Goodyear despide sin motivo a 52 miembros del sindicato en Indonesia

La violación más reciente fue el despido de 52 miembros de un sindicato en Indonesia, sin presentar ningún motivo ni seguir proceso legal alguno.

Los 52 trabajadores son miembros de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Química, Energía, Minería, Petróleo y Gas (FSP KEP), afiliada a IndustriALL. La fábrica de Goodyear en Bogor emplea a alrededor de 1000 personas, incluidos 300 trabajadores subcontratados. Los 52 miembros del sindicato son empleados permanentes.

El secretario general de la FSP KEP, Bambang Surjono, expresó:

“Necesitamos solidaridad internacional para apoyar nuestros esfuerzos contra la dirección de Goodyear en Indonesia, que despidió a los miembros del sindicato sin cumplir con el procedimiento adecuado”.

El comité de la FSP KEP en la fábrica de esta empresa en Bogor considera este despido masivo como una acción antisindical y exige que, como empresa multinacional, Goodyear cumpla con la legislación nacional y las normas internacionales del trabajo.

 

La norma pertinente de la legislación laboral de Indonesia, la Ley de Recursos Humanos n.º 13.2013, artículo 151, establece que, para despedir a un miembro del sindicato, es necesario consultar con un representante sindical. Si no se llega a un acuerdo en esta instancia, la empresa solo puede rescindir el contrato después de una decisión confirmatoria por parte del Tribunal Laboral de Relaciones Laborales.

En este caso, no existió un acuerdo entre el sindicato y la dirección en Bogor, así como ningún pronunciamiento del Tribunal Laboral.

La dirección anunció su intención de reunirse personalmente con cada uno de los 52 trabajadores despedidos, lo que también contradice otra norma de la legislación laboral de Indonesia: la Ley de Sindicatos n.º 21.2000, artículo 28.

FSP KEP exhorta a Goodyear a reconsiderar urgentemente su práctica de despidos colectivos, actuar de conformidad con la ley y los mecanismos internacionales, tales como las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, y revertir este despido masivo de inmediato.

Actualmente, los afiliados de IndustriALL que representan a los trabajadores de Goodyear en Indonesia, Turquía, México y otros países enfrentan cada vez más hostilidad por parte de la dirección. La empresa ya enfrentaba graves dificultades económicas antes de que la pandemia actual forzara una desaceleración masiva en la industria mundial de los neumáticos.

El director del sector del caucho de IndustriALL, Tom Grinter, expresó:

“Nunca aceptaremos que los trabajadores se vean obligados a pagar por los problemas actuales de Goodyear. Las relaciones laborales pacíficas y el respeto por los representantes de los empleados son lo que la dirección necesita para enfrentar este desafío”.

Alcoa amenaza con cerrar una planta estadounidense

La Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM, por sus siglas en inglés), sindicato estadounidense afiliado a IndustriALL, está luchando por sus 600 miembros en la planta de aluminio en Ferndale, propiedad de Alcoa, ya que su cierre tendría un fuerte impacto en el sustento de los trabajadores.

La planta produce aluminio que se utiliza en las industrias de manufactura, aeroespacial y automotriz, así como para la fabricación de respiradores, camas de hospital y otros equipos médicos vitales, que han cobrado más importancia que nunca debido a la crisis actual de la COVID-19.

La IAM planteó el problema al presidente Trump con el fin de exigir que la Casa Blanca utilice todos los medios necesarios para salvar esta planta de importancia estratégica.

“Además de asegurarnos de que nuestros miembros reciban toda la asistencia posible durante este cierre, no hemos renunciado a preservar estos empleos y esta industria extremadamente importante”.

El presidente internacional de la IAM, Robert Martínez Jr., declaró:

“Nuestro sindicato ha sostenido durante mucho tiempo que, como nación, debemos hacer todo lo posible para apoyar la fabricación nacional. No podemos depender de la importación de suministros esenciales tales como el aluminio, especialmente en épocas de conflicto o emergencias nacionales”.

