COVID-19: Recomendaciones para trabajadores y empleadores

ENGFRASPATUR

En unas pocas semanas, todo ha cambiado y nada ha cambiado.

Independientemente de la jurisdicción en la que se trabaje, la ley aún aplica. Si bien la redacción de las leyes y reglamentos varía en todo el mundo, en general se exige que los empleadores protejan la salud y la seguridad de sus empleados. Esto incluye proporcionar información, educación, capacitación y el equipo correcto para trabajar de manera segura. Además, es posible que se hayan promulgado nuevas leyes o regulaciones específicas para lidiar con el brote de la COVID-19. Asegúrese de que su lugar de trabajo cumpla con todas las disposiciones legales aplicables.

Deben implementarse sistemas internos dentro del lugar de trabajo.

 

Los trabajadores exigen el derecho a saber, con la mayor precisión posible, cuáles son los riesgos y cómo se controlarán. Como se trata de nuestras propias vidas, insistimos sobre el derecho a participar en la toma de decisiones con respecto a qué controles se implementarán. Esto significa que los Comités Conjuntos de Salud y Seguridad y los representantes sindicales de seguridad deben participar plenamente en el diseño, la implementación y el monitoreo de todas las medidas tomadas. Finalmente, reafirmaremos nuestro derecho a negarnos a realizar tareas insalubres o inseguras si hay razones para creer que los controles son inadecuados.

Los empleadores tienen la responsabilidad de garantizar lugares de trabajo seguros y saludables. Los empleados tienen la responsabilidad de seguir e implementar cuidadosamente todos los controles establecidos.

¿Qué es el nuevo coronavirus?

Lo que hoy en día en el mundo se conoce comúnmente como la nueva o novedosa enfermedad por coronavirus, tiene el nombre técnico de “COVID-19” y es causada por un virus llamado SARS-CoV-2, que ha surgido recientemente.

Su evolución ha sido aterradora: un virus contra el que nadie tiene inmunidad. A medida que arrasa el mundo, se han implementado medidas para reducir la tasa de infección y que los sistemas de salud no se vean desbordados.

Sin embargo, al mismo tiempo, se trata de una enfermedad infecciosa como muchas otras y la forma de prevenirla sigue los mismos principios que se conocen desde hace mucho tiempo.

La Organización Mundial de la Salud, en su folleto “Prepare su lugar de trabajo para la COVID-19” (19 de marzo de 2020), afirma lo siguiente sobre la enfermedad:

 

¿Cómo se propaga la COVID-19?

Cuando una persona con COVID-19 tose o exhala, despide gotículas de líquido infectado. La mayoría de estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como escritorios, mesas o teléfonos. Otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies contaminados y posteriormente se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si se encuentran a menos de un metro de distancia de una persona con COVID-19 e inhalan las gotículas que esta haya esparcido al toser o exhalar. Es decir, la COVID-19 se propaga de manera similar a la gripe. La mayoría de las personas que contraen la enfermedad presentan síntomas leves y se recuperan. Sin embargo, algunas personas presentan casos graves de la enfermedad y pueden requerir atención hospitalaria. El riesgo de desarrollar un cuadro grave aumenta con la edad: las personas mayores de 40 años parecen ser más vulnerables que las menores de 40. Las personas cuyo sistema inmunitario está debilitado y las personas que padecen afecciones como diabetes, cardiopatías o enfermedades pulmonares también corren un mayor riesgo de desarrollar casos graves de la enfermedad.

 
 

¿Cuáles son los síntomas?

Conocer los síntomas es importante para identificar si usted o un compañero de trabajo pueden estar en riesgo o poner en riesgo a los demás. Los síntomas más indicativos de la infección por la COVID-19 son la fiebre y una tos nueva, continua y seca.
Estos son los síntomas observados más frecuentemente por las personas infectadas:

88 % de los casos        Fiebre
68 % de los casos        Tos seca
38 % de los casos        Fatiga
33 % de los casos        Producción de esputo
19 % de los casos        Falta de aliento
15 % de los casos         Dolor muscular o articular

Otros síntomas referidos con menor frecuencia incluyen dolor de garganta, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas o vómitos, congestión nasal, diarrea, hemoptisis (tos o esputo con sangre) y congestión conjuntival (ojos irritados y llorosos).

La mayoría de las personas se recuperan de la infección por la COVID-19 sin complicaciones. Sin embargo, un porcentaje puede experimentar el síndrome respiratorio agudo grave y/o neumonía. En ocasiones, estas afecciones graves pueden evolucionar hacia la insuficiencia orgánica y la muerte. El riesgo de padecer complicaciones graves parece aumentar con la edad.

Qué hacer si experimenta síntomas

Si observa síntomas mientras está en su casa, quédese allí.

