Un Primero de Mayo virtual

A pesar de estar separados, celebramos este Primero de Mayo juntos. Con el fin de hacer oír las voces de los trabajadores, IndustriALL, junto con LabourStart y los sindicatos mundiales CSI, PSI, UNI, ITF, UITA, ICM, IE y FIP, organizaron un evento digital por el Primero de Mayo de 12 horas de duración y con alcance mundial.

#VirtualMayDay [Primero de Mayo virtual] de LabourStart en Vimeo.

IndustriALL y sus afiliados de todo el mundo destacaron la importancia del Primero de Mayo, así como sindicatos en varios países como Francia, Alemania, España y Brasil organizaron celebraciones virtuales.

“Durante esta crisis, debemos unirnos en solidaridad y defender la salud y la seguridad de los trabajadores, así como sus empleos y salarios”,

expresó Valter Sanches, secretario general de IndustriALL.

 #VirtualMayDay

Los líderes sindicales de la confederación turca DISK, que estaban a punto de marchar hacia la plaza Taksim de Estambul para colocar una corona de flores en conmemoración de los mártires asesinados el 1 de mayo de 1977, fueron detenidos por ser una amenaza para la seguridad pública.

Aunque fueron liberados más tarde, Valter Sanches declaró:

“Esto es inaceptable, y en este Primero de Mayo, el día de los trabajadores, IndustriALL se solidariza con aquellos que muestran coraje y determinación para luchar por los derechos de los trabajadores”.

El gobierno de Bangladesh debe proteger a los trabajadores de los impactos de la COVID-19

Con el fin de contener rápidamente la propagación de la COVID-19 en Bangladesh, el gobierno declaró asueto general del 26 de marzo al 4 de abril, situación que luego se extendió hasta el 14 de abril. El confinamiento, con algunas excepciones, se ha extendido aún más: hasta el 3 de mayo.

La confusión previa al cierre general provocó estrés y pánico, ya que una gran cantidad de trabajadores, en su mayoría mujeres, no fueron remunerados, miles fueron despedidos y muchos se dispusieron a salir de Daca a pie y en medios de transporte peligrosos.

A pesar del confinamiento, muchas fábricas están funcionando actualmente, lo que expone a los empleados a contraer la infección. Los trabajadores han llevado a cabo manifestaciones para exigir el pago de los salarios durante este período.

Según la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh (BGMEA), se han cancelado o suspendido pedidos de exportación de 982 millones de piezas, por un valor de US$ 3180 millones. Esto afecta a 2,28 millones de trabajadores en 1150 fábricas. A medida que avanzan las acciones globales para apoyar a la industria de la confección, la crisis en este país empeora.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó preocupaciones importantes sobre la salud, la seguridad y los impactos económicos y sociales de la COVID-19 sobre los trabajadores de Bangladesh:

“Ningún trabajador, en ninguna industria, debe ser despedido o cesado durante el período de confinamiento. Se debe remunerar íntegramente a todos los trabajadores sin ninguna deducción salarial y el bono por el festival de Eid se debe pagar antes del 15 de mayo. Es necesario que el gobierno consulte a los sindicatos y establezca un comité tripartito para monitorear y evaluar la situación y recomendar los pasos a seguir según sea necesario”.

“El gobierno debe garantizar que los propietarios de las fábricas proporcionen desinfectantes para manos, jabón y EPP para los trabajadores. En caso de que se diagnostique el coronavirus a los trabajadores, debe realizarse su tratamiento sin costo alguno”.

En una carta a la delegación europea en Daca, el IBC señaló que, según informes preliminares, más de 500.000 trabajadores de la confección no recibirán ningún pago por los despidos injustos en curso, lo que conducirá a una crisis social masiva.

China Rahman, secretaria general del IBC, expresó:

“Instamos a la delegación de la UE a brindar una posible financiación a los trabajadores de Bangladesh y asegurar que ninguna marca o comprador posponga o cancele los pedidos de trabajo y que se paguen las sumas adeudadas a los proveedores. Para evitar la crisis humanitaria, el gobierno, las marcas y los empleadores deben asumir la responsabilidad compartida de garantizar que se paguen los salarios y prestaciones de los trabajadores, que se preserven sus empleos y reciban protección social”.

