Campaña de los sindicatos de Oriente Medio y África del Norte para la ratificación del C190 de la OIT

La región de Oriente Medio y el África del Norte (OMAN) no se ha librado de la creciente pandemia en la sombra de aumento de la violencia contra las mujeres durante la crisis del coronavirus. Desde el comienzo de la pandemia, ha habido un aumento de las llamadas a las líneas directas de violencia doméstica. Más de 40 mujeres dirigentes y activistas sindicales, que se reunieron en línea para la red de mujeres de OMAN de IndustriALL en noviembre, denunciaron el aumento de la violencia y expresaron su preocupación por la salud mental de muchas de sus mujeres miembros.

Representantes sindicales de Túnez e Iraq declararon que algunas mujeres se habían suicidado después de perder su empleo o de quedarse con menores ingresos, mientras sufrían violencia doméstica y realizaban trabajos no remunerados adicionales en casa, al cuidado de los hijos con las escuelas cerradas.

Las mujeres de OMAN de IndustriALL pidieron medidas urgentes por parte de sus sindicatos para responder a la situación. Desde el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los sindicatos han intensificado su campaña contra la violencia de género y a favor de la ratificación del C190 de la OIT.

En Marruecos, se compartieron en las redes sociales imágenes de trabajadores en sus lugares de trabajo, dirigentes sindicales y parlamentarios sosteniendo pancartas en las que pedían la ratificación del C190 de la OIT. Tanto la Union Marocaine du travail (UMT) como la Confédération démocratique du travail (CDT) elaboraron materiales para concientizar sobre el C190 y la violencia de género, se pusieron en contacto con parlamentarios y enviaron cartas al gobierno para presionar por la ratificación del C190. También desarrollaron programas de capacitación para sus miembros sobre los derechos de las trabajadoras y el C190 de la OIT.

Una delegación en representación de la Coalición para Erradicar la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo 190 presentó una solicitud para reunirse con el primer ministro. Thuraya Lahrech, parlamentaria, dirigente de la CDT y coordinadora nacional de la coalición, señaló: 

“La coalición se formó en 2019 y está formada por artistas, jóvenes, mujeres y sindicatos, entre ellos UMT y CDT. Hemos organizado varias actividades con el gobierno, instituciones nacionales y organizaciones internacionales con relación al Convenio. Hemos elaborado un documento informativo sobre el Convenio y pronto lanzaremos un programa de formación dirigido a los trabajadores”.

Amal el Amri, secretaria general adjunta de la UMT, parlamentaria y presidenta de la Union progressiste des femmes du Maroc (UPFM-UMT), expresó:

“La violencia en el lugar de trabajo tiene efectos nefastos sobre las mujeres a nivel psicológico, social y profesional debido a la falta de protección jurídica. La pandemia ha puesto de manifiesto el alcance de la violencia doméstica en nuestras sociedades, ya que su porcentaje aumentó durante la cuarentena. Con la adopción del Convenio 190, que reconoce los peligros y efectos de la violencia doméstica en las trabajadoras y describe diversas medidas de protección, no seguiremos siendo víctimas de la doble violencia. Movilicémonos para exigir la ratificación del convenio”. 

En Jordania, el JTGCU se puso en contacto con trabajadoras migrantes y distribuyó folletos y carteles. En Iraq, Hashmeya Al-Saadawi, copresidenta de la región OMAN de IndustriALL, encabezó una delegación para solicitar al gobierno que ratifique el C190. En Túnez, a principios de año, la UGTT envió un equipo al parlamento para pedir la ratificación del C190.

Desde la creación de la red de mujeres de OMAN de IndustriALL en 2015, las mujeres dirigentes han puesto la cuestión de la violencia de género en las agendas de sus sindicatos, con logros significativos en Iraq, Túnez, Jordania y Marruecos. La adopción del C190 de la OIT y los continuos esfuerzos de las mujeres para impulsar este tema han hecho que se vuelva menos tabú. Afiliados de IndustriALL de CDT y UMT en Marruecos y la mayoría de los afiliados iraquíes de IndustriALL han asumido el compromiso de IndustriALL.

Declaración de IndustriALL Global Union sobre el encarcelamiento de activistas en Hong Kong

IndustriALL Global Union exige la liberación inmediata de los 53 activistas detenidos el 6 de enero en Hong Kong en virtud de la Ley de seguridad nacional, que fueron acusados de subvertir el poder del Estado al celebrar primarias para los candidatos prodemocráticos en las elecciones hongkonesas pospuestas.

Entre los detenidos se encuentra la presidenta de la Confederación de Sindicatos de Hong Kong, Carol Ng, una activista sindical dedicada y respetada a nivel mundial por su trabajo en apoyo de los trabajadores de la aviación. 