Si experimenta los primeros síntomas mientras está en el trabajo, informe a su empleador (debe estar claro a quién le debe informar) y vuelva a su casa. Mientras espera el transporte para regresar, manténgase a al menos dos metros de distancia de otras personas. 

Hable con su médico. Siga las últimas recomendaciones sobre autoaislamiento, incluso de las personas con las que vive. Si los síntomas empeoran, busque atención médica de inmediato.

Si es posible, cuando se sospeche una exposición, los empleadores deben garantizar a los trabajadores el acceso a pruebas de COVID-19 sin costo alguno. Tenga en cuenta que, a la fecha, los kits de prueba son escasos, pero que se prevé que aumente su disponibilidad.

Cómo debe ser la respuesta de los lugares de trabajo ante la COVID-19

Al igual que ante cualquier peligro laboral, los Comités Conjuntos de Salud y Seguridad y los representantes de seguridad deben asegurarse de que se implementen las políticas, los programas y los procedimientos adecuados en el lugar de trabajo. Estas políticas, programas y procedimientos deben acordarse de forma conjunta. Las decisiones no deben quedar solamente en manos de los empleadores.

Las políticas, los programas y los procedimientos solo funcionan cuando se cumplen. Además, debe desarrollarse colectivamente un protocolo para supervisar su aplicación de forma eficaz.

Identificar el peligro

La identificación de peligros y la evaluación de riesgos deben llevarse a cabo de forma conjunta: las únicas personas con la autoridad moral para evaluar los riesgos son las que se enfrentan a ellos. 

* Inicialmente se puso el foco en las personas que habían viajado, estado expuestas a sujetos infectados o a cualquier multitud de personas como posibles portadoras. Sin embargo, hoy en día, en la mayor parte del mundo se está dando la transmisión a nivel local o comunitario. Por lo tanto, exponerse a alguien que ha estado viajando ya no es el único peligro.

* El virus puede transmitirse antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, todo el mundo debe ser consciente de ellos, tanto por su propio bien como de los demás. Consulte la lista detallada de síntomas que antecede.

Controlar el riesgo

Los principios de higiene personal e industrial siguen siendo los mismos para la COVID-19 que para otros peligros biológicos. La primera opción debe ser eliminar o aislar completamente el peligro. Luego, para reducir el riesgo al mínimo, eliminar, en la medida de lo posible, las oportunidades de transmisión del virus. Finalmente, proporcionar equipo de protección personal eficaz. 

Dado que en este caso es imposible eliminar o aislar completamente el peligro, ya que cualquier persona que se encuentre en el lugar de trabajo, así sea un trabajador, contratista, cliente o visitante, puede ser portadora, minimizar el riesgo significa implementar las siguientes estrategias.

Medidas específicas

Higiene personal

Realizar un lavado de manos frecuente y completo con mucha agua y jabón, así como disponer dosificadores de desinfectante de manos de fácil acceso y en ubicaciones estratégicas en todo el lugar de trabajo.

Los carteles que explican cómo realizar el lavado de manos “completo” pueden ser útiles. Para desinfectar las manos, se necesita un mínimo de 20 segundos con agua y abundante jabón o detergente.

Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sin lavar. 

Es preferible el secado con toallas de papel que los secadores de aire, ya que pueden dispersar ampliamente los virus restantes.

Promover una buena higiene respiratoria en el lugar de trabajo: animar a todas las personas a usar un pañuelo de papel para cubrirse completamente la nariz y la boca si necesitan estornudar o toser, o bien a hacerlo en el pliegue del brazo si no hay ninguno disponible.

También pueden ser de ayuda otras comunicaciones y reuniones de educación y capacitación.

Higiene industrial y laboral

Medidas de limpieza: debe implementarse un régimen de limpieza y desinfección frecuente de superficies tales como maquinaria, herramientas, controles, manijas, teclados, pantallas táctiles, teléfonos, dispositivos de oficina, puertas, barandillas de escalera y muebles, entre otras. Para desinfectar las superficies, estas deben limpiarse con alcohol, peróxido de hidrógeno y lejía en concentraciones suficientemente altas (etanol al 62-71 %, peróxido de hidrógeno al 0,5 % o hipoclorito de sodio al 0,1 %, como mínimo) durante al menos un minuto. Cualquier contaminación evidente con sangre o fluidos corporales debe tratarse con especial cuidado tanto para desinfectar la zona como para proteger al personal de limpieza, que debe estar informado o capacitado con respecto a la manera de desinfectar adecuadamente. Una limpieza frecuente de las superficies y el equipo del lugar de trabajo, especialmente durante el cambio de turno, puede ayudar a reducir la transmisión.

Los empleadores deben asegurarse de contar con los suministros adecuados tales como insumos de limpieza y de primeros auxilios, pañuelos de papel y equipos de protección personal.

Garantizar un buen nivel de intercambio de aire (ventilación) en el lugar de trabajo.

