Trabajadores latinoamericanos de metales básicos conforman un frente unido para enfrentar los desafíos del sector

La reunión regional tuvo como objetivo compartir información sobre la situación del sector en sus países y proyectar acciones concretas para defender la industria de metales básicos en la región y en los países productores.

El secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, dijo:

“Queremos que alcen sus voces, propuestas y compromisos para una acción sindical regional. Necesitamos actuar e influenciar a nivel regional para crear propuestas de política productiva y comercio intra regional para consolidar la industria de metales básicos y el trabajo decente.

Es importante colocarnos como trabajadores latinoamericanos del sur global y articular esta unidad de acción. Debemos ser productores de producción industrial para que nos traiga mayor renta y dignidad laboral a los trabajadores.”

Por su parte, Alexandre Fluret de Sydex (una consultoría dedicada a asesorar y apoyar a los representantes de los trabajadores y a las organizaciones sindicales) brindó un panorama de la industria de metales básicos a nivel regional y global.

Explicó que el mercado global de metales básicos atraviesa una situación compleja, caracterizada por fluctuaciones en los precios y un exceso de capacidad de producción, especialmente en países como China. Explicó que la producción mundial de acero bajó un 0,7 por ciento debido a China.

Sobre la región de América Latina y el Caribe, explicó que el consumo de acero es modesto y que la demanda tuvo un crecimiento muy ligero para algunos sectores con respecto a 2019, pero sigue siendo baja. La producción en la región es principalmente por vía de fundición pero sigue siendo baja a escala mundial; se trata de una región muy importadora que produce menos en relación con otras regiones. 

Los participantes mencionaron que la siderurgia mundial enfrenta un panorama incierto debido a las políticas agresivas del gobierno de Estados Unidos, como los aranceles impuestos por la administración de Trump, que afectan tanto a la producción como al comercio internacional. La política arancelaria de Estados Unidos ha tenido efectos negativos en varias economías de América Latina. 

Los delegados de la Union obrera metalúrgica (UOM, afiliada a IndustriALL en Argentina) explicaron que la participación de Argentina es más importante en las compras de aluminio que del acero. En relación con las ventas al exterior, EEUU es un destino importante en todas las ventas de aluminio: un 57 por ciento son hacia EEUU y se van a ver afectadas con los aranceles. 

Aseguraron que el principal impacto real va a ser sobre la producción, ventas y exportaciones de la empresa Aluar en Argentina. Destina el 70 por ciento de la producción a México y EEUU, y ya manifestó su preocupación por las medidas de Trump. Explicaron que la situación de la producción industrial de los metales básicos en Argentina está en baja y esperan una reducción de la demanda.

En tanto, los delegados de la Confederación nacional de los metalúrgicos de la CUT y de la Confederación nacional de los metalúrgicos de la Força Sindical (CNM/CUT y CNTM/FS, ambas afiliadas a IndustriALL en Brasil) señalaron que tienen producción de acero bruto, y que genera muchos empleos.

Sobre los aranceles de Trump, indicaron que el 54 por ciento de las importaciones de acero van a EEUU. Dijeron que las empresas de Brasil alegaron que el precio del acero ya era caro y la política de aranceles lo hace aún más. Los productos de producción nacional se encarecen, como autopartes, construcción civil etc.

Los dirigentes sindicales de Brasil aseguraron que están tomando algunas posiciones para tratar de mediar el conflicto y participar en el diálogo con la industria y el gobierno. Destacaron que están tratando de articularse como sector siderúrgico de Brasil de varias centrales sindicales y tienen una agenda con propuestas concretas para presentar en las mesas tripartitas cuando los llamen. 

Por su parte, los representantes del Sindicato nacional de trabajadores mineros metalúrgicos, siderúrgicos y similares de la República Mexicana (SNTMMSRM/Los Mineros, afiliados a IndustriALL en México) informaron que las políticas de Trump han generado mucha preocupación en el país por el 25 de incremento al acero y aluminio.

Esas exportaciones son aproximadamente el 83 por ciento de las ventas externas, que podría contribuir a una contracción del PIB. Además, la industria automotriz ve en riesgo miles de ingresos y empleos. La OCDE dice que México podría entrar en una recesión por estas medidas.

