Activistas mexicanos planifican una plataforma de cambio frente a la transición energética

Los participantes del “Foro sobre el Derecho a la Energía, la Reforma Energética y sus Impactos en los Trabajadores y Comunidades”, acordaron esforzarse para crear una plataforma energética de cambio, no solo como un simple frente en defensa de sus intereses, sino para avanzar con el nuevo gobierno en torno a las luchas sindicales y sociales.

Como primer paso, acordaron crear un espacio para intercambiar información sobre temas como la transición energética y el cambio climático. Además, lo utilizarán para crear solidaridad concreta a fin de exigir la liberación de presos políticos y la investigación de los desaparecidos.

A su vez, pedirán justicia para quienes fueron asesinados con impunidad en el conflicto del Proyecto Hidroeléctrico Presa La Parota. El proyecto fue impulsado en 2003 por el gobierno de Vicente Fox en el estado de Guerrero y fue rechazado porque afectaría a la población más desprotegida (campesinos e indígenas), causaría desplazamientos e impactos a tierras y recursos naturales tradicionales. El proyecto generó un clima de violencia con asesinatos durante años porque intentaron apropiarse ilegalmente de las tierras comunales y ejidales. 

Los participantes del encuentro consideraron necesario que en el país existan procesos de consultas previas, libres e informativas para lograr el consentimiento de las comunidades respecto a estos temas. A su vez, señalaron que la reforma energética fue hecha para el beneficio de las empresas y no del resto del país, y dejó un sector fragmentando en el cual predominan los contratos de protección.

“Hablar de transición del sistema energético es hablar de muchas cosas. Es hablar de pobreza energética, de falsos procesos de consulta simuladas y de comunidades despojados de sus tierras. Es hablar de derechos de los trabajadores del sector y de las comunidades afectadas, y de una transición justa.”

Dijo la secretaria regional adjunta de IndustriALL Global Union, Laura Carter y agregó:

“También es hablar de un derecho fundamental y de un bien común. Es hablar de recursos naturales, de medio ambiente, de cambio climático, de soberanía y de geopolítica. Es hablar del impacto de la revolución digital, de política industrial y de la demanda creciente de una población mundial. Pensar en políticas energéticas progresistas requiere tener claro qué debe ser cambiado y cómo lograr el cambio.“

Por otra parte, los participantes reivindicaron el respeto del derecho de libertad de asociación. Notaron que de las 104 operadoras en el sector del petróleo, menos del 33% tienen un contrato colectivo que se puede consultar, y ni uno tienen un sindicato independiente. 

El evento fue convocado por la oficina regional de IndustriALL para América Latina y el Caribe con el apoyo de Unifor de Canadá.

Sindicatos de Hungría protestan “ley de esclavitud”

Los trabajadores/as y los sindicatos salieron a las calles de Budapest el 8 de diciembre para expresar su enérgica oposición al aumento de las horas de trabajo propuesto por el gobierno; este proyecto gubernamental favorece a los intereses de las empresas a expensas de los trabajadores/as.

El gobierno de Hungría quiere introducir una enmienda en el Código de Trabajo de ese país, muy perjudicial para los empleados, ya que permitiría a los empleadores aumentar las horas extraordinarias permitidas de 250 a 400 horas al año, eliminando también otros reglamentos laborales. Si se aprobara, el cambio propuesto por el gobierno podría significar que se agregue un día más a la semana laboral, extendiendo, además, de 12 a 36 meses el período de consulta para calcular el tiempo de trabajo.

El gobierno derechista de Hungría plantea que hay una escasez cada vez mayor de mano de obra en el país, y es por eso que los trabajadores/as deben trabajar más. Según los sindicatos húngaros, el país todavía tiene los salarios más bajos de Europa.

Por su parte, Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL, afirmó:

IndustriALL pide al gobierno de Hungría que actúe en estricta conformidad con las normas laborales fundamentales tanto nacionales como internacionales. Para optimizar la competitividad, no se debe basar las políticas de producción en el deterioro de la situación de los trabajadores/as ni en reducción de sus derechos.

En la reunión del Comité Ejecutivo de IndustriALL, realizada los días 29 y 30 de noviembre de 2018, se estudió la enmienda antilaboral del Código de Trabajo de Hungría y se aprobó por unanimidad una resolución de solidaridad con los trabajadores/as húngaros y sus sindicatos.

El parlamento húngaro debatirá la propuesta el día 12 de diciembre.

El Gobierno de Bangladesh trata de paralizar el Acuerdo y socava su independencia

En su presentación al Tribunal acerca de la apelación del Acuerdo contra una orden para que dejara de funcionar en Bangladesh a partir del 30 de noviembre, el Gobierno ha declarado que sólo se debe permitir que el Acuerdo siga funcionando en Bangladesh con una serie de condicionamientos sumamente restrictivos que privarán a la iniciativa de seguridad respetada globalmente de su capacidad de funcionar independientemente del control del Gobierno y de los empleadores. Las restricciones incluyen que esta sea la última ampliación autorizada para mantener la oficina del Acuerdo en Dhaka.

Si las condiciones del Gobierno fueran aceptadas por el Tribunal Supremo se destruiría la independencia del Acuerdo, sometiendo todas las decisiones del Acuerdo a la aprobación por un comité del Gobierno. Otra condición prohíbe a los inspectores del Acuerdo identificar nuevas violaciones de la seguridad, exigiéndoles que ignoren los riesgos mortales que detecten en sus inspecciones, como sistemas de alarma defectuosos, salidas de emergencia bloqueadas y grietas en las columnas estructurales. Y hay otra que impide al Acuerdo tomar cualquier medida contra los propietarios de las fábricas cuando amenacen o despidan a trabajadores por plantear quejas sobre la seguridad.

En una audiencia del 6 de diciembre en la que se presentó la respuesta del Acuerdo a las limitaciones de sus operaciones, el Gobierno solicitó una nueva audiencia el 10 de diciembre, a fin de disponer de tiempo para considerar la respuesta. Hoy, el Gobierno ha pedido, y se le ha concedido, un nuevo retraso hasta el 17 de diciembre. Sin una orientación clara, el futuro del Acuerdo sigue pendiente de un hilo.