Distanciamiento social: siempre que sea posible, proporcionar un mayor espacio entre los trabajadores (dos metros o más) y permitir, si se puede, el trabajo desde casa o con horarios flexibles o turnos escalonados para reducir la cantidad de trabajadores que entran en estrecho contacto entre sí.

Cancelar todos los viajes y reuniones no esenciales y sustituirlos por reuniones virtuales, siempre que sea posible. 

Debe prestarse especial atención a los trabajadores que pertenecen a categorías de alto riesgo debido a su edad o a afecciones médicas preexistentes.

Los muebles, utensilios, cubiertos, platos, etc., de la cocina y el comedor deben tratarse con especial cuidado. 

Los residuos potencialmente contaminados, incluidos los pañuelos usados, deben eliminarse de forma segura. En caso de que sea probable que el virus esté presente en los materiales de desecho, solicite recomendaciones con respecto a su eliminación. En algunos casos deben seguirse protocolos especiales.

Manejo de casos de enfermedad o presunta infección

Si se identifica un presunto caso en el lugar de trabajo, se debe buscar asesoramiento médico y enviar a la persona a su casa de inmediato (o, en casos graves, buscar atención médica). Mientras espera el transporte a casa, el individuo debe aislarse de los demás: el uso de una máscara por parte de la persona con la presunta infección puede reducir la posibilidad de transmitir el virus a otros a través de gotículas. Además de desinfectar todos los artículos y superficies que haya tocado, se debe identificar y examinar a todas las personas con las que el posible infectado pueda haber estado en contacto.

Equipo de protección personal

La decisión de proporcionar un equipo de protección específico contra el virus de la COVID-19 debe tomarse luego de una evaluación de riesgos que tenga en cuenta la naturaleza específica del lugar de trabajo y las tareas en cuestión. La siguiente recomendación general puede no ser la mejor solución para sus circunstancias específicas. De ser necesario, pida asesoramiento adicional a un experto.

Por lo general, no se necesitan máscaras quirúrgicas o de papel comunes fuera de un entorno de atención médica o para tareas específicas como limpiar o manipular materiales potencialmente contaminados o interactuar con personas posiblemente infectadas. Aunque estas pueden reducir la transmisión de la enfermedad, también pueden crear una falsa sensación de seguridad. Una máscara húmeda puede incluso generar una superficie contaminada, que puede causar la infección cuando se quita y desecha si no se tiene mucho cuidado y no se realiza un lavado inmediato de manos y cara. Incluso una máscara bien ajustada del tipo correcto no es una barrera perfecta para el virus. En caso de que sea necesaria, se recomienda un programa completo de protección respiratoria para garantizar la capacitación, el ajuste y el uso adecuados.

Sin embargo, con el fin de reducir el riesgo para los demás, los trabajadores que presentan tos o secreción nasal mientras están en el trabajo deben recibir una máscara quirúrgica y usarla hasta que puedan abandonar el lugar.

Los guantes y las prendas especiales, si no se requieren de otro modo para el lugar de trabajo, generalmente no son necesarios para la protección contra la COVID-19, excepto en un entorno de atención médica o para tareas específicas como limpiar o manipular materiales potencialmente contaminados o interactuar con personas posiblemente infectadas. Si bien pueden desempeñar un papel en la reducción de la transmisión, deben ir acompañados de un programa de capacitación y educación, por ejemplo, para reducir la tentación de tocarse la cara mientras se usan guantes.

La limpieza, especialmente el lavado de manos, se considera crucial. Evalúe si existen procedimientos adecuados de limpieza y desinfección para toda la ropa de trabajo, incluidos los overoles, botas, guantes, cascos, gafas, respiradores, otro equipo de protección personal, etc.

Garantizar la protección social adecuada

En el lugar de trabajo, todos deben comprender que incluso los síntomas leves, como tos y fiebre ligera, significan que hay que quedarse en casa. Este mensaje debe reforzarse con la mayor firmeza posible.

Debe garantizarse a los trabajadores que su salario se mantendrá íntegro en caso de ausencia por enfermedad. De lo contrario, habrá un alto riesgo de que algunos se presenten a trabajar incluso estando enfermos y propaguen el virus.

Tenga en cuenta la salud mental y emocional: durante estos momentos inciertos, las personas tendrán miedo. Además, trabajar desde casa puede generar estrés debido al aislamiento social.

Políticas de personal y mantenimiento de registros

Los empleadores deben contar con un plan para manejar la situación desde que una persona desarrolla síntomas en el lugar de trabajo hasta que pueda trasladarse de forma segura para recibir atención médica.

Es necesario consultar a todos los que visitan el lugar de trabajo acerca de su historial de viajes recientes y si actualmente experimentan algún síntoma. 

Deben registrarse los nombres de contratistas, clientes y visitantes del lugar de trabajo, incluidas las áreas que visitaron, en caso de que sea necesario hacer un seguimiento.