Los aranceles impuestos al acero y el aluminio impactan en las exportaciones de Argentina, Brasil y México, generando incertidumbre y afectando la producción industrial local. Los participantes estuvieron de acuerdo en que esta situación plantea la urgencia de diversificar los mercados y fortalecer las capacidades productivas internas, al tiempo que se aboga por una mayor cooperación internacional.

El diálogo entre los sindicatos y los gobiernos de América Latina es esencial para mitigar estos efectos y encontrar soluciones que beneficien a los trabajadores y la producción local. A su vez, afirmaron que buscarán entablar un diálogo con los trabajadores de EEUU y Canadá para trabajar juntos, hacer una declaración común para remarcar que esta política arancelaria no beneficia a nadie y ver cómo influenciar en el gobierno de Trump.

La ayuda humanitaria debe llegar al pueblo de Myanmar, no a la junta militar

Después del reciente terremoto de escala 7,7, en lugar de dar prioridad a los rescates y la ayuda humanitaria, el ejército intensificó los bombardeos aéreos sobre comunidades civiles, como en Chaung U (Sagaing), Phyu (Bago) y Naung Cho (Shan). Estos actos atroces, disfrazados de gestión de desastres, demuestran un flagrante desprecio por la vida y la dignidad humanas.

La historia de Myanmar nos recuerda dolorosamente cómo el régimen militar explota estos desastres y utiliza la ayuda humanitaria como arma política y militar, como sucedió con el ciclón Nargis (2008), el ciclón Mocha (2023) y el tifón Yagi (2024). Los recursos destinados a los supervivientes han sido desviados, restringidos o manipulados repetidamente en beneficio del régimen, lo que ha provocado un sufrimiento prolongado y un aumento del número de víctimas mortales.

El continuo desacato al derecho internacional y el total desprecio de las obligaciones internacionales por parte de los militares deberían alertar a la comunidad internacional, incluidas las agencias de la ONU, para que no sean utilizadas como instrumento para que las fuerzas armadas sigan imponiendo su voluntad al pueblo de Myanmar. El ejército debe hacerse a un lado para que la ayuda y la intervención humanitaria lleguen a toda la población, para que el pueblo pueda reconstruir su vida y sus medios de subsistencia en paz y democracia.

Por lo tanto, urgentemente:

Los trabajadores, las comunidades y los pueblos étnicos de Myanmar necesitan urgentemente ayuda y protección, no bombardeos y obstrucciones. La extraordinaria resistencia del pueblo, los grupos étnicos y la sociedad civil del país ante la adversidad demuestra su liderazgo en la prestación de ayuda humanitaria esencial. La declaración inmediata del GUN de un alto el fuego unilateral para facilitar la ayuda tras el terremoto contrasta fuertemente con la violencia continuada de la junta y su tardanza para suspender las operaciones militares.

La legitimidad y credibilidad de la acción humanitaria internacional dependen de que la ayuda se preste de manera responsable, decisiva y basada en principios. La comunidad internacional no debe repetir los errores del pasado que permitieron que la ayuda humanitaria empoderara a los opresores militares de Myanmar.

Como organizaciones sindicales que representan a los trabajadores de todo el mundo, reafirmamos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo de Myanmar y pedimos una presión internacional inmediata y sostenida para poner fin a esta crisis humanitaria.

El terremoto ha golpeado a comunidades que ya soportaban la brutal represión de la junta militar, que incluye asesinatos, trabajos forzados y desplazamientos. Sin embargo, frente a la devastación, el pueblo de Myanmar sigue mostrando una moral, una determinación y una unidad inquebrantables. Su determinación es una poderosa inspiración para el movimiento sindical mundial. La comunidad internacional debe apoyarlos, de manera clara, decisiva y sin demora, del lado de la justicia y la dignidad humana.

Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera

Confederación Sindical Internacional

Internacional de la Educación

UITA

Federación Internacional de Trabajadoras Domésticas

Internacional de Servicios Públicos

IndustriALL Global Union

Comisión Sindical Consultiva ante la OCDE

Federación Internacional de Periodistas

UNI Global Union

Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte

Foto: Mandalay, Myanmar, 28 de marzo de 2025: Un terremoto sacudió el centro de la ciudad y provocó el colapso de edificios. Los rescatistas ayudan a los heridos. Crédito: somkanae sawatdinak

El carbón está muerto, que viva el carbón: estrategias de los sindicatos del sur global

Según Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL Global Union, las principales cuestiones que se plantean en los debates son: “¿Puede el carbón ser limpio? ¿Tiene futuro? Además, ¿cuál es el papel del carbón en la descarbonización y la Transición Justa?” Estas fueron las preguntas clave que debatieron los más de 30 participantes, procedentes de sindicatos afiliados a IndustriALL y organizaciones de apoyo a los trabajadores de países del sur global en Asia, América Latina y África Subsahariana. Los sindicatos hicieron hincapié en que una Transición Justa de la generación de energía a partir de combustibles fósiles con alto contenido de carbono a economías sostenibles, cuyas fuentes principales sean las energías renovables, debe priorizar los intereses de los trabajadores.

Mpufane afirmó que el futuro del carbón debería debatirse en el contexto de una Transición Justa para los mineros del carbón y considerando las dinámicas de poder en la transición energética. Dijo que, en la mayoría de los casos, el norte global ejerce presión sobre el sur para que reduzca sus emisiones de carbono y, al mismo tiempo, utiliza otros combustibles fósiles:

“Estados Unidos, Canadá y Australia, los autodenominados líderes climáticos, han emitido el 60 % de las nuevas licencias de petróleo y gas desde 2020”, expresó.

Kemal Ozkan, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, declaró que una Transición Justa debe tener en cuenta la seguridad en el empleo, ya que la minería del carbón emplea a 7 millones de trabajadores en todo el mundo, de los cuales 2,5 millones están en el sur global. Argumentó que “una eliminación rápida del carbón conlleva el riesgo de una pérdida masiva de puestos de trabajo”. Los cierres de minas han tenido diversos costos sociales, que incluyen la pérdida de salarios, el colapso de comunidades y la destrucción de economías locales y regionales. Sin embargo, esto puede mitigarse mediante un plan de Transición Justa que proteja los intereses de los trabajadores, afirmó.

En el seminario en línea también se debatió cómo estaban respondiendo los sindicatos a los debates sobre el futuro del carbón. Igor Díaz dijo que el sustento de 80.000 personas en Colombia depende del carbón, pero que los anuncios de transición energética del Gobierno carecían de un plan concreto en materia laboral. En respuesta, los sindicatos propusieron subsidios para programas de reconversión profesional, inversión pública en investigación y desarrollo de carbón limpio, así como un plan de acción conjunto para políticas de transición inclusivas que protejan el bienestar de los trabajadores.

Martin Kaggwa, director del Instituto de Investigación Sam Tambani, afiliado al Sindicato Nacional de Mineros (NUM) en Sudáfrica, dijo que los sindicatos deben aprovechar el potencial de la tecnología para producir carbón limpio. Dio ejemplos de la tecnología de bucle químico directo del carbón (CDCL), un proceso que reduce las emisiones de carbono en un 40 % en comparación con la combustión tradicional. Afirmó que, si se aumenta la CDCL, hay posibilidades de que se pueda extender la vida económica del carbón. Esta tecnología se ajusta a los objetivos climáticos y ofrece oportunidades para concretar estrategias de transición para las economías dependientes del carbón en el sur global, explicó.

Una de las cuestiones planteadas en el seminario en línea es la protección de los derechos laborales en un contexto de recortes de gastos por parte de las empresas carboníferas. Busisiwe Matizerd, del NUM, afirmó que los sindicatos deben seguir luchando contra los recortes y las condiciones laborales precarias que varias de estas empresas imponen. Una de ellas es Seriti, que recientemente ha despedido a más de 1137 trabajadores en Sudáfrica.

En el seminario en línea se comentó que, en Indonesia, donde el carbón proporciona electricidad asequible y constituye el 60 % de la red eléctrica nacional, los sindicatos se resisten a la privatización de las empresas eléctricas públicas, ya que temen que la electricidad se encarezca para la clase trabajadora y los sectores más desfavorecidos.

Como forma de avanzar, las secretarías regionales de IndustriALL para América Latina y el Caribe, el Sudeste Asiático y África Subsahariana acordaron un plan de acción conjunto y respuestas coordinadas sobre la posición sindical entre países del sur sobre el futuro del carbón. Por su parte, los sindicatos acordaron documentar sus experiencias de transición locales, por ejemplo, las reformas estancadas de Colombia y las leyes laborales de Botsuana. También se coordinarán con grupos como Future Coal en cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza, y amplificarán las voces sindicales del sur global en lo que respecta a la urgencia de una Transición Justa para los mineros del carbón.

