Coalición sindical tailandesa intensifica la presión para que se ratifiquen los Convenios 87 y 98 de la OIT

El 22 de octubre, los representantes de la red se reunieron en el centro de formación TEAM para evaluar los avances de la campaña hasta la fecha. Señalaron que sus esfuerzos han suscitado un interés creciente por parte del Gobierno tailandés, la delegación de la Unión Europea (UE) en Tailandia y la opinión pública.

De cara al futuro, la coalición tiene previsto intensificar su colaboración con la delegación de la UE para presionar a favor de la inclusión de la ratificación de los convenios C87 y C98 como requisito previo para la firma de un acuerdo de libre comercio entre la UE y Tailandia.

Los participantes expresaron su frustración ante las justificaciones ofrecidas por el Ministerio de Trabajo por las demoras en la ratificación, que aluden a las transiciones políticas, a preocupaciones sobre los conflictos laborales y a la sindicalización de los trabajadores migrantes. Al parecer, el ministerio está considerando ratificar primero el C98 en lugar de ambos convenios simultáneamente.

El presidente de la Confederación de Trabajadores Industriales de Tailandia (CILT), Larey Youpensuk, reiteró una demanda de larga data del movimiento: que se ratifiquen ambos convenios simultáneamente.

“Nuestra postura es clara: el Gobierno debe ratificar tanto el C87 como el C98”,

afirmó Youpensuk.

“El movimiento sindical tailandés lleva tres décadas luchando por esto, pero todas las élites gobernantes nos han ignorado. Hacemos un llamado a todos los partidos políticos para que incluyan la ratificación en sus programas electorales de cara a las elecciones generales de marzo de 2026”.

El secretario regional de IndustriALL para el Sudeste Asiático, Ramon Certeza, elogió los esfuerzos de la coalición y señaló que la evaluación estratégica de la campaña reforzará la lucha del movimiento en el futuro.

“IndustriALL seguirá movilizando la solidaridad mundial en torno a esta importante campaña”,

señaló Certeza. 

Tribunal sudafricano ordena la reincorporación de los trabajadores despedidos en ArcelorMittal

Los recortes de personal afectan a más de 3500 empleos directos y 100.000 indirectos a lo largo de la cadena de valor. AMSA atribuye estos despidos al elevado costo de la energía, las importaciones baratas y los retos logísticos en el transporte.

En enero de este año, la empresa siderúrgica anunció que realizaría recortes en sus plantas de Newcastle y Vereeniging. Sin embargo, antes de que concluyeran las consultas, AMSA procedió con estos despidos el 21 de octubre. Esto llevó al Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA), el mayoritario en la empresa, a solicitar una orden judicial urgente ante el Tribunal Laboral para proteger los intereses de los trabajadores.

La sentencia del Tribunal Laboral, dictada el 27 de octubre, falló a favor del NUMSA, afiliado a IndustriALL Global Union, y dictaminó que AMSA debe seguir un proceso justo, entablar negociaciones con el sindicato sobre los despidos e iniciar consultas justas en un plazo de 10 días. Todos los trabajadores despedidos deben ser reincorporados y remunerados por el tiempo transcurrido desde su desvinculación. Además, ArcelorMittal no podrá despedir a ningún trabajador de sus plantas de Newcastle y Vereeniging basándose en el aviso de enero según la sección 189 de la Ley de Relaciones Laborales, en el que se informó al personal de la intención de proceder a los recortes. El tribunal consideró que AMSA debía publicar un nuevo aviso.

En lo que respecta a los recortes de personal, el NUMSA afirma que quiere que se lleven a cabo “consultas genuinas en busca de un consenso” sobre el cierre de las plantas.

“Esta última victoria es un ejemplo más de la lucha sistemática que libra el NUMSA en favor de los trabajadores y sus familias, y abre el camino a la posibilidad de encontrar alternativas a los recortes”,

declaró Irvin Jim, secretario general del NUMSA.

El NUMSA argumentó que es deshonesto que AMSA reciba rescates financieros de la Corporación de Desarrollo Industrial (IDC), de propiedad estatal, y al mismo tiempo reduzca puestos de trabajo. Por su parte, en febrero, el sindicato realizó piquetes en las oficinas de la IDC en Johannesburgo para exigir medidas urgentes que pongan fin a los despidos.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“AMSA siempre debe consultar al sindicato y negociar de buena fe. Es injusto que se despida a trabajadores mientras continúan las negociaciones”.