Conclusión

La COVID-19 presenta nuevos desafíos para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo, pero hay algo que no ha cambiado: ¡los sindicatos hacen que el trabajo sea más seguro!

COVID-19: Curtiembre uruguaya despide a 118 trabajadores

Los trabajadores afiliados a la UOC, aseguran que la empresa informó de manera unilateral los despidos, sin que el sindicato pudiera contar con el tiempo necesario para analizar otras alternativas.

Los representantes de la Curtiembre ratificaron los 118 despidos ante la Dirección Nacional de Trabajo el 12 de marzo. Según la UOC, la compañía basó su decisión en la situación actual de China por el COVID-19 (coronavirus). Dijo que afectó a sus exportaciones, ya que tenía un único comprador que dejó de importar.

Desde el anuncio de los despidos, la organización sindical promovió instancias de diálogo tripartito para buscar una solución y sostuvo una reunión con el Ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Pablo Mieres. Debido al estado de emergencia sanitaria del país y al pedido de aislamiento a la población, se aplazaron las siguientes reuniones previstas con autoridades del MTSS.

“Teníamos pautada una reunión tripartita en el MTSS para seguir discutiendo, pero un día antes comenzó la pandemia en Uruguay y tuvimos que suspenderla. El sindicato pidió una prorroga por lo que dure esta situación, para continuar las negociaciones una vez que podamos efectuar reuniones y asambleas. Lo único que pedimos es voluntad, pero la respuesta de la empresa hasta ahora en negativa, desconoce la situación en la que estamos”

explica el secretario general de la UOC, Carlos Bico.

Sin embargo, Bico asegura que el gremio no baja los brazos. Cuando termine el aislamiento buscarán hablar nuevamente con el MTSS y la Curtiembre. Uno de los reclamos será una extensión al seguro de desempleo a fin de concederle un tiempo prudencial a la empresa para que consiga recuperar clientes y continúe operativa.

“El seguro de desempleo es únicamente por 4 meses. Sin embargo, se puede extender en instancia tripartita. El detalle es que es la empresa quien lo debe solicitar. Si bien existe voluntad política del ministerio, la empresa se niega. Esto demuestra la insensibilidad de la Curtiembre París con los trabajadores frente al actual contexto mundial que atravesamos”

agrega Bico.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:

“Nos solidarizamos con los trabajadores y su sindicato. Lamentamos que las empresas tomen medidas unilaterales, sin dialogar con los trabajadores o la comunidad, buscando solamente resolver sus intereses.

Esperamos que Curtiembre París reconsidere los despidos y haga sus esfuerzos para restituir los empleos. No es aceptable que los trabajadores sean descartados en el momento de mayor necesidad.

Es el momento de buscar salidas colectivas, de pensar en la comunidad y no únicamente en salvarse a uno mismo o al capital.”

Sindicalistas convierten fábricas para elaborar suministros para pacientes con COVID-19

En Wisconsin, EE. UU., más de 340 empleados de GE Datex-Ohmeda se encuentran en una carrera contrarreloj para producir respiradores mecánicos. El 19 de marzo, en un rapidísimo intento por satisfacer la repentina y creciente demanda de respiradores en todo el mundo, los miembros del Local 1406 del Sindicato de Maquinistas (IAM), afiliado a IndustriALL, que construyen máquinas de anestesia, respiratorias y de cuidado de bebés, ratificaron una extensión del contrato de emergencia por un año.

El objetivo es producir tantos respiradores como sea posible en los próximos 90 días.

“Después de luchar contra el corto plazo para negociar una extensión del contrato, estoy orgulloso de nuestro organismo sindical por haberse reunido tan rápidamente y acordado un contrato con GE Healthcare”,

expresó Sheila Jourdan, presidenta del comité de delegados del Local 1406.

“Esta extensión del contrato muestra que nosotros, como sindicalistas, podemos aportar nuestro grano de arena para ayudar con esta pandemia”.

El presidente de IAM International, Robert Martínez, Jr., declaró:

“Es gracias a los hombres y mujeres, tales como los miembros del Local 1406, trabajadores y comprometidos, que sé que superaremos esta crisis. Son una inspiración para todos nosotros en un momento en que todo el mundo necesita unirse en solidaridad para enfrentar esta pandemia. Literalmente están salvando vidas, y todo nuestro sindicato está increíblemente orgulloso de ellos”.

En EE. UU., las empresas textiles respondieron a un pedido del gobierno de suministros médicos que se necesitan con urgencia y construyeron una cadena de suministro para fabricar máscaras faciales para los trabajadores de la salud.

El fabricante de automóviles Ford está elaborando protectores faciales transparentes para miembros del personal hospitalario y espera producir alrededor de 75.000 esta semana.

La empresa metalúrgica brasileña Flex fue seleccionada por el Ministerio de Salud del país para producir respiradores que serán utilizados en las unidades de cuidados intensivos para combatir el COVID-19.