En una carta de solidaridad a la IAM, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, también exhortó a Alcoa a reconsiderar su decisión equivocada de cerrar la planta estadounidense.

“Apoyamos y encomiamos plenamente la iniciativa de la IAM que, junto con otras organizaciones asociadas, busca la cooperación de las autoridades locales, estatales y federales y las alienta a realizar los cambios de política necesarios para encontrar un nuevo comprador para las instalaciones de Alcoa Intalco”.

“Estaremos codo a codo con las compañeras y compañeros de la IAM en la fundición de aluminio Alcoa Intalco, en Ferndale, en su lucha por encontrar una solución para salvar esta planta de importancia estratégica y mantener los puestos de trabajo”.

Alcoa, una de las mayores productoras mundiales de aluminio, anunció recientemente el cierre de una planta en España. La empresa citó la caída de los precios del aluminio debido a la sobreproducción china de este material y al impacto de la pandemia del coronavirus.

Indonesia: los trabajadores del papel luchan por sus empleos

Los trabajadores de la planta de PT Tanjungenim Lestari en Tarahan Bandar Lampung, Indonesia, son miembros del Sindicato de Telecomunicaciones Tarahan Tuks, un sindicato afiliado a la Federación Indonesia de Sindicatos de Pulpa y Papel (FSP2KI). A pesar de haber ocupado el mismo puesto en la planta durante 20 años, estos trabajadores siempre han sido contratados por empresas tercerizadas.

Este servicio se tercerizó por primera vez en el año 2000 a PT Dwi Daya Sentra Prakasa (PT DDSP), y luego a otra empresa, PT Kaliguma Transindo, desde 2010. Si bien el contratista tercerizado cambió, los trabajadores siguieron haciendo su trabajo y llevando a cabo sus actividades sindicales.

A principios de este mes, una tercera empresa denominada PT Kamigumi asumió el contrato para esta actividad. El sindicato, con el respaldo de IndustriALL Global Union, exige que todo el equipo siga empleado y que sus contratos se transfieran al nuevo proveedor de servicios.

 

De no suceder, esto será claramente una acción antisindical, ya que el empleador aprovechará la oportunidad para hacer nuevas contrataciones sin representación sindical. Los trabajadores están haciendo piquetes en la planta para exigir que les devuelvan sus empleos, una demanda aún más urgente en el contexto de la pandemia de la COVID-19.

En una carta a PT Tanjungenim Lestari, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Independientemente de qué empresa tercerizada pague sus salarios, después de veinte años de servicio en su planta, este grupo de personas merece respeto y una estabilidad laboral que su dirección debe garantizar. Esto forma parte de las normas y los acuerdos internacionales”.

Dirigiéndose a PT Kamigumi Indonesia, el secretario general Sanches afirmó:

“Esperamos que su dirección respete el derecho de estos trabajadores a permanecer en sus puestos”.

A su vez, el secretario general Sanches expresó lo siguiente a la FSP2KI:

“Manténganse firmes, permanezcan unidos y sepan que sus compañeros y compañeras sindicalistas en muchos países los estarán apoyando hasta que obtengan la seguridad laboral que sus miembros merecen”.

La FSP2KI tiene 15.000 miembros en sindicatos de la industria de pulpa y papel en las provincias de Riau, Jambi, Sumatra del Sur, Bandar Lampung, Java Occidental y Kalimantan. Esta federación integra el Grupo de Trabajo del Sector de Pulpa y Papel de IndustriALL.

Mineros de la RDC reciben bonificación después de hacer huelga

La huelga condujo a negociaciones con la dirección de la mina que dieron como resultado el pago de una bonificación especial de USD 600 a los 6000 mineros confinados en el yacimiento minero durante la cuarentena. Hasta ahora, la empresa ha pagado USD 500 a cada uno de los trabajadores. Los mineros que recibieron la bonificación también esperan que se les pague por las horas extra trabajadas durante este período.

