Fortalecer la integración productiva y comercial para reimpulsar la industria naval del Mercosur
Durante el encuentro se debatieron estrategias y acciones conjuntas en los ámbitos productivo, comercial, financiero y tecnológico, con la meta de impulsar la innovación y definir una hoja de ruta compartida hacia un desarrollo sostenible y una integración regional real y efectiva en el sector naval.
En la apertura participaron Alejandro Martínez, Decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA; Sergio Bacci, presidente de TRASPRETO/Petrobras Transporte S.A.; Edson Rocha, responsable del sector naval de la Confederacão Nacional dos Trabalhadores Metalúrgicos (CNTM) da CUT Brasil; y Marino Vani, secretario regional para América Latina y el Caribe de IndustriALL Global Union.
Las jornadas incluyeron mesas de diálogo con sectores académicos, tecnológicos y empresariales, donde se discutió el panorama naval por país, las oportunidades de integración productiva y los desafíos de la construcción naval en la región. También se desarrollaron debates junto a autoridades gubernamentales sobre políticas públicas y privadas, alianzas entre astilleros y propuestas para generar valor agregado regional.
Pedro Wasiejko, presidente del Astillero Río Santiago, destacó la necesidad de contar con políticas estables y regionales:
“En el sector naval se necesita una política de Estado, porque cambian los gobiernos y cambian las políticas. Por eso este tipo de políticas tienen que ser regionales, con participación de trabajadores en el proceso de integración. El desarrollo tiene que ser visto de manera integral, junto con las universidades, trabajando en conjunto con una mirada regional”.
Sergio Bacci de Transpetro, remarcó que:
“En ningún lugar del mundo la industria naval funciona sin ayuda del estado. Además, en el actual contexto global que se está viviendo, es necesario tomar acciones conjuntas. Para fortalecer la industria naval del Mercosur, queremos contribuir con nuestra experiencia brasileña, en donde se vive una reactivación del sector, para fomentar iniciativas en la región. Vamos juntos por tierra y mar, donde el Mercosur precise”.
Sandra Cipolle, secretaria general de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), subrayó:
“No vamos a competir con Asia, pero si logramos una integración real en el MERCOSUR, podemos poner en valor nuestra mano de obra y nuestras capacidades industriales. Es imprescindible que los Estados acompañen este proceso con presencia y eficiencia”.
Joao Azeredo del Sindicato Nacional de la Industria de la Construccióny Reparación Naval y Offshore (SINAVAL) dijo:
“Este debe ser el primero de muchos encuentros, solo juntos podremos revitalizar esta industria que es estratégica para la soberanía nacional y regional”.
Durante la segunda jornada, los sindicatos afiliados a IndustriALL se reunieron para evaluar la actividad y debatir la estrategia, las directrices y el plan de acción para seguir en la conducción de la construcción de la integración y el desarrollo del sector en el Mercosur.
Edson Rocha, de la CNTM da CUT Brasil afirmó:
“Nuestra prioridad es salir del discurso para tomar acciones prácticas y concretas como proyectos de integración productiva y comercial regional. Seguiremos consultando y coordinando con la academia, el sector empresarial y los gobiernos para que presenten sus perspectivas y propuestas concretas para profundizar en cómo integrar la producción, el comercio y la viabilidad del sector naval en la región del MERCOSUR”.
Finalmente, Marino Vani, secretario regional para América Latina y el Caribe de IndustriALL Global Union concluyó:
“El sector naval es una industria imprescindible para nuestra soberanía industrial, comercial y para el desarrollo sostenible de nuestros países. La integración regional será prioridad a mediano y largo plazo".
Kenia: trabajadores petroleros logran concesiones clave en un conflicto con una empresa de oleoductos
El acuerdo se ha alcanzado tras un preaviso de huelga de siete días emitido por el sindicato el 24 de julio, en el que se mencionaban disputas de larga data en materia de derechos laborales, incentivos por rendimiento y el futuro de los empleados de la empresa Kenya Petroleum Refineries Limited (KPRL), que pronto será disuelta. El acuerdo también pone de relieve cuestiones fundamentales relacionadas con el cierre de KPRL y el futuro de la infraestructura energética de Kenia.
El KPOWU, en representación de los trabajadores de KPC y KPRL, había planteado una serie de demandas urgentes. Entre ellas figuraban el traslado sin trabas del personal de KPRL a KPC, conservando las condiciones laborales vigentes, la eliminación de los incentivos por desempeño discriminatorios, la protección de los dirigentes sindicales contra la intimidación y la atención urgente a las reclamaciones pendientes, algunas de las cuales se remontaban a 2016, relacionadas con las horas extras, las primas por disponibilidad y las comidas.
El sindicato también expresó su preocupación por la corrupción en el depósito de KPC en Eldoret y pidió responsabilidad y transparencia dentro de la empresa.
Las negociaciones, mediadas por el secretario del gabinete de Energía y Petróleo, Opiyo Wandayi, dieron lugar a concesiones significativas por parte de KPC, entre las que se incluyen las siguientes:
La suspensión de los cambios de turno hasta que se conozca el resultado de las negociaciones.
