¿Pueden las empresas mineras mundiales cumplir con las expectativas de la sociedad?

El Informe RMI 2020 es una evaluación basada en pruebas que estudia a 38 empresas mineras a gran escala que cuentan con 780 minas operativas en todo el mundo y representan el 28 por ciento de la actividad minera mundial por valor de producción. Las principales empresas mineras mundiales forman parte de este grupo.

IndustriALL Global Union, que participa en el índice, considera preocupantes los resultados del informe de investigación, que abarcan seis áreas temáticas: desarrollo económico, conducta comercial, gestión del ciclo de vida, bienestar de la comunidad, condiciones de trabajo y responsabilidad ambiental.

El informe llega en un momento crítico para la industria minera mundial, que actualmente enfrenta duras críticas por su conducta en relación con las recientes fallas ambientales y de represas de relaves, el comportamiento en materia de derechos humanos, conflictos laborales y sindicales, medidas de mitigación y adaptación al cambio climático y la Industria 4.0, etc., lo que amenaza su licencia social para operar.

El informe es aún más preocupante dado el papel clave que desempeña la industria minera en el suministro de los minerales fundamentales necesarios para la transición a una economía baja en carbono. No se puede seguir trabajando de esta manera. La industria debe pasar de los compromisos a la implementación sistemática, es decir, realizar un seguimiento, “analizar y actuar para mejorar la efectividad de sus acciones en cuestiones económicas, ambientales, sociales y de gobernanza (EESG)” más que nunca si se trata de evitar la etiqueta de “lavado de imagen (greenwash) de los Objetivos de Desarrollo Sostenible” empleada en el informe.

IndustriALL Global Union encuentra muy preocupante el desempeño de las empresas mineras en el área temática de las condiciones de trabajo, particularmente en materia de salud y seguridad laboral. Es un hallazgo condenatorio que haya muy pocas pruebas de que las empresas realicen un seguimiento de la implementación de estrategias y planes en materia de salud y seguridad desarrollados en colaboración con los representantes de los trabajadores, y mucho menos que solo unas pocas demuestren un nivel significativo de interacción con estos representantes en la identificación de los riesgos de seguridad y salud laboral.

“Queremos que las empresas mineras abandonen la retórica y se comprometan a mejorar la salud, la seguridad y las condiciones de trabajo, lo que incluye el respeto al derecho de sindicalización, la negociación colectiva y la libertad de asociación, así como incluye hacer un seguimiento y tomar medidas para que los niveles salariales cumplan o superen el salario digno”,

expresó el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan.

“Dado el futuro incierto de los mineros frente al doble desafío del cambio climático y el futuro del trabajo, es imprescindible que la industria minera no solo se comprometa a consultar y comprometerse con los trabajadores y los sindicatos, sino que identifique e implemente estrategias para minimizar y mitigar los despidos colectivos al momento de reducir/suspender/automatizar”,

declaró Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL.

Foto de la mina Randfontein, Johannesburgo, Sudáfrica. Foto por Paul Saad, Flickr, Creative Commons.

Sintracarbón y Cerrejón Colombia atraviesan una etapa crítica de negociación

El Sindicato nacional de los trabajadores de la industria del carbón (Sintracarbón, afiliado a IndustriALL Global Union) inició un proceso de negociación colectiva con Cerrejón (propiedad de BHP, Anglo American y Glencore) el 27 de enero. El objetivo es renovar el actual convenio colectivo, que tiene fecha de vencimiento en febrero.

Según las leyes de Colombia, la etapa de arreglo directo tiene una duración de 20 días, que se pueden prorrogar por 20 días más. Sintracarbón presentó el pliego de peticiones ante los negociadores de la empresa y la multinacional entregó su primera propuesta. Según el sindicato, la respuesta no fue la esperada, ya que se aleja mucho de sus demandas.

Por ejemplo, plantea un aumento salarial del 3,80%, que es igual a la inflación de 2019. De este modo, la empresa buscaría congelar los valores salariales y prestacionales por dos años:

“El contenido de esta respuesta atenta contra el bienestar de 12.000 familias que derivan su sustento de la mina y también de las comunidades.

Quiere rebajar beneficios, entre ellos el bono a la firma y los incrementos por antigüedad, y se niega a discutir 27 peticiones nuevas contenidas en el pliego. Incluso, busca rebajar los auxilios a la organización sindical, conquistados durante tres décadas de negociación y dos huelgas”

dijo la comisión negociadora de la organización sindical en un comunicado.

