El derecho a rechazar un trabajo inseguro se sigue negando a demasiadas personas

El grupo de salud y seguridad de IndustriALL centra su atención en sectores en los que la seguridad suele sacrificarse en favor de los beneficios, como el de las materias primas críticas y el desguace de buques. En estas industrias, los trabajadores y trabajadores arriesgan su vida todos los días, y alzar la voz en materia de seguridad puede hacerles perder su fuente de ingresos. 

El desguace de buques suele considerarse el trabajo más peligroso del mundo. Los riesgos son extremos. A la falta de capacitación se suma la exposición a sustancias tóxicas, las caídas de chapas de acero y los accidentes fatales, que se producen con demasiada frecuencia. Tras una larga campaña de IndustriALL y sus afiliados, se ratificó el Convenio de Hong Kong para el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques, que entrará en vigor en junio de este año.

Se espera que la entrada en vigor del Convenio redunde en mejoras para la seguridad del sector. No obstante, siguen existiendo graves carencias. Si bien India ha propuesto una ley nacional para transponerlo a su propia legislación, esta no incluye ninguna referencia al derecho a rechazar un trabajo inseguro, a pesar de la intención del Convenio de Hong Kong de proteger a los trabajadores. 

“Si se implementa correctamente, el Convenio de Hong Kong tiene el poder de transformar el desguace de buques en una industria mucho más segura. Sin embargo, nos preocupa la voluntad política y la capacidad de las autoridades de los países donde se desguazan los buques para hacer frente al poder de los empleadores. Los sindicatos deben ser reconocidos como interlocutores clave. El Convenio tiene un enfoque descendente. Es necesario combinarlo con uno ascendente, impulsado por los trabajadores, para garantizar la seguridad en los centros de trabajo”,

declaró Walton Pantland, director del sector de la construcción naval y el desguace de buques de IndustriALL.

Lo mismo ocurre en la minería, especialmente en la extracción de minerales críticos para la transición verde. La demanda de cobalto, litio, níquel y otros materiales se está disparando, pero también lo están haciendo los informes de accidentes, derrumbes y exposición crónica al polvo y a productos químicos. Una Transición Justa implica el derecho de los trabajadores y trabajadoras a negarse a realizar trabajos inseguros. Sin protecciones sólidas, el costo humano podría ser devastador. 

El director de minería y salud y seguridad en el trabajo de IndustriALL, Glen Mpufane, afirmó:

“El derecho a rechazar el trabajo inseguro no es un privilegio, sino un derecho fundamental reconocido por la OIT y respaldado por el derecho internacional. En IndustriALL, seguiremos luchando por un futuro mejor, enfocándonos en las evaluaciones de riesgos y utilizando un enfoque centrado en los derechos humanos para la salud y la seguridad en el trabajo”.

El 28 de abril también se conoce como el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos y Heridos. Recordamos a los muertos y luchamos por los vivos, y reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por lugares de trabajo más seguros. Este año, esto también significa enfrentar amenazas nuevas y emergentes. IndustriALL apoya el llamado de la CSI a tomar medidas urgentes para proteger la vida y los derechos de los trabajadores en la era de la digitalización y la inteligencia artificial (IA). 

A medida que la IA se utiliza cada vez más en los lugares de trabajo, no siempre se emplea para ayudar a los trabajadores, sino para vigilarlos, controlarlos e incluso explotarlos. Aunque la IA esté impulsada por los datos, su impacto es profundamente humano y aumenta el riesgo de agravar los desequilibrios de poder existentes. Proteger los derechos de los trabajadores en la era de la IA significa garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y que la seguridad y la dignidad no se sacrifiquen en nombre de la eficiencia. 

La CSI está pidiendo:

“La inteligencia artificial no es un futuro lejano; ya está dando forma al presente. La pregunta es si los trabajadores y trabajadoras tendrán voz y voto en la forma en que esto determinará su futuro”,

expresó Kan Matsuzaki, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union.

Los sindicatos de la industria electrónica y de las TIC debaten el camino a seguir en épocas de incertidumbre

Al inaugurar la reunión, los copresidentes Masashi Jimbo y Prihanani Boenadi, junto con la secretaria general adjunta de IndustriALL, Christina Olivier, marcaron el tono del debate: los riesgos para los trabajadores del sector, que se encuentra en una encrucijada entre la innovación y la desigualdad, son más altos que nunca. Se trataron diversos temas candentes: desde los cambios en la cadena de suministro hasta los derechos laborales, la salud y la seguridad en el trabajo, incluida la salud mental, y el impacto de la inteligencia artificial.