La estandarización de los incentivos por desempeño y la revisión del sistema de evaluación.
La tramitación inmediata de las reclamaciones pendientes a través de una plataforma en línea disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y que los pagos correspondientes se efectúen antes del 31 de agosto.
La integración de los trabajadores de KPRL en KPC, con condiciones aplicables con carácter retroactivo desde 2016.
El compromiso de realizar ascensos basados en los méritos.
La suspensión de la privatización propuesta por KPC hasta que se celebren nuevas consultas.
Estos resultados suponen una victoria significativa para el KPOWU en su lucha continua por la equidad y la justicia en el sector del petróleo y el gas de Kenia.
“Este acuerdo es un paso adelante para poner fin a la grave injusticia que sufren los trabajadores”,
expresó George Okoth, secretario general del KPOWU.
La secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, Paule-France Ndessomin, celebró el resultado y expresó su solidaridad con el sindicato:
“Apoyamos al KPOWU en sus demandas de mejores condiciones laborales y en su defensa de los derechos de los trabajadores”, afirmó, y pidió a KPC que continúe negociando de buena fe.
KPC, una empresa pública dependiente del Ministerio de Energía, desempeña un papel fundamental en la logística petrolera de Kenia, ya que transporta y almacena combustible a través de una red de oleoductos que se extiende desde la ciudad portuaria de Mombasa hasta importantes centros del interior, como Nairobi, Nakuru, Kisumu y Eldoret.
La adquisición de KPRL por parte de la empresa en 2023 tenía como objetivo mejorar la capacidad de almacenamiento y distribución de Kenia. A medida que se reducen las operaciones de KPRL, la incorporación de sus trabajadores en KPC no solo supone una victoria sindical, sino también un paso fundamental para mantener la estabilidad de la cadena de suministro energético del país.
Trabajadores petroleros en el cruce entre los aranceles, la IA, la política climática y las tensiones globales
Un modelo coordinado de negociación
El Programa Nacional de Negociación del Sector Petrolero, establecido en 1965, es un ejemplo único de coordinación sindical estructurada. Reúne a las unidades de negociación para alinear los plazos de los contratos y crear una plataforma común. Las propuestas de los consejos locales son revisadas y consolidadas por un Comité Nacional de Política de base, que luego entra en negociaciones con Marathon Petroleum, el principal empleador.
Una vez alcanzado un acuerdo nacional, este se convierte en la norma para todas las empresas participantes y establece un estándar mínimo en todo el sector. Este enfoque estructurado evita la fragmentación y fortalece el poder de negociación.
Mike Smith (USW) dirigiéndose a la conferencia (NOBC)
“Su presencia aquí es una inversión en nuestro futuro. El tiempo que pasamos juntos, intercambiando estrategias y fortaleciendo la solidaridad, determinará la fuerza con la que abordaremos las negociaciones”,
expresó Mike Smith, presidente del Programa Nacional de Negociación del Sector Petrolero.
La fuerza del programa radica en la unidad y la sincronización, lo que garantiza que las empresas no puedan enfrentar a los trabajadores o los lugares de trabajo entre sí. Aunque este modelo es específico de los Estados Unidos, su principio subyacente, la construcción del poder colectivo a través de la coordinación, ofrece lecciones para los sindicatos de todo el mundo.
Presiones globales sobre las negociaciones nacionales
El contexto de la conferencia de 2025 estuvo marcado por una sensación generalizada de incertidumbre. Durante la sesión inaugural, los dirigentes sindicales destacaron los principales retos a los que se enfrenta el sector, entre ellos el recorte de las inversiones prometidas en tecnologías energéticas del futuro, como el hidrógeno y la captura de carbono, el aumento de la inflación, los aranceles y la inestabilidad internacional. Estos factores ya están llevando a muchas empresas a retrasar o reducir la inversión en sus operaciones, a pesar de la rentabilidad sostenida del sector de la refinería. Se instó a los delegados a tener en cuenta estas dinámicas mientras se preparan para la próxima ronda de negociaciones.
“Se han cancelado muchos fondos… el mercado global es una incógnita”,
afirmó Smith.
Gran parte de esta inestabilidad se debe al cambio en la política energética federal de Estados Unidos entre las distintas administraciones. Bajo el mandato del presidente Biden, el sector recibió importantes inversiones relacionadas con la expansión de las energías limpias y la transición industrial. Sin embargo, ante el cambio de clima político y las expectativas de desregulación con el regreso de Trump al poder, muchas empresas han retirado fondos o congelado sus proyectos. Ahora, los trabajadores se ven atrapados entre dos visiones contrapuestas del futuro energético, sin apenas voz ni voto en ninguna de ellas.
Los delegados también expresaron su preocupación por el aumento de los costos de la atención médica, la inflación, las indemnizaciones por despido, la seguridad de la jubilación y la estabilidad laboral, temas que serán fundamentales en las negociaciones que comenzarán en enero de 2026.
En un sector que sigue lidiando con la inestabilidad posterior a la COVID, es evidente que la volatilidad económica y política se está trasladando a los trabajadores. La pregunta fundamental de las negociaciones de este año es: ¿quién paga el precio cuando las empresas energéticas cambian sus prioridades?
