Esta vez no alcanza con solidarizarse

No cabe duda de que el racismo sistémico existe y está tan profundamente integrado en nuestras sociedades que se ha vuelto fácil de ignorar, especialmente si no nos afecta directamente.

Si no alcanza con solidarizarse, ¿cómo pueden los sindicatos ser parte de la solución?

Mientras reflexionamos sobre este reclamo mundial que ha sacado nuevamente a la luz la injusticia racial, también es tiempo de que reflexionemos como sindicalistas. Necesitamos mirar hacia adentro de nuestro propio sistema y estructuras y poner una mirada crítica sobre nosotros mismos si queremos ser parte de la solución.

Esta crisis es una oportunidad que podemos elegir aprovechar o ignorar. La lucha por la justicia, la responsabilidad y la reforma no es nueva para nosotros: hemos luchado durante cientos de años y sabemos cómo hacerlo. Pero esta lucha debe comenzar desde adentro, debemos cuestionarnos y asegurarnos de que no perpetuamos la desigualdad que afecta injustamente a las minorías dentro de nuestro movimiento. 

También hemos visto la falta de consideración por las vidas de los negros y las personas racializadas a través de las muertes injustificadas y el abuso por parte de las fuerzas del orden, no solo en EE. UU. sino alrededor del mundo. 

La falta de consideración por las vidas de los negros no solo se evidencia a través de las muertes violentas por parte de policías sino a través de la injusticia económica: las políticas económicas que de diversas maneras continúan perpetuando la pobreza y la violencia en las comunidades negras y de personas racializadas.

La crisis de la COVID-19 ha puesto en cuestión el valor de los trabajadores y cómo los trabajos esenciales y peligrosos son frecuentemente los peor remunerados. Viendo esto de cerca, es evidente que estos trabajos mal remunerados son realizados de manera desproporcional por personas de color, minorías y trabajadores migrantes, que han sido los más impactados por esta pandemia. 

Tres niñas jóvenes en la marcha de Black Lives Matter en Ginebra donde se concentraron más de 10.000 manifestantes – 9 de junio de 2020

La belleza de la lucha de black lives matter es que es mucho más inclusiva de lo que podemos pensar. Las personas de color, las mujeres y los jóvenes se encuentran al frente de esta lucha y son parte de nuestras filas. Si nosotros, como sindicalistas, no nos tornamos más críticos con nosotros mismos, no seremos relevantes para ellos. 

Esta generación de jóvenes ha demostrado comprender la importancia de la unidad y lo poderosa que puede ser. Se sienten empoderados y entienden que pueden hacer que se escuchen sus voces. Conocemos la unidad y sabemos lo fuerte que nos hace, lo hemos vivido.

Somos una amenaza directa al racismo.

Como sindicatos, tenemos la responsabilidad de luchar por la justicia racial y económica con todo nuestro poder. No solo por fuera sino también por dentro de nosotros. Ahora debemos hacer el incómodo pero necesario trabajo de luchar contra el racismo sistémico, sin importar dónde esté sucediendo, porque sabemos que también apunta a dividir a los trabajadores.

Es tiempo de que el movimiento mundial de los trabajadores se una y desafíe al racismo en todo el mundo. 

Turquía: MTN Plastik despide a 26 miembros de un sindicato

Una mayoría suficiente de los empleados de la fábrica ejerció su derecho a unirse a DISK/Lastik-Is (Sindicato de Trabajadores de la Industria del Petróleo, Química y Caucho de Turquía). A su vez, el 22 de mayo, el sindicato solicitó al Ministerio de Familia, Trabajo y Servicios Sociales que certifique oficialmente que Lastik-Is tiene el derecho de comenzar a negociar colectivamente con MTN Plastik.

Sin embargo, ante la crisis de la COVID-19, el gobierno turco emitió un decreto para suspender sus servicios de certificación y negociación colectiva hasta mediados de julio. La suspensión por parte del gobierno del trabajo sindical fundamental, que incluye la sindicalización, la negociación y la huelga, es similar a la práctica llevada a cabo durante el período de golpe militar del país en la década de 1980.

En lugar de entablar un diálogo con el sindicato, la empresa socavó el esfuerzo de sindicalización, despidió a 26 trabajadores, obligó a otros a tomar licencia sin goce de sueldo, amenazó a los trabajadores restantes con terminar en esta misma situación o ser despedidos si se negaban a abandonar el sindicato, y creó una atmósfera general de intimidación.

