Unidad en acción: 100 millones de trabajadores declaran huelga en la India

La huelga general convocada conjuntamente por diez sindicatos centrales contó con la participación entusiasta de los trabajadores y trabajadoras de los sectores público y privado, industrial y de servicios, abarcando las siguientes áreas de producción y servicios: automotriz, electrónica, minas de carbón y no de carbón, ingeniería, petróleo, defensa, textil y confección, desguace de buques, telecomunicaciones, transporte, portuario, educación, y sectores financieros como los seguros y la banca, junto con empleados públicos a nivel del gobierno central y estatal.

Según los medios de comunicación, entre 100 y 150 millones de trabajadores y trabajadoras participaron en la huelga, aunque esta cifra no ha sido verificada en forma independiente.

Los sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union realizaron manifestaciones de protesta y concentraciones en toda la India, incluyendo en Chennai, Hosur, Pondicherry, Koraput, Mumbai, Alang, Cuttack, Jamhshedpur, Calcuta, Chandrapur, Nagpur, Pune, Hyderabad, Vishakapatnam, Singareni, Dhanbad y en varias otras ciudades. En muchos lugares, trabajadores/as fueron detenidos por la policía, aunque luego fueron puestos en libertad. Así fueron los casos registrados en Maruti Suzuki en Manesar y fábricas de prendas de vestir en Chennai.

En el contexto de una serie de políticas anti-laborales, incluyendo reformas de la legislación laboral dirigidas contra los trabajadores/as, aplicadas por el partido de gobierno, la Alianza Democrática Nacional, encabezada por el Partido Bharatiya Janata (BJP), a los sindicatos no les quedó otra opción más que seguir adelante con la huelga, enviando un enérgico mensaje al gobierno.

Las diez centrales sindicales nacionales, con la excepción de Bahartiya Mazdoor Sangh, el ala sindical del BJP, rechazaron el miserable aumento salarial que fuera anunciado recientemente, y consecuentemente la huelga siguió adelante.

El Dr. G Sanjeeva Reddy, presidente del Congreso Sindical Nacional de la India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, felicitó a los trabajadores/as por la huelga, que aunque enérgica, se registró en forma pacífica, diciendo lo siguiente:

“El tremendo éxito de la huelga sindical conjunta es demostración de la unidad de los trabajadores y su empeño de luchar contra la injusticia.

“Unos 100 millones de trabajadores participaron en la huelga. Hasta la fecha, el gobierno no ha hecho más que servir a los intereses de un puñado de empresarios y corporaciones multinacionales.

“Ya no se puede permitir que el gobierno siga pasando por alto los intereses fundamentales y reivindicaciones de millones de trabajadores y trabajadoras en la India. Si el gobierno no acude a la mesa de negociación para estudiar las reivindicaciones de la fuerza de trabajo, vamos a intensificar nuestras protestas”.

El paro nacional del 2 de septiembre forma parte de una serie de medidas adoptadas por los sindicatos, incluyendo las asambleas nacionales, huelgas y protestas que se realizaron el 30 de marzo de 2016, el 10 de marzo de 2016, el 2 de septiembre de 2015, el 5 de diciembre de 2014, el 12 de diciembre de 2013el 28 de febrero de 2012, y una histórica marcha al parlamento que se realizó el 23 de febrero de 2011.

Los afiliados de IndustriALL, la Federación de Sindicatos Unidos de Todo Pakistán (APFUTU) y el Sindicato de Empleados de Zonas Francas y Servicios Generales de Sri Lanka (FTZ&GSEU), manifestaron su apoyo solidario a la huelga.  

Entre los sindicatos que participaron en la huelga se cuentan INTUC, AITUC, HMS, CITU, AIUTUC, TUCC, SEWA, AICCTU, UTUC y LPF.

Los sindicatos han publicado una carta de reivindicaciones de 12 puntos.

Sindicatos de Irak y Jordania en proceso de alcanzar sueldos dignos

El reto del aumento de los salarios afecta a diversos sectores industriales de Jordania e Irak. En Jordania, los precios han aumentado considerablemente, pero los salarios no han avanzado al mismo ritmo. Un comité salarial tripartito establece el salario mínimo a nivel nacional, pero el Rey debe tomar la decisión final.

Los salarios más bajos son los que perciben los trabajadores/as del sector textil y de la confección, en tanto la fuerza de trabajo en industrias como la potasa, fosfatos y cemento percibe un sueldo mayor. Para alcanzar mejores sueldos, ante la falta de un plan adecuado por parte del gobierno para hacer frente a la situación económica, los sindicatos deberán entablar conversaciones con el gobierno para establecer una política laboral e industrial más sostenible.