Bangladesh: continúan los accidentes en los astilleros de desguace de buques

Irónicamente, en el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores, Khalil, de 45 años, que trabajaba como cortador, sufrió lesiones graves en la pierna al ser golpeado por una enorme tubería de hierro mientras trabajaba dentro de una embarcación. Primero lo llevaron al hospital administrado por la Asociación de Desguazadores y Recicladores de Buques de Bangladesh (BSBA) y luego fue trasladado a Daca para ser operado.

Kan Matsuzaki, director del sector de desguace de buques de IndustriALL, expresó:

“Es totalmente inaceptable que haya ocurrido un accidente grave en el día mundial de la seguridad. La reciente serie de accidentes pone de manifiesto lo inadecuado de las medidas de seguridad y la negligencia de los empleadores. La BSBA y el gobierno deben adoptar de inmediato los procedimientos de seguridad establecidos por la Ley de desguace de buques de 2018, que está alineada con el convenio de Hong Kong. ¡Hay que salvar la vida de los trabajadores ahora!”

Este accidente se produjo luego de una serie de accidentes anteriores ocurridos en astilleros de desguace de buques este año: en marzo, dos trabajadores murieron y uno resultó gravemente herido en el astillero de desguace de Khwaza Kabir Steel. En febrero, un trabajador cayó de una gran altura en un buque y sufrió heridas graves en el astillero Four Star.

En lo que va de 2020, al menos seis trabajadores murieron y muchos sufrieron heridas en accidentes en los astilleros de desguace de buques de Bangladesh. En 2019, al menos 24 trabajadores murieron y alrededor de 79 trabajadores resultaron heridos en diversos accidentes.

Con frecuencia, las causas de estos accidentes son incendios y explosiones, caídas de objetos, caídas de altura dentro de las estructuras del barco o en el suelo, objetos en movimiento, cabrestantes y grúas que alzan y transportan equipos.

El trabajo en los astilleros de desguace de buques ha continuado durante la mayor parte del confinamiento por la COVID-19. Solo cerraron entre el 9 y el 17 de abril y la mayoría están operando nuevamente. Las medidas inadecuadas de contención de la COVID-19 en los astilleros exponen a los trabajadores a contraer esta infección.

Sudáfrica: fábrica de GSK reabrirá luego de que 99 trabajadores dieran positivo a la COVID-19

Después de que los casos positivos de COVID-19 siguieron aumentando en la fábrica, el CEPPWAWU respondió a las súplicas de los trabajadores. El primer caso en esta planta se informó el 7 de abril. Sin embargo, para el 22 de abril, cuando esta cerró temporalmente, 99 trabajadores habían dado positivo. Los trabajadores están en sus casas, en cuarentena y recibiendo tratamiento.

La dirección sostiene que la fábrica se ha limpiado en profundidad y que se proporcionará equipo de protección personal y desinfectantes a los trabajadores. Además, se examinará a los empleados y se tomarán medidas según los protocolos internacionales de la cadena de suministro de la empresa. También, cuando vuelva a abrir la fábrica, se brindará transporte hacia y desde el trabajo entre cada turno y se practicará el distanciamiento social. El departamento de trabajo y empleo aprobó la reapertura. GSK fabrica medicamentos, vacunas y productos de salud para el consumidor y se trata de un servicio esencial según las normas que rigen el confinamiento.

Welile Nolingo, secretario general del CEPPWAWU, expresó:

“Cuando los trabajadores nos dijeron que estaban trabajando con miedo luego de que sus colegas dieran positivo al coronavirus, nos reunimos con la dirección y acordamos que se cerrara la fábrica. Les recordamos a los empleadores acerca de su responsabilidad de tomar medidas rápidas con respecto a la COVID-19”.

El CEPPWAWU coordinó, a través de IndustriALL, con el Comité de Empresa Europeo de GSK presidido por el delegado de la sección sindical Unite, Tomas O'Curraoin. En un espíritu de solidaridad internacional, Tomas planteó el caso sudafricano directamente al nivel más elevado de la dirección de GSK y se aseguró de que se siguiera el proceso adecuado para proteger la seguridad de los trabajadores en la planta de Epping.

Tom Grinter, director del sector de productos químicos y farmacéuticos de IndustriALL, declaró:

“La salud y la seguridad de los trabajadores es fundamental, especialmente cuando se enfrentan a la pandemia de la COVID-19. GSK emplea a miembros afiliados de IndustriALL en todo el mundo, y estamos trabajando para expandir nuestras relaciones con este empleador farmacéutico global”.

