COVID-19: Sindicatos de Brasil luchan contra las medidas nocivas de Bolsonaro
Mientras que todos los países hacen esfuerzos para garantizar empleos, salarios y condiciones mínimas para la supervivencia de los trabajadores durante la pandemia, el primer mandatario de Brasil impulsa medidas que promueven lo contrario. La Medida Provisional (MP) 927/2020 permitía que las empresas pudiesen suspender los contratos de trabajo y dejaran de pagar los salarios durante cuatro meses.
A su vez, establecía que los empleadores podían negociar acuerdos individuales con los trabajadores (sin la participación de los sindicatos) para establecer la reducción de hasta un 50% en las horas de trabajo y los salarios. Incluso, permitía que las compañías despidieran a empleados que contrajeran coronavirus (COVID-19).
La medida fue revocada el 26 de marzo, gracias a la presión de los sindicatos, los movimientos populares y partidos de oposición. Las centrales sindicales rechazan la respuesta general del presidente frente a la crisis del COVID-19: niega la gravedad de la crisis e incumple tanto las recomendaciones de cuarentena de las autoridades de salud, como de los gobernadores en la gran mayoría de los estados.
Recientemente Bolsonaro no siguió las pautas médicas y realizó un recorrido por los mercados y centros de vendedores ambulantes en las afueras de Brasilia, por lo cual podría recibir una importante multa. Tampoco mantuvo la distancia social recomendada por las autoridades y expresó su intención de emitir un decreto para que "todas y cada una de las profesiones regresen al trabajo".
Las centrales sindicales impulsan una serie de medidas alternativas que si ayudarían a los trabajadores. Propusieron el establecimiento de una renta básica de emergencia para los trabajadores más vulnerables a la crisis sanitaria. La Cámara de diputados aprobó el Proyecto de Ley (PL) 9236/17 el 26 de marzo y el Senado federal el día 30. Establece por tres meses el pago de una ayuda de emergencia a personas de bajos ingresos (incluidos los trabajadores informales, desempleados y autónomos) por un monto de R $600.00 (USD 117.00 aproximadamente).
Las organizaciones sindicales también consiguieron que el presidente de la Confederación nacional de la industria (CNI), Robson Braga de Andrade, se comprometiera el 29 de marzo a orientar a todos sus sindicatos, federaciones patronales y empresas a que no adelanten ninguna decisión en relación a los empleos, sin antes debatir y negociar con los sindicatos locales.
También pusieron la conformación de un espacio para enfrentar la crisis con la participación del gobierno, el congreso y las entidades que representan a empresarios y trabajadores, con el objetivo de establecer iniciativas consensuadas para la protección de la vida, los ingresos y el empleo, en oposición a iniciativas unilaterales del presidente.
Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:
“Nos solidarizamos con el pueblo y con nuestras afiliadas de Brasil, que proponen salidas colectivas frente a los desafíos que nos presenta el contexto actual.
No podemos negar o agrandar los obstáculos: tenemos que ser proactivos y priorizar la vida de las personas. A su vez, debemos alcanzar acuerdos y apoyar todos los esfuerzos para superar esta grave pandemia. Juntos, poniendo el foco en la vida, es que podremos retomar el desarrollo económico”.
Las marcas de la ACT se comprometen con prácticas comerciales responsables en Bangladesh
En la mayoría de las fábricas de prendas de vestir en Bangladesh, los trabajadores aún no han recibido los pagos correspondientes a marzo. Los dirigentes sindicales en el IBC insisten en que los trabajadores son vulnerables, ya que muchas fábricas están cerrando por temor al brote del virus y, en algunos casos, despidiendo a sus empleados.
El IBC exhorta a las marcas a pagar los pedidos que se hayan completado total o parcialmente y, si es posible, considerar abonarlos por adelantado.
Según la BGMEA, las marcas y compradores que obtienen sus productos de Bangladesh han cancelado o suspendido 907 millones de prendas de vestir por un valor de US$ 2870 millones. Esto tiene un impacto directo sobre los 2,09 millones de trabajadores en la industria textil del país.
Si las marcas no asumen la responsabilidad por los artículos ya producidos y listos para ser enviados y pagan al menos el costo de producción de los pedidos en el proceso de fabricación, será casi imposible que los empleadores paguen los salarios de los trabajadores, afirma la BGMEA.
La mayoría de las tiendas de las marcas de la ACT, incluidas H&M, Inditex, PVH, C&A, Primark, Next, Lidl, Tesco, Tchibo y otras, están cerradas en Europa y Norteamérica, lo que conduce a una crisis de liquidez.
Sin embargo, la mayoría está de acuerdo, en principio, en pagar los pedidos completos, y están dialogando acerca de diversos paquetes de incentivos y estímulos para que los proveedores garanticen el pago de los trabajadores.