La detención de los 53 activistas, entre ellos Carol Ng, es un ataque impactante contra los derechos humanos y laborales fundamentales en Hong Kong. Las detenciones son un claro indicio de cómo se castiga a las personas que luchan pacíficamente por la democracia en esta región. 

El movimiento sindical mundial no se quedará de brazos cruzados mientras esta represión incesante empeora en Hong Kong. IndustriALL condena el uso de la nueva Ley de seguridad nacional para silenciar e intimidar a los dirigentes sindicales y otros activistas.

Toda legislación que prohíba los derechos a la libertad de reunión y de expresión, que son protegidos por las normas de derechos humanos internacionales, debe ser derogada. IndustriALL exige al gobierno de Hong Kong que anule la Ley de seguridad nacional impuesta desde junio.

Declaración de IndustriALL Global Union sobre el intento de golpe de Estado en EE. UU.

El 6 de enero, en un intento de impedir que el Congreso certificara a Joe Biden como el próximo presidente de Estados Unidos, partidarios de Donald Trump irrumpieron en el Capitolio y entraron en la cámara del Senado. Intentaron anular el resultado de una elección democrática, desfavorable para ellos, con un espectáculo de violencia e intimidación. Esto se trata tanto de una progresión predecible de la retórica violenta que ha florecido bajo la administración de Trump, como de un ataque impactante contra la democracia.

IndustriALL Global Union se solidariza con todos aquellos que luchan por defender la democracia en Estados Unidos y, en particular, con el movimiento obrero de este país.

Observamos que los manifestantes de derecha, a pesar de llamar abiertamente a la guerra civil en los días previos al incidente, se encontraron con poca oposición por parte de la policía, un marcado contraste con lo experimentado por los manifestantes de Black Lives Matter (“Las vidas negras importan”) en junio de 2020. Esto da un impulso adicional a la exigencia de muchos sindicatos estadounidenses de una reforma policial.

La presidencia de Trump ha representado un ataque sostenido no solo contra la democracia, sino contra la verdad misma, así como los derechos humanos y laborales fundamentales. Sus partidarios han convertido las mentiras en armas de propaganda, potenciadas por la difusión de teorías conspirativas acerca del resultado de las elecciones.

Sin embargo, el asalto de los partidarios de Trump al Capitolio fracasó: el Congreso, que hoy certificó oficialmente el resultado, confirmó la victoria de Joe Biden.

Intentar derrocar una elección democrática a través de la violencia es fascismo. El movimiento obrero siempre ha sido y sigue siendo un implacable opositor del fascismo y defensor de la democracia. Como una de las organizaciones democráticas más grandes del mundo, que representa a más de cincuenta millones de trabajadores de la manufactura, la energía y la minería a nivel mundial, IndustriALL Global Union, junto con sus afiliados y aliados, siempre defenderá la democracia.

Los trabajadores del mundo ganaron la democracia con su sangre. La posverdad y el veneno antidemocrático propagados por Trump han infectado a las democracias de todo el mundo. El movimiento laboral mundial, con IndustriALL como uno de sus actores clave, se une a los demócratas de todo el mundo en la lucha contra este ataque a nuestros derechos conquistados con tanto esfuerzo.

El mundo necesita una democracia genuina. Para los trabajadores y los sindicatos, se trata del entorno que nos permite vivir y sobrevivir. La democracia y sus instituciones deben ser reconstruidas. También buscamos fomentar la democracia en la esfera económica y mediante el apoyo a los movimientos que luchan por ella en los países represivos.

Las empresas de energía no están invirtiendo en la Transición Justa

Transición energética, estrategias nacionales y empresas petroleras: ¿cuáles son sus impactos sobre los trabajadores?
ENGESPFRA

En el informe Perspectivas y tendencias de la transición energética: patrones, escenarios e impactos, realizado por el Ineep, una agencia brasileña de investigación especializada en la industria energética y respaldada por sindicatos, los investigadores examinaron en profundidad las estrategias corporativas, las inversiones y el funcionamiento en el mercado de las principales empresas de energía, así como entrevistaron a sindicalistas que trabajan en ellas.

El informe compara la estrategia corporativa con el texto acerca de la Transición Justa incluido en el Acuerdo de París de 2015 y la Declaración de Silesia en la COP24, y tiene en cuenta información obtenida de la Agencia Internacional de Energía. Además, describe la matriz energética actual y hace predicciones para el futuro, por empresa y por región.

Una tendencia que es inmediatamente evidente es la brecha entre la retórica corporativa sobre ecologizar el futuro y las inversiones. La mayoría de las empresas de energía se han embarcado en importantes campañas de relaciones públicas, a veces renovando su imagen por completo, en las que mencionan la transición energética. No obstante, el informe muestra que incluso Total, la empresa con el porcentaje más alto de inversión, solo ha invertido el 4,5 por ciento de su gasto de capital en energías renovables. La mayoría de las otras empresas han invertido la mitad o menos de esa cantidad.

