“Todos cuentan o nadie cuenta”: conozca a la presidenta de IndustriALL

“Soy hija de una madre soltera. Muchas veces no nos alcanzaba el dinero para llegar a fin de mes”.

Ahí es donde comienzan sus convicciones políticas. Ni en una sala de conferencias ni en una oficina sindical, sino en un hogar donde la inseguridad económica era una realidad cotidiana. Se formó como administrativa industrial en una empresa de construcción de maquinaria. En su juventud se afilió a IG Metall, donde fue elegida para formar parte del órgano representativo de los jóvenes y, posteriormente, del comité de empresa.

“En los sindicatos, el feminismo supone un desplazamiento práctico y cotidiano del poder”.

Antes de convertirse en dirigente sindical, pasó una temporada en Chicago, donde se centró en los estudios de género y trabajó con un activista por los derechos civiles de los afroamericanos y amigo de Malcolm X, organizando campamentos de verano para jóvenes de barrios pobres.

“Esa época realmente moldeó mi visión y mi sensibilidad hacia el racismo, hacia la discriminación estructuralmente arraigada, especialmente contra las personas negras”

declaró ante el Congreso.

Regresó a Alemania, continuó sus estudios de sociología industrial y se unió a IG Metall como dirigente sindical en 1997. En 2023, se convirtió en presidenta de IG Metall, la primera mujer en dirigir el sindicato en sus 132 años de historia. Dos años más tarde, los afiliados de IndustriALL la eligieron como su presidenta.

Nunca ha separado sus orígenes de aquello por lo que lucha.

Un momento histórico y lo que está por venir

El momento en que se produjo su elección no es casual. En ese mismo Congreso de Sídney, los afiliados de IndustriALL aprobaron por unanimidad, sin votos en contra ni abstenciones, una resolución feminista histórica. Para Christiane Benner, ambas cosas van de la mano.

Christiane Benner at the podium at IndustriALL's 4th Congress, Sydney International Convention Centre, November 2025, pointing toward the audience
Christiane Benner se dirige al 4.º Congreso de IndustriALL, Sídney, 5 de noviembre de 2025

“Para mí, esta adopción unánime fue un momento poderoso de solidaridad internacional. Demuestra que el feminismo ya no es una cuestión marginal, sino nuestro marco político común. Para IndustriALL, este momento representa una decisión clara sobre la dirección que estamos tomando: el trabajo sindical feminista es el núcleo de nuestra estrategia, en la organización sindical, en la negociación de convenios colectivos y en nuestra orientación global”.

La resolución pide que los principios feministas se incorporen en todo el trabajo de IndustriALL Global Union, desde lo relativo a la Transición Justa hasta las cadenas de suministro globales y la negociación colectiva. Se trata de un compromiso importante. La verdadera pregunta es cómo se traducirá esto en la práctica.

“Quiero empezar por donde se toman las decisiones estratégicas. Nos daremos cuenta de que algo está cambiando cuando las mujeres se sienten sistemáticamente en estas mesas y tengan un poder de decisión real. El cambio será evidente cuando las perspectivas feministas formen parte natural de nuestro trabajo”.

El poder no se da

Más de dos décadas construyendo estructuras feministas dentro de IG Metall le han enseñado una cosa por encima de todo.

“He aprendido que los sindicatos feministas no surgen por sí solos, sino que necesitan estructuras que realmente empoderen a las mujeres: sistemas salariales transparentes, conciliación entre la vida laboral y personal, participación genuina y espacios donde las mujeres puedan expresarse. Y necesitan el valor para cambiar activamente los patrones patriarcales. En los sindicatos, el feminismo supone un desplazamiento práctico y cotidiano del poder”.

Esto es especialmente importante ahora. En todo el mundo, los logros de las trabajadoras están siendo atacados. Los movimientos de derecha, organizados, financiados y en crecimiento, están atacando los derechos reproductivos, las protecciones en el lugar de trabajo y la propia legitimidad de las políticas feministas.

Para las mujeres que se encuentran en primera línea frente a esta reacción antifeminista, su mensaje es contundente.

No están solas. Estas reacciones se dirigen contra nosotras porque nuestro movimiento se ha fortalecido. No se dejen intimidar. Organícense, establezcan redes internacionales y sigan alzando la voz. Nuestro movimiento sindical mundial respalda a todas las mujeres que luchan por la dignidad, la seguridad y la igualdad”.

Usen su voz

En el Congreso, dirigiéndose a los delegados más jóvenes de la sala, dejó clara una cosa más: la labor sindical que involucra a los jóvenes, algo que marcó su propia trayectoria, no es opcional: es la forma en la que los movimientos se reproducen.

Christiane Benner listens during the IndustriALL global youth conference, Sydney, November 2025
Christiane Benner en la conferencia mundial de jóvenes de IndustriALL, Sídney, 3 de noviembre de 2025

El mensaje que le daría a una joven trabajadora que acaba de encontrar su voz en el sindicato es el mismo que ella habría necesitado escuchar.

“Su voz es eficaz. Si la utilizan, pueden cambiar las estructuras, para ustedes y para las generaciones futuras”.

Desde un hogar con dificultades económicas hasta la presidencia de una federación sindical internacional que representa a 50 millones de trabajadores y trabajadoras, Benner no habla en términos abstractos.

Sabe lo que hay que hacer. Y sabe que el cambio es posible.

De las palabras al poder: el sindicalismo feminista en el corazón de IndustriALL

“Esta resolución nos llama a adoptar el feminismo como un proyecto político transformador. Es una herramienta para hacer frente a las causas subyacentes de la opresión”.