A fines de abril, el gobierno de Bangladesh pondrá a disposición 50.000 millones de taka bangladesíes (US$ 581.000). Sin embargo, esto será suficiente para pagar los salarios de los trabajadores durante un mes y es un préstamo que los empleadores deberán pagar con un interés del 2 por ciento.
La secretaria regional de IndustriALL para el sur de Asia, Apoorva Kaiwar, expresó:
“Nos gustaría un acuerdo por escrito con los sindicatos sobre la manera de utilizar el fondo asignado por el gobierno para pagar a los trabajadores. También estamos exhortando a las marcas a contribuir a ese fondo”.
Sindicato de Sri Lanka protege a los trabajadores en medio de la COVID-19
El 18 de marzo, el gobierno de Sri Lanka declaró un toque de queda en todo el país. Todas las fábricas y oficinas, excepto las que brindan servicios esenciales, cerraron sus puertas.
A pesar de las instrucciones del gobierno de cerrar las fábricas antes del 18 de marzo, la mayoría de las fábricas ubicadas en zonas francas permanecieron abiertas hasta el toque de queda. Como resultado, la mayor parte de los trabajadores no pudieron regresar a sus pueblos y quedaron varados en las pensiones ubicadas cerca de estas áreas. Los trabajadores, que esperaban recibir su salario mensual, se quedaron sin dinero para cubrir sus necesidades básicas.
En una carta dirigida al ministro de Trabajo, el Sindicato de Trabajadores de las Zonas Francas y de los Servicios Generales (FTZ & GSEU), afiliado a IndustriALL, solicitó una intervención inmediata para que se realice lo siguiente:
Solicitar a la Junta de Inversiones (BOI) de Sri Lanka, que está a cargo de las zonas francas, que suministre raciones de alimentos a las pensiones
Solicitar a las empresas que paguen inmediatamente los salarios de los trabajadores
Solicitar a la BOI que ordene a las agencias de contratación directa que paguen a los empleados por adelantado
Simultáneamente, el FTZ & GSEU y el Centro de Mujeres lanzaron un programa para proporcionar alimentos a las zonas francas. Los representantes sindicales visitaron las pensiones, que también acogen a trabajadores asalariados empleados a través de agencias de contratación, para distribuir paquetes de alimentos.
Durante este proceso, el sindicato descubrió que las pensiones no son adecuadas para el distanciamiento social y no cumplen con muchas de las medidas necesarias para la contención de la COVID-19. Posteriormente, el FTZ & GSEU exigió al gobierno que dispusiera lo necesario inmediatamente para transportar a los trabajadores a sus hogares.
Los días 18 y 27 de marzo, las autoridades tomaron medidas para transportar a los trabajadores varados de regreso a sus hogares en diferentes partes del país. Los trabajadores transportados están bajo observación por la COVID-19 y se les ha instado a respetar el distanciamiento social.
Un grupo de trabajo a nivel ministerial ha solicitado que los salarios se paguen antes de cerrar las fábricas. El grupo de trabajo también decidió que la ausencia de los trabajadores debida al toque de queda no puede considerarse como licencia ni descontarse de la licencia personal del empleado. Además, determinó que los salarios del mes de marzo se paguen en su totalidad. Como muchos de los trabajadores transportados no han recibido sus salarios, el FTZ & GSEU ahora pide una vez más al gobierno que garantice el pago de los salarios adeudados.
La secretaria general adjunta de IndustriALL, Jenny Holdcroft, expresó:
“Elogiamos las acciones de nuestro afiliado FTZ & GSEU en Sri Lanka, que exigió que el gobierno dispusiera lo necesario para que los trabajadores no sufran las consecuencias de la crisis actual. También es alentador que haya tomado la iniciativa de distribuir paquetes de alimentos a los trabajadores varados”.
Argentina: AOMA denuncia que LafargeHolcim expone a los trabajadores al COVID-19
El secretario general de AOMA y miembro del comité ejecutivo de IndustriALL Global Union, Héctor Laplace, le envió una carta a la Directora de recursos humanos de Holcim, Cecilia Glatstein, donde rechazó que la cementera ignorara el decreto de aislamiento social obligatorio determinado por el Presidente de la nación, Alberto Fernández, para hacer frente a la pandemia.
Laplace asegura que el gremio de mineros aceptó previamente que un mínimo indispensable de trabajadores efectuara guardias para cuidar la maquinaria e instalaciones, a fin de cumplir con lo establecido en el Decreto presidencial. A su vez, luego se comprometió a trabajar para concluir una obra que ya estaba en curso. Aún así, la empresa acudió a las autoridades locales.