En Irak, el salario mínimo es fijado por el gobierno. No hay negociación colectiva en el sector público, que cubre a más del 75% de los trabajadores/as. En el sector privado, el salario mínimo es de US$ 200 mensuales y es determinado por una comisión tripartita. El cumplimiento es un problema significativo; se han dado muchas manifestaciones por falta de pago de los salarios.

La industria del petróleo es muy rentable, sin embargo a los trabajadores/as petroleros de Irak se les paga menos que a sus contrapartes en los países vecinos, y los salarios no son proporcionales a los riesgos que corre la mano de obra. Un 85% de los ingresos de Irak proviene del petróleo. Al igual que en Jordania, es necesario contar con una política industrial más sostenible para procurar que los trabajadores/as perciban los beneficios correspondientes por la producción de su país.

Los afiliados intercambiaron ideas sobre las estrategias que podrían adoptar para desarrollar un contexto más favorable para los aumentos salariales. Los trabajadores/as de la confección en Jordania han dado un paso significativo, al establecer negociación colectiva a nivel sectorial que abarca a 62.000 trabajadores/as de los cuales 45.500 son migrantes.

Se firmó el primer convenio en abril de 2013, después de 12 meses de negociaciones. Este acuerdo ofreció beneficios inmediatos, incluyendo reducción de los conflictos y mayor cumplimiento. En 2012 se realizaron 42 huelgas en el sector, pero en los 12 meses después de la firma del acuerdo, el número de huelgas se redujo a 12. Además, el acuerdo proporciona un conjunto estandarizado de condiciones que sirve de modelo para que todas las partes – el gobierno, los sindicatos y los compradores – puedan evaluar su cumplimiento.

Además, el acuerdo es una herramienta ejemplar para que se aplique el acuerdo ACT entre IndustriALL y las marcas mundiales de prendas de vestir, ya que demuestra que en este sector la negociación a nivel sectorial es factible y beneficiosa.

En Jordania, el acuerdo abarca a unos 60.000 trabajadores/as, de los cuales un 70% son migrantes y un 70% son mujeres; también cubre todas las empresas del sector de la confección para exportación. En 2015, el acuerdo fue renovado después de 6 meses de consultas con los trabajadores/as en las fábricas para que pudieran aportar a las negociaciones, que en esta ocasión demoraron 4 meses.

En el sector de la minería en Jordania, debido al poder de la fuerza sindical, los afiliados aplican una estrategia diferente, que les permite realizar negociaciones a nivel de empresa, utilizando cada convenio como palanca para el siguiente.

En Jordania, la estrategia sindical respecto a los sueldos incluye capacitación de los trabajadores/as para obtener su apoyo, desarrollar la fuerza sindical, y ofrecer conocimientos de la situación económica del país; se usan los medios de comunicación para fomentar el apoyo, lo cual a la vez empodera a los sindicatos ante los empleadores y el gobierno.

En Irak, donde son los políticos quienes controlan la toma de decisiones sobre los salarios, los sindicatos están trabajando intensivamente para que los trabajadores/as sean atendidos entre muchos otros grupos de interés. Esto implica participar en grupos de presión y una estrategia en los medios de comunicación para influir en el proceso político, así como trabajar con los miembros y dirigentes sindicales, mejorando la comprensión de sus derechos.

Cierre de planta de Caterpillar pone en peligro 2.200 puestos de trabajo en Bélgica

Esta medida se dio a conocer en una reunión extraordinaria del comité de empresa, convocada a las 8:30 de la mañana del viernes 2 de septiembre, que los habitantes de la zona ya han calificado de “Viernes Negro”.

Los trabajadores/as de la planta, que fabrica equipos de construcción, reaccionaron con sorpresa y molestia, con un gran piquete en las puertas. Estos trabajadores/as, para mantener la planta en funcionamiento, ya han hecho muchos sacrificios, incluyendo reducción de los salarios y jornadas de trabajo. En marzo de 2014, como otra medida de reducción de costos, la empresa eliminó 1.331 puestos de trabajo.

Varios sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union participan activamente en la red de Caterpillar, y actualmente se están reuniendo para formular una respuesta a esta situación: Algemeen Belgisch Vakverbond ABVV-Metaal y la Centrale Nationale des Employés-CNE, ACV-CSC METEA, Fédération des Métallurgistes FGTB Hainaut-Namur y SETCA-BBTK – Syndicat des Employés, Techniciens et Cadres de Belgique.