Su intervención no fue de carácter procedimental, fue direccional. Como defensora de larga data del sindicalismo feminista dentro de IndustriALL, sus palabras reflejaron años de trabajo de organización desde el Comité de Mujeres, que dio forma a la resolución y generó el impulso necesario para llegar a este momento. Dejó claro que el feminismo no es un tema accesorio, sino un marco político para el poder.

Cuando se procedió a la votación, no hubo votos en contra ni abstenciones.

No fue un momento simbólico. Fue un punto de inflexión estratégico, una decisión política deliberada de las organizaciones afiliadas a IndustriALL para situar el sindicalismo feminista en el centro de la agenda de la organización.

Lo que ocurrió en Sídney marcó un cambio estructural. El feminismo ya no quedó relegado a un segundo plano en el debate sindical, sino que se reconoció como un elemento central de las estrategias de sindicalización, las prioridades de negociación y la orientación global.

La resolución feminista establece que el sindicalismo feminista debe integrarse en todas las áreas de trabajo de IndustriALL, desde la Transición Justa hasta la política comercial, desde la sindicalización hasta los acuerdos marco globales, desde la salud y la seguridad en el trabajo hasta la responsabilidad de las empresas.

No es un simple añadido: define cómo avanzará la organización.

El feminismo como proyecto político transformador

Si Rose Omamo marcó la dirección política, la primera intervención desde la sala demostró que el sindicalismo feminista es un compromiso colectivo, que incluye también a los dirigentes hombres.

Etienne Vlok, del sindicato sudafricano SACTWU, comenzó nombrando a las mujeres dirigentes de las estructuras de su sindicato, presidentas, secretarias generales y representantes internacionales. Y no se trató de un gesto retórico, sino de un reconocimiento de los cambios concretos que se han producido en el poder.

“Vengo de un sindicato presidido por una mujer. Vengo de un sindicato con una secretaria general mujer… Y eso me enorgullece”.

Esta expresión de orgullo tuvo un propósito concreto: reconocer los avances logrados sin caer en la complacencia.

“En este Congreso, más del 40 % de la delegación está compuesta por mujeres. Pero un 40 % no es igualdad. Es una base sobre la que construir”.

Como primer orador en el debate, y siendo un sindicalista hombre, su mensaje fue claro: la transformación feminista no es una cuestión de mujeres. Es una cuestión sindical. La representación por sí sola no es el objetivo. El objetivo es la igualdad estructural.

La resolución refleja este enfoque. Exige que el pensamiento feminista nutra las estrategias de sindicalización, la negociación colectiva y la gobernanza sindical.

El liderazgo de las mujeres no solo debe ser visible, sino también empoderado, dotado de recursos e integrado en los procesos de toma de decisiones.

Desafiar las culturas sindicales patriarcales

Varios afiliados hablaron con franqueza sobre la dinámica interna de sus sindicatos.

Leontine Mbolanomena, representante de FESATI, Madagascar, fue muy directa:

“Podemos establecer cuotas. Podemos darles cargos a las mujeres. Pero no podemos confiar únicamente en las cuotas, ya que no les confieren responsabilidades reales ni les permiten tomar decisiones”.

Sus palabras resonaron porque abordaban una verdad incómoda: la inclusión formal no se traduce automáticamente en poder. El sindicalismo feminista requiere un cambio estructural en los procesos de toma de decisiones, la rendición de cuentas y la cultura de liderazgo.

María Travasson Ramos, del CNM-CUT, Brasil, subrayó lo que está en juego a nivel político:

“El feminismo debe formar parte de nuestro trabajo diario. No con palabras vacías, sino con una política real que luche por la justicia. No puede haber sindicatos fuertes sin un feminismo fuerte”.

Esta lógica impregna toda la resolución. Los principios feministas deben dar forma a las estructuras, las políticas y las campañas sindicales. El objetivo no es la visibilidad, sino la transformación.

La realidad de los lugares de trabajo como base

El debate se basó en experiencias vividas en los sectores en los que las trabajadoras se enfrentan a una discriminación y violencia sistémicas.

Rukmini VP, de la INTWF, India, explicó:

“He sido testigo del acoso y la discriminación habituales que sufren las trabajadoras en el lugar de trabajo”.

Endang Wahyuningsih, del FSP KEP, Indonesia, relacionó directamente la sindicalización feminista con la salud y la seguridad en el trabajo:

“Las mujeres no deberían estar solo en los comités de mujeres. Deben estar representadas en todos los comités, especialmente en el de salud y seguridad en el trabajo, donde las trabajadoras necesitan protección, incluido el cuidado de su salud reproductiva y la protección contra el acoso sexual”.

La resolución amplía las normas de salud y seguridad en el trabajo para incluir explícitamente la salud y los derechos sexuales y reproductivos, así como exige una capacitación transformadora en materia de género en todas las cadenas de suministro. Refuerza los compromisos para institucionalizar la prevención de la violencia y el acoso basados en género en los convenios colectivos y los marcos laborales.

Sujana Purba, del FSP2KI, Indonesia, lo expresó claramente:

“No se debe tolerar el acoso sexual ni la discriminación”.

Estas demandas se alinean con el llamado de la resolución a prácticas salariales transparentes y mecanismos estructurales para eliminar las disparidades de género en materia de salarios y ascensos.

Una economía política feminista

Uno de los aspectos más innovadores de la resolución es su adopción de la economía política feminista.

El texto vincula la justicia de género con los regímenes comerciales mundiales, la reestructuración neoliberal y la crisis climática. Pide que IndustriALL adopte una estrategia coordinada de economía política feminista para dar forma a las políticas comerciales y las respuestas de solidaridad.

Darius Guerrero, del PTGWO, Filipinas, articuló claramente esta conexión:

“Presionamos por un impuesto sobre el patrimonio y por la justicia climática, ya que ambos elementos son fundamentales para la Transición Justa por la que luchamos”.