“Esta reacción hostil de la empresa es inaceptable y nuestra lucha continuará hasta que se haga justicia”, expresó Alaaddin Sari, presidente general de Lastik-Is y vicepresidente de la central nacional DISK.

Los trabajadores de MTN Plastik se están manifestando en la planta por el derecho a afiliarse a un sindicato, que está consagrado en la ley turca, las normas laborales internacionales fundamentales y los compromisos respecto a la cadena de suministro de los clientes de MTN Plastik.

El 8 de junio, el secretario general de IndustriALL Global Union, Valter Sanches, escribió a MTN Plastik para exigir la reincorporación de los sindicalistas despedidos, el respeto por los derechos laborales y el inicio del diálogo con Lastik-Is.

“Una vez que la intimidación y la difamación contra los trabajadores sindicales no funcionaron, su dirección recurrió a ejercer presiones económicas contra los empleados. Lo primero que hizo su dirección fue hacer un mal uso de la ‘licencia temporal no remunerada’ como una forma de castigo. Por lo tanto, los miembros del sindicato se vieron obligados a tomar licencia forzada sin goce de sueldo, con las consiguientes dificultades financieras que esta situación injusta ha creado”.

IndustriALL Global Union espera una rápida acción correctiva por parte de la dirección de MTN Plastik y, si esto no sucede, el sindicato internacional llevará el caso ante las empresas multinacionales que compran a MTN Plastik.

La fábrica en la ciudad de Çerkezköy fabrica productos de plástico para la cadena de suministro de automóviles y electrodomésticos.

Sindicato de Tanzania detiene intento de recorte salarial

Más del 90 por ciento del personal de la fábrica de camisetas deportivas, ubicada en la zona de procesamiento de exportaciones de Morogoro, está compuesto por mujeres. Los salarios mensuales oscilan entre 120.000 y 180.000 chelines tanzanos (USD 52-78).

La empresa declaró que el cierre, efectivo desde el 24 de mayo hasta el 6 de septiembre, se debió a la cancelación de los pedidos para Estados Unidos con motivo de la COVID-19.

El Sindicato de Trabajadores Industriales y Comerciales de Tanzania (TUICO), afiliado a IndustriALL Global Union, cuestionó la decisión de la empresa, que se tomó sin consultar al sindicato.

El 12 de mayo, TUICO interpuso un reclamo en la Comisión de Mediación y Arbitraje (CMA) de la Región de Morogoro por no involucrar al sindicato en el asunto y violar los derechos laborales e intereses de los 819 miembros del sindicato y otros trabajadores de la fábrica.

El empleador argumentó que no consultó a TUICO porque el sindicato carece de mayoría en el lugar de trabajo.

Después de dos semanas, TUICO ganó la disputa en la CMA y la empresa acordó pagar el 70 por ciento durante el período de cierre de la fábrica.

El triunfo en la CMA condujo a que TUICO consiguiera 229 nuevos miembros en la fábrica, lo que hizo que el sindicato alcanzara una mayoría de más del 50 por ciento. Gracias a esta mayoría, se está preparando para las negociaciones de convenios colectivos que se llevarán a cabo cuando la fábrica reabra sus puertas. El sindicato también tiene la intención de afiliar a los trabajadores restantes e introducir programas sobre salud y seguridad.

Margaret Ndagile, encargada de servicios sectoriales de TUICO, expresó:

“Los trabajadores de Mazava Fabrics ahora ven al sindicato como uno que lucha por sus derechos. El sindicato continúa generando confianza entre los trabajadores, que ahora se dan cuenta del poder de la solidaridad. Continuaremos insistiendo ante nuestros miembros que la solidaridad sigue siendo una de nuestras estrategias clave”.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“El costo de la pandemia de COVID-19 no debe recaer solamente en los trabajadores. Esta es una crisis que exige negociaciones entre empleadores y sindicatos. Elogiamos a TUICO por su conciliación y mediación para proteger los derechos y salarios de los trabajadores”.

BHP incumple un convenio colectivo para modificar el sistema de turnos

Según el sindicato CFMMEU Mining and Energy, afiliado IndustriALL Global Union, los cambios son parte de una guerra de desgaste progresiva y continua que la empresa está librando contra el sindicato. En todo el mundo, los sindicatos que organizan a los trabajadores de BHP afirman que la empresa está socavando los convenios colectivos en un esfuerzo por informalizar aún más la mano de obra.

