Crisis de seguridad en India: accidentes industriales durante COVID-19 matan al menos 75 trabajadores

Ha habido un accidente industrial al menos cada dos días desde que el país regresó al trabajo después del confinamiento a causa de la COVID-19. Estos accidentes han dejado trabajadores mutilados y víctimas fatales, además de una mayor contaminación de los alrededores con consecuencias para la salud y el medio ambiente a largo plazo.

La fuga de gas tóxico en la planta de LG Polymers en Andhra Pradesh el 7 de mayo recordó la terrible tragedia de Bhopal. La explosión de la caldera en Yashashvi Raasayan Private Limited en Dahej, Gujarat, resultó en unos 40 heridos y 8 víctimas fatales. Las explosiones de las calderas en la central térmica de Neyveli Lignite Corporation en Tamil Nadu el 7 de mayo, y nuevamente el 1 de julio, causaron la muerte de al menos 20 trabajadores.

Los accidentes continuaron en julio en plantas químicas, minas de carbón, fábricas de acero y explosiones de calderas en centrales eléctricas. El uso generalizado de trabajadores subcontratados, la falta de inspecciones de seguridad, la acción penal insuficiente contra las violaciones de seguridad y el hecho de que no se adjudica responsabilidad a los empleadores son algunos factores importantes que contribuyen a los accidentes.

La serie de accidentes expone un patrón de fallas sistémicas: las industrias paralizadas sin tomar las medidas adecuadas, procesos con una planificación deficiente, la incapacidad de garantizar el mantenimiento y la inspección adecuados durante el cierre conduce a accidentes cuando se reinician los procesos industriales.

En una carta al Primer Ministro de India, IndustriALL destacó que este tipo de error entra dentro de la categoría de fallas en la Gestión de Seguridad de Procesos y advirtió al Gobierno de este país que aborde de inmediato este colapso sistémico en los controles de seguridad para evitar cualquier posibilidad de nuevas catástrofes en la escala del desastre de Bhopal de 1984.

En la reciente conferencia de prensa, Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, señaló:

“Estamos seriamente preocupados por la incesante sucesión de accidentes fatales evitables. No es otra cosa que un homicidio industrial y el Gobierno de India debería decretar de inmediato una alarma nacional para imponer medidas y protocolos de seguridad adecuados para prevenir accidentes”.

“Las pautas y normativas internacionales, particularmente los derechos de los trabajadores, juegan un papel central en el refuerzo de la seguridad. El Gobierno debe comprometerse con los sindicatos, escuchar sus exigencias e implementar y hacer el seguimiento de las medidas de seguridad de manera colectiva. IndustriALL está dispuesto a trabajar con todas las partes interesadas y brindar asistencia técnica para mejorar la seguridad. No podemos permitirnos otro Bhopal”.

También se dirigió a la prensa el Dr. G Sanjeeva Reddy, presidente de INTUC y de la Federación Nacional de Trabajadores del Metal de India, afiliada a IndustriALL:

“El Gobierno de India debería formar una comisión de expertos para estudiar los accidentes industriales, abordar de inmediato esta crisis de seguridad y detener posibles accidentes. El Gobierno debe involucrar a los sindicatos en el proceso de toma de decisiones tanto a nivel nacional como a nivel de fábrica para evitar accidentes en el futuro”.

SF Trade despide a trabajadoras por formar un sindicato

El año pasado, los empleados de SF Trade, que suministra productos textiles y de cuero a marcas mundiales, comenzaron una campaña para formar un sindicato. Su objetivo era lograr que se pagaran las horas extras, trabajar sin ser sometidos a una presión excesiva en materia de producción y ser respetados. Para ello, eligieron como representante al sindicato Deriteks, afiliado a IndustriALL Global Union, y comenzaron a reclutar miembros.