Los sindicatos mundiales firmantes del Acuerdo– la IndustriALL y la UNI – y los cuatro testigos signatarios – la Campaña Ropa Limpia, el Foro Internacional de Derechos Laborales, la Red de Solidaridad de la Maquila y el Consorcio de Derechos del Trabajador– piden a los socios comerciales de Bangladesh y a las marcas mundiales de prendas de vestir que ejerzan presión sobre el Gobierno de Bangladesh para que se abstenga de imponer estas sorprendentes restricciones al Acuerdo, que le impedirían continuar su labor de salvar vidas.

El Acuerdo ha sido fundamental para mejorar radicalmente la seguridad en las fábricas de confección en Bangladesh desde que se estableció a raíz del derrumbe de la fábrica del Rana Plaza en 2013, que causó más de mil muertes. Con el Acuerdo se han detectado más de 100.000 riesgos de incendios, de construcción y eléctricos, y la inmensa mayoría de ellos se han corregido. Y más de dos millones de trabajadores han participado en la formación en seguridad en más de 1.000 fábricas.

A pesar de estos avances sigue habiendo riesgos y las vidas de los trabajadores corren aún peligro. Más del 50% de las fábricas carecen todavía de sistemas de alarma y detección de incendios adecuados, y el 40 por ciento no han terminado las renovaciones estructurales.

Con las condiciones del Gobierno sería imposible, en virtud del Acuerdo, detectar cualesquiera nuevos riesgos para la seguridad e informar de ellos, ayudar a las fábricas a terminar las renovaciones para salvar vidas, responder a las quejas de los trabajadores sobre los riesgos para la seguridad, y continuar la vital formación en salud y seguridad de trabajadores y directores.  Una autorización para operar en tales condiciones no es autorización en absoluto.

Si el Gobierno de Bangladesh no levanta urgentemente estas restricciones para preservar la calidad y la independencia de sus operaciones, el Acuerdo no tendrá más opción que seguir funcionando desde su sede de Amsterdam, trasladar la gestión de sus programas de inspección, corrección y formación y recurrir a subcontratistas para aplicarlo. Esto tendrá necesariamente consecuencias para su capacidad de ayudar a las fábricas en las operaciones de reparación, lo que obligará a algunas marcas a poner fin a sus relaciones comerciales con más fábricas que todavía no son seguras.

El Acuerdo se ha comprometido hace mucho a pasar sus funciones a un organismo regulador nacional apropiado, pero la Célula de Coordinación y Reparación (RCC) del Gobierno está todavía en una primera fase de desarrollo. Existe un amplio consenso entre las partes interesadas,, como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los principales socios comerciales de Bangladesh y las marcas de que la RCC no está todavía en condiciones de realizar las tareas de inspección del Acuerdo y no tiene un historial demostrado sobre el cumplimiento de la seguridad en las fábricas de su competencia.

El Acuerdo se ha comprometido a crear la capacidad de la RCC y a cooperar con el Gobierno y sus organismos de inspección para asegurar una transición sin problemas. Ya ha presentado un plan sobre cómo puede hacerse, pero el Gobierno no ha hecho hasta ahora comentarios al respecto.

Un verdadero plan de transición para las inspecciones de fábricas, la formación en seguridad y un mecanismo de quejas de los trabajadores necesitará mucho más tiempo y el compromiso real del Gobierno. Y eso no será posible a menos que el Acuerdo pueda seguir funcionando sin restricciones. El Acuerdo es un contrato privado que seguirá siendo vinculante para las marcas hasta 2021, o hasta que se demuestre que la RCC es viable.

El Acuerdo de Bangladesh es ampliamente considerado por las marcas, las iniciativas de numerosas partes interesadas, los sindicatos. ONG, inversores, representantes gubernamentales y políticos como la única salvaguardia creíble para la seguridad de las fábricas en Bangladesh. La presión internacional ha aumentado en el período previo a la audiencia en el tribunal para que se permita que el Acuerdo siga funcionando en Bangladesh hasta que el Gobierno pueda garantizar la seguridad en las fábricas.

Los socios comerciales de Bangladesh, entre ellos la UE, Canadá y Estados Unidos, desean que sus marcas puedan confiar en el Acuerdo para tener la seguridad que sus fábricas proveedoras son seguras, situación a la que sirve de ejemplo una resolución del Parlamento Europeo. Por lo tanto, los tres países fundadores de la RCC de Bangladesh – Países Bajos, Canadá y el Reino Unido – deben instar al Gobierno de Bangladesh a que levante todas las restricciones, informe públicamente de los progresos del organismo de inspección, y resalten la necesidad de una voluntad política en Bangladesh para crear un verdadero plan de transición que debe comprender también la formación en seguridad y un mecanismo de quejas de los trabajadores sobre riesgos para la seguridad. Si el Gobierno de Bangladesh no permite que el Acuerdo funcione efectiva e independientemente, los socios comerciales deberán considerar el impacto que tendrá esta decisión sobre su política comercial con Bangladesh en general. A menos que la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa (BGMEA) y el Gobierno de Bangladesh negocien rápidamente con el Acuerdo un procedimiento factible para que sus operaciones sigan funcionando plenamente, las perspectivas de un trato arancelario favorable a las exportaciones de Bangladesh sufrirán un considerable menoscabo.

Si se quiere evitar un daño irreparable a la reputación de Bangladesh como exportador de prendas de vestir, en lugar de impedir que el Acuerdo continúe su labor para salvar vidas, el Gobierno debe centrarse en la constitución de un organismo regulador nacional competente que pueda garantizar la seguridad de las fábricas de confección de Bangladesh en el futuro.

La igualdad de género no es una problemática que concierne sólo a las mujeres

En una conferencia celebrada en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en octubre de 2018, se abordaron y echaron por tierra uno por uno, los mitos sobre las mujeres que trabajan en sectores dominados por hombres. Asistieron a la conferencia mujeres y hombres de sindicatos de todo el mundo afiliados a IndustriALL.

Las mujeres que asistieron a la conferencia habían enfrentado todos estos mitos durante su vida laboral y sindical. “Las mujeres son demasiado débiles para hacer trabajos físicos”, decía un panfleto escrito que Vida Brewu, del Sindicato de Trabajadores Mineros de Ghana, tomó en sus manos. Vida se levantó y partió el panfleto por la mitad.

