Jóvenes del Sudeste Asiático lanzarán una campaña de formación en materia laboral

La copresidenta del recién constituido Comité Regional de la Juventud de Asia-Pacífico, Jean Faye Daguman, declaró:

“Hablaremos con dirigentes sindicales para difundir vídeos de formación en materia laboral en las redes sociales de los afiliados de IndustriALL en la región. En los próximos seis meses, nuestro objetivo es llegar a 4000 trabajadores jóvenes y afiliar a unos 700 de ellos en siete países”.

La propuesta surgió de la tercera academia para jóvenes de IndustriALL-FES en el Sudeste Asiático. En esta instancia, veinte jóvenes sindicalistas se reunieron en Rizal, Filipinas. Entre los problemas más acuciantes que deben abordarse, señalaron la falta de formación laboral y de políticas pertinentes. En particular, destacaron que la formación en este ámbito es fundamental para sindicalizar a los trabajadores jóvenes.

En general, los trabajadores jóvenes carecen de conocimientos sobre los derechos laborales. El sistema educativo público no les dota de los conocimientos necesarios sobre las protecciones legales básicas una vez que terminan sus estudios y se incorporan al mercado laboral. La formación popular en materia laboral puede ayudar a obtener el apoyo y la confianza de este sector de la población.

Durante los cuatro días de la academia, sindicalistas de Camboya, Indonesia, Japón, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam desarrollaron distintas habilidades de sindicalización, tales como el mapeo y el análisis de los lugares de trabajo, el aumento de la densidad sindical, las conversaciones individuales y cómo llegar a los trabajadores jóvenes a través de herramientas en línea.

Sobre la base del módulo sobre cadenas de suministro mundiales de 2025, los participantes profundizaron en su comprensión del trabajo decente en las cadenas de suministro mundiales. Además, la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores es esencial para lograr salarios dignos. La sindicalización en las cadenas de suministro y el fortalecimiento de la influencia de los trabajadores también son fundamentales para lograr salarios y condiciones de trabajo decentes.

Los sindicalistas jóvenes también mantuvieron un diálogo franco sobre las diferencias entre los dirigentes de mayor edad y los jóvenes. Aunque reconocieron el valor de la experiencia y los conocimientos de los dirigentes más veteranos, reclamaron más oportunidades para desarrollar sus capacidades y tomar decisiones. Asimismo, solicitaron una financiación suficiente para el desarrollo de la juventud.

Sarah Flores, responsable de juventud y proyectos de IndustriALL, expresó:

“La diversidad es nuestra fuerza. Pero esa fuerza no sirve de nada si se limita a las salas de reuniones. Cuando los jóvenes de todos los países participan en el debate, su misión principal debe ser llevarlo al lugar de trabajo y organizar a los trabajadores allá donde se encuentren. Nuestro objetivo es claro: construir un futuro en el que las personas recuperen el poder frente al lucro mediante la movilización y la organización masivas”.

Sudáfrica: los trabajadores de First Battery se declaran en huelga por recortes de personal

El Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA), afiliado a IndustriALL Global Union, convocó la huelga después de que First Battery recortara puestos de trabajo en sus plantas de Benoni, East London, Ciudad del Cabo y Durban, a pesar de meses de consultas destinadas a evitar los despidos.

Según el NUMSA, First Battery perdió contratos importantes con fabricantes de automóviles en Sudáfrica y ya no abastece a BMW, Mercedes-Benz, Ford ni Toyota. En vez de recuperar ese negocio mediante la inversión local, el sindicato afirma que la empresa está importando baterías de Alemania para BMW, cuando debería modernizar la producción local para satisfacer las necesidades de los fabricantes de automóviles.

El NUMSA sostiene que la importación de baterías socava el Plan Maestro Automotriz 2035 de Sudáfrica, cuyo objetivo es alcanzar un 60 % de contenido local en la industria automotriz para 2035. Actualmente, el contenido local se sitúa en torno al 38 %.

El sindicato acusó a First Battery de realizar gastos innecesarios y de ocultar información imprescindible para llevar a cabo una consulta significativa, tal y como exige la legislación laboral sudafricana. El NUMSA afirma que la empresa se negó a revelar datos clave sobre los costos, entre ellos la remuneración de los directivos, los costos de electricidad y las condiciones de los contratos con los fabricantes de equipos originales.

First Battery ofreció a los trabajadores despedidos una indemnización de ZAR 10.000 (USD 616), mientras que el NUMSA exige ZAR 200.000 (USD 12.319). El sindicato afirma que esta diferencia demuestra que la empresa puede permitirse ofrecer condiciones más favorables que las que propone. Además, el NUMSA ha criticado a Metair por negarse a reunirse con el sindicato antes de que los despidos entraran en vigor. El sindicato ha solicitado la ayuda de la Comisión de Conciliación, Mediación y Arbitraje (CCMA) para acordar las normas relativas a los piquetes de huelga, tras las advertencias de la dirección sobre posibles medidas disciplinarias contra los trabajadores que participen en la huelga.

El NUMSA mencionó el cierre por parte de Goodyear, el año pasado, de su fábrica local de neumáticos, a pesar de que la marca conservó su red de distribución, como parte de una tendencia más amplia que desea que las autoridades reguladoras tengan en cuenta. El sindicato instó al Ministerio de Comercio, Industria y Competencia a que considere la aplicación de aranceles y derechos de importación para proteger a los fabricantes y los puestos de trabajo sudafricanos.