Esta información se basa en datos de 2019. La pandemia del coronavirus y la volatilidad del precio del petróleo han acelerado la inversión en energías renovables, pero no existen evidencias claras de un cambio en la tendencia general.

Un desglose regional demuestra que las empresas de la UE —que tiene el entorno político más desarrollado—han invertido más en la transición, mientras que las chinas y rusas han invertido menos. El informe predice que, a pesar de la derrota electoral de Donald Trump, es probable que Estados Unidos mantenga en gran medida su política energética actual, que depende de los combustibles fósiles.

Las empresas están extendiendo sus inversiones en energías renovables —asegurando, en efecto, sus apuestas en futuros potenciales— mientras esperan seguir obteniendo la mayor parte de sus ingresos de los combustibles fósiles. Las estrategias de transición están siendo cuestionadas dentro de las empresas de energía, tal como lo demostraron las recientes renuncias de ejecutivos de Shell causadas por molestias ante el lento ritmo de la transición energética.

El informe presenta la situación actual y las proyecciones en materia de empleo en el sector renovable, con desgloses por región y por fuente de energía. No existen garantías de empleos de calidad: para 2050, dos tercios de los 25 millones de empleos previstos en energías renovables estarán en la energía solar, mientras que la mayor parte restante pertenecerá al sector de la energía eólica terrestre. No obstante, la mayoría de estos empleos se encontrarán en la fabricación de componentes, así como en la construcción y la instalación. Se espera que se generen unos cinco millones de puestos de trabajo en el área de operación y mantenimiento, la mayoría de ellos empleos manuales.

Las entrevistas con los sindicalistas demuestran que, en gran medida, las empresas no se han comunicado con sus trabajadores acerca de la transición energética.

La directora de energía de IndustriALL, Diana Junquera Curiel, expresó:

“Este informe demuestra que las empresas de energía están invirtiendo en marketing, no en energías renovables. Tienen la intención de continuar con sus actividades como de costumbre hasta que se vean obligadas a cambiar por circunstancias externas”.

“A menos que actuemos ahora para convertirnos en parte del proceso de toma de decisiones, esto tendrá consecuencias muy dolorosas para los trabajadores. Debemos insistir en que las empresas establezcan planes claros de transición energética que cumplan con los requisitos del Acuerdo de París y que comuniquen estos planes a su personal. Tienen que establecer negociaciones continuas con los sindicatos para gestionar esta transición y garantizar que se conserven las competencias y los puestos de trabajo”.

“También debemos seguir ejerciendo presión sobre nuestros representantes políticos para planificar y legislar una Transición Justa”.

2020: un año de matanza para los mineros de Pakistán

Los sindicatos de mineros en Pakistán están indignados por la continua matanza en las minas del país. A pesar de años de campañas, tanto a nivel nacional como internacional, y una serie de reuniones de alto nivel con representantes gubernamentales y la OIT, la situación no ha cambiado.

La lista de muertes en las minas tiene un ritmo conocido: los derrumbes de minas, las descargas eléctricas, los accidentes de vagonetas y el gas venenoso siguen matando a mineros casi a diario. Con posterioridad a los accidentes, la falta de una respuesta de emergencia adecuada significa que los mineros tienen que rescatar a los sobrevivientes y sacar los cuerpos de sus compañeros de entre los escombros. Las familias de las víctimas reciben una pequeña indemnización y no se toman medidas adicionales.

Los sindicatos están consternados por la aceptación fatalista de estas muertes y creen que el hecho de que los gobiernos nacionales y provinciales de Pakistán y los propietarios de las minas no aprendan de estos accidentes evitables es un terrible incumplimiento del deber.

El trabajo en las minas a menudo se lleva a cabo en partes remotas del país donde el Estado de derecho es débil. Los sindicatos sostienen que deben suceder varias cosas para que cambie la situación: debe ratificarse y aplicarse el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas mediante la incorporación de sus principios en la legislación nacional y provincial. Tanto los empleadores como los trabajadores necesitan capacitación en seguridad minera. Pakistán debe desarrollar su servicio de inspección de trabajo, salud y seguridad, y garantizar que los propietarios de las minas cumplan.

Varias organizaciones, incluidas IndustriALL Global Union y la OIT, se han ofrecido a ayudar con este proceso. IndustriALL ha elaborado guías de seguridad minera en inglés y urdu, y ha sostenido durante mucho tiempo que el paso más importante es que el gobierno de Pakistán ratifique el C176 de la OIT.

La precaria situación de los mineros se puso aún más de relieve con un terrible ataque terrorista producido el 3 de enero en Mach, Baluchistán, que dejó 11 mineros muertos. Los mineros fueron asesinados en un complejo residencial de una mina por un paquistaní afiliado del Estado Islámico, en un ataque contra miembros de la minoría chií hazara.