En mayo, el CFMMEU ganó una apelación ante el tribunal de empleo contra la política de tercerización de BHP.

El CFMMEU se vio obligado a iniciar una nueva demanda judicial contra los cambios unilaterales en el ciclo de listas de turnos introducido por BHP Coal en la mina Saraji, ubicada en los yacimientos de carbón Bowen Basin en el estado de Queensland. El sindicato argumenta que, al reemplazar el sistema de listas de turnos existente sin consultar, la empresa infringió el convenio colectivo de 2018.

La empresa afirma que el nuevo sistema de listas de turnos es necesario para el manejo de los riesgos relacionados con la COVID-19. A nivel mundial, BHP tiene un historial deficiente con respecto a su respuesta a la crisis sanitaria: 216 trabajadores dieron positivo en una mina en Perú y en Chile los sindicatos tuvieron que dejar de trabajar para obligar a la empresa a tomarse en serio la seguridad.

 

“Mensaje importante con respecto a la COVID-19:

No acepte

sin hablar primero con su sindicato.

Para obtener el mejor apoyo laboral frente al coronavirus, únase a su sindicato hoy”.

La mayoría de los 400 trabajadores en la mina Saraji trabajaban bajo un sistema de turnos que consistía en tres turnos diurnos, un día libre, tres turnos nocturnos y luego seis días libres. La empresa trasladó a toda la mano de obra a un sistema de siete turnos diurnos, siete días libres y luego siete turnos nocturnos. BHP impuso el nuevo sistema para los próximos seis meses.

El convenio colectivo acepta modificaciones en los turnos, pero las limita a un período máximo de cuatro semanas. La empresa tampoco buscó un acuerdo ni intentó averiguar si los empleados apoyaban el cambio.

Al final del ciclo de cuatro semanas permitido por el acuerdo, el sindicato solicitó que se terminara el cambio de turno. La empresa se negó. Debido a que el tribunal de relaciones laborales de la Comisión de Trabajo Justo se había pronunciado previamente sobre este tema, el sindicato inició acciones legales.

Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“Usar la COVID-19 para impulsar cambios impopulares es una táctica sucia a la que están recurriendo algunos empleadores en todo el mundo. BHP también intentó esto en Perú y Chile. Necesitamos ser firmes para detenerlo”.

“Un cambio de turno puede parecer un problema menor, pero existe un convenio colectivo por una razón y debe respetarse. Modificar los turnos unilateralmente es parte de un intento de BHP a nivel mundial de socavar a los sindicatos e informalizar a la fuerza laboral”.

“No lo toleraremos”.

FUP denuncia a Petrobras de ocultar datos sobre infecciones y muertes por COVID-19

Créditos de la foto: imagen de archivo de la FUP

En la queja enviada a diversas entidades públicas, la FUP destacó que los gerentes y subsidiarias de Petrobras ocultaron información sobre los contagios de los trabajadores subcontratados y omitieron al menos cuatro muertes debido al COVID-19: dos petroleros propios, un empleado de la empresa Halliburton (que trabajaba en una unidad de Petrobras en Bahía) y un trabajador de una contratista de Transpetro en Amazonas.

La FUP aseguró que ninguna de las 4 muertes fue notificada a los organismos de inspección apropiados. Del mismo modo, dijo que no se emitió ningún informe de accidente de trabajo sobre los trabajadores fallecidos, ni sobre aquellos que diariamente se contagiaron en el ambiente de trabajo.

En tanto, el documento especifica que la mayoría de los trabajadores tercerizados infectados y sospechosos de contaminación laboran en las instalaciones del Sistema Petrobras. Incluso, aseguran que en dichas unidades despidieron a empleados subcontratados, en lugar de monitorearlos.

El sindicato Sindipetro (que forma parte de la FUP) informó el 8 de junio que hubo 92 casos positivos de COVID-19 en la Refinería Presidente Getúlio Vargas (Repar). Pidieron que limpien los ambientes y vuelvan a realizar pruebas masivas, ya que muchos trabajadores contaminados interactúan con los trabajadores que no fueron testeados.