La resolución exige una Transición Justa en materia de género que incorpore el trabajo de cuidados y la agencia económica de las mujeres. Reconoce el trabajo de cuidados como una labor fundamental que debe formalizarse, protegerse e integrarse en la negociación colectiva y la política económica. Esto traslada el sindicalismo feminista más allá de la representación y hacia la reestructuración económica.

Una postura firme frente a las reacciones antifeministas

La resolución también aborda el auge del autoritarismo de derecha y las reacciones antifeministas. Asimismo, compromete a los sindicatos a defender el espacio cívico y proteger a las mujeres sindicalistas que se enfrentan a la represión.

Lamia Safa, del SNP-CDT, Marruecos, planteó el desafío en términos más generales:

“La liberación de las mujeres es la liberación de nuestra sociedad”.

En el clima mundial actual, esta no es una posición neutral. Es una posición estratégica.

Liderazgo y apropiación institucional

En sus reflexiones posteriores al Congreso, la secretaria general adjunta Christina Olivier describió la resolución como un hito para la orientación política de la organización.

“Esta resolución deja claro que el feminismo no es una cuestión secundaria para IndustriALL: es fundamental para la forma en que nos organizamos, negociamos y luchamos. En el clima actual de desigualdad y retroceso a nivel mundial, adoptar esta posición no es opcional. Es necesario”.

Además, destacó que la votación unánime envió una señal contundente tanto a nivel interno como externo:

“Nuestros afiliados hablaron con una sola voz. El sindicalismo feminista es el rumbo que tomará nuestro movimiento”.

Para la dirección de IndustriALL, la importancia de la resolución no radica solo en su adopción, sino en lo que exige para avanzar: cambios concretos en las estrategias de sindicalización, las prioridades de negociación y la cultura institucional.

De las palabras al poder

La resolución defiende una visión colectiva del sindicalismo feminista centrada en el liderazgo, las experiencias y los derechos de las trabajadoras en toda su diversidad.

En Sídney, los afiliados hicieron algo más que adoptar un texto. Reivindicaron el feminismo como marco organizativo central para hacer frente al poder corporativo, la injusticia climática y la desigualdad económica.

El sindicalismo feminista ha pasado de ser un compromiso a convertirse en una estrategia central en la agenda de IndustriALL. De este modo, la organización se ha posicionado como una federación sindical internacional orientada al futuro, preparada para afrontar los retos políticos del presente con claridad y convicción.

Lesoto: los aranceles estadounidenses provocan una crisis con impacto de género en la cadena de suministro textil

Para las trabajadoras, las consecuencias son especialmente graves. Cada día, desde las 7 de la mañana, las mujeres despedidas hacen cola en las puertas de las fábricas con la esperanza de conseguir turnos esporádicos, mientras que otras recurren a trabajos informales, como lavar ropa o vender en la calle. La pérdida de puestos de trabajo ha sumido a los hogares en el desamparo, ya que algunas trabajadoras tienen dificultades para costear la comida, los gastos escolares, la vivienda o los productos básicos, lo que agrava la inseguridad alimentaria y la dependencia de la agricultura de subsistencia o las remesas. Los sindicatos describen una crisis de la cadena de suministro que afecta especialmente a las mujeres, ya que estas se enfrentan a opciones limitadas en una economía patriarcal con escasos puestos de trabajo formales.

La industria textil de Lesoto, que otrora fue próspera gracias al acceso libre de aranceles que le proporcionaba la Ley de Crecimiento y Oportunidades para África (AGOA), exportaba vaqueros, ropa informal y prendas de vestir para grandes marcas, como Levi’s, Gap, Walmart y Reebok, entre otras, a Estados Unidos, su principal mercado. Las exportaciones anuales al país norteamericano alcanzaron más de 230 millones de dólares, lo que representaba más del 45 % de la producción del sector y contribuía en torno al 20 % del PIB de Lesoto. En su momento álgido, el sector empleaba a 50.000 personas, de las cuales entre el 80 % y el 95 % eran mujeres, en su mayoría jefas de familia. Según los sindicatos, los salarios de estas trabajadoras eran importantes para un país azotado por una pobreza generalizada y una tasa de desempleo superior al 30 %, con un desempleo juvenil aún mayor.

Los aranceles, fijados inicialmente en un 50 %, los más altos del mundo en ese momento, provocaron un caos inmediato. Incluso después de que las negociaciones redujeran la tasa al 15 %, que seguía siendo superior al 10 % que pagaban otros países productores de textiles como Kenia, Esuatini y Etiopía, la incertidumbre de los compradores, las cancelaciones de pedidos y las dudas sobre el futuro de la AGOA provocaron perturbaciones generalizadas. La AGOA expiró en septiembre y se prorrogó solo un año, hasta 2026, lo que aumentó el temor a la pérdida permanente de sus beneficios.

Varias fábricas han cerrado, reducido su actividad o trasladado sus operaciones a otros países. La ola de cierres ha dejado a las trabajadoras y los trabajadores de la confección de Lesoto sin recursos ni redes de protección. Por ejemplo, Ever Unison Garments, que en su momento llegó a tener más de 2000 personas empleadas, cerró temporalmente y volvió a abrir con solo 200 trabajadores, pero amplió su producción en Kenia y Esuatini, donde los aranceles son más bajos. Tai Yuan Garments, por su parte, cerró y dejó a 1500 personas sin empleo. Con el cierre de TZICC Clothing Manufacturers, se perdieron 700 puestos de trabajo. Precious Garments, que empleaba a alrededor de 4000 trabajadores y producía para marcas como Reebok, Mayor y Fish, ha despedido a toda su plantilla ante la reticencia de los compradores a renovar la AGOA a corto plazo.