Además, el NUMSA desea que First Battery anule los avisos de despido, revele más información financiera y estratégica y retome las negociaciones. El sindicato afirma que las conversaciones deben incluir una propuesta conjunta ante la CCMA y el Fondo de Seguro de Desempleo para establecer un régimen de suspensión temporal del trabajo que permita mantener a los trabajadores en sus puestos mientras se exploran alternativas.

Irvin Jim, secretario general del NUMSA, afirmó:

“No hay absolutamente ninguna razón por la que se deba dejar a los trabajadores en la calle para que se sumen al mar de la pobreza, el desempleo y la desigualdad. Lo mínimo que First Battery podría haber hecho es llegar a un acuerdo con el sindicato y ofrecer un paquete digno dirigido a los trabajadores próximos a la jubilación en algunas empresas.”

“En un país con un alto índice de desempleo, los recortes de plantilla deberían ser el último recurso. IndustriALL apoya la preservación de los puestos de trabajo y anima a los empleadores a negociar de buena fe”,

expresó Paule-France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.

Según el Instituto Nacional de Estadística de Sudáfrica, la tasa de desempleo ampliada, que incluye a las personas que han desistido de buscar empleo, es del 43,7 %, lo que equivale a 13 millones de personas.

Los sindicatos armenios se mantienen firmes en la defensa de sus derechos fundamentales

Los participantes destacaron la importancia de la libertad sindical y la negociación colectiva. Gocha Aleksandria, especialista sénior de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la Organización Internacional del Trabajo, afirmó que uno de los objetivos fundamentales de la OIT es promover y hacer realidad las normas internacionales del trabajo, en particular los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Señaló que los Convenios 87 y 98 ofrecen protecciones importantes contra la discriminación antisindical y la injerencia de los empleadores, así como promueven un entorno propicio para la negociación colectiva voluntaria y de buena fe.

Karine Aloyan, presidenta de la sección republicana Electrotradeunion de las Organizaciones Sindicales de Armenia, destacó la importancia de adoptar medidas concretas para que el país ratifique el Convenio 193 de la OIT. Afirmó que la ratificación reforzaría la protección de los derechos de los trabajadores y promovería las normas internacionales del trabajo.

Desafíos sectoriales e igualdad de género

Alex Ivanou y Emmanuel Adjei-Danso, directores sectoriales de IndustriALL, presentaron un análisis de los derechos fundamentales y la negociación colectiva por sectores de actividad. Alex Ivanou abordó los sectores de los metales básicos, la ingeniería mecánica, las TIC y la industria eléctrica y electrónica. Por su parte, Emmanuel Adjei-Danso se centró en la minería y la energía.

Aristakes Danielyan, presidente de la sección republicana de la Unión de Organizaciones Sindicales de Trabajadores de la Industria de Armenia, afirmó que promover la igualdad de género en la industria es fundamental para lograr un trabajo decente y la justicia social. Señaló que los sindicatos desempeñan un papel crucial a la hora de garantizar que las mujeres disfruten de igualdad de derechos y oportunidades en el trabajo, lo que incluye la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, salarios dignos, condiciones de trabajo seguras y acceso en igualdad de condiciones al desarrollo profesional.

Diálogo social y seguridad

Los especialistas de la OIT Casper Edmonds, Verena Schmidt e Igor Zemlyanskiy abordaron los fundamentos del diálogo social: la participación de los trabajadores, los empleadores y los Gobiernos en las decisiones sobre cuestiones laborales, en particular el intercambio de información, la consulta y la negociación. Destacaron la importancia de la negociación colectiva para la calidad del empleo, la igualdad, las relaciones laborales, el rendimiento empresarial y la macroeconomía, y citaron ejemplos de los sectores minero, manufacturero y energético.

Eduard Pakhlevanyan, presidente de la Unión Sectorial de Organizaciones Sindicales de Mineros, Metalúrgicos y Joyeros de la República de Armenia, afirmó que la seguridad y la salud en el trabajo deben seguir siendo una prioridad absoluta en los sectores de la minería y la metalurgia. Abogó por la aplicación eficaz del Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas e instó a Armenia a ratificar el Convenio 155 sobre seguridad y salud en el trabajo, con el argumento de que ello armonizaría la legislación nacional con las normas internacionales del trabajo.

La IA y el futuro del trabajo

Casper Edmonds y Shreya Goel, también de la OIT, abordaron el tema de la IA y el diálogo social en el sector manufacturero, basándose en la experiencia internacional. Los participantes compartieron dónde ven o esperan ver la IA en sus sectores y qué factores impulsan su adopción. Todos coincidieron en que los trabajadores deben ser informados, involucrados y consultados, con la debida antelación, sobre cualquier aplicación de la IA que pueda afectarlos.

Los participantes señalaron que la innovación debe hacer que los lugares de trabajo sean más seguros y productivos sin menoscabar los derechos de los trabajadores. La IA puede ayudar a identificar riesgos, predecir fallos en los equipos y prevenir accidentes, especialmente en sectores de alto riesgo. Sin embargo, su implementación debe ir acompañada de un diálogo social sustantivo, la participación de los trabajadores, la transparencia y la formación continua, a fin de garantizar que el cambio se lleve a cabo de manera responsable y ética, en beneficio tanto de los trabajadores como de las empresas.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:

“Se está produciendo una transformación en el movimiento sindical armenio, e IndustriALL sigue contribuyendo a ella. Esta escuela de verano con nuestros afiliados armenios demuestra que existe un enorme interés por el desarrollo de capacidades y nuevas habilidades para defender y promover los derechos de los trabajadores en el país. Seguiremos llevando a cabo diferentes programas en Armenia en los próximos meses”.

Miles de trabajadores de todo Marruecos se sumaron a manifestaciones sindicales

El domingo 28 de junio de 2026, la clase trabajadora marroquí participó en una gran marcha nacional de protesta organizada por la CDT en Casablanca.

