Sindicatos reportan aumento de casos por Covid-19 en mineras de Brasil

Brasil tiene casi un millón y medio de contagios por COVID-19 y pasó las 60.000 muertes, según datos oficiales del Consejo Nacional de Secretarios de Salud. Uno de los sectores que se ve más afectado por el brote de contagios, según reporta la central sindical CUT, es el sector minero.

Esto se debe principalmente a que el gobierno de Jair Bolsonaro lo consideró como una actividad esencial para la sociedad y “uno de los principales medios para revivir la economía del país en el nuevo escenario post-pandémico”, a partir de un decreto presidencial del 29 de abril.  

La CUT reportó que en la empresa Vale en Parauapebas murieron 61 trabajadores y más de 1600 fueron contaminados, mientras que 188 trabajadores fueron contaminados en la unidad minera de Vale en Itabira. El Tribunal Laboral Regional de la 3a Región ordenó a la minera que suspendiera todas las actividades en el complejo de Itabira a partir del 5 de junio, al constatar el brote de contagios por Covid-19.

La suspensión se mantuvo vigente hasta el 17 de junio, cuando la Subsecretaría de Inspección del Trabajo concluyó en su informe técnico que la compañía había tomado medidas adicionales suficientes para mitigar el riesgo de contaminación de los trabajadores durante sus actividades laborales.

La co-presidenta del Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union, co-coordinadora global del sector de minería de IndustriALL y presidenta de la CNQ/CUT (afiliada a IndustriALL) Lucineide Varjão dijo:

”Aunque las empresas del sector minero establecen protocolos para evitar el el hacinamiento en el lugar de trabajo, estas acciones no tienen el resultado esperado. El crecimiento de la contaminación ocurre en todas las empresas sin excepción y la propagación de la enfermedad se extiende a las comunidades urbanas e indígenas alrededor de las minas.

Los sindicatos tratan de negociar protocolos de seguridad con las empresas, pero no todas negocian con ellos: hay compañías como Kinross que optaron por llegar a un acuerdo directo con los trabajadores y sacaron al sindicato de la negociación. Muchas prefieren imponer medidas en lugar de aceptar el diálogo con las organizaciones sindicales.”

A su vez, Varjão comentó que la Federação Nacional dos Trabalhadores em Extração Mineral do Brasil (Fitem) realizó una encuesta en la que participaron 8 sindicatos que representan a trabajadores de las 12 empresas principales del sector (entre ellas, Mosaico Fertilizantes P&K y Alcoa). Los resultados arrojaron que las empresas adoptaron medidas como el teletrabajo, la reducción de horas de trabajo y salarios, anticipación de vacaciones y la retirada de trabajadores de grupos de riesgo.

Aún así, en 11 de las 12 empresas encuestadas reportaron que hubo trabajadores contaminados, el 37% de las empresas encuestadas tuvo víctimas mortales y no habían cifras oficiales porque las empresas no le ofrecen a los sindicatos acceso a la información.

Finalmente, Varjão concluyó:

“Lo que esperamos es que haya un mayor control del contagio en las empresas, que le realicen pruebas a todos los trabajadores (incluidos los trabajadores subcontratados y la población circundante).

Anhelamos que las medidas y protocolos se negocien con los sindicatos, que la pandemia se controle en las comunidades vecinas y que haya una investigación de las causas de muerte para averiguar si se deben o no a la COVID-19.”

El colapso de una mina mata a más de 160 trabajadores en Myanmar

Se cree que la mina de jade, que se encuentra en una zona remota del norte de Myanmar, colapsó después de fuertes lluvias. Los mineros fueron arrastrados por una fuerte corriente de lodo y agua mientras recolectaban piedras preciosas.

En Myanmar, la extracción de jade suele ser peligrosa debido a las condiciones inseguras de trabajo y los deslizamientos de tierra son comunes.

La inundación también destruyó alrededor de la mitad del pueblo, donde residen las familias de los mineros afectados.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“La salud y seguridad laboral es de suma importancia en la industria minera, y nuestro afiliado MWFM aboga constantemente por reformas para fortalecer las medidas de seguridad en el lugar de trabajo”.