Sudáfrica es el principal productor de acero del continente, con más del 10 % de la producción africana.

Sindicatos de España y Francia se solidarizan con los trabajadores y trabajadoras argentinos del sector nuclear

Los sindicatos argentinos señalaron los riesgos de la privatización, entre ellos la participación privada en la empresa operadora NA-SA, la presión sobre la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) y la paralización de proyectos estratégicos como CAREM (un reactor modular pequeño de diseño nacional con obras civiles muy avanzadas) y RA-10 (investigación y radioisótopos). Advirtieron que la desintegración del sistema público destruiría las sinergias y provocaría una pérdida irreversible de las competencias adquiridas a lo largo de décadas.

Los participantes también expresaron su preocupación por los bajos salarios, ya que muchos trabajadores ganan menos del salario mínimo, con categorías que no superan el equivalente a USD 400. El resultado se ve de inmediato: una fuga de cerebros de trabajadores de entre 20 y 40 años, contratadas por empresas extranjeras, y la salida apresurada de profesionales con una formación que llevó años consolidar. Esta situación no solo es injusta, sino que también socava la cultura de la seguridad y la transmisión de conocimientos entre generaciones, que ahora se marchan en busca de empleos mejor remunerados en el extranjero.

“No estamos hablando de teoría, sino de salarios que no cubren las necesidades básicas y de técnicos que se están yendo”, afirmó Rodolfo Kempf, de la CTA-CNTI de Argentina. “Si perdemos a estas personas, perdemos seguridad y futuro”.

La seguridad y la gestión de residuos fueron motivos de preocupación comunes. Las delegaciones hicieron hincapié en que sería inaceptable privatizar estas áreas o desdibujar las responsabilidades.

Yann Perrotte, del sindicato francés FO FédéChimie, expresó: “La seguridad requiere un marco público claro. En lo que respecta a la gestión de residuos y el ciclo del combustible, las normas deben ser claras y públicas.”

En la reunión también se destacó la importancia de proteger la autoridad reguladora nuclear independiente de Argentina, cuya capacidad técnica y autonomía son fundamentales en términos de seguridad.

Los aportes de España y Francia
España compartió su experiencia con el cierre previsto de centrales nucleares entre 2027 y 2035, y destacó el papel de la empresa pública de gestión de residuos en la preparación para el desmantelamiento y la importancia de aprovechar los conocimientos del personal que ha operado las centrales. Los sindicatos insisten en la necesidad de incluir cláusulas que protejan los puestos de trabajo y las competencias tanto durante la explotación como durante los cierres, y subrayan que las decisiones importantes en materia de energía no pueden tener éxito sin un acuerdo nacional estable y un diálogo social genuino.

Desde Francia, los participantes reflexionaron sobre las consecuencias de 25 años de liberalización del mercado, falta de inversión, pérdida de competencias e inseguridad laboral, antes de que el Estado recomprara el 100 % de la empresa EDF para restablecer la capacidad de inversión a largo plazo. La lección, dijeron, es clara: el sector nuclear no puede operar con una lógica a corto plazo impulsada por el mercado. Se necesitan instituciones sólidas, una financiación paciente y políticas estables.

Carlos Pérez, de la UGT FICA de España, declaró: “Sin diálogo social y planificación de competencias, no hay nada que funcione. Tanto en la explotación como en el desmantelamiento, el empleo decente y los conocimientos son fundamentales para garantizar la seguridad”.

Por qué esta situación nos afecta a todos
Los sindicatos defienden la seguridad, el trabajo decente y la capacidad industrial. A medida que la demanda de electricidad sigue aumentando, impulsada por los centros de datos y la rápida digitalización, todos los países necesitarán una planificación pública eficaz, una regulación independiente y trabajadores calificados cuyos derechos estén garantizados.

La directora del sector energético de IndustriALL, Diana Junquera, expresó:

“La solidaridad sindical no es un gesto: es nuestra estrategia para garantizar la seguridad. Si un país desmantela su ecosistema nuclear, pierde capacidades que tardará décadas en recuperar. No hay soluciones fáciles. Pero hay un camino claro: trabajo decente, transparencia y solidaridad con el movimiento internacional. En esto, IndustriALL y sus afiliados están y seguirán estando con Argentina”.