A pesar de que la FUP y sus sindicatos afiliados solicitan constantemente información sobre la pandemia en el Sistema Petrobras, explican que la administración de la compañía opta por ignorarlos o revela cifras que no son oficiales. A su vez, la FUP denuncia que la petrolera ya no efectúa negociaciones con las entidades sindicales: “La empresa aplica lo que le conviene y luego solo lo presenta a los representantes de los trabajadores.”

Detallan que la compañía procedió de este modo cuando les entregó el plan estratégico de regreso al trabajo el 8 de junio:

“Estamos siguiendo este plan, y responsabilizaremos a cada gerente por derramar sangre en nuestras fábricas y plataformas. Les alertamos a los gerentes que es de suma importancia que le revelen los números de casos de COVID-19 en la compañía a los sindicatos, de modo que efectivamente se negocie un plan de retorno que sea seguro”

dijo la FUP en un comunicado oficial.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:

“Es lamentable que la dirección ejecutiva de una empresa pública sea la promotora de prácticas anti sindicales, ignore el diálogo social y atente contra la vida tanto de los trabajadores como de la comunidad. Jugar con la desinformación en una pandemia es un acto gravísimo contra los derechos humanos.

Nos solidarizamos con los trabajadores de la FUP y esperamos que el estado brasileño actúe para que el diálogo, el respeto a las organizaciones sindicales y a la salud de los trabajadores sea restablecido”

Sindicatos piden no cooperar con el gobierno de Modi

El 5 de junio, en una declaración, las centrales sindicales de la India expresaron su descontento ante el fracaso del gobierno de Modi para garantizar el pago de salarios de una gran cantidad de trabajadores e impedir los despidos durante el confinamiento.

La indiferencia del gobierno hacia el diálogo social con los sindicatos y su incumplimiento de las medidas sugeridas por los sindicatos para proteger a los trabajadores han tenido graves consecuencias para ellos.

Los sindicatos exigen:

Se estima que alrededor de 240 millones de trabajadores han perdido su sustento. Aunque las fábricas están retomando las actividades, muchas están empleando menos trabajadores y reduciendo sus salarios.

La OIT ha advertido que alrededor de 400 millones de personas podrían verse empujadas a una pobreza más profunda. Los sindicatos exigen un mayor apoyo para el programa de empleo rural destinado a crear oportunidades de empleo para los millones de trabajadores migrantes que han regresado a sus aldeas, así como también para programas similares en áreas urbanas.

El gobierno ha utilizado la pandemia para introducir modificaciones antiobreras a la legislación laboral y anunciar medidas de políticas favorables para la comunidad empresarial, incluida la privatización de las empresas del sector público (PSE), muchas de las cuales sirven a intereses nacionales esenciales, son de utilidad pública y se crearon con enormes contribuciones de fondos públicos. El anuncio también incluyó decisiones sobre el pago de beneficios salariales de 4,8 millones de empleados del gobierno central y 6,8 millones de jubilados.

Los sindicatos señalan que el paquete de estímulo del gobierno por 265 mil millones de dólares es una broma cruel para los trabajadores. El paquete de ayuda real es insignificante y una parte importante del monto consiste en garantías de préstamos a diversos sectores.

El Dr. G Sanjeeva Reddy, presidente del Congreso Nacional de Sindicatos de India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, expresó:

“El manejo insensible del confinamiento del gobierno y sus anuncios de políticas antiobreras demuestran que no respeta los derechos de los trabajadores y que no merece su cooperación. Su inacción ha causado una miseria incalculable a millones de trabajadores.

Después de la manifestación masiva en todo el país el 22 de mayo, ahora estamos intensificando nuestras protestas con un llamado a la no cooperación el 3 de julio para asegurar que el gobierno responda a nuestras demandas”.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Nos preocupa que el gobierno de Modi se esté aprovechando de la pandemia para atacar los derechos de los trabajadores y las modificaciones antiobreras a la legislación laboral deben retirarse. El gobierno debe tomar medidas urgentes para proteger el sustento de millones de trabajadores y entablar un diálogo social genuino con los sindicatos para encontrar soluciones.

IndustriALL se solidariza con el movimiento sindical indio y tomará medidas de solidaridad internacional para apoyar sus esfuerzos”.

El movimiento de no cooperación, junto con el método gandhiano de protesta pacífica, es un hito en la lucha por la independencia de India. Este se impulsó en contra de las reformas de los gobernantes coloniales junto con el reclamo de autonomía del país en 1920.