“Holcim buscó la intervención de la Secretaría de industria de la nación y del Ministerio de trabajo de la provincia de Córdoba, en el afán de continuar con la producción ininterrumpida de su planta, persiguiendo mantener la manufactura en su totalidad”
explica Laplace.
De este modo, la empresa consiguió que las autoridades de Córdoba pautaran la excepción del aislamiento para todos los trabajadores de Planta de Malagueño de la cementera. El gremio argumenta que la compañía hizo abuso de las normativas vigentes para lograr la continuidad del negocio, sin proteger la salud e integridad de los trabajadores.
“Nos indignan las decisiones tomadas por las autoridades provinciales para autorizar que la cementera continúe produciendo al 100 % de su capacidad operativa. (…) Ni esta Asociación, ni los trabajadores que la integran, estamos dispuestos a exponernos a los peligros de la pandemia, con la única finalidad de que Holcim comercialice como si nada pasara”
agregó el secretario general de AOMA.
Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:
“Esta situación es lamentable y demuestra el valor que la transnacional LafargeHolcim le da a la vida de sus trabajadores, a la comunidad local y al país. Mientras existe un estado de emergencia por una pandemia global y el país busca preservar la vida, la empresa prioriza mantener sus ganancias y su capital.
Nos solidarizamos con los trabajadores y con nuestra afiliada AOMA. Esperamos que las autoridades locales hagan cumplir el decreto presidencial, y que LafargeHolcim (en respeto a la vida de sus trabajadores) cierre sus operaciones de inmediato. Cuando volvamos todos a levantar el país, la empresa deberá negociar con el sindicato las condiciones para el retorno de los trabajadores”
COVID-19: Recomendaciones para trabajadores y empleadores
En unas pocas semanas, todo ha cambiado y nada ha cambiado.
Independientemente de la jurisdicción en la que se trabaje, la ley aún aplica. Si bien la redacción de las leyes y reglamentos varía en todo el mundo, en general se exige que los empleadores protejan la salud y la seguridad de sus empleados. Esto incluye proporcionar información, educación, capacitación y el equipo correcto para trabajar de manera segura. Además, es posible que se hayan promulgado nuevas leyes o regulaciones específicas para lidiar con el brote de la COVID-19. Asegúrese de que su lugar de trabajo cumpla con todas las disposiciones legales aplicables.
Deben implementarse sistemas internos dentro del lugar de trabajo.
Los trabajadores exigen el derecho a saber, con la mayor precisión posible, cuáles son los riesgos y cómo se controlarán. Como se trata de nuestras propias vidas, insistimos sobre el derecho a participar en la toma de decisiones con respecto a qué controles se implementarán. Esto significa que los Comités Conjuntos de Salud y Seguridad y los representantes sindicales de seguridad deben participar plenamente en el diseño, la implementación y el monitoreo de todas las medidas tomadas. Finalmente, reafirmaremos nuestro derecho a negarnos a realizar tareas insalubres o inseguras si hay razones para creer que los controles son inadecuados.
Los empleadores tienen la responsabilidad de garantizar lugares de trabajo seguros y saludables. Los empleados tienen la responsabilidad de seguir e implementar cuidadosamente todos los controles establecidos.
¿Qué es el nuevo coronavirus?
Lo que hoy en día en el mundo se conoce comúnmente como la nueva o novedosa enfermedad por coronavirus, tiene el nombre técnico de “COVID-19” y es causada por un virus llamado SARS-CoV-2, que ha surgido recientemente.
Su evolución ha sido aterradora: un virus contra el que nadie tiene inmunidad. A medida que arrasa el mundo, se han implementado medidas para reducir la tasa de infección y que los sistemas de salud no se vean desbordados.
Sin embargo, al mismo tiempo, se trata de una enfermedad infecciosa como muchas otras y la forma de prevenirla sigue los mismos principios que se conocen desde hace mucho tiempo.
La Organización Mundial de la Salud, en su folleto “Prepare su lugar de trabajo para la COVID-19” (19 de marzo de 2020), afirma lo siguiente sobre la enfermedad:
¿Cómo se propaga la COVID-19?
Cuando una persona con COVID-19 tose o exhala, despide gotículas de líquido infectado. La mayoría de estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como escritorios, mesas o teléfonos. Otras personas pueden contraer la COVID-19 si tocan estos objetos o superficies contaminados y posteriormente se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si se encuentran a menos de un metro de distancia de una persona con COVID-19 e inhalan las gotículas que esta haya esparcido al toser o exhalar. Es decir, la COVID-19 se propaga de manera similar a la gripe. La mayoría de las personas que contraen la enfermedad presentan síntomas leves y se recuperan. Sin embargo, algunas personas presentan casos graves de la enfermedad y pueden requerir atención hospitalaria. El riesgo de desarrollar un cuadro grave aumenta con la edad: las personas mayores de 40 años parecen ser más vulnerables que las menores de 40. Las personas cuyo sistema inmunitario está debilitado y las personas que padecen afecciones como diabetes, cardiopatías o enfermedades pulmonares también corren un mayor riesgo de desarrollar casos graves de la enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas?