Durante la cuarentena se siguió trabajando en la mina, ya que la ley congolesa considera esta actividad como un servicio esencial.

La Secrétariat des Syndicats de IndustriALL (CSC) y Travailleurs Unis des Mines, Métallurgies, Energie, Chimie e Industries Connexes (TUMEC), afiliados a IndustriALL Global Union, son algunos de los sindicatos que organizan a los más de 15.000 trabajadores empleados en la mina.
 
Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“Apoyamos a los sindicatos que siguen luchando por mejores condiciones de trabajo y beneficios en TFM. Incluso en medio de la COVID-19, los mineros están defendiéndose y luchando contra los intentos de los jefes de las minas de socavar sus derechos y beneficios.

El estatus de servicio esencial no debe usarse para alentar la explotación con el pretexto de la COVID-19. Las empresas mineras deben hacer esfuerzos para proteger los beneficios de los trabajadores”.

China Molybdenum, que cotiza en la Bolsa de Shanghái, posee el 80 por ciento de las acciones de Tenke Fungurume Mining (TFM), y Gecamines, de propiedad estatal, es titular del resto. El yacimiento de TFM tiene una de las reservas de cobalto más grandes del mundo.

Los afiliados de IndustriALL están trabajando con otros sindicatos para sindicalizar a más trabajadores en la mina. Una de las estrategias de sindicalización que están utilizando es hacer campaña por la seguridad laboral y mejores condiciones de trabajo. Alrededor de 12.000 mineros de este lugar son trabajadores precarios con contratos a corto plazo y los sindicatos quieren que se les otorgue un empleo permanente.

A su vez, exigen subsidios de transporte para que los mineros puedan visitar regularmente a sus familias, que viven lejos de la mina. Los sindicatos también quieren que la empresa pague beneficios médicos a los trabajadores y sus familias.

Con los primeros casos de COVID-19 notificados en marzo, la RDC tiene más de 4000 casos registrados y 96 muertes.

Esta vez no alcanza con solidarizarse

No cabe duda de que el racismo sistémico existe y está tan profundamente integrado en nuestras sociedades que se ha vuelto fácil de ignorar, especialmente si no nos afecta directamente.

Si no alcanza con solidarizarse, ¿cómo pueden los sindicatos ser parte de la solución?

Mientras reflexionamos sobre este reclamo mundial que ha sacado nuevamente a la luz la injusticia racial, también es tiempo de que reflexionemos como sindicalistas. Necesitamos mirar hacia adentro de nuestro propio sistema y estructuras y poner una mirada crítica sobre nosotros mismos si queremos ser parte de la solución.

Esta crisis es una oportunidad que podemos elegir aprovechar o ignorar. La lucha por la justicia, la responsabilidad y la reforma no es nueva para nosotros: hemos luchado durante cientos de años y sabemos cómo hacerlo. Pero esta lucha debe comenzar desde adentro, debemos cuestionarnos y asegurarnos de que no perpetuamos la desigualdad que afecta injustamente a las minorías dentro de nuestro movimiento. 

También hemos visto la falta de consideración por las vidas de los negros y las personas racializadas a través de las muertes injustificadas y el abuso por parte de las fuerzas del orden, no solo en EE. UU. sino alrededor del mundo. 

La falta de consideración por las vidas de los negros no solo se evidencia a través de las muertes violentas por parte de policías sino a través de la injusticia económica: las políticas económicas que de diversas maneras continúan perpetuando la pobreza y la violencia en las comunidades negras y de personas racializadas.

La crisis de la COVID-19 ha puesto en cuestión el valor de los trabajadores y cómo los trabajos esenciales y peligrosos son frecuentemente los peor remunerados. Viendo esto de cerca, es evidente que estos trabajos mal remunerados son realizados de manera desproporcional por personas de color, minorías y trabajadores migrantes, que han sido los más impactados por esta pandemia. 