El 7 de enero, las federaciones de sindicatos de mineros pakistaníes marcharon en Quetta, la capital provincial de Baluchistán, y bloquearon carreteras en protesta contra los ataques terroristas y la anarquía, así como la falta de seguridad en las zonas mineras.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó:

“Parece que al gobierno de Pakistán no le importa la vergonzosa matanza en las minas del país. A pesar de que tanto nosotros como la OIT nos hemos acercado a ellos en varias ocasiones, en Islamabad y Ginebra, para exhortarlos a ratificar y aplicar el C176 de la OIT, no lo han hecho. Una vez que lo hagan, estamos listos para ayudar con la capacitación en seguridad minera para que podamos cambiar la situación”.

La empresa siderúrgica mundial POSCO es culpable de homicidio empresarial, según sindicato

Trabajadores de POSCO exigen el encarcelamiento del director general Choi

Los accidentes de noviembre y diciembre en las acerías de Gwangyang de POSCO en Corea causaron la muerte de cinco trabajadores. El 24 de noviembre, una explosión cerca de un alto horno provocó la muerte de tres trabajadores. En otros incidentes los días 9 y 23 de diciembre, otros dos trabajadores de POSCO perdieron la vida.

Conferencia de prensa celebrada el 25 de noviembre

La última es la 18.a víctima mortal en los últimos tres años en las plantas de Pohang y Gwangyang de la empresa. Los trabajadores de POSCO han muerto por asfixia, explosiones, incendios, lesiones físicas por aplastamiento, caídas mortales y exceso de trabajo. Los accidentes han seguido sucediendo a pesar de que las plantas fueron objeto de una inspección por parte del Ministerio de Trabajo.

Conferencia de prensa celebrada el 24 de diciembre

Según KMWU, afiliado coreano de IndustriALL Global Union, los lugares de trabajo de POSCO solo se volverán más seguros cuando los representantes sindicales puedan participar plenamente en las estructuras de seguridad. Sin embargo, POSCO despidió recientemente a tres activistas sindicales por exponer la represión sindical y no los reincorporó después de que la Comisión Nacional de Relaciones Laborales determinara que el despido fue improcedente.

El KMWU sostiene que en POSCO ocurren desastres industriales a gran escala debido a las decisiones de la administración de no actualizar las instalaciones y equipos obsoletos, reducir la cantidad de trabajadores subcontratados y externalizar los riesgos en lugar de eliminarlos.

POSCO impide que el KMWU acceda a los lugares de los accidentes y se niega a permitir que los expertos en seguridad de los sindicatos participen en su investigación. La empresa no revela la verdadera causa de un accidente después de que se concluye una investigación, dejando que los trabajadores se enfrenten a los mismos riesgos que mataron a sus compañeros.

Corea del Sur tiene la tasa de mortalidad laboral más alta entre los países de la OCDE y cada año mueren 2400 trabajadores en accidentes industriales mortales. En 2018, los sindicatos y la sociedad civil lanzaron una campaña por un proyecto de ley de homicidio empresarial luego de que un joven trabajador de unos veinte años fuera hallado muerto en una central eléctrica, tras el incumplimiento de la empresa de los procedimientos operativos estándar.

Las firmas de 100.000 ciudadanos llevaron este proyecto de ley ante la Asamblea Nacional de Corea. La intención del proyecto de ley es imponer fuertes sanciones a los empleadores que causan la muerte de los trabajadores y asegurarse de que adopten medidas preventivas integrales. 

El KMWU entiende que, si el proyecto se convierte en ley, el director general de POSCO, Jeong-Woo Choi, deberá ser la primera persona que deba hacerse responsable.

El KMWU exige una inspección de trabajo con una participación sindical garantizada, un sistema de respuesta conjunto entre trabajadores y patrones, medidas fundamentales de seguridad que aborden las causas subyacentes, medidas para mejorar los equipos obsoletos y el fin de la externalización de los riesgos.

Hyewon Chong, funcionaria internacional del KMWU, declaró:

“Permitir que un sindicato democrático funcione libremente es una condición previa para establecer un sistema de seguridad fiable en las acerías. Pero en lugar de trabajar con el sindicato para hacer que los lugares de trabajo de POSCO sean más seguros, la empresa despidió a tres activistas sindicales por exponer sus planes de reprimir nuestro sindicato”.

El director del sector de metales básicos de IndustriALL, Matthias Hartwich, señaló:

“Nos unimos al KMWU para exigir que se responsabilice a POSCO por los frecuentes desastres industriales evitables, y para pedir que los responsables sean procesados. No podemos cruzarnos de brazos mientras nuestros compañeros de trabajo mueren en accidentes que podrían evitarse. ¡Esto debe terminar ahora!”