El sindicato de trabajadores metalúrgicos de Sorocaba y la región (SMetal), afiliado a la CNM/CUT, está negociando con la empresa para garantizar que se implementen medidas de protección adecuadas para preservar la seguridad de los trabajadores. Esta organización también ha solicitado información respecto a cuántos trabajadores se necesitan y actualmente está en negociaciones para que el resto de los empleados tomen vacaciones colectivas.

En España, la confederación sindical CCOO, afiliada a IndustriALL, ha pedido a las empresas que dediquen recursos para combatir la epidemia. La industria textil y del calzado ha respondido al llamado y fabricará ropa de trabajo para profesionales médicos en lugar de ropa para la próxima primavera y verano. Tres de las 13 fábricas de Inditex en Galicia dedicarán la producción a uniformes hospitalarios.

Trabajadores metalúrgicos italianos hacen huelga para detener la producción no esencial

En Lombardía, la región más afectada por el COVID-19 en el norte de Italia, numerosos trabajadores metalúrgicos participaron en una huelga general de ocho horas convocada el 25 de marzo por los sindicatos FIOM, FIM y UILM. Los sindicatos locales informaron que hubo niveles de abstención laboral de hasta 60 a 90 por ciento en todas las provincias de la región.

Esta tasa elevada se explica en parte por las medidas ya implementadas de trabajo inteligente, interrupción y reducción de las horas de trabajo y otros procedimientos puestos en práctica a través de las exigencias de los sindicatos.

También es una demostración de apoyo a las solicitudes sindicales, tanto en Lombardía como a nivel nacional, relativas al cierre de todas las actividades de producción no esenciales.

Los sindicatos decidieron hacer huelga para persuadir al gobierno luego de que este, bajo la presión de la asociación de empleadores Confindustria, aprobase una amplia lista de las empresas a las que se les permitiría continuar la producción a pesar de la pandemia.

Según FIOM, FIM y UILM, actualmente las empresas tienen espacio para la interpretación de lo que se considera un servicio esencial, por lo que muchas continúan sus actividades.

A la luz de la propagación actual del coronavirus, los sindicatos declararon lo siguiente:

“Creemos que la lista es demasiado amplia, ya que también incluye sectores de dudosa importancia y necesidad”.

Un ejemplo en donde el trabajo no cesó es una fábrica que produce motores para secadores de pelo y aspiradoras.

En una declaración conjunta con respecto a los resultados de la huelga, FIOM, FIM y UILM comentaron lo siguiente:

“La movilización de los trabajadores metalúrgicos fue en apoyo de la iniciativa de las confederaciones nacionales [CGIL, CISL y UIL] frente al gobierno, que se ha puesto a disposición para revisar la lista de actividades esenciales que, como tales, pueden continuar sus operaciones. En estas horas, el intercambio entre CGIL, CISL, UIL y el gobierno se ha retomado y esperamos que conduzca a los resultados esperados y solicitados también a través de esta huelga. Detener las actividades de producción durante unos diez días significa reducir la posibilidad de contacto entre los individuos y, por lo tanto, contener las posibilidades de contagio. Esto es beneficioso tanto para la salud de las personas como para nuestro sistema de salud, que debe protegerse del riesgo de colapso”.

Los sindicatos “se asegurarán de que todos aquellos que tengan que regresar a sus empleos trabajen de manera segura y con pleno respeto por su salud. No dudaremos, como se ha demostrado, en bloquear las actividades que no cumplan con los requisitos sanitarios y las medidas de seguridad”.

En un mensaje de solidaridad, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“IndustriALL Global Union exhorta al gobierno de Italia a proteger la salud y la seguridad de todos los trabajadores que siguen trabajando porque prestan servicios esenciales o trabajan en industrias manufactureras vitales durante esta pandemia. Además, IndustriALL, en consonancia con la declaración del consejo de sindicatos globales del 12 de marzo, exige fábricas seguras o que simplemente se cierren los lugares de trabajo”.

Sindicato textil sudafricano logra garantía de pago total durante cuarentena por el coronavirus

El convenio surge a medida que Sudáfrica dispone una cuarentena estricta de tres semanas por el coronavirus a partir de la medianoche del 26 de marzo. Todos los negocios no esenciales, incluidas las fábricas de ropa y textiles, cesarán sus actividades. Las personas serán confinadas a sus hogares, excepto en circunstancias estrictamente controladas.

El martes por la tarde, el SACTWU negoció el primer convenio colectivo nacional de Sudáfrica relativo a la cuarentena por el COVID-19 con el Consejo Nacional de Negociación para la Industria de la Confección. Este convenio único asegura que los trabajadores continuarán recibiendo su salario completo durante las próximas seis semanas.