Tres niñas jóvenes en la marcha de Black Lives Matter en Ginebra donde se concentraron más de 10.000 manifestantes – 9 de junio de 2020

La belleza de la lucha de black lives matter es que es mucho más inclusiva de lo que podemos pensar. Las personas de color, las mujeres y los jóvenes se encuentran al frente de esta lucha y son parte de nuestras filas. Si nosotros, como sindicalistas, no nos tornamos más críticos con nosotros mismos, no seremos relevantes para ellos. 

Esta generación de jóvenes ha demostrado comprender la importancia de la unidad y lo poderosa que puede ser. Se sienten empoderados y entienden que pueden hacer que se escuchen sus voces. Conocemos la unidad y sabemos lo fuerte que nos hace, lo hemos vivido.

Somos una amenaza directa al racismo.

Como sindicatos, tenemos la responsabilidad de luchar por la justicia racial y económica con todo nuestro poder. No solo por fuera sino también por dentro de nosotros. Ahora debemos hacer el incómodo pero necesario trabajo de luchar contra el racismo sistémico, sin importar dónde esté sucediendo, porque sabemos que también apunta a dividir a los trabajadores.

Es tiempo de que el movimiento mundial de los trabajadores se una y desafíe al racismo en todo el mundo. 

Turquía: MTN Plastik despide a 26 miembros de un sindicato

Una mayoría suficiente de los empleados de la fábrica ejerció su derecho a unirse a DISK/Lastik-Is (Sindicato de Trabajadores de la Industria del Petróleo, Química y Caucho de Turquía). A su vez, el 22 de mayo, el sindicato solicitó al Ministerio de Familia, Trabajo y Servicios Sociales que certifique oficialmente que Lastik-Is tiene el derecho de comenzar a negociar colectivamente con MTN Plastik.

Sin embargo, ante la crisis de la COVID-19, el gobierno turco emitió un decreto para suspender sus servicios de certificación y negociación colectiva hasta mediados de julio. La suspensión por parte del gobierno del trabajo sindical fundamental, que incluye la sindicalización, la negociación y la huelga, es similar a la práctica llevada a cabo durante el período de golpe militar del país en la década de 1980.

En lugar de entablar un diálogo con el sindicato, la empresa socavó el esfuerzo de sindicalización, despidió a 26 trabajadores, obligó a otros a tomar licencia sin goce de sueldo, amenazó a los trabajadores restantes con terminar en esta misma situación o ser despedidos si se negaban a abandonar el sindicato, y creó una atmósfera general de intimidación.

“Esta reacción hostil de la empresa es inaceptable y nuestra lucha continuará hasta que se haga justicia”, expresó Alaaddin Sari, presidente general de Lastik-Is y vicepresidente de la central nacional DISK.

Los trabajadores de MTN Plastik se están manifestando en la planta por el derecho a afiliarse a un sindicato, que está consagrado en la ley turca, las normas laborales internacionales fundamentales y los compromisos respecto a la cadena de suministro de los clientes de MTN Plastik.

El 8 de junio, el secretario general de IndustriALL Global Union, Valter Sanches, escribió a MTN Plastik para exigir la reincorporación de los sindicalistas despedidos, el respeto por los derechos laborales y el inicio del diálogo con Lastik-Is.

“Una vez que la intimidación y la difamación contra los trabajadores sindicales no funcionaron, su dirección recurrió a ejercer presiones económicas contra los empleados. Lo primero que hizo su dirección fue hacer un mal uso de la ‘licencia temporal no remunerada’ como una forma de castigo. Por lo tanto, los miembros del sindicato se vieron obligados a tomar licencia forzada sin goce de sueldo, con las consiguientes dificultades financieras que esta situación injusta ha creado”.

IndustriALL Global Union espera una rápida acción correctiva por parte de la dirección de MTN Plastik y, si esto no sucede, el sindicato internacional llevará el caso ante las empresas multinacionales que compran a MTN Plastik.