Tecnología y exclusión de la transición
A medida que evoluciona la industria, también lo hacen las amenazas, y no son solo económicas. Diana Junquera Curiel, directora del sector energético y Transición Justa de IndustriALL, abordó los crecientes riesgos de que los trabajadores queden excluidos de las decisiones clave sobre la transición energética y el cambio tecnológico. Advirtió que la IA, la desregulación y los acuerdos comerciales emergentes están remodelando el sector a un ritmo vertiginoso.
Diane Junquera-Curiel dirigiéndose a la NOBC en Pittsburgh
“Las empresas energéticas ya están utilizando la IA en sus procesos. He analizado los riesgos y oportunidades de la IA en el sector. Los sindicatos deben estar presentes en las negociaciones sobre las transiciones tecnológicas”,
señaló Junquera Curiel.
En todo el sector petrolero, se está utilizando cada vez más la IA para el mantenimiento predictivo, la automatización de procesos e incluso la supervisión de la seguridad. Si bien estas tecnologías pueden mejorar la eficiencia, también plantean amenazas graves para la seguridad laboral, los requisitos en materia de competencias y la supervisión, especialmente cuando se introducen sin la participación de los trabajadores ni negociación.
Junquera Curiel hizo hincapié en que los resultados en los Estados Unidos tienen implicaciones globales:
“Sus batallas y negociaciones aquí en Estados Unidos no se quedan solo en Texas, California o Pensilvania. Se extienden a otros continentes y dan forma a la realidad de los trabajadores del sector petrolero en el Reino Unido, Nigeria, México y otros países”.
Los resultados de las negociaciones nacionales en Estados Unidos suelen sentar precedentes que las empresas reflejan en otras partes del mundo. Cuando las multinacionales con sede en este país negocian los salarios, las normas de seguridad o las indemnizaciones por despido a nivel nacional, suelen influir en lo que se ofrece o se rechaza en las empresas que operan o contratan en el sur global. Además, las cadenas de suministro mundiales están estrechamente interconectadas; si las refinerías estadounidenses se enfrentan a conflictos laborales o consiguen mejoras que aumentan los costos, esos efectos suelen repercutir en los trabajadores de las operaciones externalizadas o subcontratadas en el extranjero. Para los sindicatos de países donde la legislación laboral es más débil o la densidad sindical es menor, las victorias de los sindicatos estadounidenses pueden suponer una ventaja o ejercer presión sobre ellos para que defiendan sus logros. Por este motivo, la coordinación y la solidaridad a nivel mundial siguen siendo esenciales.
Seguridad, reconocimiento y resiliencia
La vicepresidenta internacional del USW y vicepresidenta de IndustriALL, Roxanne Brown, advirtió sobre los recortes en instituciones clave en materia de seguridad, como la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), que limitarían las inspecciones y debilitarían la aplicación de la ley. Esto pondría a los trabajadores en mayor riesgo.
Roxanne Brown, vicepresidenta del USW e IndustriALL, dirigiéndose a la NOBC
“Gracias, trabajadores del petróleo, por todo lo que hacen cada día, ustedes son los héroes anónimos que mantienen este país en marcha. Desde la energía que alimenta nuestros hogares hasta los materiales de los productos cotidianos, su trabajo afecta a la vida de todos los estadounidenses, y ya es hora de que la nación lo reconozca”,
expresó Brown.
Los delegados afirmaron que la salud y la seguridad deben seguir siendo una prioridad en la mesa de negociaciones.
Con una supervisión reducida y una automatización cada vez mayor, se espera que los trabajadores controlen cada vez más su propia seguridad en entornos de alto riesgo. Por lo tanto, reforzar los términos relativos a la seguridad en los convenios colectivos no solo es una medida protectora, sino que es esencial.
Perspectivas internacionales y retos compartidos
La conferencia también contó con la presencia de dirigentes sindicales internacionales, que aportaron perspectivas críticas sobre el panorama energético mundial.
Frode Alfheim (Styrke) dirigiéndose a la NOBC
Frode Alfheim, presidente del sindicato noruego Styrke (antes Industri Energi), destacó el poder de la alta densidad sindical en el sector del petróleo y el gas de Noruega y su papel fundamental en la seguridad energética de toda Europa.
“En la plataforma continental noruega, alrededor del 90 % de los trabajadores están afiliados a sindicatos, un nivel de fuerza y unidad poco común en el mundo. Esa fuerza debe trasladarse al escenario mundial, porque los retos a los que nos enfrentamos no se detienen en las fronteras nacionales”.
Tanto en el sur global como en los países productores más consolidados, los trabajadores se enfrentan a protecciones desiguales, a la inseguridad laboral y a la exclusión del proceso de planificación de la transición. Estos retos compartidos exigen respuestas coordinadas.
En Nigeria, la precarización laboral es generalizada: muchos trabajadores del sector petrolero son contratados como trabajadores temporales, a menudo con salarios más bajos, sin prestaciones y sin representación sindical. Esta precariedad estructural los excluye de una participación significativa en la transición energética y socava la seguridad y el desarrollo de sus competencias.