En declaraciones a los informativos televisivos de Sudáfrica, el secretario general del SACTWU, Andre Kriel, afirmó:

“No podemos acudir al gobierno por todo. Debemos examinar nuestros propios recursos. Es nuestro deber responder al llamado de la nación y combatir el COVID-19”.

“Así que nos propusimos mirar hacia las instituciones que existen en nuestra industria y solucionar algunos de los problemas administrativos”.

El convenio reúne a diferentes instituciones del mercado laboral en un innovador intento resolutivo para garantizar que los trabajadores no sufran una pérdida de ingresos.

En Sudáfrica, los trabajadores y empleadores aportan a un Fondo de seguro de desempleo (UIF) que paga entre el 20 y el 60 por ciento del salario a las personas que pierden su trabajo. Por lo general, los trabajadores tienen que solicitar individualmente los pagos del UIF en las oficinas del departamento de trabajo. La cuarentena significa que es probable que se genere un retraso significativo.

El convenio incluirá un reclamo colectivo hecho en nombre de los trabajadores del sector. Los fondos adeudados a ellos se transferirán a una cuenta bancaria administrada por el consejo de negociación. A partir de ello, los fondos se transferirán a las empresas y los empleadores los completarán para que los trabajadores reciban el 100 por ciento de sus salarios. Luego, se integrarán en los sistemas de nómina de la empresa y se pagarán directamente a los trabajadores.

En un comunicado de prensa, el sindicato expresó:

“Somos conscientes de que puede no ser un convenio perfecto, pero estamos decididos a dar lo mejor de nosotros”.

“Queremos agradecer específicamente a los trabajadores y empleadores de nuestra valiente industria por su disposición a exigir a sus líderes que asuman los riesgos patrióticos necesarios para concluir lo que esperamos sea un convenio de negociación centralizado y pionero, que será una pequeña contribución al esfuerzo nacional de nuestro país para derrotar, de forma decisiva, a la propagación del COVID-19”.

La directora de IndustriALL para este sector, Christina Hajagos-Clausen, declaró:

“En este período sin precedentes, el convenio histórico alcanzado en Sudáfrica demuestra que los sindicatos y la industria pueden unirse para encontrar formas de apoyar a los trabajadores de la confección y también para garantizar la viabilidad del rubro. El SACTWU ha demostrado una vez más que los convenios para toda la industria son vitales para el sector textil y de la confección”.

El convenio también establece un equipo de tareas de respuesta rápida que gestionará las cuestiones prácticas. El SACWTU ha tomado una postura proactiva para enfrentar el coronavirus, que inició hace varias semanas con un programa educativo para los trabajadores.

Respuestas sindicales a la COVID-19

Haga clic en el enlace a continuación para acceder a una página con actualizaciones en tiempo real de las respuestas sindicales a la crisis en todo el mundo.

La industria de neumáticos continúa en descenso a nivel mundial

La empresa japonesa Bridgestone, que es líder en el sector y emplea a más de 8000 personas en Europa, detuvo la producción en sus plantas de neumáticos en Bethune, Francia, y Bari, Italia, y está reduciendo el trabajo en sus plantas de Bélgica, Hungría, Polonia y España. Las fábricas de Bridgestone en Bilbao, Puente San Miguel y Burgos, en España, Stargard y Poznan, en Polonia, y Tatabanya, en Hungría, funcionarán con capacidad reducida. Una planta de materiales recauchutados en Lanklaar, Bélgica, también reducirá sus operaciones.

La multinacional francesa Michelin comenzó a detener la actividad de sus plantas de neumáticos en EE. UU. y Canadá, con la fabricación suspendida por dos semanas hasta la fecha. Esta empresa ya había anunciado la detención de sus actividades en las plantas europeas.

Goodyear ya ha informado acerca de la suspensión de todos sus sitios de fabricación, lo que afecta a casi 30.000 trabajadores en Europa y las Américas.

La empresa alemana Continental está reduciendo una parte de su producción, pero sin llegar a cerrar totalmente las plantas como otros líderes del mercado. Junto a una en México, esta empresa opera tres fábricas de neumáticos en Norteamérica, con un total de alrededor de 6500 empleados en ambos países.

Esta semana, la empresa con sede italiana Pirelli despidió a casi 7000 trabajadores de sus plantas en Settimo Torinese y Bollate, Italia, Slatina, en Rumania, y Burton-on-Trent y Carlisle, Reino Unido. Las fechas de retorno al trabajo dependerán de la evolución del virus. Las plantas de Pirelli en Alemania, Rusia y Sudamérica todavía no han cerrado.

En Norteamérica, al igual que Continental, Titan, Nokian y Trelleborg no han reducido la producción hasta el momento, sino que han informado acerca de los nuevos protocolos que se están implementando para proteger a empleados contra el virus. Hankook Tyre anunció que suspenderá la producción durante dos semanas en su planta en Tennessee, donde operan 1200 trabajadores.

