El árbitro dictamina que Shell debe aceptar la negociación colectiva en instalación australiana en alta mar

Según la legislación laboral australiana, si la mayoría de los empleados quieren estar representados por un sindicato en la negociación colectiva y el sindicato puede satisfacer las condiciones del tribunal laboral nacional en este sentido, la empresa debe negociar de buena fe con el sindicato. Shell se había resistido anteriormente a negociar con AWU, argumentando que no creía que la mayoría de los empleados estuvieran a favor de un proceso de negociación formal.

AWU se dirigió al árbitro industrial nacional australiano, la Comisión de Trabajo Justo, para solicitar la oportunidad de demostrar que los empleados querían estar representados. El sindicato recolectó peticiones firmadas de los empleados que declaraban su disposición a comenzar a negociar un convenio colectivo.

En respuesta a la reticencia de Shell a confiar en las peticiones recolectadas por AWU, la Comisión de Trabajo Justo autorizó a Shell para que condujera una votación formal y anónima de su fuerza laboral en Prelude, la mayor plataforma flotante de gas natural licuado (FLNG) del mundo, y la instalación en alta mar más grande que se ha construido. Más del 90 por ciento de los empleados participó en la votación y aproximadamente el 80 por ciento votó a favor de la negociación. Después de que se anunció el resultado, Shell aceptó iniciar la negociación antes del 16 de diciembre.

Una vez que comience la negociación, los sindicatos negociarán un acuerdo empresarial: un convenio colectivo que determinará las condiciones de empleo para 219 trabajadores, que cubre a la mayor parte de los empleados de Shell que trabajan en Prelude. Una vez completado el proceso de negociación, el proyecto del acuerdo se someterá a votación de los trabajadores y si obtiene los votos necesarios la Comisión de Trabajo Justo lo aprobará y se convertirá en un instrumento laboral legalmente vinculante.

Las negociaciones llegan después de meses de huelgas realizadas por trabajadores subcontratados a bordo de Prelude, incluidos trabajadores de catering y de mantenimiento preocupados por las condiciones de trabajo, tales como inquietudes en materia de seguridad laboral y arreglos de la lista de turnos que podrían implicar que los trabajadores pasaran más tiempo en el trabajo por el mismo salario.

Diana Junquera Curiel, directora del sector de energía de IndustriALL, expresó:

“Los trabajadores tienen el derecho de ser representados por un sindicato y es lamentable que AWU tuviera que recurrir al arbitraje para presionar a Shell. La votación demuestra que los trabajadores están en su gran mayoría a favor de la representación por parte del sindicato en las negociaciones colectivas”.

“Confiamos en que Shell negociará de buena fe y en que el acuerdo empresarial resultante marca el comienzo de mejores relaciones laborales en la empresa. Estaremos vigilando la situación de cerca”.

Entendiendo la violencia doméstica

La violencia doméstica incluye todos los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que ocurren dentro de la familia o unidad doméstica o entre cónyuges o parejas anteriores o actuales. La violencia doméstica es un patrón de comportamiento utilizado por una persona para controlar o dominar a otra con quien tiene o ha tenido una relación íntima o de tipo familiar.

1. ¿Qué es la violencia doméstica?

La violencia doméstica incluye todos los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que ocurren dentro de la familia o unidad doméstica o entre cónyuges o parejas anteriores o actuales. La violencia doméstica es un patrón de comportamiento utilizado por una persona para controlar o dominar a otra con quien tiene o ha tenido una relación íntima o de tipo familiar.

El abuso psicológico puede adoptar diferentes formas, tales como el acecho, el acoso o el control coercitivo. A través del control coercitivo, el comportamiento de los autores pretende subordinar a las víctimas/sobrevivientes y/o volverlas dependientes mediante amenazas, humillaciones, intimidación u otros abusos que se utilizan para dañar, castigar, asustar y aislar a la persona de cualquier apoyo posible.

Por medio de la violencia económica, el abusador pretende evitar que la persona acceda a oportunidades laborales y recursos económicos.
La experiencia de violencia doméstica puede conducir a problemas de salud física, mental y emocional a largo plazo. En los casos más extremos, la violencia contra la mujer puede ser fatal. Se trata una de las formas más extremas de opresión que puede experimentar una mujer.

Fuentes: Convenio de Estambul; Violencia y abuso doméstico: una guía para negociadores, de Unite the Union; Informe de la OIT, ,2018.

2. ¿Cuál es la diferencia entre la violencia doméstica, la violencia familiar y la violencia infligida por la pareja?

La violencia infligida por la pareja hace referencia al “daño físico, sexual o psicológico causado por una pareja o cónyuge actual o anterior”. La violencia doméstica hace referencia a “la violencia en la pareja, pero puede abarcar también el maltrato infligido a niños y ancianos o el maltrato infligido por cualquier integrante de la familia”. La violencia familiar hace referencia al “maltrato infantil, la violencia entre hermanos, la violencia infligida por la pareja y el abuso de ancianos”.

Fuente: Informe de la OIT sobre la violencia doméstica y su impacto en el mundo del trabajo, 2020.

3. ¿Víctima o sobreviviente de violencia doméstica?

¿Cómo describimos a las personas que buscan ayuda durante una relación violenta o después de haber salido de ella?

Según el contexto, se emplean los términos “víctima” y “sobreviviente”. La palabra “víctima” es utilizada por miembros de las fuerzas del orden y en el contexto de procedimientos judiciales. Sin embargo, las personas pueden preferir el término “sobreviviente”, que hace énfasis en una respuesta activa, ingeniosa y creativa al abuso, a diferencia de “víctima”, que puede implicar una aceptación pasiva.

Al final, es fundamental seguirle la corriente a la persona que busca apoyo, ya que el proceso de víctima a sobreviviente es único para cada individuo. Por este motivo, muchos han comenzado a usar el término víctima/sobreviviente.

Fuente: Manual para sobrevivientes, Women’s Aid; El lenguaje que usamos, Women against abuse.

4. ¿Quiénes son las principales víctimas/sobrevivientes de violencia doméstica?

Cualquiera puede ser víctima/sobreviviente o autor de violencia doméstica. Las personas sufren este tipo de abuso independientemente de su género, etnia, clase social, edad, raza, religión, discapacidad, orientación sexual o identidad de género.

Sin embargo, existen pruebas claras de que la mayoría de quienes sufren violencia doméstica, entendida como la violencia infligida por la pareja, son mujeres, así como de que la mayoría de sus autores son hombres.

A nivel mundial, el 35 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual en la pareja o violencia sexual por parte de una persona que no es su pareja. La violencia infligida por la pareja representa la mayoría de las experiencias de violencia de las mujeres. Cada día, 137 mujeres son asesinadas por un miembro de su familia.

La violencia doméstica es una manifestación de la violencia de género.

La violencia de género y la violencia contra la mujer son dos términos que a menudo se usan indistintamente, ya que la mayor parte de la violencia contra la mujer es infligida (por hombres) por razones de género, y la violencia de género afecta a las mujeres de manera desproporcionada. La violencia contra la mujer por motivos de género es la violencia dirigida contra la mujer por su condición de tal o que afecta a las mujeres de forma desproporcionada.

Fuentes: Hechos y cifras: poner fin a la violencia contra la mujer, ONU Mujeres; Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, ONU, 1993.