Foto: Mina de carbón en Etiopía, Flickr, Jasmine Halki

Sindicatos instan a tomar medidas enérgicas para proteger los empleos de la industria siderúrgica

Al igual que en años anteriores, los datos de la OCDE confirman que la capacidad mundial de producción de acero sigue creciendo a pesar de su débil demanda y de unas perspectivas económicas poco alentadoras. Para finales de 2024, la capacidad mundial de producción de acero había alcanzado los 2472 millones de toneladas métricas, y se espera que siga aumentando en los próximos años. Casi la mitad de esta producción se encuentra en China, donde la disminución de la demanda interna desde 2020 ha impulsado la producción hacia los mercados de exportación, lo que incrementa la presión sobre otras economías.

Al mismo tiempo, los nuevos aranceles comerciales, incluidos los aplicados entre las principales economías de la OCDE, están añadiendo más incertidumbre, lo que podría repercutir negativamente en la demanda y la inversión, poniendo en peligro los empleos en la industria siderúrgica a nivel mundial.

Los sindicatos siguen haciendo hincapié en que el exceso de capacidad de producción de acero y el aumento de las tensiones comerciales son solo una parte del problema; la otra es la debilidad de la demanda interna. Los representantes sindicales del Comité del Acero de la OCDE piden políticas industriales ambiciosas y exhaustivas para impulsar la demanda y establecer normas más estrictas mediante la incorporación de condiciones laborales y ambientales. También instan a las grandes empresas a reinvertir sus beneficios en tecnologías novedosas y ecológicas para impulsar el crecimiento económico sostenible y provocar efectos beneficiosos indirectos en otros sectores.

Por el momento, las respuestas de las principales economías de la OCDE varían. En Estados Unidos, el aumento de los aranceles va acompañado de esfuerzos para hacer retroceder los proyectos de energía limpia e industriales aprobados en virtud de la Ley de Reducción de la Inflación. En la Unión Europea, el aumento de la flexibilidad fiscal para el gasto en defensa puede no ser la mejor solución para aumentar la producción del continente. Esto se debe a que la gran mayoría de los bienes de defensa se importan de fuera de la UE, y la desvinculación de los proveedores estadounidenses, junto con la ampliación de la capacidad de producción militar europea, podría llevar muchos años. Mientras tanto, otras prioridades urgentes, como los fondos de cohesión social y la inversión en infraestructura, salud y educación, quedan cada vez más relegadas en la agenda.

Veronica Nilsson, secretaria general del TUAC, expresó: 

“Como demuestra el caso del acero, una inversión pública inadecuada y un bajo consumo privado hacen que las industrias nacionales estén más expuestas en momentos de mayores tensiones comerciales. En lugar de perseguir la consolidación fiscal, limitar la inversión pública y devaluar los salarios mediante reformas del mercado laboral que reduzcan la protección laboral y el poder de negociación de los trabajadores, los Gobiernos deberían aplicar políticas fiscales expansivas y estrategias industriales específicas que refuercen la capacidad de recuperación nacional al tiempo que protegen los empleos de calidad y los derechos de los trabajadores”.

Christina Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL Global Union, declaró:

“Los Gobiernos deben adoptar estrategias industriales proactivas en las que se alineen los objetivos económicos, ambientales y sociales. El acero es la columna vertebral de nuestras economías: proteger el sector significa proteger a los trabajadores, las comunidades y el futuro de la industria manufacturera”.

Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe, concluyó: 

“La industria siderúrgica europea se encuentra en una encrucijada. Si no se toman medidas urgentes para impulsar la demanda y garantizar la inversión, corremos el riesgo de perder capacidad industrial crítica y empleos de alta calidad. No se puede dejar que los trabajadores paguen el precio de las tensiones comerciales y la incertidumbre económica. Necesitamos una política industrial coordinada a nivel de la UE que salvaguarde los empleos de calidad y convierta en realidad la promesa de una Transición Justa”.

16 de abril: día de acción por los derechos sindicales y la democracia en Bielorrusia

El caso más sonado es el de Aliaksandr Yarashuk, expresidente del BKDP y miembro del Consejo de Administración de la OIT, que, junto con el vicepresidente del BKDP, Siarhei Antusevich, y otras personas, fue condenado a duras penas de prisión simplemente por defender los derechos laborales.