La fábrica en la ciudad de Çerkezköy fabrica productos de plástico para la cadena de suministro de automóviles y electrodomésticos.

Sindicato de Tanzania detiene intento de recorte salarial

Más del 90 por ciento del personal de la fábrica de camisetas deportivas, ubicada en la zona de procesamiento de exportaciones de Morogoro, está compuesto por mujeres. Los salarios mensuales oscilan entre 120.000 y 180.000 chelines tanzanos (USD 52-78).

La empresa declaró que el cierre, efectivo desde el 24 de mayo hasta el 6 de septiembre, se debió a la cancelación de los pedidos para Estados Unidos con motivo de la COVID-19.

El Sindicato de Trabajadores Industriales y Comerciales de Tanzania (TUICO), afiliado a IndustriALL Global Union, cuestionó la decisión de la empresa, que se tomó sin consultar al sindicato.

El 12 de mayo, TUICO interpuso un reclamo en la Comisión de Mediación y Arbitraje (CMA) de la Región de Morogoro por no involucrar al sindicato en el asunto y violar los derechos laborales e intereses de los 819 miembros del sindicato y otros trabajadores de la fábrica.

El empleador argumentó que no consultó a TUICO porque el sindicato carece de mayoría en el lugar de trabajo.

Después de dos semanas, TUICO ganó la disputa en la CMA y la empresa acordó pagar el 70 por ciento durante el período de cierre de la fábrica.

El triunfo en la CMA condujo a que TUICO consiguiera 229 nuevos miembros en la fábrica, lo que hizo que el sindicato alcanzara una mayoría de más del 50 por ciento. Gracias a esta mayoría, se está preparando para las negociaciones de convenios colectivos que se llevarán a cabo cuando la fábrica reabra sus puertas. El sindicato también tiene la intención de afiliar a los trabajadores restantes e introducir programas sobre salud y seguridad.

Margaret Ndagile, encargada de servicios sectoriales de TUICO, expresó:

“Los trabajadores de Mazava Fabrics ahora ven al sindicato como uno que lucha por sus derechos. El sindicato continúa generando confianza entre los trabajadores, que ahora se dan cuenta del poder de la solidaridad. Continuaremos insistiendo ante nuestros miembros que la solidaridad sigue siendo una de nuestras estrategias clave”.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“El costo de la pandemia de COVID-19 no debe recaer solamente en los trabajadores. Esta es una crisis que exige negociaciones entre empleadores y sindicatos. Elogiamos a TUICO por su conciliación y mediación para proteger los derechos y salarios de los trabajadores”.

BHP incumple un convenio colectivo para modificar el sistema de turnos

Según el sindicato CFMMEU Mining and Energy, afiliado IndustriALL Global Union, los cambios son parte de una guerra de desgaste progresiva y continua que la empresa está librando contra el sindicato. En todo el mundo, los sindicatos que organizan a los trabajadores de BHP afirman que la empresa está socavando los convenios colectivos en un esfuerzo por informalizar aún más la mano de obra.

En mayo, el CFMMEU ganó una apelación ante el tribunal de empleo contra la política de tercerización de BHP.

El CFMMEU se vio obligado a iniciar una nueva demanda judicial contra los cambios unilaterales en el ciclo de listas de turnos introducido por BHP Coal en la mina Saraji, ubicada en los yacimientos de carbón Bowen Basin en el estado de Queensland. El sindicato argumenta que, al reemplazar el sistema de listas de turnos existente sin consultar, la empresa infringió el convenio colectivo de 2018.

La empresa afirma que el nuevo sistema de listas de turnos es necesario para el manejo de los riesgos relacionados con la COVID-19. A nivel mundial, BHP tiene un historial deficiente con respecto a su respuesta a la crisis sanitaria: 216 trabajadores dieron positivo en una mina en Perú y en Chile los sindicatos tuvieron que dejar de trabajar para obligar a la empresa a tomarse en serio la seguridad.

