Tailandia: fabricante de autopartes Y-Tec despide a trabajadores/as por formar sindicato

La compañía Y-Tec utilizó CCTV para vigilar a los miembros del sindicato, los sometió arbitrariamente a pruebas para detectar el consumo de drogas, despidió a algunos y obligó a otros a renunciar; además, acusó de difamación al presidente del sindicato por un mensaje enviado a los medios sociales.

Las plantas del fabricante de piezas de automóviles, situadas en Prachinburi, Tailandia, son propiedad de Yamashita Rubber. La empresa emplea a unos 2.000 trabajadores/as, y produce tubos de manguera, soportes del motor, casquillos de suspensión y amortiguadores dinámicos para Daihatsu, Isuzu, Suzuki, Sanyo y varias otras marcas. Cuenta con dos plantas en Prachinburi, inauguradas en 1997 y 2013.

Las plantas de Prachinburi forman parte de una zona industrial con una serie de empresas interrelacionadas que operan en las mismas cadenas de suministro. No se ha reconocido oficialmente al sindicato, pero a veces los trabajadores/as organizan protestas y huelgas espontáneas, protestando por las malas condiciones de trabajo.

La Confederación de Trabajadores de la Electrónica, Electrodomésticos, Metalúrgicos y del Sector Automotriz (TEAM) de Tailandia, organización afiliada a IndustriALL Global Union, ayudaba a los trabajadores/as a crear y registrar un sindicato.

A principios de diciembre de 2016, los trabajadores/as manifestaron su desconformidad por la falta de pago de un beneficio que la empresa les había prometido. La situación se agravó después de una provocación física por parte del director de recursos humanos, y se llamó a la policía, los militares y los guardias de seguridad para resolver la situación.

Siete trabajadores fueron nombrados para representar a la fuerza de trabajo en las negociaciones. El 26 de diciembre, completaron el registro formal del Sindicato de Trabajadores de Autopartes de Prachinburi, logrando la afiliación de miembros, y solicitando reconocimiento por parte de Y-Tec.

La respuesta inmediata de la compañía fue separar a los miembros del sindicato del resto de la fuerza de trabajo, asignándoles turnos de noche. La empresa llamó a reunión a un grupo de 90 trabajadores/as que habían participado en la protesta; en esa reunión la empresa les pidió renunciar al trabajo por haber “destruido las relaciones laborales”.

Cuando los trabajadores/as se negaron a obedecer la voluntad de la empresa, la compañía obligó a 32 miembros a renunciar debido a supuesta "reestructuración". La empresa les ofreció a los trabajadores/as un pago, bajo la condición que si no lo recibían serían despedidos.

Aunque 22 trabajadores/as aceptaron la oferta de la empresa, el sindicato presentó una queja ante el Comité de Relaciones Laborales (LRC), organismo gubernamental de arbitraje laboral. La compañía intensificó su presión al sindicato, ofreciendo coimas al presidente para disolver el sindicato, instalando cámaras de vídeo para grabar la actividad de miembros del sindicato y realizando exámenes de detección de drogas.

La compañía también intentó sobornar a algunos miembros del sindicato para animar a otros a renunciar. Cuando esto no resultó, la empresa aumentó el monto de la coima a US$ 6.000 por persona. Cuatro empleados aceptaron esta oferta.

En ese momento, el LRC tomó una decisión a favor de los trabajadores/as, exigiendo la reincorporación de la fuerza laboral que había sido despedida; sin embargo, la empresa no cumplió la orden del LRC, presentando una apelación legal.

El Presidente del sindicato, Ruangsak Klaimala, fue trasladado de su cargo como supervisor para ejercer un trabajo manual recién creado, con un salario más bajo. Después de que Klaimala presentara una queja al LRC, la compañía impuso una acusación de difamación en su contra por un mensaje que escribiera en los medios sociales, y luego lo despidió porque tenía cargos criminales en su contra.

La compañía también ha presentado cargos por difamación contra un académico que escribió un artículo criticando sus prácticas.

IndustriALL ha dirigido una carta a Yamashita, solicitando intervención de la empresa matriz.

Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL, escribió lo siguiente:

“IndustriALL Global Union pide urgentemente a Yamashita Rubber que intervenga en Y-Tec para establecer las estructuras necesarias para realizar un diálogo, cooperación entre la dirección y el sindicato, y plena cooperación con el Comité de Relaciones Laborales de Tailandia en el proceso de mediación, garantizando pleno respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras”.