Conocer los síntomas es importante para identificar si usted o un compañero de trabajo pueden estar en riesgo o poner en riesgo a los demás. Los síntomas más indicativos de la infección por la COVID-19 son la fiebre y una tos nueva, continua y seca. Estos son los síntomas observados más frecuentemente por las personas infectadas:
88 % de los casos Fiebre 68 % de los casos Tos seca 38 % de los casos Fatiga 33 % de los casos Producción de esputo 19 % de los casos Falta de aliento 15 % de los casos Dolor muscular o articular
Otros síntomas referidos con menor frecuencia incluyen dolor de garganta, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas o vómitos, congestión nasal, diarrea, hemoptisis (tos o esputo con sangre) y congestión conjuntival (ojos irritados y llorosos).
La mayoría de las personas se recuperan de la infección por la COVID-19 sin complicaciones. Sin embargo, un porcentaje puede experimentar el síndrome respiratorio agudo grave y/o neumonía. En ocasiones, estas afecciones graves pueden evolucionar hacia la insuficiencia orgánica y la muerte. El riesgo de padecer complicaciones graves parece aumentar con la edad.
Qué hacer si experimenta síntomas
Si observa síntomas mientras está en su casa, quédese allí.
Si experimenta los primeros síntomas mientras está en el trabajo, informe a su empleador (debe estar claro a quién le debe informar) y vuelva a su casa. Mientras espera el transporte para regresar, manténgase a al menos dos metros de distancia de otras personas.
Hable con su médico. Siga las últimas recomendaciones sobre autoaislamiento, incluso de las personas con las que vive. Si los síntomas empeoran, busque atención médica de inmediato.
Si es posible, cuando se sospeche una exposición, los empleadores deben garantizar a los trabajadores el acceso a pruebas de COVID-19 sin costo alguno. Tenga en cuenta que, a la fecha, los kits de prueba son escasos, pero que se prevé que aumente su disponibilidad.
Cómo debe ser la respuesta de los lugares de trabajo ante la COVID-19
Al igual que ante cualquier peligro laboral, los Comités Conjuntos de Salud y Seguridad y los representantes de seguridad deben asegurarse de que se implementen las políticas, los programas y los procedimientos adecuados en el lugar de trabajo. Estas políticas, programas y procedimientos deben acordarse de forma conjunta. Las decisiones no deben quedar solamente en manos de los empleadores.
Las políticas, los programas y los procedimientos solo funcionan cuando se cumplen. Además, debe desarrollarse colectivamente un protocolo para supervisar su aplicación de forma eficaz.
Identificar el peligro
La identificación de peligros y la evaluación de riesgos deben llevarse a cabo de forma conjunta: las únicas personas con la autoridad moral para evaluar los riesgos son las que se enfrentan a ellos.
* Inicialmente se puso el foco en las personas que habían viajado, estado expuestas a sujetos infectados o a cualquier multitud de personas como posibles portadoras. Sin embargo, hoy en día, en la mayor parte del mundo se está dando la transmisión a nivel local o comunitario. Por lo tanto, exponerse a alguien que ha estado viajando ya no es el único peligro.
* El virus puede transmitirse antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, todo el mundo debe ser consciente de ellos, tanto por su propio bien como de los demás. Consulte la lista detallada de síntomas que antecede.
Controlar el riesgo
Los principios de higiene personal e industrial siguen siendo los mismos para la COVID-19 que para otros peligros biológicos. La primera opción debe ser eliminar o aislar completamente el peligro. Luego, para reducir el riesgo al mínimo, eliminar, en la medida de lo posible, las oportunidades de transmisión del virus. Finalmente, proporcionar equipo de protección personal eficaz.
Dado que en este caso es imposible eliminar o aislar completamente el peligro, ya que cualquier persona que se encuentre en el lugar de trabajo, así sea un trabajador, contratista, cliente o visitante, puede ser portadora, minimizar el riesgo significa implementar las siguientes estrategias.
Medidas específicas
Higiene personal
Realizar un lavado de manos frecuente y completo con mucha agua y jabón, así como disponer dosificadores de desinfectante de manos de fácil acceso y en ubicaciones estratégicas en todo el lugar de trabajo.
Los carteles que explican cómo realizar el lavado de manos “completo” pueden ser útiles. Para desinfectar las manos, se necesita un mínimo de 20 segundos con agua y abundante jabón o detergente.
Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sin lavar.