Otras fábricas han registrado recortes importantes: Quantum Apparel ha despedido a más de la mitad de su personal. Hippo Knitting, que produce para Fabletics, pasó de 1200 a 400 empleados. Maseru E-Textiles, que fabrica para Perry Ellis, ha puesto a sus 1000 empleados en una suspensión indefinida después de despedir a otros 200.

El Sindicato Democrático Independiente de Lesoto (IDUL), afiliado a IndustriALL Global Union, advirtió de que decenas de miles de puestos de trabajo están en peligro, potencialmente hasta 40.000, si persisten estas condiciones en las actividades orientadas a la exportación. Según el IDUL, muchas trabajadoras y trabajadores se enfrentan a una reducción de horas, salarios recortados (algunos de tan solo un tercio de la remuneración habitual), políticas de “sin trabajo, no hay salario” y licencias no remuneradas.

La secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, Paule-France Ndessomin, declaró:

“A medida que los efectos de los aranceles punitivos sobre las familias encabezadas por mujeres se hacen notar en Lesoto, se pone de relieve cómo las decisiones políticas de Estados Unidos pueden devastar los puestos de trabajo y los medios de vida lejanos en el sur global, y por qué el comercio debe ser justo para los países en desarrollo. Sin una intervención urgente, las trabajadoras del sector textil de Lesoto corren el riesgo de quedar excluidas permanentemente de la economía formal”.

La huelga de ArcelorMittal en Shelby supera los 40 días

La huelga comenzó a las 11:59 p. m. del 13 de enero, tras fracasar los intentos de llegar a un acuerdo. Las negociaciones se iniciaron el 2 de septiembre del año pasado, pero estas se estancaron, y la última reunión entre la empresa y el sindicato tuvo lugar el 28 de enero. Desde entonces, no se han programado más encuentros.

Según el representante internacional del USW, Steve Ackerman, esta es la huelga más larga en la historia de la sección local 3057: ya superó un conflicto de 2021 que duró 11 días y dio lugar a un acuerdo de cuatro años.

Los trabajadores se mantienen firmes

Desde las primeras horas de la huelga, los trabajadores han mantenido una presencia visible y decidida frente a la planta de Shelby, en West Main Street. Desafiando las bajas temperaturas invernales, los miembros del sindicato han estado todos los días en el piquete, con pancartas, saludando a los conductores que pasaban y reuniéndose alrededor de fogatas en barriles para protegerse del frío.

Durante la huelga, los trabajadores de la unidad de negociación dejaron de percibir su salario y, a finales de enero, también les suspendieron los beneficios del seguro médico. A pesar de estas presiones, el sindicato afirma que la solidaridad en el piquete y el apoyo de la comunidad local siguen siendo muy fuertes.

“Impresiona ver el apoyo que la sección local 3057 del USW está recibiendo de la comunidad. Es lamentable que un grupo tan bueno de trabajadores tenga que luchar por un contrato justo. El sindicato está preparado y dispuesto para continuar con las negociaciones”,

expresó Steve Ackerman.

Los puntos clave: horarios, términos contractuales y cobertura médica

Según el sindicato, los principales puntos de fricción en las negociaciones son las modificaciones propuestas en la redacción del contrato, así como los cambios en los horarios de trabajo y las prestaciones de salud. Para los trabajadores, todo esto tiene un impacto directo en su seguridad en el empleo, el equilibrio entre la vida laboral y personal, y el acceso a una asistencia médica asequible.

La planta de Shelby es la mayor instalación de ArcelorMittal en Ohio, y la empresa cuenta con otra planta situada en Marion. A medida que la huelga continúa, los representantes sindicales advierten de que una interrupción prolongada podría ser contraproducente para la mano de obra calificada de la empresa.

“Es una pena, porque van a perder empleados valiosos. Probablemente ya lo hayan hecho”,afirmó Steve Ackerman.

El llamado a unas negociaciones constructivas

La sección local 3057 del USW ha reiterado su disposición a volver a la mesa de negociaciones en cualquier momento. El sindicato insta a la dirección de ArcelorMittal a reanudar las negociaciones de buena fe y a alcanzar un acuerdo que respete las contribuciones de los trabajadores y garantice unas condiciones de trabajo dignas.

Para los trabajadores siderúrgicos de Shelby en huelga, el mensaje es claro: después de años produciendo acero y sosteniendo la economía local, están unidos en la lucha por un contrato que refleje su dignidad, experiencia y compromiso.

El director del sector de metales básicos de IndustriALL, Alexander Ivanou, declaró:

“La determinación de los trabajadores siderúrgicos de Shelby demuestra lo que realmente significa la solidaridad. No solo luchan por horarios justos y una cobertura médica digna, sino también por la dignidad y el respeto en el trabajo. ArcelorMittal debe volver a la mesa de negociaciones de buena fe y negociar un acuerdo que reconozca las competencias, el compromiso y las contribuciones de su personal. El futuro sostenible de la planta depende de un contrato justo”.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, afirmó:

“La suspensión prolongada de la negociación colectiva en una importante planta de una empresa global, como es el caso de ArcelorMittal, suscita serias preocupaciones sobre la eficacia del diálogo social y la gestión de las relaciones laborales dentro del grupo. El respeto de la negociación colectiva y la libertad sindical son normas internacionales fundamentales del trabajo y pilares esenciales de unas relaciones laborales estables y responsables. ArcelorMittal debería reanudar las negociaciones de buena fe y sin demora, y trabajar para alcanzar un acuerdo justo que reconozca las competencias, el compromiso y las contribuciones de su personal”.

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Las federaciones sindicales internacionales piden un alto al fuego inmediato y el fin de la escalada militar en Irán y Oriente Medio

Estas acciones representan violaciones graves de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional humanitario, y agravan aún más un conflicto cuyo costo humano recae abrumadoramente sobre los trabajadores.