“Deseamos extender nuestro más sentido pésame a las familias de todas las víctimas afectadas por este desastre”.

El sindicato, la Federación de Trabajadores Mineros de Myanmar (MWFM), informó que los funcionarios locales advirtieron a los mineros que no trabajen durante las fuertes lluvias.

Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“El gobierno de Myanmar debería ratificar el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas, así como facilitar la sindicación en todos los yacimientos mineros para que los trabajadores tengan una voz colectiva para mejorar la salud y la seguridad”.

Thaung Nyun, el presidente de MWFM, afirmó:

“En 2015 ocurrió un accidente similar en Hpakant. El gobierno debe investigar a fondo la causa del accidente y evitar otro desastre. Tanto los empleadores como el gobierno deben anteponer a las personas sobre las ganancias”.

Fotografía: imagen de archivo del deslizamiento de tierra ocurrido en el estado de Kachin, Myanmar, en 2015.

Senegal: discriminación salarial y corrupción en Medis Dakar

Los sindicatos afirman que las dificultades financieras que enfrenta la empresa se deben a la mala gestión y la corrupción. En un memorando enviado a la dirección de Medis Dakar, que también se envió a los ministerios de salud, industria y trabajo del gobierno, los sindicatos expresaron que se ha convertido en una situación habitual que la empresa declare pérdidas de miles de millones de francos cada año y anuncie que está cerca de la bancarrota.

Según el sindicato, que organiza a 116 de los 316 trabajadores de la empresa, la esperanza que surgió en 2017, cuando fue adquirida de Winthrop Pharma Senegal por el Grupo Medis, se desvaneció.

Los sindicatos escribieron:

“La llegada del Grupo Medis se vio como un nuevo comienzo que dio esperanza a los trabajadores.

Sin embargo, esto duró poco tiempo, ya que estos se desilusionaron rápidamente al ver que la situación financiera empeoraba. Los directores afirmaron que esto respondía a una escasez de efectivo, materias primas y artículos de empaque inadecuados y problemas técnicos inexplicados”.

No convencidos, los sindicatos llevaron a cabo sus propias investigaciones, en las que descubrieron malversaciones financieras que incluían la sobrefacturación por el mantenimiento de vehículos y el uso excesivo de combustible por parte de la dirección, el pago de bonificaciones a algunos trabajadores mientras se excluía a otros, algunas deducciones inexplicadas en los recibos de pago y diferencias salariales entre los trabajadores que realizaban las mismas tareas.

Para sacar a la empresa de las dificultades, los sindicatos recomiendan mejoras en la gestión de los recursos económicos y humanos, lo que les permitirá a los trabajadores concentrarse en sus prioridades laborales y contribuir al éxito de la empresa. Los empleados también reafirmaron su buena voluntad de trabajar con los equipos de Medis para mantener y desarrollar el lugar de trabajo y ayudar en la resolución de problemas técnicos y económicos.
 
Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“Medis Dakar debe aplicar prácticas laborales justas de conformidad con las leyes laborales de Senegal. La empresa debe ser demostrar equidad al pagar el mismo salario por un trabajo de igual valor y reunirse con los sindicatos para dar explicaciones al respecto de algunas decisiones ejecutivas que son injustas para los trabajadores. El diálogo entre Medis Dakar y los sindicatos es esencial para construir mejores relaciones laborales en la empresa”.

Trabajadores de Ecopetrol inician movilizaciones en Colombia

La USO promueve protestas pacíficas a nivel nacional para rechazar el anuncio del gobierno de vender uno de los activos más importantes de Ecopetrol (Cenit, empresa de transporte y logística de hidrocarburos), y de trasladar a más de 400 trabajadores del segmento de transporte.

Reclaman la derogatoria del decreto 811, el cual posibilita dicha venta. La normativa establece medidas relacionadas con la inversión y la enajenación de la participación accionaría del Estado, en el marco del estado de emergencia económica, social y ecológica declarado por el Decreto 637.