Los manifestantes denunciaron la política social del Gobierno y la subida persistente de los precios. Asimismo, se pronunciaron contra el deterioro del poder adquisitivo, la negativa a aumentar los salarios y las pensiones, y las continuas restricciones a las libertades sindicales.

Asimismo, el domingo 17 de mayo de 2026 se celebraron en todo Marruecos marchas regionales organizadas por la CDT, en las que se exigía un aumento inmediato de los salarios y las pensiones, el fin de la erosión del poder adquisitivo y el cumplimiento de los compromisos sociales. Los participantes acusaron a los empresarios de restringir la actividad sindical, y la CDT rechazó el carácter meramente formal del diálogo social. También exigió medidas concretas en materia de salarios, pensiones, fiscalidad, protección social y condiciones de trabajo.

Khalid Houir Al-Alami, secretario general de la CDT, declaró:

“Las condiciones sociales en Marruecos son preocupantes y exigen una intervención urgente para hacer frente al impacto de la crisis económica en el poder adquisitivo de la clase trabajadora y de la población en general. Estas manifestaciones son una expresión del rechazo de la clase trabajadora a unas políticas públicas que no han satisfecho sus demandas básicas, entre las que destacan un aumento salarial, una revisión del impuesto sobre la renta y el cumplimiento de los compromisos sociales”.

Khalid Houir Al-Alami añadió que Marruecos atraviesa una crisis social que pone en peligro la seguridad social, con un elevado costo de vida, un poder adquisitivo en descenso y un desempleo juvenil en aumento, y que los derechos sindicales están siendo vulnerados por los empleadores que se oponen a la organización sindical.

Nueva marcha nacional en medio de una crisis del costo de vida cada vez más grave

Aprovechando este impulso, la CDT ha anunciado una nueva marcha de protesta nacional en Casablanca el domingo 12 de julio de 2026, como muestra de su continuo rechazo a la situación social cada vez más precaria y a las crecientes dificultades que afectan a gran parte de la sociedad marroquí.

Esta escalada se produce en un contexto de continuos aumentos del costo de los bienes y servicios básicos. El precio de la carne roja ha alcanzado niveles históricos y los combustibles siguen siendo otra de las principales preocupaciones, dado su impacto directo en los costos de transporte y, en general, en el precio de los productos.

La CDT ha señalado que esta nueva manifestación denuncia el fracaso de las sucesivas rondas de diálogo social a la hora de dar respuesta a las reivindicaciones fundamentales de los trabajadores, así como el aplazamiento sistemático de cuestiones urgentes, entre las que destacan un aumento general de los salarios y las pensiones, la reforma del impuesto sobre la renta y el cumplimiento de los compromisos sociales acordados previamente.

El sindicato también criticó una votación reciente de la Cámara de Consejeros, la segunda cámara parlamentaria de Marruecos, en la que se rechazaron los proyectos de ley que habrían fijado un límite máximo a los precios de la gasolina y el gasóleo y reabierto la refinería de petróleo de Samir, con el argumento de que ello habría reforzado la seguridad energética nacional.

Asimismo, la CDT denunció las crecientes restricciones a las libertades sindicales y al derecho de huelga, y condenó las acciones legales emprendidas contra sindicalistas. Para esta organización, la próxima marcha supone un nuevo llamado a la adopción de políticas que protejan el poder adquisitivo y refuercen la justicia social para los trabajadores marroquíes.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, declaró:

“Las reivindicaciones de nuestros afiliados marroquíes son legítimas. La desigualdad está aumentando en el mundo y también en Marruecos. Esto no puede seguir así, algo tiene que cambiar. IndustriALL se solidariza plenamente con nuestras compañeras y compañeros marroquíes en su lucha”.

Lo que aún estoy aprendiendo, y por qué es importante

Quiero hablar con sinceridad sobre algo.

En una reciente reunión del Comité de Mujeres, dije abiertamente que hay conceptos e ideas en el debate del Comité que no estoy seguro de comprender del todo. La interseccionalidad es uno de ellos. No me refiero a la palabra; sé lo que significa en teoría. Pero la práctica es otra cuestión. ¿Cómo cambia la forma en que nos organizamos? ¿Cómo debería plasmarse en un convenio colectivo? ¿Cómo tomamos un concepto que tiene sentido en una sala de reuniones de Ginebra y lo hacemos realidad para un sindicato de Zimbabue, de Indonesia o de Noruega?

Aún no lo tengo claro. Y creo que merece la pena decirlo públicamente, porque sospecho que no soy el único.

De la comprensión a la acción

Cuando me explicaron por primera vez el concepto de “agenda transformadora”, hace varios años, la lógica subyacente me pareció obvia. Si se quiere resolver un problema, hay que abordar sus causas fundamentales. No se trata de una idea radical. Es simplemente buen sindicalismo.

La interseccionalidad sigue la misma lógica. Los trabajadores no son solo trabajadores. Son mujeres, migrantes, personas de color, trabajadores de edad avanzada, jóvenes con contratos precarios. Su experiencia en el lugar de trabajo viene determinada por todos estos factores a la vez, no de forma aislada. Un sindicato que solo vea una dimensión de quiénes son sus afiliados pasará por alto las barreras que más les afectan. Negociará condiciones que parezcan buenas sobre el papel, pero que dejen atrás a los afiliados más vulnerables.

Si se plantea así, no es complicado. La lógica está ahí.