Los trabajadores, los civiles y las instituciones públicas nunca deben ser blanco de operaciones militares. Las muertes y lesiones causadas a estudiantes, docentes y personal educativo, así como la destrucción de espacios civiles protegidos, como escuelas y hospitales, son intolerables y deben ser condenadas de manera inequívoca.

Las FSI también están alarmadas por los posteriores ataques de represalia de Irán. La escalada solo agravará la inestabilidad y pondrá en peligro la vida de civiles, incluidos los trabajadores migrantes y los trabajadores portuarios, aeroportuarios y marítimos —entre los que ya se han registrado muertos y heridos a medida que la violencia se extiende por la región—. Muchos de ellos se ven atrapados en el fuego cruzado, y existe el riesgo de que la región se vea arrastrada a una guerra más amplia y devastadora.

El movimiento sindical mundial se mantiene unido en su rechazo al uso de la fuerza militar, que alimenta los ciclos de violencia y socava los cimientos de la paz, la justicia y la cooperación multilateral. La diplomacia, y no la confrontación armada, sigue siendo la única vía legítima hacia la seguridad y la paz duradera.

Como sindicatos que representan a millones de trabajadores de todos los sectores y continentes, hacemos un llamado a la comunidad internacional para que:

Las FSI se mantienen firmes en su solidaridad con los trabajadores, los sindicatos independientes y las comunidades de Irán y de toda la región. Las voces de los trabajadores, tantas veces silenciadas por los regímenes autoritarios y la lógica de la militarización, deben ser escuchadas. El futuro de Irán y de la región debe ser determinado por sus propios ciudadanos, libres de agresiones externas y represión interna.

Reafirmamos nuestro compromiso de construir un mundo en el que los conflictos se resuelvan mediante la negociación, se refuerce el multilateralismo y todas las personas tengan derecho a vivir y trabajar en condiciones de seguridad, dignidad, democracia y paz.

Organizaciones firmantes:

Myanmar: la salida responsable es la única opción válida frente a la economía de guerra

Cinco años después del golpe militar, Myanmar ya no es un “destino de abastecimiento de alto riesgo”, es una economía de guerra.

El sector de la confección sigue siendo una de las mayores fuentes de divisas fuertes de la junta militar. El Banco Mundial registró exportaciones de prendas de vestir por valor de 5500 millones de dólares en 2022. En 2023, las exportaciones se mantuvieron por encima de los 5000 millones de dólares, antes de caer a 4460 millones en 2024. Ese mismo año, solo Europa importó aproximadamente 2800 millones de euros en productos textiles y de confección de Myanmar, gran parte de los cuales entraron libres de aranceles en virtud del programa “Todo menos armas” (EBA, por sus siglas en inglés) de la UE.

Estos datos no son estadísticas comerciales neutrales, sino que representan entradas masivas de divisas en un sistema financiero estrictamente controlado por las autoridades militares.

Los medios de comunicación estatales informan de repetidas asignaciones de divisas por parte del Banco Central de Myanmar a importaciones prioritarias, como combustible y aceite de cocina. El 2 de septiembre de 2024, este organismo ordenó que hasta el 75 % de las divisas obtenidas del comercio, las exportaciones de prendas de vestir producidas bajo el sistema de corte, confección y empaque (CMP, por sus siglas en inglés) y las ventas de recursos naturales se destinaran a la importación de combustible y aceite de palma. Como explica el economista Sean Turnell en The Military, Money, and Myanmar: Breaking the Nexus, las medidas posteriores al golpe de Estado han centralizado el control de las divisas mediante conversiones forzadas, tipos de cambio múltiples, restricciones a los pagos al exterior y un estricto control de los operadores de divisas. Los ingresos por exportaciones, incluidos los procedentes de la confección, no circulan libremente en un sistema de este tipo. Son capturados y redirigidos.

Contribuyen a sostener las prioridades del régimen.

El Ejército de Myanmar sigue llevando a cabo bombardeos aéreos, reclutamientos forzados, detenciones arbitrarias y una destrucción sistemática de las comunidades civiles. Las importaciones de petróleo y combustible de doble uso son indispensables para estas operaciones. Cuando las divisas extranjeras se controlan de forma centralizada, se convierten en parte del mecanismo que permite la represión.

La comunidad internacional ha reconocido esta crisis.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de los Estados Unidos ha impuesto sanciones en virtud de la Orden Ejecutiva 14014 contra líderes militares y empresas vinculadas al ejército. Por su parte, la Oficina de Aplicación de Sanciones Financieras (OFSI) del Reino Unido y la Unión Europea han adoptado medidas restrictivas paralelas. Estas sanciones prohíben poner fondos o recursos económicos a disposición de determinados actores designados, con el fin de impedir que se preste ayuda financiera a la junta.

Sin embargo, estas sanciones no pueden alcanzar su objetivo si la actividad comercial en general sigue generando divisas que entran en el mismo sistema controlado. Cuando las autoridades militares capturan y reasignan las divisas, seguir adquiriendo productos de este país puede socavar los objetivos de las políticas de sanciones.

En junio de 2025, la Organización Internacional del Trabajo invocó el artículo 33 de su Constitución, una medida extraordinaria que solo se utiliza en casos de violaciones graves y persistentes. Llamó a sus Estados miembros a analizar sus relaciones con Myanmar y asegurarse de no estar contribuyendo, directa o indirectamente, a los abusos en curso.

Este análisis debe extenderse a las preferencias comerciales.

Myanmar sigue beneficiándose del régimen EBA de la UE, que concede acceso al mercado libre de aranceles a condición de que se respeten los derechos humanos fundamentales y los convenios laborales. Es evidente que esas condiciones no se cumplen. Se ha desmantelado la libertad sindical y se han prohibido los sindicatos independientes, al tiempo que los dirigentes sindicales se enfrentan a detenciones y persecuciones. Mantener el EBA en estas circunstancias envía una señal peligrosa: que los abusos sistemáticos no tienen consecuencias económicas significativas.