El futuro del trabajo necesita sindicatos fuertes y colaboración global

Participaron del encuentro sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union en Uruguay —Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), Unión de Obreros Curtidores (UOC) y Federación de Obreros Papeleros, Celulosa, Cartoneros del Uruguay (FOPCCU)—, junto a dirigentes de la Confederación de Sindicatos Industriales de Uruguay (CSI) del PIT-CNT e IG Metall Alemania. El objetivo fue analizar estrategias colectivas e impulsar la cooperación internacional frente a los desafíos de las transformaciones tecnológicas, productivas y geopolíticas en Europa y Latinoamérica.

La jornada se desarrolló en la oficina regional de IndustriALL en Montevideo, con exposiciones de Angélica Jiménez Romo, delegada de IG Metall; María Losada, de la Asociación Alemana de Cooperación (GIZ); y el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani.

Jiménez explicó cómo el modelo sindical alemán se apoya en una estructura sólida con pocos sindicatos, pero con muchos afiliados y subsectores, lo que les hace más fuertes. Sobre la transformación laboral, enfatizó que la reducción de la jornada laboral solo se compensa con tecnología, no con pérdida de derechos.

En relación con el futuro del empleo y la industria 4.0, sostuvo que las máquinas deben trabajar a favor de las personas y la riqueza tiene que ser mejor distribuida, llamando a repensar el modelo productivo y sindical frente a la digitalización.

Por su parte, Danilo Dárdano, presidente de la CSI, presentó un informe sobre la situación de los sindicatos uruguayos y el difícil panorama industrial, marcado por cierres de fábricas y baja en la producción. También mencionó las propuestas que la CSI impulsa junto al gobierno para recuperar el sector. Representantes sindicales también remarcaron la necesidad de apostar por la diversificación productiva.

Previamente a la jornada de intercambio, la delegación alemana e IndustriALL se reunieron con trabajadores de una fundición de la UNTMRA, en el Polo Tecnológico Industrial del Cerro (barrio de raíces obreras y con dificultades sociales) donde trabajadores que habían perdido sus empleos —50% mujeres y 50% hombres— reciclan material obsoleto de luminarias y lo reconvierten en lingotes de aluminio para posteriormente fabricar diferentes piezas o componentes.

Jiménez Romo destacó que el intercambio fue muy provechoso:

“El mundo está cambiando tanto que es importante recibir información de primera mano, para tener una perspectiva real de cómo avanzar en favor del interés de la clase trabajadora. Considero que las dos regiones tienen lazos culturales muy importantes y hay que aprovecharlos para buscar estrategias comunes”.

Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, concluyó que:

“Logramos construir una mayor identidad entre nuestros afiliados en Uruguay, en cooperación con trabajadores de la industria metalúrgica alemana. Salimos más fortalecidos y con más capacidades para enfrentar como sindicatos los desafíos actuales y futuros del mundo laboral”.

Los sindicatos refuerzan la colaboración entre Dow, DuPont y los principales fabricantes de productos químicos

Del 13 al 15 de octubre, en la sede del sindicato United Steelworkers (USW) en Pittsburgh, EE. UU., los dirigentes sindicales que representan a los trabajadores de Dow, DuPont, Corteva, Roquette, Trinseo y Qnity intercambiaron experiencias y estrategias para defender los derechos laborales y dar forma al futuro de la industria química. Entre los participantes se encontraban sindicatos afiliados de Estados Unidos, Alemania, Brasil, Reino Unido, Turquía, Argentina, Bélgica, España e Indonesia.

Los debates se centraron en cómo pueden responder los sindicatos a las presiones de la incertidumbre económica, los cambios en las políticas comerciales y la rápida integración de las herramientas digitales y las tecnologías de IA. Los participantes identificaron la necesidad de una mayor coordinación internacional para garantizar que los trabajadores y trabajadoras del sector químico estén preparados, capacitados y protegidos a medida que la industria se transforma.

Los delegados compartieron experiencias de sus lugares de trabajo, compararon los resultados de las negociaciones colectivas, los datos financieros de las empresas y las prácticas de seguridad, y debatieron estrategias para reforzar la capacitación, atraer y retener a personas calificadas y garantizar que las nuevas tecnologías estén al servicio de los trabajadores, en lugar de reemplazarlos.