Pero la lógica y la práctica no son lo mismo. Y lo que he llegado a comprender, a través de la labor del Comité de Mujeres a lo largo de muchos años y del Congreso celebrado en Sídney el pasado mes de noviembre, es que la distancia entre comprender algo y actuar de forma diferente es donde reside el verdadero trabajo. Ese es el paso que la mayoría de nosotros aún no hemos dado.

Cinco pasos, no uno

Cuando pienso en dónde nos encontramos como organización, lo hago por etapas.

Lograr que esta idea se entendiera dentro de nuestra pequeña Secretaría en Ginebra fue un paso. Conseguir que nuestro Comité Ejecutivo también lo hiciera fue otro. Lograr que un Congreso de más de 1000 delegados votara a favor de una resolución feminista, por unanimidad, fue un tercero. Cada uno de esos pasos requirió mucho trabajo, diálogo y tiempo.

Pero el quinto paso, conseguir que nuestros 530 afiliados de todo el mundo entendieran no solo lo que dice la resolución, sino lo que realmente significa para la forma en que se organizan, negocian y representan a sus miembros, ese es el paso más importante de todos. Y aún no lo hemos dado.

No lo digo a modo de crítica. Lo digo como una evaluación honesta de dónde nos encontramos y de lo que queda por hacer. Si hoy se dirigieran a muchos de nuestros afiliados y les plantearan dos preguntas sencillas —¿qué significa esta resolución en teoría y cómo van a aplicarla en la práctica?—, creo que las respuestas dejarían claro que nos queda un largo camino por recorrer. Algunos afiliados aún no están seguros. Otros aún no están dispuestos. La mayoría se encuentra en un punto intermedio, tratando de comprender qué les exige esto en su contexto específico, con su base de afiliados concreta, en su país en particular.

Esa es la labor que tenemos por delante.

Los casos más difíciles

Es fácil hablar de igualdad de género e interseccionalidad en un sindicato que cuenta con recursos suficientes, en un país donde las mujeres ya ocupan puestos de liderazgo, ya son escuchadas y ya tienen una posición sólida. Esas conversaciones siguen siendo necesarias, pero no son las más difíciles.

Los casos más complicados son los de los sindicatos que siguen luchando por un reconocimiento básico. El sindicato de mineros de un país donde las condiciones son peligrosas y el salario es mínimo, donde la organización dedica toda su energía simplemente a intentar conseguir un pequeño beneficio más para sus afiliados. ¿Cómo se le pide a ese sindicato que piense también en la interseccionalidad? ¿Cómo se le convence de que esto no es una carga adicional, sino una ventaja?

La respuesta, creo, es la misma que se aplica en todas partes: una fuerza laboral unida es una fuerza laboral más fuerte. Si las mujeres de su sector no se sienten representadas por su sindicato, no se afiliarán a él. Si no se afilian, su poder de negociación se verá debilitado. No es complicado. Pero lograr que ese argumento cale, en un contexto en el que la supervivencia parece más urgente que la inclusión, resulta realmente difícil. Ese es un reto en el que sigo trabajando, y para el que aún no tengo una respuesta completa.

Lo que realmente exige ser un “aliado”

Oigo a menudo la palabra “aliado”. Yo mismo la utilizo. Pero he estado reflexionando sobre lo que realmente significa, más allá de votar por el “sí” en un congreso.

Lo más importante, en mi opinión, es el tiempo. La agenda de un dirigente sindical está repleta. Siempre hay algo más urgente, siempre hay otra crisis, siempre hay otra negociación. Si una persona desea ser una auténtica aliada, debe decidir que comprender esto merece la pena dejar de lado otras cosas. Si no toma esa decisión, no será realmente una aliada. No será más que alguien que vota según lo que considera correcto.

Ser aliados comienza por querer comprender. No se trata solo de aceptar la resolución, sino de sentarse y preguntarse: ¿qué significa esto para el sindicato concreto que dirijo, en el lugar concreto en el que trabajo, con los afiliados concretos a los que represento? ¿Qué cambiaría si realmente me lo tomara en serio?

No creo que seamos suficientes los que nos hayamos planteado esa pregunta todavía. Y me incluyo a mí mismo en ello.

Lo que ha logrado el Comité de Mujeres

La resolución feminista no vino de arriba. Surgió a través del Comité de Mujeres, gracias a años de trabajo de mujeres que comprenden, por experiencia propia, lo que está en juego, que han forjado su camino a base de lucha, que se han abierto paso en estructuras que no fueron concebidas para ellas y que saben, mejor que nadie, qué se necesita y por qué.

Incluyeron este tema en la agenda porque conocen el costo que supone dejarlo fuera. Y han sido pacientes con aquellos de nosotros que hemos tardado más en comprenderlo.

Esa paciencia no es ilimitada. Ni debería serlo.

Una nota sobre el privilegio

Hay algo que debo reconocer. Llego a este debate desde una posición de considerable privilegio. Soy un hombre blanco de Noruega, un país en el que los derechos de los trabajadores están bien consolidados, las mujeres ocupan puestos de liderazgo y las condiciones laborales para alguien como yo se encuentran entre las mejores del mundo. Eso determina lo que me parece obvio y lo que me cuesta ver. Significa que debo esforzarme más por comprender las barreras a las que nunca me he enfrentado. Eso no es una excusa, sino una razón para escuchar con mayor atención.

Dónde me encuentro ahora

Entiendo la interseccionalidad. Creo en la resolución feminista. Estoy comprometido con este trabajo.

Pero también soy lo suficientemente honesto como para admitir que todavía estoy averiguando qué exige de mí ese compromiso en la práctica, día a día. Sigo dialogando —con mis compañeros, con el Comité de Mujeres y conmigo mismo— sobre cómo estos conceptos deberían cambiar realmente lo que hacemos.