En México, mientras que muchos trabajadores de la empresa estatal Pemex se benefician de la representación sindical, las empresas internacionales suelen recurrir a contratos de corta duración que no ofrecen protecciones. Este sistema dual genera graves disparidades en los salarios, la capacitación y las perspectivas profesionales a largo plazo dentro del mismo sector.
En el Reino Unido y en la zona escocesa del Mar del Norte, la transición se caracteriza por la reducción de personal, la falta de inversión y la incertidumbre. Se prevé que la mano de obra se reduzca de 115.000 a solo 57.000 personas a principios de la década de 2030. La política fiscal restrictiva, los marcos de planificación poco claros y la falta de nuevos proyectos están expulsando a los profesionales calificados del sector y, a menudo, del país.
Estos casos reflejan una tendencia más amplia:
La retención y la contratación son retos cada vez mayores. A medida que los cambios tecnológicos transforman el sector, muchas empresas tienen dificultades para atraer y retener a los profesionales calificados.
Están surgiendo desequilibrios demográficos. En el Reino Unido, por ejemplo, el 41 % de los trabajadores del sector petrolero tienen más de 50 años, mientras que solo el 12 % tienen menos de 30. Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas, con solo un 14 %, muy por debajo de otras industrias.
La volatilidad del mercado, impulsada por la inestabilidad geopolítica, los cambios normativos y la fluctuación de los precios del petróleo, sigue erosionando la estabilidad laboral en todas las regiones.
Estos no son problemas nacionales aislados, son síntomas de un modelo energético global en transición que carece de una dimensión social coherente. Los testimonios recogidos en Pittsburgh nos recuerdan que cualquier avance real debe situar a los trabajadores en el centro de la planificación de la transición, la inversión y la toma de decisiones.
El camino a seguir
A medida que los sistemas energéticos se transforman y la competencia mundial se intensifica, los trabajadores del sector petrolero se ven obligados a sufrir las consecuencias de decisiones en las que no han participado. Desde la IA y la política climática hasta los acuerdos comerciales y la desregulación, los sindicatos deben luchar para permanecer en el centro de estas transformaciones.
“Los sindicatos no están satisfechos con los esfuerzos realizados hasta ahora por las empresas energéticas. Las iniciativas climáticas y empresariales existentes no están obteniendo resultados suficientes”,
afirmó Junquera Curiel.
El modelo de negociación observado en Pittsburgh demuestra que la coordinación, la solidaridad y la preparación pueden generar un poder real. Si bien cada país se enfrenta a circunstancias únicas, el principio sigue siendo el mismo: los sindicatos fuertes y unidos son esenciales para garantizar un futuro energético justo y equitativo.
“La escala de su influencia es global, al igual que la responsabilidad que conlleva”,
concluyó Junquera Curiel.
El futuro se está construyendo. Los trabajadores y trabajadoras merecen darle forma
A continuación, presentamos cinco razones por las que unirse a un sindicato en este momento es más importante que nunca.
La IA no negociará con ustedes, pero nosotros sí
En todos los sectores, desde la industria aeroespacial y la minería hasta la moda y la electrónica, la inteligencia artificial está transformando la forma de trabajar. Los algoritmos predictivos asignan los turnos. Las máquinas realizan tareas que antes hacían las personas. Los puestos de trabajo están desapareciendo o cambiando hasta resultar irreconocibles.
A la industria tecnológica le gusta vender la IA como un “progreso inevitable”. Pero quién se beneficia de estos cambios y quién asume los costos es una decisión política.
Los sindicatos son la única fuerza que lucha por garantizar una Transición Justa: una en la que los trabajadores y trabajadoras tengan voz en cómo se introduce la tecnología, reciban formación para el futuro y no sean sacrificados en el altar de la eficiencia.
Los afiliados de IndustriALL ya están negociando con empresas multinacionales para garantizar que la IA esté al servicio de las personas, y no al revés. En ausencia de normas, es la voz organizada de los trabajadores y trabajadoras la que aporta la ética a la ecuación.
La oligarquía está dictando las reglas. Los trabajadores y trabajadoras deben reescribirlas
Ante el resurgimiento de los líderes políticos autoritarios, como Trump en Estados Unidos, Milei en Argentina, Wilders en los Países Bajos o Meloni en Italia, el discurso es claro: culpar a los más vulnerables, desregular la economía y entregar el poder a los ricos.
Este cambio no es solo retórico, sino que afecta a la legislación laboral, los derechos sindicales y los servicios públicos. Cuando los populistas de derecha atacan la negociación colectiva y debilitan a los sindicatos, se hace más difícil luchar por mejores salarios, seguridad o justicia climática.
Mientras tanto, los gigantes corporativos están consolidando su poder. Hoy en día, un puñado de multimillonarios controlan todo, desde las cadenas de suministro hasta las redes sociales y la inteligencia artificial.
Afiliarse a un sindicato es una forma de expresar que no nos gobernarán algoritmos ni autócratas.
Sus jefes tienen aplicaciones. Ustedes merecen un sindicato
En muchos sectores, los trabajadores y trabajadoras ahora son supervisados por software, vigilados por cámaras, calificados por los clientes y cronometrados al segundo. En términos de beneficios, esto es eficiente.