En 2015, IndustriALL presentó una queja contra Tailandia ante la OIT por no respetar las normas internacionales del trabajo.

Los sindicatos mundiales instan a más marcas a firmar el nuevo Acuerdo de Bangladesh

Hasta ahora, cerca de 50 marcas que se proveen de 1.173 fábricas de prendas de vestir se han comprometido a firmar el Acuerdo de 2018 con la IndustriALL y la UNI. El Acuerdo de 2018 extiende el compromiso legalmente vinculante para la seguridad de las fábricas en Bangladesh tres años más.

La IndustriALL y la UNI pidieron a las marcas que firmaran el Acuerdo de 2018 para el 7 de octubre, Día Mundial del Trabajo Decente, pero muchas no lo han hecho, lo que muestra su falta de compromiso para mantener el rumbo con el fin de evitar otra tragedia como la del Rana Plaza.

La lista completa de las 46 marcas firmantes del Acuerdo de 2018 puede encontrarse aquí, y una lista de las marcas que NO han firmado el Acuerdo de 2018, aquí.

Jenny Holdcroft, secretaria general adjunta de la IndustriALL Gobal Union, dijo:

"El Acuerdo ha sido un éxito para mejorar la seguridad en 1.800 fábricas de ropa, pero hasta que no haya un sistema fiable de regulación en Bangladesh no podemos estar seguros de que no resulte inútil toda la gran labor realizada en los últimos cuatro años.”

El primer Acuerdo de Bangladesh, que expira el próximo mes de mayo, se puso en marcha a raíz del derrumbe del Rana Plaza en abril del 2013, en el que murieron 1.134 trabajadores y 2.500 más resultaron heridos.

El Acuerdo de 2018 se basa en los logros del primero. Añade nuevas protecciones y garantiza la inspección y renovación de muchas más fábricas, pues las marcas firmantes incorporan a los proveedores.
 

La vicesecretaria general de la UNI, Christy Hoffman, dijo:

"Sería irresponsable abandonar los progresos obtenidos con el Acuerdo. Como lo muestran dos trágicos incidentes acaecidos en los últimos meses, hay que continuar la labor del Acuerdo, y ampliar su alcance. Al acercarse la temporada de fiestas, es el mensaje que a nuestro juicio deben transmitir los clientes a las marcas.”

El primer Acuerdo cubre las instalaciones de confección de prendas de vestir, en tanto que el segundo permite incluir a los proveedores que producen textiles para el hogar, hilados, telas y otros productos conexos. Un incendio en una fábrica de textiles en el que murieron seis personas el mes pasado prueba por qué es importante esta disposición. Tras la explosión de una caldera en una fábrica de confección en julio, en la que 10 personas resultaron muertas y 50 heridas, se iniciaron conversaciones para ampliar el alcance del Acuerdo e incluir la seguridad de las calderas.

Actualmente, el Acuerdo de 2013 abarca a 2,5 millones de trabajadores de fábricas de confección, y ha permitido inspeccionar la seguridad contra incendios y de los edificios en 1.800 instalaciones que suministran a más de 200 marcas firmantes. Ingenieros del Acuerdo han detectado más de 118.500 casos de incendios, riesgos eléctricos y estructurales en esas fábricas.

Cerca del 80 por ciento de los peligros en el lugar de trabajo descubiertos en la ronda inicial de inspecciones del Acuerdo se han suprimido, y 500 fábricas del Acuerdo han efectuado el 90 por ciento de las correcciones necesarias.

FIN

Para más información se ruega contactar a: Leonie Guguen, Oficial de Comunicaciones, IndustriALL Global Union. Email: [email protected] Tel: +41 79 137 5436.

¡Stop al trabajo precario!

Tribunal de Kazajstán rechaza apelación de dirigente sindical

El 28 de septiembre, Kharkova recurrió a la corte para apelar contra su injusta sentencia, pero el juez, negando la intervención de otros testigos o de especialistas conocedores de los detalles del trabajo sindical, confirmó el veredicto anterior.

Larisa Kharkova, ex presidenta de la Confederación de Sindicatos Independientes de Kazajstán (KNPRK), fue condenada el 25 de julio, bajo falsas acusaciones, a cuatro años de restricción de su libertad de circulación y 100 horas de trabajo forzoso, con una prohibición de cinco años de ocupar cualquier cargo en una organización pública o no gubernamental. Kharkova tiene prohibido cambiar su lugar de residencia y lugar de trabajo. Se ha prohibido que la dirigente sindical visite determinados lugares; tampoco se le permite salir de su ciudad de residencia sin autorización.