En un comunicado de prensa, Caterpillar informó que se trasladará la producción a Grenoble, Francia, y otros lugares fuera de Europa. También va a cerrar una planta en Irlanda del Norte, con la pérdida de 250 puestos de trabajo.

La compañía afirma que esta medida es necesaria debido al incumplimiento de los objetivos y las malas condiciones del mercado. Sin embargo, la planta en Gosselies sigue siendo rentable. Caterpillar tomó la decisión de reducir la plantilla para incrementar los beneficios, y tiene la intención de recortar 10.000 puestos de trabajo en todo el mundo antes de 2018. Desde 2012, la empresa ya ha eliminado 30.000 puestos de trabajo.

Por su parte, Matthias Hartwich, Director de los Sectores de Ingeniería Mecánica y Materiales de IndustriALL, señaló:

“Esto forma parte de un proceso de desindustrialización en curso en Bélgica, y demuestra que Caterpillar sólo se preocupa por los beneficios que trae la inversión, y no los sacrificios hechos por su leal fuerza de trabajo.

“Se trata de una planta rentable que se anuncia se cerrará debido a que la compañía piensa que ha encontrado una manera de reducir aún más los gastos. A lo largo de este proceso, no ha habido consultación adecuada con el comité de empresa. Por esta razón, es imprescindible entablar un verdadero diálogo social.

“Vamos a estar hombro a hombro con nuestros colegas, dándoles todo nuestro apoyo y solidaridad en estos difíciles momentos”.

Jóvenes de Nicaragua quieren libertad sindical y equidad de género

Trabajamos 12 horas diarias y después de eso vamos a asambleas sindicales informativas nocturnas, nos trasladamos de la empresa a otro local, sacrificamos tiempo con nuestras familias pero lo hacemos por los trabajadores. Queremos vencer los obstáculos que nos ponen los empleadores para impedir que podamos crecer dentro del movimiento sindical

expresó Emma Matez, una de las jóvenes que participó en el seminario.

Los días 26 y 27 de agosto jóvenes de la Federación Nacional de Sindicatos Textil, Vestuario, Piel y Calzado de Nicaragua (FESITEX), afiliado a IndustriALL Global Union, asistieron al octavo seminario de la juventud de IndustriALL.  En el encuentro debatieron y profundizaron sus conocimientos sobre los problemas que enfrentan dentro de las empresas y en sus estructuras sindicales.  Además intercambiaron experiencias y buscaron soluciones en conjunto.

El programa educativo busca empoderar a los jóvenes para fortalecer y potencializar las políticas, las acciones sindicales y los espacios de participación de los jóvenes en las organizaciones afiladas que tienen algún tipo de estructura que toma en cuenta la participación y organización de la juventud.

El código del trabajo de Nicaragua impone obstáculos a la libertad sindical y a la negociación colectiva. Existen mecanismos de control del Estado que dificultan y controlan el registro sindical. Los sindicatos son obligados a renovar sus registros sindicales todos los años, y a realizar elecciones sindicales anuales determinadas por la ley y no por los trabajadores. Incluso se percibe el avance de una fuerte represión militar contra las huelgas y protestas legitimas de los trabajadores.

Por ello, los jóvenes recibieron desde IndustriALL y la Secretaria de derechos humanos de  la CSA,  herramientas teóricas como por ejemplo los mecanismos políticos y jurídicos internacionales de la OIT, OEA, OCDE entre otros. El objetivo es que pueden recurrir a ellos si se enfrentan a la criminalización de la protesta sindical por parte del Estado o si sufren prácticas anti sindicales de las empresas.

A su vez, se informaron sobre la política de género de IndustriALL, la cual fomenta la participación de al menos un 40% de mujeres en todas las actividades. Repararon en que nos es lo mismo el derecho, la igualdad y equidad de género.

“Para mi todos los temas abordados fueron importantes. Por ejemplo, cuando hablamos del género pudimos ver que la lucha no se da únicamente en Nicaragua, sino que se da en todo el mundo. Eso me hizo darme cuenta de que yo puedo ayudar a los trabajadores a defender sus derechos. Los jóvenes tenemos un objetivo y es seguir trabajando por un futuro mejor

dijo Jairo Muñoz un joven de FESITEX.

Además de las instancias teóricas, los jóvenes aprendieron cómo diseñar pancartas para poder comunicar un mensaje claro sobre su lucha. Mediante técnicas de graffiti elaboraron distintos carteles con temáticas sobre la represión sindical, el derecho a la sindicalización y la equidad de género.

Finalmente, los participantes presentaron sus avances en el plan de acción y analizaron cómo, a partir de él,  pueden potenciar la implementación de la Política para Juventud de IndustriAll en FESITEX. 