La empresa justificó su respuesta con la situación de crisis mundial del carbón. Los dirigentes sindicales creen que con dicho argumento intenta disminuir los beneficios convencionales y precarizar aún más las condiciones laborales en la mina. Por ejemplo, al rechazar que los trabajadores con contrato a término pasen a tener contratos por tiempo indefinido.

De aquí al 6 de marzo, los trabajadores sindicalizados anunciaron que desarrollarán diversas movilizaciones por todo el país en defensa de sus derechos laborales. A su vez, de no llegar a un acuerdo para el 6 de marzo, Sintracarbón advirtió que celebrará elecciones en asambleas para iniciar una posible huelga.

Por su parte, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches expresó:

“IndustriALL apoya a Sintracarbón en la lucha por lograr que Cerrejón acepte el pliego de peticiones, a tener en cuenta en la adopción del nuevo acuerdo colectivo. La compañía debe cesar en su intento por socavar los derechos fundamentales de los trabajadores/as en Cerrejón.

Por lo tanto, instamos a Cerrejón a que actúe de buena fe en las actuales negociaciones, que tenga plenamente en cuenta la inestimable contribución y sacrificio de los trabajadores/as, tanto a la rentabilidad como a la sostenibilidad de la empresa, y acepte el justo pliego de peticiones de Sintracarbón.”  

Por favor muestra tu solidaridad con Sintracarbón compartiendo mensajes con los hashtags #PorNuestrosDerechos #ByOurRights

Dirigente de la Unión Sindical Obrera de Colombia es víctima de un atentado

El presidente de la subdirectiva de la USO en Puerto Gaitán, Jonathan Urbano, se dirigía a participar del taller de derechos humanos (DD.HH) y paz de la Comisión nacional de DD.HH de la USO. Viajaba en un vehículo de la Unidad Nacional de Protección (UNP), una entidad de protección y escolta adscrita al Ministerio del Interior de Colombia.

Fue entonces cuando dos hombres en moto dispararon reiteradas veces contra la camioneta donde viajaban Urbano y tres acompañantes, incluido su equipo de seguridad. Afortunadamente ninguna persona resultó herida tras el ataque.

Se trata del segundo episodio de violencia que experimenta un dirigente sindical de la USO en lo que va del año. David Ramírez, tesorero de la organización en Puerto Gaitán, fue atacado con arma blanca el 13 de febrero.

En tanto, la USO también reportó que tres integrantes de la Junta subdirectiva de Puerto Gaitán recibieron agresiones y hostigamientos por parte de móviles desconocidos. A su vez, denunció que otros 5 dirigentes de la Subdirectiva Meta recibieron amenazas.

“La USO Puerto Gaitán denunció en varias ocasiones que la respuesta por parte de las autoridades competentes y de Ecopetrol es deficiente. Ellos dejaron en manos de la UNP la responsabilidad y protección total de nuestros dirigentes.

Lamentablemente, este organismo no actúa de manera eficaz en la asignación y mantenimiento de los esquemas de seguridad, exponiendo así la seguridad integral de los líderes sindicales de la USO”

expresó la Junta directiva nacional de la organización sindical en un comunicado.

Explicó que la empresa petrolera Ecopetrol, al ser estatal, también debe asumir la responsabilidad por la seguridad de sus empleados y dirigentes sindicales. Por lo tanto, le pidieron tanto al Gobierno como a Ecopetrol y la UNP que tomen medidas para garantizar que puedan ejercer su derecho a la libertad sindical.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, dijo:

“Lamentamos que, después de tres años de la firma del acuerdo de paz, continúen en aumento los atentados contra los líderes sindicales y sociales en Colombia.

Rogamos que la estructura del Estado y el gobierno articulen acciones concretas y políticas eficaces para que se cumpla el Estado de derecho. Deben garantizar tanto el derecho a la libertad de acción sindical y social, como el respeto a la vida digna, y el fortalecimiento de la democracia. Nos mantenemos solidarios con la USO, los trabajadores petroleros y la clase trabajadora de Colombia.”

Sindicatos optimistas al saber que la mina Obuasi de AngloGold Ashanti en Ghana reanuda sus operaciones

El presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, ofició la ceremonia de apertura en la mina Obuasi de la AngloGold Ashanti, con el fin de enfatizar la importancia de la minería para la economía ghanesa. Habiendo reanudado la actividad minera el año pasado, la empresa espera producir un promedio de 350.000 a 400.000 onzas por año durante los próximos 10 años.