Manifestación para detener el homicidio empresarial en POSCO

Los trabajadores no manuales en un mundo laboral cambiante

“A medida que las industrias se automatizan cada vez más, cada vez habrá más trabajadores no manuales. La transformación tecnológica está difuminando las fronteras entre los trabajadores manuales y no manuales. Con la Industria 4.0 y la expansión del teletrabajo o el trabajo en línea, el trabajo no manual corre el riesgo de volverse cada vez más estresante: sin una división clara entre el trabajo y el tiempo libre, con un cambio rápido de las competencias necesarias y una presión constante para readaptarse”.

“Los sindicatos deben organizar y satisfacer las necesidades de todos los trabajadores, así como regular las nuevas formas de trabajo”,

expresó Atle Høie, secretario general adjunto de IndustriALL.

La pandemia también ha provocado un aumento del desempleo entre los trabajadores no manuales. En India, estos trabajadores experimentaron la mayor pérdida de empleo. En Suecia, el sindicato Unionen informó acerca de un aumento del desempleo entre los consultores y los trabajadores de las pequeñas empresas. La CGC-CFE advirtió un mayor número de despidos entre sus miembros. Los trabajadores subcontratados se ven más afectados, ya que para las pequeñas y medianas empresas es difícil soportar la recesión económica. La situación puede empeorar el próximo año y no está claro cómo será el empleo para estos trabajadores.

Según el Foro Económico Mundial, a principios de 2020, menos del cinco por ciento trabajaba de forma remota. Hoy en día, más de la mitad de los trabajadores altamente calificados practican el teletrabajo, y este sistema tan extendido puede llegar a convertirse en algo permanente. Según el informe, el 84 por ciento de los empleadores están preparados para digitalizar rápidamente los procesos de trabajo, lo que implica un incremento significativo del trabajo a distancia, con el potencial de implementar esta modalidad en el 44 por ciento de su personal.

Según encuestas realizadas por empleadores y sindicatos entre los trabajadores que han estado trabajando desde casa desde el brote de la pandemia, las personas consultadas estarían interesadas en continuar teletrabajando varios días a la semana, con la autonomía y la flexibilidad como los principales motivos mencionados.

Algunos problemas que surgieron con la implementación tan rápida del teletrabajo a gran escala en marzo de este año, tales como la falta de material adecuado en cuanto a tecnologías de la información (TI) y un entorno ergonómico laboral deficiente, pusieron de manifiesto la necesidad de una planificación y regulación adecuadas. 

La Guía jurídica de la CSI sobre el teletrabajo resume las nuevas preocupaciones que deben afrontarse, que incluyen los problemas ergonómicos; la aparición de riesgos de salud y seguridad de carácter psicosocial asociados al aislamiento de los colegas; las cuestiones relacionadas con la privacidad de los trabajadores, debido a la mayor capacidad de los empleadores para utilizar vigilancia electrónica; la limitación de las perspectivas profesionales de los trabajadores, en particular de las mujeres; el riesgo asociado de violencia doméstica; el límite difuso entre la vida laboral y familiar y el correspondiente aumento del estrés, sobre todo para las trabajadoras; y el acceso limitado de los servicios de inspección del trabajo, lo que dificulta la aplicación de la legislación laborales.

Los sindicatos deben negociar nuevos convenios urgentemente para regular el teletrabajo. Se han negociado nuevas leyes y acuerdos con respecto a este tema. La OIT publicó una Guía práctica sobre el teletrabajo durante la pandemia y después de ella. Algunos sindicatos, como Unite en el Reino Unido, han desarrollado directrices y convenios modelo.

Los sindicatos también tendrán que adaptarse a estas nuevas condiciones laborales. ¿Cómo hacen los sindicatos para cumplir con su tarea cuando los trabajadores trabajan a distancia? ¿Cómo garantizar que el trabajo a distancia no sea una excusa para trasladar el trabajo a países donde no se respetan los derechos laborales?

La crisis actual, junto con las nuevas tecnologías, ha provocado que las empresas reconsideren las modalidades de trabajo y puede contribuir a un aumento del trabajo colaborativo en línea entre los trabajadores no manuales. El trabajo colaborativo en línea (crowdwork), surgido a principios de la década de 2000, consiste en una tercerización del trabajo a un gran grupo de trabajadores, conectados en línea y geográficamente dispersos, por medio de plataformas digitales que brindan la infraestructura técnica para que los solicitantes publiquen tareas para los potenciales trabajadores.

Además de conectar a los clientes y los trabajadores, las plataformas también manejan la contratación, el registro del tiempo, el monitoreo, la facturación y la resolución de conflictos, lo que permite que la totalidad de la relación se lleve a cabo a distancia. Los trabajos varían desde la programación informática sofisticada, el análisis de datos y el diseño gráfico hasta microtareas relativamente sencillas de naturaleza administrativa. 