Por su parte Marino Vani, secretario regional adjunto de IndustriALL y coordinador de proyectos de la juventud, evaluó el seminario y expresó:

“Sabemos de las dificultades que enfrentan los sindicatos y los trabajadores de Nicaragua. Sin embargo FESITEX, sus sindicatos y los jóvenes asistentes del proyecto avanzan y se fortalecen, sin ningún paso atrás. Es necesario avanzar en los derechos sindicales y el respeto al trabajador y sus organizaciones: desde IndustriALL brindaremos solidaridad y apoyo en sus luchas y desafíos”

Sindicatos de la India convocan huelga general

El 2 de septiembre de 2016, en todas partes de la India, cientos de miles de trabajadores y trabajadoras marcharán por las calles en una huelga general nacional. La huelga afectará los sectores del transporte, finanzas, energía, carbón, textiles, automotriz, portuario, siderúrgico, petrolero, producción para la defensa, planificación, educación y a los empleados del gobierno central y estatal.

Reiterando su llamamiento a la huelga, en una conferencia de prensa conjunta realizada en Delhi hoy, los dirigentes de las centrales sindicales manifestaron su decepción por las políticas del gobierno que están dirigidas contra los trabajadores, por la falta de respuesta a las preocupaciones de los sindicatos y la actitud antidemocrática de parte de las autoridades del país.

En el mismo día en 2015, los sindicatos habían realizado una huelga nacional con una carta que contenía 12 reivindicaciones populares. En marzo de 2016, en el congreso sindical nacional, las centrales sindicales acordaron convocar una huelga nacional para el día 2 de septiembre de 2016 y pidieron al gobierno entablar negociaciones.

Sin embargo, el gobierno no se ha reunido con todos los sindicatos para abordar sus reivindicaciones; se ha reunido solamente con una central nacional, la Bharatiya Mazdoor Sangh (BMS), que es el ala sindical del partido nacionalista hindú de derecha Bahartiya Janata, el principal partido de la coalición gobernante.

En un intento desesperado de evitar la crisis sindical cada vez mayor, el 30 de agosto, el gobierno dio a conocer un aumento del salario mínimo de trabajadores no cualificados del gobierno central, aumentando  de Rs 246 (US$ 3,70) a Rs 350 (US$ 5,20) al día, o Rs 9100 (US$ 135) al mes.

Después de saber de esta medida del gobierno, la BMS, una de las centrales sindicales más grandes del país, se retiró del proyecto de huelga, en tanto las otras diez centrales sindicales criticaron enérgicamente el miserable aumento salarial, que se aplica sólo a la administración central del gobierno y no es vinculante para las administraciones federales. Los sindicatos exigen que se aumente el salario mínimo a Rs 18.000 (US$ 268) al mes.

Los sindicatos también rechazaron el llamado del Ministro de Trabajo y Empleo de suspender la huelga. Irónicamente, los sindicatos descubrieron que la carta que había mandado ahora el Ministerio era casi igual a la que se había enviado hace un año atrás, y que las medidas 'proactivas' de reforma laboral que el Ministro citaba como medidas adoptadas en favor de las reivindicaciones de los trabajadores en realidad eran medidas contra los trabajadores que los sindicatos habían resistido enérgicamente.

Estas políticas antiobreras incluyen la introducción de empleo de duración determinada en el sector de la confección, impuesto a través de una orden ejecutiva; aumento del límite permisible de las horas extraordinarias de 50 horas a 125 horas por trimestre; y la desviación de la seguridad social de los trabajadores, el fondo de previsión para empleados, para ser invertida en la bolsa de valores.

Los sindicatos consideran que las reformas laborales unilaterales en curso, aplicadas por el gobierno central y la administración estatal, están diseñadas para excluir a la mayoría de los trabajadores/as de la cobertura de las leyes laborales básicas. Los sindicatos denunciaron la decisión del gobierno de privatizar y apartar inversiones de las unidades estratégicas del sector público y de promover inversión extranjera directa (IED) en sectores delicados como la defensa, ferrocarriles, bancos, seguros, comercio minorista y productos farmacéuticos.