La reunión se celebró en un contexto de reestructuración en Dow, especialmente en Europa, que está afectando a los puestos de trabajo en varios países y añadiendo urgencia a la necesidad de una acción sindical coordinada y medidas para una transición justa.

Kent Holsing, presidente del Consejo Laboral Norteamericano de Dow DuPont y del local 12075 del USW, declaró:

“La industria química es de vital importancia, y sus trabajadores y trabajadoras son una parte fundamental de ella. Tenemos que recordar a estas empresas que no pueden olvidarse de las personas que trabajan para que sean rentables, y debemos proteger no solo a nuestros afiliados, sino también a los empleados y empleadas no sindicalizados que no tienen esa voz”.

En la reunión también se abordó la incertidumbre económica del sector, las fluctuaciones arancelarias y la necesidad de estabilidad en las cadenas de suministro mundiales. Los participantes hicieron hincapié en que las empresas no deben utilizar estas presiones como pretexto para recortar puestos de trabajo o socavar los derechos sindicales.

El director del sector químico de IndustriALL, Tom Grinter, expresó:

“Los trabajadores y trabajadoras del sector químico se enfrentan a una convergencia de presiones: niveles de personal insuficientes, escasez de mano de obra calificada, reestructuraciones y, ahora, la rápida implementación de la IA y los sistemas digitales. Estos no son retos aislados, son globales. A través de colaboraciones como esta, los sindicatos están adquiriendo el poder y los conocimientos necesarios para negociar transiciones justas. La nueva política de IndustriALL sobre IA establece una línea clara: la tecnología debe diseñarse e implementarse con los trabajadores y trabajadoras, no en su contra”.

Los participantes también debatieron planes para formalizar la cooperación internacional entre los sindicatos de Dow a través de un posible Consejo Mundial de Dow, con el objetivo de profundizar el intercambio de información y la coordinación de la negociación colectiva.

La iniciativa refleja un compromiso compartido para construir una solidaridad internacional en un sector en el que las empresas internacionales toman decisiones globales que afectan a los trabajadores y trabajadoras locales. Al fortalecer la coordinación transfronteriza, los sindicatos se aseguran de que la voz de las personas trabajadoras se tenga en cuenta en las salas de juntas, las cadenas de suministro y las transiciones tecnológicas.

Bangladesh ratifica los convenios fundamentales de la OIT sobre seguridad e igualdad de género tras una larga campaña sindical

Más de una década después de la tragedia del Rana Plaza en 2013, los sindicatos de Bangladesh y el Consejo de IndustriALL en este país han seguido presionando para que se lleven a cabo reformas integrales que garanticen la seguridad en los lugares de trabajo y responsabilicen a los empleadores y las marcas. IndustriALL y sus afiliados de Bangladesh han trabajado para fortalecer el sistema de inspección laboral del país, actualizar la legislación en materia de salud y seguridad en el trabajo y promover la ratificación de los Convenios 155, 187 y 190 de la OIT.

“Este logro pertenece a los trabajadores y trabajadoras que han exigido seguridad y dignidad durante años. Ahora, el reto es garantizar que estos convenios se apliquen para que todas las mujeres y todos los trabajadores puedan trabajar sin miedo”,

expresó Nazma Akhter, presidenta de la Federación Sommilito Garments Sramik (SGSF) y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL.

Tras la creación del Acuerdo sobre Seguridad en la Construcción de Edificios y de Instalaciones de Sistemas contra Incendios de 2013, IndustriALL, UNI Global Union y marcas internacionales establecieron el Acuerdo de Bangladesh ese mismo año y, en 2020, el Consejo de Sostenibilidad de la Confección (RSC, por sus siglas en inglés). El RSC ha continuado la labor del Acuerdo, con el fin de garantizar que la seguridad en las fábricas siga siendo una obligación jurídicamente vinculante y que los trabajadores y trabajadoras puedan informar de sus preocupaciones en materia de seguridad a través de un mecanismo de denuncia independiente.