5. ¿Por qué las mujeres representan la mayoría de las víctimas/sobrevivientes de violencia doméstica?

La violencia doméstica es un abuso de poder. La violencia contra la mujer tiene sus raíces en las relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres. Esto ha llevado a la dominación y discriminación de las mujeres por parte de los hombres. También ha impedido que las mujeres avancen plenamente. La violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que las mujeres se ven obligadas a ocupar una posición subordinada en comparación con los hombres.

Ya sea en espacios públicos o privados, la violencia contra la mujer está profundamente arraigada en las estructuras, normas y valores sociales y culturales que rigen la sociedad, incluidas las sociedades patriarcales, y a menudo se perpetúa mediante una cultura de negación y silencio.

Fuente: Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, ONU, 1993.

 

6. ¿Algunas mujeres corren más riesgo que otras?

Todas las mujeres pueden experimentar violencia doméstica, independientemente del género, la edad, la etnia, la condición socioeconómica, la religión, la orientación sexual y la identidad de género. Sin embargo, algunos grupos de mujeres corren un mayor riesgo, entre ellas las mujeres jóvenes, en situación de discapacidad, bisexuales y migrantes.

La vergüenza y la deshonra son nociones culturales poderosas, y algunas mujeres que pertenecen a minorías pueden enfrentarse al ostracismo social y al rechazo si buscan ayuda. Las lesbianas y los hombres homosexuales también pueden sufrir violencia doméstica, así como experimentar prejuicios por parte de la policía y dentro de los servicios de asistencia. A su vez, se debe reconocer en particular la situación de los hombres y mujeres trans. Las personas mayores, en situación de discapacidad y quienes viven en áreas rurales también se enfrentan a obstáculos adicionales.

Fuente: Apoyo en el lugar de trabajo para víctimas de abuso doméstico, TUC; Violencia y abuso doméstico: una guía para negociadores, de Unite the Union.

7. ¿La violencia doméstica es una violación de los derechos humanos?

La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres.

Las mujeres tienen derecho al goce y la protección de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, en condiciones de igualdad, en las esferas política, económica, social, cultural, civil y de cualquier otra índole.

Estos derechos incluyen:

No existe justificación, ya sea social, cultural o religiosa, para la violencia contra la mujer.

Fuente: Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, ONU, 1993.

Electrolux debe compensar a los trabajadores despedidos por las protestas relacionadas con la COVID

Cuando la pandemia de COVID-19 llegó a México a finales de marzo, los trabajadores de la fábrica de Electrolux en Ciudad Juárez pidieron a la administración que cerrara la fábrica después de que miembros del personal contrajeran el virus. Por el contrario, la producción continuó hasta el 20 de abril, y para entonces 16 trabajadores se habían enfermado y dos habían muerto a causa de COVID.

Los trabajadores que protestaron contra la negativa de la administración a cerrar la fábrica fueron obligados a firmar despidos voluntarios. En total 99 personas fueron despedidas. Un grupo de trabajadores firmó el despido voluntario porque necesitaban el dinero y saben que en México un juicio contra la multinacional sueca puede llevar hasta cuatro años.

Electrolux realizó una investigación externa sobre los eventos que revela que Electrolux no siguió los procesos internos:

“La empresa reconoce que los eventos escalaron de manera desafortunada. Por lo tanto, la empresa buscará abrir el diálogo con los exempleados de forma individual para resolver total y definitivamente cualquier disputa relacionada con los despidos. Además, Electrolux revisará políticas, rutinas y programas de formación existentes para asegurar que la Directiva del Lugar de Trabajo pueda seguirse incluso en situaciones muy desafiantes”.

El afiliado sueco de IndustriALL, Unionen, que representa a los trabajadores en las operaciones de Electrolux en Suecia, recibe de buena manera la investigación y su conclusión, y espera continuar un diálogo genuino con la empresa.

“Los trabajadores despedidos deben ser debidamente indemnizados y deben tener el derecho a ser representados si así lo eligen. Electrolux ha anunciado que revisará las políticas y las rutinas existentes, lo cual es alentador y un paso en la dirección correcta. Un diálogo directo y dar voz a los trabajadores es crucial”.

Kan Matsuzaki, director del sector electrónico de IndustriALL, declaró:

“El acuerdo marco global que Electrolux firmó con los sindicatos suecos e IndustriALL proporciona un marco para respetar los derechos de los trabajadores en todo el mundo. La empresa debe respetar a los trabajadores que ejercieron pacíficamente su derecho a pedir a la administración que tome las acciones apropiadas para evitar el lugar de trabajo tal como se es establece en el acuerdo”.

“La situación en Ciudad Juárez todavía es crítica y Electrolux no puede ignorar el derecho de los trabajadores a una protección adecuada y a una compensación”.

Unionen e IndustriALL continuarán controlando de cerca la situación.

INFORME ESPECIAL : Cómo transformar las relaciones de poder en la industria textil y de la confección

INFORME ESPECIAL

Global Worker No. 2 noviembre 2020

Texto: Walton Pantland

Transformar las relaciones de poder en la industria textil y de la confección.

Las campañas sindicales se han centrado en hacer que las marcas mundiales rindan cuentas por lo que sucede en sus cadenas de suministro, pero esto no ha sido suficiente. Hace falta un cambio sistémico.

Este sector ha llegado a ser tan enorme y complejo que ninguna de las partes interesadas (marca, gobierno, fábrica o sindicato) ha sido capaz de cambiarlo en forma definitiva. Los consumidores y activistas culpan a las marcas, las marcas culpan a las fábricas proveedoras y los propietarios de las fábricas acusan a los sindicatos de sabotaje. Hay intereses contrapuestos y no se puede transformar el sector si no se entienden estos intereses y las relaciones de poder entre ellos.

Los sindicatos mundiales pueden influir en las relaciones de poder y, al hacerlo, llevar a la industria por un camino mejor. 

La moda de hoy

La industria de la moda es un complejo gigante mundial con un valor de unos 1,5 trillones de dólares al año que, a nivel global, contribuye aproximadamente un 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Su gran tamaño le brinda estabilidad, y es tan compleja que es difícil de influir. La producción globalizada alimenta unas fauces insaciables de consumo, creadas por una sofisticada maquinaria de marketing que utiliza personas influyentes en las redes sociales para fabricar las necesidades y deseos que hacen que la gente siga comprando, y luego descartando, enormes cantidades de ropa.

Resultado de esto son almacenes repletos de artículos excedentes que no se pueden vender y marcas de primera que queman ropa que vale millones de dólares. Esta industria ha crecido de una manera descontrolada, e incluso aquellas marcas que quieren hacer las cosas de manera diferente no pueden cambiar sin bajar de categoría.

La moda rápida, donde las marcas producen velozmente, a gran escala y bajo costo, las últimas tendencias para los consumidores, depende de mantener bajos costos laborales en los países donde se producen las prendas de vestir.

Estos fueron problemas graves antes de los trastornos de la crisis del Covid, con pedidos cancelados y pérdida de producción. 

Los sindicatos mundiales no pueden abordar la sobreproducción: éste es un problema que a la industria le corresponde resolver. Nuestros miembros no tienen suficiente control sobre el proceso de producción como para poder acabar con la contaminación o reducir las emisiones. Pero sí podemos influir en las relaciones de poder.