Pero, ¿dónde queda la dignidad?
Ya sea que se encuentren en una fábrica, un centro de distribución o una oficina, si su trabajo está dictado por un sistema que no puede cuestionar, entonces necesitan una voz colectiva.
Afiliarse a un sindicato les da el poder de establecer límites, cuestionar los sistemas injustos y exigir transparencia en la toma de decisiones. No se trata de resistirse a la tecnología, se trata de exigir un futuro del trabajo centrado en el ser humano.
No hay justicia climática sin justicia laboral
A medida que se agrava la crisis climática, las industrias se ven obligadas a cambiar. Sin embargo, con demasiada frecuencia, ese cambio es caótico, con despidos, cierres de plantas o greenwashing sin planes de transición reales.
Una verdadera Transición Justa significa que los trabajadores y trabajadoras formen parte del plan desde el primer día. Se trata de ofrecer reconversión profesional, protección de los ingresos e inversión en las comunidades, no solo promesas vacías.
Los sindicatos están luchando por políticas climáticas que protejan tanto al planeta como a las personas que lo mueven. Si no nos organizamos, la transición se hará contra nosotros, no con nosotros.
Nosotros trabajamos, y los sindicatos también
En una época en la que la desinformación se difunde rápidamente y la democracia se ve amenazada, es fácil sentirnos impotentes. Pero hay algo que sabemos que funciona: la sindicalización.
Los sindicatos siguen siendo una de las pocas estructuras democráticas que existen fuera del control de los gobiernos o las empresas. Están creados por y para los trabajadores, independientemente de su nacionalidad, género u origen.
Cuando se afilian a un sindicato, obtienen más que un contrato: ganan una comunidad. Ganan apoyo cuando se encuentran en una crisis. Ganan las herramientas que necesitan para defenderse. Y ayudan a construir un mundo en el que la justicia, la igualdad y la solidaridad no sean solo eslóganes, sino realidades.
Las mismas razones, pero aún más urgencia
En épocas más estables que esta, IndustriALL expuso cinco razones para afiliarse a un sindicato: mejores salarios y condiciones, un lugar de trabajo más seguro, dignidad e igualdad, una voz colectiva y un futuro mejor. Esas razones siguen siendo válidas y son más urgentes que nunca.
Sin embargo, en 2025 también nos enfrentaremos a un mundo en el que industrias enteras pueden verse transformadas de la noche a la mañana por la inteligencia artificial, en el que el caos climático amenaza los medios de vida y en el que el mismo concepto de democracia está siendo atacado en muchos lugares.
Por eso, afiliarse a un sindicato hoy en día no es solo una cuestión de lo que se gana, sino de lo que se defiende. Se trata de protegerse, de dar forma al futuro del trabajo y de defender la idea de que los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a opinar sobre cómo cambia el mundo.
Frente a la disrupción, la solidaridad no es anticuada, es revolucionaria. Y puede que sea la única fuerza lo suficientemente poderosa como para garantizar que esta nueva era sea justa, humana y construida para todos nosotros.
No se queden al margen mientras se escribe la historia.
Sean parte de quienes la forjan.
Únanse a un sindicato.
IndustriALL exige el acceso humanitario inmediato a Gaza y el fin de la guerra, el bloqueo y la ocupación
El mundo está siendo testigo de una tragedia: la población de Gaza está sufriendo hambre y desnutrición extremas debido al bloqueo ilegal impuesto por el Gobierno de Netanyahu y al asesinato de civiles que intentan acceder a alimentos. Estas acciones constituyen una clara violación del derecho internacional humanitario y son una afrenta a los valores fundamentales de la humanidad.
Los informes confirman que, en los últimos dos meses, más de 1000 palestinos han sido asesinados mientras buscaban comida. IndustriALL condena enérgicamente esta terrible situación y exige urgentemente que se permita el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria a la población de Gaza y que se implemente un alto el fuego inmediato.
IndustriALL apoya firmemente los esfuerzos vitales de la UNRWA y del Programa de Recuperación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en los Territorios Palestinos Ocupados.
Además, IndustriALL exige la liberación inmediata de la tripulación civil de la embarcación de ayuda humanitaria Handala, que fue interceptado y detenido por el ejército israelí en aguas internacionales. El barco transportaba ayuda humanitaria crucial para Gaza, acompañado por 21 activistas pacíficos, entre ellos varios sindicalistas.
IndustriALL reafirma su solidaridad con el pueblo palestino y los trabajadores en su lucha pacífica por la dignidad, así como su apoyo a una resolución duradera basada en la solución de dos Estados y el reconocimiento oficial del Estado de Palestina.
Sin industria no hay desarrollo: sindicatos industriales uruguayos se movilizan
Bajo la consigna “Sin industria no hay desarrollo. Por Política y Desarrollo industrial. Primero el Pueblo”, los sindicatos expresaron su preocupación por la falta de planificación estatal en el sector.