La UE debería iniciar inmediatamente la suspensión de las preferencias del EBA para Myanmar. No se trata de una medida contra los trabajadores, sino contra un régimen que se apropia de los ingresos procedentes del comercio. No se debe permitir que el acceso preferencial refuerce un sistema que aplasta sistemáticamente los derechos laborales.

Algunas marcas argumentan que la mejora de la diligencia debida en materia de derechos humanos les permite seguir actuando de forma responsable. Sin embargo, la diligencia debida exige que los trabajadores puedan expresarse libremente y organizarse de forma independiente. Esas condiciones no existen. Los mecanismos de control no pueden sustituir la libertad sindical. A falta de posibilidades reales de mitigación, seguir abasteciéndose en este país es cada vez más indefendible.

Cuando la mitigación es imposible, la desvinculación se vuelve necesaria, tal como lo establecen los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales.

Esto no significa una salida abrupta sin garantías, sino una salida responsable.

Una salida responsable requiere preavisos, garantías salariales, indemnizaciones por despido y fondos de compensación. Requiere consultas con representantes legítimos de los trabajadores, incluidos aquellos que se encuentran en el exilio. Requiere garantías para evitar que las fábricas o los contratos se transfieran a conglomerados vinculados al Ejército.

Una salida responsable no es abandonar el país, es negarse a seguir financiando la represión.

Los trabajadores de Myanmar ya han pagado un precio muy alto por resistirse al régimen militar. Muchos se unieron al Movimiento de Desobediencia Civil. Muchos han sido despedidos, desplazados u obligados a esconderse. Lo que piden no son auditorías cosméticas, sino que los actores internacionales alineen sus decisiones económicas con sus compromisos declarados en materia de derechos humanos.

En una economía de guerra, la neutralidad es una ilusión.

Las políticas comerciales, de abastecimiento y de sanciones deben ajustarse a la realidad. Seguir con la actividad habitual mientras se intensifica la represión no es una opción neutral. Es una decisión que conlleva responsabilidad.

La credibilidad de los compromisos globales en materia de derechos laborales y humanos depende ahora de si los Gobiernos y las marcas están dispuestos a actuar en consecuencia.

Nueva iniciativa en México busca penalizar el homicidio industrial para prevenir tragedias como Pasta de Conchos

Se cumplen 20 años del homicidio industrial de la Mina Pasta de Conchos, Coahuila, en el que 65 trabajadores mineros de la empresa Grupo México perdieron la vida por condiciones de trabajo de alto riesgo. Desde el inicio, los trabajadores denunciaron graves deficiencias de seguridad en la mina, como falta de ventilación adecuada, acumulación de gas metano y carencia de equipos esenciales. Aunque la empresa sostuvo que la mina era segura, investigaciones y testimonios posteriores indicaron que las condiciones eran precarias y peligrosas.

Dos décadas después, las familias siguen pidiendo justicia, porque no todos los cuerpos fueron recuperados, ni Grupo México se hizo plenamente responsable. La compañía se negó a asumir su culpabilidad desde el principio, al suspender las labores de rescate sólo cinco días después y 63 mineros quedaron atrapados bajo tierra.

El diputado Jesús Jiménez presentó recientemente a la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma de ley para incluir en el Código Penal el concepto de “homicidio industrial”, con el fin de sancionar y responsabilizar a las empresas por la muerte de trabajadores derivada de incumplimientos graves en seguridad industrial y salud laboral. La iniciativa busca establecer mecanismos legales para evitar que ocurran tragedias industriales similares.

Esta iniciativa fue redactada originalmente por el secretario general del sindicato Los Mineros (afiliado a IndustriALL Global Union en México), Napoleón Gómez Urrutia, con el objetivo de que la responsabilidad empresarial no se diluyera en trámites administrativos. Además, Gómez Urrutia también había pedido el rescate inmediato de los trabajadores, una investigación objetiva, autónoma y neutral que determinara las causas y sancionara a los responsables con todo el peso de la ley; y, en caso de fallecimiento, una indemnización justa y digna para las familias.

Gómez Urrutia explicó al medio La Jornada:

“Hoy, tras una larga y dolorosa historia, la iniciativa continúa su curso en la Cámara de Diputados. Lo que se busca es fortalecer el marco legal para que la obligación empresarial de garantizar la seguridad no quede en letra muerta y que, cuando la negligencia derive en muerte, existan consecuencias penales claras. Se trata de transformar el mundo laboral en uno más justo y digno, donde la vida de las y los trabajadores valga más que cualquier ganancia, utilidad o balance financiero. (…)

Pasta de Conchos no se olvida y no se puede abandonar. Porque no puede existir justicia si no es para todas y todos, y porque sólo cuando la ley alcance a quienes, por acción u omisión, pusieron en riesgo la vida de 65 trabajadores, podrá decirse que México ha comenzado a saldar esta deuda histórica con su clase trabajadora.”

Finalmente, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, expresó:

“Veinte años después del trágico homicidio industrial ocurrido en Pasta de Conchos, México, aún no se ha hecho justicia a los 65 fallecidos y sus familias. Grupo México no ha asumido sus responsabilidades y el país no ha honrado su sacrificio mediante la creación de una legislación que garantice la responsabilidad corporativa, al menos hasta ahora. La nueva legislación debe crear una minería segura y cadenas de responsabilidad que funcionen. Los 65 mineros que perdieron la vida y sus familias merecen este respeto, al igual que todas las comunidades mineras de México.”