Kharkova cree que sus derechos fueron violados debido a la falta de conocimientos del fiscal y del investigador respecto a la legislación nacional sobre los sindicatos. El abogado de Kharkova también manifestó que en el caso de Kharkova había muchas discrepancias e irregularidades, y que las acusaciones en su contra no se habían comprobado con evidencia y que debían ser consideradas por un tribunal civil o económico.

El juicio contra Kharkova se inició en base a las protestas de los trabajadores/as petroleros de la Oil Construction Company (OCC) de Kazajstán, que lucharon contra el cierre de KNPRK. Las autoridades identificaron a Nurbek Kushakbayev y Amin Yeleusinov como responsables de la huelga ilegal y en consecuencia fueron condenados a dos años y medio y dos años de cárcel.

Al mismo tiempo, los activistas sindicales del KNPRK denunciaron actos de intimidación. Hasta la familia de Kharkova fue víctima de este acoso. El 14 de septiembre, el coche de su hijo fue incendiado. Otros representantes de la KNPRK también informaron sobre irregularidades con sus vehículos y que les habían robado documentos de identidad.

Por su parte, Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL Global Union, señaló:

“Este injusto veredicto de la corte, que sentenció a Kharkova en base a acusaciones sin fundamento, es asunto de gran preocupación para IndustriALL. Y ahora, como si no bastara con eso,  además de la preocupante criminalización de la labor sindical en Kazajstán, también se han visto actos de intimidación contra los dirigentes del KNPRK y los miembros de base, poniendo en peligro sus vidas.

“Exigimos que las autoridades kazajas inicien de inmediato una investigación adecuada de todos los casos relacionados con los miembros del KNPRK, que terminen la persecución contra Kharkova y otros dirigentes del KNPRK, y restablezcan la libertad de sindicación y el estado de derecho en Kazajstán. Un primer paso en este sentido es que se ponga en libertad a los dirigentes sindicales encarcelados Kushakbayev y Yeleusinov”.

10 maneras de luchar contra el trabajo precario

1. Afiliación a un sindicato

El primer paso es que los trabajadores precarios se unan a un sindicato. Tanto si son subcontratados, por agencia, temporeros, externalizados o por cero horas, los sindicatos disponen de medios efectivos para conseguir un empleo seguro.

Como dice Abdoulaye, de Senegal, en el testimonio al final de este artículo:

“Desde 2014, tengo un contrato permanente gracias a la acción del sindicato SUTIDS. Hoy, mi vida y la de mi familia han cambiado por completo: mis ingresos han aumentado un 125 por ciento. El 60 por ciento de la atención médica de mi esposa y de mis cuatro hijos está cubierto por la empresa.

En consecuencia, ahora milito por la defensa de los intereses de los trabajadores precarios.”

Maria Carmo, de la CNQ/CUT, en Brasil, dijo:

“Empecé a trabajar como subcontratada a través de una empresa de limpieza. Cobraba la mitad que mis compañeros. Estaba enfermando por la inhalación de gases de los materiales. Cada día podia tener unas horas laborales diferentes. No podia planear mi vida social, estudiar ni tener vida familiar. Con mi sindicato, he recuperado la autoestima. Todos los trabajadores deben tener las mismas prestaciones, sean subcontratados o permanentes. Y todos necesitan estar sindicados.”

2. Organización de los trabajadores precarios

Con el apoyo de los proyectos de la IndustriALL sobre el trabajo precario, los afiliados han organizado a unos 30.000 trabajadores precarios entre 2014 y 2016- En un reciente ejemplo de Nigeria, 7.500 trabajadores precarios de la cadena de suministro de petróleo y gas han sido organizados en sindicatos.

3. Oposición a la externalización

Una de las mejores formas de combatir el trabajo precario es defender los empleos permanentes, como este sindicato minero en Zambia.

4. Creación de solidaridad entre trabajadores permanentes y precarios

¡La solidaridad funciona! En Sudáfrica, los trabajadores permanentes se declararon en huelga en solidaridad con los trabajadores precarios en una fábrica de plásticos, exigiendo los mismos términos y condiciones para todos.