La dirección de la empresa no tardó en comenzar a aplicar medidas antisindicales. El 25 de octubre de 2019, despidió a Ayşe y Pınar, dos mujeres que encabezaban la campaña de sindicalización, supuestamente por su bajo rendimiento. Las llevaron a habitaciones separadas, sin sus teléfonos móviles, y se les pidió que firmaran cartas de renuncia bajo la amenaza de perder sus indemnizaciones por despido. Las trabajadoras iniciaron un piquete frente a la fábrica en la Zona de Libre Comercio del Egeo, cerca de Izmir.

La dirección continúa amenazando a los trabajadores con la pérdida de sus empleos si se unen al sindicato. En diciembre de 2019, Nurcan fue obligada a renunciar a este, al igual que Sevcan en enero de 2020. Ambas fueron despedidas.

La empresa continúa violando las normas laborales internacionales fundamentales, así como los derechos constitucionales de Turquía. A su vez, presentó nuevamente una demanda por daños y perjuicios en la que acusó a los trabajadores de socavar su competitividad debido a sus publicaciones en las redes sociales. 

SF Trade tiene un historial de acciones antisindicales. En 2015, después de una larga lucha, los trabajadores sindicalistas se defendieron y obtuvieron justicia en la empresa. Hoy en día, la empresa está volviendo a atacar al sindicato y encontrándose con la misma resistencia.

En 2015, la empresa, que en ese momento se llamaba SF Leather, despidió a 14 trabajadores por unirse a Deriteks. SF Leather intentó detener la campaña de sindicación al obligar a los sindicalistas a renunciar a Deriteks. A su vez, demandó a los trabajadores y al sindicato, acusándolos de perjudicar sus intereses comerciales.

Después de una campaña mundial y 198 días de lucha, Deriteks y SF Leather llegaron a un acuerdo. SF Leather pagó una indemnización a los trabajadores y retiró las demandas contra Deriteks.

El presidente del sindicato de Deriteks, Musa Servi, expresó:

“Está muy claro que SF Trade no solo viola los derechos de los trabajadores sino también los derechos humanos fundamentales. Conocemos estas tácticas antisindicales desde 2015. Le ganamos a SF Trade en 2015, y la solidaridad internacional ganará de nuevo. La empresa debe respetar el derecho de los trabajadores a organizarse. Continuaremos esta lucha con nuestros miembros hasta lograr su reincorporación y que la empresa entable un diálogo social con nuestro sindicato”.

Las cuatro mujeres despedidas hicieron un piquete hasta que la pandemia del coronavirus comenzó a afectar la vida cotidiana. La lucha continúa en los tribunales. En febrero, al cumplirse el día 100 del piquete, las trabajadoras expresaron: “Las mujeres no deben abandonarnos en nuestra lucha”.

La directora del sector textil y de la confección de IndustriALL, Christina Hajagos-Clausen, expresó:

“Queremos recordarle a SF Trade que es responsabilidad total de la empresa garantizar que se respeten los derechos de los trabajadores y se lleve a cabo la debida diligencia. Exhortamos a SF Trade a reincorporar a las trabajadoras despedidas sin más condiciones y a entablar relaciones laborales sostenibles con Deriteks”.

“La solidaridad de las trabajadoras cruza las fronteras. Tienen determinación, tienen el poder para ganar. Las mujeres de SF Trade no están solas en su lucha”.

A solidarity demo

 

Los sindicatos del sector químico y farmacéutico enfrentan juntos la crisis de la COVID-19

Reunidos en junio para coordinar las respuestas sindicales internacionales, 175 dirigentes sindicales del sector en 40 países evaluaron el impacto de la pandemia en los sindicatos de este rubro, intercambiaron buenas prácticas para la negociación de convenios especiales y planificaron actividades futuras.

Los copresidentes del sector químico y farmacéutico de IndustriALL, junto con el presidente del grupo de sindicatos farmacéuticos, subrayaron la importancia de la unidad y de un fuerte papel de los trabajadores en la gestión de la respuesta a la crisis.

Iris Wolf explicó el papel desempeñado por el IG BCE en la reacción ante la pandemia en Alemania. El sindicato llegó a un convenio con la asociación de empleadores BAVC para adaptar las condiciones de trabajo y empleo de 1,1 millones de personas en el sector durante el resto de 2020. El IG BCE también está llevando a cabo seminarios web de información integral para sus miembros y representantes del comité de empresa.