Anne-Marie Chopinet, presidenta de la red del sector de las TIC de industriAll Europe, destacó los principales retos a los que se enfrentan las industrias eléctrica, electrónica y de las TIC en Europa, que incluyen las tensiones comerciales entre la UE y los Estados Unidos, la desregulación y la disminución de las inversiones. Hizo hincapié en la necesidad de la autonomía estratégica, la mejora de las competencias, una regulación más estricta de la inteligencia artificial y la mejora de las medidas de salud y seguridad en el trabajo, al tiempo que reafirmó el papel fundamental de los sindicatos en la protección de los trabajadores y la configuración de las políticas industriales.

Los debates arrojaron un mensaje clave: la mano de obra mundial del sector electrónico se encuentra sometida a presiones desde múltiples frentes. A pesar de los beneficios récord de las empresas, los salarios en los centros industriales siguen estancados. Según Alexander Ivanou, director del sector eléctrico, electrónico y de las TIC de

IndustriALL, los cambios en la cadena de suministro provocados por las tensiones geopolíticas y las políticas de exclusión de China han generado inestabilidad, al tiempo que han expuesto a los trabajadores a una menor protección y a la vulneración de sus derechos sindicales. 

Casper Edmonds, de la OIT, puso de relieve los principales retos en materia de trabajo decente, entre ellos el empleo atípico, las jornadas laborales prolongadas, los problemas de seguridad y salud en el trabajo y las violaciones de los derechos, especialmente en Asia, el principal centro industrial del sector. Hizo hincapié en la urgencia de reforzar las normas laborales y la diligencia debida en materia de derechos humanos para garantizar la equidad y la justicia social en las cadenas de suministro mundiales. 

IndustriALL está elaborando una guía práctica sobre salud y seguridad en el trabajo con perspectiva de género. El objetivo es abordar la exposición a productos químicos, la salud reproductiva y la violencia de género, cuestiones que afectan especialmente a las mujeres en la industria electrónica. Esta iniciativa forma parte de un proyecto más amplio que busca armonizar los esfuerzos intersectoriales en materia de salud y seguridad en el trabajo, en particular en las cadenas de suministro críticas de minerales y baterías. 

En referencia a la sindicalización como la tarea principal de los sindicatos a nivel mundial, el director de campañas, Walton Pantland, presentó una serie de herramientas para el desarrollo sindical en las cadenas de suministro, como el mapeo del poder, la investigación corporativa y diversas destrategias de movilización. 

Al final de la reunión, los participantes reconocieron que el contexto mundial está atravesando una etapa turbulenta, desde la escalada de aranceles hasta el cambio climático, pero que existe una oportunidad sin precedentes para reconstruir el sector desde cero. 

“Solo mediante la acción colectiva podremos lograr que las transiciones digital y ecológica beneficien a las personas, y no solo a las empresas,”

concluyó Christina Olivier.

Photo credit: Electronics factory worker, Cikarang, Indonesia © ILO/Asrian Mirza

Federaciones sindicales internacionales exigen justicia ante la represión de los derechos laborales en Bielorrusia

Los trabajadores y trabajadoras de Bielorrusia están siendo castigados simplemente por defender sus derechos. El informe describe un grave deterioro de las libertades fundamentales, dado que Bielorrusia sigue incumpliendo sus obligaciones internacionales y las recomendaciones de la OIT, sustituyendo la reforma por la represión. 

Desde el movimiento prodemocrático de 2020, el Gobierno ha desmantelado todos los sindicatos independientes: ha disuelto la BKDP y sus afiliados, como el Sindicato Libre de Trabajadores Metalúrgicos (SPM), el Sindicato Libre de Bielorrusia (SPB), el Sindicato Independiente de Bielorrusia (BNP) y el Sindicato Bielorruso de Trabajadores de la Industria Radioelectrónica (REP). Decenas de dirigentes sindicales y activistas han sido encarcelados bajo cargos falsos, entre ellos el presidente del BKDP, Aliaksandr Yarashuk, condenado a cuatro años por ejercer pacíficamente su labor de defensa de los derechos humanos.

Las nuevas leyes criminalizan la actividad sindical, la protesta y el apoyo extranjero. Se difama a los sindicalistas tildándolos de extremistas, mientras que las empresas obligan a los trabajadores a afiliarse a sindicatos progubernamentales, privándoles así de una representación real. 

No se trata de incidentes aislados, sino que forman parte de un ataque coordinado contra los sindicatos. Se encarcela a manifestantes pacíficos, se registran oficinas sindicales, se separan familias y se exilia o encarcela a los disidentes. “Bielorrusia está borrando la idea misma de sindicatos libres e independientes”, declaró el secretario general de IndustriALL, Atle Høie.

“No se trata solo de ataques contra organizaciones, son ataques contra personas, contra trabajadores y trabajadoras que solo quieren dignidad, seguridad y poder decidir sobre sus propias vidas.”