Creo que ese es el lugar adecuado en el que estar. Sin conformarme. Sin darlo por terminado. Sin dejar de plantearme la pregunta.

Lo que sé es esto: los sindicatos que serán más fuertes dentro de diez años serán aquellos que comprendan plenamente a sus afiliados, en toda su complejidad, y que lleven a cabo sus actividades de sindicalización a partir de ese conocimiento. La resolución que adoptamos en Sídney no es un documento, es una dirección. Y el trabajo de avanzar en esa dirección, con seriedad y de forma práctica, en todos los niveles de nuestra organización, no ha hecho más que empezar.

Estoy comprometido con esa labor. Y sigo aprendiendo cómo llevarla a cabo.

Solidaridad con los trabajadores de Venezuela

Decenas de miles de personas siguen desaparecidas. Los equipos de rescate continúan excavando entre los edificios derrumbados en Caracas y en el estado costero de La Guaira, las zonas más afectadas, donde barrios enteros yacen en ruinas, junto con lugares de trabajo, hospitales e infraestructuras básicas. Se ha decretado el estado de emergencia. La catástrofe está afectando con mayor dureza a las familias y comunidades que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad, especialmente a las mujeres y los niños, a las personas mayores y a los trabajadores con empleos precarios e informales.

IndustriALL Global Union respalda la carta de solidaridad enviada por la Confederación Sindical Internacional (CSI) y se une al movimiento sindical internacional para expresar su solidaridad con el pueblo de Venezuela. En momentos como este, la solidaridad internacional es más importante que nunca.

La región afectada alberga importantes actividades energéticas, petroquímicas y manufactureras, industrias en las que IndustriALL, a través de sus afiliados, representa a trabajadores en más de 130 países.

IndustriALL no cuenta con sindicatos afiliados en Venezuela. Sin embargo, queremos expresar nuestra solidaridad con todos los trabajadores de estos sectores y con el movimiento sindical venezolano. Sus integrantes han perdido a familiares, sus hogares y sus medios de vida, y muchos lugares de trabajo han sufrido daños o han dejado de funcionar por completo.

Los terremotos han azotado a un pueblo que ya estaba sufriendo mucho. Antes de esta tragedia, millones de personas luchaban por satisfacer sus necesidades básicas y, a principios de año, IndustriALL condenó la violación del orden internacional fundado en normas y sus consecuencias para la soberanía de Venezuela y su pueblo. Ahora, la crisis se ha visto agravada por la catástrofe. IndustriALL reafirma su solidaridad con los trabajadores y las comunidades afectadas, y

El auge del oro no beneficia a los mineros

La copresidenta Cathy Drummond, del sindicato United Steelworkers (USW), marcó el tono desde el principio. Según explicó, los mineros de todo el mundo se enfrentan a muchas de las mismas presiones: modelos de negocio en constante cambio, un aumento de la subcontratación, riesgos persistentes para la salud y la seguridad, obstáculos a la sindicalización y el impacto progresivo de las nuevas tecnologías.

Esa sensación de lucha compartida estuvo presente a lo largo de toda la reunión.

Un auge que deja de lado a la fuerza laboral

Emmanuel Adjei-Danso, director de minería y energía de IndustriALL, comenzó su intervención con un panorama desolador de un sector que goza de precios récord y de una producción en alza, mientras los bancos centrales de todo el mundo recurren a las reservas de oro para reforzar sus monedas. Sin embargo, señaló que ese aumento del valor del oro no se está traduciendo en una negociación colectiva más sólida, en lugares de trabajo más seguros ni en mejores salarios para las personas que lo extraen de la tierra.

Señaló la cifra preocupante de accidentes mortales registrados en el sector minero en lo que va de año. Asimismo, advirtió de que la minería ilegal está agravando el problema, ya que socava las normas de seguridad y la sostenibilidad de la industria en su conjunto.

Kemal Ozkan, secretario general adjunto de IndustriALL, planteó lo que está en juego en términos aún más contundentes.

“Los mineros ya se encuentran en la encrucijada de la transición energética hacia una economía con bajas emisiones de carbono y la descarbonización, pero, en definitiva, esto los sitúa en la primera línea de todo el debate”,

declaró ante los delegados.

Subcontratación: el hilo conductor en todos los países

Si hubo un tema en el que coincidieron todos los ponentes, fue el de la subcontratación.

En Ghana, el delegado Abdul-Moomin describió un sector en el que la gran mayoría de la mano de obra ahora cuenta con contratos temporales o de duración determinada, un cambio que relacionó directamente con la débil aplicación de la legislación laboral. El Sindicato de Mineros de Ghana ha luchado tanto en los tribunales como en la mesa de negociación, y ha conseguido protecciones que dificultan que los empresarios simplemente dejen que los contratos caduquen.

Desde Quebec, Canadá, Sébastien Rail, del USW, describió cómo los subcontratistas operan casi como agencias de trabajo temporal, ya que suministran mano de obra a las minas en condiciones que dificultan enormemente su sindicalización, y relacionó esta práctica con un aumento reciente de los accidentes laborales entre el personal sin experiencia y recién contratado.

RWECHUNGURA Paternus, del Sindicato de Trabajadores de Minas, Energía, Construcción y Afines de Tanzania (TAMICO), explicó cómo los mineros artesanales y en pequeña escala, que a menudo trabajan sin contrato ni salario fijo, pueden tener que esperar años para cobrar una vez que finalmente se vende su oro, lo que hace casi imposible sindicalizarlos de manera eficaz.