De acuerdo con el proyecto de la empresa de redesarrollo de Obuasi, se crearán más de 550 empleos locales y un Fondo Fiduciario Comunitario, al que contribuirá la empresa y facilitará el desarrollo local en áreas que incluyen salud, educación y suministro de agua potable.

Abdul-Moomin Gbana, secretario general del Sindicato de Mineros de Ghana, manifestó:

“La apertura de la mina Obuasi es una buena noticia para el sindicato, la comunidad y el país. Hay potencial para la creación de empleo, y AngloGold Ashanti está trabajando en estrecha colaboración con el sindicato y respetando los derechos de los trabajadores, incluida la libertad de asociación”.

“La empresa también se ajustó a las normas y principios laborales durante el período en que la mina estaba en cuidado y mantenimiento. Además, hace dos semanas logramos negociar un aumento en los salarios de los trabajadores y hemos comenzado negociaciones para un convenio colectivo”.

Glen Mpufane, director de minería de IndustriALL, expresó:

“Esperamos que la reapertura de la mina Obuasi y el proyecto de redesarrollo de AngloGold Ashanti continúe considerando los intereses de los mineros y la comunidad de Obuasi, incluidos los mineros artesanales y en pequeña escala. Para fomentar la minería responsable en Ghana, los mineros artesanales deberían formalizarse, no criminalizarse, y la empresa minera debería considerar los intereses de todas las partes interesadas”.

En 2015, más de 3000 mineros artesanales y en pequeña escala (MAPE) comenzaron a excavar en busca de mineral en la mina. El gobierno de Ghana envió al ejército para ocupar Obuasi y prohibió las operaciones de los MAPE, mientras detenían a algunos mineros. Sin embargo, las discusiones continuaron entre la Comisión de Minerales, el Consejo Tradicional de Adansi, la Asociación de Mineros en Pequeña Escala de Obuasi y la Asociación Nacional de Mineros en Pequeña Escala de Ghana, la Asamblea Provincial de Obuasi y el Servicio de Policía de Ghana con el fin de resolver el conflicto.

Si bien pudo reabrir la mina Obuasi en Ghana, la empresa AngloGold Ashanti tuvo que vender este mes a Harmony Gold su última mina en Mponeng, Sudáfrica. Las otras minas, Kopanang y Moab Khotsong, se vendieron en 2018.

Foto: Trabajadores en la mina de oro Anglo Ashanti a una profundidad de aproximadamente 330 m en Obuasi, Ghana. © Jonathan Ernst/Banco Mundial

Sindicato firma un convenio colectivo histórico con Ternium Guatemala

La firma del “Pacto colectivo de condiciones de trabajo” representa una inmensa victoria para el Sindicato de trabajadores de la empresa Ternium internacional Guatemala, sociedad anónima -Sitraternium, el cual forma parte de la Federación sindical de trabajadores de la alimentación, agroindustria y similares (Festras, a su vez afiliada a IndustriALL Global Union)-.

“A un mes de cumplirse 8 años de la ferviente lucha de los fundadores y afiliados a Sitraternium, logramos firmar nuestro primer convenio colectivo con la empresa Ternium en Guatemala de forma satisfactoria. Entendemos que concluyó una etapa y que inicia otra en la tendremos que defenderlo.

En nombre de Sitraternium agradezco profundamente a todos los que nos dieron su apoyo y que nos seguirán brindando en esta nueva etapa: IndustriALL, su Comité mundial de trabajadores de Tenaris y Ternium, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Argentina, los Steel Workers de Canadá, sindicatos nacionales, nuestra federación Festras, compañeras y compañeros, amigos y nuestra asesoría jurídica. La unidad es nuestra fuente de lucha”

dijo el secretario general de Sitraternium, Walter Rodríguez.

Desde el surgimiento de la organización sindical en 2012, los trabajadores tuvieron que enfrentar actitudes anti-sindicales por parte de la productora de aceros. Por ello, desarrollaron una extensa campaña en defensa de sus derechos con el apoyo de IndustriALL Global Union y otras instituciones.

A partir de la reunión del Comité Mundial de Trabajadores de Tenaris y Ternium de IndustriALL en 2017, el sindicato decidió llevar sus demandas ante la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). IndustriALL presentó una queja contra Ternium ante el Punto Nacional de Contacto (PNC) de la OCDE, por negarse a reconocer y a negociar con el sindicato en sus plantas de producción en Guatemala.