Sergio Luiz Leite, presidente de Fequimfar, Brasil, explicó que los ataques contra la democracia y los derechos sindicales del presidente del país, Bolsonaro, continúan a pesar de la pandemia. Los sindicatos brasileños en el sector están oponiendo resistencia a estos ataques, haciendo campañas y trabajando para renovar los convenios colectivos con un mayor enfoque en la salud y la seguridad.

Masato Shinohara, de UA ZENSEN en Japón, explicó que, aunque la industria química y farmacéutica se ha visto menos afectada que otros rubros, tales como la hostelería y el turismo, tampoco ha salido ilesa. Shinohara-san subrayó la importancia de la solidaridad de los trabajadores para proteger las condiciones y los derechos laborales en este momento.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, presentó un análisis de los efectos de las crisis mundiales en la salud, la economía y la producción, que afectan en mayor medida a determinados grupos sociales, tales como las mujeres:

“Si bien vemos que la clase multimillonaria aumenta su fortuna en un 20 porciento durante la pandemia, debemos enfocar nuestras exigencias en los gobiernos para apoyar una recuperación que valore a los trabajadores y sus comunidades. Especialmente en el hemisferio sur, donde los ingresos y la protección social son inaceptablemente bajos”.

En la reunión se evaluaron los numerosos y significativos logros de los sindicatos en el sector químico al llegar a convenios específicos para la pandemia con los empleadores, tanto a nivel de empresa como de industria. También se analizó la implementación del plan de acción del sector, adoptado hace un año en la conferencia mundial de Estambul.

Hubo excelentes intervenciones por parte de dirigentes sindicales de Austria, Bangladesh, Bélgica, Brasil, Finlandia, Alemania, Indonesia, Italia, Japón, Marruecos, Nigeria, América del Norte, Rusia, Senegal, España, Tailandia, Turquía, Reino Unido y otros países. Uno de los muchos ejemplos de sindicatos que dieron un paso adelante para cumplir con la sociedad provino de España, donde los sindicatos reaccionaron rápidamente para llegar a un convenio nacional con los empleadores para preservar los empleos y hacer que el trabajo sea más seguro.

La carrera por encontrar una vacuna en el sector farmacéutico está avanzando hacia la etapa de pruebas en humanos, con miembros de afiliados de IndustriALL a la vanguardia de ese esfuerzo. Muchos de los lugares de trabajo de los miembros han cambiado su producción a equipos de protección personal y productos químicos, tales como desinfectantes, para combatir el virus.

El director del sector de IndustriALL, Tom Grinter, expresó:

“Las discusiones enriquecedoras en esta reunión aportaron muchos ejemplos inspiradores de las campañas y negociaciones impulsadas por nuestros sindicatos para enfrentar juntos el virus. A pesar de las limitaciones, avanzaremos más unidos y listos para progresar en nuestro plan de acción”.

Camboya: trabajadoras embarazadas y dirigente sindical local recuperan sus empleos

El mes pasado, Youli International despidió a 724 trabajadores de la confección afiliados a IndustriALL a través del CUMW, incluidas once mujeres embarazadas y la dirigente sindical local Dy Phors.

Las trabajadoras de Youli y su filial Shuangli protestaron contra los despidos, y el CUMW criticó a ambas empresas por sus acciones antisindicales y violencia contra las mujeres.
El 22 de junio, IndustriALL envió una carta a Youli en la que instó a la empresa a reincorporar a todos los trabajadores junto con el pago de los salarios adeudados. Hace unos días, las empresas reintegraron silenciosamente a las trabajadoras embarazadas y la dirigente sindical local, sin informar al CUMW.