Las centrales sindicales INTUC, AITUC, HMS, CITU, AIUTUC, TUCC, SEWA, AICCTU, LPF y UTUC y numerosas federaciones y asociaciones participarán el 3 de julio.

Trabajadoras realizan piquete durante toda la noche por 1200 despidos ilícitos

El 8 de junio, en una evidente violación de la ley laboral, la dirección de Euro Clothing Company, propiedad de Gokuldas Exports Group, anunció un despido colectivo de 1200 trabajadoras. Según la legislación laboral india, el despido colectivo es un acto por el cual se detiene la producción y los trabajadores reciben el 50 por ciento de sus salarios. De acuerdo con la ley, se necesita un permiso del gobierno para llevar a cabo despidos colectivos en lugares de trabajo con más de 100 empleados.

 

Las medidas antisindicales en la fábrica comenzaron unas semanas antes. Con la flexibilización del confinamiento, el 5 de mayo se permitió a las industrias reanudar las actividades. A pesar de las dificultades, ya que el transporte público no había vuelto a funcionar, las trabajadoras se presentaron a trabajar.

Sólo el 30 por ciento de ellas pudieron hacerlo. Aunque recibieron el 50 por ciento del salario correspondiente al período en el que trabajaron, ninguna de las trabajadoras de ECC-2 fueron remuneradas durante el confinamiento.

Durante la noche del 30 de mayo, la dirección comenzó a retirar las máquinas sin informar a las trabajadoras o al sindicato, y esto solo se detuvo cuando las empleadas se reunieron en la puerta y bloquearon la extracción.

Sin embargo, la dirección continuó quitando las máquinas, dio trabajo solamente en la sección de planchado y anunció que solo el 50 por ciento de las trabajadoras recibirían trabajo. Las empleadas restantes serían transferidas a otras fábricas del grupo o despedidas.

La mayoría de las trabajadoras pertenecen al sindicato Unions United, afiliado a IndustriALL Global Union. El sindicato afirma que las acciones no están relacionadas con motivos comerciales, sino que se trata de una acción antisindical evidente. El asunto se llevó ante el departamento de trabajo del gobierno estatal.

ECC-2, proveedor de H&M, también está sujeta al acuerdo marco global firmado entre IndustriALL y el gigante sueco de la confección.

IndustriALL se solidariza con el sindicato y sus miembros, que hicieron un piquete en la fábrica durante toda la noche, y envió una carta a Euro Clothing Company para pedir que anule inmediatamente el despido colectivo ilícito.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Elogiamos el coraje de las trabajadoras que luchan por sus empleos. Nos oponemos enérgicamente a las acciones ilícitas de la dirección, especialmente porque vemos una tendencia a cerrar las fábricas sindicalizadas y a despedir a miembros de sindicatos usando como excusa la crisis de la COVID-19”.

“Exhortamos a la dirección de ECC a entablar negociaciones con GATWU y a H&M a intervenir y cumplir con los compromisos de nuestro acuerdo marco global conjunto”.

Principios para la acción respecto de la COVID-19 en la industria textil, de la confección, del calzado y el cuero

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IndustriALL Principios para la acción respecto de la COVID-19 en la industria textil, de la confección, del calzado y el cuero

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Según los afiliados de IndustriALL, las cancelaciones de pedidos están provocando el cierre de miles de fábricas de prendas de vestir y el despido de millones de trabajadores sin una red de seguridad social. A medida que el virus se propaga dentro de los propios países productores de ropa, más fábricas se ven obligadas a cerrar, potencialmente dejando en la calle a millones de personas más.

Las medidas adoptadas por los empleadores y los gobiernos para reducir el impacto sobre los trabajadores no han sido suficientes para proteger a la gran cantidad de afectados en este sector. Decenas de miles de trabajadores en la industria de la confección han perdido sus empleos y salarios a medida que más y más países implementan el confinamiento. En algunos casos, los trabajadores que perdieron su paga están saliendo a las calles para protestar, lo que aumenta el riesgo de infecciones.

Al mismo tiempo, entre las fábricas que sí están funcionado, algunas lo hacen sin las medidas de seguridad apropiadas, lo que pone en riesgo a los trabajadores y puede propagar aún más la COVID-19.