No podemos permitir que estas injusticias pasen desapercibidas o queden sin respuesta. Por este motivo, solicitamos urgentemente su apoyo a una campaña iniciada por el Congreso Bielorruso de Sindicatos Democráticos (BKDP), una central sindical nacional independiente afiliada a la Confederación Sindical Internacional (CSI). Entre sus miembros, tres son afiliados de IndustriALL Global Union, con los cuales nos mantenemos unidos en la exigencia de justicia para nuestros compañeros y compañeras sindicalistas en Bielorrusia, que están sufriendo una dura represión.

Cómo apoyar la campaña

Esta campaña va más allá de Bielorrusia: se trata de defender los derechos laborales fundamentales en todas partes. Cuando se ataca a uno de nosotros, todos estamos en peligro. Demostremos que el movimiento sindical internacional está unido en solidaridad.

Infórmenos de las acciones que haya tomado y etiquete a IndustriALL en las redes sociales.

Liberan de la cárcel a dirigente sindical en Bangladesh, pero la lucha continúa

El 8 de marzo, el personal de Polo Composite se manifestó contra las deudas salariales y los despidos ilegales. La dirección reprimió brutalmente la protesta y los miembros propuestos para el comité sindical recibieron agresiones físicas y se los despidió ilegalmente. Se acusó a Kabir Hossain de provocar disturbios laborales y violencia, así como de robar activos por un valor de 25 millones de BDT (USD 203.532). El 12 de marzo, la policía allanó la oficina de la NGWF en Savar, confiscó documentos sindicales, destrozó la oficina sindical y detuvo ilegalmente a Hossain, al presidente y al secretario general sindicales propuestos en Polo Composite. Más tarde se los arrestó en el marco de una demanda presentada por la dirección.

Desde que la NGWF comenzó a trabajar para sindicalizar a los trabajadores de Polo Composite, la dirección no ha dejado piedra sin remover para hostigar e intimidar a los miembros propuestos del comité sindical, incluidos el presidente y el secretario general. En noviembre del año pasado, cuando los trabajadores hicieron huelga para exigir los salarios pendientes de octubre, la dirección contrató matones para romper la huelga y presentó acusaciones falsas contra ocho trabajadores, incluidos el presidente y el secretario general sindicales propuestos. Se los acusó de bloquear la puerta de la fábrica, obstruir la entrada de trabajadores y funcionarios, conspirar con extraños para ingresar en la fábrica, atacar al encargado de seguridad, vandalizar bienes de la oficina y robar muebles de oficina.

A los ocho trabajadores tampoco se les pagó los salarios pendientes. Esto se ha convertido en una tendencia en Polo Composite; cuando los trabajadores alzan su voz contra las prácticas laborales injustas, se encuentran con despidos, ataques físicos y cargos penales.

La NGWF ha presentado varias denuncias contra la empresa ante la BGMEA, además de llevar el caso a los tribunales laborales. Actualmente, 17 denuncias de trabajadores se encuentran pendientes con la BGMEA.

Amirul Haque Amin, presidente de la NGWF, manifestó:

“Es evidente que los propietarios de fábricas de ropa están tratando de silenciar las voces de los trabajadores e intimidar a los dirigentes sindicales. Condenamos enérgicamente la detención ilegal de Kabir Hossain. A pesar de una orden de libertad bajo fianza, la dirección de la empresa bloqueó dos veces su liberación de la cárcel. Instamos a la dirección y a las autoridades estatales a respetar el derecho fundamental de los trabajadores a formar y afiliarse a sindicatos sin temor a la persecución”.

La libertad bajo fianza de Kabir Hossain en la falsa acusación viene con la condición de que, si se le acusa nuevamente de ese “delito”, no se le concederá la libertad bajo fianza la próxima vez. Según los funcionarios de la NGWF, Hossain continúa enfrentando amenazas y vigilancia por parte de la dirección y, por lo tanto, no puede continuar el trabajo sindical en el lugar.

El secretario regional de IndustriALL para Asia del Sur, Ashutosh Bhattacharya, declaró:

“Celebramos la lucha de los trabajadores de Polo Composite y nos solidarizamos completamente con la NGWF. Pedimos al Gobierno de Bangladesh que examine el asunto de inmediato, ya que va en contra de los compromisos asumidos en la Hoja de ruta de la OIT”.