5. Conversión de los trabajadores precarios en permanentes

El Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Corea luchó con el Sindicato de Trabajadores Irregulares de Hyundai por los trabajadores precarios en Hyundai durante más de diez años, utilizando una combinación de huelgas, protestas y batallas legales. La acción culminó con la dramática ocupación de una torre de electricidad durante 296 días por uno de los trabajadores precarios. La empresa cedió y se crearon 6.000 empleos permanentes.

6. Negociación colectiva

La Federación Indonesia de Sindicatos de Trabajadores de la Pulpa y el Papel incluyó un artículo en su constitución en el que afirma la igualdad de los trabajadores permanentes y subcontratados. El sindicato aplica este principio en todas sus negociaciones colectivas. En el acuerdo del año pasado con Pindo Deli Pulp and Paper Mills se garantizan las mismas condiciones a los 1.000 contratados que trabajan con los 5.000 trabajadores permanentes.

7. Acuerdos Marco Globales

Los sindicatos mundiales firman acuerdos con empresas multinacionales que garantizan las normas laborales en la cadena de suministro. La IndustriALL tiene un acuerdo de larga data con Volkswagen para limitar el trabajo precario en todas sus operaciones mundiales. El trabajo precario está limitado a un 5 por ciento de la fuerza de trabajo total, para permitir la flexibilidad, y a los trabajadores precarios se les ofrece formación y las oportunidades que se presenten.

8. Presión pública

En el Reino Unido, los contraltos de cero horas – que no ofrecen horas de trabajo ni remuneración garantizadas y exigen que los trabajadores estén a disposición cuando se les llame – se dispararon a partir de 2010 y llegaron en 2016 a 1,7 millones de personas.

Los sindicatos organizaron enérgicas campañas contra ellos, incluidas revelaciones en los medios de información de las condiciones imperantes en los grandes centros de distribución, y protestas ante las tiendas que utilizan estos contratos de explotación. Los horas cero se convirtieron en un importante tema político, y varios empleadores se comprometieron a acabar con ellas. En 2017, hay 300.000 contratos de cero horas menos que el año pasado.

9. Actuaciones judiciales

En Sudáfrica, aproximadamente un millón de personas trabajan para intermediarios laborales: agencias de empleo que utilizan las empresas para eludir la responsabilidad respecto a los trabajadores. El afiliado sudafricano NUMSA presentó una denuncia en el Tribunal de Trabajo. El tribunal dictaminó que a los tres meses los contratos temporales caducan, y los trabajadores deben convertirse en permanentes.

10. Modificación de la ley

En Nueva Zelanda, tras una gran campaña del Unite Union el parlamento  prohibió los contratos de cero horas.

Fijan en US$ 170 el salario mínimo en Camboya

Por primera vez, los afiliados de IndustriALL en Camboya han adoptado una posición firme y unida en las consultaciones con el Comité de Asesoría Laboral, exigiendo un nuevo salario, de US$ 176,25. El proceso tripartito obtuvo apoyo unánime para fijar el nuevo salario mínimo en US$ 165, monto que el Primer Ministro posteriormente aumentó en US$ 5 más, tal como se había hecho en años anteriores. En una notificación del Ministro de Trabajo, emitida el 5 de octubre, se declaró que el monto de US$170 entrará en vigor a partir del 1o de enero de 2018.

La solicitud de un salario mínimo que presentaron los sindicatos se basó en un informe encargado por IndustriALL, la FES y el Centro de Solidaridad sobre Determinación y Ajuste del Salario Mínimo en el Sector de la Confección y el Calzado en Camboya, a través del Center for Policy Studies. Este informe presentado a los sindicatos siguió los 7 criterios establecidos para determinar el salario mínimo en Camboya.

En base a este informe, en una reunión realizada el 24 de septiembre, encabezada por los afiliados de IndustriALL en Camboya, se acordó por unanimidad proponer el monto de US$176,25 al Comité Consultivo Laboral, órgano tripartito compuesto por representantes de sindicatos, empleadores y del gobierno.

Ath Thorn, Presidente de la Coalición de Sindicatos Democráticos de Trabajadores de la Confección de Camboya (CCAWDU), organización afiliada a IndustriALL, señaló:

El sindicato propuso por unanimidad la cifra de US$176,25, basándose en la decisión que se había tomado en una reunión de consenso celebrada el 24 de septiembre de 2017. El sindicato se mantuvo firme hasta que se decidió la cifra final. Esta es una victoria para los trabajadores y trabajadoras de Camboya. Nos alegramos mucho de que esta vez, los sindicatos estuvieran completamente unidos. Esto es muy favorable para el movimiento sindical y para el sector.