Es preferible el secado con toallas de papel que los secadores de aire, ya que pueden dispersar ampliamente los virus restantes.
Promover una buena higiene respiratoria en el lugar de trabajo: animar a todas las personas a usar un pañuelo de papel para cubrirse completamente la nariz y la boca si necesitan estornudar o toser, o bien a hacerlo en el pliegue del brazo si no hay ninguno disponible.
También pueden ser de ayuda otras comunicaciones y reuniones de educación y capacitación.
Higiene industrial y laboral
Medidas de limpieza: debe implementarse un régimen de limpieza y desinfección frecuente de superficies tales como maquinaria, herramientas, controles, manijas, teclados, pantallas táctiles, teléfonos, dispositivos de oficina, puertas, barandillas de escalera y muebles, entre otras. Para desinfectar las superficies, estas deben limpiarse con alcohol, peróxido de hidrógeno y lejía en concentraciones suficientemente altas (etanol al 62-71 %, peróxido de hidrógeno al 0,5 % o hipoclorito de sodio al 0,1 %, como mínimo) durante al menos un minuto. Cualquier contaminación evidente con sangre o fluidos corporales debe tratarse con especial cuidado tanto para desinfectar la zona como para proteger al personal de limpieza, que debe estar informado o capacitado con respecto a la manera de desinfectar adecuadamente. Una limpieza frecuente de las superficies y el equipo del lugar de trabajo, especialmente durante el cambio de turno, puede ayudar a reducir la transmisión.
Los empleadores deben asegurarse de contar con los suministros adecuados tales como insumos de limpieza y de primeros auxilios, pañuelos de papel y equipos de protección personal.
Garantizar un buen nivel de intercambio de aire (ventilación) en el lugar de trabajo.
Distanciamiento social: siempre que sea posible, proporcionar un mayor espacio entre los trabajadores (dos metros o más) y permitir, si se puede, el trabajo desde casa o con horarios flexibles o turnos escalonados para reducir la cantidad de trabajadores que entran en estrecho contacto entre sí.
Cancelar todos los viajes y reuniones no esenciales y sustituirlos por reuniones virtuales, siempre que sea posible.
Debe prestarse especial atención a los trabajadores que pertenecen a categorías de alto riesgo debido a su edad o a afecciones médicas preexistentes.
Los muebles, utensilios, cubiertos, platos, etc., de la cocina y el comedor deben tratarse con especial cuidado.
Los residuos potencialmente contaminados, incluidos los pañuelos usados, deben eliminarse de forma segura. En caso de que sea probable que el virus esté presente en los materiales de desecho, solicite recomendaciones con respecto a su eliminación. En algunos casos deben seguirse protocolos especiales.
Manejo de casos de enfermedad o presunta infección
Si se identifica un presunto caso en el lugar de trabajo, se debe buscar asesoramiento médico y enviar a la persona a su casa de inmediato (o, en casos graves, buscar atención médica). Mientras espera el transporte a casa, el individuo debe aislarse de los demás: el uso de una máscara por parte de la persona con la presunta infección puede reducir la posibilidad de transmitir el virus a otros a través de gotículas. Además de desinfectar todos los artículos y superficies que haya tocado, se debe identificar y examinar a todas las personas con las que el posible infectado pueda haber estado en contacto.
Equipo de protección personal
La decisión de proporcionar un equipo de protección específico contra el virus de la COVID-19 debe tomarse luego de una evaluación de riesgos que tenga en cuenta la naturaleza específica del lugar de trabajo y las tareas en cuestión. La siguiente recomendación general puede no ser la mejor solución para sus circunstancias específicas. De ser necesario, pida asesoramiento adicional a un experto.
Por lo general, no se necesitan máscaras quirúrgicas o de papel comunes fuera de un entorno de atención médica o para tareas específicas como limpiar o manipular materiales potencialmente contaminados o interactuar con personas posiblemente infectadas. Aunque estas pueden reducir la transmisión de la enfermedad, también pueden crear una falsa sensación de seguridad. Una máscara húmeda puede incluso generar una superficie contaminada, que puede causar la infección cuando se quita y desecha si no se tiene mucho cuidado y no se realiza un lavado inmediato de manos y cara. Incluso una máscara bien ajustada del tipo correcto no es una barrera perfecta para el virus. En caso de que sea necesaria, se recomienda un programa completo de protección respiratoria para garantizar la capacitación, el ajuste y el uso adecuados.
Sin embargo, con el fin de reducir el riesgo para los demás, los trabajadores que presentan tos o secreción nasal mientras están en el trabajo deben recibir una máscara quirúrgica y usarla hasta que puedan abandonar el lugar.