El fabricante de neumáticos finlandés Nokian cesará la producción en su planta en Dayton, EE. UU., para salvaguardar el bienestar de sus empleados.

Apollo Tyres, con sede en India, está reduciendo la producción en su planta de Enschede, Países Bajos, donde cesará la producción de neumáticos para automóviles y se centrará en los neumáticos agrícolas. Además, a partir del 28 de marzo, suspenderá totalmente la producción en la planta húngara Gyongyoshalasz durante dos semanas.

Cooper Tyre está comenzando el proceso para cerrar temporalmente sus dos instalaciones industriales en Europa, ubicadas en Melksham, Inglaterra, y Krusevac, Serbia. Este cierre, cuya duración prevista será de tres semanas, afectará a 1350 trabajadores. En las plantas de neumáticos de Cooper en EE. UU. y México se están tomando medidas similares. En China, la planta de la empresa ya ha vuelto a abrir y ha estado funcionando desde hace varias semanas.

“En medio de esta crisis, la posición de IndustriALL es clara: se debe proteger la salud, el salario y las condiciones de todos los trabajadores del caucho afectados”,

expresó el director del sector del caucho de IndustriALL, Tom Grinter.

Sindicatos africanos piden que las empresas mineras sigan los protocolos para el COVID-19

Los sindicatos abogan por respuestas a la pandemia que incluyan las mejores prácticas de salud y seguridad laboral, tal como se vio en campañas anteriores relativas a la silicosis, la tuberculosis y el VIH y SIDA. La mayoría de los sindicatos están promoviendo un lavado de manos exhaustivo y han cancelado la mayoría de sus actividades para mantener el distanciamiento social.

Abdul-Moomin Gbana, secretario general del Sindicato de Trabajadores Mineros de Ghana, expresó:

“Estamos profundamente preocupados por el COVID-19 mundial y las posibles consecuencias sobre la salud y la seguridad de nuestros miembros, así como las implicaciones comerciales operativas para las empresas mineras y la industria en general. En tiempos difíciles, como los que el mundo enfrenta actualmente, el sindicato insta a todos los empleadores de la industria a aprovechar continuamente su larga experiencia como defensores de la salud y la seguridad para evitar que la propagación de COVID-19 cause estragos en la industria minera de Ghana”.

David Sipunzi, secretario general del Sindicato Nacional de Mineros (NUM), declaró:

“Después de reunirnos con el Consejo de Minerales de Sudáfrica, nos alegra que las empresas mineras se muestren dispuestas. Se están tomando esta pandemia en serio”.

Las empresas mineras prometieron ayudar poniendo a disposición sus clínicas para hacer frente a la pandemia.

Un ejemplo de los protocolos para el COVID-19 es el plan de diez puntos del Consejo de Minerales de Sudáfrica. El plan incluye la preparación de los trabajadores de salud, asegurar el acceso a los bienes de consumo, un programa proactivo de vacunación contra la influenza, la comprensión del posible impacto sobre los trabajadores inmunocomprometidos, la gestión de los casos y el rastreo de contactos, el aislamiento de los casos positivos, la presentación de informes, realizar un monitoreo y brindar consejos respecto a viajes.

El NUM insta a las empresas del sector a implementar el plan y afirma que “las empresas mineras deben desarrollar políticas urgentes que aborden el compromiso y las respuestas a la pandemia para reducir el riesgo de transmisión en el lugar de trabajo. Deben mejorar la higiene al proporcionar desinfectantes, jabón, guantes y máscaras. Las personas con gripe y tos leves deben recibir máscaras para prevenir la propagación de la enfermedad por coronavirus”.
 
El sindicato recomienda identificar y tratar a los trabajadores en riesgo de forma temprana. El NUM sostiene que los trabajadores que contraen la enfermedad en el trabajo, incluidos los trabajadores de la salud en las clínicas mineras, deben recibir una indemnización en virtud de la Ley de indemnización por enfermedades profesionales. Se debe permitir que los trabajadores tomen licencia por enfermedad debido a síntomas de coronavirus o períodos de cuarentena. Además, es importante descongestionar y desinfectar las áreas de espera, los espacios comunes y las instalaciones compartidas y que la información de COVID-19 sea accesible.
 
El Sindicato de Mineros de Zambia ha llevado a cabo una campaña exitosa a favor de la suspensión del uso de las pruebas de alcoholemia, ya que estas pueden propagar fácilmente el coronavirus. Algunas empresas de este sector, incluidas las minas de cobre Mopane, la mina de cobre Lubambe, Kanshanshi y Barrick Lumwana cumplieron con esto. Además, tampoco son seguros los sistemas biométricos en los que los trabajadores usan los dedos.