La carta sindical de 12 puntos incluye las siguientes reivindicaciones:

  1. Tomar medidas urgentes para limitar el aumento de los precios mediante la generalización del sistema de distribución pública, y prohibición del comercio especulativo en el mercado de materias primas.
  2. Tomar medidas concretas para crear nuevos puestos de trabajo.
  3. Cumplimiento obligatorio y estricto de toda la legislación laboral, y sanciones severas en caso de violaciones de la misma.
  4. Cobertura universal de seguridad social para todos los trabajadores y trabajadoras
  5. Salarios mínimos que no sean inferiores a Rs 18.000 al mes
  6. Garantizar una pensión de jubilación que no sea inferior a Rs 3.000 al mes para todos los trabajadores y trabajadoras
  7. Terminar con la desinversión de empresas del sector público a nivel central y estatal
  8. Terminar con el trabajo a contrata (trabajo precario) en labores de carácter permanente; igualdad salarial para trabajo igual
  9. Eliminar todos los límites máximos de pago y elegibilidad para primas y fondos de previsión; aumentar el monto de las gratificaciones
  10. Registro obligatorio de los sindicatos dentro de un plazo de 45 días y ratificación inmediata de los Convenios 87 y 98 de la OIT
  11. Poner fin a las enmiendas de la legislación laboral
  12. Poner fin a la inversión extranjera directa en los ferrocarriles, seguros y defensa

Las diez centrales sindicales que participan en la huelga son INTUC, AITUC, HMS, CITU, AIUTUC, TUCC, SEWA, AICCTU, UTUC y LPF. La huelga también cuenta con el apoyo de federaciones independientes de trabajadores y empleados del gobierno.

IndustriALL denuncia como medida antisindical el intencional cierre de una fábrica de prendas de vestir en Bangladesh

Habib Fashions, cuya casa matriz está en Dhaka, era subcontratista de muchas fábricas que producen prendas de vestir  para marcas internacionales, incluyendo la FILA. La mencionada planta cerró en agosto, con el pretexto de falta de pedidos de sus productos.

Sin embargo, la Federación Sramik de Trabajadores de la Confección de Sommolito (SGSF), organización afiliada a IndustriALL, que había solicitado registro para representar a los trabajadores/as de la fábrica, ha señalado que realmente Habib Fashions está tratando de eliminar el sindicato y que en realidad cuenta con tantos pedidos que sobrepasan su capacidad. La SGSF también informó que durante las festividades de Ramadán en junio los trabajadores/as se vieron obligados a trabajar desde las 6 am hasta las 10 pm para cumplir a tiempo con los pedidos.

Refiriéndose a esta situación,  Nazma Akter, Presidenta de la SGSF, manifestó lo siguiente:

“El propietario de Habib Fashions debería respetar la libertad de sindicación y los derechos fundamentales de sus trabajadores y trabajadoras, de acuerdo con las leyes del país. También hago un llamado al Gobierno de Bangladesh  para que tome medidas inmediatamente a fin de resolver rápidamente este problema”.

El 30 de junio de 2016, la SGSF solicitó, ante el Director Adjunto de Trabajo de Bangladesh, que el sindicato que representa a los trabajadores/as en la fábrica fuera registrado debidamente. Cuando se hallaba en este proceso que exige la ley, el Director Adjunto de Trabajo escribió a la SGSF, dándole a conocer algunos reparos. El 19 de julio de 2016, cuando la SGSF estaba en el proceso de hacer frente a esas objeciones, la administración de la fábrica se reunió con dirigentes de la SGSF para pedir que se retirara la solicitud de registro del sindicato. Cuando los sindicalistas se negaron a hacer eso, la administración de la fábrica comenzó a trasladar la maquinaria en la noche del 27 de julio de 2016, y declaró un cierre temporal a partir de agosto de 2016. Habib Fashions no ha dado ninguna indicación de cuánto tiempo va a durar el cierre.

La sección 186 de la Ley del Trabajo de Bangladesh señala claramente que “mientras esté pendiente una solicitud de registro de un sindicato creado en su establecimiento, sin autorización previa del Director de Trabajo, los empleadores no han de cambiar los términos y condiciones de servicio de ningún funcionario en perjuicio de ese funcionario”.

En una carta dirigida a Shahadat Hossain, Director General de Habib Fashions, Jyrki Raina, Secretario General de IndustriALL, señaló lo siguiente:

“Estos factores indican claramente que la planta ha sido cerrada sólo para deshacerse del sindicato, procurando que los trabajadores y trabajadoras no creen un sindicato, ni siquiera en el futuro. Todavía hay un gran número de pedidos de varias fábricas. Esta es una acción notoriamente ilegal de la parte patronal.

“IndustriALL Global Union exhorta a Habib Fashions para que reanude la producción y abra la fábrica de inmediato, proporcionando a los trabajadores y trabajadoras empleo y salarios en forma regular. Además, hacemos un llamado a Habib Fashions para que establezca relaciones de trabajo sólidas y justas, incluyendo negociaciones con la Federación Sramik de Trabajadores de la Confección de Sommolito, en plena conformidad con la legislación laboral nacional, y de acuerdo a las normas fundamentales del trabajo”.