Los guantes y las prendas especiales, si no se requieren de otro modo para el lugar de trabajo, generalmente no son necesarios para la protección contra la COVID-19, excepto en un entorno de atención médica o para tareas específicas como limpiar o manipular materiales potencialmente contaminados o interactuar con personas posiblemente infectadas. Si bien pueden desempeñar un papel en la reducción de la transmisión, deben ir acompañados de un programa de capacitación y educación, por ejemplo, para reducir la tentación de tocarse la cara mientras se usan guantes.
La limpieza, especialmente el lavado de manos, se considera crucial. Evalúe si existen procedimientos adecuados de limpieza y desinfección para toda la ropa de trabajo, incluidos los overoles, botas, guantes, cascos, gafas, respiradores, otro equipo de protección personal, etc.
Garantizar la protección social adecuada
En el lugar de trabajo, todos deben comprender que incluso los síntomas leves, como tos y fiebre ligera, significan que hay que quedarse en casa. Este mensaje debe reforzarse con la mayor firmeza posible.
Debe garantizarse a los trabajadores que su salario se mantendrá íntegro en caso de ausencia por enfermedad. De lo contrario, habrá un alto riesgo de que algunos se presenten a trabajar incluso estando enfermos y propaguen el virus.
Tenga en cuenta la salud mental y emocional: durante estos momentos inciertos, las personas tendrán miedo. Además, trabajar desde casa puede generar estrés debido al aislamiento social.
Políticas de personal y mantenimiento de registros
Los empleadores deben contar con un plan para manejar la situación desde que una persona desarrolla síntomas en el lugar de trabajo hasta que pueda trasladarse de forma segura para recibir atención médica.
Es necesario consultar a todos los que visitan el lugar de trabajo acerca de su historial de viajes recientes y si actualmente experimentan algún síntoma.
Deben registrarse los nombres de contratistas, clientes y visitantes del lugar de trabajo, incluidas las áreas que visitaron, en caso de que sea necesario hacer un seguimiento.
Conclusión
La COVID-19 presenta nuevos desafíos para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo, pero hay algo que no ha cambiado: ¡los sindicatos hacen que el trabajo sea más seguro!
COVID-19: Curtiembre uruguaya despide a 118 trabajadores
Los trabajadores afiliados a la UOC, aseguran que la empresa informó de manera unilateral los despidos, sin que el sindicato pudiera contar con el tiempo necesario para analizar otras alternativas.
Los representantes de la Curtiembre ratificaron los 118 despidos ante la Dirección Nacional de Trabajo el 12 de marzo. Según la UOC, la compañía basó su decisión en la situación actual de China por el COVID-19 (coronavirus). Dijo que afectó a sus exportaciones, ya que tenía un único comprador que dejó de importar.
Desde el anuncio de los despidos, la organización sindical promovió instancias de diálogo tripartito para buscar una solución y sostuvo una reunión con el Ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Pablo Mieres. Debido al estado de emergencia sanitaria del país y al pedido de aislamiento a la población, se aplazaron las siguientes reuniones previstas con autoridades del MTSS.
“Teníamos pautada una reunión tripartita en el MTSS para seguir discutiendo, pero un día antes comenzó la pandemia en Uruguay y tuvimos que suspenderla. El sindicato pidió una prorroga por lo que dure esta situación, para continuar las negociaciones una vez que podamos efectuar reuniones y asambleas. Lo único que pedimos es voluntad, pero la respuesta de la empresa hasta ahora en negativa, desconoce la situación en la que estamos”
explica el secretario general de la UOC, Carlos Bico.
Sin embargo, Bico asegura que el gremio no baja los brazos. Cuando termine el aislamiento buscarán hablar nuevamente con el MTSS y la Curtiembre. Uno de los reclamos será una extensión al seguro de desempleo a fin de concederle un tiempo prudencial a la empresa para que consiga recuperar clientes y continúe operativa.
“El seguro de desempleo es únicamente por 4 meses. Sin embargo, se puede extender en instancia tripartita. El detalle es que es la empresa quien lo debe solicitar. Si bien existe voluntad política del ministerio, la empresa se niega. Esto demuestra la insensibilidad de la Curtiembre París con los trabajadores frente al actual contexto mundial que atravesamos”
agrega Bico.
Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:
“Nos solidarizamos con los trabajadores y su sindicato. Lamentamos que las empresas tomen medidas unilaterales, sin dialogar con los trabajadores o la comunidad, buscando solamente resolver sus intereses.
Esperamos que Curtiembre París reconsidere los despidos y haga sus esfuerzos para restituir los empleos. No es aceptable que los trabajadores sean descartados en el momento de mayor necesidad.
Es el momento de buscar salidas colectivas, de pensar en la comunidad y no únicamente en salvarse a uno mismo o al capital.”
