Importante precedente: Autoridades de Bielorrusia reconocen a sindicato local

El 15 de enero de 2019, el Sindicato Independiente de Mineros, Trabajadores de la Química, Refinerías de Petróleo, Energía, Transporte, Construcción y otros (BITU) de Bielorrusia, organización afiliada a IndustriALL, recibió notificación de registro de su sindicato local. El mencionado sindicato ya había solicitado su registro tres veces.

Este sindicato local no es una organización nueva. Tras la reestructuración en JSC Belaruskali, empresa que produce fertilizante de potasa, algunas unidades de la empresa se convirtieron en filiales separadas. Una de estas unidades se convirtió en una nueva compañía llamada Remmontazhstroy.

Gran parte de la fuerza de trabajo de Remmontazhstroy lleva muchos años como miembros del BITU. Querían mantener su afiliación sindical y realizar negociaciones colectivas, pero, según la legislación bielorrusa, tenían que registrarse como una nueva seccional sindical local del sindicato.

Unas 400 personas celebraron una asamblea constituyente y dieron a conocer debidamente la creación de su sindicato local. Sin embargo, en junio de 2018, sin dar ninguna explicación, la municipalidad de Soligorsk se negó a aceptar el registro. BITU apeló en los tribunales contra esta decisión.

Los trabajadores/as de Remmontazhstroy apelaron al gobierno y pidieron apoyo a la comunidad sindical internacional. IndustriALL Global Union, la CSI y la UITA enviaron cartas al respecto al Presidente de Bielorrusia.

Por su parte, Nikolay Zimin, presidente del BITU, señaló:

“El registro de una organización sindical debería ser un procedimiento normal que no requiera de tanto tiempo, energía y esfuerzo. Si las personas deciden afiliarse a un sindicato, no se debería presionar ni desanimarlos. Y las autoridades públicas deben garantizar que se respete plenamente la expresión de la voluntad humana”.

Lamentablemente, otros sindicatos independientes en Bielorrusia todavía enfrentan problemas arbitrarios que dificultan el registro de los sindicatos locales.

Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, puntualizó:

“IndustriALL considera que es inaceptable que el proceso de registro sea tan largo y agotador. Todo el proceso de registro debe basarse en la notificación, y no en el permiso de las autoridades estatales.

“Todos aquellos que presentaron sus solicitudes para inscripción de sus sindicatos o seccionales sindicales deben recibir dicho registro inmediatamente”.

Los trabajadores de Sistema Plastics consiguen un aumento salarial del 16 por ciento

Sistema pertenece a la empresa estadounidense Newell Brands, una gran multinacional que produce contenedores de plástico. La nueva fábrica de Sistema en Manakau, Auckland (Nueva Zelanda) emplea a unos 500 trabajadores de proceso. Antes de este convenio  colectivo, los trabajadores, la mayoría de ellos migrantes procedentes de las Islas del Pacífico, la India y Filipinas, cobraban el salario mínimo y tenían las peores condiciones, con muchas horas de trabajo, y carecían de toda forma estructurada para plantear sus preocupaciones a la dirección.

A lo largo de una campaña de un año, la dirección se negó a negociar de buena fe y a ofrecer cualquier mejora salarial o de las condiciones, por encima del mínimo legal.

La IndustriALL Global Union y el United Steelworkers escribieron al director ejecutivo de Sistema Plastics y le pidieron que la empresa negociara de buena fe a un nuevo convenio que mejore salarios y condiciones inaceptables.

Tras meses de frustración por las dilatorias negociaciones de la dirección, los trabajadores recurrieron a la huelga por primera vez a finales de noviembre, y los trabajadores del turno de noche pararon. Los del turno de día hicieron lo mismo dos días después y formaron un gran piquete delante de la fábrica. Se convocaron nuevas huelgas, que fueron votadas por más del 90 por ciento de los miembros.