Fotografía: trabajadores saliendo de la fábrica, Bangladesh. Crozet M. / OIT

Sindicatos belgas exigen que se deje de fabricar uniformes militares en Myanmar

Desde el golpe de Estado de 2021, Myanmar ha estado bajo el yugo de una junta militar que ha sido responsable de una represión generalizada, desplazamientos masivos y la supresión de los sindicatos independientes y, con ello, de los derechos de los trabajadores. A pesar de las pruebas abrumadoras de las continuas violaciones, Sioen ha seguido produciendo uniformes para el ejército belga en una fábrica de la ciudad de Yangón, bajo la ley marcial vigente en el país.

Para los sindicatos, las actividades industriales de Sioen en Myanmar no solo legitiman la dictadura militar, sino que también financian indirectamente su violento Gobierno. “Es inaceptable que el dinero de los contribuyentes belgas apoye a un régimen que asesina a civiles y persigue a trabajadores”, declararon en un comunicado los sindicatos FGTB, CSC y CGSLB, todos ellos afiliados a IndustriALL.

En 2021, IndustriALL lanzó una campaña mundial para instar a las marcas de ropa a irse de Myanmar. Muchas empresas importantes, como H&M, Inditex, Lidl y C&A, se han retirado desde entonces. Sioen, sin embargo, ha rechazado las repetidas peticiones del sindicato para que siga su ejemplo.

En una reunión reciente con el director ejecutivo de Sioen, Bart Vervaeke, y la directora general, Michèle Sioen, dirigentes sindicales belgas reiteraron su demanda de que la empresa suspenda sus operaciones en Myanmar hasta que se restablezcan la democracia y los derechos laborales. Propusieron trasladar la producción a otras fábricas de Sioen en Túnez o Indonesia y ofrecer una compensación temporal a los trabajadores birmanos.

Los sindicatos se comunicaron con el ministro de Defensa belga, Theo Francken, para manifestarle que el aumento de 4500 millones de euros en el presupuesto de defensa propuesto por el Gobierno no debe utilizarse para apoyar la explotación de la mano de obra extranjera o los regímenes opresivos. Piden cláusulas más estrictas sobre derechos humanos en la contratación pública y el respeto obligatorio de los derechos humanos a lo largo de las cadenas de suministro.

“El Gobierno afirma que este gasto tiene como objetivo fortalecer la industria belga. Entonces, que beneficie realmente a los trabajadores belgas y que no se haga a costa del sufrimiento de los demás”, 

expresaron los sindicatos.

“El llamado de IndustriALL a una salida responsable de Myanmar no cambiará hasta que las empresas retiren su producción del país. Ante la abrumadora evidencia de violaciones de derechos humanos y laborales, algunas de las marcas más grandes ya se han ido. Las que siguen produciendo en Myanmar claramente anteponen sus beneficios a la vida humana”,

declaró Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

El renacimiento nuclear plantea problemas de seguridad y laborales

En la reunión se analizó la realidad actual del sector nuclear a nivel internacional y se reforzó el papel de los sindicatos para lograr una transición energética justa y segura.

En su discurso de apertura, la directora de energía de IndustriALL, Diana Junquera Curiel, presentó un panorama general del sector energético a nivel mundial y señaló que los combustibles fósiles siguen siendo dominantes a pesar del desarrollo de las fuentes renovables. Agregó que varios países han demostrado un interés renovado por la energía nuclear debido a su potencial para generar energía confiable y de bajas emisiones, aunque plantea importantes desafíos a nivel laboral y social.

Se destacó una iniciativa reciente relativa al desarrollo nuclear que implicó un compromiso asumido a mediados de marzo por parte de un grupo intersectorial, que incluye a Google, Amazon, Meta, 14 instituciones financieras mundiales, 140 empresas nucleares y 31 países. Esta alianza busca fomentar que la capacidad nuclear se triplique para 2050, con el objetivo de satisfacer una demanda de electricidad que no para de crecer, en particular para los centros de datos de uso intensivo de energía.