Una visión positiva para el sector

Son muchos los aspectos positivos del sector. Si abordamos lo que no funciona bien, podemos ayudar a crear un sector que proporcione puestos de trabajo de buena calidad y contribuya al desarrollo económico sostenible.

En lo que se refiere al suministro de productos, la industria de la moda y confección proporciona empleo a millones de trabajadores y trabajadoras en países como Bangladesh, India, Pakistán y Turquía, pero también en Portugal, Etiopía, Jordania, Lesoto y Sudáfrica, y muchos otros.

La mayor parte de la fuerza de trabajo de este sector son mujeres, lo que les da a las trabajadoras de sociedades tradicionales una autonomía e independencia que no tenían anteriormente. Pueden ganar su propio sueldo, mantener a sus familias y desarrollar una carrera profesional.

Este sector puede crecer fácilmente, lo que significa que un país, Etiopía por ejemplo, puede ingresar a este sector industrial con producción elemental y de un valor relativamente bajo. A medida de que el sector se desarrolla, puede adquirir maquinaria más sofisticada, el personal adquiere nuevas habilidades y el país comenzará a formar a sus propios diseñadores y conformar una industria de la moda y confección nacional, como ha sido el caso de Turquía. Esto produce crecimiento económico y desarrollo de las habilidades de la fuerza laboral local en todos los niveles, desde la fabricación hasta el diseño y la comercialización. Otros países, incluyendo Bangladesh, se encuentran justamente en esta trayectoria.

En cuanto a la demanda, la industria de la moda ofrece a personas de la clase trabajadora la oportunidad de verse y sentirse a gusto, adquiriendo ropa nueva y expresándose de manera creativa, además de tener oportunidades de hallar puestos de trabajo en el comercio minorista, en el área del diseño de productos de moda y en el marketing. Hace una o dos generaciones, solamente los ricos tenían la posibilidad de lucir bien, porque las prendas de vestir costaban mucho dinero. Por otro lado, la posibilidad de llevar prendas de vestir a la moda y más baratas contribuye a la cultura y a la dignidad humana.

Fábrica de ropa en Bangladesh

La parte del suministro

La parte del suministro incluye a los productores de los países que fabrican textiles y prendas de vestir, así como a los trabajadores/as de la producción y sus sindicatos, empleadores y asociaciones de empleadores y gobiernos nacionales.

Trabajadores/as y sus sindicatos

Los trabajadores/as que producen las telas, las cortan, y cosen la ropa, quieren trabajos sostenibles a largo plazo que proporcionen un salario digno confiable en condiciones seguras. Los trabajadores/as necesitan seguridad laboral e ingresos previsibles. También aspiran a aprender nuevas habilidades y tener la oportunidad de avanzar en sus carreras.

En algunos países, los sindicatos han podido unirse para negociar normas que se aplicaran a todo el sector: negociación colectiva sectorial. Sin embargo, en otros países los sindicatos son débiles y fragmentados, y, debido a la imposición de políticas antisindicales, los trabajadores/as frecuentemente no obtienen la representación que desean.

Empresarios y sus asociaciones

También son parte del suministro los empleadores, los propietarios de fábricas y las asociaciones de empleadores. Los empleadores compiten entre sí, pero también luchan a través de sus asociaciones por los intereses que tienen en común. Su motivo es obtener el mayor beneficio posible sin dejar de ser competitivos. Se presentan a concursos con el fin de obtener contratos para producir prendas de vestir para las principales marcas y tienen que competir en cuanto a costos, calidad de producción, plazos de entrega, proximidad a los mercados y muchos otros factores. Cuando, con fines de lucro, se centran en reducir los costos, los salarios de los trabajadores/as tienden a reducirse. 

Las asociaciones de empleadores representan a la industria a nivel nacional. Intentan emparejar las condiciones para que los empleadores puedan hacer que la industria nacional sea competitiva con relación a otros países.

Gobiernos nacionales en países productores

Los gobiernos nacionales quieren mantener y desarrollar una industria centrada en la exportación que genere una cantidad confiable de divisas y mantenga un saldo comercial beneficioso. Esta política proporciona el capital necesario para una mayor industrialización, lo que conduce a un aumento de las exportaciones y del desarrollo económico. Otro motivo secundario es el de proporcionar empleo a los ciudadanos a la vez que aumenta la base impositiva. Los gobiernos nacionales compiten entre sí para atraer inversiones. Lo hacen ofreciendo un producto confiable en un entorno empresarial estable con la infraestructura necesaria. Sin embargo, se da con mucha frecuencia que obtengan su ventaja competitiva por poder recurrir a mano de obra barata, lo que puede resultar en un espiral descendente de competición a la baja.

Se debe respetar la libertad de asociación: IndustriALL está luchando para poner fin a la represión antisindical en este sector. A veces los gobiernos hacen la vista gorda cuando los empleadores se niegan a permitir que los trabajadores/as formen sindicatos, o bien tratan de disolver las organizaciones laborales y, en algunos casos, los gobiernos participan en esas acciones. 

 

Shutterstock

La demanda

En cuanto a la demanda, impulsada por el consumo, figuran como importantes factores las marcas multinacionales, consumidores, gobiernos nacionales, trabajadores/as minoristas y sus sindicatos, y activistas políticos.

Marcas mundiales

El plazo de ejecución es muy corto: para mantener su nivel competitivo, las marcas deben vender un gran volumen de productos lo más rápido posible. Tienen que diseñar, hacer pedidos, comprar, comercializar y vender grandes cantidades de ropa, y tienen que hacerlo mejor que sus competidores si quieren sobrevivir. Es más barato pedir demasiado y destruir el excedente que encontrar que se le ha acabado una prenda muy solicitada.

El ciclo de la moda rápida se ha convertido en una trampa para el sector. El exceso de existencias devalúa la marca y el desperdicio no beneficia a nadie. A muchas marcas mundiales les gustaría cambiar el sistema actual, pero no pueden, porque sus competidores no lo hacen.

La mayor parte del valor agregado de las prendas de vestir proviene de ideas culturales abstractas, creadas a corto plazo a través del marketing y por vía del patrimonio a lo largo del tiempo. El valor tiene poco que ver con la calidad real de la ropa o el costo de producción. Las marcas tienen que conservar su identidad, imagen y reputación. Para algunas marcas, parte importante de esta identidad es tener fama de ser empresas "buenas".

Los consumidores

Los consumidores de los países occidentales, y la clase media occidentalizada de los países en vías de desarrollo, quisieran tener ropa de la mejor calidad al precio más bajo posible. También aspiran a contar con una entrega constante de ropa nueva, interesante y bien diseñada, como parte de un ciclo continuo de reinvención y renovación de la moda. En lo ideal, quisieran tener todo esto con la conciencia tranquila, sabiendo que no se ha lesionado nadie en el proceso de producción de su ropa. Sin embargo, son pocos los consumidores que están dispuestos a pagar mucho más, y la ropa que se ha producido de manera ética sigue siendo un segmento exclusivo del mercado. 

Trabajadores/as minoristas y sus sindicatos

Los trabajadores/as del comercio minorista de la moda perciben salarios muy bajos. En muchos países, los sindicatos tienen que luchar para organizar y representar a los trabajadores/as. Sus sindicatos luchan contra los salarios bajos, la precariedad y la falta de seguridad laboral causada por la inestabilidad del ciclo comercial. La industria minorista de la moda experimenta consolidaciones, expansiones y contracciones rápidas y cambios de propiedad. Los trabajadores/as minoristas y sus sindicatos son un aliado importante para la fuerza de trabajo que labora en el área de producción, pero a diferencia de sectores como la automoción y la energía, carecen del poder social que se necesita para influir en la conducta de las marcas. Hay muy pocos comités de empresa en el sector. El consejo sindical global de Inditex es una excepción importante y juega un papel crucial en la regulación de las condiciones de trabajo en toda la cadena de suministro.