“Las mujeres son demasiado emocionales como para ser dirigentes sindicales”. Rose Omamo, Secretaria General del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Kenia, se encargó de echar por tierra ese mito.

“Las mujeres deben quedarse en casa con los niños”.

“El cerebro de la mujer no alcanza a entender los problemas técnicos”.

“Las mujeres no tienen la coordinación necesaria para operar maquinaria”.

“Las mujeres traen mala suerte a los mineros”.

“Es demasiado costoso proporcionar instalaciones para mujeres”.

“Las mujeres son menos flexibles y no quieren viajar para realizar sus labores”.

“Las mujeres no quieren hacer trabajos de este tipo”.

Hay que enfrentar y cuestionar todos estos mitos para que las mujeres sean tratadas por igual en el trabajo y en sus sindicatos.

“Tenemos que ser dos veces mejores que los hombres para que nos tomen en serio”, dijo Lena Yuliana, del Sindicato de Trabajadores del Cemento de Indonesia FSP ISI. Informó a la conferencia sobre su experiencia de hacer monitoreo de emisiones en alturas que aterrorizan a muchos hombres. Otras mujeres dieron a conocer experiencias parecidas: antes de convertirse en dirigente sindical, Rose Omamo figuraba entre los mejores mecánicos de su compañía. Claudia Branco, Presidenta de Sintracarbón en Colombia, conduce un tren a una terminal de minas de carbón. Muchas mujeres operan camiones en las minas, trabajan bajo tierra o realizan mantenimiento de equipos en empresas proveedoras de energía eléctrica.

Los sectores de minería, metales básicos, materiales y energía ofrecen trabajo calificado, bien pagado y prestigioso, pero predominan los hombres en los mejores puestos de trabajo. Las mujeres que trabajan en estos sectores tienden a tener acceso solamente a los trabajos más humildes y precarios, con los salarios y el estatus más bajos. A pesar de la presencia de la mujer en los diversos sectores industriales correspondientes, a los sindicatos les resulta difícil lograr la afiliación sindical de las mujeres; un factor perjudicial en este sentido es que hay muy pocas mujeres a nivel de dirigencia.

“Los comités de mujeres llevan décadas promoviendo la igualdad de género en el empleo y los sindicatos”, dijo Jenny Holdcroft, Secretaria General Adjunta de IndustriALL.

“Hasta que los hombres también se involucren y trabajen para eliminar las barreras que impiden la igualdad de participación y representación de la mujer, no lo lograremos.

“Para que las mujeres tengan puestos al mismo nivel de los hombres, tenemos que cambiar la forma en que se organiza el trabajo, así como nuestro concepto de liderazgo en los sindicatos, en lugar de pretender que las mujeres encajen en las estructuras existentes. Esto beneficiará a todos, produciendo mejores empleos y sindicatos más fuertes”.

Sindicalistas torturados en Irán, mientras se extiende la huelga

Los trabajadores de la planta de Iran National Steel en Ahvaz se han declarado en huelga varias veces el año pasado, en un continuo conflicto en el que exigen los salarios impagados y que su factoría vuelva a ser de propiedad pública. Han formado vínculos de solidaridad con trabajadores del complejo de caña de azúcar de Haft Tappeh en la ciudad de Shush, que han estado en huelga durante más de un mes por los salarios impagados y la supuesta corrupción de los directores.

También hay huelgas en la refinería de petróleo de Abadán, en el proyecto Ahvaz Metro y de empleados municipales en Hamidiyeh.

El líder iraní, Ayatollah Ali Khamenei, dice que las huelgas están dirigidas por enemigos extranjeros que tratan de destruir la economía. Pero los trabajadores responden describiendo a Irán como "la Casa de los Ladrones -única en el mundo", e insisten en que "Nuestro enemigo está aquí – mienten cuando dicen que es América".

El 18 de noviembre, una manifestación de 4.000 trabajadores de Haft Tapeh en Shuh fue atacada por las fuerzas de seguridad, y 18 destacados dirigentes sindicales fueron detenidos. El día siguiente, a los trabajadores del complejo de azúcar se unieron en una manifestación de solidaridad miles de trabajadores siderúrgicos de Ahvaz. Los trabajadores se manifestaron ante la oficina del gobernador, exigiendo la liberación de los activistas.

Estudiantes de varias universidades también se manifestaron para apoyarles.

Las autoridades liberaron a 14 de los activistas, pero Esmail Bakhshi, Mohamad Khanifar, Moslem Armand, Hosein Fazel y el activista estudiantil Sepideh Gholian siguen en prisión.

Según numerosas informaciones, los activistas están siendo torturados. Esto ha sido confirmado recientemente por las familias de Bakhshi y Gholian que pudieron visitarles en la cárcel. Han informado de que ambos han sufrido fuertes palizas y se les ha sometido a incomunicación. Bakhshi ha tenido graves contusiones en la cabeza. Y ha sido presionado para que desconvoque la huelga.

El afiliado iraní a la IndustriALL Global Union la Unión de Trabajadores Metalúrgicos y Mecánicos de Irán, dijo:

“Condenamos la severas condiciones físicas y psicológicas impuestas a Esmail Bakhshi y Sepideh Gholian y exigimos su inmediata e incondicional liberación.

“La responsabilidad de su sufrimiento incumbe al Estado iraní. Estamos profundamente preocupados por sus vidas, y cada vez más.

“Pedimos a los trabajadores de Irán y del mundo entero que hagan campaña por la liberación de todos los detenidos.”

El secretario general adjunto de la IndustriALL Kemal Özkan dijo:

“Esta tentativa de romper la huelga mediante la violencia y la intimidación es una gran vergüenza para el régimen iraní. Los trabajadores están en huelga por los salarios que se han ganado, y sus dirigentes padecen con gran valor la tortura por defenderlos.

“Irán tiene que respetar los derechos sindicales y los Convenios fundamentales de la OIT, en particular los núms. 87 y 98. Los sindicalistas deben poder realizar su cometido sin intimidación ni acoso, y tienen derecho a crear sindicatos independientes."

La acería y el complejo de caña de azúcar se privatizaron en circunstancias nada claras. Los propietarios privados adquirieron las plantas a muy bajo precio y no pagan regularmente los salarios. Las empresas no reconocen a los sindicatos independientes, que a veces consiguen que se paguen los salarios atrasados recurriendo a huelgas salvajes.