Es difícil obtener datos sobre el alcance del trabajo colaborativo, pero según la OIT el mercado laboral en línea creció un 25,5 por ciento entre julio de 2016 y junio de 2017.

La mayoría de los empleadores se encuentran en países de ingresos altos, mientras que la mayoría de los trabajadores residen en países de ingresos medios y bajos. La mayor parte de la demanda laboral en línea, el 41 por ciento, proviene de empleadores con sede en Estados Unidos.

La pandemia ha demostrado el potencial de una fuerza laboral digital. Las empresas ahora pueden favorecer a los contratistas en línea remotos contratados a través de plataformas basadas en la web sobre los contratistas en el lugar contratados a través de agencias de personal convencionales. Por ejemplo, para la instalación de TI y el mantenimiento de herramientas digitales, si las grandes empresas tienen proveedores de tercerización de servicios de TI existentes, las pequeñas y medianas empresas pueden estar recurriendo a plataformas laborales en línea para cubrir estas necesidades.

Los trabajadores recurren al trabajo colaborativo en busca de más flexibilidad y autonomía, ingresos extras, o simplemente porque no pueden encontrar un trabajo tradicional. Las ventajas asociadas al trabajo colaborativo no deben ocultar la precariedad e inseguridad de esta forma de empleo, así como la escasa o inexistente protección social. Además, esta modalidad de trabajo puede exacerbar las inequidades de género.

La mayor parte del trabajo colaborativo no está sujeto a regulaciones laborales, por lo que los trabajadores tienen poco control sobre cuándo tendrán trabajo o sus condiciones laborales. También tienen opciones limitadas de recursos en casos de trato injusto.

Los afiliados de IndustriALL están defendiendo los derechos de los trabajadores de plataformas y la modalidad colaborativa y tomando medidas para mejorar las condiciones laborales en varios países. En 2015, los sindicatos lanzaron FairCrowdWork.org, donde se recopila información de trabajadores y sindicatos con respecto al trabajo colaborativo, el trabajo basado en aplicaciones y otras actividades laborales llevadas a cabo en plataformas. El sitio ofrece calificaciones de las condiciones de trabajo en diferentes plataformas laborales en línea según encuestas realizadas a trabajadores. Se trata de un proyecto conjunto de la Cámara de Trabajo de Austria, la Confederación de Sindicatos de Austria y Unionen.

En 2017, IG Metall, las plataformas participantes y la Asociación Alemana de Externalización de Tareas establecieron una oficina de defensoría para hacer cumplir un Código de Conducta y resolver conflictos entre los trabajadores y estas plataformas. Esta oficina de defensoría, a cargo de IG Metall, resuelve cualquier conflicto.

“Si queremos sindicalizar a más trabajadores no manuales y adaptar y dar un marco legal al futuro del trabajo, los sindicatos deben tomar medidas innovadoras para responder a sus necesidades y preocupaciones”,

declaró Atle Høie.

Las federaciones sindicales mundiales piden justicia para la activista saudí por los derechos de las mujeres Loujain al-Hathloul

De ser declarada culpable, Hathloul, una de las activistas por los derechos humanos más reconocidas de Arabia Saudita, enfrenta hasta 20 años de prisión.

Loujain Al-Hathloul se ha dedicado a promover los derechos de las mujeres en su país durante varios años, sobre todo en los movimientos para exigir que las mujeres puedan conducir y reivindicar su libertad de circulación.

El 15 de mayo de 2018, Al-Hathloul fue arrestada y desde entonces ha estado detenida por motivos de seguridad nacional, en circunstancias que presuntamente corresponden a una privación arbitraria de la libertad.

La defensa de los derechos humanos nunca puede considerarse una amenaza para la seguridad nacional. El activismo por los derechos de las mujeres no es terrorismo.

Loujain al-Hathloul debe ser puesta en libertad inmediata e incondicionalmente, y todos los cargos contra ella deben ser retirados.

El movimiento sindical mundial se solidariza con todos los defensores de los derechos humanos y las libertades fundamentales y exige justicia inmediata para Loujain al-Hathloul.

INFORME: Debida diligencia en toda la cadena de suministro de baterías

INFORME

Global Worker No. 2 noviembre 2020

Texto: Georg Leutert

Tema: la cadena de suministro de baterías

En los próximos años, la producción de baterías será una de las actividades industriales de más rápido crecimiento. La lucha por la extracción de las principales materias primas, cobalto, litio, cobre y níquel, ya está causando graves violaciones de los derechos humanos y laborales y consecuencias ambientales inaceptables: trabajo infantil, destrucción de las zonas originariamente ocupadas por los pueblos indígenas, además de producir desastres ecológicos, escasez de agua, etc.