Y en Zimbabue, Thulani Moyo enumeró una sombría lista de deficiencias a nivel de los centros de trabajo: un cambio de propiedad de la mina que privó a los trabajadores de las prestaciones acumuladas, un control inadecuado del polvo que expone a los mineros a la silicosis, una ventilación deficiente, instalaciones sanitarias compartidas por hombres y mujeres y una muerte en el lugar de trabajo relacionada con protocolos de seguridad deficientes.

Una solidaridad que traspasa las fronteras

No todas las historias fueron desalentadoras. Los delegados pudieron conocer cómo la solidaridad internacional ya está dando resultados.

Ben Davis, del USW, describió una red global de representantes sindicales de Newmont —que abarca Australia, México, Argentina, Canadá y Perú— que está trabajando conjuntamente para presionar a la empresa a fin de que mejore sus condiciones. Asimismo, detalló dos casos presentados en el marco del mecanismo de respuesta rápida en materia laboral del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá. Uno de ellos consistió en una investigación que reveló vínculos entre el crimen organizado y los intentos de sofocar la organización sindical en una mina mexicana, lo que incluyó amenazas de violencia contra los trabajadores. El sindicato ganó ese caso, aunque, según señaló Davis, la aplicación de la normativa sigue siendo una ardua tarea.

En México, Luis Alberto, de Los Mineros, describió cómo el sindicato ha pasado de reaccionar ante los cambios en la legislación laboral a adelantarse a ellos, utilizando los comités de capacitación exigidos por ley para que la subcontratación resulte más difícil de justificar e impulsando que los comités de salud y seguridad estén dirigidos por los trabajadores más familiarizados con las condiciones de trabajo.

Una nueva herramienta: IRMA

En la reunión también intervino Davidzo Muchawaya, de la Iniciativa para el Aseguramiento de la Minería Responsable (IRMA), un organismo en el que participan múltiples partes interesadas y en cuyo consejo de administración IndustriALL forma parte junto con empresas mineras, inversores, la sociedad civil y compradores.

Las auditorías independientes de IRMA, explicó Muchawaya, ofrecen a los sindicatos algo poco habitual: pruebas verificadas por terceros sobre las condiciones sobre el terreno, pruebas que las propias empresas ya han visto y aceptado antes de su publicación. Señaló que las auditorías han puesto de manifiesto un patrón recurrente en muchos centros de trabajo: una fuerte y creciente dependencia de la mano de obra subcontratada, una menor protección frente al acoso para los trabajadores subcontratados y una gestión irregular de los riesgos de seguridad, especialmente para las personas que no forman parte del personal empleado directamente.

IndustriALL ya ha puesto en práctica esos informes mediante la combinación de las conclusiones de las auditorías de IRMA con los testimonios de sus afiliados para fundamentar la necesidad de actuar en las minas de AngloGold Ashanti, con el fin de exigir a la empresa que rinda cuentas por las medidas correctivas pendientes.

Cuando se le preguntó si el hecho de que una mina de propiedad china, ubicada en la República Democrática del Congo, se hubiera incorporado recientemente al sistema IRMA constituía una señal de progreso, Muchawaya reconoció que se trataba de un paso notable, aunque señaló que, en primer lugar, la gran mayoría de las minas se adhieren únicamente debido a la presión externa.

¿Qué sigue?

Al cerrar la reunión, el copresidente Stephen Smyth la calificó como el inicio de algo más grande: una red permanente, que se reúna periódicamente y cuente con una lista de contactos compartida para mantener el diálogo entre sesiones. Emmanuel Adjei-Danso confirmó que IndustriALL creará ahora redes específicas para las empresas Barrick Gold y AngloGold Ashanti, que se sumarán al trabajo ya existente con Newmont y Anglo American, e invitó a todos los afiliados a plantear problemas, campañas y oportunidades de colaboración transfronteriza.

El mensaje de la primera reunión de la red fue claro: puede que el oro esté en auge, pero es la solidaridad, y no el precio del oro, lo que garantizará un trabajo decente a las personas que lo extraen.

Los trabajadores del sector textil de Indonesia, Camboya y Bangladesh aprenden a utilizar la legislación en materia de derechos humanos como herramienta sindical

El taller, organizado por el Centro de Competencia de Diligencia Debida en materia de Derechos Humanos en colaboración con IndustriALL Global Union, es el primero de una serie piloto de tres partes dirigida a sindicatos vinculados a los fabricantes globales Coats, Crystal International y Pou Chen.

Christina Hajagos-Clausen, directora del sector textil y de la confección de IndustriALL, expresó:

“Durante demasiado tiempo, la diligencia debida ha sido una conversación entre empresas y autoridades reguladoras. Este proyecto piloto sitúa a los trabajadores y a sus sindicatos en el centro de ese proceso, ya que los dota de los conocimientos y las herramientas necesarios para exigir responsabilidades a los empleadores de conformidad con la ley”.

De la clase a la planta de producción

El taller, de tres días de duración, reunió a delegados sindicales, personal jurídico y paralegal, organizadores y dirigentes sindicales. A todos ellos se les planteó una pregunta directa: ¿cómo utilizan la Ley alemana de la cadena de suministro, la Directiva de la UE sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial y las Directrices de la OCDE como herramientas prácticas?

Al finalizar el taller, las delegaciones de los tres países habían logrado identificar qué instrumentos se aplicaban a sus empleadores, habían mapeado sus cadenas de suministro utilizando las plataformas Open Supply Hub y SOMO CSDDD Data Hub, y habían comenzado a desarrollar estrategias que combinaban vías de acción nacionales y transnacionales.