Lo que Shell oculta – Trabajadores subcontratados en el límite de la pobreza en Nigeria

Los salarios miserables son el pan de cada día de miles de trabajadores y trabajadoras subcontratados en el sector del petróleo y gas de Nigeria. En septiembre de 2018, como parte de su campaña mundial para terminar con el trabajo precario en Shell, IndustriALL Global Union realizó una visita a Port Harcourt para reunirse con trabajadores/as subcontratados.

A pesar de haber cumplido 28 años trabajando en Shell en forma subcontratada, Oscar Tamuno ha tenido poca recompensa. Él, su esposa y cuatro hijos viven en una pequeña vivienda de una sola planta con dos habitaciones en la ciudad nigeriana de Port Harcourt. Por la parte de atrás hay un pequeño patio donde él y otras cuatro familias comparten servicios básicos de aseo y lavado. La comida se prepara en un horno al aire libre.

La campaña de IndustriALL sobre Shell se ha centrado en el problema del trabajo precario. IndustriALL también ha instado a Shell a participar en un diálogo mundial con IndustriALL y sus afiliados. El personal subcontratado en Shell es dos veces mayor en número que los trabajadores/as permanentes, sin embargo los subcontratados realizan los trabajos más peligrosos en esa empresa.

En mayo de 2018, sindicatos afiliados a IndustriALL, provenientes de cinco países, incluida Nigeria, presentaron sus quejas a Shell en la reunión general anual de la empresa en La Haya. Además, en la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT en Ginebra en junio, IndustriALL hizo hincapié en los problemas de represión antisindical y las violaciones de la libertad de sindicación del personal subcontratado por Shell en Nigeria. Sin embargo, Shell se ha negado repetidamente a entablar un diálogo significativo con IndustriALL para abordar estos asuntos de preocupación.

Afiliados de IndustriALL en el sector de petróleo y gas de Nigeria: 

el Sindicato Nacional de Trabajadores del Petróleo y Gas Natural (NUPENG), que representa a los obreros, y la Asociación de Personal Administrativo del Sector del Petróleo y Gas Natural de Nigeria (PENGASSAN), que representa a los trabajadores/as de oficina.

Shell en Nigeria 

La historia de la Shell en Nigeria está manchada por la corrupción, destrucción del medio ambiente y las atrocidades que se han cometido contra los derechos humanos. Es la compañía petrolera multinacional más grande del país, pionera en la exploración de petróleo en Nigeria en 1936, exportando petróleo por primera vez en 1958. Desde ese entonces, Nigeria se ha convertido en el mayor productor de crudo del África, con las compañías petroleras más grandes del mundo, incluyendo operaciones de Total, Eni y Chevron. 

Trece años después de haberse declarado la independencia de Nigeria del gobierno colonial británico en 1960, el gobierno nigeriano invirtió en las operaciones de Shell en el país. En 1979, se estableció la Shell Petroleum Development Company (SPDC), que actualmente es propiedad de la Nigerian National Petroleum Corporation, que tiene una participación del 55%; Shell tiene un 30%; Total un 10%; y Eni un 5%. Sin embargo, Shell sigue siendo el responsable de las operaciones.

Negocios de Shell en Nigeria:

En 1990, frustrado por la explotación de los recursos naturales y el daño ambiental por parte de las compañías petroleras, el Movimiento para la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP), encabezado por el activista y dramaturgo Ken Saro-Wiwa, exigió el fin de la contaminación del petróleo y una parte más justa de las ganancias del sector. A pesar de que se extrae petróleo de sus tierras en el Delta del Níger desde 1958, el pueblo Ogoni no había recibido ningún beneficio.

En enero de 1993, MOSOP movilizó a unas 300.000 personas para protestar contra la contaminación y contra Shell, que era la mayor empresa encargada de operaciones en Ogonilandia. Resultado de esto, intervino el ejército de Nigeria. Saro-Wiwa y otros ocho activistas del MOSOP fueron ahorcados en 1995 por el gobierno militar de Sani-Abacha, causando indignación a nivel internacional. El Centro de Derechos Constitucionales de EE.UU. demandó a Shell Royal Dutch Petroleum por su complicidad en la represión que se ejerció contra el pueblo Ogoni y en la ejecución de los nueve activistas de Ogoni. En 2006, en vísperas del juicio, Shell llegó a un acuerdo extrajudicial, lo que resultó en el pago de US$ 15,5 millones al pueblo de Ogoni.

Aunque Shell se fue de Ogonilandia en 1993, se mantuvo su gran red de oleoductos en el Delta del Níger. En 2008 y 2009, la comunidad de Bodo en Ogonilandia sufrió las consecuencias de dos enormes derrames de petróleo de sus oleoductos que causaron daños catastróficos al medio ambiente y devastaron los medios de subsistencia de la comunidad, que dependía en gran medida de la pesca y agricultura.

En 2015, Shell aceptó responsabilidad por los derrames de Bodo, que la ONU calificó como un “desastre ecológico”. La empresa acordó pagar US$ 83 millones por las operaciones de limpieza. Se cree que la limpieza del medio ambiente contaminado demorará varias décadas.

Actualmente, se han intensificado las sublevaciones en la región, debido a los altos niveles de pobreza, el desempleo y el hecho de que los ingresos del petróleo no han beneficiado en absoluto a la población local. Abundan los ataques de militantes, derrames de petróleo y sabotaje contra Shell. En 2017, la SPDC reportó pérdidas de petróleo de 9.000 barriles por día (bpd) debido al robo, con un costo de unos US$ 180 millones al año. Esto constituyó un aumento de las pérdidas, que fueron de 6.000 bpd en 2016. 

US$ 4 mil millones: monto obtenido de la producción de petróleo y gas por Shell en Nigeria en 2017. Fuente: Reuters

A medida que la compañía busca reducir su dependencia del crudo, al tratar de cumplir objetivos respecto a emisiones de gases de efecto invernadero, Shell va centrando su atención en las enormes reservas de gas sin explotar que existen en Nigeria. Shell considera que el gas constituye una alternativa más ecológica que puede reemplazar el petróleo. 