Como resultado de la decidida lucha de los trabajadores, la dirección presentó una oferta mejor, que fue aceptada en votación por los trabajadores la semana pasada. Con el acuerdo se aumentan los salarios en torno a un 16 por ciento para todos los miembros, en abril de 2020. También se incluyen disposiciones para pagar a los trabajadores siempre por encima del salario mínimo.

Sistema ha aceptado asimismo reuniones periódicas entre los delegados sindicales y su dirección para resolver los problemas.

“El acuerdo es un gran paso y ahora tendremos un lugar de trabajo mucho mejor que antes", dice la delegada de E tū y trabajadora de Sistema, Maria Latu.

El abogado de E tū Mat Danaher declaró:

“Se trata de obreros mal pagados que trabajan muchísimas horas. Se han mostrado dispuestos a abandonar el trabajo muchas veces para conseguir lo que quieren a un considerable coste personal. En todo momento se han mostrado firmes, y es una victoria muy merecida."

El secretario general adjunto de la IndustriALL Kemal Özkan dijo:

“Nos sentimos orgullosos de estar asociados desde lejos con estos inspiradores miembros de E tū. El ejemplo de los trabajadores de Sistema es que cuando hay unión y se pide respeto, se consiguen los derechos sindicales. Gran labor, camaradas."

Vínculo con la página en Facebook de E tū: https://www.facebook.com/EtuUnion/

Detienen a dirigente sindical de Zimbabue después del llamado a la huelga general

El arresto del mencionado dirigente sindical se produjo después de más de una semana de disturbios en Zimbabue que dejaron a 12 personas muertas y cientos de heridos. La policía y los soldados, que respondieron a las manifestaciones masivas el 14 de enero, utilizaron municiones reales contra los manifestantes.

El 15 de enero, la policía allanó la casa de Peter Mutasa, presidente del ZCTU,  destruyendo bienes de su propiedad. Peter Mutasa no estaba en casa en ese momento, y se desconoce su paradero actual. Su hermano, que estaba en casa, fue severamente golpeado. El supuesto "crimen" de Mutasa fue grabar y difundir un vídeo en el que se pedía a los trabajadores/as participar en la huelga general del 14 al 16 de enero para protestar pacíficamente por la política gubernamental.

Por otro lado, Japhet Moyo, quien no estaba en Zimbabue en el momento en que se llamó a la huelga, fue detenido en el aeropuerto al regresar al país. Fue acusado de subversión por el papel que supuestamente desempeñó en la acción sindical.

El presidente del Sindicato Unificado de Profesores Rurales de Zimbabue, Obert Masaraure, fue secuestrado, torturado y encarcelado. Según un tweet, en su última llamada a un amigo, Masaraure dijo: “No estoy bien; ellos (las fuerzas de seguridad) están entrando a la fuerza”.

Zimbabue está sufriendo una crisis financiera cada vez más grave. A consecuencia de que la moneda nacional cayó en picada en 2009, el país comenzó a utilizar el dólar estadounidense en lugar de su propia moneda, pero carece de las reservas de divisas necesarias para cumplir con sus obligaciones. Los precios han aumentado dramáticamente y el poder adquisitivo se ha derrumbado. A principios de enero, los 305.000 funcionarios públicos del país notificaron que iban a declarar la huelga después de que se les pagara en la moneda local, denominada billetes “bond note” en lugar de dólares.

El 12 de enero, el gobierno aumentó el precio del combustible en más de 200%, haciendo que la gasolina de Zimbabue sea la más cara del mundo. Al día siguiente, el ZCTU convocó una huelga general de tres días, que contó con el apoyo de varias organizaciones de la sociedad civil. La indignación generalizada hizo que miles de personas participaran en manifestaciones masivas, que no fueron convocadas por el ZCTU, que incluían el saqueo y la destrucción de bienes. Esto llevó a una brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad. El gobierno también cerró la internet, haciendo difícil la comunicación.

Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL Global Union, escribió al presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, pidiéndole que pusiera en libertad a Japhet Moyo y que garantizara la seguridad de Peter Mutasa:

“Pedimos que se ponga fin a la persecución y hostigamiento que se está aplicando contra los dirigentes sindicales, y que el gobierno participe en un diálogo social que involucre a los sindicatos y otras partes interesadas para resolver la crisis económica en Zimbabue y detener la hiperinflación que empobrece a los trabajadores y trabajadoras. Creemos que una de las maneras de enfrentar la crisis es a través de la aplicación de políticas económicas sanas, con una formulación inclusiva.

La OIT pone primero a las personas en el informe sobre el futuro del trabajo

Una Garantía Laboral Universal, la protección social desde el nacimiento hasta la vejez y el derecho a la formación permanente figuran entre las diez recomendaciones formuladas por la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, de la OIT.

La Comisión, creada en octubre de 2017, está copresidida por el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, y el primer ministro sueco, Stefan Löfven, dos antiguos líderes de sindicatos afiliados a la IndustriALL Global Union. 

"Nos esperan innumerables oportunidades para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, ampliar las opciones disponibles, cerrar la brecha de género, revertir los estragos causados por las desigualdades a nivel mundial y mucho más. Sin embargo, nada de esto ocurrirá por sí mismo. Sin esas medidas enérgicas nos dirigiremos a un mundo en el que se ahondarán las desigualdades e incertidumbres existentes", dice el informe. 

El informe "Trabajar para un futuro más prometedor" llega en un momento tumultuoso en el que la digitalización, la automatización y la robótica transforman el mundo del trabajo. En él se propone un enfoque de la inteligencia artificial bajo control humano y se exige una mayor inversión en las capacidades de las personas, las instituciones laborales y un trabajo decente sostenible.

“Los trabajadores tienen que mejorar las calificaciones a lo largo de su vida. Los gobiernos, los trabajadores, los empleadores y las instituciones educativas tienen que crear un sistema de aprendizaje permanente. Este informe ofrece formas concretas para hacerlo", dijo el presidente sudafricano en la ceremonia de lanzamiento.

Entre las diez recomendaciones figuran las siguientes:

En el informe se pide a los gobiernos que garanticen la representación colectiva de los trabajadores y de los empleadores a través del diálogo social como bien público, promovido activamente por políticas públicas. "Todos los trabajadores deberán disfrutar de la libertad sindical y del derecho de su negociación colectiva, con el Estado como garante de esos derechos", reza el informe.

“Este es un informe riguroso que ofrece las bases para crear plataformas para un mundo justo y equitativo del trabajo basado en el diálogo social, la inversión en las personas, las protecciones sociales y la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores", dijo Valter Sanches, secretario general de la IndustriALL.

"Pedimos a todos nuestros afiliados que participen en los debates del informe, y que ejerzan presión sobre sus gobiernos para adoptar sus recomendaciones mediante políticas públicas, legislación y regulación. Esperamos que los gobiernos y los empleadores respalden plenamente las recomendaciones del informe, puesto que se han elaborado en un proceso de consenso en el que han intervenido representantes de los interlocutores sociales."

IndustriALL suspende acuerdo global con Volkswagen

En reunión del Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union realizada en diciembre del año pasado, se tomó unánimemente la decisión de suspender el acuerdo marco global  con Volkswagen si esa compañía seguía negándose a permitir la sindicalización de la fuerza de trabajo en su planta en Chattanooga. Este acuerdo marco global, denominado Declaración sobre Derechos Sociales y Relaciones de Trabajo en Volkswagen, ofrecía protección de los derechos de los trabajadores y trabajadoras en esa enorme empresa alemana del sector automotriz.

Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL, señaló al respecto: “Esta conducta de Volkswagen es muy lamentable. Mientras la compañía siga negándose a cumplir su compromiso de 2002 con IndustriALL, la única alternativa que tenemos es declarar que a partir de hoy se suspende el acuerdo, en tanto estudiamos nuevas acciones junto con nuestros sindicatos afiliados”.