Activistas políticos

En los países occidentales, los activistas políticos han dedicado décadas de trabajo para poner en primer plano ante los consumidores el impacto ético y medioambiental de la industria de la moda. Esta campaña ha influido profundamente en los hábitos de los consumidores (la mayoría de la gente prefiere ropa que se haya producido de manera ética), pero ha impactado solamente de manera superficial en la producción, ya que a las marcas les resulta más fácil establecer su imagen a través de la publicidad que por vía de cambios en la industria.

Gobiernos nacionales y derecho internacional

Los gobiernos nacionales en los países donde hay demanda están respondiendo a la presión, cada vez mayor, de los consumidores que exigen mejor gobernanza de las cadenas de suministro mediante la aprobación de legislación nacional sobre la esclavitud y la responsabilidad por las cadenas de suministro. La legislación sobre la responsabilidad por la cadena de suministro se ha establecido recientemente, y han habido pocos casos para probar y crear nuevos precedentes, sin embargo los activistas creen que estas leyes van a constituir una herramienta importante.

No existe ningún sistema legal mundial que rija las cadenas de suministro, pero en algunos casos, acuerdos globales vinculantes – en particular el Acuerdo de Bangladesh – han logrado importantes cambios. Otro paso más en este sentido han sido las negociaciones para establecer un tratado vinculante de la ONU sobre empresas y derechos humanos.

Sindicatos mundiales

El trabajo de los sindicatos mundiales abarca tanto el segmento del suministro como el de la demanda y pueden unir a los participantes para mejorar la situación. Las campañas de solidaridad internacional organizadas por sindicatos mundiales han sido fundamentales para liberar a sindicalistas encarcelados, reintegrar a otros, etc.

 

Las relaciones de poder

Los trabajadores/as que laboran en el área de la producción son probablemente los que tienen menos poder que ninguno. Sin embargo, su poder aumenta drásticamente a medida que se sindicalizan, y especialmente cuando trabajan a nivel internacional a través de sindicatos mundiales como IndustriALL.

Además de las marcas internacionales, los actores más poderosos son los gobiernos nacionales en los países donde predomina la demanda. Pero no son todopoderosos, y, debido a los intereses competitivos de las marcas, ningún actor tiene el poder de cambiar la industria por sí solo.

Más allá de las campañas anteriores

No cabe duda que hay que arreglar el sistema. Para muchos activistas, la solución es hacer que las marcas asuman su responsabilidad, exigiendo cambios en sus políticas. Tomando en cuenta que las marcas son las que hacen los pedidos y fijan los precios, ¿no se podría obligarlas a hacer las cosas de otra manera?

Campañas de esta naturaleza han predominado desde los primeros días de la globalización de la moda, comenzando en los Estados Unidos en la década de 1980 con campañas de los consumidores, como No Sweat, contra las fábricas donde se explota la mano de obra. Si bien estas campañas han ayudado mucho a concientizar a los consumidores, no han logrado cambios significativos en este sector.

Estas campañas nos han llevado lejos, pero ahora tenemos que avanzar mucho más.

Al centrar nuestra atención en las marcas nos podemos distraer de la necesidad de lograr cambios más amplios. Además de la forma como actualmente se hacen las campañas, necesitamos contar con una visión a largo plazo y centrarnos en alcanzar un cambio sistémico.

Algunas marcas, como H&M de Suecia e Inditex de España, reconocen que es necesario cambiar las cosas, y están dispuestas a trabajar con los sindicatos para lograrlo. No hacen lo suficiente, pero hacen más que sus competidores. Pero cuanto más explícito sea su compromiso, más se convierten en blanco de las críticas. 

Un ejemplo reciente es la protesta de una campaña de solidaridad con el pueblo uigur, que se llevó a cabo frente a ZARA en Oxford Street, Londres, por acusaciones de trabajo en condiciones de esclavitud en su cadena de suministro de algodón. Debido a que el problema es sistémico y ZARA no tiene posibilidades de resolverlo en la práctica, protestas como ésta desvían la indignación sin abordar los problemas de fondo.

No se debe suponer que las marcas puedan solucionar todo

Vamos a reflexionar sobre las razones por las cuales no conviene suponer que corresponde a las marcas resolver ellas mismas todos los problemas de la cadena de suministro.

Las marcas encargan a productores en países en vías de desarrollo prendas confeccionadas ya terminadas, a menudo empaquetadas y etiquetadas cuando salen de fábrica. Estas fábricas a su vez cuentan con proveedores, como plantas textiles que convierten el algodón en telas de diferente calidad y diseño. Las plantas textiles adquieren el algodón de intermediarios, quienes lo compran a los agricultores para luego almacenar el producto proveniente de diferentes fuentes. 

Imagínese una marca que se compromete a garantizar que no haya mano de obra esclava en el suministro de algodón, que no se apliquen políticas antisindicales en las fábricas proveedoras, que los trabajadores/as reciban un salario digno y que la fábrica sea segura. Además del hecho de que estos compromisos son costosos y pueden hacer que la marca no sea competitiva, la marca tendría que contratar todo un ejército de vigilantes del cumplimiento de las normas, un cuerpo policial de la marca, que tendría que viajar a los países productores para inspeccionar las fábricas y garantizar cumplimiento. Treinta años de auditoría han demostrado que no es factible un sistema de esta naturaleza.

Además, el asignar a las marcas la tarea de supervisión es políticamente problemático, porque resta autonomía a los sindicatos y activistas en cuanto a vigilar por el cumplimiento en los países proveedores. El objetivo de los sindicatos mundiales es empoderar a los sindicatos en el lugar de los hechos. Se debe respetar los derechos de los trabajadores/as en la parte inferior de la cadena de suministro. La tarea de las inspecciones de fábrica no debe depender de una marca occidental que visite Bangladesh: la inspección debería ser realizada por el gobierno de Bangladesh. Agentes policiales contratados por la marca no deberían ser quienes determinan las condiciones de trabajo, ya que corresponde a los sindicatos exigir esas condiciones en las negociaciones colectivas.

Una marca puede comprometerse a pagar un salario digno. Pero las marcas no tienen la responsabilidad de pagar a los trabajadores/as: corresponde a los propietarios de las fábricas. Si una marca tuviera en cuenta el pago de un salario digno, pero el propietario de la fábrica no lo cumple, se suele acusar a la marca de hipocresía.

¿Cuál es el mejor modelo?

En cualquier sector, la mejor manera de lograr un equilibrio entre los distintos intereses en juego a nivel nacional es la negociación colectiva tripartita sectorial; que la asociación de empleadores, los sindicatos y el gobierno realicen negociaciones colectivas para establecer acuerdos jurídicamente vinculantes que abarquen todo el sector. Que en lugar de negociar fábrica por fábrica, todos los sindicatos negocien con los representantes de todas las fábricas, como se ha hecho en Sudáfrica, por ejemplo. 