 

“Mensaje importante con respecto a la COVID-19:

No acepte

sin hablar primero con su sindicato.

Para obtener el mejor apoyo laboral frente al coronavirus, únase a su sindicato hoy”.

La mayoría de los 400 trabajadores en la mina Saraji trabajaban bajo un sistema de turnos que consistía en tres turnos diurnos, un día libre, tres turnos nocturnos y luego seis días libres. La empresa trasladó a toda la mano de obra a un sistema de siete turnos diurnos, siete días libres y luego siete turnos nocturnos. BHP impuso el nuevo sistema para los próximos seis meses.

El convenio colectivo acepta modificaciones en los turnos, pero las limita a un período máximo de cuatro semanas. La empresa tampoco buscó un acuerdo ni intentó averiguar si los empleados apoyaban el cambio.

Al final del ciclo de cuatro semanas permitido por el acuerdo, el sindicato solicitó que se terminara el cambio de turno. La empresa se negó. Debido a que el tribunal de relaciones laborales de la Comisión de Trabajo Justo se había pronunciado previamente sobre este tema, el sindicato inició acciones legales.

Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“Usar la COVID-19 para impulsar cambios impopulares es una táctica sucia a la que están recurriendo algunos empleadores en todo el mundo. BHP también intentó esto en Perú y Chile. Necesitamos ser firmes para detenerlo”.

“Un cambio de turno puede parecer un problema menor, pero existe un convenio colectivo por una razón y debe respetarse. Modificar los turnos unilateralmente es parte de un intento de BHP a nivel mundial de socavar a los sindicatos e informalizar a la fuerza laboral”.

“No lo toleraremos”.

FUP denuncia a Petrobras de ocultar datos sobre infecciones y muertes por COVID-19

Créditos de la foto: imagen de archivo de la FUP

En la queja enviada a diversas entidades públicas, la FUP destacó que los gerentes y subsidiarias de Petrobras ocultaron información sobre los contagios de los trabajadores subcontratados y omitieron al menos cuatro muertes debido al COVID-19: dos petroleros propios, un empleado de la empresa Halliburton (que trabajaba en una unidad de Petrobras en Bahía) y un trabajador de una contratista de Transpetro en Amazonas.

La FUP aseguró que ninguna de las 4 muertes fue notificada a los organismos de inspección apropiados. Del mismo modo, dijo que no se emitió ningún informe de accidente de trabajo sobre los trabajadores fallecidos, ni sobre aquellos que diariamente se contagiaron en el ambiente de trabajo.

En tanto, el documento especifica que la mayoría de los trabajadores tercerizados infectados y sospechosos de contaminación laboran en las instalaciones del Sistema Petrobras. Incluso, aseguran que en dichas unidades despidieron a empleados subcontratados, en lugar de monitorearlos.

El sindicato Sindipetro (que forma parte de la FUP) informó el 8 de junio que hubo 92 casos positivos de COVID-19 en la Refinería Presidente Getúlio Vargas (Repar). Pidieron que limpien los ambientes y vuelvan a realizar pruebas masivas, ya que muchos trabajadores contaminados interactúan con los trabajadores que no fueron testeados.

A pesar de que la FUP y sus sindicatos afiliados solicitan constantemente información sobre la pandemia en el Sistema Petrobras, explican que la administración de la compañía opta por ignorarlos o revela cifras que no son oficiales. A su vez, la FUP denuncia que la petrolera ya no efectúa negociaciones con las entidades sindicales: “La empresa aplica lo que le conviene y luego solo lo presenta a los representantes de los trabajadores.”