Los trabajadores y trabajadoras altamente calificados en la planta de Volkswagen en Chattanooga votaron en diciembre de 2015 en favor de afiliarse al sindicato estadounidense UAW. Además de no reconocer el resultado de esta elección democrática en el lugar de trabajo, Volkswagen está luchando activamente en los tribunales, tratando de impedir que los trabajadores/as se afilien a un sindicato.

Volkswagen apeló contra una resolución de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) en agosto de 2016, que falló a favor del UAW. La empresa intenta impedir que los trabajadores/as ejerzan su derecho fundamental de libertad de sindicación.

En una carta con fecha 15 de enero de este año, dirigida a IndustriALL, la compañía declara que aceptará la decisión final de la NLRB. Sin embargo, no menciona el retiro de su apelación en los tribunales sobre la resolución anterior de la NLRB. Esta resolución en cuestión, que es lo que apoya IndustriALL, fue emitida en favor del UAW.

Sanches agregó lo siguiente: “Tenemos buenas relaciones de trabajo con Volkswagen en otras partes del mundo; es lamentable que se tenga que suspender el Acuerdo Marco Global. Sin embargo, el derecho a la libertad de sindicación y a la negociación colectiva es de fundamental importancia para nosotros.

“La votación de los trabajadores y trabajadoras altamente calificados en la planta de Chattanooga está en conformidad con el Convenio 87 de la OIT, y también con la legislación de los Estados Unidos. Volkswagen debe respetar el derecho de la fuerza de trabajo a elegir libremente su sindicato”.

En una reunión celebrada en diciembre de 2018, el Comité de Empresa Mundial de Trabajadores de Volkswagen declaró unánimemente su solidaridad con los trabajadores/as de VW en Chattanooga, y defendió el derecho legítimo de los trabajadores/as de Volkswagen de afiliarse al UAW.

Cerrar la brecha entre ricos y pobres, y poner fin a la guerra contra los salarios de los trabajadores/as

El informe Bienestar público o beneficio privado revela que la brecha entre ricos y pobres va aumentando: sin embargo, en el 2018 la fortuna de los multimillonarios incrementó en 2500 millones de dólares diarios.

La publicación del informe de Oxfam coincide con la reunión anual del Foro Económico Mundial que se realiza esta semana en Davos, donde, cada vez que se reúnen, las élites del mundo concluyen en lo mismo: que para crear una sociedad más justa se debe actuar, pero en la práctica no hacen absolutamente nada al respecto.

Los bajos impuestos y las participaciones en el extranjero están haciendo que las empresas y los individuos sean increíblemente ricos, sin embargo es insaciable el deseo de exprimir de la población hasta el último centavo de ganancias. Este mes, miles de trabajadores y trabajadoras de la confección en Bangladesh han estado protestando pidiendo mejores salarios porque ganan sueldos miserables a cambio de fabricar prendas de vestir para marcas globales, cuyos propietarios se hallan entre los principales multimillonarios.

En Shell, una de las mayores empresas del mundo, una misión de investigación reciente de IndustriALL encontró que los trabajadores/as subcontratados en Nigeria viven en condiciones de pobreza y no pueden pagar atención médica básica, a pesar de llevar décadas trabajando en esa enorme empresa de explotación de petróleo y gas.

En muchos países, como Brasil o Hungría, se está socavando o anulando la legislación laboral que protegía a los trabajadores y trabajadoras.

Tal como se ha visto en Zimbabue, Bielorrusia y Argelia, se está atacando a los sindicalistas que luchan por mejores salarios y condiciones de trabajo seguras; muchas veces, estos ataques se realizan  con la complicidad del poder judicial.

Industria 4.0 y la transición energética son nuevas amenazas para los trabajadores y trabajadoras,  y el modelo actual sólo concentrará las riquezas en manos de una minoría más pequeña. El aumento de la subcontratación, y del trabajo temporal y de agencias, debilita aún más el poder de negociación de los trabajadores/as.