El presidente de la CSI, Danilo Dárdano, destacó la necesidad de proteger la industria nacional y el trabajo local, impulsando medidas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas sin rebaja salarial, la formación técnica actualizada y una mayor inclusión de mujeres en el sector industrial. Dárdano valoró positivamente la reinstalación de los Consejos Industriales sectoriales, aunque advirtió que “detrás de las palabras deben estar los hechos”. Criticó también las actuales pautas salariales, señalando que no garantizan el mantenimiento del poder adquisitivo, y cuestionó que el valor del dólar sea definido exclusivamente por el mercado. En ese sentido, reclamó una intervención estatal que asegure un tipo de cambio competitivo para sostener la producción.
Por su parte, Pamela Ruiz Díaz, secretaria general de la CSI y miembro de la UOC, denunció la escasa inclusión de mujeres en el ámbito industrial. Señaló que muchas empresas no contratan mujeres por razones vinculadas a la maternidad y que, además, los salarios no son equitativos ni hay oportunidades reales de ascenso. Anunció que la CSI está evaluando acciones conjuntas para revertir esta situación.
Finalmente, Carlos Correa, dirigente de la FOPCU y de la CSI, expresó solidaridad con los trabajadores de las plantas de UPM cerradas en Europa. Destacó los vínculos históricos con sindicatos finlandeses y el compromiso mutuo de apoyo, recordando que la fundación del sindicato de UPM en Uruguay fue respaldada por los gremios europeos.
El secretario regional para América Latina y el Caribe de IndustriALL Global Union Marino Vani señaló:
“Felicitamos a nuestras afiliadas de Uruguay por movilizarse y poner en agenda estos temas tan estratégicos para trabajadores de Uruguay y el MERCOSUR. Necesitamos tener más iniciativas para la recuperación de la industria en nuestra región. Es imprescindible articular con gobiernos y empresarios para captar más inversiones, e integrar la investigación y cooperación técnica para el desarrollo industrial y comercial. IndustriALL seguirá apoyando y articulando para construir un mayor desarrollo productivo, humano y ambiental que sea sostenible y que nos de mejores condiciones de vida y dignidad en el trabajo”.
Senegal: trabajadores y trabajadoras de la confección exigen que se ponga fin a la explotación en Sartorisen
La empresa, que produce vestimenta tradicional africana y ropa de trabajo, emplea a alrededor de 300 personas, la mayoría de las cuales son mujeres. Los trabajadores y trabajadoras han denunciado infracciones sistemáticas, como la retención indebida de salarios, discriminaciones por motivos de género y un incumplimiento flagrante de la legislación laboral nacional. Algunos llevan hasta 13 meses sin cobrar, lo que les impide pagar el transporte para ir al trabajo. En varios casos, las personas afectadas han trabajado en Sartorisen durante más de 15 años.
La falta de contratos escritos, recibos de sueldo y protección social agrava la vulnerabilidad del personal. Muchos están padeciendo graves dificultades económicas y luchando por cubrir las necesidades básicas de sus familias.
Durante la reciente festividad de Tabaski (Aíd al-Adha), la discriminación por motivos de género se hizo aún más evidente. Los trabajadores varones recibieron bonificaciones por CFA 50.000 (USD 87), mientras que sus compañeras, a pesar de constituir la mayoría de la mano de obra, solo recibieron CFA 25.000 (USD 44). Esta disparidad ha desatado la indignación entre las trabajadoras, que exigen la misma remuneración por un trabajo de igual valor.
Hasta ahora, Sartorisen se ha negado a dialogar con el personal y su sindicato. El Syndicat National des Travailleurs des Industries de la Confection du Sénégal (SNTICS), afiliado a IndustriALL, ha presentado quejas ante el tribunal laboral y la inspección de trabajo.
“El sindicato presentó una denuncia contra Sartorisen ante el tribunal laboral por no proporcionar contratos por escrito ni protección social. La empresa debe cumplir la legislación laboral y respetar los derechos de los trabajadores”,
expresó Doudou Sisse, secretario general del SNTICS.
IndustriALL se solidariza plenamente con los trabajadores y trabajadoras de la confección senegaleses.
“Las prácticas laborales injustas, la explotación de los trabajadores y la discriminación por motivos de género constituyen una violación de la legislación laboral nacional y de las normas internacionales. Seguiremos apoyando a los sindicatos senegaleses en su lucha por unas mejores condiciones de trabajo e instamos al Gobierno de Senegal a que haga cumplir la legislación laboral”,
declaró Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.
Sartorisen opera dentro de la ZEE de Diamniadio, una iniciativa gubernamental destinada a atraer inversión extranjera a través de incentivos fiscales y regulaciones más flexibles. Sin embargo, este modelo suele dejar a los trabajadores y trabajadoras en una situación vulnerable. Según el Índice Global de Derechos de la CSI 2025, la aplicación de la legislación laboral en Senegal sigue siendo irregular y las actividades sindicales se ven obstaculizadas con frecuencia.
Turquía prohíbe una huelga de mineros con un decreto presidencial de medianoche
La huelga, prevista para el 1 de agosto de 2025 y organizada por Maden-İş, un sindicato afiliado a IndustriALL, se pospuso por 60 días mediante el Decreto Presidencial n.º 10150, firmado por el presidente Recep Tayyip Erdogan el 30 de julio y publicado en el Boletín Oficial. El decreto afirma que la huelga supone una amenaza para la seguridad nacional.