El movimiento sindical pide al EPU que inste a Bielorrusia a restablecer los sindicatos independientes, liberar a todos los sindicalistas encarcelados, derogar las leyes represivas y permitir el acceso de la OIT y la ayuda humanitaria.

El secretario general de la CSI, Luc Triangle, declaró:

“El brutal ataque del gobierno autocrático de Alexander Lukashenko a los sindicatos independientes en Bielorrusia es un ataque a la democracia misma. Pero el movimiento sindical mundial no se quedará de brazos cruzados. La solidaridad internacional es esencial para poner fin a esta represión y hacer que los responsables rindan cuentas. El coraje de los sindicalistas bielorrusos nos recuerda que el sindicalismo no es un crimen, es una piedra fundamental de la democracia.”

El 16 de abril, los afiliados de IndustriALL manifestaron su firme apoyo al movimiento sindical independiente y democrático de Bielorrusia mediante acciones de solidaridad, que incluyeron declaraciones de apoyo y cartas oficiales a embajadas de Bielorrusia. 

“No nos quedaremos callados. La injusticia debe combatirse en todos los foros, con todas las voces y por todos los medios, hasta que todos los sindicalistas encarcelados en Bielorrusia sean liberados, se restablezcan todos los sindicatos independientes y todas las trabajadoras y trabajadores puedan expresarse sin miedo. Solidaridad es más que una palabra: es una fuerza. Esta lucha continuará hasta que se haga justicia,”

 expresó Atle Høie.

IndustriALL y Sintracarbón piden a Glencore un diálogo significativo sobre los recortes de producción en Cerrejón Colombia

Glencore anunció que reducirá la producción de carbón en su mina Cerrejón, en Colombia, entre 5 y 10 millones de toneladas métricas este año. Cerrejón afirma que los recortes no afectarán a los compromisos sociales y medioambientales de la empresa. Sin embargo, Sintracarbón y las comunidades locales desconfían de los impactos que pueda ocasionar.

El sindicato y las comunidades solicitaron a Cerrejón que les brinde información más detallada sobre las consecuencias de la reducción, pero no obtuvo respuesta. La dirección de Cerrejón afirma que no dispone de dichos datos porque todas las decisiones las toma Glencore desde Suiza.

El fiscal de la junta directiva nacional de Sintracarbón, Igor Diaz, explicó que la situación surgió de manera tempestiva y que el documento que emitió la empresa para anunciar la reducción de la producción fue una sorpresa para los trabajadores:

“Queremos saber qué es lo que la multinacional Glencore está pensando respecto a su subsidiaria en Colombia, Cerrejón, cuál es su intención, porque el ejército de desempleados puede ser altísimo debido a estas decisiones.

Queremos saber si es una aplicación del plan de cierre de mina de Cerrejón previsto para 2034. Nosotros venimos trabajando la diversificación económica, pero aún no hay alternativas” dijo Diaz.

Por tal motivo, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie le escribió una carta al director ejecutivo de Glencore en Suiza, Gary Nagle, para solicitar más información sobre cómo prevé que los recortes en Cerrejón no afecten a los puestos de trabajo y a los compromisos medioambientales de la empresa. 

“Glencore ha demostrado en el pasado, en otras jurisdicciones que se enfrentaban a circunstancias similares, su capacidad para entablar un diálogo significativo con los trabajadores y las comunidades. En aras de la coherencia en la aplicación de sus políticas, pedimos a Glencore que garantice que sus planes para Cerrejón se caractericen por la transparencia” 

concluyó Høie en su comunicación.

Turquía: la democracia debe ser defendida y respetada

Estos actos en contra de políticos de la oposición se producen en el contexto de una campaña de intimidación, agresiones, detenciones e incluso encarcelamientos de otros políticos, entre ellos destacados líderes de partidos, periodistas, personal de ONG y compañeros sindicalistas, en los últimos seis meses. Tras las elecciones locales de 2024, varios alcaldes metropolitanos y de distrito fueron destituidos de sus cargos y reemplazados por administradores designados por el Gobierno.

Como país candidato a la adhesión a la UE comprometido con los criterios de Copenhague y miembro del Consejo de Europa, Turquía se ha comprometido a respetar y defender los valores democráticos, el Estado de derecho y los derechos humanos, incluidos los derechos fundamentales como la libertad de opinión, de expresión, sindical, de prensa y de reunión pacífica, y a aceptar el papel crucial que desempeña la oposición en una sociedad democrática. 

Las negociaciones para la adhesión de Turquía a la UE están estancadas desde 2016. La detención de Imamoglu y otras figuras plantea importantes interrogantes sobre el compromiso del Gobierno turco con la democracia y sus normas e instituciones, dado que los principales pilares de la democracia ya han sido mancillados. La UE no debe ignorar las graves violaciones de los valores fundamentales europeos, sino hacer del respeto de la democracia y los derechos humanos una condición para la cooperación. 