COVID-19: una crisis existencial para la industria de la confección

IndustriALL se comunicó por escrito con todos los afiliados que sindicalizan a trabajadores de la confección para pedir información acerca de las cantidades de fábricas que están cerrando y de trabajadores afectados, así como sobre cualquier medida que los gobiernos y empleadores estén tomando para mitigar las consecuencias.

El panorama que está surgiendo es devastador. Las medidas de distanciamiento social adoptadas en los países actualmente más afectados por el COVID-19 están impulsando el cierre total de miles de fábricas de prendas de vestir y el despido de millones de trabajadores sin una red de seguridad social. A medida que el virus se propague dentro de los propios países productores de prendas de vestir, más fábricas se verán obligadas a cerrar, lo que posiblemente dejará sin empleo a millones de trabajadores más.

Mientras los minoristas de este sector cierran sus tiendas en los países afectados, se espera que los trabajadores paguen el precio por la ropa que ya han fabricado.

Las marcas y minoristas principales no solo están cancelando futuros pedidos, sino que se niegan a asumir la responsabilidad por las prendas que ya se han fabricado. Para ello, se valen de las disposiciones de emergencia de los contratos para detener los envíos y evitar pagar los productos encargados. Esto provoca que las fábricas queden en posesión de los productos y sean incapaces de venderlos al cliente que los encargó y, en muchos casos, de pagar los salarios de los trabajadores que los fabricaron.

Las medidas anunciadas por las empresas para proteger los salarios de los minoristas y otros trabajadores directos deben celebrarse, pero no hay que ignorar la seguridad y el bienestar de los trabajadores en sus cadenas de suministro, quienes fabrican los productos sobre los que se construye su negocio.

Existen tres etapas críticas para las cuales se necesitan intervenciones. Muchos países ya han alcanzado las etapas 1 y 2:

1. Pago inmediato de los salarios a los trabajadores por los pedidos que se han completado pero que los clientes de la marca no pagarán.

2. Pago a los trabajadores durante los períodos de cierre de fábricas, ya sea por falta de pedidos o por medidas gubernamentales contra el COVID-19.

3. Ayuda para reiniciar la producción

Una vez que la crisis haya pasado y las marcas y los minoristas globales puedan volver a comerciar, ¿cuántas fábricas seguirán operando y dispondrán de una mano de obra lista para reiniciar la producción?

A menos que se tomen medidas ahora para proteger a las fábricas y a los trabajadores para permitirles sobrevivir a la crisis, las decisiones a corto plazo tomadas por las marcas y minoristas para renunciar a los contratos existentes terminarán destruyendo los mismos negocios que están intentando proteger.

Las marcas, los empleadores y los gobiernos deben unirse de forma urgente con los sindicatos para encontrar maneras de apoyar a los trabajadores de la confección durante este período sin precedentes, para así asegurar la viabilidad futura de la industria una vez que la crisis haya pasado.

Liberado el dirigente sindical kazajo Erlan Baltabay

IndustriALL y la CSI han denunciado repetidamente los cargos, la intimidación y la persecución hacia Erlan Baltabay como actos de represalia por su activismo sindical y su posición de principios en apoyo de otros dirigentes de la actualmente disuelta Confederación de Sindicatos Independientes de Kazajistán (KNPRK), condenados a diferentes limitaciones en sus libertades.

En julio de 2019, tras ser declarado culpable de cargos falsos de apropiación indebida de fondos sindicales, Baltabay recibió una condena de siete años de prisión y se le prohibió realizar cualquier actividad pública, incluidas las actividades sindicales.

La condena llegó un mes después de que la OIT instara al gobierno de Kazajstán a garantizar que los sindicatos “disfruten, sin más demora, de la plena autonomía e independencia de una organización de trabajadores libre e independiente”.

En agosto de 2019, luego de una campaña sindical internacional masiva en favor de su liberación, Baltabay fue liberado de prisión mediante un indulto emitido por el presidente de Kazajistán. Sin embargo, no se le restituyeron sus derechos.

Su estatus de criminal convicto y la prohibición de realizar actividades sindicales se mantuvieron. El tiempo restante de su pena de siete años se reemplazó por una multa, que Baltabay se negó a pagar. El dirigente se rehusó a reconocer el indulto presidencial y quiso apelar su sentencia inicial para demostrar su inocencia y recuperar sus derechos fundamentales.

En cambio, en octubre, Baltabay recibió una nueva condena de prisión de cinco meses y ocho días por no pagar la multa. Aunque cumplió su nueva pena en su totalidad, aún se le prohíbe realizar cualquier actividad pública, incluidas las actividades sindicales, durante los próximos siete años.

Kemal Ozkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:

“La liberación de Erlan es una buena noticia, aunque sea demasiado tarde. Esto no significa que todo esté resuelto; nuestra campaña continuará hasta que termine la represión contra los dirigentes sindicales independientes y democráticos en Kazajistán, un país con algunos de los violadores de derechos laborales más implacables del mundo”.