El presidente del CUMW, Pav Sina, expresó:

“Estamos decepcionados por el secretismo y la falta de negociaciones con el sindicato. Como resultado, se trasladó a Dy Phors a una sección de producción diferente y no se reintegró a una de las trabajadoras embarazadas. Aún no se ha reincorporado a los 711 trabajadores restantes, y se nos ha informado que pronto despedirán a diez limpiadores. Instamos a la empresa a que deje de intimidar a la dirigente sindical y que reincorpore a todos los trabajadores”.

El sindicato también pidió al empleador que proporcione mascarillas y alcohol en gel y que garantice la limpieza del comedor, los baños y los inodoros.

La secretaria regional de IndustriALL, Annie Adviento, expresó:

“Se debe entablar un diálogo social genuino entre el empleador y el sindicato. Exhorto a Youli y Shuangli a que organicen una reunión con el CUMW lo antes posible para abordar estos problemas”.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, felicitó al CUMW por el logro, pero destacó que IndustriALL continuará siguiendo el caso y defendiendo los derechos de los trabajadores en Camboya.

“Esta victoria demuestra la importancia de la solidaridad internacional, ya que la carta de IndustriALL ayudó a abrir las negociaciones que condujeron a la reincorporación de la dirigente sindical y las trabajadoras embarazadas. Los fabricantes de prendas de vestir son responsables del bienestar de los trabajadores, quienes generan ganancias para las empresas”.

Sindicatos reportan aumento de casos por Covid-19 en mineras de Brasil

Brasil tiene casi un millón y medio de contagios por COVID-19 y pasó las 60.000 muertes, según datos oficiales del Consejo Nacional de Secretarios de Salud. Uno de los sectores que se ve más afectado por el brote de contagios, según reporta la central sindical CUT, es el sector minero.

Esto se debe principalmente a que el gobierno de Jair Bolsonaro lo consideró como una actividad esencial para la sociedad y “uno de los principales medios para revivir la economía del país en el nuevo escenario post-pandémico”, a partir de un decreto presidencial del 29 de abril.  

La CUT reportó que en la empresa Vale en Parauapebas murieron 61 trabajadores y más de 1600 fueron contaminados, mientras que 188 trabajadores fueron contaminados en la unidad minera de Vale en Itabira. El Tribunal Laboral Regional de la 3a Región ordenó a la minera que suspendiera todas las actividades en el complejo de Itabira a partir del 5 de junio, al constatar el brote de contagios por Covid-19.

La suspensión se mantuvo vigente hasta el 17 de junio, cuando la Subsecretaría de Inspección del Trabajo concluyó en su informe técnico que la compañía había tomado medidas adicionales suficientes para mitigar el riesgo de contaminación de los trabajadores durante sus actividades laborales.

La co-presidenta del Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union, co-coordinadora global del sector de minería de IndustriALL y presidenta de la CNQ/CUT (afiliada a IndustriALL) Lucineide Varjão dijo:

”Aunque las empresas del sector minero establecen protocolos para evitar el el hacinamiento en el lugar de trabajo, estas acciones no tienen el resultado esperado. El crecimiento de la contaminación ocurre en todas las empresas sin excepción y la propagación de la enfermedad se extiende a las comunidades urbanas e indígenas alrededor de las minas.

Los sindicatos tratan de negociar protocolos de seguridad con las empresas, pero no todas negocian con ellos: hay compañías como Kinross que optaron por llegar a un acuerdo directo con los trabajadores y sacaron al sindicato de la negociación. Muchas prefieren imponer medidas en lugar de aceptar el diálogo con las organizaciones sindicales.”

A su vez, Varjão comentó que la Federação Nacional dos Trabalhadores em Extração Mineral do Brasil (Fitem) realizó una encuesta en la que participaron 8 sindicatos que representan a trabajadores de las 12 empresas principales del sector (entre ellas, Mosaico Fertilizantes P&K y Alcoa). Los resultados arrojaron que las empresas adoptaron medidas como el teletrabajo, la reducción de horas de trabajo y salarios, anticipación de vacaciones y la retirada de trabajadores de grupos de riesgo.