No va a cambiar nada, a menos que los gobiernos hagan frente a las empresas multinacionales, protegiendo a los trabajadores/as, y escuchando a los sindicatos.

Después de la primera revolución industrial, los sindicatos lucharon y lograron salarios más altos, condiciones de trabajo más seguras y prestaciones sociales. Ahora que la Cuarta Revolución Industrial se acelera, debilitando los derechos y reduciendo los salarios reales, los sindicatos deben prepararse para realizar negociaciones en favor de un mundo laboral justo.

No es ninguna sorpresa que la camiseta de las Spice Girls sea confeccionada por trabajadoras con salarios de miseria

Un informe publicado en The Guardian ha revelado que una camiseta benéfica para promover la igualdad de las mujeres la confeccionan mujeres bangladeshíes que ganan mucho menos del salario mínimo vital. Se vendió por 19,40 £ para la campaña "justicia de género" de Comic Relief, cuando las mujeres que la han confeccionado ganan sólo 35 peniques (40 céntimos de euro) por hora. Parte de la fábrica pertenece a un ministro del Gobierno.

Esto sucede tras varios escándalos de abastecimiento, incluido un caso en 2015, cuando se reveló que una camiseta de campaña con el lema Así es una feminista fue confeccionada por mujeres con bajos salarios en Mauricio. Los trabajadores fueron golpeados por la policía por protestar por sus condiciones laborales.

Todo ello muestra un fallo en los procesos de compra ética que deben ser la norma en cualquier actividad caritativa, pero revela también la dificultad de aplicar la debida diligencia correctamente. Las cadenas de suministro son opacas deliberadamente. La ocultación de las circunstancias en que se fabrican los productos permite a los minoristas alegar una negación plausible. En pocas palabras, no podemos confiar en lo que dicen los minoristas sobre sus prácticas de aprovisionamiento, y la autorregulación no tiene ninguna credibilidad.

Necesitamos transparencia, sindicatos fuertes y directrices claras de abastecimiento. Y esto sólo puede conseguirse con un cambio estructural en las relaciones entre producción, suministro y venta al por menor, con un claro papel de los representantes de los trabajadores. La IndustriALL Global Union ha realizado una gran labor en el cambio de estas relaciones mediante la elaboración de acuerdos vinculantes con empresas mundiales.

Donde más avanzada se encuentra esta labor en la iniciativa ACT, en la que se está desarrollando una nueva forma de asegurar la rendición de cuentas en las cadenas de suministro, y se garantiza que se escucha la opinión de los trabajadores.

La IndustriALL también está pidiendo un tratado de las NU y un Convenio de la OIT sobre las cadenas de suministro. Hay que profundizar en esta labor y, lo que es sumamente importante, tienen que participar más marcas y apoyar las iniciativas que propicien una verdadera responsabilidad.

Caso de un sindicato belaruso llevado a la UE

Los representantes de los sindicatos internacionales fueron recibidos por Luc Devigne, subdirector general para Europa y Asia Central y director para Rusia, la Asociación Oriental, Asia Central y la OSCE y su equipo.

La delegación sindical expresó su indignación y su preocupación por la falta de normas democráticas en Belarús, lo que ha causado la demolición de la sociedad civil, incluidos los sindicatos independientes.

Las autoridades belarusas deniegan sistemáticamente el registro de las estructuras de los sindicatos independientes, con falsos pretextos de violación de la legislación nacional, así como las normas internacionales.

Desde hace años, Belarús es objeto de escrutinio especial en casi todas las reuniones de la Conferencia Internacional del Trabajo. La Comisión de Aplicación de Normas de la OIT ha citado a Belarús en su párrafo especial varias veces. Este es un procedimiento reservado a las violaciones graves y persistentes de los derechos laborales, incluidos los consagrados en las normas fundamentales del trabajo.