En estos momentos hay trabajadores de Ecopetrol/Cenit que se encuentran encadenados frente de las instalaciones en Bogota, a fin de llamar la atención de la empresa y exigir una respuesta a sus demandas. Este es el caso del dirigente de la junta directiva nacional de la USO, Fabio Diaz, quien expresó:

“Hoy completamos 8 dias de estar encadenados, durmiendo en sillas a la intemperie únicamente con mantas y sombrillas. Desarrollamos protestas junto a otros 300 trabajadores para denunciar la intencion del gobierno de vender el sector del transporte de la Ecopetrol (Cenit). De consumarse, implica prácticamente la quiebra de la empresa estatal.

También queremos evitar que Ecopetrol obligue a 455 obreros a renunciar a los contratos que tenemos suscritos con la petrolera, para firmar otro contrato con la nueva empresa. Esto implicaría perder los derechos laborales acordados entre ambas partes desde hace mas de 65 años. Hasta no resolver el conflicto, no nos vamos a desencadenar. “

Diaz explica que Ecopetrol busca eliminar el convenio colectivo establecido a fin de presentarle al comprador una empresa atractiva con bajos costos laborales. Asegura que lo que realmente desean es entablar negociaciones con la empresa para discutir el mantenimiento de los derechos adquiridos.

En tanto, el presidente nacional de la USO, Edwin Palma Egea, dijo en un mensaje viral:

“Hemos decretado una anormalidad laboral en nuestras 26 seccionales. Orientamos a nuestros trabajadores y dirigentes a movilizarse para respaldar la justa protesta de nuestros compañeros del sector del transporte de hidrocarburos, y para presentar otros reclamos. (…)

Tenemos una problemática nacional que nos lleva a movilizarnos. (…) Solamente la unidad y la movilización nos permitirá que se escuchen nuestros reclamos: salir de la normalidad laboral a la agitación en defensa de los derechos de los trabajadores y del patrimonio de todos los colombianos, como dice Ecopetrol.”

Palma Egea mencionó que parte de los otros reclamos incluyen: denunciar los recortes de personal inconsultos en los contratos comerciales, demandar salarios y prestaciones que la petrolera dejó de pagar durante las suspensiones ilegales de contratos de trabajo y rechazar las condiciones sanitarias que permitieron que se continúe propagando el virus del COVID-19 en la industria petrolera.

La organización sindical aclaró que su intención no es que las protestas se transformen en una huelga nacional. Únicamente procederían de este modo si la administración decide sancionar a quienes protestan, intervenir con fuerza pública o impedir escenarios para subsanar el conflicto. La USO enfatizó en que esta clase de temas necesitan más discusión, por lo cual se mantendrán abiertos al diálogo para resolver los intereses en tensión.

Repartidores de aplicaciones desarrollan primera huelga nacional en Brasil

Créditos de la foto: CUT Brasil

Es la primera vez que los trabajadores de aplicaciones de comida organizan una huelga nacional en Brasil. La pandemia fue el desencadenante principal, ya que condujo al confinamiento de la población y resultó en que los deliverys se volvieran aún más esenciales para posibilitar el acceso a los alimentos.

Durante toda la jornada se escucharon bocinas de motocicletas, hubo diversas marchas y se organizaron eventos públicos por las calles de las principales capitales del país. Los repartidores de aplicaciones efectuaron un homenaje a los compañeros que fallecieron por la Covid-19 y recibieron donaciones de alimentos no perecederos para quienes tuvieron reducciones de ingresos.

El director técnico del Departamento Intersindical de Estatística y Estudios Socioeconómicos de Brasil (DIEESE), Fausto Augusto Junior, dijo en entrevista con el medio Rede Brasil Atual que los consumidores también jugaron un rol protagónico. Los usuarios brindaron malas reseñas a las aplicaciones de entrega y hubo una reducción de los pedidos, con lo que mostraron su apoyo a la huelga. Además, los hashtags #BrequeDosApps y #GreveDosApps fueron tendencia en Twitter y reflejaron el respaldo a la medida de acción.