Estrechan vínculos los sindicatos de energía eléctrica en Asia

La industria de la energía eléctrica en Asia se está privatizando cada vez más, situación promovida por el capital global y los gobiernos nacionales.

Tanto en Corea del Sur como en Taiwán se está intentando privatizar el mercado de la electricidad. Así es el caso de Mongolia, donde la industria de la energía fue privatizada recientemente.

Ante este amenazante reto para los trabajadores, y otros problemas semejantes, la Red Sindical de Trabajadores de la Energía Eléctrica de IndustriALL Global Union se reunió en Seúl, Corea del Sur, del 24 al 25 de agosto.

En esta reunión, los participantes intercambiaron opiniones sobre políticas energéticas seguras y sostenibles, e información actualizada en relación con la situación actual en sus respectivos países.

En Indonesia, por ejemplo, existen convenios colectivos en aproximadamente un 6% de las empresas, y la mayor parte de estos acuerdos cubre solamente los derechos básicos de los trabajadores/as.

El derecho de huelga prácticamente no existe en las empresas de producción de energía en Indonesia, ya que se considera que sirven el interés público. Según la legislación laboral de Indonesia:

“La realización de una huelga por los trabajadores que laboren en empresas que sirven al interés público y/o cuando a consecuencia de la huelga se ponga en peligro la vida humana, la acción se ha de implementar de tal manera que no interfiera con el interés público ni ponga en peligro la seguridad de los demás”.

En la actualidad, el carbón y los combustibles fósiles representan un 78,3% de la producción mundial de energía, pero ha aumentado el uso de energía renovable.  La energía hidroeléctrica representa la mayor parte del 19,1% de la energía que se produce, seguida por la producción de energía eólica y solar.

Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, señala que es imprescindible contar con redes sindicales para procurar que se respeten los derechos de los trabajadores y trabajadoras en el sector de la energía:

A través de la solidaridad y cooperación a nivel internacional vamos a luchar para proteger los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras que están combatiendo políticas antisindicales.

La reunión fue organizada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Electricidad de Corea (KNEWU), que está afiliado a IndustriALL, y por la organización a la cual pertenece el mencionado sindicato, la Federación de Sindicatos del Sector Público de Corea (FKPIU).

Sindicato de Yemen gana pleito contra petrolera noruega DNO

El 3 de agosto de 2016, el tribunal del trabajo yemení en Saná dictaminó que la petrolera noruega DNO debe pagar los salarios de los trabajadores que ha despedido; de lo contrario se decomisará su propiedad, con secuestro de bienes. El Sindicato General de Trabajadores del Petróleo, Minerales y Productos Químicos de Yemen, organización afiliada a IndustriALL Global Union, que representa a los trabajadores de la DNO, demandó a la compañía después del despido de 200 empleados a través de mensajes de texto y correo electrónico en abril de 2015, dejándolos en la miseria.

La legislación de Yemen señala que si concede licencia a una compañía para realizar operaciones en un yacimiento de petróleo, dicha empresa debe pagar los salarios y prestaciones sociales de los trabajadores mientras tenga la licencia. La petrolera DNO puso fin a sus operaciones el 27 de abril de 2015, aprovechando la guerra y la situación política en Yemen para evitar las responsabilidades que le corresponden ante su personal. La compañía no pagó ningún desahucio ni indemnización, y el personal quedó sin protección social y económica en un país que se encuentra al borde de la ruina.

Refiriéndose a estos hechos, el dirigente sindical Ryadh Al-Gharady señaló: “Los trabajadores de DNO no tienen nada, y muchos de ellos enfrentan una lucha atroz para sobrevivir. Hay una guerra y falta de alimentos, y varias familias de los trabajadores están pasando hambre porque ya no tienen dinero para comprar alimentos. Es de mucha gravedad la situación de los trabajadores que tienen familias con niños pequeños”.

El sindicato en DNO logró reconocimiento en 2010, y ha luchado en una serie de conflictos con la empresa para defender los derechos de los trabajadores. Después de los despidos, el sindicato recibió el apoyo de una campaña internacional realizada por Industri Energi, sindicato de Noruega afiliado a IndustriALL, y también de IndustriALL. Industri Energi presentó una petición a la sede de la empresa en Oslo, en tanto IndustriALL envió mensajes de apoyo y solidaridad.