“Es un momento crucial para apoyar a los trabajadores en la creación de herramientas que permitan que las nuevas leyes comerciales y de diligencia debida redunden en su beneficio. Ya podemos observar cómo países como Indonesia están creando y aplicando nuevas leyes sobre el trabajo forzoso y la diligencia debida obligatoria en materia de derechos humanos. Los trabajadores desempeñan un papel fundamental a la hora de garantizar unas cadenas de suministro seguras y protegidas. Desde nuestro centro, apoyamos al movimiento sindical mundial para que ocupe el lugar que le corresponde en las mesas donde se toman las decisiones clave”,

expresó la directora ejecutiva del Centro de Competencia, Kelly Fay Rodríguez.

Próximos pasos

El proyecto piloto continuará en Bangladesh en octubre de 2026 y concluirá en Camboya en enero de 2027, y los resultados se presentarán en abril de 2027.

Los trabajadores del petróleo y el gas exigen una Transición Justa y responsabilidad corporativa

Emmanuel Adjei-Danso, director del sector de minería y energía de IndustriALL, inauguró el debate describiendo las presiones estructurales que están transformando el sector: la inestabilidad de los precios, los regímenes de sanciones, las disrupciones en la cadena de suministro y la aceleración de la transición energética. Planteó la cuestión central que marcaría el hilo conductor de la jornada: ¿cómo pueden los trabajadores y sus sindicatos garantizar que la transición sea justa y que nadie se quede atrás?

Voces regionales: los trabajadores en primera línea

Prosper Akrai, en representación del Sindicato Nacional de Trabajadores del Petróleo y el Gas Natural (NUPENG) de Nigeria, describió las consecuencias derivadas de la supresión de las subvenciones al combustible en su país en mayo de 2023. El precio minorista de la gasolina ha aumentado aproximadamente un 643 %. Los costos de los alimentos se han disparado, hasta consumir cerca del 80 % de los ingresos mensuales de un trabajador promedio. El naira se ha desplomado. Los trabajadores se enfrentan simultáneamente a la erosión salarial, la precarización del empleo y el empeoramiento de la situación de seguridad.

Además, Prosper Akrai denunció un ataque directo a los derechos sindicales. El NUPENG y su sindicato hermano se han enfrentado a una campaña organizada por la refinería Dangote, que ha recurrido a los medios de comunicación, a influencers de las redes sociales y a políticos para socavar la imagen pública de ambas organizaciones, luego de que estas exigieran que se reconociera el derecho de sindicalización de los trabajadores.

Desde Estados Unidos, Mike Smith, presidente del programa nacional de negociación del sector petrolero del sindicato United Steelworkers (USW), informó que BP ha impuesto un cierre patronal a aproximadamente 900 trabajadores en su refinería de Whiting, Indiana, desde marzo de 2026. BP se negó a igualar el acuerdo marco alcanzado con Marathon y exige la conversión de 100 empleos sindicalizados en puestos subcontratados, la aplicación de múltiples escalas salariales y una cláusula de derechos de la dirección que privaría a los trabajadores de la capacidad de negociar sobre el impacto de la inteligencia artificial. Los trabajadores de reemplazo, a quienes se les paga dos veces y media el salario de los empleados sindicalizados, siguen operando la planta de 400.000 barriles diarios con una capacidad reducida.

“Seguiremos tendiendo la mano cuando surjan oportunidades de colaboración en cualquier país. Perseguiremos a British Petroleum por todo el mundo”,

afirmó Mike Smith. Agradeció a IndustriALL y a Unite sus acciones de solidaridad, entre ellas las llevadas a cabo en la junta de accionistas de BP celebrada en Londres.

Naoki Kashima, presidente ejecutivo del Subcomité del Petróleo de JEC-Rengo, Japón, describió cómo la dependencia de Japón del estrecho de Ormuz —por donde pasa más del 90 % de sus importaciones de crudo— lo deja muy expuesto a los conflictos regionales. Cualquier interrupción en el suministro supone un riesgo de aumento de los costos energéticos, alimentarios y logísticos, lo que podría anular las mejoras salariales que los sindicatos japoneses han logrado en los últimos años.

Hassan Juma, presidente de la Federación General Iraquí de Sindicatos del Petróleo, el Gas y la Petroquímica (IGFOGPU), ofreció el testimonio más urgente de la jornada. Como consecuencia del conflicto regional, la producción de petróleo en Irak se ha reducido en aproximadamente un 70 %. Más de 2500 trabajadores empleados por empresas multinacionales han sido apartados de sus puestos sin percibir su salario. Las multinacionales se marcharon, pero los trabajadores siguen sin cobrar.

“Los primeros y últimos en verse afectados son los trabajadores contratados por estas empresas multinacionales, ya que aún no se les ha abonado el salario desde el inicio de la guerra”, afirmó Juma. “No disponen de cobertura médica ni de seguro de salud”.

Describió cómo los trabajadores soportan temperaturas de hasta 47 grados Celsius en Basora, mientras que, en verano, las condiciones sobre el terreno alcanzan los 50 y 60 grados. Según señaló, la economía iraquí depende de los ingresos provenientes del petróleo para cubrir el 85 % de su presupuesto federal, lo que deja a los salarios, las pensiones y los servicios públicos totalmente expuestos a las disrupciones.

Tina Wilhelm, de IGBCE, Alemania, cerró la mesa redonda regional describiendo la contradicción estructural a la que se enfrenta Europa. La energía fósil sigue siendo esencial para la estabilidad industrial, pero la demanda a largo plazo es incierta. Las empresas no están invirtiendo lo suficiente ni en las infraestructuras existentes ni en las tecnologías del futuro, y los trabajadores carecen de claridad sobre el panorama que los espera. Argumentó que la transición energética solo tendrá éxito si es industrialmente viable y socialmente justa, y si se reconoce a los trabajadores como agentes activos del proceso y no como receptores pasivos de sus consecuencias.