Avalancha de lodo mortal atrapa a mineros a 800 metros bajo tierra

Una avalancha de lodo atrapa a los mineros

En la madrugada del 17 de febrero, una avalancha provocó una inundación de lodo y agua que atravesó varias secciones del pozo, lo que atrapó a los mineros a más de 800 metros de profundidad. El 20 de febrero, el ministro de Recursos Minerales y Petrolíferos, Gwede Mantashe, visitó el lugar y afirmó que había que darlos por muertos debido a la prolongada exposición a condiciones extremas.

El sindicato expresa sus condolencias

Mosepedi Sanane, secretario regional en Kimberley del Sindicato Nacional de Mineros (NUM), expresó sus condolencias:

“Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias y los compañeros de los trabajadores afectados en estos momentos tan difíciles. Seguimos aferrándonos a la débil esperanza de que aún puedan ser encontrados con vida y regresen sanos y salvos”.

Solicitud de una investigación independiente

Aunque está dando prioridad a las operaciones de rescate, el NUM instó al Departamento de Recursos Minerales y Energía (DMRE) a iniciar una investigación exhaustiva e independiente. El sindicato insiste en que se lleve a cabo un proceso transparente para determinar las causas de la catástrofe y si algún fallo en los sistemas de gestión de la seguridad o en los protocolos operativos contribuyó a ella. El Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA) se hizo eco de preocupaciones similares e hizo hincapié en que las tareas de rescate deben continuar.

Los peligros constantes de la minería

En su comunicado, la organización sindical UASA-The Union subrayó los riesgos persistentes inherentes a la minería y destacó que el Gobierno, las partes interesadas del sector minero, los interlocutores sociales y los empleadores deben redoblar sus esfuerzos para lograr el objetivo de “cero daños” (Zero Harm).

“A pesar de los protocolos de seguridad existentes, la minería sigue siendo una de las actividades más peligrosas, en la que la vida de los trabajadores se ve repetidamente expuesta a riesgos. Cada muerte o lesión grave supone dificultades económicas extremas para las familias dependientes, lo que erosiona la seguridad financiera de los hogares y sus medios de vida a largo plazo”,

afirmó la UASA.

Instan a reforzar las medidas de seguridad

Por otra parte, según los sindicatos, esta avalancha de lodo pone de manifiesto la necesidad de realizar evaluaciones de riesgos rigurosas, mejorar la supervisión geotécnica y aplicar estrictamente las normas para mitigar los riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores.

Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL, afirmó:

“Esta tragedia pone de relieve los retos estructurales que sigue planteando la seguridad minera en Sudáfrica, especialmente en las explotaciones diamantíferas más pequeñas, donde los riesgos geológicos, como las avalanchas de lodo agravadas por las aguas subterráneas o pluviales, pueden provocar inundaciones rápidas y devastadoras. Esto exige inspecciones periódicas y el cumplimiento de los protocolos de salud y seguridad en las minas”.

Transformar en poder el cumplimiento de la diligencia debida en materia de derechos humanos

Al inaugurar la reunión, el secretario general de IndustriALL Global Union, Atle Høie, advirtió que, si bien los acuerdos marco globales han logrado grandes avances en la agenda, al no ser jurídicamente vinculantes siguen careciendo del alcance necesario para proteger plenamente a los trabajadores. Afirmó que las leyes recientemente aprobadas, por ejemplo, en Francia, Alemania, Noruega y a nivel de la UE, suponen un gran avance con respecto a hace cinco años, pero su aplicación es ahora la batalla decisiva.

Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe, advirtió en su discurso de apertura que los marcos legales no sirven de mucho a menos que los sindicatos actúen juntos para poner el poder sindical en el centro y convertir la DDDH en una herramienta viva. Destacó que, a medida que cambian los modelos de negocio, nosotros también debemos cambiar, asegurándonos de representar constantemente los derechos de los trabajadores y la libertad sindical en esta economía en rápida evolución.

La tarea de los sindicatos es generar un impulso real en torno a la DDDH, conectando los esfuerzos de sindicalización en todo el norte y el sur global y haciendo que la diligencia debida funcione en todas las cadenas de suministro. Høie destacó que es esencial contar con sindicatos fuertes y estructuras sostenibles, porque sin sindicatos no hay democracia real.

Los sindicatos deben impulsar el cambio

A lo largo de los dos días, los ponentes destacaron tanto las oportunidades como los riesgos. Verónica Nilsson, de la TUAC, señaló la importancia que siguen teniendo los puntos de contacto nacionales de la OCDE, mientras que el secretario general adjunto de IndustriALL, Kan Matsuzaki, destacó la necesidad de aumentar la densidad sindical y apoyar a los trabajadores directamente sobre el terreno.

Los participantes expresaron su profunda preocupación por el hecho de que las empresas limpien sus historiales mediante iniciativas industriales débiles y auditorías voluntarias. Muchos afirmaron que la prioridad es cambiar la realidad en los lugares de trabajo mediante una mayor supervisión, comunicación y redes sindicales transfronterizas.

Los debates sectoriales subrayaron la urgencia de la cuestión. Justice Chinhema, del ZDAMWU en Zimbabue, informó de violaciones diarias de los derechos sindicales fundamentales en la minería y cuestionó cómo se aplican los marcos de DDDH cuando los inversionistas en África Subsahariana proceden de fuera de Europa. Claudia Rahman, de IG Metall, destacó que la eficacia de la DDDH depende de estructuras sólidas y de la información honesta de los riesgos, que incluyen las represalias contra los trabajadores. Señaló que los sindicatos de las sedes centrales tienen una influencia importante, pero no pueden tener éxito sin una cooperación mucho más estrecha con los sindicatos de los países productores. Ildikó Krén, de industriAll Europe, destacó la necesidad de formar a los trabajadores y elaborar estrategias de sindicalización concretas que traduzcan la DDDH de un sistema abstracto a mejoras reales en las condiciones de trabajo.