Detallan que la compañía procedió de este modo cuando les entregó el plan estratégico de regreso al trabajo el 8 de junio:

“Estamos siguiendo este plan, y responsabilizaremos a cada gerente por derramar sangre en nuestras fábricas y plataformas. Les alertamos a los gerentes que es de suma importancia que le revelen los números de casos de COVID-19 en la compañía a los sindicatos, de modo que efectivamente se negocie un plan de retorno que sea seguro”

dijo la FUP en un comunicado oficial.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:

“Es lamentable que la dirección ejecutiva de una empresa pública sea la promotora de prácticas anti sindicales, ignore el diálogo social y atente contra la vida tanto de los trabajadores como de la comunidad. Jugar con la desinformación en una pandemia es un acto gravísimo contra los derechos humanos.

Nos solidarizamos con los trabajadores de la FUP y esperamos que el estado brasileño actúe para que el diálogo, el respeto a las organizaciones sindicales y a la salud de los trabajadores sea restablecido”

Sindicatos piden no cooperar con el gobierno de Modi

El 5 de junio, en una declaración, las centrales sindicales de la India expresaron su descontento ante el fracaso del gobierno de Modi para garantizar el pago de salarios de una gran cantidad de trabajadores e impedir los despidos durante el confinamiento.

La indiferencia del gobierno hacia el diálogo social con los sindicatos y su incumplimiento de las medidas sugeridas por los sindicatos para proteger a los trabajadores han tenido graves consecuencias para ellos.

Los sindicatos exigen:

Se estima que alrededor de 240 millones de trabajadores han perdido su sustento. Aunque las fábricas están retomando las actividades, muchas están empleando menos trabajadores y reduciendo sus salarios.

La OIT ha advertido que alrededor de 400 millones de personas podrían verse empujadas a una pobreza más profunda. Los sindicatos exigen un mayor apoyo para el programa de empleo rural destinado a crear oportunidades de empleo para los millones de trabajadores migrantes que han regresado a sus aldeas, así como también para programas similares en áreas urbanas.

El gobierno ha utilizado la pandemia para introducir modificaciones antiobreras a la legislación laboral y anunciar medidas de políticas favorables para la comunidad empresarial, incluida la privatización de las empresas del sector público (PSE), muchas de las cuales sirven a intereses nacionales esenciales, son de utilidad pública y se crearon con enormes contribuciones de fondos públicos. El anuncio también incluyó decisiones sobre el pago de beneficios salariales de 4,8 millones de empleados del gobierno central y 6,8 millones de jubilados.

Los sindicatos señalan que el paquete de estímulo del gobierno por 265 mil millones de dólares es una broma cruel para los trabajadores. El paquete de ayuda real es insignificante y una parte importante del monto consiste en garantías de préstamos a diversos sectores.

El Dr. G Sanjeeva Reddy, presidente del Congreso Nacional de Sindicatos de India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, expresó:

“El manejo insensible del confinamiento del gobierno y sus anuncios de políticas antiobreras demuestran que no respeta los derechos de los trabajadores y que no merece su cooperación. Su inacción ha causado una miseria incalculable a millones de trabajadores.

Después de la manifestación masiva en todo el país el 22 de mayo, ahora estamos intensificando nuestras protestas con un llamado a la no cooperación el 3 de julio para asegurar que el gobierno responda a nuestras demandas”.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Nos preocupa que el gobierno de Modi se esté aprovechando de la pandemia para atacar los derechos de los trabajadores y las modificaciones antiobreras a la legislación laboral deben retirarse. El gobierno debe tomar medidas urgentes para proteger el sustento de millones de trabajadores y entablar un diálogo social genuino con los sindicatos para encontrar soluciones.

IndustriALL se solidariza con el movimiento sindical indio y tomará medidas de solidaridad internacional para apoyar sus esfuerzos”.

El movimiento de no cooperación, junto con el método gandhiano de protesta pacífica, es un hito en la lucha por la independencia de India. Este se impulsó en contra de las reformas de los gobernantes coloniales junto con el reclamo de autonomía del país en 1920.

Las centrales sindicales INTUC, AITUC, HMS, CITU, AIUTUC, TUCC, SEWA, AICCTU, LPF y UTUC y numerosas federaciones y asociaciones participarán el 3 de julio.