Por su parte, Chuon Monthol, Presidente de la Federación Sindical de Camboya (CUF), organización afiliada a IndustriALL, afirmó:

Es importante que las marcas de ropa aumenten sus pedidos en Camboya. El gobierno ha progresado al aumentar los salarios, mejorando la protección de la maternidad e introduciendo otras mejoras en las condiciones de los trabajadores y trabajadoras, pero esto no puede sostenerse sin pedidos estables de las marcas. Los sindicatos están unidos, pero se necesita tener estabilidad en el sector de la confección de Camboya.

Por otro lado, Jenny Holdcroft, Secretaria General Adjunta de IndustriALL Global Union, señaló:

Este aumento del salario mínimo fue bienvenido. Camboya ha dado un paso hacia un salario digno para los trabajadores y trabajadoras de la confección. Todavía queda mucho camino por recorrer y esperamos implementar el proceso ACT en Camboya como un medio adicional para aumentar los salarios a través de la negociación colectiva sectorial, vinculada con las prácticas de compra de las marcas.

Sudáfrica: La NUMSA condena la violencia de la policía contra los trabajadores en huelga en South 32

Los 600 trabajadores en huelga exigían aumentos generales de sueldos de 7,5 por ciento y 8,2 por ciento para los peor pagados, contribuciones del empleador a la asistencia médica, un subsidio de vivienda de 367 $ EE.UU. e igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor. El afiliado a la IndustriALL Global Union, la National Union of Metalworkers of South Africa (NUMSA), condenó el uso de la violencia contra los trabajadores en huelga.

En lugar de atender las demandas de los trabajadores, South 32 presentó propuestas de una subida salarial inferior de 5,1 por ciento y pagos en efectivo. Se ofreció incluso una paga de 764 si los trabajadores retiraban todas sus demandas y aceptaban las ofertas de a empresa.

El sindicato, que está intensificando la huelga al no poder llegar a un acuerdo con la dirección de la empresa, es contrario a los pagos en efectivo.

“Al final, los trabajadores van a acabar siendo más pobres, si no reciben un aumento anual. En lugar de conceder un aumento salarial, tratan de sobornar a nuestros miembros con dinero en metálico.”

La NUMSA también cuestionó por qué una empresa mundial con operaciones en Australia, Colombia y Mozambique, que ha ganado 1.230 millones de dólares, se niega a compartir esos beneficios con sus empleados”.

Además, la NUMSA se opuso a la utilización de esquiroles de Mozambique, porque tales acciones son causa de violencia y xenofobia. Los trabajadores mozambiqueños vivían en “condiciones similares a la explotación” en la planta.

Sobre la violencia, la NUMSA presentará una denuncia a la policía:

“Se sigue utilizado a la policía para desencadenar la violencia contra la clase trabajadora, especialmente cuando ejerce su derecho democrático a la protesta. La función del Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) es proteger a los manifestantes, y crear un clima propicio para que puedan exponer sus justas demandas de mejores condiciones de trabajo Pero tristemente, con demasiada frecuencia, algunos miembros del SAPS recurren a tácticas que fueron practicadas por el autoritario régimen del apartheid.”

Fabian Nkomo, secretario regional para África Subsahariana de la IndustriALL, dijo:

“Los derechos de los trabajadores a la huelga están protegidos por la legislación sudafricana, y la policía debe respetar esos derechos. No porque se utilicen la fuerza y la intimidación los trabajadores van a dejar de luchar por mejores sueldos y condiciones de trabajo.”

Sindicatos malgaches se preparan para el día mundial de acción contra el trabajo precario

Se cree que más de 3.000 trabajadores y trabajadoras participarán en la marcha a la cúpula RTA en la capital, Antananarivo, y en Port-Dauphin, el 7 de octubre, después de lo cual habrá varias actividades sindicales y de entretenimiento. Estas actividades cuentan con el apoyo de la FES.

La campaña contra el trabajo precario se está realizando en momentos de inseguridad laboral cada vez mayor, que se da con frecuencia en trabajos a corto plazo con baja remuneración y largas jornadas de trabajo. Estas condiciones de trabajo se dan notoriamente en el sector textil, donde aumenta la subcontratación, hay malas condiciones de salud y seguridad en el trabajo y la mayoría de las empresas no paga prestaciones sociales. También se ha hecho cada vez más común que los trabajadores/as laboren sin contrato ni prestaciones de ningún tipo. Esto había permitido a los empleadores despedir al personal sin temor a represalias legales.