La huelga nacional también contó con el apoyo de las centrales sindicales y de la Confederación Sindical de las Américas (CSA). Si bien la convocatoria inició en Brasil, se adhirieron trabajadores y usuarios de Argentina, Australia, Chile, China Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México e Inglaterra. En Argentina por ejemplo, desarrollaron movilizaciones donde reclamaron un ingreso acorde a la canasta familiar y la declaración de insalubridad de la actividad ante la pandemia de la covid-19.

A través de la medida de acción, los trabajadores de Brasil reclamaron el acceso a equipos de protección personal para mayor seguridad frente a la COVID-19, asistencia médica, la interrupción inmediata de bloqueos y desconexiones sin justificación, una tarifa mínima de R$2 por kilómetro recorrido, un subsidio de merienda, un taller y ayuda de reparación de neumáticos, medidas de protección contra robos y accidentes, así como el pago adecuado por los kilómetros recorridos.

Los trabajadores vieron cómo su trabajo aumentó con la pandemia, al mismo tiempo que los riesgos para su salud y seguridad. El problema principal es que los repartidores dicen no ser tratados como empleados, sino como socios o pequeñas empresas. De este modo, les impiden el acceso a ciertos derechos, beneficios, garantías o a la negociación colectiva.

Denunciaron que las aplicaciones de entrega los explotan sin asumir ninguna responsabilidad, ya que no disponen de un contrato de trabajo firmado. Con esta iniciativa buscan demostrar que realmente existe una relación entre el jefe y  empleados, y exigir que las empresas no continúen enriqueciéndose a expensas de trabajadores con empleos precarios. Los repartidores advirtieron que si las plataformas no satisfacen sus demandas, harán otra huelga general el 11 de julio.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:

“Felicitamos a los trabajadores por su lucha. Como sociedad y clase trabajadora no podemos aceptar que pasen hambre quienes distribuyen la comida, mientras que aquellos que controlan el mercado se enriquecen: Hay que regular el mercado de trabajo. Todos/as juntos/as tendremos que enfrentar la explotación que supone el empleo en las plataformas.”  

Los sindicatos mineros se unen en solidaridad para enfrentar la COVID-19

El 30 de junio, los sindicatos mineros llevaron a cabo una reunión virtual con más de 130 participantes de unos 40 países.

Frente a la devastadora pandemia, los participantes rindieron homenaje a los trabajadores de salud pública en primera línea, a quienes calificaron de superhéroes. Se describió a los mineros como atrapados entre los intereses económicos nacionales derivados de la minería y su propia salud y seguridad, así como la de sus comunidades, mientras que las empresas mineras ponen a las ganancias por encima de cualquier otro aspecto, ya que esta actividad se declaró un servicio esencial en la mayoría de los países. 

Las minas en Brasil, Chile, Perú, Polonia y Sudáfrica se han convertido en epicentros de la enfermedad.

En su comentario inicial, el copresidente del sector, Steve Hunt, describió el impacto desproporcionado de la pandemia en los pobres y la clase trabajadora, así como la manera en que la solidaridad global entre los mineros y la promoción y estricta adhesión al Convenio 176 de la OIT fue fundamental para combatir los efectos de la crisis.

Lucineide Varjao Soares, copresidente del sector, subrayó cómo la falta de democracia, la violación de los derechos fundamentales y la mala gestión han convertido a la COVID-19 en una crisis sin precedentes en Brasil, con más de 60.000 muertes y más de un millón de personas infectadas en este y otros países de América Latina.

Las mujeres han sido duramente afectadas por la crisis. Además del ambiente hostil de la industria hacia ellas, existe la carga adicional de cuidar a los enfermos. En las minas que aún están operativas, la práctica del distanciamiento social ha brindado cierto alivio a las trabajadoras, a menudo sometidas al acoso sexual a través del contacto inapropiado por parte de los hombres en elevadores abarrotados.