En 2018 los representantes de Ternium en Luxemburgo se comprometieran ante el PCN a negociar con Sitraternium un Pacto colectivo de condiciones de trabajo.  Si bien en marzo del mismo año se efectuó la primera reunión entre representantes de Ternium y Sitraternium en Guatemala, la empresa suspendió el proceso de negociación poco tiempo después.

Tras una larga discusión y una espera de casi un año, en 2019 inició formalmente el proceso de negociación colectiva. Finalmente, el 29 de enero de 2020 se llevó a cabo la firma del primer convenio colectivo y el 30 de enero se enviaron al Ministerio de Trabajo los documentos respectivos para su registro (Homologación).

Por su parte, el secretario general de Festras, David Morales, dijo:

“En términos generales vemos muy positivo que se haya llegado a un acuerdo después de tanto tiempo. Para nosotros es muy importante la firma de este Pacto colectivo de condiciones de trabajo, ya que en Guatemala la negociación colectiva en este sector es bastante limitada.

Sabemos que en un primer convenio no se logra todo, pero creemos que se sientan las bases para lograr nuevas conquistas en las próximas negociaciones”  

Finalmente, el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan concluyó:

“IndustriALL Global Union felicita sinceramente a todos nuestr@s compañer@s de Sitraternium, parte de Festras, por su determinación, compromiso y capacidad para este importante resultado histórico. Este caso nos ha demostrado una vez más que la solidaridad global de los trabajadores, junto con la utilización de herramientas internacionales, brinda beneficios y victorias a nuestros miembros en el terreno. Seguiremos juntos, lucharemos juntos y venceremos juntos. ¡La lucha continúa!”

Nigeria: piquetes sindicales en General Electric por prestaciones impagas a 150 trabajadores

El 3 de febrero, el Sindicato Nigeriano de Trabajadores del Petróleo y el Gas Natural (NUPENG) y la Asociación del Personal Superior del Sector del Petróleo y el Gas Natural de Nigeria (PENGASSAN), afiliados a IndustriALL Global Union, realizaron un piquete frente a las oficinas de GEION, en Lagos, exigiendo el pago inmediato de las prestaciones adeudadas desde 2016.

El 10 de febrero, los sindicatos se reunieron con el ministro de Trabajo y Empleo, Chris Ngige, y le pidieron al gobierno federal que interviniera una vez más en el conflicto para poner fin el sufrimiento de los trabajadores. Según los sindicatos, cinco trabajadores del Grupo Arco han muerto desde entonces, mientras que la mayoría vive en la pobreza principalmente debido a la pérdida de ingresos como resultado de las reducciones de personal y no están pudiendo enviar a sus hijos a la escuela.

El Grupo Arco tenía un contrato con GEION, que finalizó en 2016, para contratar trabajadores y mantener turbinas y plantas de gas para la empresa francesa AGIP en el Delta del Níger y el estado de Ríos. AGIP le pagó a GEION, que se suponía que pagaría al Grupo Arco. El Grupo Arco luego le tenía que pagar a los trabajadores bajo los términos del contrato. Esta empresa afirma que no puede pagar porque GEION le debe el dinero que le cobró de más mediante la retención de impuestos, deduciendo el 10 por ciento en lugar del 5 por ciento requerido por la ley. Según el Grupo Arco, esta doble imposición se produjo de 2006 a 2015.

Lanre Badmus, jefe de la Zona de Lagos de NUPENG, expresó:

“El Ministerio de Trabajo y Empleo intervino y se firmó un memorando de entendimiento con NUPENG y otras partes. En diciembre de 2019, las empresas incluso prometieron pagar a los trabajadores en siete días. Sin embargo, General Electric afirmó que necesitaba tiempo para conciliar las deducciones excesivas de retención de impuestos con el Sistema Federal de Rentas Internas (FIRS). Los trabajadores manifestantes solo piden sus indemnizaciones. Los trabajadores nigerianos no pueden seguir siendo tratados con desprecio y sus derechos abusados sin consecuencia alguna”.

Badmus agregó que, dado que FIRS ha realizado las conciliaciones, los sindicatos están sorprendidos ante la falta de pago a los trabajadores hasta la fecha.