 

Fábrica en Bangladesh / IndustriALL

Como guía para nuestro trabajo en el sector TGSL durante a la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias, nos adherimos a los siguientes principios:

En muchos países, existe una gran urgencia para lidiar con la pérdida de empleo e ingresos de los trabajadores en el sector TGSL. Necesitamos acciones inmediatas por parte de empleadores, marcas, minoristas y gobiernos para establecer medidas que aseguren los ingresos y el futuro empleo de los trabajadores. 

Se deben asegurar los ingresos para todos los trabajadores, incluidos los empleados permanentes, temporales, subcontratados, a domicilio y todos los que participan en el proceso de producción.

Es necesario que estos ingresos sean suficientes para su sustento y el de sus familias durante este período difícil, en el entendido de que, incluso durante los tiempos normales, los salarios en las industrias son tan bajos que los trabajadores dependen de las horas extras y las bonificaciones por presentismo para sobrevivir.

Los despidos colectivos, la reducción de personal y las rescisiones deben detenerse de inmediato.

Los trabajadores deben mantenerse en la nómina de los proveedores, así como no debe interrumpirse la relación laboral. El mantenimiento de ingresos tiene que ser administrado a través de la nómina de proveedores supervisada por los sindicatos, los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil. 

Debe respetarse la libertad de asociación, sin penalizaciones por plantear problemas de seguridad o exigir los salarios no pagados.

Ningún trabajador debe verse obligado a trabajar en lugares de trabajo inseguros. En aquellas fábricas que sigan funcionando, debe garantizarse la salud y la seguridad de conformidad con las “Recomendaciones para trabajadores y empleadores” de IndustriALL respecto de la COVID-19:

ENGFRASPATUR

Siempre que sea posible, debe redirigirse la producción hacia la fabricación de materiales sanitarios.

Las marcas deben adoptar prácticas de compra responsables al garantizar que no se cancele ningún pedido, asumir la responsabilidad por las prendas fabricadas y entablar diálogos responsables respecto de futuros pedidos, no aplicar cláusulas de emergencia que puedan incluirse en los contratos para detener pedidos que están en marcha o como pretexto para no pagar los productos manufacturados. Es necesario invertir en la reconversión laboral y el desarrollo de competencias necesarias para permitir que las fábricas se adapten a los nuevos productos y tecnologías y sigan siendo viables.

El gobierno, las marcas y los proveedores deben trabajar junto con los sindicatos para tomar medidas coordinadas con el fin de garantizar que se paguen los salarios y que los trabajadores y sus familias estén protegidos del impacto económico negativo del confinamiento.

Las estructuras existentes en materia de relaciones laborales, incluidos los grupos de países de la ACT y los comités de seguimiento de los AMG, son un medio para que los sindicatos se comprometan con los fabricantes y las marcas sobre medidas para garantizar el apoyo a los trabajadores durante la crisis.

Al reconocer que la acción de los gobiernos y los empleadores a nivel nacional no será suficiente para garantizar los salarios de los trabajadores de la confección mientras dure la crisis, IndustriALL se adhiere al documento “COVID-19: ACCIÓN EN LA INDUSTRIA MUNDIAL DE LA CONFECCIÓN”, desarrollado por la OIT, y exhorta a todas las marcas y minoristas, fabricantes, agentes y otros actores de la industria para que hagan lo mismo. Sobre la base de estos principios, IndustriALL seguirá trabajando con la industria para llevar a cabo lo siguiente:

Trabajadores de Shougang Hierro Perú denuncian falta de protocolos de seguridad

La empresa Shougang convocó a todos los empleados a retornar a sus puestos de trabajo el 30 de mayo, sin brindarles mayor información del protocolo de seguridad y salud para que la reanudación de sus actividades fuera segura ante la crisis sanitaria. Los trabajadores denunciaron que, al proceder de este modo, la compañía incumplió el protocolo de bioseguridad establecido por el Gobierno, y los expuso a posibles contagios.

Si bien el comunicado de la empresa solicitaba que los empleados asistieran a las paradas de los autobuses autorizados para ingresar a la mina con mascarillas y con distanciamiento social, los trabajadores dijeron que la empresa omitió algo fundamental: efectuarles pruebas para descartar casos positivos de Covid-19 antes de ingresar al vehículo.  

Incluso, la minera recalcó que de no presentarse en la fecha solicitada, procedería a implementar medidas disciplinarias. También presionó a los trabajadores a aceptar jornadas de trabajo en las minas con regímenes que superan la jornada máxima de trabajo según recomendaciones de la OIT, y en desconocimiento de lo establecido en el convenio colectivo.