En la reunión se acordó que la COVID-19 debería ser considerada como una enfermedad profesional, y se destacó este reconocimiento por parte de Sudáfrica y Argentina. El C176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas debería utilizarse para lidiar con el coronavirus. Los artículos 5 y 7 de este documento establecen que las regulaciones nacionales deben garantizar que el empleador cuente con un plan de salud y seguridad y “eliminar o minimizar los riesgos” en las minas.

La campaña por la ratificación del C176 de la OIT debería intensificarse en Madagascar e India.  

Los ataques contra los derechos de los trabajadores están aumentando en todo el mundo: los sindicatos confirmaron que se han perdido cientos de miles de empleos a causa de los recortes de personal. Con la mayor parte de la industria minera bajo cierre parcial o total, y algunas minas sometidas a cuidado y mantenimiento, los contratistas son los más vulnerables.

En particular, se destacó la difícil situación de los mineros ucranianos en su larga lucha por el pago de los salarios adeudados, así como la batalla librada en India en contra de la privatización de la industria del carbón. En Marruecos se redujeron los salarios, mientras que las licencias no remuneradas se han convertido en una situación habitual en la mayoría de los países. Además, las condiciones precarias de los contratos a corto plazo, los salarios bajos y las malas condiciones de trabajo se están volviendo moneda corriente.

Glen Mpufane, director de minería y DGOJP de IndustriALL, expresó que, aunque la COVID-19 ha causado alteraciones en la oferta y la demanda en la industria minera global, los trabajadores no deberían pagar los platos rotos.

“Debe desarrollarse un enfoque responsable y de mejores prácticas para enfrentar la pandemia que contenga un mínimo de disposiciones no negociables: seguridad de ingresos, respeto por los derechos fundamentales de los trabajadores y la negociación colectiva y la lucha por el más alto nivel de salud y seguridad en el trabajo, de conformidad con el C176 de la OIT”.

“Las empresas mineras deben cumplir con las normas laborales nacionales e internacionales y no utilizar la pandemia como una excusa para violar los derechos de los trabajadores”.

Para promover la minería responsable durante la COVID-19, IndustriALL está trabajando con la Iniciativa para la Minería Responsable y el Índice de Minería Responsable, así como está dialogando directamente con Anglo American, Glencore y Rio Tinto, a pesar de los desafíos existentes con respecto a estas dos últimas empresas en algunos países.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó que la solidaridad es clave y recordó a los sindicatos acerca de su papel histórico en la lucha por sus derechos.

“Para proteger y promover los derechos de nuestros miembros de la mejor manera, la solidaridad internacional es fundamental en este entorno desafiante de pandemia”.

Nigeria: un sindicato protesta por cierre patronal en la planta química de Nycil

Los manifestantes prometieron continuar reuniéndose frente a las puertas hasta que se abran y puedan reanudar el trabajo. Estos trabajadores son miembros del Sindicato Nacional de Empleados del Sector Químico, del Calzado, Caucho, Cuero y Productos No Metálicos (NUCFRLANMPE), afiliado a IndustriALL Global Union.

Aunque la empresa no ha declarado los motivos del cierre patronal, NUCFRLANMPE sospecha que quiere despedir a los trabajadores. Este exige entablar un diálogo con la empresa y afirma que esta no puede tomar decisiones unilaterales sin reunirse con el sindicato.

A su vez, sostiene que la situación ha empeorado debido a la “actitud antiobrera” del propietario de Nycil, Adetola Adebayo, quien se ha negado sistemáticamente a colaborar con el sindicato. Las relaciones laborales empeoraron en la empresa después de su compra por parte del propietario actual en 2014, y los esfuerzos de NUCFRLANMPE para dialogar con el empleador no han tenido éxito.

Se ha contactado al Ministerio de Trabajo y Empleo para que intervenga y ponga fin al cierre patronal en Nycil, que ha sido descrita por los trabajadores como “uno de los peores empleadores en Nigeria”.

Tunde Olagoke, subsecretario nacional adjunto de NUCFRLANMPE, expresó:

“Recibimos información de que Nycil quiere embarcarse en una reducción de personal. El sindicato rechaza esta situación porque la COVID-19 no es culpa de nadie. Necesitamos una estrategia colectiva para manejar la situación sin que los trabajadores pierdan sus empleos”.