Diana Junquera Curiel, directora de industria energética de IndustriALL, expresó:

“Apoyamos la demanda de nuestros afiliados por el pago inmediato de las prestaciones por pensiones y bonificaciones a los trabajadores del Grupo Arco. General Electric debe respetar las normas internacionales del trabajo y las leyes nacionales de Nigeria y no permitir más demoras, que están provocando una miseria desgarradora para los trabajadores”.

La investigación de la OIT sobre Filipinas debe incluir a los sindicatos

Tras el anuncio realizado el 14 de febrero por el secretario de trabajo de Filipinas, Silvestre H. Bello III, respecto a que el Departamento de Trabajo y Empleo (DOLE) estaba listo para la misión de alto nivel de la OIT, el vicepresidente ejecutivo nacional de la organización laboral integrada, Abraham Reyes, expresó:

“Recibimos con entusiasmo la decisión del DOLE de permitir que la OIT investigue los asesinatos de sindicalistas y la permanente persecución de activistas sindicales por calificarlos de ‘rojos’. Sin embargo, en el grupo de trabajo debe haber representantes sindicales para proporcionar una visión equilibrada y garantizar la imparcialidad”.

Según la declaración del DOLE, el grupo de trabajo está formado por el subsecretario Claro A. Arellano, el secretario adjunto de trabajo Benjo M. Benavidez, miembros de la Comisión Nacional de Relaciones Laborales, la Oficina de Relaciones Laborales, así como otros organismos estatales.

“Como algunos de los presuntos autores pertenecen a las unidades de seguridad del estado, dudamos de que se revele información verdadera si otros organismos estatales realizan el trabajo preparatorio”, afirmó Reyes.

De acuerdo con Reyes, la secretaria regional de IndustriALL Global Union, Annie Adviento, expresó que los sindicatos filipinos deben ser incluidos en el proceso de determinación de los términos de referencia de la misión, así como de qué testigos oculares y familiares de las víctimas serán convocados a la investigación.

El 10 de diciembre de 2019, sindicatos de todo el mundo se reunieron para llevar a cabo un día mundial de acción contra el asesinato y la persecución de sindicalistas en Filipinas. Al menos 43 activistas sindicales han sido asesinados en Filipinas en los últimos años.

Deber de vigilancia: ¿ha abierto (efectivamente) Francia una vía contra la impunidad de las multinacionales?

En 2017, Francia fue el primer país en adoptar una ley sobre el deber de vigilancia. Este texto innovador estableció por vez primera una relación penal entre la empresa matriz de una multinacional y sus filiales y subcontratistas en caso de vulneración de los derechos humanos y ambientales. En otras palabras, sirve para evitar que las grandes empresas se escondan tras su condición de ordenante.

“El Rana Plaza ha sido de gran ayuda para alertar sobre este problema, a pesar de que nosotros llevábamos mucho tiempo estudiando este vacío legal, puesto que ya se habían producido sucesos similares en el pasado”, explica Sabine Gagnier, encargada de incidencia política en Amnistía Internacional Francia.

Históricamente, la impunidad de las multinacionales también la disfrutan sus filiales. Desde un punto de vista jurídico, estas no existen, como explica Olivier Petitjean en su libro Devoir de vigilance, une victoire contre l’impunité des multinationales (Deber de vigilancia, una victoria contra la impunidad de las multinacionales):

“Allí donde nosotros vemos un sujeto coherente y autónomo –Total , Apple o H&M– que tiene bajo su égida decenas de establecimientos, filiales, empresas conjuntas u otras relaciones comerciales gestionadas en función de los intereses del conjunto, el derecho (internacional) ve una nebulosa de entidades distintas”.

Por ejemplo, en 2011, la filial del grupo petrolero Chevron fue condenada por la justicia ecuatoriana a pagar una multa de 9.500 millones de dólares USD (unos 8.610 millones de euros) a raíz de la catástrofe ecológica provocada por las actividades que desempeñaba en la región. Ante la negativa del gigante estadounidense a acatar esa decisión, varias ONG habían intentado, en vano, que Chevron fuera condenada en otros países donde estaba presente, puesto que no se disponía de los instrumentos jurídicos necesarios para demostrar el vínculo entre la empresa matriz y su filial sudamericana.

Una ley innovadora

Aprobada en Francia en 2017, el objetivo de la ley sobre el deber de vigilancia es colmar precisamente este vacío legal. Está basada en los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derecho humanos, pero también sobre los Estados, con vistas a “determinar, prevenir y mitigar los riesgos que entrañen sus actividades y relaciones empresariales para los derechos humanos”.