Aún así, en 11 de las 12 empresas encuestadas reportaron que hubo trabajadores contaminados, el 37% de las empresas encuestadas tuvo víctimas mortales y no habían cifras oficiales porque las empresas no le ofrecen a los sindicatos acceso a la información.

Finalmente, Varjão concluyó:

“Lo que esperamos es que haya un mayor control del contagio en las empresas, que le realicen pruebas a todos los trabajadores (incluidos los trabajadores subcontratados y la población circundante).

Anhelamos que las medidas y protocolos se negocien con los sindicatos, que la pandemia se controle en las comunidades vecinas y que haya una investigación de las causas de muerte para averiguar si se deben o no a la COVID-19.”

El colapso de una mina mata a más de 160 trabajadores en Myanmar

Se cree que la mina de jade, que se encuentra en una zona remota del norte de Myanmar, colapsó después de fuertes lluvias. Los mineros fueron arrastrados por una fuerte corriente de lodo y agua mientras recolectaban piedras preciosas.

En Myanmar, la extracción de jade suele ser peligrosa debido a las condiciones inseguras de trabajo y los deslizamientos de tierra son comunes.

La inundación también destruyó alrededor de la mitad del pueblo, donde residen las familias de los mineros afectados.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“La salud y seguridad laboral es de suma importancia en la industria minera, y nuestro afiliado MWFM aboga constantemente por reformas para fortalecer las medidas de seguridad en el lugar de trabajo”.

“Deseamos extender nuestro más sentido pésame a las familias de todas las víctimas afectadas por este desastre”.

El sindicato, la Federación de Trabajadores Mineros de Myanmar (MWFM), informó que los funcionarios locales advirtieron a los mineros que no trabajen durante las fuertes lluvias.

Glen Mpufane, el director de minería de IndustriALL, declaró:

“El gobierno de Myanmar debería ratificar el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas, así como facilitar la sindicación en todos los yacimientos mineros para que los trabajadores tengan una voz colectiva para mejorar la salud y la seguridad”.

Thaung Nyun, el presidente de MWFM, afirmó:

“En 2015 ocurrió un accidente similar en Hpakant. El gobierno debe investigar a fondo la causa del accidente y evitar otro desastre. Tanto los empleadores como el gobierno deben anteponer a las personas sobre las ganancias”.

Fotografía: imagen de archivo del deslizamiento de tierra ocurrido en el estado de Kachin, Myanmar, en 2015.

Senegal: discriminación salarial y corrupción en Medis Dakar

Los sindicatos afirman que las dificultades financieras que enfrenta la empresa se deben a la mala gestión y la corrupción. En un memorando enviado a la dirección de Medis Dakar, que también se envió a los ministerios de salud, industria y trabajo del gobierno, los sindicatos expresaron que se ha convertido en una situación habitual que la empresa declare pérdidas de miles de millones de francos cada año y anuncie que está cerca de la bancarrota.

Según el sindicato, que organiza a 116 de los 316 trabajadores de la empresa, la esperanza que surgió en 2017, cuando fue adquirida de Winthrop Pharma Senegal por el Grupo Medis, se desvaneció.

Los sindicatos escribieron:

“La llegada del Grupo Medis se vio como un nuevo comienzo que dio esperanza a los trabajadores.

Sin embargo, esto duró poco tiempo, ya que estos se desilusionaron rápidamente al ver que la situación financiera empeoraba. Los directores afirmaron que esto respondía a una escasez de efectivo, materias primas y artículos de empaque inadecuados y problemas técnicos inexplicados”.

No convencidos, los sindicatos llevaron a cabo sus propias investigaciones, en las que descubrieron malversaciones financieras que incluían la sobrefacturación por el mantenimiento de vehículos y el uso excesivo de combustible por parte de la dirección, el pago de bonificaciones a algunos trabajadores mientras se excluía a otros, algunas deducciones inexplicadas en los recibos de pago y diferencias salariales entre los trabajadores que realizaban las mismas tareas.