Las estadísticas recientes del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles (NICD) indican que la provincia del Cabo Occidental es el epicentro del coronavirus en el país, con 2135 casos positivos. Según el NICD, la mayoría de las infecciones se producen en fábricas y centros comerciales.

Algunos de los trabajadores de GSK viven en condiciones de hacinamiento en asentamientos informales que hacen imposible ejercer el distanciamiento social. La pandemia está exponiendo la pobreza y la desigualdad en Sudáfrica, donde algunos asentamientos informales recién ahora logran obtener suministros regulares de agua debido a los esfuerzos del gobierno para detener la propagación del coronavirus.

Sudáfrica entró en confinamiento el 26 de marzo, situación que continúa salvo por la apertura de algunas fábricas y minas bajo condiciones estrictas que incluyen el funcionamiento al 50 por ciento de su capacidad.

Declaración de Valter Sanches con motivo del Primero de Mayo

Hola, compañeras y compañeros, soy Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL Global Union.

Quiero felicitarlos a todos en este Primero de Mayo. Por primera vez en 130 años, los trabajadores del mundo no podrán salir a las calles ni defender sus derechos y exigencias.

La crisis por la que estamos pasando era predecible. Si el sistema hubiera escuchado a los virólogos y científicos que predijeron que tal pandemia podría ocurrir, esta podría haberse mitigado.

El mismo sistema y políticas neoliberales, que a lo largo de los años han destruido los servicios públicos a través de la privatización y la reducción de las inversiones, ahora son los responsables de la gran cantidad de víctimas.

Me gustaría conmemorar a las más de 200.000 víctimas que han fallecido a causa de este virus, trabajadores que construyeron la riqueza de este mundo y que perdieron la vida porque el sistema les ha fallado.

Estamos aprovechando esta oportunidad para trabajar junto con sindicatos de todo el mundo para defender la salud y la seguridad de nuestros miembros. Esta es nuestra prioridad número uno: nadie debe resultar herido mientras trabaja. Si el trabajo no es esencial, entonces nadie debe estar en su lugar de trabajo y las medidas deben ser negociadas. Para los trabajadores esenciales, deben implementarse todos los equipos de protección personales y colectivos junto con medidas para proteger la salud y la seguridad de los miembros. Todos deben tener acceso a una cobertura de salud adecuada en esta crisis.

Las grandes empresas en la cadena de suministro deben comprometerse a mantener los empleos y los ingresos de su mano de obra. Estas deben ser condiciones básicas para que podamos salir de esta crisis lo antes posible. Para que la economía vuelva a funcionar, los trabajadores deben tener un ingreso que les permita consumir.

Debemos exigir que las organizaciones multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, pongan a disposición recursos para rescatar a los trabajadores y no a los bancos y las grandes corporaciones.

Es necesario destinar dinero a la protección social a nivel mundial. Los países del G20 anunciaron paquetes de estímulo de cinco billones de dólares. Este dinero debería garantizar los ingresos y los empleos para que podamos tener una economía saludable y recuperarnos lo antes posible.

En este momento crítico, mi mensaje a los trabajadores es la solidaridad global. El distanciamiento físico no significa que estemos lejos el uno del otro: debemos permanecer juntos en solidaridad.

A luta continua.

Sindicatos brasileños logran convenios colectivos contra el Covid-19

El Departamento de Estadística y Estudios Socioeconómicos de Brasil (DIEESE) publicó una investigación donde identificó las iniciativas presentadas por los sindicatos en las negociaciones colectivas para preservar la salud de los trabajadores, y reducir el daño al empleo e ingresos.

En los diversos sectores propusieron la implementación de medidas preventivas y de higiene para combatir la propagación de Covid-19 en el entorno laboral y el retiro inmediato del lugar de trabajo de aquellos empleados que formen parte del grupo de riesgo. También acordaron vacaciones colectivas pagas, la garantía de estabilidad temporal, el mantenimiento de los beneficios económicos, y la aprobación previa (por voto de los trabajadores y/o evaluación sindical) de las medidas aplicadas por las empresas.