El texto se aplica a todas las empresas establecidas en Francia que empleen a más de 5.000 trabajadores en el país o 10.000 trabajadores en todo el mundo. Su objetivo es obligar a las grandes empresas francesas a prevenir los riesgos y las infracciones graves que sus actividades pueden provocar en el ámbito de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la salud y seguridad de las personas, así como el medio ambiente. El carácter innovador de este texto reside en el hecho de que esta responsabilidad recae en las actividades de la empresa matriz, pero también de sus filiales y de sus subcontratistas o proveedores con los que se ha establecido una relación comercial.

“La fuerza de esta ley estriba en que es transnacional, se impondrá a los ordenantes en todo el perímetro donde está presente”,

especifica Delphine Maurel, consultora de Syndex, una consultoría que asesora a los representantes del personal en las empresas.

Concretamente, las empresas en cuestión deberán publicar un plan de vigilancia anual, documento que recoge una serie de medidas preventivas. Dado que la mayoría de las empresas cotizan en Bolsa, esta información es pública y está disponible en sus sitios web o en la página plan-vigilance.org.

No obstante, tres años después de la entrada en vigor de la ley relativa al deber de vigilancia, el balance es moderado. Normalmente las empresas implicadas deberían haber elaborado dos planes para los años 2017 y 2018. Pero algunas, como Zara o H&M en el sector textil, o Lactalis en la industria agroalimentaria, todavía no han publicado ningún plan.

“Las empresas se aprovechan de una imprecisión. La ley se refiere a las empresas que operan en Francia y que emplean a más de 10.000 trabajadores en todo el mundo, pero hay quienes afirman que solo se refiere a las empresas que emplean a 10.000 trabajadores en el territorio francés”, continúa Delphine Maurel. Sin embargo, una multinacional como McDonald’s, que en su sitio web afirma tener más de 74.000 trabajadores en Francia, todavía no ha cumplido con el ejercicio.

Ante esta ambigüedad, las ONG y los sindicatos reclaman al Gobierno francés la lista de empresas que se supone deben presentar un plan de vigilancia. “Nuestras demandas siguen sin recibir respuesta”, lamenta Mohamed Lounas, asesor del Espacio Internacional de la CGT. “El Ministerio de Economía también se ha comprometido a realizar un seguimiento de la ley. El informe está encargado, pero no tenemos noticia alguna, a pesar de que debería haberse publicado hace tiempo. Tenemos la impresión de que están frenando el asunto para no molestar a las empresas”.

Una larga batalla política

Hay que decir que la culminación de esta ley ha constituido una larga lucha política. Además de los sindicatos que participaron, la lucha estuvo inicialmente dirigida por diversas ONG, como Sherpa, CCFD-Terre Solidaire y Amnistía Internacional.

“Antes de las elecciones presidenciales de 2012, las asociaciones se reunieron con un determinado número de candidatos. El futuro presidente Hollande se había comprometido a responsabilizar a las empresas matrices de las actividades de sus filiales”, recuerda Sabine Gagnier de Amnistía. Una vez establecida la nueva mayoría, los colectivos llevaron a cabo una labor de promoción con los parlamentarios. Tres diputados socialistas y ecologistas se ocuparon entonces del asunto. El proyecto de ley se presentó en 2014, y nuevamente en 2015, pero en ambas ocasiones fue rechazado por el Gobierno y el Partido Socialista por considerar que se habían sobrepasado determinadas líneas rojas.

 La Association française des entreprises privées, que representa a las principales empresas francesas, presionó mucho para que se bloqueara la ley, argumentando que perjudicaría la competitividad de las empresas francesas. “Pusieron muchísimas trabas, llegando incluso a escribir a Emmanuel Macron, entonces ministro de Economía, insistiendo en que la ley era peligrosa”,  

relata Sabine Gagnier.

La situación se desbloqueó cuando el hombre que todavía no se había convertido en presidente, y que se mostraba reacio al éxito de la ley, abandonó el Gobierno en agosto de 2016. “El propio François Hollande fue quien pidió que se acelerara el proceso, sin duda por oportunismo político, porque por aquel entonces todavía pensaba volver a presentarse como candidato y consideraba que esto podría favorecer su reelección”, prosigue la representante de Amnistía. Finalmente, la ley fue aprobada el 21 de febrero de 2017, es decir durante las últimas semanas del quinquenio. En Francia es muy raro que se apruebe un proyecto de ley impulsado por la sociedad civil y respaldado por el Parlamento.