Para sacar a la empresa de las dificultades, los sindicatos recomiendan mejoras en la gestión de los recursos económicos y humanos, lo que les permitirá a los trabajadores concentrarse en sus prioridades laborales y contribuir al éxito de la empresa. Los empleados también reafirmaron su buena voluntad de trabajar con los equipos de Medis para mantener y desarrollar el lugar de trabajo y ayudar en la resolución de problemas técnicos y económicos.
 
Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“Medis Dakar debe aplicar prácticas laborales justas de conformidad con las leyes laborales de Senegal. La empresa debe ser demostrar equidad al pagar el mismo salario por un trabajo de igual valor y reunirse con los sindicatos para dar explicaciones al respecto de algunas decisiones ejecutivas que son injustas para los trabajadores. El diálogo entre Medis Dakar y los sindicatos es esencial para construir mejores relaciones laborales en la empresa”.

Trabajadores de Ecopetrol inician movilizaciones en Colombia

La USO promueve protestas pacíficas a nivel nacional para rechazar el anuncio del gobierno de vender uno de los activos más importantes de Ecopetrol (Cenit, empresa de transporte y logística de hidrocarburos), y de trasladar a más de 400 trabajadores del segmento de transporte.

Reclaman la derogatoria del decreto 811, el cual posibilita dicha venta. La normativa establece medidas relacionadas con la inversión y la enajenación de la participación accionaría del Estado, en el marco del estado de emergencia económica, social y ecológica declarado por el Decreto 637.

En estos momentos hay trabajadores de Ecopetrol/Cenit que se encuentran encadenados frente de las instalaciones en Bogota, a fin de llamar la atención de la empresa y exigir una respuesta a sus demandas. Este es el caso del dirigente de la junta directiva nacional de la USO, Fabio Diaz, quien expresó:

“Hoy completamos 8 dias de estar encadenados, durmiendo en sillas a la intemperie únicamente con mantas y sombrillas. Desarrollamos protestas junto a otros 300 trabajadores para denunciar la intencion del gobierno de vender el sector del transporte de la Ecopetrol (Cenit). De consumarse, implica prácticamente la quiebra de la empresa estatal.

También queremos evitar que Ecopetrol obligue a 455 obreros a renunciar a los contratos que tenemos suscritos con la petrolera, para firmar otro contrato con la nueva empresa. Esto implicaría perder los derechos laborales acordados entre ambas partes desde hace mas de 65 años. Hasta no resolver el conflicto, no nos vamos a desencadenar. “

Diaz explica que Ecopetrol busca eliminar el convenio colectivo establecido a fin de presentarle al comprador una empresa atractiva con bajos costos laborales. Asegura que lo que realmente desean es entablar negociaciones con la empresa para discutir el mantenimiento de los derechos adquiridos.

En tanto, el presidente nacional de la USO, Edwin Palma Egea, dijo en un mensaje viral:

“Hemos decretado una anormalidad laboral en nuestras 26 seccionales. Orientamos a nuestros trabajadores y dirigentes a movilizarse para respaldar la justa protesta de nuestros compañeros del sector del transporte de hidrocarburos, y para presentar otros reclamos. (…)

Tenemos una problemática nacional que nos lleva a movilizarnos. (…) Solamente la unidad y la movilización nos permitirá que se escuchen nuestros reclamos: salir de la normalidad laboral a la agitación en defensa de los derechos de los trabajadores y del patrimonio de todos los colombianos, como dice Ecopetrol.”

Palma Egea mencionó que parte de los otros reclamos incluyen: denunciar los recortes de personal inconsultos en los contratos comerciales, demandar salarios y prestaciones que la petrolera dejó de pagar durante las suspensiones ilegales de contratos de trabajo y rechazar las condiciones sanitarias que permitieron que se continúe propagando el virus del COVID-19 en la industria petrolera.

La organización sindical aclaró que su intención no es que las protestas se transformen en una huelga nacional. Únicamente procederían de este modo si la administración decide sancionar a quienes protestan, intervenir con fuerza pública o impedir escenarios para subsanar el conflicto. La USO enfatizó en que esta clase de temas necesitan más discusión, por lo cual se mantendrán abiertos al diálogo para resolver los intereses en tensión.