Los trabajadores están en desacuerdo con que la COVID-19 se use como una excusa en Nycil, cuyas actividades no se vieron afectadas por la pandemia.
 
Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“Es inaceptable que Nycil impida el ingreso de los trabajadores. La dirección debe reunirse con el sindicato para resolver los problemas. No pueden tomar decisiones unilaterales, ya que esto viola las leyes laborales nigerianas, destruye la confianza y es injusto para los trabajadores”.

Nycil Nigeria es una empresa de fabricación de productos químicos especializada en la producción de polímeros sintéticos, polímeros acrílicos, resinas de poliéster y emulsiones de homopolímeros, entre otros productos. Estos se utilizan en la fabricación de pinturas, textiles, envases y papelería.

Trabajadores de fábrica de neumáticos de Turquía ganan el contrato de Goodyear

La negociación colectiva con múltiples empleadores ha sido una práctica habitual durante décadas en las relaciones laborales de Turquía, particularmente en los sectores donde existe un fuerte movimiento sindical. La industria de neumáticos es una de ellas y Lastik-İş negocia con todas las grandes multinacionales de este rubro.

Esta vez, Goodyear decidió abandonar el grupo de negociación entre Lastik-İş y los grandes empleadores y, al mismo tiempo, exigió peores condiciones de empleo que otras empresas. Se presentó la misma carta de exigencias a todas las empresas y Lastik-İş finalizó las negociaciones con otras, lo que conllevó buenos logros, incluida la aprobación de la membresía de base en línea con la tradición democrática del sindicato.

Con la fuerte presencia de Lastik-İş y la clara posibilidad de una eventual huelga, la multinacional estadounidense aceptó el contrato de dos años el 30 de junio, aplicable a partir del 1 de enero de 2020.

Esto ha asegurado que las condiciones de trabajo sean las mismas en todas las multinacionales del sector en Turquía.

Goodyear tiene dos fábricas en Turquía, en las localidades de Kocaeli y Adapazarı.

Lastik-İş tiene un reconocido índice de éxito por eliminar completamente el empleo temporal precario en las principales empresas de neumáticos en Turquía, y esto es lo que pretende continuar con el nuevo convenio. Este contrato trasladó a 300 empleados de Goodyear del estado de contratista de apoyo a la cobertura total del convenio colectivo. Goodyear se compromete a no utilizar ningún trabajo por contrato en el futuro.

Los beneficios sociales se mejoran significativamente con el nuevo convenio colectivo, entre un 20 y un 54 porciento, con un aumento de los salarios de un 8 porciento por encima de la inflación. Los empleados de producción plena ven aumentar sus ingresos totales en un 8,3 porciento a 12.270 liras turcas por mes, equivalentes a 1590 euros.

 

Alaaddin Sari, presidente general de Lastik-İş y vicepresidente del centro nacional DİSK, se dirigió a los trabajadores y señaló:

“Han sido fuertes en todo este proceso; nunca se rindieron. Hemos conseguido importantes avances en materia de seguros de salud familiares y retribuciones variables, y logramos obtener el mismo acuerdo marco con Goodyear que con los otros empleadores de la industria de neumáticos”.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, elogió el logro:

“Goodyear nos ha estado preocupando por su hostilidad hacia los sindicatos en Indonesia, México, Turquía y otros países. Ese contexto hace que esta victoria de mi sindicato de origen sea aún más satisfactoria”.

Los sindicatos del sector energético hacen frente a los efectos de la COVID-19

Alrededor de 130 participantes de unos 50 países asistieron a una reunión virtual del sector energético sobre la COVID-19, con el fin de dialogar acerca de los diferentes impactos, enfoques y respuestas.

En su declaración de apertura, el copresidente del sector, Frode Alfheim, del sindicato noruego Industri Energi, explicó el acuerdo alcanzado entre sindicatos, empleadores y el gobierno.