"Esperamos que la Unión Europea siga poniendo en primer lugar los derechos humanos y los derechos de los sindicatos y de los trabajadores en sus conversaciones con el Gobierno belaruso. La situación en Belarús es muy crítica, y la Unión Europea tiene la llave en la mano para cambiar la realidad del pueblo y de los trabajadores de Belarús", dijo Luc Triangle, secretario general de la IndustriAll European Trade Union.

Las organizaciones internacionales han planteado el “caso de los sindicatos”, en el que en un juicio injusto y sin pruebas convincentes dos líderes sindicales de la Unión de Trabajadores de la Industria Radioeléctrica y Electrónica de Belarús, Gennady Fedynich e Ihar Komlik, fueron condenados por evasión de impuestos a gran escala y al pago de una importante multa. Ambos tienen una condena de prisión de cuatro años con suspensión de pena, y la prohibición de ocupar altos cargos durante cinco años.

En su carta conjunta, la CSI, la IndustriALL, la CES y la IndustriAll Europe escribieron al vicepresidente Mogherini, alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea condenando el veredicto del tribunal, y la decisión de rechazar la apelación.

Las organizaciones sindicales internacionales creen que el veredicto tiene motivaciones políticas y que ha sido dictado en represalia al sindicato por su posición activa en la sociedad. El veredicto es un intento para que cunda el miedo entre los activistas e impedir que se opongan al inhumano Decreto “Sobre la promoción del empleo de la población”, conocido también como Decreto sobre los parásitos sociales.

Fedynich y Komlik están presos en sus domicilios, sus movimientos están restringidos y durante ciertas horas del día, los fines de semana y los días festivos no pueden salir.

“Son claramente presos políticos  de conciencia", dijo Kemal Özkan, “Encarecemos una vez más a la UE que plantee el problema de los presos políticos en Belarús a las autoridades del país y que apoye nuestras demandas de revisar el veredicto, así como que se absuelva incondicionalmente a Fedynich y Komlik.”

Los sindicatos internacionales esperan que el respeto a la democracia y de los derechos humanos y sindicales formen parte de las prioridades de la Asociación prevista entre la UE y Belarús, y que la jurisprudencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Pacto Internacional de Derechos civiles y Políticos figuren en las referencias.

Mientras tanto, el 1 de febrero de 2019 entrará en vigor el notorio Decreto 1. Contiene elementos de trabajo forzoso y crea medios complementarios para manipular los derechos de los trabajadores, además del sistema de contratos de duración determinada. Para aplicar el nuevo decreto se ha creado una base de datos especial, pero surgen muchas preocupaciones debido a su falta de transparencia.

En huelga trabajadores/as de filial de Saint-Gobain en Turquía, exigiendo un convenio justo

La huelga indefinida comenzó hoy, exigiendo mejores salarios y condiciones de trabajo. Esta acción fue tomada después de no haber podido acordar un primer convenio colectivo entre el sindicato Kristal-İş y la administración de İzocam. Kristal-İş, organización afiliada a IndustriALL Global Union, representa a unos 180 trabajadores/as de İzocam en dos lugares de trabajo: en la planta Tarsus, Mersin, que produce lana de vidrio, y en la planta de Gebze, que produce lana mineral.

En mayo de 2018, Kristal-İş logró reconocimiento legal como el sindicato que representa a la fuerza de trabajo de İzocam. Comenzó las negociaciones sobre el convenio colectivo en agosto de 2018, después de una batalla legal y una campaña de sindicalización que duró cuatro años y medio.

Durante la campaña, la administración de la empresa adoptó una posición y una actitud hostil y antisindical contra los trabajadores/as que se afiliaron al sindicato, a pesar de que éste es un derecho fundamental garantizado por la Constitución de Turquía, y también por los convenios internacionales del trabajo. Poco después de que Kristal-İş solicitara reconocimiento por primera vez al Ministerio del Trabajo, la administración de la empresa se dio cuenta de la campaña que se realizaba, y despidió a cuatro activistas sindicales.