“Es totalmente inaceptable que se haya prohibido otra huelga en Turquía con el mismo método, cuando la OIT ya ha criticado al Gobierno turco en múltiples ocasiones por esta práctica”,
expresó Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL.
“Nos solidarizamos plenamente con los mineros turcos en la defensa de sus demandas justas y legítimas”.
Aunque la medida se ha calificado oficialmente como un “aplazamiento”, en la práctica se trata de una prohibición de la huelga. Según la legislación laboral turca, una vez expirado el plazo de 60 días sin que se haya llegado a una solución, el conflicto se somete automáticamente a un arbitraje obligatorio, un proceso que elude el derecho de huelga de los trabajadores e impone un acuerdo vinculante sin posibilidad de negociación posterior.
Más de 600.000 trabajadores del sector público llevan más de siete meses negociando un nuevo convenio colectivo. La propuesta salarial del Gobierno, del 24 % para el primer semestre de 2025 y del 11 % para el segundo, seguida de un 10 % y un 6 % para 2026, fue rechazada por Maden-İş y la central nacional Türk-İş por considerarla insuficiente ante la elevada inflación de Turquía.
El Gobierno turco ha recurrido repetidamente al “aplazamiento” de huelgas en sectores clave, lo que le ha valido críticas internacionales, entre otras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por socavar los derechos a la libertad sindical y la negociación colectiva, protegidos por los Convenios 87 y 98 de la OIT.
IndustriALL Global Union condena este ataque a los derechos sindicales y exhorta al Gobierno turco a revocar el decreto, respetar las normas internacionales y entablar negociaciones de buena fe.
Las sindicalistas tunecinas impulsan el cambio
Este curso de la academia, creado como una iniciativa conjunta entre la Red de Mujeres Tunecinas de IndustriALL y los sindicatos sectoriales nacionales afiliados a la Unión General del Trabajo de Túnez (UGTT), y con el firme apoyo de Mondiaal FNV y la Confederación Sindical Holandesa (FNV), es un modelo de inversión continua en el liderazgo sindical feminista.
Desde octubre de 2023, 27 mujeres de diferentes sectores, entre ellos el petrolero, textil, de la confección y manufacturero, participaron en seis meses de capacitación intensiva sobre cuestiones fundamentales para los sindicatos: sindicalización, diálogo social, resolución de conflictos, salud y seguridad, salarios dignos, Transición Justa, trabajo precario y comunicación sindical. Se graduaron veinticinco participantes, que presentaron proyectos finales en profundidad sobre temas arraigados en la realidad de los trabajadores y trabajadoras, desde estrategias mediáticas y el papel de los centros de mujeres hasta las reivindicaciones de salarios dignos y mejores protecciones para los trabajadores y trabajadoras precarios.
“Este es un esfuerzo conjunto entre todas las partes”,
expresó Yamina Mubarki, coordinadora nacional de la Red de Mujeres Tunecinas de IndustriALL.
“Diferentes generaciones desempeñaron un papel importante en la creación de la academia y sus tradiciones de lucha. Las mujeres líderes del presente están llevando adelante ese legado”.
En la ceremonia de graduación, celebrada en abril de 2025 en la ciudad de Túnez y a la que asistieron las secretarias generales adjuntas de la UGTT, Siham Bousta y Hedia Arfaoui, así como dirigentes de los sindicatos sectoriales de la UGTT, IndustriALL y una delegación de FNV y Mondiaal FNV, las participantes compartieron los resultados de su trabajo y sus esperanzas para el futuro.
“Los proyectos de investigación demuestran que la labor sindical es un motor de lucha y de propuesta de alternativas”,
afirmó Siham Bousta.
“La capacitación refuerza las capacidades de las mujeres y fortalece el movimiento en general”.
Hedia Arfaoui añadió:
“Los proyectos abordan problemas reales, y la capacitación desarrolla habilidades para defendernos no solo a nosotras mismas, sino también a los demás. Así es como construimos la próxima generación de líderes sindicales”.
Las graduadas compartieron cómo la academia fortaleció su voz y su visión:
Amal Trabelsi (sector textil): “La capacitación me ayudó a perfeccionar mis habilidades sindicales y comprender el poder de la comunicación. Nuestro proyecto de graduación se centró en fortalecer la red sindical de mujeres, algo que veo como un recurso crucial para el futuro”.
Nabila Barhoumi (sector textil): “Esta experiencia fue todo un éxito. Mi capacidad para comunicarme tanto con la dirección como con los trabajadores ha mejorado, lo que me hace más eficaz. Ahora tenemos que poner en práctica lo que hemos aprendido”.
Lamia Louati (sector petrolero): “La academia nos conectó en todos los sectores y nos dio una plataforma para hablar directamente con la UGTT y los líderes internacionales. Los temas tratados fueron relevantes, y ahora disponemos de herramientas concretas para pasar a la acción”.
Najla Katiri (sector petrolero): “Antes tenía dificultades para comunicarme, pero la capacitación me dio confianza y nuevas habilidades. Este tipo de conocimiento debe repetirse y profundizarse con el tiempo. Espero que la academia continúe, incluso en nuevos formatos”.