Violencia y acoso basados en género: fomentar el respeto y la igualdad

Dado que las mujeres constituyen la mayoría de la mano de obra del sector textil, sus sindicatos luchan por lograr que los lugares de trabajo estén libres de abusos y discriminación. Junto con sus afiliados, IndustriALL ha promovido la creación de comités contra el acoso, procedimientos de reclamación sensibles al género y capacitación para trabajadores y supervisores. Los acuerdos marco globales con grandes marcas como H&M e Inditex han reforzado estos compromisos y han fortalecido la rendición de cuentas en todas las fábricas proveedoras.

“La ratificación debe ir seguida de medidas concretas. Seguiremos monitoreando los avances y asegurándonos de que estas normas internacionales aporten mejoras reales a la vida de los trabajadores y trabajadoras”,

declaró Babul Akhter, secretario general del Consejo de IndustriALL en Bangladesh.

Durante una visita a Bangladesh en mayo de 2025, representantes de IndustriALL se reunieron con afiliados y altos funcionarios del Gobierno, entre ellos el asesor de Trabajo y Empleo y el enviado especial del asesor jefe para Asuntos Internacionales. La delegación pidió una implementación eficaz de las reformas laborales, la mejora de las normas de salud y seguridad en el trabajo y salarios dignos para todos los trabajadores y trabajadoras.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, declaró:

“Estas ratificaciones son el resultado de la campaña persistente de los sindicatos y la solidaridad de los trabajadores y trabajadoras de Bangladesh y de todo el mundo. Los compromisos vinculantes, los sindicatos fuertes y el diálogo social son los que impulsan un cambio real”.

Fotografía: Celebraciones del Primero de Mayo, Daca, Bangladesh, 2025

IndustriALL exige que se rindan cuentas por el ataque a la sede de la PGFTU

Las fuerzas de ocupación israelíes irrumpieron y destrozaron la sede de la PGFTU en Nablus, arrasando oficinas, rompiendo puertas y destruyendo equipos electrónicos en departamentos clave, como la Secretaría General y el departamento de Asuntos Jurídicos y Servicios. Según los informes, el edificio se convirtió en un centro de interrogatorios militar.

El ataque supone una violación del Convenio 98 de la OIT, que garantiza el derecho a la sindicalización y a la negociación colectiva, derechos que Israel, como signatario, está obligado a respetar. Representa un intento deliberado de paralizar la labor sindical e intimidar a sus afiliados, así como una grave violación de las normas internacionales del trabajo y los derechos humanos.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL Global Union, expresó:

“IndustriALL Global Union se solidariza plenamente con la PGFTU y con todos los trabajadores y trabajadoras palestinos ante esta agresión grave y sin precedentes contra los derechos sindicales y humanos. Exigimos el cese inmediato de todos los ataques contra los sindicatos y los trabajadores y trabajadoras palestinos, así como que se responsabilice plenamente a los culpables.

La comunidad internacional debe intensificar la presión sobre Israel para que cumpla con el derecho internacional y respete los derechos humanos y sindicales. Ante la brutal represión y ocupación, nos mantenemos firmes junto a la PGFTU y los trabajadores y trabajadoras palestinos a los que representa”.

Fotografía: PGFTU

Un incendio en una fábrica de c de Bangladesh deja 16 personas fallecidas

El 14 de octubre, un incendio mortal arrasó una fábrica textil y un depósito de productos químicos en la zona de Mirpur, en Daca, lo que causó la muerte de dieciséis personas y dejó a varias más heridas. Los equipos de rescate tardaron casi 27 horas en extinguir el fuego. Según informan los medios de comunicación, las víctimas no pudieron escapar de los humos tóxicos porque la puerta de la azotea estaba cerrada con llave, lo que pone de manifiesto fallas graves en las medidas de seguridad contra incendios.

Desde la tragedia del Rana Plaza en 2013, se han implementado varias medidas, bajo el liderazgo de organizaciones sindicales nacionales e internacionales, para mejorar las normas de seguridad de los edificios en la industria de la confección en Bangladesh. Esto incluyó la creación del Acuerdo sobre Seguridad en la Construcción de Edificios y de Instalaciones de Sistemas contra Incendios en Bangladesh de 2013, cuyo objetivo es implementar inspecciones de salud y seguridad y supervisar las medidas correctivas, impartir capacitación en materia de seguridad y gestionar las quejas relacionadas con la seguridad. 