En la actualidad, algunas empresas de Asia Oriental, en la China, Japón y Corea, dominan la fabricación mundial de baterías; la mayoría de la materia prima se procesa en refinerías chinas. La refinación de materias primas está dominada en gran parte por empresas chinas, lo que conlleva a una grave falta de transparencia, constituyendo a la vez un gran desafío.

Si el mundo quiere reducir las emisiones de CO2, el uso de las baterías debe extenderse a la amplia gama de productos, como vehículos eléctricos y sistemas de acumuladores, que utilizan redes inteligentes y energía verde/renovable.

A medida que la cadena de suministro de baterías se expande y se hace más compleja, aumentándose tanto el número de participantes como el volumen de producción, también aumentará la demanda de los minerales que se requieren para alimentar la tecnología de energía de baterías.  

Por lo tanto, es de importancia estratégica que IndustriALL participe en el proceso de diligencia debida para garantizar los derechos de los trabajadores/as, procurando la sindicalización en la cadena de suministro.

Una vez que tengamos la información de todas las etapas de la cadena de suministro, podremos trabajar junto con todas las partes interesadas con el fin de elaborar estrategias para mejorar concretamente la situación en el terreno.

la cadena de suministro de baterías

Aumentará dramáticamente la minería para obtener la materia prima necesaria que se requerirá, en particular cobalto, litio, níquel y cobre, con lo cual se abrirán nuevos puestos de trabajo. Pero también aumentarán los problemas que ya existen en relación a los derechos sindicales fundamentales, el trabajo infantil, el medio ambiente, los derechos de los pueblos indígenas, etc.

La producción de celdas de batería está dominada por tres empresas principales en los sectores de la química y electrónica: CATL de la China, Panasonic del Japón y LG Chem de Corea, además de nuevas empresas que intentan ingresar al mercado.

El sector automotriz ha sido objeto de un intenso debate sobre fabricación o compra. La mayoría de los fabricantes de automóviles han decidido comprar las celdas para baterías para luego ensamblar las baterías en sus propias fábricas.

El sector de la energía busca principalmente soluciones sólidas para el almacenamiento de energía (verde) para compensar la fluctuación de la demanda y producción. La labor que se realiza se centra principalmente en la instalación de redes inteligentes y, en este contexto, un ejemplo sería la integración y utilización de baterías de los propietarios de automóviles.

Hacer que se oiga a los trabajadores/as desde la mina hasta el automóvil

“Entre los temas más relevantes y complejos que debe abordar IndustriALL Global Union figuran el de conseguir condiciones de trabajo decentes e introducir los derechos humanos y laborales a lo largo de las cadenas de suministro globales”,

afirmó el secretario general adjunto de IndustriALL, Atle Høie.

"Queremos aprovechar – continuó diciendo – el ímpetu del mercado de baterías, que se amplía constantemente, para desarrollar e implementar un amplio enfoque que abarque toda la cadena de suministro, desde las minas hasta los usuarios finales".

Si bien las principales empresas multinacionales (EMN) cuentan con buenas organizaciones sindicales en sus propios sitios de producción, los abusos de los derechos sindicales aumentan notoriamente en la cadena de suministro. La responsabilidad que tienen las empresas multinacionales por sus cadenas de suministro está bien establecida a través de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, pero sin reglamentación nacional e internacional vinculante, no se imputará responsabilidad a las EMN.

Es importante determinar la ubicación y recorrido de las cadenas de suministro mundiales para averiguar dónde tenemos influencia, como federación mundial, con respecto a abusos de los derechos sindicales en las cadenas de suministro de las EMN. De este modo, una empresa mundial del sector automotriz se verá obligada a preocuparse de dónde se extrae su cobalto y litio, de cómo se fabrican sus baterías, y de cómo se almacena la energía.

IndustriALL ha solicitado realizar un proyecto con la FES para desarrollar una estrategia para las cadenas de suministro. Esto incluye investigación y mapeo de las cadenas de suministro, reuniones estratégicas con expertos y reuniones mundiales con los sindicatos que representan a los trabajadores/as a lo largo de las cadenas de suministro.

Por su parte, Atle Høie señaló:

“El objetivo es crear un plan o plataforma de diálogo social con las partes interesadas clave para lograr trabajo decente para todos en toda la cadena de suministro. IndustriALL es el único sindicato mundial que puede coordinar sindicatos en todo el mundo y contribuir a la política para lograr trabajo decente en las diversas partes de la cadena de suministro de baterías. El movimiento sindical internacional se vuelve más importante que nunca”.

Las metas de IndustriALL son:

La regulación de las cadenas de suministro mundiales insostenibles y la seguridad de los puestos de trabajo fabril son aspectos clave del trabajo estratégico de IndustriALL tras la pandemia.