Es evidente que esta posibilidad beneficiaría a los trabajadores/as porque podría mejorar las condiciones de trabajo, ofreciendo también beneficios para el sector: al eliminar la competencia sobre salarios y condiciones de trabajo, mejoraría la calidad de la industria porque de esa manera los productores marginales se verían obligados a desaparecer. Recompensa a quienes invierten más en productividad, en maquinaria y en formación, y que asumen compromisos a largo plazo.

Este modelo debe extenderse a todos los países productores y se debe abordar la cuestión de competencia salarial entre países.

Las marcas globales deben comprometerse a que, si un país introdujera negociación colectiva, dando por resultado un aumento salarial, la marca no trasladará la producción a otro país para ahorrar dinero. Si un número importante de marcas aceptara hacer que los salarios sean un costo fijo, eliminando los salarios como un factor en juego, entonces la licitación competitiva se basaría en la calidad, la velocidad de producción, el plazo de ejecución, y la proximidad a los mercados.

IndustriALL ha firmado declaraciones conjuntas con Inditex y la marca alemana Tchibo para apoyar la recuperación económica y social del sector mundial de la confección durante y después de la crisis de Covid-19.

Este es el modelo que IndustriALL promueve a través de la iniciativa ACT. Para que el modelo funcione, es necesario contar con gran apoyo. Si la mitad de las marcas apoya la negociación colectiva sectorial, pero la otra mitad no lo hace, resulta difícil avanzar. En Camboya, por ejemplo, Adidas compra gran parte de su ropa y no le importa cómo se produce. 

Las fábricas que producen para las marcas ACT en Myanmar han acordado Directrices sobre la Libertad de Asociación de Myanmar, con el objetivo de procurar relaciones constructivas entre los empleadores y la fuerza de trabajo. Hay negociaciones en curso sobre directrices en Camboya y Turquía.

H&M también se abastece de productos de Camboya, y ha acogido con agrado las negociaciones colectivas, trabajando activamente para que así se establezcan reglas de juego equitativas. El poder relativo de las empresas se debilita cuando sus planteamientos se oponen uno al otro, situación que inhibe la posibilidad de conseguir negociación colectiva nacional. En este contexto, protestar contra H&M no hace avanzar la situación. Simplemente desvía la atención de Adidas. En lugar de protestar frente a una tienda insignia de H&M o ZARA, se debe centrar la atención de manera más sofisticada y selectiva. Necesitamos identificar las marcas que están socavando el proceso, aprovechando la situación para obtener beneficios propios: una vez identificadas, debemos dirigir las campañas contra esas empresas.

Habría que apuntar que esta lista incluye marcas mundiales como Adidas, Nike, Amazon, Levi's y Uniqlo.

Una nueva forma de hacer campañas

IndustriALL tiene una estrategia multifacética para cambiar el sector, basada en nuestros objetivos estratégicos. Defendemos los derechos de los trabajadores/as, haciendo campaña contra las violaciones de los derechos cuando ocurren. 

Desarrollamos sindicatos fuertes, promoviendo la cooperación, creando redes a nivel de las empresas y formando comités nacionales para unificar los sindicatos cuando se enfrentan a los empleadores. El ejemplo más avanzado de esta práctica se puede ver en H&M e Inditex, con los Comités Nacionales de Seguimiento, y el consejo sindical mundial de Inditex.

Luchamos contra el trabajo precario, realizando campañas por la seguridad laboral y salarial en el sector. Como queremos que se desarrollen políticas industriales sostenibles en los países productores, defendemos enérgicamente este sector y queremos que tenga éxito y que continúe ofreciendo puestos de trabajo de buena calidad.

Nos enfrentamos al capital global, haciendo campaña contra las marcas que violan los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Pero nuestro objetivo es también lograr un cambio sistémico: en primer lugar, firmamos acuerdos marco globales(AMG), garantizando normas en las cadenas de suministro y estableciendo mecanismos para la resolución de conflictos. Pero también, más allá de los AMG con empresas individuales, apoyamos acuerdos globales vinculantes para regular el sector. Promovemos políticas industriales sostenibles como el Llamado a la acción de la OIT, exigiendo sistemas sostenibles de protección social para que la industria de la confección sea más justa y resistente.

Se está desarrollando la legislación sobre las cadenas de suministro, comenzando a cambiar la situación. A medida que estas leyes predominen y comiencen a sentar precedentes, exigirán cada vez más a las empresas asumir la responsabilidad por sus cadenas de suministro. Una forma de lograrlo es apoyar la negociación colectiva y la sindicalización a nivel sectorial. De esta manera se quita la responsabilidad de los vigilantes de cumplimiento, devolviéndola a procesos sólidos y comités de vigilancia a nivel nacional.

La forma más eficaz de abordar los problemas de este sector es cambiar las relaciones de poder entre los actores. Como nadie renuncia al poder voluntariamente, la mejor manera de hacerlo es creando estructuras que equilibren tanto el beneficio mutuo como las obligaciones.

Debido a su complejidad, ningún actor individual puede cambiar el sistema. El cambio sistémico necesita una amplia coalición: una masa crítica de actores que apoyen el objetivo de lograr un sector sostenible. Cuando los intereses coincidan, podremos cambiar las cosas en un sentido determinado. Este equilibrio es precario; se necesita realizar campañas bien enfocadas para hacer que las cosas avancen en el sentido correcto. 

Debemos dirigir nuestras campañas a aquellas marcas que socavan este proceso.

Si conseguimos que los actores correspondientes trabajen en conjunto, podemos actuar para lograr un sector textil y de la confección que sea vigoroso y saludable, que emplee a miles de trabajadores y trabajadoras en buenos puestos de trabajo, produciendo ropa de alta calidad que a la gente le guste comprar y usar.

Los sindicatos de Repsol cancelan la huelga después de que la empresa hace una nueva oferta

A principios de esta semana, las tres filiales de IndustriALL Global Union en la empresa española de energía Repsol – UGT FICA, CCOO de Industria y USO – anunciaron que harían una huelga para defender los puestos de trabajo y las condiciones laborales.

La empresa había roto con la tradición de relaciones laborales consensuadas al anunciar unilateralmente el cierre de 16 centros comerciales de la división de Gas Licuado de Petróleo, Repsol Butano, con más de 100 puestos de trabajo administrativos y de atención al cliente. Los centros comerciales son sucursales en las que los clientes pueden hablar directamente con los representantes de la empresa sobre los servicios que prestan.

Después de que los sindicatos anunciaran conjuntamente la huelga, la empresa hizo una nueva oferta: tres centros permanecerán abiertos. El resto de centros se cerrarán, pero los trabajadores podrán mantener sus puestos de trabajo, con una mezcla de teletrabajo y desplazamientos a otros lugares, dependiendo de sus funciones. Habrá algunos casos en los que los trabajadores tengan que trasladarse a otra ciudad para vivir, en esos casos, recibirán una compensación durante el primer año.

La empresa se ha comprometido a garantizar la unidad de negocio y a mantener el negocio de Repsol Butano en el ámbito del Grupo Repsol hasta el final de la revisión estratégica de 2025, lo que debería asegurar cuatro años de armonía industrial.

Los sindicatos aceptaron la oferta y cancelaron la huelga.

La directora de energía de IndustriALL, Diana Junquera Curiel, dijo:

"IndustriALL se alegra de que Repsol haya modificado su propuesta y haya vuelto a una forma consensuada de gestionar las relaciones con su leal plantilla.