Repartidores de aplicaciones desarrollan primera huelga nacional en Brasil

Créditos de la foto: CUT Brasil

Es la primera vez que los trabajadores de aplicaciones de comida organizan una huelga nacional en Brasil. La pandemia fue el desencadenante principal, ya que condujo al confinamiento de la población y resultó en que los deliverys se volvieran aún más esenciales para posibilitar el acceso a los alimentos.

Durante toda la jornada se escucharon bocinas de motocicletas, hubo diversas marchas y se organizaron eventos públicos por las calles de las principales capitales del país. Los repartidores de aplicaciones efectuaron un homenaje a los compañeros que fallecieron por la Covid-19 y recibieron donaciones de alimentos no perecederos para quienes tuvieron reducciones de ingresos.

El director técnico del Departamento Intersindical de Estatística y Estudios Socioeconómicos de Brasil (DIEESE), Fausto Augusto Junior, dijo en entrevista con el medio Rede Brasil Atual que los consumidores también jugaron un rol protagónico. Los usuarios brindaron malas reseñas a las aplicaciones de entrega y hubo una reducción de los pedidos, con lo que mostraron su apoyo a la huelga. Además, los hashtags #BrequeDosApps y #GreveDosApps fueron tendencia en Twitter y reflejaron el respaldo a la medida de acción.

La huelga nacional también contó con el apoyo de las centrales sindicales y de la Confederación Sindical de las Américas (CSA). Si bien la convocatoria inició en Brasil, se adhirieron trabajadores y usuarios de Argentina, Australia, Chile, China Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México e Inglaterra. En Argentina por ejemplo, desarrollaron movilizaciones donde reclamaron un ingreso acorde a la canasta familiar y la declaración de insalubridad de la actividad ante la pandemia de la covid-19.

A través de la medida de acción, los trabajadores de Brasil reclamaron el acceso a equipos de protección personal para mayor seguridad frente a la COVID-19, asistencia médica, la interrupción inmediata de bloqueos y desconexiones sin justificación, una tarifa mínima de R$2 por kilómetro recorrido, un subsidio de merienda, un taller y ayuda de reparación de neumáticos, medidas de protección contra robos y accidentes, así como el pago adecuado por los kilómetros recorridos.

Los trabajadores vieron cómo su trabajo aumentó con la pandemia, al mismo tiempo que los riesgos para su salud y seguridad. El problema principal es que los repartidores dicen no ser tratados como empleados, sino como socios o pequeñas empresas. De este modo, les impiden el acceso a ciertos derechos, beneficios, garantías o a la negociación colectiva.

Denunciaron que las aplicaciones de entrega los explotan sin asumir ninguna responsabilidad, ya que no disponen de un contrato de trabajo firmado. Con esta iniciativa buscan demostrar que realmente existe una relación entre el jefe y  empleados, y exigir que las empresas no continúen enriqueciéndose a expensas de trabajadores con empleos precarios. Los repartidores advirtieron que si las plataformas no satisfacen sus demandas, harán otra huelga general el 11 de julio.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL Global Union, Marino Vani, expresó:

“Felicitamos a los trabajadores por su lucha. Como sociedad y clase trabajadora no podemos aceptar que pasen hambre quienes distribuyen la comida, mientras que aquellos que controlan el mercado se enriquecen: Hay que regular el mercado de trabajo. Todos/as juntos/as tendremos que enfrentar la explotación que supone el empleo en las plataformas.”  

Los sindicatos mineros se unen en solidaridad para enfrentar la COVID-19

El 30 de junio, los sindicatos mineros llevaron a cabo una reunión virtual con más de 130 participantes de unos 40 países.

Frente a la devastadora pandemia, los participantes rindieron homenaje a los trabajadores de salud pública en primera línea, a quienes calificaron de superhéroes. Se describió a los mineros como atrapados entre los intereses económicos nacionales derivados de la minería y su propia salud y seguridad, así como la de sus comunidades, mientras que las empresas mineras ponen a las ganancias por encima de cualquier otro aspecto, ya que esta actividad se declaró un servicio esencial en la mayoría de los países. 