Kazuo Kawano, del sindicato japonés DENRYOKU SOREN, presentó la estrategia de Japón para reiniciar los reactores con estándares de seguridad más estrictos y trabajar, a su vez, para reconstruir la confianza pública después del desastre de Fukushima en 2011. Japón también está invirtiendo en tecnologías nucleares de próxima generación y restaurando su cadena de suministro nuclear.

El presidente del DENRYOKU SOREN, Moriya Mibu, dio la bienvenida a los participantes de los demás países y destacó el valor de esta instancia de intercambio, que implicó además la visita al sitio de la central nuclear de Fukushima Daiichi.

“La energía nuclear es una tecnología que debe ser gestionada por actores democráticos y orientados a los derechos humanos”, 

señaló, enfatizando la importancia de mantener el diálogo sindical a nivel internacional.

La delegación ucraniana informó sobre el impacto brutal de la guerra: instalaciones ocupadas, trabajadores secuestrados, ataques con aviones no tripulados y continuas violaciones de las normas internacionales. A pesar de estas condiciones, los sindicatos ucranianos continúan trabajando arduamente para representar a los trabajadores.

Valery Matov, copresidente del sector nuclear de IndustriALL, expresó:

“Hemos confirmado que el sector nuclear está pasando por un nuevo renacimiento, y es muy importante mejorar el intercambio de información entre nosotros, teniendo en cuenta la situación actual en todo el mundo. También nos gustaría que el sector del uranio recibiera un nuevo impulso para su desarrollo. Muchas gracias a IndustriALL y a nuestros compañeros japoneses por esta reunión de alto nivel”.

Las presentaciones de los países pusieron de manifiesto diversos problemas en todas las regiones:

Aniversario del accidente nuclear de Fukushima

El 26 de marzo, la delegación visitó el Museo de la Memoria del Gran Terremoto del Este de Japón y el Desastre Nuclear en Fukushima y luego se alojó en J-Village, un complejo deportivo que se utilizó como base de estabilización nuclear tras el desastre de 2011. Desde entonces, el lugar se restauró y es un símbolo de la recuperación regional.

Al otro día se organizó una visita técnica a la planta de Fukushima Daiichi, donde los expertos detallaron los esfuerzos de desmantelamiento actuales, que incluyen actividades de gestión de residuos y tratamiento de aguas contaminadas, y el desafío de eliminar el combustible nuclear fundido, un proceso sin precedentes que se prevé que lleve de 30 a 40 años. Quedan aproximadamente 880 toneladas de combustible fundido dentro de los reactores 1, 2 y 3.

La reunión finalizó con un llamado a expandir la red del INWUN, incluir sindicatos de la minería del uranio y fortalecer la colaboración en los períodos entre reuniones. La salud y la seguridad, la capacitación de los jóvenes y el apoyo a los trabajadores afectados por el cierre de plantas se identificaron como prioridades urgentes.

La lucha contra la violencia y el acoso basados en género en las fábricas proveedoras de H&M en Bangladesh

En 2023, en el marco del acuerdo marco global (AMG) entre IndustriALL Global Union, IF Metall y H&M, se elaboraron las directrices de H&M Group e IndustriALL sobre violencia de género y acoso sexual. En consonancia con el Convenio 190 y la Recomendación 206 de la OIT, estas pautas ayudan a los proveedores de la empresa a prevenir, detectar y abordar la VABG en el lugar de trabajo.

Aunque las directrices están disponibles para todos los proveedores, el Comité Nacional de Supervisión (CNS) en Bangladesh, creado en virtud del AMG, se ha encargado de implementar las directrices en profundidad en ocho fábricas proveedoras de H&M en los últimos dos años. Esto ha implicado una investigación en profundidad sobre la situación de la violencia de género en las fábricas, así como la realización de talleres de capacitación exhaustivos para crear conciencia sobre el tema y proporcionar directrices a los trabajadores y la dirección. Este año, se añadirán otras diez fábricas a la lista.

Durante estas capacitaciones, las trabajadoras hablaron de sus experiencias de acoso y abuso en las fábricas, que van desde abusos verbales, comentarios ofensivos sobre su cuerpo, especialmente durante el embarazo, hasta manoseos y bofetadas, entre otros. También afirmaron que los hombres en puestos de autoridad intentan mantener relaciones sexuales con ellas y que, si no acceden, corren el riesgo de que las despidan o de que les aumenten los objetivos de producción.