"La nueva oferta que ha hecho la compañía es razonable, y es algo con lo que los sindicatos pueden trabajar. Esperamos mantener y seguir construyendo sobre esta buena relación."

 

Trabajadores de redes eléctricas de Hitachi-ABB en huelga por el futuro de la planta

En lugar de respetar un convenio existente, firmado hace tres años y renovado a principios de este año, y entablar un diálogo sobre el futuro de la planta con el comité de empresa y el sindicato alemán IG Metall, la dirección de la empresa suiza de redes eléctricas Hitachi-ABB decidió unilateralmente trasladar la producción a otros lugares.

IG Metall convocó una huelga el 3 de diciembre para aumentar la presión sobre la dirección suiza.

Más de 100 trabajadores de la planta de Hanau viajaron a Zúrich Oerlikon y se manifestaron frente a la sede de Hitachi-ABB para protestar contra la decisión. Recibieron el apoyo del sindicato suizo Unia, que se unió a la manifestación y mostró su solidaridad, al igual que IndustriALL Global Union e industriAll Europe.

 

El 19 de noviembre se realizó una primera huelga, en la que también participaron 350 trabajadores.

Matthias Hartwich, de IndustriALL Global Union, se dirigió a los trabajadores en Zúrich para transmitir el mensaje de solidaridad del secretario general de IndustriALL, Valter Sanches:

“La dirección de la empresa no solo ignoró los convenios existentes, sino que está destruyendo deliberadamente una planta que funciona bien. Esto es inaceptable. Recordemos juntos a la dirección que este tipo de decisiones no deben tomarse sin las debidas discusiones y negociaciones, ni en Zúrich ni en Hanau”.

“IndustriALL se solidariza firmemente con ustedes y exigimos que la dirección vuelva a la mesa de negociación y entable un diálogo genuino con el comité de empresa e IG Metall para encontrar una solución sostenible”.

ENTREVISTA: April Sims

ENTREVISTA

Global Worker No. 2 noviembre 2020

Entrevista: April Sims

"No se trata solo de traer otra silla a la mesa, hay que asegurarse de que todos los que están en la mesa participen en el juego y conozcan las reglas para que puedan competir."

¿Cómo te hiciste miembro del sindicato?

Me crió una madre soltera. Nos criamos en medio de la pobreza, de modo que durante la mayor parte de mi infancia, algunas veces recibíamos ayuda del servicio social. Mi mamá tenía problemas para pagar las facturas y alimentar a la familia. Ella siempre trabajó muy duro, pero nunca fue suficiente. Si nos enfermábamos, tenía que faltar al trabajo. Si faltaba al trabajo, no le daban licencia por enfermedad. Por tanto no le pagaban, y no podía pagar el alquiler. Fue objeto de acoso en el trabajo, por esa razón a veces simplemente dejaba el empleo.

Luego, mi madre logró conseguir un nuevo trabajo. Recuerdo que al regresar a casa después de su entrevista me dijo que tal vez si pudiera conseguir ese trabajo permanente, cambiaría nuestras vidas, y tenía razón. Comenzó a trabajar para el estado en un hospital para enfermos mentales, no pasamos de ser pobres a la clase media, pero pasamos, de la pobreza y la inseguridad económica, a tener por lo menos cierta estabilidad económica.

Incluso desde muy joven siempre me di cuenta que el sindicato era algo bueno. El estado reclasificó su puesto y su sindicato luchó por el pago retroactivo. Recibió un cheque por US$ 7.000, monto que nunca habíamos tenido. Recuerdo que le pregunté de dónde venía el dinero y ella dijo que era porque su sindicato había luchado por ella.

Siempre tuve una relación muy positiva con el sindicato. Aunque mi madre no estaba activa en el sindicato, era madre soltera con tres hijos y trabajaba a tiempo completo, yo siempre supe que el sindicato era una fuerza positiva. Cuando comencé a trabajar, y apenas tuve la oportunidad de afiliarme a un sindicato, lo hice, y poco a poco me volví más activa.

Un delegado sindical me invitó a una reunión sindical. Al principio, dije que sí, me encantaría asistir. Luego pensé, es tarde y tengo que ir a buscar a mis hijos en la guardería y procurar que hagan las tareas, que se bañen, preparar la cena… Pero un delegado sindical en mi lugar de trabajo consideró que yo tenía porvenir como dirigente sindical, incluso antes de que yo misma lo hubiera pensado, e insistió que me involucrara. Me invitaba a eventos que realizaba el sindicato y un día y me dijo: “April, tenemos un problema de seguridad en el lugar de trabajo y vamos a pedir ayuda a nuestro sindicato local. Es realmente importante que vengas a la reunión del sindicato, y si vienes a la reunión y votas a favor de lo que pedimos, podremos realmente cambiar las cosas".

"Recuerdo haber ido por primera vez a esa reunión de la seccional local donde vi a muchos blancos muy viejos, pero también me di cuenta que tenía una voz y que podía ayudar a lograr cambios."

En el fondo, la razón por la que empecé a participar activamente en mi sindicato es porque me invitaron a una reunión y porque mi seccional, mi sindicato en ese momento, estaba trabajando para identificar y capacitar a la dirigencia sindical. Invirtieron en mí como dirigente. Y cuando mi sindicato estaba contratando a un representante sindical, postulé al cargo y me contrataron. Soy del Consejo 28 del ASMI, que es el sindicato de empleados del estado y del condado; era la seccional de mi madre.

Trabajé como representante del consejo durante unos dos años, realizando negociaciones de bajo nivel, procesando quejas y capacitando a delegados sindicales. Luego pasé al departamento de acción legislativa y política y trabajé como coordinadora de campo a nivel estatal durante aproximadamente una década, desarrollando nuestro programa para participación política de los miembros.

En 2015 comencé a trabajar para el Consejo Sindical del Estado de Washington. Por mucho que amo a mi sindicato local, el Consejo Sindical del estado era realmente la única organización sindical que estaba trabajando en otros temas que me importaban, además de salarios, beneficios y condiciones laborales. El Consejo Sindical del Estado tenía un programa progresista realmente audaz. En 2015, fueron los únicos que hablaban sobre Black Lives Matter, los únicos que trabajaban sobre reforma de la justicia penal y la justicia climática. Comencé como directora de operaciones y en 2017 pasé al puesto de directora política, y fui elegida secretaria tesorera, comenzando mi mandato a principios de 2018.

El movimiento Black Lives Matter se extendió por todo el mundo y se está desvelando, para que todos lo vean, el mundo desigual en que vivimos. ¿Participan los sindicatos de EE.UU. en el movimiento BLM?

Puedo hablar más directamente en nombre del Estado de Washington que a nivel nacional. Creo que a nivel nacional los sindicatos están tratando de determinar cómo desempeñar un papel con el movimiento Black Lives Matter. Nuestras estructuras son tan diferentes. Se dice que los acorazados demoran más que un instante para girar. Nuestras instituciones son como grandes acorazados, llenos de burocracia y procedimientos, y eso no siempre nos brinda la agilidad que necesitamos para trabajar con movimientos que son fluidos y no dependen tanto de procedimientos formales.