Para establecer confianza mutua durante las negociaciones sobre el convenio colectivo, Kristal-İş ofreció, mediante un convenio colectivo de dos años, un proceso de transición razonable que contemplaba un aumento constante de los salarios reales, prestaciones sociales, horas extraordinarias y trabajo nocturno, vacaciones pagadas y mejoras de las medidas de salud y seguridad. A cambio, la compañía ofreció un convenio de tres años con aumentos salariales por debajo de la inflación, que el sindicato calificó como "burlándose de los trabajadores y trabajadoras de İzocam que llevan cinco años esperando pacientemente su primer convenio colectivo".

La compañía también se niega a reincorporar a los cuatro trabajadores que fueron despedidos injustamente hace casi cinco años por haber encabezado la campaña de sindicalización.

Hay desacuerdo sobre 21 artículos del convenio colectivo, 20 de los cuales se refieren a salarios y prestaciones sociales.

Por su parte, Matthias Hartwich, Director del Sector de Materiales de IndustriALL, señaló:

“Creo que no corresponde a una compañía como Saint-Gobain permitir un demora como ésta en su planta İzocam en Turquía. Kristal-İş lleva años luchando para conseguir reconocimiento y negociaciones justas. Sin embargo, una vez más, la administración local está haciendo trampas, tratando de retrasar el proceso.

“Ya es hora de llegar a un acuerdo justo. IndustriALL se solidariza con los hombres y mujeres que trabajan en İzocam, que cuentan con representación sindical de Kristal-İş”.

İzocam es propiedad conjunta de Saint-Gobain y de la compañía de inversión kuwaití Alghanim.

Sindicatos rusos se unen para negociar un convenio colectivo en Volkswagen

En  enero de 2019, los dos principales sindicatos en Volkswagen – la Unión de Trabajadores del Automóvil y Maquinaria Agrícola de Rusia (AFW) y el Sindicato Interregional "Asociación de Trabajadores" (ITUWA) – obtuvieron el apoyo de más del 50 por ciento de los trabajadores de las plantas como resultado de una campaña activa, que duró cinco meses. El número de miembros del IUWA ha pasado de 865 a 1.760, y el de la AFW de 420 a 883. De acuerdo con la legislación rusa, los sindicatos que amparan a más del 50 por ciento de los trabajadores tienen derecho a iniciar la negociación colectiva.

Con el nuevo convenio colectivo se trata de mejorar considerablemente la situación de los empleados. Las principales cuestiones en las negociaciones con el empleador serán un aumento salarial de más del 20 por ciento, y la creación de un órgano de representación de los trabajadores permanente integrado por los dos sindicatos.

El presidente del ITUWA, Dmitry Trudovoj, dijo:

“A pesar de haber logrado finalmente el umbral del 50 por ciento los dos sindicatos, instamos al colectivo del trabajo a no dormirse en los laureles. Esto sólo nos ofrece la oportunidad de iniciar el procedimiento de las negociaciones. Esperamos una fuerte resistencia, por lo que los negociadores necesitan apoyo, incluida una posible acción colectiva."

Anteriormente, los sindicatos compitieron durante mucho tiempo a nivel de la empresa. Los cambios positivos se lograron el pasado verano. La IndustriALL Global Union invitó a los presidentes de sus afiliados al diálogo, que sentó las bases para una mayor cooperación.

El presidente de la AFW, Andrey Fefelov, declaró:

“Todo lo que se ha logrado ahora se ha debido en gran parte a los esfuerzos de la IndustriALL,y del secretario general de la IndustriALL, Valter Sanches. Hemos comprendido que debemos cesar la guerra de la información y pasar a la cooperación social. Y se ha logrado un resultado significativo."

El siguiente paso importante para los sindicatos será la creación de un sólo órgano representativo, del que formarán parte activistas de ambos sindicatos.

Vadim Borisov, secretario regional de la IndustriALL, comenta:

“Acogemos con satisfacción que nuestros afiliados  hayan llegado a un entendimiento. Para Rusia y para todo el espacio postsoviético la campaña de sindicación conjunta ha sido una experiencia excepcional."