Sindicalistas convierten fábricas para elaborar suministros para pacientes con COVID-19
En Wisconsin, EE. UU., más de 340 empleados de GE Datex-Ohmeda se encuentran en una carrera contrarreloj para producir respiradores mecánicos. El 19 de marzo, en un rapidísimo intento por satisfacer la repentina y creciente demanda de respiradores en todo el mundo, los miembros del Local 1406 del Sindicato de Maquinistas (IAM), afiliado a IndustriALL, que construyen máquinas de anestesia, respiratorias y de cuidado de bebés, ratificaron una extensión del contrato de emergencia por un año.
El objetivo es producir tantos respiradores como sea posible en los próximos 90 días.
“Después de luchar contra el corto plazo para negociar una extensión del contrato, estoy orgulloso de nuestro organismo sindical por haberse reunido tan rápidamente y acordado un contrato con GE Healthcare”,
expresó Sheila Jourdan, presidenta del comité de delegados del Local 1406.
“Esta extensión del contrato muestra que nosotros, como sindicalistas, podemos aportar nuestro grano de arena para ayudar con esta pandemia”.
El presidente de IAM International, Robert Martínez, Jr., declaró:
“Es gracias a los hombres y mujeres, tales como los miembros del Local 1406, trabajadores y comprometidos, que sé que superaremos esta crisis. Son una inspiración para todos nosotros en un momento en que todo el mundo necesita unirse en solidaridad para enfrentar esta pandemia. Literalmente están salvando vidas, y todo nuestro sindicato está increíblemente orgulloso de ellos”.
En EE. UU., las empresas textiles respondieron a un pedido del gobierno de suministros médicos que se necesitan con urgencia y construyeron una cadena de suministro para fabricar máscaras faciales para los trabajadores de la salud.
El fabricante de automóviles Ford está elaborando protectores faciales transparentes para miembros del personal hospitalario y espera producir alrededor de 75.000 esta semana.
La empresa metalúrgica brasileña Flex fue seleccionada por el Ministerio de Salud del país para producir respiradores que serán utilizados en las unidades de cuidados intensivos para combatir el COVID-19.
El sindicato de trabajadores metalúrgicos de Sorocaba y la región (SMetal), afiliado a la CNM/CUT, está negociando con la empresa para garantizar que se implementen medidas de protección adecuadas para preservar la seguridad de los trabajadores. Esta organización también ha solicitado información respecto a cuántos trabajadores se necesitan y actualmente está en negociaciones para que el resto de los empleados tomen vacaciones colectivas.
En España, la confederación sindical CCOO, afiliada a IndustriALL, ha pedido a las empresas que dediquen recursos para combatir la epidemia. La industria textil y del calzado ha respondido al llamado y fabricará ropa de trabajo para profesionales médicos en lugar de ropa para la próxima primavera y verano. Tres de las 13 fábricas de Inditex en Galicia dedicarán la producción a uniformes hospitalarios.
Trabajadores metalúrgicos italianos hacen huelga para detener la producción no esencial
En Lombardía, la región más afectada por el COVID-19 en el norte de Italia, numerosos trabajadores metalúrgicos participaron en una huelga general de ocho horas convocada el 25 de marzo por los sindicatos FIOM, FIM y UILM. Los sindicatos locales informaron que hubo niveles de abstención laboral de hasta 60 a 90 por ciento en todas las provincias de la región.
Esta tasa elevada se explica en parte por las medidas ya implementadas de trabajo inteligente, interrupción y reducción de las horas de trabajo y otros procedimientos puestos en práctica a través de las exigencias de los sindicatos.
También es una demostración de apoyo a las solicitudes sindicales, tanto en Lombardía como a nivel nacional, relativas al cierre de todas las actividades de producción no esenciales.
Los sindicatos decidieron hacer huelga para persuadir al gobierno luego de que este, bajo la presión de la asociación de empleadores Confindustria, aprobase una amplia lista de las empresas a las que se les permitiría continuar la producción a pesar de la pandemia.
Según FIOM, FIM y UILM, actualmente las empresas tienen espacio para la interpretación de lo que se considera un servicio esencial, por lo que muchas continúan sus actividades.
A la luz de la propagación actual del coronavirus, los sindicatos declararon lo siguiente:
“Creemos que la lista es demasiado amplia, ya que también incluye sectores de dudosa importancia y necesidad”.
Un ejemplo en donde el trabajo no cesó es una fábrica que produce motores para secadores de pelo y aspiradoras.