Según el Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección, los establecimientos afectados no están cubiertos por el programa de inspecciones y medidas correctivas implementado por el Consejo de Sostenibilidad de la Confección (RMG Sustainability Council, RSC) en Bangladesh. El RSC, que es un organismo nacional tripartito que lleva a cabo los programas de seguridad en el lugar de trabajo del Acuerdo en Bangladesh y que está siguiendo de cerca la situación, también confirmó que la fábrica involucrada en este incidente no está bajo la supervisión del programa de seguridad del RSC.

Al expresar sus condolencias a las víctimas y sus familias, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, afirmó:

“El incendio ocurrido en Mirpur es un claro recordatorio de cómo la seguridad de los trabajadores y trabajadoras sigue estando en peligro en las fábricas de ropa de Bangladesh que quedan fuera de los mecanismos de regulación, supervisión o inspección. Esto pone de relieve la importancia de los instrumentos jurídicamente vinculantes, como el Acuerdo y el RSC, para garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores y trabajadoras en la industria textil y de la confección. Necesitamos que más marcas de ropa se adhieran a estos acuerdos para reforzar las normas de seguridad y comprometerse a proteger a todos los trabajadores y trabajadoras”.

El segundo incendio se produjo el 16 de octubre en una fábrica textil llamada Adams Caps and Textile Limited, situada en la zona franca industrial de Chattogram. Según los medios de comunicación, hasta el momento no se han registrado víctimas. Las alarmas contra incendios se activaron cuando se inició el fuego, lo que permitió al personal abandonar el edificio de forma segura.


 

Minería y derechos laborales: sindicatos de América Latina se organizan ante nuevos desafíos

El encuentro regional del sector, realizado virtualmente el pasado 7 de octubre, reunió a 31 representantes sindicales de 8 organizaciones afiliadas en siete países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, México y Surinam.

En la oportunidad, el director global de minería de IndustriALL, Glen Mpufane, expuso el contexto internacional marcado por la competencia por los minerales críticos, necesarios para tecnologías limpias.

“Las regiones del mundo ricas en estos minerales, como América Latina, se han convertido en el nuevo frente de una feroz competencia global por el acceso a estos recursos. En ese marco, la ONU propuso principios para una extracción sostenible, y Colombia presentó ante la COP 30 una resolución para un tratado vinculante en toda la cadena de valor de estos minerales. Son avances importantes, pero sin la presión de los sindicatos, es poco probable que se conviertan en realidad. La conferencia sobre minería que se realizará en el próximo congreso de IndustriALL en Australia, busca precisamente trazar una hoja de ruta hacia una cadena de suministro más justa, transparente y equitativa”.

Laura Carter, secretaria regional adjunta de IndustriALL para América Latina y el Caribe, habló sobre el cambio de paradigma para trabajadores y comunidades en la región:

 “Hay dos caras: por un lado, el carbón, una industria en declive que enfrenta desafíos vinculados a la transición energética y a la necesidad de una reconversión justa; y por otro, los minerales críticos, recursos estratégicos para el futuro, esenciales para la producción de tecnologías limpias y la descarbonización de la economía, pero que también conllevan nuevos riesgos y desigualdades”.

Desde Colombia, Igor Díaz, dirigente de Sintracarbón, se refirió al impacto de la transición energética sobre el empleo. “El carbón se va a acabar, por eso hay que estar organizados”, afirmó, denunciando la falta de diálogo de las empresas sobre una transición justa. Carter destacó en este contexto la importancia de usar la Guía Sindical de Buenas Prácticas para una Transición Justa, disponible aquí.

En relación con el litio, Lucas Cifuentes presentó una investigación realizada junto a sindicatos de Argentina y Chile, enfocada en el mercado regional y marcos regulatorios. Miguel Soto, de Industrial Chile Constramet, comentó los avances del seminario sobre litio en Antofagasta, destacando la necesidad de una acción sindical unificada ante los desafíos laborales.

La situación de las mujeres en minería también fue central. Hidanora Pérez, de Sintracarbón, y Yaresly Maqui, de Industrial Chile Constramet, compartieron los resultados de un reciente seminario regional tripartito de la OIT, denunciando desigualdad salarial, violencia de género y falta de seguridad con perspectiva de género.