La capacitación también fue una oportunidad para fortalecer la unidad y la solidaridad intersectorial dentro de la UGTT, así como entre los sindicatos tunecinos y sus aliados internacionales.
Erine Dijkstra, coordinadora del programa en Mondiaal FNV, expresó:
“Nos inspira su presencia y la profundidad de sus proyectos. Las mujeres fuertes en los sindicatos promueven la justicia, reducen la marginación y construyen organizaciones más democráticas y representativas. Es por eso que este trabajo debe continuar”.
Para IndustriALL, la Academia de Liderazgo Sindical de la región MENA es parte de una estrategia más amplia para promover el liderazgo de las mujeres en los sindicatos e impulsar un cambio estructural.
Ahmed Kamel, secretario regional de IndustriALL para MENA, concluyó:
“Felicitamos a nuestras compañeras por su compromiso, sus ideas y su persistencia. Trabajaremos con nuestros afiliados para incorporar estos proyectos de graduación en los planes de acción nacionales y regionales, porque este no es el final. Es el comienzo de un nuevo liderazgo”.
Prácticas antisindicales en Flextronics Technology Sdn Bhd
El Sindicato de Empleados de la Industria Electrónica de la Región Norte (EIEUNR), afiliado a IndustriALL, perdió una votación secreta crucial en Flextronics Technology (Penang) Sdn Bhd (FLEX) por no alcanzar la participación necesaria. De los 6345 trabajadores y trabajadoras habilitados para votar, solo lo hicieron 2748, 424 menos que el 50 % de participación exigido por la legislación laboral malasia. A pesar de ello, el 92 % de los votantes apoyó el reconocimiento sindical, lo que sugiere que el sindicato habría ganado si todo el personal hubiera podido votar libremente y sin interferencias.
En los meses previos a la votación del 14 y 15 de julio, el EIEUNR se enfrentó a una “implacable campaña antisindical” por parte de la dirección de FLEX. Los directivos y supervisores celebraron reuniones informativas grupales para disuadir a los trabajadores y trabajadoras de afiliarse al sindicato. Además, se los amenazó con la retirada de sus prestaciones existentes si apoyaban la afiliación. La empresa emitió memorandos en los que anunciaba, el 14 de julio, un día festivo sustitutorio, pero los supervisores indicaron verbalmente a varias personas que no debían ir a trabajar, lo que generó confusión e incertidumbre sobre el proceso de votación.
Al parecer, los guardias de seguridad impidieron a los trabajadores y trabajadoras acceder a la lista de votantes habilitados que se había expuesto en los tablones de anuncios, lo que generó un clima de temor. La empresa también retrasó los autobuses y furgonetas que los transportaban a la fábrica y, en algunos casos, los envió directamente al área de producción, sin pasar por las cabinas de votación.
Una semana después de la votación, 80 trabajadores y trabajadoras de Flextronics presentaron denuncias ante la policía alegando que sus supervisores les habían impedido abandonar sus puestos de trabajo para votar y les habían amenazado con advertencias verbales, lo que provocó una gran preocupación por posibles intimidaciones y represalias.
El secretario general del EIEU, David Arulappen, declaró:
“Exigimos que la policía investigue las amenazas directas o indirectas del empleador durante el proceso de votación secreta. Instamos al ministro de Recursos Humanos, Steven Sim, a que intervenga de inmediato y convoque una nueva votación en condiciones justas, sin ningún tipo de discriminación antisindical por parte de FLEX”.
Flextronics Technology (Penang) Sdn Bhd forma parte de FLEX Ltd., una de las empresas de servicios de fabricación de productos electrónicos más grandes del mundo. Con sede legal en Singapur y operativa en Austin, Texas, FLEX opera más de 100 instalaciones en más de 30 países y emplea a más de 170.000 personas. La planta de Penang es uno de sus principales centros de producción en Asia y contribuye a los 26.000 millones de dólares de ingresos anuales de la empresa. FLEX fabrica y proporciona servicios para la cadena de suministro de marcas líderes mundiales en electrónica de consumo, automoción, telecomunicaciones y atención sanitaria.
En marzo de 2025, FLEX fue reconocida por tercer año consecutivo como una de las empresas más éticas del mundo en la categoría de fabricación industrial, por su compromiso con la ética, el cumplimiento normativo y la gobernanza.
Alexander Ivanou, director del sector TIC y de la industria eléctrica y electrónica de IndustriALL, expresó:
“El 11 de julio, IndustriALL envió una carta a la directora ejecutiva de FLEX, Revathi Advaithi, para instar a la empresa a que pusiera fin a sus prácticas antisindicales. Lamentamos que FLEX haya ignorado nuestro pedido y que estas prácticas laborales injustas hayan llevado al fracaso de la votación. Elevaremos este caso a nivel internacional e instaremos al Gobierno de Malasia a que tome medidas enérgicas contra FLEX, garantizando el cumplimiento del Convenio 98 de la OIT sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva. Además, exigimos que la empresa implemente medidas correctivas integrales para abordar las violaciones que se produjeron, restablecer la justicia para los trabajadores y trabajadoras afectados y evitar nuevas prácticas antisindicales en el futuro”.