IndustriAll Global e industriAll Europe instan a la comunidad internacional y a la Comisión Europea a que tomen medidas y exijan a las autoridades turcas que respeten estos compromisos, los derechos de los funcionarios electos y el derecho a la manifestación pacífica, que deben respetarse plenamente, y reclaman la liberación inmediata de Imamoglu, así como de todos los demás líderes políticos y sociales y manifestantes pacíficos que han sido detenidos. 

La secretaria general de IndustriAll Europe, Judith Kirton-Darling, recuerda que, como país candidato a la UE y miembro del Consejo de Europa, Turquía debe respetar los valores fundamentales, como la libertad de expresión y la libertad de reunión, y aceptar el papel de la oposición política.

“Los sindicatos del país, como actores fundamentales en cualquier sociedad democrática, deben poder organizar libremente a los trabajadores y defender sus intereses, incluido el derecho a votar a los políticos de su elección”.

El secretario general de IndustriALL Global Union, Atle Høie, expresó:

“Turquía debe garantizar los derechos humanos y laborales fundamentales y restablecer los principios básicos de la democracia. La separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, al igual que el Estado de derecho y el derecho a un juicio justo, son elementos esenciales para una verdadera democracia. Los sindicatos y los derechos laborales deben ser uno de los pilares fundamentales de Turquía”.

La densidad sindical es clave para lograr una Transición Justa y proteger los derechos laborales

Los participantes identificaron varios motivos de preocupación: la pérdida de puestos de trabajo y de ingresos, la exclusión de los sindicatos de los procesos de diálogo social y la dificultad de sindicalizar a los trabajadores precarios. Se alcanzó un amplio consenso en torno a la necesidad de aumentar la densidad sindical y consolidar el poder de los sindicatos para hacer frente a estas cuestiones y garantizar una Transición Justa.

Sin una sólida presencia sindical, especialmente en los sectores de la energía y la minería, los empleadores y los Gobiernos suelen dejar de lado a los sindicatos en los debates sobre políticas. En muchos casos, en su lugar se invita a supuestos “expertos”, a pesar de que son los trabajadores de estos sectores los más directamente afectados por las políticas relativas a la transición.

“La densidad sindical es de suma importancia. La unidad entre trabajadores y sindicatos es esencial para crear una voz fuerte en favor de la Transición Justa, una voz que los Gobiernos y los empleadores no puedan ignorar”, 

expresó Kan Matsuzaki, secretario general adjunto de IndustriALL.


“Por ejemplo, algunas minas de níquel, fundamentales para la cadena de suministro de baterías, aún carecen de una representación sindical adecuada. Debemos sindicalizar a los trabajadores de los sectores del níquel y las energías renovables para garantizar un lugar en la mesa de negociación”. 

Los participantes hicieron hincapié en la necesidad de que los sindicatos desempeñen un papel activo, tanto dentro como fuera de los marcos políticos formales. Algunos ejemplos de ello son la Autoridad Australiana para una Economía Neutra en Carbono, los Comités de Capacitación Empresarial de Singapur y el Consejo Tripartito de Minería de Filipinas, todos los cuales ofrecen vías para la participación sindical a través de mecanismos institucionales.

En Indonesia, un sindicato logró, tras una eficaz campaña de sensibilización entre sus afiliados de base, integrar términos relacionados con la Transición Justa en convenios colectivos con empresas mineras. En Pakistán y Bangladesh, los dirigentes sindicales hicieron hincapié en la necesidad de abordar las causas estructurales de las emisiones vinculadas a la industrialización, así como pidieron que se movilizara a los sindicatos del sur global para cuestionar las soluciones políticas inadecuadas y crear conciencia en la opinión pública. 

Los participantes también destacaron las contradicciones en las iniciativas climáticas a nivel mundial, y señalaron el aumento de la producción de carbón en China, India e Indonesia, que en conjunto superó los 9000 millones de toneladas en 2024, a pesar de los compromisos globales asumidos en el Acuerdo de París para reducir las emisiones y limitar el calentamiento a 1,5 grados centígrados.

También se plantearon preocupaciones en torno a la inteligencia artificial y la automatización. Los sindicatos filipinos propusieron incluir una cláusula sobre “dispositivos de protección de la mano de obra” en los contratos colectivos para garantizar que los trabajadores no sean desplazados cuando se adopten nuevas tecnologías. Argumentaron que la Transición Justa debe utilizarse para fomentar la solidaridad entre los sindicatos y los aliados progresistas, y revitalizar el movimiento sindical. 