Con salarios mínimos de aproximadamente $50 al mes, la mayoría de los trabajadores y trabajadoras de Madagascar vive en la pobreza. Según informan los sindicatos, los trabajadores/as necesitan recibir por lo menos $300 para poder satisfacer sus necesidades fundamentales.

Aunque las empresas descontaban de los salarios las cuotas de seguridad social y pensiones de jubilación, no entregaban estos montos a las instituciones pertinentes. Por lo tanto, al jubilarse, los trabajadores/as no recibían los beneficios que les correspondían. A pesar de la existencia de leyes laborales, se hacían cumplir muy poco, y los empleadores corruptos simplemente pagaban coimas para evitar que los llevaran a los tribunales.

Ante estos graves atentados contra su existencia, los sindicatos malgaches han estado luchando para eliminar el trabajo precario. En declaraciones a Infinity, una estación de radio comunitaria en Fort-Dauphin, Eugene Chretien, Primer Secretario de la SVS, Región de Anosy, señaló que los sindicatos exigen salarios dignos:

“Estamos luchando para que los trabajadores y trabajadoras vivan con dignidad y no en la pobreza. A la fuerza de trabajo se le debe pagar un monto suficiente, incluyendo el pago de horas extras que se le debe, para que pueda pagar los gastos de comida, hospital y transporte. Es inaceptable que los trabajadores y trabajadoras tengan que caminar 20 km desde sus casas hasta los lugares de trabajo. Además, deberían tener acceso a agua limpia y electricidad”.

Por otro lado, Tendai Makanza, Coordinador de Proyectos de Desarrollo Sindical de IndustriALL en África Subsahariana, afirmó:

“Estamos poniendo mayor empeño en fortalecer la organización y sindicalización de trabajadores y trabajadoras en Madagascar. Con unidad y colaboración, los sindicatos podrán afrontar con mayor eficacia el trabajo precario que pone en peligro puestos de trabajo decentes”.

Podemos cambiar el rumbo sobre el trabajo precario

¡STOP al trabajo precario! Las palabras saltan de los carteles y las pancartas sostenidos por los sindicalistas de todo el mundo. Durante años, hemos estado marchando, protestando, manifestándonos y tratando de contener la creciente marea de trabajo precario que se está llevando por delante los términos y las condiciones de los trabajadores.

A veces nos sentimos como el rey Canuto, que en el siglo XI se sentó a la orilla del mar y ordenó que la marea no le mojara los pies. Ha habido una explosión de trabajo precario, que parecía imparable: trabajo temporal, por agencia, subcontratado, de plazo fijo, cero horas, por cuenta propia, y por intermediarios. Son muchas las palabras y las formas, pero todas propias de empleadores que se lavan las manos sobre la responsabilidad con sus trabajadores.

La economía mundial está cambiando rápidamente. La evolución de Industria 4.0 significa que habrá muy pocos empleos permanentes, y que la mayoría de los trabajadores tendrán que reconvertirse o cambiar de forma de trabajar. No volveremos a un mundo en el que las generaciones trabajen en la misma industria o fábrica, haciendo el mismo turno o realizando el mismo cometido por un salario estable. Pero podremos tener empleos suficientemente flexibles para adaptarse a una economía cambiante, pero lo bastante segura para garantizar los derechos de los trabajadores.

A pesar de luchar cuesta arriba, a pesar de la aparente inevitabilidad, los sindicatos han combatido. La lucha contra el trabajo precario ha revestido múltiples formas: organización de los trabajadores, negociación colectiva a nivel de la empresa o del sector, acuerdos marco globales con mecanismos que limitan el trabajo precario, denuncias de empresas ante los tribunales, modificación de la legislación y movilización de la opinión pública.

Y a veces hemos ganado.

Una acumulación de pequeñas victorias puede estar a punto de alcanzar la masa crítica, y cambiar el rumbo. Si seguimos presionando se puede invertir la tendencia. El trabajo precario pertenece a un modelo económico que está fracasando en todas partes, y políticamente el momento es propicio para el cambio. Podemos recuperar la seguridad.

El mejor y más reciente ejemplo es la prohibición de Uber en Londres. La empresa de taxis privados es el niño del cartel de la economía del trabajo por cuenta propia digitalizado, precario y centralizado. Uber ha “alterado” la industria del transporte ignorando la reglamentación y confiando en su bajo coste y en la conveniencia para poner al público de su parte.