"Estamos tratando de descubrir cómo jugar un papel mayor con el movimiento Black Lives Matter en el estado de Washington. Estamos desarrollando asociaciones más sólidas, haciendo un gran esfuerzo para descubrir cómo usar nuestro poder institucional para proteger y apoyar a las comunidades de primera línea, tanto el movimiento Black Lives Matter como otras organizaciones encabezadas por negros e indígenas y voluntarias."

Tratamos de tener en cuenta que no es cuestión simplemente de llegar y decir “así es como creemos que debemos hacer las cosas” y “tenemos que marchar”, o “tenemos que llamar a una concentración”, sin tomar en cuenta que existen comunidades que literalmente ponen sus cuerpos en primera línea. Debemos determinar cómo seguir el ejemplo que ellos han dado.

Los demócratas ganaron las elecciones presidenciales y van a encabezar un país dividido. ¿Los sindicatos y el movimiento Black Lives Matter han jugado un papel en la elección de Biden y Kamala Harris?

Claro que sí. Ve las áreas donde ganaron Biden y Kamala: Detroit, Philadelphia, Atlanta, Milwaukee, ciudades metropolitanas y urbanas que son predominantemente e históricamente ciudades negras. No cabe duda que Black Lives Matter como movimiento, y como sector del electorado, fue muy importante en cuanto a la concientización, denunciando a Trump y sus políticas, y denunciando el racismo en su administración y en su retórica. Y aunque influyó significativamente, para algunos sigue siendo un escándalo que Trump haya podido obtener tantos votos. Creo que esas son personas que ignoran lo que los negros e indígenas de este país siempre han sabido: que el racismo está profundamente arraigado en nuestros sistemas e instituciones.

¿Qué papel jugaron las mujeres en las elecciones?

Biden, al elegir a una mujer para postular como vicepresidenta y optando por Kamala Harris, permitió que se reconozca que los votantes negros, y específicamente las mujeres negras, han sido la base del Partido Demócrata desde hace muchos años. Si no hubieran votado las mujeres negras, habría sido imposible la victoria de Biden.

Biden nombra líderes sindicales para los equipos de transición

El presidente electo Joe Biden ha procurado que se escuche a los trabajadores y trabajadoras en la transición a su administración. Ha nombrado a más de dos docenas de dirigentes del movimiento sindical para conformar los diversos equipos de revisión de los departamentos de estado, ayudando así a asegurarse de que la administración de Biden esté preparada para actuar.

Vea aquí la lista completa de los dirigentes sindicales que se han nombrado para participar en los equipos de transición de Biden

Ud. ha dicho que pasa su tiempo trabajando en sistemas y estructuras que no fueron diseñados para ti (es decir, como mujer negra). ¿Qué se necesita para que esto cambie?

"¡Mayor representación! "

No quisiera sonar como un cliché, pero la mayor parte de los dirigentes del movimiento sindical son blancos y masculinos. El Economic Policy Institute pronostica que para 2025, la mayoría del movimiento sindical será mujeres, sin embargo ocupamos alrededor del 20% de los puestos de dirigencia.

Existe un verdadero vacío en cuanto a la representación de las mujeres, y especialmente de las mujeres de color, y un reconocimiento de que para las mujeres negras existen intersecciones especiales del racismo y el sexismo. Incluso hay menos mujeres negras en posiciones de dirigencia en el movimiento sindical. La única forma de cambiar esta situación es tener más mujeres de color en cargos de dirigencia y más representación en el movimiento sindical en general.

A todos les encanta la idea de apoyar a una mujer negra como dirigente. No sé si todo el mundo se da cuenta de las formas de liderazgo de las mujeres negras y cómo se diferencian. A consecuencia de ello, a veces la gente tiende a no reconocer tu estilo de liderazgo, ya que no es igual cuando la dirigencia está en manos de hombres blancos tradicionales. La única forma de cambiar eso es tener más mujeres y mujeres de color. No se trata solo de traer otra silla a la mesa, hay que asegurarse de que todos los que están en la mesa participen en el juego y conozcan las reglas para que puedan competir.

Para cambiar nuestros prejuicios respecto a la dirigencia, se necesita más representación, se necesitan más mujeres, y específicamente más mujeres de color en puestos de dirigencia. Tenemos que definir el liderazgo como algo más que alguien que golpea la mesa con sus puños: hay que tomar decisiones reales para incluir a personas que se interesen en la colaboración creativa, es decir poder suave con los codos afilados. No se trata de tener todas las respuestas, se trata de plantear todas las preguntas.

La conversación sobre el racismo estructural en el movimiento sindical es incómoda debido a lo que supuestamente el sindicalismo ha de representar. ¿Cómo cree que los sindicatos pueden abordar este problema?

Nuestras propias instituciones tienen que estar dispuestas a cambiar. Critico al movimiento sindical precisamente porque lo amo tanto, porque sé muy bien como el movimiento mejora la vida de los trabajadores y trabajadoras, de las familias y de las comunidades. Es ese amor lo que me permite tener una actitud crítica y pensar en cómo debemos cambiar y las cosas que debemos hacer para procurar que los jóvenes y las personas de color nos vean como fuerza promotora del bien.

El Consejo Sindical del Estado de Washington está elaborando un programa diseñado para que lleguemos a ser una organización activamente antirracista. Hemos creado el cargo de directora de justicia racial y de género y para ocupar ese puesto se ha nombrado a una persona que nos ayudará a tratar ese trabajo como una campaña activa. Estoy cambiando y cuestionando nuestra forma de hablar sobre cuestiones de raza y también estoy pensando en la forma como nuestras instituciones promueven el racismo.

Estamos creando espacio para nuevos estilos de liderazgo y trabajando con dirigentes blancos y miembros de base blancos para ayudarles a reconocer las diversas manifestaciones del racismo. Debemos procurar una amplia participación, sin discriminación de ningún tipo. 

"Es importante que, al observar el movimiento sindical, los jóvenes y las personas de color digan "esa es la organización que me corresponde y veo que quepo aquí porque no está dirigida solamente por hombres blancos."

La oficina sindical construida en las tierras altas de Lesoto demuestra el poder de la solidaridad mundial

Se trata de un sueño hecho realidad para esta organización, que ha estado trabajando incansablemente para sindicalizar a los mineros pero que también ha enfrentado dificultades para acceder a las minas de diamantes, que son muy remotas. En una reunión sobre estrategias de sindicalización de la red mundial del sector del diamante de IndustriALL, celebrada hace dos años en Johannesburgo, Sudáfrica, el IDUL explicó lo difícil que es acceder a los mineros y sindicalizarlos, ya que las minas se encuentran en montañas de gran altitud.

Los sindicatos que estuvieron presentes en la reunión de la red escucharon la difícil situación de IDUL y se elaboró un plan para construir una oficina más cerca de las minas. Un equipo de organización, liderado por Glen Mpufane, el director del sector de minería, diamantes, gemas, adornos, joyas y piedras preciosas de IndustriALL, sindicatos sudafricanos y organizadores del IDUL, visitó el sitio durante una campaña de sindicalización en la mina de Storm Mountain Diamond en 2019. La construcción, que contó con el apoyo de IndustriALL y el sindicato belga ACV-CSC Transcom, comenzó después.

Mpufane declaró:

“Durante la misión, llegamos a la conclusión de que es estratégico para el sindicato construir las oficinas, ya que esto reduciría la necesidad de desplazarse desde las oficinas sindicales en Maseru, a unos 190 km de distancia, para organizar reuniones con los trabajadores. También identificamos la visibilidad del sindicato en el área minera como un factor fundamental en la sindicalización de los mineros”.