A su vez, la investigación destaca que muchos acuerdos se negociaron de forma remota, mediante asambleas virtuales donde consultaron y votaron las propuestas. Por ejemplo, el sindicato SMABC de la CNM/CUT (afiliada a IndustriALL Global Union) hizo recientemente una asamblea con votación virtual. Allí aprobó un acuerdo con Mercedes-Benz de São Bernardo que garantiza del 80% al 100% de los sueldos por dos meses y estabilidad en el empleo a todos los 8400 trabajadores, hasta el 31 diciembre.

Los acuerdos del sector metalúrgico cubren la mayoría de las empresas automotrices: JEEP, Renault, Nissan, Toyota, Scania, GM, Volkswagen y Peugeot. Incluyen la paralización de la producción por cuatro semanas, la suspensión de contratos de trabajo por 30 días con todo el salario, y teletrabajo con remuneración y establecimiento de reglas.

En el sector químico también hubo logros importantes. Por ejemplo, Fequimfar (afiliada a IndustriALL) negoció un convenio colectivo que cubre a 150000 trabajadores en más de 4700 empresas en todas las sucursales del sector químico en São Paulo.

Otros sindicatos del sector químico también alcanzaron acuerdos que establecen: bancos de horas de compensación, aumento de turnos en la producción para evitar aglomeraciones, distancia en las mesas del comedor y medidas para minimizar el desplazamiento de trabajadores a los establecimientos.

El estudio asegura que, por el contrario, el gobierno de Brasil y las empresas promueven directrices en una dirección opuesta: presionan para reducir o eliminar los derechos consagrados en las leyes laborales y en los convenios colectivos. El gobierno también permite que las empresas reduzcan las horas de trabajo y los salarios, e incluso suspendan los contratos de trabajo.

Por su parte, el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan expresó:

“IndustriALL felicita a sus afiliadas en Brasil. Observamos los resultados satisfactorios que alcanzaron a partir de los acuerdos aprobados para la gran mayoría de los trabajadores. Esperamos acuerdos sólidos similares con otras empresas para proteger la salud, el empleo y los ingresos de nuestros miembros en las fábricas".

Los sindicatos mundiales aprecian el compromiso de ENGIE de cubrir la atención médica y la seguridad social relacionadas con la COVID-19 para empleados

Dada la urgencia de asegurar cobertura de seguridad social a todos los empleados de ENGIE en el contexto de la pandemia de la COVID-19, ENGIE se ha acercado a las federaciones sindicales mundiales para hacer que las partes de ENGIE CARE tengan efecto inmediato.

“Recibimos con satisfacción esta iniciativa de nuestro socio de acuerdo marco global frente a la pandemia. Los trabajadores están pagando un precio elevado e instamos a que ENGIE lo haga accesible para todos los trabajadores en todo el mundo”,

expresó Valter Sanches, secretario general de IndustriALL.

“Las políticas de austeridad han obligado a muchos gobiernos a recortar la financiación pública para la seguridad social y otros servicios públicos. El compromiso de ENGIE de asegurar una base de protección social común para sus trabajadores en todo el mundo es una encomiable contribución para complementar la prestación del Estado, si existe, y para prestar apoyo donde los trabajadores no tienen protección. Pero también pone de relieve la necesidad de que los gobiernos inviertan en sistemas públicos de protección social para reducir el impacto socioeconómico de la crisis de la COVID-19 y para facilitar la recuperación de la economía”,

señaló Rosa Pavanelli, secretaria general de ISP.

“Como socios en las negociaciones para un nuevo Acuerdo Marco Internacional, estamos conjuntamente comprometidos a la protección y promoción de los derechos de los trabajadores en todo el mundo. Por lo tanto, ICM aplaude la respuesta proactiva de ENGIE para mitigar el impacto negativo de la COVID-19 para todos sus trabajadores. Esto resalta la importancia de reconocer la negociación colectiva en todos los niveles adecuados con sindicatos que identifiquen amenazas para la salud, derechos y bienestar de los trabajadores y que desarrollen e implementen respuestas en los lugares de trabajo”,

expresó Ambet Yuson, secretario general de ICM.

ENGIE, IndustriALL, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) quedan comprometidos a la continuación de su diálogo y a las negociaciones sobre el acuerdo marco global que se reanudarán tan pronto como las condiciones lo permitan.

El nuevo AMG de ENGIE incluirá el compromiso de la empresa de garantizar una base de protección social común en términos de paternidad, salud, discapacidad y muerte en todas sus operaciones mundiales para todos los empleados, implementada mediante el programa ENGIE CARE.