Un afiliado de IndustriALL en India negoció con éxito una serie de medidas con una empresa para reconvertir a los trabajadores y aumentar la productividad, lo que garantizó una reducción de la jornada laboral sin sacrificar puestos de trabajo. Otros afiliados indios establecieron paralelismos con revoluciones industriales anteriores e hicieron hincapié en que los retos actuales exigen respuestas sindicales unificadas y estratégicas. 

La conferencia concluyó con un llamado a la acción en el que se destacaron las estrategias clave para dar forma a una Transición Justa impulsada por los trabajadores:

  1. Abogar por políticas industriales sostenibles y centradas en los trabajadores
  2. Desarrollar e implementar marcos de Transición Justa
  3. Garantizar la participación de los sindicatos en la elaboración de políticas y la toma de decisiones
  4. Fortalecer la colaboración sindical a nivel regional, entre el norte y el sur, y entre los países del sur
  5. Impulsar políticas de apoyo y marcos de inversión
  6. Incorporar los derechos laborales en los acuerdos comerciales
  7. Lanzar campañas de sindicalización estratégica en el sector de las energías renovables
  8. Incorporar una perspectiva de género y cuestiones relacionadas con la juventud en la planificación de la Transición Justa

El Acuerdo, jurídicamente vinculante, promueve lugares de trabajo más más seguros

La tragedia desencadenó medidas sin precedentes para mejorar la seguridad en las fábricas, lo que condujo a la creación del Acuerdo de Bangladesh, ahora conocido como el Acuerdo Internacional. Una década más tarde, el Acuerdo, que es jurídicamente vinculante, ha aportado mejoras cuantificables y hecho que las fábricas de ropa sean más seguras para sus trabajadores y trabajadoras.
 
Estos son algunos de sus logros clave:

Las trabajadoras, que constituyen la mayoría de la mano de obra del sector de la confección en Bangladesh, han desempeñado un papel fundamental en estas mejoras. 

En 2022, el Acuerdo Internacional se extendió a Pakistán. En el marco del programa pakistaní, donde las mujeres representan alrededor del 11 % de la mano de obra del sector de la confección: 

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, expresó:

“El derrumbe del Rana Plaza sigue siendo un doloroso recordatorio del costo de la inacción, pero también representa un punto de inflexión. Gracias a los esfuerzos colectivos de los sindicatos, las marcas y los propios trabajadores, el Acuerdo ha contribuido a crear un sector más seguro en el que se tienen en cuenta las opiniones de las y los trabajadores y se empodera a las mujeres para que desempeñen un papel destacado en la creación de lugares de trabajo más seguros. Esperamos poder extender este caso de éxito a un país más en 2025”.

Sindicatos de Argentina toman acción contra las políticas de Javier Milei

Abril es un mes de lucha en Argentina, y los siguientes posiblemente también. Las centrales sindicales y los movimientos sociales desarrollan una serie de acciones para mostrarle al gobierno que el pueblo está unido.

Las tres centrales sindicales CGT, CTA-A Y CTA-T hicieron una demostración de fuerza el 9 de abril, al movilizarse de forma unificada al Congreso junto a grandes organizaciones sociales, representantes regionales de IndustriALL Global Union y varios sindicatos afiliados. La marcha se replicó en las principales ciudades de todo el país. Además, desarrollaron la tercera huelga general contra Milei, que consistió en un gran paro nacional de actividades de 24 horas, el 10 de abril. Se adhirieron una amplia cantidad de gremios estratégicos, que lograron afectar la movilidad, el acceso a servicios esenciales y paralizaron gran parte del país.

Las centrales sindicales publicaron distintos comunicados oficiales para explicar los motivos para desarrollar estas medidas de acción. Por ejemplo, denunciaron que el gobierno busca lograr el equilibrio fiscal a partir de políticas económicas de ajuste, del desmantelamiento del Estado, de sus organismos de control, de sus empresas y del abandono de la obra pública, lo cual multiplicó el desequilibrio social. Además, afirmaron que desfinancia la educación y la salud, ejecuta actos de represión injustificada, impone ajustes a los jubilados y límites a la negociación colectiva. 

Explicaron que actualmente aumentó el desempleo, el trabajo informal y la precarización laboral. Hubo una caída del poder adquisitivo de los salarios y de las jubilaciones. Además, tanto en grandes empresas como en las Pymes hay suspensiones, pérdidas de puestos de trabajo o cierres definitivos de empresas debido a la contracción del consumo interno sumado a la apertura de las importaciones y una recesión planificada.

Además, señalaron que, si persisten éstas mismas políticas públicas del gobierno de Milei, es posible que la industria argentina termine desapareciendo. Por eso, ven necesario impulsar el desarrollo de la industria nacional como vector de crecimiento, desarrollo y generador de trabajo genuino. El objetivo también es poner fin a los despidos tanto en el sector público como en el privado y establecer un plan nacional de empleo.