Trabajo precario

Williams Akporeha, Presidente del NUPENG, califica Nigeria como la “casa matriz del trabajo precario”. Con el paso del tiempo, Shell ha externalizado a casi toda su fuerza de trabajo, que recibe bajos salarios, beneficios mínimos y no tiene ninguna seguridad laboral. Este predominio de trabajadores/as subcontratados no es característica exclusivamente de Shell, pero es un indicio de la situación que existe en la mayoría, si no en todas, las compañías petroleras internacionales que operan en Nigeria.

Reunión con los trabajadores/as SUBCONTRATADOS en Shell

NUPENG se ofreció como guía para la delegación de IndustriALL en una visita a la estación Umuebulu de bombeo y procesamiento del petróleo, propiedad de Shell en Etche, en las afueras de Port Harcourt. Los trabajadores/as subcontratados, que llevaban uniformes de Shell, contaban sus anécdotas con entusiasmo. Muchos dijeron que trabajan bajo un contrato comunitario, que es un contrato organizado entre una compañía petrolera y el líder de la comunidad local, en este caso, el rey o jefe local. Los trabajadores/as con un contrato de este tipo parecían sufrir las peores condiciones. Tras la muerte del rey, y luego de su hijo, los trabajadores/as dijeron que no les pagaron durante varios meses. A pesar de que Shell intervino para cubrir algunas de las pérdidas salariales, muchos trabajadores/as dijeron que todavía había salarios sin pagar.

Un trabajador con contrato comunitario que labora en la planta manifestó a la delegación:

“El contratista por quien trabajo no paga cuando debe. No me han pagado desde hace seis meses. Mi salario es de sólo 50.000 nairas (US$ 137) al mes. Al regresar a casa tengo que rogar a mi vecino que me dé comida. Durante seis meses mis hijos no pueden ir a la escuela. Llevo 11 años trabajando en Shell pero no tengo alfombra en mi casa. No tengo radio en mi casa.

“Si te atreves a denunciarlo, te despiden. Al día siguiente, la Shell se comunica con el contratista en cuestión, te despiden y contratan a otra persona. Eso es lo que enfrentamos en estas operaciones de Shell”.

“Nuestro salario en Plantgeria es de aproximadamente 95.000”, dijo otro trabajador subcontratado que labora en Shell. “Con ese sueldo no puedes hacer nada en Nigeria actualmente. No puedes pagar las cuotas escolares de tus hijos. No se puede comer bien. No puedes hacer nada para mejorar tu situación. Hacemos los trabajos sucios. Trabajamos como elefante y comemos como hormiga”. 

Todos los trabajadores y trabajadoras se refirieron a los contratistas como los encargados de pagar sus sueldos. Consideran que trabajan en Shell, ya que tienen que rendir cuentas directamente a la administración de Shell. Dijeron que la Shell determina lo que los contratistas pagan. Sin embargo, la Shell no ha prestado atención a las solicitudes de mejores salarios de los trabajadores/as:

“Si pides un aumento de sueldo, llaman a la policía para sacarte del edificio. Y hasta allí llega tu trabajo. No te permiten entrar nuevamente a la planta a menos que firmes un documento que diga que no te vas a afiliar a un sindicato y no vas a solicitar un aumento salarial”, señaló un trabajador.

Shell sostiene que no es económicamente viable otorgar empleos permanentes a los trabajadores/as subcontratados, ya que no se necesitan todo el tiempo. Sin embargo, esto contradice lo que los trabajadores/as le dijeron a IndustriALL:

“Nos siguen clasificando como personal ad hoc, pero hemos estado trabajando ininterrumpidamente durante hasta 20 años, recibiendo menos de US$ 150 al mes”, lamentó un trabajador. “Tengo una carta que dice que no tengo derecho a ningún beneficio. En los últimos dos meses, nos reunimos para afiliarnos al NUPENG. Ahora, si nos amenazan, simplemente diremos “despídenos entonces”.

Los trabajadores y trabajadoras dijeron que inicialmente se les otorga un contrato por dos años, pero después de eso, el contratista seguirá alargándolo por tres o seis meses, durante años. “Es por eso que tenemos salarios estancados. No hay variación en la extensión del contrato. A veces incluso reducen el sueldo”, dijo un trabajador.

Las perspectivas para los trabajadores/as subcontratados en Shell son cero: “No nos ofrecen ascensos. Desde hace 10 años estamos en el mismo escalafón salarial. Hemos presionado para obtener un aumento de sueldo, pero no nos lo han concedido.”

Vassey Lartson, que trabaja como técnico de laboratorio para Shell en Houston, EE. UU., se incorporó a la delegación en su visita a Nigeria como miembro de los United Steelworkers, organización afiliada a IndustriALL. Quedó horrorizado al ver las condiciones de vida de los trabajadores/as en Nigeria. “Me da vergüenza saber que trabajamos con el mismo logo de Shell en la espalda. No debería existir ese nivel de disparidad entre aquellos trabajadores y yo. Me siento ofendido al ver que mis compañeros y compañeras sufran de explotación de esta manera. Si una empresa es global, ¿por qué no puede comportarse y pagar de manera global?

Hay un marcado contraste con los trabajadores extranjeros en Shell, que pueden ganar hasta US$ 20.000 al mes. En Nigeria, los trabajadores de oficina de Shell perciben unos US$ 2.000 al mes. Shell tiene un complejo de alta seguridad de 224 hectáreas en Port Harcourt, donde viven y hacen vida social los familiares del personal local y extranjero de Shell.

Atención médica inadecuada

Muchos trabajadores/as subcontratados se quejaron de que su proveedor de seguro de salud, la Organización de Mantenimiento de la Salud (HMO, por sus siglas en inglés), es inadecuado: 

“Estamos expuestos a peligros de todo tipo. Trabajamos sobre el terreno. Ni siquiera nos va bien en cuanto a nuestra HMO. Trabajamos sólo para morir. Cuando estamos enfermos y vamos a la clínica, no es bueno el tratamiento porque el dinero que (el contratista) da a las HMO es demasiado poco, por lo tanto no recibimos el tratamiento que corresponde. No hacen más que entregarte unas pastillas. Luego, el médico dirá que no se puede hacer más que eso debido al nivel de financiamiento que corresponde a cada trabajador. Entonces, usas tu escaso sueldo para pagar más”.

Un trabajador, que tiene cuatro hijos, dijo que le conceden, como máximo, solamente 40.000 nairas (US$ 100) al año para su familia. Algunos trabajadores/as dijeron que no tenían ningún seguro de salud, según el contrato que tengan.