El gobierno camboyano debe liberar de inmediato a una dirigente sindical

Soy Sros, presidenta sindical local del Sindicato Colectivo del Movimiento de Trabajadores (CUMW, por sus siglas en inglés) en Superl Holdings Ltd, fue arrestada el 2 de abril después de publicar un mensaje en Facebook en el que comentaba los despidos en la empresa:

“Superl no está respetando las recomendaciones de Hun Sen, el primer ministro del gobierno camboyano, y rescindió los contratos de trabajo de los trabajadores de las fábricas, incluida una trabajadora embarazada, por falta de materia prima debido a la COVID-19”.

“Soy Sros ejercía legítimamente su libertad de expresión para defender el interés de los trabajadores despedidos por Superl Holdings Ltd. La criminalización de su discurso es inaceptable porque lo que dijo son simples hechos”,

expresó el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches.

“El gobierno camboyano expresó su compromiso de proteger la libertad de expresión al ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en 1992. En lugar de encarcelar a Soy Sros, las autoridades de este país deberían actuar como un mediador constructivo entre la empresa y el sindicato”.

Según el presidente del CUWM, Pav Sina, la salud de Soy Sros se está deteriorando mientras se encuentra detenida en la prisión provincial de Kompong Speu. Sina afirma que, si bien Sros está recibiendo tratamiento médico en prisión, debería ser puesta en libertad lo antes posible y recibir atención médica en un hospital.

IndustriALL insta a Superl Holdings a retirar la denuncia policial, permitir la liberación inmediata de Soy Sros y respetar los derechos sindicales.

Reconocimiento de la COVID-19 como enfermedad profesional

Mientras un tercio de toda la población mundial está sometida actualmente a diversas formas de confinamiento para ralentizar la propagación de la COVID-19, millones de trabajadores, a saber, de asistencia sanitaria y social, servicios de emergencias, agricultura, alimentación y comercio al por menor, transporte, educación, infraestructuras y construcción, y otros servicios públicos (véase el anexo), siguen trabajando duro para que la sociedad no deje de funcionar. Aun así, la inmensa mayoría lo está haciendo sin la protección completa necesaria durante la exposición a una enfermedad profesional reconocida causada por un agente biológico. Esto supone un enorme riesgo para los trabajadores, sus familias y las comunidades en las que viven.

Los trabajadores necesitan con urgencia que el coronavirus SARS-CoV-2 se reconozca oficialmente como riesgo profesional. El Gobierno de la Argentina y el Instituto Nacional para la Prevención de los Accidentes en el Trabajo (INAIL, por sus siglas en italiano), de Italia, ya han reconocido a la COVID-19 como enfermedad profesional.

Al igual que ocurre con cualquier otro riesgo, los empleadores tienen la responsabilidad de proteger a sus trabajadores de este riesgo en la medida de lo posible. Eso conlleva estrictas medidas de higiene, distanciamiento social, equipos de protección personal en cantidad suficiente y del tipo adecuado (con una ejecución del programa correspondiente), y protocolos de pruebas, localización y seguimiento para los trabajadores expuestos y aquellas personas con las que hayan podido tener contacto, especialmente cuando los test se vuelvan más accesibles.

Además, los trabajadores necesitan que la COVID-19 se reconozca oficialmente como enfermedad profesional. Ese reconocimiento garantizaría el derecho a la representación de los trabajadores y los derechos de seguridad y salud en el trabajo, así como la aplicación de medidas acordadas para reducir el riesgo. Entre estos derechos figura el derecho a negarse a trabajar en condiciones de trabajo inseguras. Los gobiernos deben exigir la notificación y el registro de los casos de origen profesional y garantizar la prestación de asistencia médica completa y la implantación de planes de indemnización para las víctimas de la COVID-19 de origen profesional y para sus familias afectadas.

Por consiguiente, el movimiento sindical mundial apela a los gobiernos de todo el mundo a que adopten las medidas necesarias para proteger a estos trabajadores.

En primer lugar, asegurándose de recordar a los empleadores sus responsabilidades de proteger la salud y la seguridad de sus trabajadores de todos los riesgos en el lugar de trabajo, especialmente del SARS-CoV-2.

En segundo lugar, garantizando la protección de todos los trabajadores con la modificación de los sistemas de enfermedades profesionales a fin de que incluyan una "presunción refutable" de que, cuando el trabajo de una persona la ponga en riesgo de exposición al SARS-CoV-2, se debería reconocer la COVID-19 como enfermedad de origen profesional e indemnizar al trabajador por ello.