El plan de vigilancia debe incluir determinados puntos, entre ellos un mapa de los riesgos en el que se especifiquen los peligros que se considera comportan las actividades de la empresa, los procedimientos para evaluar a los subcontratistas y las medidas para atenuar los riesgos. Por último, la ley exige que se establezca un mecanismo de alerta mediante el cual los trabajadores, las ONG y también, por ejemplo, los vecinos de una obra o fábrica, puedan alertar a la empresa sobre un riesgo que no se hubiera especificado o sobre las consecuencias perjudiciales de su actividad.

También en este caso existen grandes diferencias en los planes propuestos, como se analiza en un estudio publicado por un colectivo de asociaciones. “Algunos establecen un mapa de riesgos muy detallado, pero la mayoría solo informa de riesgos muy generales”, denuncia Sabine Gagnier. “Explican que existen riesgos de trabajo infantil o de trabajo forzoso, pero no dan ninguna indicación de los lugares o los nombres de las estructuras en las que podrían existir dichos riesgos. En el mejor de los casos, especifican el continente, lo cual sigue siendo demasiado vago. Deberían presentar igualmente las medidas que es necesario adoptar para hacer frente a esos riesgos”.

El mecanismo de alerta también resulta problemático. Muy a menudo no consiste más que en una simple dirección de correo electrónico, sin que se sepa cómo se procesa y analiza la alerta, o en qué idioma puede redactarse. “No sabemos quién está detrás de esas direcciones. En muchos casos podría ser la dirección o el departamento de recursos humanos. En tales condiciones, ¿cómo podrían actuar los trabajadores?”

La jurisprudencia podría reforzar la ley

La ley se basa sobre todo en una exigencia de medios, no de resultados. Así pues, una multinacional culpable de una catástrofe ambiental, o con alguno de sus subcontratistas recurriendo al trabajo infantil, podría no ser condenada si demostrara que había establecido un plan para evitarlo. Esta versión edulcorada era el precio a pagar para que el texto pudiera ver la luz.

También hay que poner en contexto la existencia de esta ley frente al conjunto de textos favorables a los grandes grupos, en particular los diversos tratados de libre comercio. La futura adaptación en Francia de la Directiva europea relativa a la protección de los “secretos comerciales” también plantea una grave amenaza para los avances conseguidos con la ley del deber de vigilancia.

Las ONG y los sindicatos tienen grandes expectativas depositadas en las posibles condenas judiciales y estarán muy atentos a la jurisprudencia. En la primera versión del texto se preveían multas de entre 10 y 30 millones de euros en caso de daños y de falta de plan. La versión adoptada no especifica una cantidad concreta. “Quizás sea una oportunidad, porque la justicia podría dictar penas aún más severas”, espera Sabine Gagnier.

La primera acción legal se inició el pasado mes de noviembre en referencia a las actividades de Total en Uganda. Además de vulnerar el derecho a la alimentación, el proyecto del grupo petrolero en la región ha provocado supuestamente la confiscación de tierras y casas de miles de personas.

Las ONG están utilizando la ley sobre el deber de vigilancia para acusar a Total de no haber controlado a sus subcontratistas en el país en lo que respecta a la adquisición de terrenos. No obstante, el 30 de enero el Tribunal de Primera Instancia de Nanterre se declaró incompetente, considerando que el caso era competencia del Tribunal de Comercio. “Es una noticia pésima, se va a tender a una interpretación mínima de la ley”, señala Juliette Renaud, responsable de campaña sobre la regulación de las multinacionales de Amigos de la Tierra. Los tribunales comerciales son efectivamente mucho más favorables a las empresas, puesto que sus jueces son comerciantes elegidos por sus homólogos.

A pesar de este contratiempo, ¿podrá la ley francesa crear un precedente a escala internacional? En cualquier caso, la idea está ganando terreno en varios países europeos, especialmente entre la sociedad civil. Incluso en Suiza se ha iniciado un proyecto de ley, aunque de momento se encuentra estancado a nivel parlamentario. La situación en Alemania es parecida, con un proyecto de ley a iniciativa de los partidos ecologistas y de izquierda, y si estas propuestas son rechazadas, el Gobierno alemán se planteará presentar un proyecto de ley en un futuro próximo. Por último, se están manteniendo debates en el seno de la ONU para la elaboración de un tratado vinculante para las multinacionales. Sin embargo, los progresos son particularmente lentos debido a que Estados Unidos, Rusia, China y Brasil están bloqueando el proceso. “Incluso la Unión Europea está obstruyendo el camino”, explica Juliette Renaud. Francia, por su parte, está tratando de promover su ley a escala internacional. “La utiliza como arma diplomática, pero es sobre todo una cuestión de comunicación”, zanja Delphine Maurel.