La corte dictaminó lo siguiente:

  1. Los contratos han de continuar sin interrupción
  2. La empresa ha de pagar un 75% de los sueldos a partir de junio de 2015, incluyendo el bono de Ramadán correspondiente a 2015. Se excluyen los gastos médicos.
  3. La empresa ha de pagar 50.000 riales yemeníes (US $200) por empleado en gastos legales

Se teme que la DNO pueda apelar contra el veredicto, o que simplemente se niegue a pagar.

Al-Gharady agregó: “No vamos a guardar silencio sobre nuestros derechos. Si la empresa presentara una apelación, nosotros igualmente vamos a apelar. No nos vamos a callar sobre nuestros derechos ante una compañía tan codiciosa.

“A menos que la DNO nos pague lo que exige la ley y de acuerdo a lo señalado por el tribunal, vamos a seguir este pleito a nivel internacional”.

Por su parte, Leif Sande, Presidente de Industri Energi y Copresidente del sector energético de IndustriALL, dijo lo siguiente:

“La sentencia en Yemen es totalmente apropiada, y la DNO debe asumir la responsabilidad de pagar los salarios de sus trabajadores. La empresa no puede seguir evitándolo, como lo ha hecho desde hace varios años. La DNO está aprovechando la imagen positiva que tiene Noruega en el extranjero, mientras que elude sus obligaciones sociales”.

Por otro lado, Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, afirmó:

“Nos complace mucho que el tribunal del trabajo haya fallado a favor del sindicato. Es inaceptable que la DNO haya eludido su responsabilidad durante tanto tiempo. Instamos al país a pagar lo que debe. Vamos a seguir apoyando solidariamente a nuestro afiliado en Yemen hasta que se les haga justicia”.

La DNO cuenta con unos 260 trabajadores en Yemen, y tiene licencia para realizar operaciones en seis campos petrolíferos. La compañía ha extraído más de 100 millones de barriles de petróleo de Yemen. La DNO comenzó sus actividades en Yemen en el año 2000.

Dirigente sindical de Irán acusa al gobierno de tratar de desregular la fuerza de trabajo

Pregunta: ¿Qué actitud tienen los empresarios ante los sindicatos?

MG: Los empleadores no reconocen a los sindicatos independientes. Con la flagelación a los mineros de Agh Dareh, comenzó una etapa en la que el estado, a petición de las empresas, castiga a los trabajadores.

La parte patronal considera que los sindicatos son obstáculos para sus ganancias, en tanto el gobierno pretende desregular la mano de obra. En julio, el gobierno declaró que en más de 28 zonas del país no se ha de aplicar la legislación laboral. Calificó estas áreas como zonas francas.

Pregunta: ¿Se aplica correctamente la legislación laboral?

MG: En cualquier parte del mundo, el cumplimiento de la legislación depende de la relación de fuerzas entre los trabajadores y el gobierno. En algunas cuestiones básicas, podemos cuestionar a los empleadores y defender los derechos de los trabajadores. Pero en asuntos mayores, no se hace caso a la legislación laboral. Como único representante de los trabajadores, el Ministerio de Trabajo impone sus propias estructuras.

Pregunta: ¿Instituciones como la Cámara de Trabajo y los Consejos Islámicos del Trabajo han tenido algún impacto positivo?

MG: Durante los treinta años de existencia activa de estas instituciones, han estado bajo el control del Ministerio y no tienen ninguna función independiente. La Cámara de Trabajo y los Consejos Islámicos del Trabajo no son organizaciones de trabajadores, porque son ideológicamente exclusivas: para pertenecer a esas organizaciones hay que creer en el Islam. Son organizaciones religiosas controladas por el estado. Nunca han hecho nada positivo en favor de los trabajadores.

Pregunta: El Presidente Rouhani se comprometió a abordar los problemas laborales y cuestiones de libertad sindical. ¿Ha cumplido con su palabra?

MG: Lamentablemente no. Su Ministerio del Trabajo no ha intervenido en favor del sector laboral en conflictos entre los trabajadores y los empleadores, de modo que no pudo evitar que las fuerzas de seguridad atacaran a los trabajadores en huelga. Se ha atrasado el pago del subsidio de vivienda, sin embargo los funcionarios del gobierno han disfrutado de un aumento del 50%.

Las importaciones siguen sin disminuir, y las industrias nacionales se encuentran en recesión. El desempleo crea el caos, sin embargo se aplican las recetas del Fondo Monetario Internacional. La principal preocupación del gobierno es proporcionar mano de obra barata para los inversores extranjeros.

Pregunta: ¿Son mejores las condiciones de trabajo de funcionarios del gobierno y de empleados de oficina en las empresas?

MG: En Irán no existe seguridad de empleo; se violan diariamente y del mismo modo los derechos sindicales de los funcionarios públicos y de los trabajadores del sector privado, sean empleados de oficina u obreros.