La Federación minera aseguró que esta situación resulta preocupante ya que existen más de 700 trabajadores mineros que dieron positivo en diferentes empresas del país:

“Los trabajadores mineros de Shougang temen por su vida y la de sus familias, pues tienen conocimiento del gran número de casos positivos de COVID-19 en su región: la minera Marcobre (vecina de Shougang) colapsó con los contagios por falta de control y complimiento de protocolos preventivos”

dijo en un comunicado público.

Por ese motivo, la Federación exhortó a la empresa, al gobierno y a las demás autoridades competentes a promover las pruebas moleculares necesarias para efectuar una reanudación responsable de actividades que salvaguarde la vida de los trabajadores mineros en todo el país.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:

“IndustriALL se solidariza con los trabajadores y sus familias. Estamos muy atentos a lo que pasa, en solidaridad con nuestra afiliada FNTMMSP. Esperamos que la empresa priorice el diálogo social mediante una mesa tripartita y que tome todas las medidas necesarias para garantizar que la seguridad, la vida y los empleos de los trabajadores. Estaremos apoyando a la Federación para luchar en pos de eso siempre.”

Parlamento de Holanda retira su apoyo al acuerdo Mercosur-UE

El parlamento votó una resolución el 2 de junio por medio de la cual le solicitó al gobierno holandés que informara a la Comisión Europea que los Países Bajos retiraban el apoyo al acuerdo. La resolución critica las consecuencias del tratado sobre el medio ambiente y los agricultores.

El acuerdo comercial firmado hace un año entre la UE y el Mercosur (conformado por Argentina, Brasil, Paragua y Uruguay) solamente puede implementarse si todos los estados miembros lo ratifican. El parlamento austriaco también se abstuvo de confirmarlo debido a los compromisos de Brasil con el medio ambiente.

Según el analista de la Institución financiera ING, Raoul Leering, muchos agricultores de Holanda temen que la apertura gradual de los mercados de la UE para la carne y el azúcar de América del sur conduzca a una competencia desleal. También dudan de que el acuerdo garantice que los países del Mercosur apliquen las mismas condiciones de trabajo y los estándares ambientales que Holanda.

A su vez, Leering explica que el hecho de que los agricultores quemaran la selva amazónica en Brasil en 2019, provocó una mayor oposición contra el acuerdo comercial. El texto pauta la protección del medio ambiente como una de las condiciones previas para la apertura de los mercados de productos de los otros países.

Recientemente el Parlamento Europeo publicó un informe donde manifestó que la administración actual en Brasil tiene una clara falta de compromiso con la conservación de la naturaleza:  

“Con el 60% de la selva amazónica dentro de sus límites, y el principal socio comercial del Mercosur con Europa, Brasil fue uno de los primeros signatarios tanto del Convenio sobre la diversidad biológica como del Acuerdo de París. Pero el índice actual de deforestación amazónica, y la violación del país de un pacto social proindígena de larga data, desafían la confianza global en el compromiso del país con los acuerdos internacionales.”

Por su parte, el movimiento sindical de ambos continentes se posicionó en contra de la firma del tratado desde un comienzo, por efectuarse a puertas cerradas. El Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union adoptó en 2018 un Plan de acción global hacia un comercio internacional y una política industrial justos, a fin de impulsar a sus sindicatos afiliados a intervenir en las negociaciones de acuerdos y tratados comerciales multilaterales.

En tanto, los representantes sindicales de IndustriALL en el América Latina y el Caribe adoptaron en 2019 un Plan de acción regional donde destacaron la importancia estratégica de intervenir en las negociaciones de acuerdos de libre comercio, ya que pueden limitar el desarrollo industrial, económico y social en los países en desarrollo.

Finalmente, el secretario general de IndustriALL, Valter Saches, expresó:

“Las negociaciones entre Mercosur y la UE se hicieron sin ninguna transparencia, a las espaldas de la sociedad civil (especialmente en los países de Mercosur), a pesar de la potencial destrucción de la industria de los integrantes de dicho bloque.

El aumento de la desforestación, así como el ataque a los indígenas en Brasil complicará sus posibilidades comerciales. Los gobiernos de la región deben consultarle a los sindicatos a fin de compatibilizar las políticas industriales con el comercio exterior.”