La manufactura debe seguir siendo la fuerza motriz de las economías nacionales. Esta iniciativa de IndustriALL abordará el modelo global del comercio y de la producción, ya que la crisis actual ha puesto de manifiesto los enormes riesgos para los derechos laborales en las cadenas de suministro globales no reguladas. Exigiremos que, por vía de legislación vinculante, se regule a nivel internacional y nacional la diligencia debida obligatoria en materia de derechos humanos y laborales.

Ataques alarmantes contra la legislación laboral en el sur de Asia durante la COVID-19

La pandemia de COVID-19 y sus medidas de contención han afectado gravemente a los trabajadores del sur de Asia. En toda la región, las diversas respuestas de los gobiernos a la crisis han generado recortes de salarios, licencias no remuneradas, incumplimientos de la legislación laboral, pérdidas de medios de vida y, en muchos casos, cínicos despidos de trabajadores precarios sin esperanzas para el futuro.

Huelga nacional en India, 26 de noviembre de 2020

En el seminario web regional organizado por la oficina de IndustriALL en el sur de Asia, que se celebró el 4 de diciembre, se demostró que los sindicatos de toda la región han estado luchando con uñas y dientes para defender los derechos de los trabajadores. Dos miembros del comité ejecutivo de IndustriALL participaron en la reunión: Sanjay Vadhavkar, de la Federación de Trabajadores del Acero, el Metal y la Ingeniería de India, y Anton Marcus, del Sindicato de Empleados de Servicios Generales y Zonas Francas de Sri Lanka.

En India, Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh y Nepal se ha intentado modificar la legislación laboral con implicaciones negativas para los derechos de los trabajadores.

Sanjay Vadhavkar explicó:

“El gobierno indio aprobó modificaciones a la legislación laboral sin cumplir las debidas normas y procesos parlamentarios. Los cambios radicales en las leyes laborales promueven el trabajo precario, limitan la contratación de empleados permanentes, afectan la negociación colectiva y prácticamente eliminan el derecho de huelga, así como hacen que los trabajadores indios sean más vulnerables a las conmociones sociales y económicas causadas por la pandemia. Estos cambios en la legislación laboral no respetan el compromiso de India con los principios fundamentales respecto de los derechos de los trabajadores adoptados en los foros internacionales”.

Acción de protesta en Pakistán

Anton Marcus añadió:

“En Sri Lanka, los empleadores propusieron muchas modificaciones a la legislación laboral que son perjudiciales para los trabajadores y las trabajadoras, ya que extienden la jornada, cambian las condiciones de trabajo y permiten el despido unilateral de los empleados sin la aprobación del gobierno. Incluso llegaron a pedir la suspensión de la legislación laboral”.

Tanto el movimiento sindical indio como el de Sri Lanka se opusieron con vehemencia a las propuestas políticas antiobreras. En India, los sindicatos organizaron manifestaciones y huelgas a nivel nacional. Los afiliados de Sri Lanka lucharon para garantizar el pago de salarios durante el período de confinamiento. No obstante, el gobierno y los empleadores siguen exigiendo modificaciones a la legislación laboral. Los dos dirigentes sindicales pidieron a los afiliados del sur de Asia que transmitan su apoyo solidario y defiendan los derechos de los trabajadores.

Los delegados sindicales de Pakistán expresaron su preocupación ante las propuestas de detener las inspecciones laborales y la falta de implementación de la legislación laboral, al tiempo que subrayaron la necesidad de integrar progresivamente las leyes laborales en todas las provincias e institucionalizar el diálogo social a nivel nacional.

Los representantes sindicales de Bangladesh hicieron énfasis en la reducción de los derechos de la clase trabajadora, en particular en el sector de las prendas de vestir. Los representantes de los trabajadores en los comités tripartitos gubernamentales que se ocupan de la legislación laboral a menudo quedan marginados, lo que atenta contra el diálogo social en el país.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó:

“Estamos presenciando un gran ataque contra la democracia y las instituciones democráticas. La COVID-19 es un desastre natural, pero la respuesta de los gobiernos es producto de sus políticas. Los gobiernos, aliados con los empleadores, están tratando de desmantelar la protección legal y los derechos laborales que los trabajadores han ganado. Las normas jurídicas relacionadas con salarios, seguridad social, salud y seguridad ocupacional y relaciones laborales se están modificando para privar a los trabajadores de sus derechos básicos. IndustriALL Global Union se compromete a trabajar estratégicamente con otras federaciones sindicales mundiales para apoyar los esfuerzos de los afiliados, afianzar la unidad y la solidaridad y resistir juntos a los ataques de los derechos laborales a nivel nacional, regional e internacional”.

Los afiliados del sur de Asia decidieron fortalecer las comunicaciones interregionales, desarrollar estrategias conjuntas y tomar nuevas medidas para defender los derechos de los trabajadores.