La delegación visitó a los hijos del difunto Sr. Kalu Ngozi, electricista subcontratado que había trabajado en Shell durante más de 20 años. El señor Ngozi había muerto hacía tres días, dejando huérfanos a sus cuatro hijos. Su madre murió hace dos años, y otro hermano falleció dos meses atrás. Ahora sus hijos, de 12 a 22 años, viven solos en una vivienda de una sola habitación en un barrio pobre de Port Harcourt. El Sr. Ngozi, quien sufría de una úlcera estomacal, no podía pagar la atención médica que necesitaba, y el hospital dijo que el tifus contribuyó a su muerte.

Situación de mucho peligro

A lo largo de los años ha aumentado el nivel de violencia en Port Harcourt y el Delta del Níger, registrándose frecuentemente secuestros y robos a mano armada. “Uno de nuestros colegas, un conductor, fue asesinado recientemente en el sitio del yacimiento. Al final, Shell no hizo nada. Lo máximo que hace es pedir un minuto de silencio. Nadie se preocupa por ti y tu familia. Si algo te pasara ahora, (Shell) no reconocería ninguna responsabilidad: eso, diría, le corresponde al contratista”.

Los trabajadores y trabajadoras también revelaron que en el campo petrolífero enfrentan peligros tales como productos químicos, contaminación por carbono, militancia y serpientes.

Los trabajadores/as también dijeron que consideran que carecen de los equipos necesarios para manejar situaciones peligrosas: “Shell es buena en cuanto a documentación sobre salud y seguridad, pero no cuando se trata de la implementación. Te envían a cursos de capacitación, diciendo “esto es lo que debes hacer”, pero a veces al llegar al campo encuentras que no existe el equipo necesario”.

Recientemente, un chofer que trabajaba a subcontratado en Shell fue muerto a tiros durante un intento de secuestro de un extranjero en la zona de Umuebulu, lo que causó inmenso sufrimiento para su familia.

Por su parte, Diana Junquera Curiel, Directora de Energía de IndustriALL, afirmó:

“Nuestra visita a Nigeria nos ha permitido ver y escuchar directamente cómo los trabajadores y trabajadoras subcontratados están sufriendo en Shell. Vamos a enfrentar a Shell con nuestras evidencias. Obligaremos a la empresa a rendir cuentas. Shell dice que quiere asumir responsabilidad por los trabajadores y trabajadoras en su cadena de suministro. Puede comenzar aquí mismo, en Nigeria”.

Aplicación de acuerdos marco globales para elevar las normas de conducta

Aunque Shell se niega a participar en un diálogo mundial con los sindicatos, la gran empresa energética francesa Total cuenta con un acuerdo marco global con IndustriALL desde 2015. Este acuerdo ha ayudado a resolver problemas de salud y seguridad en Nigeria, habiendo podido conectar a los trabajadores/as en el terreno con la administración mundial en París. A consecuencia del acuerdo, Total también exige a todos sus contratistas cumplir con las normas internacionales sobre derechos laborales. Además, IndustriALL también tiene un acuerdo marco global con la empresa italiana Eni, que igualmente opera en Nigeria.

Quema de gases residuales y sus consecuencias para los trabajadores y trabajadoras

Las llamaradas son producto de la quema de gas natural que sale a la superficie durante la extracción del crudo. Según la Asociación GGFR (Reducción Mundial de la Quema de Gas), las compañías petroleras de Nigeria, especialmente en el Delta del Níger, no están haciendo lo suficiente para captar el gas que se filtra al medioambiente, que es uno de los principales factores que contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. Es más barato quemar el gas que buscar maneras costosas de captarlo.

Las cifras más recientes que ha proporcionado el gobierno muestran que si bien la quema de gas ha bajado de dos mil millones de pies cúbicos por día hace 10 años, todavía se mantiene en 700 millones de pies cúbicos por día, lo suficiente para producir 3.000 megavatios de energía. La reducción señalada no ayuda a los trabajadores/as y comunidades que siguen gravemente afectados por la quema de gas.

Según se ha informado en los medios de comunicación de Nigeria, los aldeanos de una comunidad Polaku en el estado de Bayelsa, que viven cerca de las instalaciones de recolección de gas Intergared Gbarian/Ubie de la SPDC, dicen que no pueden dormir por la noche y que sus hogares se están desmoronando debido a las vibraciones causadas por la quema de gas. Esta quema causa lluvia ácida que contamina los cultivos y el agua, y los aldeanos dicen que sus hijos se están enfermando. Dicen que la quema se realiza en horas de la noche para evitar protestas públicas.

Esto se parece a la experiencia de los trabajadores/as con quienes IndustriALL se reunió en Etche: 

“Hay quema de gas a montones. Si estacionas un vehículo blanco durante la noche, amanece cubierto de crudo amarillo y hollín. Cuando te despiertas tu nariz está tapada con hollín. Afecta tus ojos también”.

Las instalaciones de Etche que visitó IndustriALL están a un paso de muchas escuelas de la zona. “Lo que está pasando aquí afecta a todo el mundo. Shell nos pide reducir el tiempo de funcionamiento de nuestros motores, ¡pero la empresa está contaminando todo el planeta!”, afirmó un trabajador.

Bienvenidos a global worker

Esta nueva edición de Global Worker viene con diversos artículos que demuestran cómo nuestro movimiento está realizando acciones conducidas a materializar nuestros propósitos. Si bien hay noticias terriblemente preocupantes que nos llegan de Brasil, después de la elección del fascista Jair Bolsonaro como Presidente tras el golpe y el encarcelamiento de Lula, tenemos noticias mucho mejores de México: Tras décadas de dominación por partidos estancados de centro izquierda y derecha, ha surgido un nuevo movimiento político de izquierda, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que logró ganar las elecciones de este año.

Después de pasar 12 años en el exilio por haber denunciado los asesinatos en la mina de carbón Pasta de Conchos, el miembro del comité ejecutivo de IndustriALL, Napoleón Gómez Urrutia, regresó a México y fue juramentado como senador. El país ratificó el Convenio 98 de la OIT sobre el derecho de sindicación, ofreciendo así la posibilidad de deshacerse de los perjudiciales contratos de protección y establecer un movimiento sindical realmente independiente, como la nueva federación que se ha creado en el sector automotriz. México ahora cuenta con un gabinete con igualdad de género. Lea nuestra entrevista con la nueva ministra de trabajo, Luisa María Alcalde, en las páginas 10-11, donde explica su idea de un nuevo pacto social para los trabajadores/as de México.