Centenares de miles de personas conducen para Uber, pero la empresa no las emplea directamente. Legisladores de la capital, taxistas establecidos y sindicatos han luchado contra Uber. Los sindicatos han llevado a la empresa a los tribunales en varias jurisdicciones.

Y esto está empezando a dar resultado. El sindicato GMB, afiliado a la IndustriALL, que tiene una sección de choferes de Uber, ha denunciado a la empresa ante el tribunal del empleo por falso trabajo autónomo. Y el tribunal ha fallado a su favor.

Puede que Uber logre eludir la prohibición, pero la empresa habrá de hacer considerables concesiones.

Esto sienta un precedente: mensajeros de empresas como Deliveroo se están organizando en muchos países, y probablemente se sientan animados por el fallo sobre Uber.

En el Reino Unido, el uso de contratos de cero horas se ha disparado en los últimos años, y ha empezado a disminuir. Los contratos de cero horas están en su nivel más bajo de los tres últimos años. Nadie sabe con seguridad por qué, pero ha habido una reacción pública contra estos contratos tras las campañas sindicales para exponer la explotación que representan.

El público está cada vez más sensibilizado sobre cómo la desigualdad perjudica a la economía, y la incapacidad de los jóvenes para gozar algún día de un hogar seguro, no tener deudas o cobrar una pensión. Algunas empresas se han comprometido a dejar de utilizar las cero horas y a ofrecer horas garantizadas al personal.

En Nueva Zelanda, el sindicato Unite union ha firmado convenios colectivos con McDonalds y muchas otras empresas de comida rápida, lo que da más seguridad a los trabajadores.

Los afiliados a la IndustriALL han organizado a decenas de miles de trabajadores precarios. En Corea, mediante una campaña sindical de diez años se ha conseguido convertir en permanentes a 6.000 trabajadores subcontratados en Hyundai.

En Sudáfrica, la NUMSA ha logrado poner fin al trabajo precario en el sector del caucho, convirtiéndolo en una línea roja en las negociaciones con el organismo de los empleadores. En Turquía, Lastik-İş ha convencido a los fabricantes de neumáticos multinacionales para que hagan permanentes a miles de trabajadores subcontratados, y DİSK-Tekstil ha conseguido lo mismo en el sector del embalaje.

En la India, los trabajadores subcontratados en la planta de cemento Jamul de LafargeHolcim han obtenido contratos seguros gracias a la labor de su sindicato, PCSS, y a la IndustriALL. El acuerdo establece un precedente en la industria, pues los sindicatos han creado redes internacionales para coordinar las negociaciones con las multinacionales.

Estos y muchos otros ejemplos muestran que es posible lograr victorias contra el trabajo precario. Y estas victorias suman, se acumulan y sientan precedentes.

Por eso, no hay que desanimarse. Únanse a nosotros el 7 de octubre próximo para decir ¡STOP al trabajo precario! Este año, nuestras manifestaciones pueden ser una celebración de lo que hemos conseguido y reforzar nuestra resolución para seguir sumando victorias.

Podemos ganar esta lucha.

Sindicatos manifiestan sus inquietudes y exigencias ante la mega-fusión de DowDuPont

La mayor fusión en la industria química fue realizada por dos gigantes químicos estadounidenses, Dow Chemical Co y DuPont, grandes empresas norteamericanas del sector de la química, creando DowDuPont, lo cual constituyó la mayor fusión que jamás se había visto en esta industria. En diciembre de 2015, las dos compañías dieron a conocer la fusión, que tiene un valor de US$ 130.000 millones. La fusión fue finalizada a fines de agosto de este año, habiendo seguido los correspondientes procedimientos de aprobación en varios países. En el transcurso de los próximos 17 meses, esta gigantesca empresa química recién creada tiene la intención de dividirse en tres secciones independientes, centrándose en la agricultura, productos especializados y materiales. Los sindicalistas están preocupados por las consecuencias potenciales de esta división para los empleados, sus familias y comunidades.

Esta fusión también provocó la realización de otros grandes pactos de fusión en la industria química, entre los cuales figuran los acuerdos de ChemChina (China) con Syngenta (Suiza), y Bayer (Alemania) con Monsanto (EE.UU.). Con las fusiones de Bayer / Monsanto, Dow Chemical / DuPont y ChemChina / Syngenta, las tres nuevas compañías controlan un 70% del mercado mundial de pesticidas y un 80% del mercado estadounidense de semillas de maíz.