“El acuerdo preserva los empleos del presente y de las generaciones futuras, y no hubiera sido posible sin los esfuerzos de los sindicatos”.

Otro copresidente del sector, Apsorn Krissanasmit, del sindicato PTT LU de Tailandia, subrayó la importancia del diálogo social en este momento de crisis.

“Los sindicatos en Ucrania están siendo objeto de ataques a través de una serie de nuevos proyectos de ley actualmente examinados por el parlamento. Si estos se aprueban, privarán a los sindicatos de derechos y oportunidades”,

expresó Valery Matov, presidente del sindicato ucraniano Atomprofspilka y copresidente del sector nuclear.

La directora de energía de IndustriALL, Diana Junquera Curiel, enfatizó la importancia de mantenerse unidos en épocas de crisis y elogió a los sindicatos del sector por defender los derechos laborales y tomar medidas de solidaridad en beneficio de los trabajadores y sindicatos de todo el mundo.

“El plan de acción que desarrollamos en la conferencia mundial de energía hace dos años en San Petersburgo, Rusia, para apoyar a nuestros afiliados, guía nuestro trabajo. Hemos renovado los acuerdos marco globales con Lukoil, Siemens Gamesa y Eni, y estamos trabajando en el proceso de renovación con Total, Engie y Enel y en la implementación del de EDF”.

“La campaña de Shell continúa, a pesar de que la empresa es reacia a comprometerse con nosotros a nivel mundial”.

IndustriALL está trabajando con diferentes instituciones, tales como la OIT y empresas multinacionales de energía, para minimizar el impacto de la pandemia y dar respuesta a las pérdidas masivas de empleos.

La COVID-19 brindó a las empresas energéticas la oportunidad de seguir un plan antisindical con la excusa de utilizar servicios esenciales según las normas nacionales de confinamiento, o a la inversa, cuando los servicios de energía se consideran esenciales, los trabajadores sufren de la falta de protección. La negociación colectiva, la falta de instancias de consulta y la salud y la seguridad se han convertido en víctimas de los ataques de estas empresas energéticas mundiales.

Hashmeya Alsadawe, del Sindicato General de Empleados del Sector Eléctrico de Iraq, como miembro del comité ejecutivo de IndustriALL, subrayó que la pandemia golpea duramente a las mujeres y a los trabajadores subcontratados.

La industria energética en Australia emplea a una gran cantidad de trabajadores subcontratados y, según el Sindicato de Trabajadores Manufactureros de Australia (AMWU), son estos contratistas quienes reciben el impacto de COVID-19. Cuando llegó la pandemia, los empleadores abogaron por implementar cambios en las listas de turnos para incorporar períodos de cuarentena y minimizar las infecciones, pero también impulsaron modificaciones que resultaron en peores condiciones para los trabajadores.

Algunos países han logrado encontrar buenas soluciones a través del diálogo social. Tal es el caso de Jordania, donde el Sindicato General de Trabajadores de la Electricidad, junto con los empleadores, encontraron soluciones para las trabajadoras con hijos, al tener en cuenta, por ejemplo, la falta de guarderías.

En los países donde se está levantando el confinamiento, el regreso seguro al trabajo es una prioridad para los sindicatos. La empresa Engie, que ha firmado un AMG con IndustriALL, garantizará a todos sus empleados la cobertura de los costos hospitalarios relacionados con la COVID-19, así como el pago de los gastos en caso de fallecimiento. 

“Esta crisis ha ralentizado significativamente nuestro sector. Más que nunca, los sindicatos son importantes ya que los trabajadores de la industria energética se ven fuertemente afectados”,

expresó Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL.

“A pesar de estos tiempos difíciles, nuestras acciones en el sector energético no se detendrán. Nuestros empleos, salud, seguridad y medios de vida, incluidas nuestras comunidades, están en juego y, más que nunca, necesitamos solidarizarnos unos con otros”.