El segundo día se centró en la coordinación a lo largo de las cadenas de valor mundiales. Karin Ström, de Unionen, presentó una herramienta de análisis de transparencia para trazar un mapa de las cadenas de suministro, mientras que Nazma Akter, del sindicato bangladesí SGSF, señaló el Acuerdo Internacional como prueba de que los mecanismos jurídicamente vinculantes e impulsados por los trabajadores pueden dar resultados cuando cuentan con el respaldo de la unidad.

El mensaje que surgió en París fue claro: los sindicatos están preparados y cuentan con las herramientas necesarias. El reto ahora es utilizarlas de forma estratégica, de modo que la DDDH no sea solo una cuestión de cumplimiento, sino también de influencia.

Del cumplimiento a la influencia real

Sobre la base de los debates celebrados en París, industriAll Europe e IndustriALL Global Union seguirán avanzando en el diálogo sobre cómo traducir estas ideas en un enfoque más estructurado y coordinado. Entre los posibles próximos pasos se incluyen la elaboración de un mapa más detallado de las herramientas normativas y de influencia, el fortalecimiento de las redes sindicales mundiales, la exploración de formas de integrar mejor la DDDH en los acuerdos marco globales y la mejora de la capacidad de los afiliados a todos los niveles.

Sindicatos de Argentina desarrollan huelga nacional contra la reforma laboral

El paro nacional de actividades inició a las 00:00 del jueves 19 de febrero y finalizo a las 24:00 horas. El objetivo fue rechazar el proyecto de ley de “modernización laboral”, impulsado por el presidente de Argentina, Milei, el mismo día que se trató en la Cámara de Diputados de la Nación. Los trabajadores aseguran que puede profundizar la precariedad laboral porque elimina derechos individuales y colectivos consagrados por la Constitución Nacional.

La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en la madrugada del viernes la reforma laboral por 135 votos a favor y 115 en contra. Sin embargo, como le realizaron modificaciones, aún deberá volver al Senado para ser ratificado y convertirse en ley. La modificación más importante fue que se eliminó el artículo 44 que reducía del 100 al 75 o 50 por ciento el pago del salario durante la licencia por enfermedad.

En su convocatoria oficial al paro nacional de actividades, la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) indicó que se perdieron unos 120.000 puestos privados, unos 80.000 públicos y bajaron en 25.000 los empleados en casas particulares en los dos años de gestión del gobierno de Milei. Además, aseguró que se agravó la crisis, se destruyó el tejido industrial, creció la desocupación, cayó el consumo y aumentó el endeudamiento familiar y estatal.

La central sindical señaló que los graves problemas de pobreza, desempleo, precarización y deterioro de la situación social no son derivados de las leyes que rigen el universo laboral, sino que son consecuencias directas de la falta de crecimiento y de inversión productiva en las políticas económicas nacionales. La CGT subrayó que los trabajadores sindicalizados están abiertos a una verdadera modernización laboral en donde se respeten los derechos adquiridos y se trabaje en conjunto hacia un proyecto de país con mejor horizonte de desarrollo personal, familiar y comunitario, en un equilibrado camino de progreso y crecimiento social.

Por su parte, las centrales sindicales CTA Autónoma (CTA-A) y CTA de los trabajadores (CTA-T) también se adhirieron al paro de actividades contra la reforma laboral por considerar que es regresiva para la clase trabajadora. La CTA-A indicó que el proyecto de reforma laboral es un ataque directo a los derechos de todo el pueblo y un golpe a la democracia. Reforzó que elimina conquistas históricas como las vacaciones pagas, el descanso semanal, la indemnización, la jornada de 8 horas y las garantías mínimas de protección. Alertó que las consecuencias serían más precarización, crecimiento de la informalidad, aumento del desempleo y mayor exclusión social.

La CTA-T calificó a la reforma como un ataque del gobierno contra las y los trabajadores que se produce en un contexto alarmante, ya que Argentina atraviesa uno de los salarios promedio más bajos de América Latina, hay una pérdida de alrededor del 30 por ciento del poder adquisitivo, en medio de anuncios de miles de nuevos despidos. Explicó que la reforma laboral y el ajuste no son medidas aisladas, sino que forman parte de un proyecto regresivo que busca descargar la crisis sobre quienes viven de su trabajo.

Ambas CTA también desarrollaron una movilización multitudinaria en todo el país junto a los sindicatos de la CGT que conforman el Frente Sindical de Unidad (FRESU) y los movimientos sociales, además de protagonizar un acto central frente al Congreso de la Nación, donde se discutió la reforma laboral. Las organizaciones que conforman el FRESU se movilizaron también días antes en Rosario, Córdoba y realizaron otro paro en todo el país cuando se trató en el Senado.

Por su parte, IndustriALL expresó su firme apoyo a las organizaciones sindicales argentinas frente a esta reforma laboral desde las primeras acciones que llevaron a cabo, por considerar que la propuesta de reforma laboral genera una seria alarma desde el punto de vista sindical, ya que plantea medidas que podrían debilitar la negociación colectiva, restringir la actividad sindical y afectar derechos fundamentales reconocidos por las normas internacionales del trabajo de la OIT, en particular la libertad sindical y el derecho de sindicalización y de negociación colectiva.

Finalmente, el secretario general de IndustriALL Atle Høie, dijo:

“Felicito a nuestras afiliadas argentinas por plantar cara a estos ataques contra los derechos de los trabajadores. La revisión de la legislación laboral es una clara señal del presidente Milei de que no le importan los trabajadores. La huelga nacional ha puesto de manifiesto una fuerte oposición que el Parlamento debería tener en cuenta.”