Por eso, las centrales sindicales anunciaron que nuevamente saldrán a la calle de forma unificada el próximo 30 de abril, en vísperas del Día internacional del trabajo, para expresar la profunda preocupación ante políticas que afectan los derechos fundamentales y contribuyen a un mayor quiebre en la sociedad. Reafirmarán su compromiso con la defensa colectiva de los intereses laborales y sociales como movimiento obrero organizado.

Finalmente, la oficial regional de IndustriALL, Julieta Avalos Abusharekh, expresó:

“Argentina se encuentra en un momento crucial bajo el gobierno de Javier Milei, ya que este busca eliminar derechos que han sido fundamentales e indiscutibles en el país durante décadas. Entre ellos, el derecho a la salud y educación pública gratuita, la capacidad de organizarse sindical y socialmente, el acceso a una jubilación digna, e incluso la soberanía nacional está siendo cuestionada. 

En otras palabras, Argentina está experimentando un retroceso que ni siquiera los regímenes militares lograron imponer con toda su fuerza represiva. 
Hoy, políticas claramente reaccionarias son promovidas y celebradas. No obstante, el paro demostró que miles de argentinos están decididos a construir un camino de unidad, buscando una salida colectiva con trabajadores organizados.”
 

Dirigente sindical bielorruso encarcelado gana el premio internacional Arthur Svensson por los derechos sindicales

Aliaksandr Yarashuk, presidente del Congreso de Sindicatos Democráticos de Bielorrusia (BKDP), vicepresidente de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y miembro del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha sido galardonado por su defensa inquebrantable de los derechos de los trabajadores y la democracia en Bielorrusia.

El comité que otorga el premio destacó lo absurdo del encarcelamiento de Yarashuk. Frode Alfheim, presidente del sindicato noruego Styrke y del Comité Svensson, declaró:

“Es totalmente inaceptable que un miembro del Consejo de Administración de la OIT se encuentre en prisión por defender los derechos de los trabajadores. El sindicalismo no es un crimen”.

El caso de Yarashuk se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza para los sindicalistas de todo el mundo, a medida que Bielorrusia continúa reprimiendo a la sociedad civil. Más de 40 dirigentes sindicales y activistas han sido encarcelados y todos los sindicatos independientes han sido disueltos por la fuerza. Los esfuerzos del régimen por silenciar a Yarashuk, incluso calificándolo de “extremista”, reflejan una peligrosa tendencia mundial contra la libertad sindical y de expresión.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, expresó:

“Los ataques contra los derechos sindicales en Bielorrusia se encuentran entre los peores que hemos visto en la historia moderna. Yarashuk encarna todo lo que los sindicatos representan y está dispuesto a luchar por ello, incluso bajo la peor opresión”.

Esta es la segunda vez que el premio Arthur Svensson se concede al movimiento sindical bielorruso. En 2021, se reconoció a la BKDP y a sus sindicatos afiliados, pero desde entonces la situación en el país se ha deteriorado aún más.

El premio Arthur Svensson, otorgado anualmente por Styrke y con un valor de NOK 500.000 (USD 47.000), se entregará en Oslo el 11 de junio de 2025. Yarashuk será homenajeado en persona o simbólicamente, dependiendo de sus circunstancias.

Fotografía: Salidarnast

Vidas salvadas, buques desguazados: el costo humano y la promesa del reciclaje de buques

Sin embargo, en las últimas dos décadas se ha producido una transformación. Gracias a la solidaridad internacional, la persistencia de los sindicatos y la organización de programas específicos de formación sobre salud y seguridad en el trabajo (SST), los trabajadores en India y, más recientemente, en Bangladesh, están transformando el sector del desguace de buques desde las bases.

Ahora, con la entrada en vigor del Convenio Internacional de Hong Kong para el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques (HKC), prevista para el 26 de junio de 2025, esa transformación se enfrenta a su prueba más importante y a su mayor oportunidad.

Un momento histórico para el desguace de buques

El HKC, adoptado por la Organización Marítima Internacional en 2009, establece normas globales sobre cómo deben desmantelarse los buques al final de su vida útil: de manera segura, sostenible y con protecciones tanto para los trabajadores como para el medioambiente. A partir de su entrada en vigor este año, se prohibirá operar a los astilleros que no cumplan con la normativa, lo que se espera que excluya a más de 100 astilleros de desguace solo en Bangladesh.

“La industria del desguace de buques desempeña una función vital para el medioambiente”,

expresó Atle Høie, el secretario general de IndustriALL Global Union.

“Pero no debe hacerlo a costa de la vida humana. El HKC representa una oportunidad para renovar el sector sobre unas bases justas, seguras y sostenibles, y los sindicatos son fundamentales en ese proceso”.