Las minas en Brasil, Chile, Perú, Polonia y Sudáfrica se han convertido en epicentros de la enfermedad.

En su comentario inicial, el copresidente del sector, Steve Hunt, describió el impacto desproporcionado de la pandemia en los pobres y la clase trabajadora, así como la manera en que la solidaridad global entre los mineros y la promoción y estricta adhesión al Convenio 176 de la OIT fue fundamental para combatir los efectos de la crisis.

Lucineide Varjao Soares, copresidente del sector, subrayó cómo la falta de democracia, la violación de los derechos fundamentales y la mala gestión han convertido a la COVID-19 en una crisis sin precedentes en Brasil, con más de 60.000 muertes y más de un millón de personas infectadas en este y otros países de América Latina.

Las mujeres han sido duramente afectadas por la crisis. Además del ambiente hostil de la industria hacia ellas, existe la carga adicional de cuidar a los enfermos. En las minas que aún están operativas, la práctica del distanciamiento social ha brindado cierto alivio a las trabajadoras, a menudo sometidas al acoso sexual a través del contacto inapropiado por parte de los hombres en elevadores abarrotados.

En la reunión se acordó que la COVID-19 debería ser considerada como una enfermedad profesional, y se destacó este reconocimiento por parte de Sudáfrica y Argentina. El C176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas debería utilizarse para lidiar con el coronavirus. Los artículos 5 y 7 de este documento establecen que las regulaciones nacionales deben garantizar que el empleador cuente con un plan de salud y seguridad y “eliminar o minimizar los riesgos” en las minas.

La campaña por la ratificación del C176 de la OIT debería intensificarse en Madagascar e India.  

Los ataques contra los derechos de los trabajadores están aumentando en todo el mundo: los sindicatos confirmaron que se han perdido cientos de miles de empleos a causa de los recortes de personal. Con la mayor parte de la industria minera bajo cierre parcial o total, y algunas minas sometidas a cuidado y mantenimiento, los contratistas son los más vulnerables.

En particular, se destacó la difícil situación de los mineros ucranianos en su larga lucha por el pago de los salarios adeudados, así como la batalla librada en India en contra de la privatización de la industria del carbón. En Marruecos se redujeron los salarios, mientras que las licencias no remuneradas se han convertido en una situación habitual en la mayoría de los países. Además, las condiciones precarias de los contratos a corto plazo, los salarios bajos y las malas condiciones de trabajo se están volviendo moneda corriente.

Glen Mpufane, director de minería y DGOJP de IndustriALL, expresó que, aunque la COVID-19 ha causado alteraciones en la oferta y la demanda en la industria minera global, los trabajadores no deberían pagar los platos rotos.

“Debe desarrollarse un enfoque responsable y de mejores prácticas para enfrentar la pandemia que contenga un mínimo de disposiciones no negociables: seguridad de ingresos, respeto por los derechos fundamentales de los trabajadores y la negociación colectiva y la lucha por el más alto nivel de salud y seguridad en el trabajo, de conformidad con el C176 de la OIT”.

“Las empresas mineras deben cumplir con las normas laborales nacionales e internacionales y no utilizar la pandemia como una excusa para violar los derechos de los trabajadores”.

Para promover la minería responsable durante la COVID-19, IndustriALL está trabajando con la Iniciativa para la Minería Responsable y el Índice de Minería Responsable, así como está dialogando directamente con Anglo American, Glencore y Rio Tinto, a pesar de los desafíos existentes con respecto a estas dos últimas empresas en algunos países.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, expresó que la solidaridad es clave y recordó a los sindicatos acerca de su papel histórico en la lucha por sus derechos.

“Para proteger y promover los derechos de nuestros miembros de la mejor manera, la solidaridad internacional es fundamental en este entorno desafiante de pandemia”.