La inclusión de una presunción refutable en el caso de las infecciones de COVID-19 significará la suposición de que la enfermedad ha surgido a partir de la exposición de un trabajador al SARS-CoV-2 en el trabajo, a menos que se proporcionen pruebas concluyentes de lo contrario a las autoridades competentes en el marco legislativo y reglamentario para la indemnización de los trabajadores. La definición de lugar de trabajo abarca los desplazamientos de ida y vuelta al trabajo. Ese reconocimiento como enfermedad profesional garantizaría que los empleadores fueran responsables y que los empleadores negligentes estuvieran sujetos a la aplicación de sanciones .

El hecho de proporcionar este tipo de protección y reconocimiento a los trabajadores será un punto de partida para demostrarles el respeto que se merecen al garantizar que se ponen en práctica medidas preventivas en la mayor medida posible y, si tienen la mala fortuna de contraer la COVID-19, que disfruten de un acceso justo a la indemnización correspondiente. La protección de la salud de los trabajadores mediante la prevención de la infección siempre debería ser la principal prioridad, pero los trabajadores que contraigan la enfermedad deberían centrarse en su recuperación y no preocuparse por si padecerán una ruina financiera por enfermar en el trabajo.

El Día internacional de conmemoración de los trabajadores muertos y heridos en el trabajo, recordamos a los millones de trabajadores que mueren cada año en accidentes mortales en el puesto de trabajo o como consecuencia de exposiciones en el trabajo. Este año, dado que el mundo está sumido en una pandemia letal, tenemos otro motivo más para hacer lo correcto.

Los trabajadores están muriendo por salvar vidas. Se merecen nuestro apoyo y se merecen nuestro agradecimiento. La exposición al SARS-CoV-2 se debe reconocer como un riesgo profesional prevenible, y la COVID-19 de origen profesional se debe reconocer e indemnizar como enfermedad profesional.

Victoria para los sindicatos indonesios: el parlamento pospone debate sobre controvertido proyecto de ley

Said Iqbal, presidente de la Confederación de Sindicatos de Indonesia (KSPI), recibió con entusiasmo el anuncio e informó que se cancelaría una concentración prevista para el 30 de abril.

“Esta es la decisión correcta. Nuestro país está luchando contra la COVID-19 y el gobierno debería concentrarse en prevenir el despido masivo de trabajadores. El aplazamiento garantizará la unidad de todas las partes interesadas, incluidos el gobierno y los trabajadores”,

declaró Said Iqbal.

El 16 de abril, la Confederación Panindonesia de Sindicatos (KSPSI), la Confederación General de Sindicatos de Indonesia (KSBSI) y la KSPI se unieron bajo la Asamblea de Trabajadores de Indonesia (MPBI) para exigir al gobierno que retire el proyecto de ley general y anunciar una manifestación que se realizaría el 30 de abril.
 
Sin embargo, el 23 de abril, Said Iqbal, junto con la presidenta de la KSBSI, Elly Rosita Silaban, y el presidente de la KSPSI, Andi Gani Nena Wea, se reunieron con el presidente de Indonesia, Jokowi, para tratar la concentración planificada y el impacto de la COVID-19 en los trabajadores.

“La fuerza unificada de la MPBI es clave para el éxito, pero la lucha continúa hasta que el gobierno cancele el proyecto de ley general. El proyecto de ley debe pasar por una discusión tripartita; los sindicatos tienen el derecho de dar su opinión”,

expresó Elly Rosita Silaban.

“Apurarse para aprobar el proyecto de ley, mientras Yakarta se encuentra en estado de emergencia como una medida para luchar contra la COVID-19, ignora el debido proceso de elaboración de leyes al tiempo que mantiene a las partes interesadas pertinentes, tales como los sindicatos, en la oscuridad”.

“Felicitamos a la KSPI, la KSBSI y la KSPSI por la victoria en el aplazamiento del debate”.

declaró Valter Sanches, secretario general de IndustriALL Global Union.

El inmenso proyecto de ley general contiene 1028 páginas, 1194 artículos en 82 leyes indonesias sobre diversos aspectos laborales, como la abolición del salario mínimo mensual, la reducción de la indemnización por despido y el aumento de la flexibilidad laboral.