Este artículo ha sido publicado en Equal Times

Derechos de los trabajadores en las cadenas de suministro de textiles y calzado

Representantes sindicales de países productores clave, tales como Bangladesh, Marruecos, Myanmar y Vietnam, asistieron al foro y hablaron en varios paneles, donde destacaron su participación en el proceso de debida diligencia.

Khaing Zar, presidente de IWFM, un afiliado de IndustriALL en Myanmar, representó a los trabajadores en una sesión centrada en los derechos humanos y la debida diligencia para las empresas que operan en Myanmar. Khaing Zar explicó cómo las directrices sobre libertad de asociación, recién negociadas con las marcas proveedoras de la ACT, han desarrollado una visión común sobre la libertad de asociación y sus implicaciones prácticas.

Amirul Haque Amin, presidente del NGWF, un afiliado de Bangladesh, habló en un panel sobre el Consejo de Sostenibilidad del Sector de Prendas de Vestir (RMG Sustainability Council), recientemente establecido en este país, que reemplazará el Acuerdo de Bangladesh este año. Amirul Haque Amin se centró en la manera en que el papel de los sindicatos en la estructura de gobernanza llevará a cabo los logros significativos en materia de seguridad en el lugar de trabajo que se han obtenido en Bangladesh desde la creación del Acuerdo en 2013.

“El foro nos brinda la oportunidad de subrayar la importancia de la representación de los trabajadores a lo largo de la cadena de suministro…”,

expresó Christina Hajagos-Clausen, directora del sector textil y de la confección de IndustriALL.

Como integrante de la junta asesora, IndustriALL contribuyó activamente al proceso de desarrollo de la Guía de la OCDE sobre Debida Diligencia para las Cadenas de Suministro Responsables en el sector de la confección y de calzado.

El desarrollo de las normas de debida diligencia en todo el sector brinda una orientación práctica para las empresas e introduce expectativas que son relativamente nuevas en el contexto de la cadena de suministro, tales como los procesos para proporcionar soluciones o la participación significativa de las partes interesadas. También promueve la búsqueda de formas de involucrar a los trabajadores en el proceso de evaluación y el diseño de medidas de prevención.

México debe ratificar el Convenio 176 de la OIT

Cuando ocurrió la tragedia, el dirigente de Los Mineros, Napoleón Gómez Urrutia, acusó a Grupo México de “homicidio industrial”. Como respuesta, las autoridades desataron una campaña de persecución política que obligó a Gómez a exiliarse. En 2018, Gómez fue elegido para formar parte del Senado mexicano en la fórmula del partido Morena, dirigido por Andrés Manuel López Obrador, y regresó a México, donde ahora es presidente de la Comisión de Trabajo del Senado.

Actualmente, México está trabajando con expertos internacionales para intentar recuperar los cuerpos de los 63 trabajadores que permanecen en la mina. Grupo México continúa controlando a su fuerza laboral mexicana a través de sindicatos de protección impuestos por la empresa. Además, hoy en día se enfrenta a una huelga de cuatro meses en su filial estadounidense Asarco impulsada por los sindicatos en respuesta a sus prácticas laborales injustas.

En noviembre de 2018, el Senado mexicano aprobó un punto de acuerdo presentado por el senador Gómez en el que se solicitó al Poder Ejecutivo que presente el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas para su ratificación, pero aún no se han tomado medidas al respecto.
 
El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“IndustriALL y sus organizaciones predecesoras han apoyado la lucha de Los Mineros por el derecho de las familias a rescatar los cuerpos de los 65 mineros que murieron en Pasta de Conchos. Aunque reconocemos que el gobierno mexicano ha logrado importantes avances en materia de derechos laborales, aún quedan muchos desafíos. Este es el caso de la industria minera, dominada por corporaciones como Grupo México con una larga historia de violaciones de los derechos de los trabajadores, incluido el derecho a lugares de trabajo seguros y protegidos en sus operaciones en todo el mundo”.

“IndustriALL está pidiendo al gobierno de México que ratifique el Convenio 176 de la OIT lo antes posible para garantizar la seguridad y la salud en el trabajo en la industria minera”.