A principios de este año, dos empresas de gases industriales, Linde (Alemania) y Praxair (EE.UU.) dieron a conocer su fusión, que tenía un valor de US$ 43.000 millones, en tanto Huntstman, que tiene su sede en EE.UU., y Clariant, con sede en Suiza, firmaron un acuerdo de fusión por US$ 20.000 millones.

En estas circunstancias, los dirigentes sindicales que representan a miles de trabajadores y trabajadoras en las operaciones de DowDuPont en Norteamérica y en todo el mundo se reunieron en Kentucky, EE.UU., los días 25 al 28 de septiembre de 2017.

Los participantes en la reunión del Consejo de Trabajadores de DowDuPont en Norteamérica debatieron temas clave relacionados con la reciente fusión.

Por su parte, Kent Holsing, Presidente del Consejo de Trabajadores de DowDuPont en Norteamérica y Presidente del sindicato local 12075 del USW en Midland, Michigan, señaló:

“Los trabajadores y trabajadoras de DowDuPont se enfrentan a muchos cambios y desafíos en los próximos meses. La fuerza de trabajo de las plantas sindicalizadas de DowDuPont en todo el mundo va a trabajar en forma conjunta para asegurar representación de los mejores intereses de sus miembros.

“Estamos hablando no sólo en nombre de los empleados sindicalizados de DowDuPont, sino también para defender a los empleados no sindicalizados que no tienen esa posibilidad de representación. Estamos preparando medidas para hacer frente a estas preocupaciones”.

Entre otros temas tratados en la reunión, figuraron la seguridad en el lugar de trabajo, la sindicalización y la importancia de establecer comunicación proactiva entre las corporaciones y los sindicatos correspondientes. La reunión también sirvió para fortalecer los lazos internacionales, aumentando el respeto mutuo y la comprensión en los diferentes lugares de trabajo sindicalizados de DowDuPont.

Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, quien participó en la reunión por vía de videoconferencia, informó sobre la situación actual de las operaciones de la compañía en todo el mundo. Özkan dio a conocer comentarios de los sindicatos sobre la falta de información y diálogo social, el temor sobre el futuro de las plantas y los derechos que se habían logrado, en particular una serie de convenios colectivos. Los sindicatos también exigieron intercambio constante de información y experiencias, además de comunicación regular y, si fuera necesario, acción conjunta.

En la conferencia sindical también se informó sobre las conclusiones de la Reunión Tripartita de 2011 de la OIT para la promoción del diálogo social sobre la reestructuración y sus efectos en el empleo en las industrias química y farmacéutica.

La reunión de la OIT acordó que “el diálogo social desempeña un papel esencial para que tengan éxito los procesos de reestructuración en las industrias química y farmacéutica. Para ser eficaz en este respecto, dicho diálogo debería:

Por su parte, Kemal Özkan afirmó:

“A medida que los sindicatos que representan a los empleados de DowDupont en todo el mundo planteen sus preocupaciones sobre la fusión, la administración de la empresa debe escuchar e intercambiar opiniones sobre las consecuencias para los empleados. Esta es una de nuestras principales reivindicaciones.

“Continuará nuestra labor en las redes sindicales de las operaciones de DowDupont en todo el mundo. Estamos listos para actuar en forma conjunta”.

La industria química mundial es uno de los mayores sectores del ecosistema manufacturero, produciendo US$ 3,9 trillones en ventas, con un nivel de crecimiento mundial del 3,6%. Este sector emplea directamente a unos 20 millones de trabajadores/as a nivel mundial.

En la reunión de Kentucky participaron representantes de: United Steelworkers (EE.UU y Canadá); el Sindicato Internacional de Ingenieros de Operaciones; Texas City Metal Trades; el Consejo Sindical Internacional de Trabajadores del Sector de la Química/UFCW; la Conferencia Internacional de Bomberos y Engrasadores; Ampthill Rayon Workers Incorporated (ARWI);  el Comité de Empresa de Dow Chemical-Stade (Alemania); UNITE the Union (Reino Unido, Irlanda); el Sindicato Obreros Empleados Petroquímicos Unidos-SOEPU (Argentina); la CUT y Forca Sindical (Brasil); e IndustriALL Global Union (Ginebra, Suiza).