En una declaración conjunta con respecto a los resultados de la huelga, FIOM, FIM y UILM comentaron lo siguiente:
“La movilización de los trabajadores metalúrgicos fue en apoyo de la iniciativa de las confederaciones nacionales [CGIL, CISL y UIL] frente al gobierno, que se ha puesto a disposición para revisar la lista de actividades esenciales que, como tales, pueden continuar sus operaciones. En estas horas, el intercambio entre CGIL, CISL, UIL y el gobierno se ha retomado y esperamos que conduzca a los resultados esperados y solicitados también a través de esta huelga. Detener las actividades de producción durante unos diez días significa reducir la posibilidad de contacto entre los individuos y, por lo tanto, contener las posibilidades de contagio. Esto es beneficioso tanto para la salud de las personas como para nuestro sistema de salud, que debe protegerse del riesgo de colapso”.
Los sindicatos “se asegurarán de que todos aquellos que tengan que regresar a sus empleos trabajen de manera segura y con pleno respeto por su salud. No dudaremos, como se ha demostrado, en bloquear las actividades que no cumplan con los requisitos sanitarios y las medidas de seguridad”.
En un mensaje de solidaridad, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:
“IndustriALL Global Union exhorta al gobierno de Italia a proteger la salud y la seguridad de todos los trabajadores que siguen trabajando porque prestan servicios esenciales o trabajan en industrias manufactureras vitales durante esta pandemia. Además, IndustriALL, en consonancia con la declaración del consejo de sindicatos globales del 12 de marzo, exige fábricas seguras o que simplemente se cierren los lugares de trabajo”.
Sindicato textil sudafricano logra garantía de pago total durante cuarentena por el coronavirus
El convenio surge a medida que Sudáfrica dispone una cuarentena estricta de tres semanas por el coronavirus a partir de la medianoche del 26 de marzo. Todos los negocios no esenciales, incluidas las fábricas de ropa y textiles, cesarán sus actividades. Las personas serán confinadas a sus hogares, excepto en circunstancias estrictamente controladas.
El martes por la tarde, el SACTWU negoció el primer convenio colectivo nacional de Sudáfrica relativo a la cuarentena por el COVID-19 con el Consejo Nacional de Negociación para la Industria de la Confección. Este convenio único asegura que los trabajadores continuarán recibiendo su salario completo durante las próximas seis semanas.
En declaraciones a los informativos televisivos de Sudáfrica, el secretario general del SACTWU, Andre Kriel, afirmó:
“No podemos acudir al gobierno por todo. Debemos examinar nuestros propios recursos. Es nuestro deber responder al llamado de la nación y combatir el COVID-19”.
“Así que nos propusimos mirar hacia las instituciones que existen en nuestra industria y solucionar algunos de los problemas administrativos”.
El convenio reúne a diferentes instituciones del mercado laboral en un innovador intento resolutivo para garantizar que los trabajadores no sufran una pérdida de ingresos.
En Sudáfrica, los trabajadores y empleadores aportan a un Fondo de seguro de desempleo (UIF) que paga entre el 20 y el 60 por ciento del salario a las personas que pierden su trabajo. Por lo general, los trabajadores tienen que solicitar individualmente los pagos del UIF en las oficinas del departamento de trabajo. La cuarentena significa que es probable que se genere un retraso significativo.
El convenio incluirá un reclamo colectivo hecho en nombre de los trabajadores del sector. Los fondos adeudados a ellos se transferirán a una cuenta bancaria administrada por el consejo de negociación. A partir de ello, los fondos se transferirán a las empresas y los empleadores los completarán para que los trabajadores reciban el 100 por ciento de sus salarios. Luego, se integrarán en los sistemas de nómina de la empresa y se pagarán directamente a los trabajadores.
En un comunicado de prensa, el sindicato expresó:
“Somos conscientes de que puede no ser un convenio perfecto, pero estamos decididos a dar lo mejor de nosotros”.
“Queremos agradecer específicamente a los trabajadores y empleadores de nuestra valiente industria por su disposición a exigir a sus líderes que asuman los riesgos patrióticos necesarios para concluir lo que esperamos sea un convenio de negociación centralizado y pionero, que será una pequeña contribución al esfuerzo nacional de nuestro país para derrotar, de forma decisiva, a la propagación del COVID-19”.
La directora de IndustriALL para este sector, Christina Hajagos-Clausen, declaró:
“En este período sin precedentes, el convenio histórico alcanzado en Sudáfrica demuestra que los sindicatos y la industria pueden unirse para encontrar formas de apoyar a los trabajadores de la confección y también para garantizar la viabilidad del rubro. El SACTWU ha demostrado una vez más que los convenios para toda la industria son vitales para el sector textil y de la confección”.
El convenio también establece un equipo de tareas de respuesta rápida que gestionará las cuestiones prácticas. El SACWTU ha tomado una postura proactiva para enfrentar el coronavirus, que inició hace varias semanas con un programa educativo para los trabajadores.
Respuestas sindicales a la COVID-19
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