Desarrollo de capacidades en India

La transformación comenzó en Alang, Gujarat, donde se encuentra la mayor concentración de astilleros de desguace del mundo. A principios de la década de 2000, las condiciones eran extremadamente precarias, con frecuentes muertes, exposición a sustancias tóxicas y una ausencia total de capacitación formal o de representación de los trabajadores. En 2003, FNV Metaal e IndustriALL lanzaron un proyecto para cambiar esa realidad.

Para 2011, habían comenzado las primeras capacitaciones en SST. Estas pronto evolucionaron hacia un modelo orientado a la formación de futuros instructores, diseñado para crear un efecto dominó de conocimientos sobre seguridad en todos los astilleros. La Asociación de Trabajadores del Reciclaje de Buques de Alang Sosiya (ASSRGWA), que forma parte de la SMEFI, afiliada a IndustriALL, se convirtió en un socio clave, ya que colabora en la organización de sesiones sobre seguridad contra incendios, uso de equipos de protección personal e identificación de riesgos.

“Hace diez años, los sindicatos en Alang no eran considerados actores legítimos”,

declaró Walton Pantland, el director de construcción naval y desguace de buques de IndustriALL.

“Ahora, son interlocutores de confianza. Cuando hay un problema, no se limitan a escalarlo, sino que actúan como mediadores. Ese es el tipo de influencia que cambia vidas”.

Otro factor crucial para el cambio en India ha sido la aplicación de la normativa por parte del Gobierno. La Junta Marítima de Gujarat, un organismo regulador estatal, ha sido fundamental para presionar a los astilleros para que cumplan el HKC. Hoy en día, 115 de los 130 astilleros de desguace del país cumplen con el Convenio, y todos ellos se encuentran en Alang.

Un panorama diferente en Bangladesh

La situación en Chittagong, el centro de desguace de buques de Bangladesh, es muy distinta. Aquí, el cambio ha sido impulsado en gran medida por el sector privado, con un astillero destacado, PHP, que sirve como modelo de buenas prácticas. Su propietario, que también preside la federación de empleadores, ha promovido la implementación del HKC y realizado importantes inversiones en protocolos de seguridad sin prácticamente ninguna presión por parte del Gobierno.

“El Gobierno bangladesí no ha tomado la iniciativa como lo ha hecho el indio”,

explicó Ashutosh Bhattacharya, el secretario regional de IndustriALL.

“Muchos propietarios de astilleros se han resistido al cambio e incluso han presionado para retrasar la implementación del HKC por no estar preparados”.

A esto se suma que el sector ha sufrido una prolongada caída económica, impulsada por los bajos precios del acero, el auge del comercio mundial y la incertidumbre posterior a la pandemia de COVID-19. Los propietarios de los astilleros tienen pocos incentivos para invertir. Y los trabajadores, que en un momento llegaron a ser 60.000, ahora rondan los 20.000. Tras la entrada en vigor del HKC, esa cifra podría reducirse a tan solo 3000 o 4000. Si los astilleros no cumplen la normativa antes de junio, no podrán recibir buques para su desguace, lo que podría suponer un duro golpe para el sector.

Cabe señalar que los avances de Bangladesh hacia la preparación para el HKC han contado con el apoyo de un programa de cooperación quinquenal entre el Gobierno del país y Noruega. Se trata de un esfuerzo fundamental que, de no haberse llevado a cabo, podría haber impedido la entrada en vigor del Convenio y, con toda seguridad, habría hecho imposible que Bangladesh estuviera preparado.

Capacitación en Chittagong: sentando nuevas bases

Las iniciativas recientes demuestran lo que es posible lograr. En abril de 2025, IndustriALL y FNV llevaron a cabo dos sesiones de capacitación en profundidad sobre SST en Chittagong, en las que participaron 32 miembros de las afiliadas BMF y BMCGTWF. Estos encuentros, que se desarrollaron a lo largo de cuatro días, abarcaron desde el levantamiento seguro y el uso de equipos de protección personal hasta distintos métodos de aprendizaje para adultos y el diseño de cursos de capacitación.

A continuación, se realizó una inspección de cinco horas del astillero de PHP.

“Fue excepcional”,

dijo el experto en seguridad del FNV, Martijn van de Beurcht.

“Se aplicaron procedimientos de seguridad desde el casco hasta el puente. En este astillero es la norma, pero en muchos otros aún no lo es”.

Las capacitaciones también generaron conversaciones sobre cómo extender la seguridad impulsada por los sindicatos. Los participantes hicieron presentaciones sobre cómo transmitirían sus conocimientos a los demás, una piedra fundamental del modelo de formación de futuros instructores.

“Así es como se ve la solidaridad sindical internacional”,

afirmó Lennart Feijen, secretario de FNV Metaal.

“Sindicalistas holandeses que capacitan a trabajadores de Asia del Sur, quienes a su vez capacitarán a otros: es una cadena viva de empoderamiento”.