Enfrentar los desafíos en el sector TIC y la industria eléctrica y electrónica

Mientras que algunos segmentos del sector TIC y la industria EE, como la electrónica de consumo, la aviación y el automotriz han sido testigos de despidos masivos de trabajadores, la demanda de semiconductores y dispositivos relacionados con los centros de datos y la próxima generación de sistemas de redes de comunicación de alta velocidad, como el 5G, está creciendo constantemente.

Es probable que la pandemia acelere el desarrollo de tecnologías relacionadas con la Industria 4.0, como la robotización y la inteligencia artificial. Los trabajadores del sector TIC y la industria EE en las divisiones de telecomunicaciones, energía y salud reportan una mayor carga de trabajo de la habitual.

Sindicatos de todo el mundo informan de casos de empleadores que utilizan la COVID-19 como excusa para despedir trabajadores, suspender los convenios colectivos y cancelar aumentos salariales.

El sindicato tailandés TEAM presentó un reclamo al saber que se despidió a 12 trabajadoras subcontratadas.

Centrándose en una solución funcional en tiempos de crisis, el sindicato sueco Unionen informó sobre un acuerdo tripartito para el trabajo a corto plazo financiado por fondos de desempleo. Al tiempo que la producción se detuvo, los sindicatos también presionaron para usar ese tiempo para el desarrollo de habilidades, capacitación vocacional y aprendizaje a distancia.

Existe una gran preocupación por garantizar los derechos de salud y seguridad de los trabajadores, especialmente en las fábricas en América Latina donde la pandemia aún avanza. Los sindicatos brasileños informan que la COVID-19 ha revelado desigualdades estructurales en los diferentes países, y las mujeres enfrentan grandes dificultades. Para muchas, regresar al trabajo es difícil ya que muchas instalaciones de cuidado infantil y escuelas están cerradas. Los sindicatos están negociando con las empresas para que se aprueben determinadas disposiciones con el objetivo de que las mujeres continúen trabajando desde su casa por más tiempo. Los sindicatos también están presionando para que se adopten medidas para abordar el aumento del 25 por ciento de la violencia doméstica en Brasil.

A medida que los trabajadores regresan a sus trabajos en otras partes del mundo, es de suma importancia garantizar que este regreso sea seguro.

En Japón, se han realizado mejoras en una directiva relacionada con la COVID-19 sobre medidas de salud y seguridad para mujeres embarazadas, por iniciativa de una mujer miembro del parlamento del sindicato JEIU.

El copresidente del sector, Prihanani Boenadi, del FSPMI en Indonesia, subrayó la importancia de una nueva estrategia de sindicalización para llegar a los trabajadores que teletrabajan, situación que parece normalizarse para el futuro:

“Los sindicatos deben desarrollar nuevas herramientas y métodos de comunicación para sindicalizar a los trabajadores en la era posterior a la COVID-19”.

Dado que las baterías se vuelven cada vez más esenciales para que el mundo reduzca las emisiones de CO2, IndustriALL y sus afiliados, que representan a trabajadores en toda la cadena de suministro de baterías, están desarrollando una estrategia al respecto. Como la producción de baterías requiere algunos minerales clave, se debe prestar especial atención para garantizar condiciones de trabajo dignas y una industria sólida desde el punto de vista ambiental y social.

El comité confirmó las actividades específicas del sector para el segundo semestre de 2020 – 2021:

“Necesitamos involucrarnos en la sindicalización de los trabajadores y garantizar sus derechos”, expresó Kan Matsuzaki, director del sector TIC y la industria EE de IndustriALL.

La declaración política de IndustriALL, adoptada en mayo en el Comité Ejecutivo, servirá de guía para el trabajo del sector en los próximos años. Vemos que la cooperación y la solidaridad internacional son necesarias para superar los desafíos que se avecinan y los sindicatos deben estar presentes cuando se discutan las políticas industriales posteriores a la COVID-19”.

Takahiro Nonaka, copresidente del sector, declaró en su mensaje: 

“Estamos viviendo una era de grandes cambios. El uso de las TIC se volverá más activo y la llegada de la sociedad digital se acelerará. Sin embargo, no importa cómo enfrentemos el cambio, nuestra misión es tener una sociedad que priorice a las personas”.