Responsabilizar al capital: los Acuerdos Marco Globales

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expuso la estrategia de IndustriALL de utilizar los Acuerdos Marco Globales para exigir a las multinacionales el cumplimiento de las normas laborales en toda su cadena de suministro, independientemente de lo que establezca la legislación nacional.

“Los Acuerdos Marco Globales constituyen la herramienta estratégica necesaria para nuestra actividad principal: la organización sindical”, afirmó Özkan. “A través de las cláusulas en las que el empleador se compromete a respetar la libertad sindical y la negociación colectiva, también damos un paso importante en materia de diálogo social”.

Según informó, el acuerdo de IndustriALL Global Union con ENI se renovó en enero de 2026, con nuevos compromisos relativos a la diligencia debida en materia de derechos humanos y a la integración del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso. También están vigentes los acuerdos con TotalEnergies y Engie; este último incluye un compromiso explícito con la Transición Justa y el empleo sostenible. Hizo un llamado a renovar el compromiso con Petrobras tras las elecciones brasileñas de octubre de 2026 y reafirmó la plena solidaridad de IndustriALL con los trabajadores del USW afectados por el cierre patronal impuesto por BP.

Conclusiones: solidaridad, estrés térmico y un plan de acción plurianual

En las conclusiones se señaló que el estrés térmico se había convertido en un problema transversal de salud y seguridad en el trabajo. IndustriALL y la OIT están manteniendo conversaciones sobre un programa para abordar el estrés térmico en todo el sector, que incluye actividades de capacitación específicas.

Frode Alfheim, copresidente del sector energético de IndustriALL y presidente de Styrke, Noruega, concluyó con un llamado a la solidaridad global en el que reflexionó sobre los testimonios de Nigeria e Irak.

“Se trata de un problema industrial global que requiere que trabajemos juntos para garantizar que reciban el apoyo que necesitan”,

afirmó.

Señaló que el éxito de Noruega al gestionar los ingresos del petróleo en beneficio del interés público tenía sus raíces en los conocimientos técnicos aportados desde Irak a finales de la década de 1960, e instó a la red a aprovechar esa historia de intercambio transfronterizo de conocimientos y solidaridad.

Los participantes acordaron desarrollar un plan de acción plurianual que vincule a los sindicatos afiliados a lo largo de toda la cadena de suministro mundial de petróleo y gas.

Shutterstock: imagen de archivo de trabajadores de una refinería de petróleo

Graveyard to Green Yard: hace un año, los trabajadores lograron una victoria histórica

El documental se estrena el 26 de junio de 2026, exactamente un año después de la entrada en vigor del Convenio de Hong Kong sobre el reciclaje seguro y ambientalmente racional de los buques (HKC). No es una coincidencia.

El Convenio ya está impulsando cambios radicales: reduce la huella ambiental del sector, mejora la seguridad en el trabajo y formaliza el empleo. El reciclaje de buques atraviesa una Transición Justa que está generando puestos de trabajo decentes en la economía circular. Esta película narra la historia de los trabajadores y los sindicatos que lo han hecho posible.

De cementerio a astillero verde: la coalición que transformó la industria del reciclaje de buques

En la India, la sindicalización en el sector del desguace de buques comenzó en 2003, cuando delegados del Sindicato de Trabajadores Portuarios y Estibadores de Bombay se reunieron con los trabajadores de un astillero vecino y se dieron cuenta de que carecían de agua potable y de primeros auxilios mientras realizaban turnos de 12 horas en el trabajo más peligroso del mundo.

Tras sindicalizar a los trabajadores de Mumbai, la atención se centró en los astilleros más grandes de Alang, en Gujarat, donde se constituyó la Asociación de Trabajadores del Reciclaje de Buques y de Servicios Generales de Alang-Sosiya (ASSRGWA), un sindicato sectorial abierto a cualquier persona que trabajara en los astilleros o en las industrias afines.

Mediante la sindicalización de los astilleros y la lucha incansable por los derechos de los trabajadores y la protección social, la ASSRGWA ganó fuerza y credibilidad ante los empresarios y el Gobierno. En colaboración con IndustriALL Global Union, creó una red internacional de solidaridad en la que sindicatos de los Países Bajos, Japón, Alemania, Dinamarca, Australia y otros países presionaron a sus Gobiernos para que ratificaran el HKC y para que el sector del transporte marítimo asumiera la responsabilidad por todo el ciclo de vida de los buques.

Esto dio lugar a una coalición de Gobiernos, empresarios y armadores comprometidos con la transformación del sector a través del Convenio y el diálogo social.

La interacción entre el Convenio y la movilización sobre el terreno es fundamental: el HKC es un instrumento impulsado de arriba hacia abajo que crea las condiciones para lograr una industria mejor. El sindicato es la fuerza de base que garantiza que el cambio sea real y que los trabajadores participen en él.

La ASSRGWA cuenta ahora con una densidad superior al 70 % en los astilleros y ha centrado su atención en la industria siderúrgica de transformación, incluidas las plantas laminadoras y los pequeños talleres. El 26 de junio de 2026, representantes del Gobierno nacional de la India, la autoridad portuaria, la federación de empleadores, la ASSRGWA y la SEWA —el sindicato que organiza a los trabajadores que procesan la chatarra procedente del reciclaje— se reunieron en Bhavnagar para debatir la siguiente fase de la transición: ampliar los beneficios del HKC a la industria de transformación.