló Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL:

“ La aplicación eficaz de la DDDH, respaldada por marcos nacionales más sólidos, la participación activa de los sindicatos y la rendición de cuentas a nivel internacional, es esencial para que la riqueza mineral se traduzca en un progreso económico genuino, en lugar de perpetuar patrones de extracción sin beneficios equitativos. ”

Más allá de los acuerdos mineros

Este año, del 9 al 12 de febrero, los dos eventos se celebraron en paralelo en diferentes lugares de la ciudad. La Indaba convencional, centrada en los inversores y orientada a las empresas, atrajo al público habitual de ejecutivos que buscan asociaciones y flujos de capital en minerales críticos. Por el contrario, la Indaba sobre Minería Alternativa, bajo el lema “Historias alternativas de la minería”, amplificó las perspectivas de las comunidades marginadas e indígenas, los sindicatos y los grupos de la sociedad civil que insisten en prácticas mineras que reduzcan la pobreza, disminuyan la desigualdad y fomenten medios de vida sostenibles, en lugar de limitarse a extraer valor.

El contraste persistente entre la riqueza generada por las minas y la pobreza endémica en las comunidades locales fue un tema recurrente en los debates. También se habló del riesgo de crear las denominadas “zonas de sacrificio verde”, en las que los costos de la transición energética mundial recaen de manera desproporcionada sobre las poblaciones vulnerables de las regiones ricas en minerales.

En ambos foros hubo una participación activa de los sindicatos, incluidos algunos afiliados de IndustriALL Global Union en Australia, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue. Estas organizaciones presionaron a las empresas mineras en cuanto a derechos laborales, condiciones de trabajo dignas, extracción sostenible y la necesidad de una Transición Justa. Durante una reunión celebrada el 11 de febrero, se destacó la Iniciativa para el Aseguramiento de la Minería Responsable (IRMA) como uno de los mecanismos más sólidos para salvaguardar los derechos laborales, los intereses de las comunidades y la protección del medioambiente. En la Indaba sobre Minería Alternativa, los sindicatos subrayaron que los trabajadores y trabajadoras forman parte integrante de las comunidades afectadas y, por lo tanto, están igualmente expuestos a los fallos en materia ambiental, social y de gobernanza.

Los minerales críticos para la transición energética, como el cobalto, el litio, el grafito y otros elementos esenciales para las baterías y las energías renovables, dominaron la agenda de ambos encuentros. En las sesiones se exploró cómo aprovechar estos recursos para obtener un mayor beneficio económico, el resurgimiento del nacionalismo de los recursos, la posibilidad de generar asociaciones equitativas en las cadenas de suministro mundiales, el desarrollo del capital humano, la dinámica geopolítica, los marcos normativos y el papel de los Estados. Las empresas multinacionales chinas fueron objeto de escrutinio por sus estrechos vínculos con los Gobiernos de los países anfitriones y las violaciones de los derechos laborales en países como Zambia y Zimbabue.

En una mesa redonda sobre la responsabilidad corporativa celebrada en la Indaba sobre Minería Alternativa, IndustriALL expuso su estrategia para interactuar con las principales empresas, entre ellas Anglo American, Glencore y Rio Tinto, a través de redes empresariales globales, un diálogo estructurado y la negociación colectiva. Los afiliados de IndustriALL también están forjando alianzas con asociaciones mineras artesanales y de pequeña escala y comunidades locales en la República Democrática del Congo, Zambia y Zimbabue, con una cooperación inicial centrada en la mejora de la salud y la seguridad.

Como observó Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL:

“ El diálogo y la colaboración, tanto en la Indaba minera como en la Indaba sobre Minería Alternativa, se están llevando a cabo en espacios en disputa. Sin embargo, los sindicatos deben seguir aprovechando estas plataformas para promover la Transición Justa y defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras, especialmente ahora que se intensifica la demanda mundial de minerales críticos para la transición. ”