El poder corporativo está creciendo a tal punto que los gobiernos nacionales, aunque quisieran frenarlo, ya no lo pueden hacer. Entonces, ¿cómo logramos justicia para los trabajadores y trabajadoras en cadenas de suministro cada vez más complejas? En las páginas 12-15, nuestra Secretaria General Adjunta Jenny Holdcroft afirma que IndustriALL encabeza la lucha para establecer relaciones laborales mundiales que responsabilicen a las empresas, pero que hacen falta mecanismos a nivel mundial para resolver conflictos, como un tratado vinculante de la ONU y un convenio de la OIT sobre las cadenas de suministro.

Se ha promovido la tecnología Blockchain como una posible solución para cadenas de suministro opacas y complejas. Nuestro análisis en las páginas 5-8 demuestra que no existe una solución tecnológica rápida para un problema social y económico. Si bien blockchain es potencialmente muy interesante, su confiabilidad depende exclusivamente de la información que se le agregue.

En las páginas 18-21, se denuncia la explotación de los trabajadores/as subcontratados por Shell en Nigeria, continuando de este modo con nuestro tema de cómo el movimiento sindical fuertemente unido puede enfrentar el poder de las corporaciones multinacionales. Shell es responsable de décadas de degradación ambiental y complicidad en la represión política en Nigeria, y ha pagado decenas de millones de dólares en compensación. Pero Shell aplica sus métodos de explotación a sus trabajadores/as, la mayoría de los cuales están subcontratados con bajos salarios. Los empleados de Shell a largo plazo apenas sobreviven en condiciones de miseria, y si se atreven a denunciar la situación, corren el riesgo de ser despedidos. Ahora sus sindicatos están contraatacando.

En la página 4, lea sobre las mujeres dirigentes que destruyen mitos y estereotipos en sectores dominados por los hombres.

Finalmente, conozca a algunos de los afiliados en el frente de defensa los derechos de los trabajadores/as: en las páginas 22-23, se expone el caso del sindicato bielorruso REP, que acaba de soportar un juicio legal políticamente motivado, impuesto como castigo ejemplar y diseñado como estrategia para destruir al sindicato. En la página 9, lea sobre el extraordinario progreso del NUTEAIW en Malasia en momentos en que IndustriALL traslada su oficina a ese país. Y en las páginas 16-17, puede informarse de cómo nuestros sindicatos afiliados en Perú crearon un consejo nacional para defender sus derechos luchando conjuntamente.

La crisis oculta la otra parte de esta historia: la parte que constituyen los trabajadores y trabajadoras, quienes unidos la enfrentan, y aprenden que juntos son más fuertes. Nos necesitamos mutuamente para cumplir estos compromisos, ahora más que nunca.

Valter Sanches

Secretario General

Sindicatos de todo el mundo muestran su apoyo al Acuerdo de Bangladesh

El Comité Ejecutivo aprobó una resolución en la que pide al Gobierno de Bangladesh “que garantice que el Acuerdo pueda seguir cumpliendo sus funciones en Bangladesh hasta que haya un organismo regulador nacional competente capaz de sustituirle."

El Tribunal Superior de Bangladesh ha ordenado que el Acuerdo deje de funcionar en Bangladesh el 30 de noviembre. La decisión está pendiente de una audiencia el 6 de diciembre sobre la apelación del Acuerdo contra el veredicto.

El Acuerdo sobre seguridad contra incendios y de los edificios ha sido fundamental para mejorar la seguridad en las fábricas de confección en Bangladesh, desde su creación como consecuencia del derrumbe de la fábrica del Rana Plaza en 2013 que causó más de mil muertes.

Con el Acuerdo se han detectado más de 100.000 riesgos de incendios, de construcción y eléctricos, de los que se han corregido el 89 por ciento. Y más de dos millones de trabajadores han participado en la formación en seguridad en más de 1.000 fábricas.

En la resolución se declara:

“El Gobierno de Bangladesh ha establecido una Célula de Coordinación de Reparación para regular la seguridad en las fábricas de confección; sin embargo, este organismo carece todavía de capacidad para asumir todas las funciones del Acuerdo, a pesar de las afirmaciones en contrario del Gobierno de Bangladesh.”

En una carta al Primer Ministro de Bangladesh, Sheikh Hasina, el secretario general de la IndustriALL, Valter Sanches, dijo que la labor del Acuerdo debe continuar incondicionalmente. Y agregó:

“Esperamos que el Gobierno de Bangladesh pueda desarrollar pronto un vigoroso sistema público nacional de inspección de la salud y la seguridad. Sin embargo, hasta que ese suceda, el Acuerdo debe seguir desempeñando un papel fundamental en la protección de la vida de millones de trabajadores."

La IndustriALL tiene 20 sindicatos afiliados en el país, muchos de ellos en el sector de la confección.

El sindicato del sector manufacturero de Malasia lucha por cambiar la legislación laboral para que la labor sindical sea más efectiva

Sindicato: National Union of Transport Equipment and Allied workers in Malaysia (NUTEAIW)

País: Malasia

Texto: Petra Brännmark

El NUTEAIW representa a la fuerza de trabajo de los sectores de la industria automotriz en más de 40 plantas, y es cada vez mayor el número de trabajadores y trabajadoras afiliados.

“Los trabajadores y trabajadoras quieren contar con un sindicato y es nuestra obligación estar presente”, dice Gopal. “Donde hemos podido establecer sindicatos, se ha afiliado más del 95% de los trabajadores y trabajadoras que reúnen las condiciones para ser miembros”.

Gopal afirma que desde el punto de vista ideológico no es difícil organizar a los trabajadores/as, pero que es complicado el proceso para lograr el reconocimiento del sindicato. Primero, el sindicato debe certificar que el lugar de trabajo donde quiere establecerse corresponde al sector de producción que representa. Luego, hay un prolongado proceso legal, que incluye una votación secreta.