Ahora el sindicato puede organizar y coordinar mejor sus actividades entre los mineros de diamantes desde las oficinas recientemente terminadas en el pueblo Kao, en el distrito de Butha Buthe.

La oficina está situada junto a la mina de Storm Mountain Diamond y a pocos kilómetros de las minas de Letseng y Liqhobong. En los últimos meses, en las minas de Lesoto se han extraído grandes piedras valorizadas en millones de dólares. Se considera que la mina de Letseng presenta la explotación de diamantes de kimberlita más alta en dólares por quilate del mundo.

Al contar con organizadores sindicales presentes en este lugar, la oficina permitirá al sindicato afiliar y sindicalizar a más trabajadores, así como proporcionar mejores servicios a sus miembros. La oficina también será un lugar apropiado para que los trabajadores se reúnan y obtengan información con respecto al sindicato, las leyes laborales, especialmente en materia de derechos de los trabajadores y negociación colectiva, salud y seguridad ocupacional, información sobre el VIH y el SIDA, así como materiales sobre la pandemia de COVID-19.

Yves Toutenel, el secretario general de ACV-CSC Transcom, expresó:

“Claramente es fundamental disponer de los recursos necesarios para ayudar a los miembros. Por lo tanto, nos complace mucho que, en colaboración con IndustriALL Global Union, hayamos podido apoyar al IDUL a través de un aporte económico para que el sindicato pueda crecer y expandirse de cara al futuro”.

Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL Global Union, declaró: 

“Ni siquiera la pandemia de COVID-19 ha detenido los esfuerzos del IDUL para sindicalizar a los mineros de Lesoto ni ha desalentado la solidaridad de los trabajadores a nivel mundial, que sigue siendo resistente, como es evidente en las iniciativas para fortalecer el poder sindical mediante la afiliación. Felicitamos a ACV-CSC Transcom por brindar apoyo al IDUL para que el sindicato pueda afianzar su poder a través de la sindicalización y la generación de programas de capacitación de delegados sindicales para los mineros de diamantes”.

“También felicitamos a los afiliados de IndustriALL en Sudáfrica —el Sindicato Nacional de Mineros, el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica y la UASA— que están capacitando a los delegados sindicales del IDUL a través de escuelas políticas y programas de capacitación. Este es un caso ejemplar de cómo la fuerza sindical en el terreno y la solidaridad mundial pueden ayudar a los trabajadores a mejorar sus condiciones de trabajo”.

Triunfo sindical en Túnez

Los 56 trabajadores, incluidos los dirigentes electos del sindicato de la empresa y los miembros del comité asesor, fueron despedidos en febrero. Como los intentos por resolver el conflicto no tuvieron éxito, los trabajadores, liderados por la FGTHCC-UGTT, afiliada a IndustriALL, organizaron una huelga en mayo para protestar contra los despidos y la violación del derecho de sindicalización.

Como el empleador siguió negándose a dialogar con el sindicato, IndustriALL Global Union intervino enviando cartas de protesta a la dirección de la empresa, publicando documentos y contactando a otros sindicatos mundiales para pedir su solidaridad, además de proporcionar la experiencia necesaria en el sitio.

En mayo, los miembros del sindicato alemán Ver.di, afiliado a Uni Global Union, protestaron en solidaridad con los trabajadores tunecinos.

“El apoyo de IndustriALL nos dio un impulso moral y práctico. Después de un largo período de silencio, primero nos reunimos virtualmente y luego las negociaciones continuaron en persona. Exigimos a la empresa que solucione los problemas que causaron el conflicto y que entable un diálogo con nosotros de forma regular”,

expresó Habib Hazami, secretario general de la FGTHCC-UGTT.

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, declaró:

“Felicitamos al sindicato por resolver el conflicto con el empleador. Cuando nos unimos, ganamos. Exigimos que Gartex entable un diálogo genuino con el sindicato para lograr un futuro sostenible de la empresa y sus trabajadores”.

Según lo acordado, los trabajadores despedidos restantes han sido remitidos al sistema legal y contarán con el apoyo jurídico de la FGTHCC-UGTT.

Gartex emplea a unos 1000 trabajadores y es propiedad del fabricante de ropa alemán Gardeur, que a su vez es propiedad del grupo holandés Duijndam.

Sintracarbón firma convenio con Cerrejón y finaliza huelga histórica

El Sindicato nacional de los trabajadores de la industria del carbón (Sintracarbón, afiliado a IndustriALL Global Union en Colombia) y Cerrejón (propiedad de las multinacionales Glencore, BHP y Anglo American) firmaron un convenio colectivo en la noche del 30 de noviembre y finalizaron el conflicto que sostenían desde hace 91 días.

El presidente de Sintracarbón, Igor Díaz, dijo:

“Libramos una lucha de resistencia muy grande frente a tres multinacionales que tenían una obsesión de plantear una estrategia económica en contra de los beneficios económicos a los trabajadores. Afortunadamente, no pudieron lograrlo: la estructura de nuestra convención se mantiene.

Quiero agradecer a IndustriALL, a sus sindicatos afiliados, a la FNV, SASK, USW, IGBCE, la CUT y todas las organizaciones que aportaron sus voces de solidaridad y apoyaron económicamente. La solidaridad internacional se vio reflejada en que esta lucha no fue únicamente de Sintracarbón, sino de todo el movimiento sindical.”

Sintracarbón destacó que el convenio respeta su principal demanda, la cual era conservar la estructura de beneficios históricos adquiridos por los trabajadores. A su vez, explicaron que el acuerdo tendrá una vigencia de tres años y establece otros puntos importantes:

Tanto la empresa como el sindicato desarrollaron previamente una serie de instancias para intentar resolver el conflicto. En primer lugar, las comisiones de ambas partes efectuaron 60 días de negociaciones. Luego, realizaron reuniones de buenos oficios con la mediación de la Comisión de concertación de políticas salariales y laborales (CCPSL) y la Defensoría del pueblo.

Finalmente, antes de tener que convocar a un Tribunal de arbitramento ante el Ministerio del trabajo, las partes optaron por continuar las negociaciones directas. Tras seis días de conversaciones, subscribieron la nueva convención colectiva.

A su vez, acordaron que establecerán unas mesas técnicas por 30 días para analizar otro de los temas que eran objeto de discordia: el cambio a los turnos de trabajo propuesto por la empresa, denominado “el turno de la muerte” por el sindicato. Sintracarbón asegura que, a pesar de culminar la huelga, luchará para asegurar que no se implemente el turno, el cual afectaría la salud de los trabajadores y eliminaría 1250 empleos.

Finalmente, el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó:  

“Sintracarbón y sus miembros mostraron una lucha histórica y ejemplar con la huelga de 91 días. Defendieron su dignidad, derechos y futuro, e hicieron justicia. Merecen un gran aplauso por esta batalla heroica.

Nuestra familia sindical mundial se unió para apoyar a nuestros/as compañeros/as en huelga en Cerrejón, liderados/as por su gran sindicato Sintracarbón. Esta huelga nos demuestra que la solidaridad internacional es de vital importancia en tiempos difíciles para nuestros afiliados en todo el mundo, particularmente en la industria minera por la Covid-19. Muchas gracias a todos quienes apoyaron a Sintracarbón durante este período.”