Una mesa redonda y conversaciones sinceras

La visita concluyó con una mesa redonda entre sindicatos, empleadores y representantes gubernamentales. Los debates se centraron en la representación en el lugar de trabajo, el papel de los sindicatos y la necesidad de una Transición Justa.

Uno de los principales resultados fue el consenso alcanzado en torno a la puesta en marcha del sistema de indemnización por accidentes laborales (EIS, por sus siglas en inglés), un mecanismo de protección social para los trabajadores que sufren una discapacidad o fallecen en el trabajo. Los empleadores manifestaron su interés en continuar las conversaciones y el cálculo de los costos.

Aun así, sigue habiendo problemas estructurales profundos. A diferencia de India, donde una sola central nacional organiza el sector, el panorama sindical de Bangladesh está fragmentado, con sindicatos locales que surgen y desaparecen en función de los niveles de empleo.

“Eso hace que sea casi imposible desarrollar una fuerza sostenida”,

expresó Bhattacharya.

Peor aún, los empleadores rara vez permiten a los sindicatos acceder a los astilleros, y los dirigentes sindicales suelen estar desconectados de los trabajadores a los que representan.

“En Bangladesh, los sindicatos no se toman en serio, y en parte es un problema interno”, dijo Bhattacharya. “Es necesario invertir en el desarrollo del liderazgo desde los niveles más básicos”.

¿Se avecina una tormenta o una oportunidad?

A nivel mundial, la industria del desguace de buques se está preparando para un posible auge. Después de años de recesión, las navieras cuentan ahora con un número récord de buques, muchos de los cuales tienen más de 25 años, la antigüedad habitual para el desguace.

Sin embargo, los aranceles impuestos por la administración de Trump a los productos chinos y el aumento de las tensiones regionales han generado incertidumbre. Las empresas están actuando con cautela. Sin embargo, cuando llegue el período de crecimiento, y la mayoría cree que así será, India estará en condiciones de recibir la mayor parte de los buques, gracias a su cumplimiento normativo y su capacidad.

“Hay una lista de espera de 15.000 buques que esperan ser desguazados”, explicó Pantland. “India está preparada desde el punto de vista legal, técnico e institucional. Bangladesh corre el riesgo de quedarse atrás”.

Mientras tanto, en Pakistán, aunque el Gobierno ha ratificado el HKC, ninguno de los astilleros cumple actualmente con sus disposiciones. Esto implica que la industria deberá suspender sus actividades hasta que se realicen mejoras significativas, y el futuro sigue siendo incierto.

Aunar esfuerzos en torno a una visión común

Para conmemorar la entrada en vigor del HKC, la ASSRGWA está organizando una concentración sindical en Alang, seguida de una conferencia tripartita con representantes de los empleadores y del Gobierno en junio. El mensaje es claro: para que el desguace de buques tenga éxito, todas las partes deben colaborar.

“Necesitamos sindicatos seguros y fuertes”,

expresó Atle Høie.

“Esa es la única forma en que esta industria puede ser verdaderamente sostenible”.

También hay planes en marcha para llevar a cabo un programa de mentoría transfronteriza, en el que sindicalistas indios con experiencia, como Vidyadhar Rane, el secretario general de ASSRGWA, viajarán a Bangladesh para ayudar a reforzar el poder de los trabajadores. Esta solidaridad regional es un pilar de la estrategia de IndustriALL, que vincula la capacidad local con las normas internacionales.

La Transición Justa debe incluir a los trabajadores

El desguace de buques está cambiando, no solo en volumen, sino también en su naturaleza. Los trabajos manuales no calificados están siendo sustituidos por puestos semicalificados y técnicos: cortadores con soplete, operadores de grúas, responsables de seguridad y gestores de cumplimiento. Sin embargo, si se excluye a la mano de obra de la configuración de ese futuro, la industria cambiará una forma de explotación por otra.

“La Transición Justa no es solo un eslogan”,

expresó Feijen.

“Significa una inversión real en capacitación, representación sindical y protección social. De lo contrario, esta industria repetirá sus peores errores”.

Hace veinte años, a los sindicatos no se les permitía entrar en los astilleros. Hoy están salvando vidas.

La lucha por un desguace de buques más seguro está lejos de haber terminado. Sin embargo, con cada programa de capacitación, cada avance en materia de políticas y cada trabajador empoderado para rechazar el trabajo inseguro, la industria se acercará más al futuro que merece.

“El objetivo no es solo el cumplimiento normativo”,

declaró Pantland.

“Se trata de lograr dignidad, seguridad y una voz real para los trabajadores. Eso es lo que estamos construyendo, buque por buque, astillero por astillero”.

Bangladesh Chittagong - Shipbreaking April 2025