Según la legislación actual establecida en la Ley de Relaciones Industriales, para representar a los trabajadores/as en cualquier lugar de trabajo, un sindicato debe obtener una simple mayoría en una votación secreta organizada por el Ministerio de Recursos Humanos.

Sin embargo, para obtener una mayoría, el problema de fondo es el procedimiento que aplica el Ministerio para determinar esa mayoría. Si un trabajador/a no estuviese presente en el lugar de trabajo para votar en el momento de la votación secreta, se considera que es un voto en contra del sindicato.

“Una simple mayoría debería ser suficiente”, dice Gopal.

En mayo de este año, se registró en Malasia un cambio de gobierno que ahora tiene políticas más favorables para los sindicatos. El Ministro de Recursos Humanos, M. Kulasegaran, ha anunciado su intención de revisar todas las leyes laborales, incluyendo el proceso de reconocimiento sindical.

“Donde exista un sindicato, hay un convenio colectivo”

En todos sus lugares de trabajo, los sindicatos del NUTEAIW han logrado tener convenios colectivos, que suelen establecerse por vía de la negociación colectiva, por un período de por lo menos tres años.

“En los últimos dos años, hemos logrado extender los convenios colectivos en algunas compañías para que cubran también a los familiares del empleado.

“En los últimos dos años, hemos logrado incluir asistencia médica para los familiares más cercanos de los sindicalistas, como cónyuges e hijos. Aproximadamente un 80% de los convenios colectivos ofrecen esta cobertura.

“La Ley de Empleo establece sesenta días de baja por maternidad. En el fabricante de automóviles Volvo, logramos 90 días y ahora estamos utilizando este gran avance para presionar a otras empresas a prolongar este beneficio”, dice Gopal.

El objetivo es lograr un 40% de mujeres dirigentes

Actualmente, menos del 20% de los cargos de dirigencia del NUTEAIW están en manos de mujeres, pero el sindicato está trabajando para alcanzar la cuota de IndustriALL del 40% de representación femenina en la dirigencia sindical.

En la actualidad, sólo tres de los 17 miembros del comité ejecutivo del NUTEAIW son mujeres, sin embargo un 40% de los delegados sindicales son mujeres.

Gopal dice que están presionando para un cambiar esta situación: en una fábrica donde la mayor parte de la fuerza de trabajo son mujeres, los dirigentes sindicales deberían ser mujeres.

Solidaridad internacional

IndustriALL Global Union está en el proceso de trasladar su oficina regional de Singapur a la capital de Malasia, Kuala Lumpur. Gopal considera que este cambio influirá significativamente en el estatus de los sindicatos en el país.

“Estamos en el proceso de inscribir al Consejo Malayo de IndustriALL como un organismo oficial, lo cual permitirá su reconocimiento”, dice Kishnam. “Después del reconocimiento oficial, esperamos que se afilien otros sindicatos, aumentando así el número actual de siete organizaciones afiliadas”.

NUTEAIW considera que es importante formar parte de un sindicato mundial, ya que esto le ha permitido solicitar apoyo solidario de los sindicatos de otras partes del mundo sobre problemas que surgen en las empresas multinacionales.

“Tuvimos problemas en Robot Bosch, pero después de que interviniera el comité de empresa de Alemania y contactó a la administración, logramos el reconocimiento sindical que queríamos.

“Estoy convencido que es importante tener vínculos estrechos con los sindicatos internacionales para así aprender unos de otros, y para ayuda y solidaridad. Sabemos luchar, y al aprovechar el poder colectivo de los trabajadores y trabajadoras en solidaridad, realmente se demuestra lo fuerte que somos cuando nos unimos”.

Los sindicatos protestan contra el plan de Novartis de suprimir 2.550 empleos

Novartis piensa reducir 2.150 empleos de una plantilla suiza total de 13.000 en las instalaciones de producción en Basilea, Stein, Locarno y Schweizerhalle, y 400 en Grimsby (Inglaterra). Los puestos suprimidos en Suiza se estiman en 1.500, y otros 700 se trasladarán a Irlanda, India, Malasia, México y la República Checa.

Manifestándose en Basilea el 24 de noviembre con el eslogan de Mensch vor Marge – La persona antes que los beneficios – los afiliados a la IndustriALL Global Union Unia y Syna expresaron su indignación por el hecho de que la empresa, sumamente rentable, trate a sus leales trabajadores con tal falta de respeto.

“Es ridículo y absurdo que más de 2.000 empleados  sean arrojados a la calle en tal situación financiera", dijo Unia en un comunicado.

Unia no fue informada previamente de los recortes de empleo, lo cual es una violación del convenio colectivo.

Los ingresos de la empresa amentaron un 15 por ciento, hasta 7.700 millones $ EE.UU. el pasado año. El objetivo de la empresa, tan rentable, es incrementar el margen de beneficios al 35 por ciento. Novartis afirma que está pasando de un elevado volumen a una producción más especializada, y que sus fábricas no están funcionando a plena capacidad. El valor de la acción subió tras el anuncio.

En la manifestación participaron unas 800 personas. La IndustriALL envió un mensaje de solidaridad.

El director del sector farmacéutico en la IndustriALL, Tom Grinter, dijo:

"Novartis se ha convertido en la rentable y exitosa empresa que es actualmente gracias al duro trabajo y al compromiso de sus empleados. Abandonarlos ahora, simplemente para mejorar los márgenes de beneficios, es un error. Seguiremos apoyando firmemente a los trabajadores de Novartis."

Novartis emplea a 124.000 trabajadores en todo el mundo, pero se espera que esta cifra disminuya considerablemente con la última serie de recortes de puestos y la cesión de su unidad de atención oftalmológica Alcon.

Unia se reunió con una delegación de parlamentarios griegos que están investigando casos de soborno y corrupción por Novartis. Se estima que el sobrecoste de Novartis ha supuesto al servicio de atención de salud griego unos 3.000 millones €, en momentos en que el país atraviesa una severa crisis financiera y de salud, dejando a muchos griegos sin acceso a unos medicamentos asequibles. Durante una investigación parlamentaria el año pasado, el ministro de Justicia griego, Stavros Kontonis, dijo que Novartis probablemente haya sobornado a miles de médicos.

Desde el año 2000, Novartis ha pagado más de mil millones de dólares de multas en Estados Unidos, China y Corea del Sur para resolver casos de corrupción.