Para cerrar, Marino Vani, secretario regional de IndustriALL, propuso una reunión presencial en 2026 y concluyó:

“Necesitamos comprender qué implica esto en términos de industrialización, cuáles son las estrategias del capital, cuál debe ser el papel del Estado y cuál debe ser nuestra agenda sindical respecto al uso de estos recursos. Debemos fortalecer nuestra visión regional para luego aplicarla a nivel nacional”.

Foto de: Héctor Brasil para Unsplash

Superar la paradoja congoleña en la cadena de suministro de baterías

La paradoja congoleña ha dado lugar a una de las cifras de PBI per cápita más bajas del mundo, a pesar de las exportaciones de minerales por valor de miles de millones de dólares anuales. Al mismo tiempo, más del 70 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y hay millones de personas desplazadas por la violencia en las provincias orientales, ricas en recursos.
 
El 9 de octubre, en Kolwezi, más de 120 participantes de sindicatos afiliados a IndustriALL, cooperativas de minería artesanal en pequeña escala, organizaciones no gubernamentales y grupos comunitarios se reunieron en una conferencia para planear una ofensiva conjunta contra las violaciones de los derechos humanos y laborales en la cadena de suministro de materias primas críticas de la RDC.
 
La RDC es un tesoro en cuanto a elementos esenciales para la fabricación de baterías, como el cobre, el cobalto, el tantalio, el litio y otros, todos ellos utilizados en los vehículos eléctricos. Estos recursos son extraídos por empresas multinacionales como Kamoto Copper Company y la mina Mutanda, de Glencore, y Tenke Fungurume Mining, de China Molybdenum, junto con mineros artesanales que producen el 30 % del cobalto del país.
 
En la conferencia se instó a crear un foro para debatir sobre estos minerales, intensificar la sindicalización, formalizar la minería artesanal, mantener conversaciones con las multinacionales y entablar un diálogo tripartito con el Gobierno para armonizar los intereses en toda la cadena de suministro de baterías.
 
Una investigación de IndustriALL, titulada Exploring the DRC cobalt value chain: challenges, opportunities and stakeholder engagement (“Estudio de la cadena de valor del cobalto en la RDC: retos, oportunidades y participación de las partes interesadas”), presentado por Theodore Kamwimbi, del Centro para la Regulación Transformativa del Trabajo de la Universidad del Cabo Occidental, fue objeto de especial atención. En dicho estudio se analizaron las operaciones mineras y los derechos laborales en Kamoto, Metalkor RTR, la fundición de cobre de Lualaba y Sicomines. Reveló que varios subcontratistas de Kamoto infringieron las leyes laborales, lo que provocó huelgas; que hubo casos de sobornos a inspectores en la fundición; que los sindicatos de Sicomines han abandonado la negociación colectiva debido a diversas dificultades y que Metalkor ha llevado a cabo despidos injustos. Si bien se observa una disminución del trabajo infantil, también se lamenta la escasa aplicación de las leyes laborales.

Antoine Kasongo, director nacional de Fair Cobalt Alliance, expresó:

“Es necesario tomar más medidas para combatir las violaciones de los derechos humanos y el incumplimiento de las normas nacionales e internacionales en beneficio de la comunidad minera artesanal”.  

Pidió campañas de sensibilización y capacitación sobre salud, seguridad, erradicación del trabajo infantil e industrialización local.
 
Davidzo Muchawaya, responsable del sector laboral de la Iniciativa para el Aseguramiento de la Minería Responsable (IRMA), explicó los detalles de la norma IRMA y la auditoría que se está llevando a cabo en Tenke Fungurume, la primera realizada por la IRMA a una multinacional china.

“Hoy en día, las cadenas de suministro abarcan todo el mundo”, reflexionó Constantin Grund, director nacional de la FES para la República Democrática del Congo, “pero para los trabajadores manuales que se encuentran al principio de la cadena de suministro, nada cambia realmente, a pesar de que sin ellos no se podrían fabricar líneas de productos enteras. Necesitamos justicia para todos los que participan en la fabricación de un producto, especialmente para los trabajadores y trabajadoras manuales, que derraman sudor y lágrimas”.

Glen Mpufane, director del sector de minería y diamantes de IndustriALL, coincidió:

“Los actores clave deben formar alianzas en torno a la cadena de suministro de materias primas críticas para salvaguardar los derechos laborales, exigir responsabilidades a las multinacionales y garantizar reparaciones para las comunidades y los trabajadores cuando se produzcan abusos”.