Pregunta: ¿Se ha mejorado la situación de los trabajadores al firmarse el Plan de Acción Integral Conjunto (el acuerdo nuclear)?

MG: No, los funcionarios de gobierno de nuestro país prometieron que se infundiría nuevo vigor  a la economía al levantar las sanciones, permitiendo que regresaran al país miles de millones de dólares en ingresos del petróleo y gas. Estas promesas no se han cumplido.  Los EE.UU. y Europa no han respetado su parte del acuerdo: continúan las sanciones en el sistema bancario y monetario.

Para atraer inversión extranjera, el gobierno ha intensificado su programa de privatización y reducción de los costos de la mano de obra. Este año, fueron despedidos los sindicalistas en la industria del petróleo. Por todas partes en este sector hay trabajadores que no han recibido salarios durante muchos meses.

Pregunta: UMMI ha podido comunicarse efectivamente con el movimiento sindical internacional, y en particular con IndustriALL Global Union. ¿Cómo pueden apoyarles los sindicatos de otros países?

MG: IndustriALL nos ha ayudado en varias campañas para reducir la presión sobre los sindicatos. Hemos tenido importantes reuniones de consulta con la dirigencia de IndustriALL y esperamos que esta solidaridad se extienda y se fortalezca constantemente.

Rogamos a las organizaciones sindicales internacionales en todo el mundo utilizar su influencia en importantes organizaciones como la OIT para presionar a las autoridades y empleadores de Irán a fin de conseguir que pongan en práctica los Convenios 87 y 98 de la OIT.

Creemos que la fuerza, influencia y éxito de un sindicato en cualquier parte del mundo también aporta fuerza a los sindicatos iraníes, incluyendo al Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos y Mecánicos de Irán, y celebramos ese hecho.

Autoridades interrumpen conferencia de mujeres sindicalistas en Bielorrusia

El día 27 de agosto, activistas del BITU, sindicato de Bielorrusia afiliado a IndustriALL Global Union, organizaron una conferencia sindical para evaluar los resultados de las actividades que había emprendido la red y para intercambiar ideas sobre planes para el futuro.
 
Cuarenta minutos después del inicio de la conferencia, el cuerpo de bomberos, policía y ambulancias llegaron al edificio, interrumpiendo la sesión y pidiendo que todos salieran del lugar. En vez de intercambiar opiniones sobre su trabajo y los planes para el futuro, los/las activistas tuvieron que esperar fuera del edificio. Media hora más tarde, se les dijo a los/las participantes que la conferencia no podía continuar. La razón que se dio para justificar la acción fue un supuesto incendio en el interior del baño de los hombres. Sin embargo, las personas que participaban en la conferencia no observaron ninguna evidencia de incendio ni humo, y ni siquiera se olía a quemado cuando estaban en la sala de conferencias. Por suerte, los/las activistas pudieron recurrir a otra opción, continuando su conferencia en la casa particular de una de las activistas.
 
Ya en la etapa previa de organización del evento, el BITU había enfrentado una serie de obstáculos administrativos. Para poder celebrar la conferencia, el sindicato tuvo que obtener numerosos permisos de las autoridades. Luego, el sindicato tuvo que entregar un programa muy detallado para unos poquitos invitados internacionales que asistieron a la conferencia.
 
Según los/las participantes, las autoridades constantemente han tratado de socavar su trabajo. A principios de este año, ocho mujeres activistas, también organizadoras de la conferencia de mujeres en Salihorsk, enfrentaron acusaciones de desorden público por publicar en línea un vídeo con duración de 14 segundos para protestar contra la elevación de la edad de jubilación en Bielorrusia. Todas recibieron una advertencia como sanción administrativa.
 
Las autoridades de Bielorrusia interfieren constantemente en los asuntos internos de los sindicatos independientes. Para llevar a cabo esta interferencia, se utilizan todos los medios, incluyendo presión administrativa, sabotaje al auténtico trabajo sindical, acoso a activistas sindicales: se hace todo lo posible para hacer callar a los trabajadores/as.
 
El caso de violaciones de la libertad sindical en Bielorrusia ha sido objeto de escrutinio constante de la Organización Internacional del Trabajo desde 2000, cuando los sindicatos presentaron su queja contra el gobierno de Bielorrusia. Desde ese entonces la situación  no ha cambiado mucho. En 2016 el caso de Bielorrusia figuraba nuevamente en el programa de la Conferencia Internacional del Trabajo. Esta vez, la queja se trataba de violación del Convenio de la OIT sobre el trabajo forzoso.