Los talleres suelen comenzar con una negación por parte de la dirección de que tales incidentes ocurran en sus fábricas. Sin embargo, a medida que avanzan las sesiones, los participantes llegan al consenso de que estos incidentes no deberían ocurrir y que se deben tomar medidas para prevenirlos.

Las directrices sobre VABG detallan los mecanismos para prevenirla en el lugar de trabajo, así como sistemas de investigación, seguimiento y control de los casos. Disponen que las fábricas deben tener una política de VABG con la que todo el personal y la dirección deben estar familiarizados.

Como parte de la prevención, las directrices exigen una labor constante de concientización, así como la identificación y mitigación de los riesgos de este tipo de violencia.

En 2009, una orden judicial estableció que crearan comités contra el acoso sexual en todos los lugares de trabajo para investigar los casos de violencia de género.

La justicia ordenó que estos comités recibieran quejas, investigaran los casos y presentaran informes anuales al Gobierno. Sin embargo, la falta de aplicación de la orden y la poca funcionalidad de los comités, junto con su limitada autoridad para investigar los casos de VABG, han sido objeto de constantes críticas por parte de los sindicatos.

Además, el estigma que conlleva denunciar el acoso sexual disuade a quienes lo sufren de hacerlo.

Nazma Akhter, miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL y presidenta de la Federación Sommilito Garments Sramik, expresó:

“Las directrices y los programas de capacitación de H&M e IndustriALL sobre la VABG serán cruciales para dotar a las y los trabajadores, los organizadores sindicales y el personal directivo de las herramientas para comprender el problema y desarrollar estrategias conjuntas para luchar contra la VABG en las fábricas proveedoras de H&M”.

Trabajadores metalúrgicos italianos en huelga por negociaciones justas

Los trabajadores marcharán a nivel nacional, con el claro mensaje de que no aceptarán el estancamiento salarial ni las concesiones que deterioren su nivel de vida. Además, exigen medidas contra la inseguridad laboral y mejores protecciones en el lugar de trabajo.
 
Las federaciones sindicales FIOM, FIM y UILM, afiliadas a IndustriALL Global Union e industriAll European Union, convocaron la huelga en respuesta a la negativa del empresariado a entablar un diálogo constructivo. Su incapacidad para ofrecer un contrato justo pone en peligro los salarios y los derechos laborales, lo que ha provocado un descontento generalizado.
 
Las negociaciones del convenio colectivo comenzaron el 30 de mayo de 2024. El 12 de noviembre, tras ocho rondas de debates, Federmeccanica y Assistal propusieron un acuerdo que vinculaba los aumentos salariales únicamente a los índices de inflación. Según los sindicatos, este planteo entraña el riesgo de que se produzca un estancamiento salarial y va en detrimento de los acuerdos anteriores de 2021.
 
Como respuesta, la FIOM, la FIM y la UILM organizaron 16 horas de huelgas entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, que incluyeron la suspensión de las horas extras y los acuerdos de trabajo flexible. Sin embargo, los empleadores se han mantenido firmes, lo que provocó la escalada del conflicto con la huelga del 28 de marzo.
 
Federmeccanica y Assistal han alegado dificultades económicas y ofrecido un aumento salarial vinculado al Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA), por un total de EUR 173,37 (USD 187,09) a lo largo de cuatro años (2025-2028), junto con prestaciones flexibles y una mejor cobertura de seguro. Sin embargo, los sindicatos sostienen que estas medidas no garantizan salarios justos ni seguridad laboral.

IndustriAll European Trade Union e IndustriALL Global Union apoyan plenamente a la FIOM, la FIM y la UILM en su lucha.

“Respaldamos firmemente las demandas de los trabajadores de aumentos claros y tangibles de los salarios mínimos contractuales, ya que esto garantizará que superen la inflación para proteger su poder adquisitivo. Además, apoyamos sus medidas para ampliar los derechos laborales, combatir la inseguridad laboral, reducir las horas de trabajo y reforzar la protección de la salud y la seguridad, tanto en los lugares de trabajo como en los acuerdos contractuales”, 

declaró Atle Høie, secretario general de IndustriALL.

“Apoyamos a nuestros compañeros italianos y su lucha contra el deterioro del nivel de vida. Nos sumamos a su pedido de renovación del convenio colectivo nacional y enviamos toda nuestra solidaridad por la huelga de ocho horas del 28 de marzo”,

afirmó Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe.