Los 16 Días de acción han terminado, pero nuestra lucha continúa

por Christine Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL

Este año, sindicatos de todos los sectores y continentes hicieron frente a la violencia y el acoso basados en género (VABG) en todas sus formas, incluida una de las más insidiosas y de más rápido crecimiento: la violencia tecnológica. Organizaron, educaron, negociaron, capacitaron y amplificaron las voces de las sobrevivientes.

A continuación, presentamos algunos ejemplos de las medidas adoptadas por nuestros afiliados este año que nos recuerdan por qué luchamos y por qué debemos continuar.

Armenia: a la vanguardia en la lucha contra la violencia digital y la implementación del C190

El Sindicato Republicano de Trabajadores de la Industria de Armenia se unió a la campaña “ÚNETE para acabar con la violencia digital contra las mujeres y las niñas” mediante un exitoso seminario que reunió a 19 sindicatos afiliados.

El Sindicato Republicano de Organizaciones Sindicales de Trabajadores de la Industria de Armenia

La organización alertó sobre el acoso facilitado por la tecnología, las amenazas en línea, el hostigamiento y la difusión no consentida de información personal, y vincularon su trabajo directamente con la reciente ratificación por parte de Armenia del Convenio 190 de la OIT. Su compromiso con la actualización de las políticas, la sensibilización y la creación de espacios de trabajo digitales seguros sienta un importante precedente para la región.

Pakistán: fortalecer la sensibilización y la participación de los trabajadores y trabajadoras

En Pakistán, los sindicatos afiliados mantuvieron debates y reuniones con trabajadores y miembros para informar sobre la VABG. Estas conversaciones tranquilas y persistentes —que crean un espacio seguro, generan confianza y rompen el silencio— son la base sobre la que se construyen mecanismos de denuncia más sólidos y lugares de trabajo más seguros.

Alemania: combatir el acoso con una campaña audaz y sistémica

Una encuesta realizada por el IGBCE reveló estadísticas alarmantes:

KlarkantIGBCE

Su respuesta fue la potente campaña KlarkantIGBCE, con la que declararon su tolerancia cero con el sexismo y el acoso sexual. Crearon herramientas para los trabajadores y trabajadoras, apoyo para los comités de empresa, cláusulas modelo para la negociación colectiva, encuestas y medidas de sensibilización integradas en sus propios eventos y en la formación de su personal.

Así es como se cambia la cultura: con claridad, valentía y un cambio sistémico.

Israel: denunciar la violencia tecnológica y dar voz a las sobrevivientes

Na'amat, el movimiento feminista de Histadrut, dedicó su conferencia anual a la violencia tecnológica contra las mujeres, que abarca desde imágenes íntimas generadas por inteligencia artificial hasta la vigilancia digital y el control coercitivo.

Los testimonios de especialistas pusieron de relieve cómo la violencia evoluciona con la tecnología y por qué las medidas de protección también deben evolucionar.

Shira Isakov, activista

Una de las contribuciones más impactantes fue la de la superviviente de violencia doméstica y activista Shira Isakov, quien compartió con valentía su historia de supervivencia tras un intento de asesinato y su decisión de elegir la vida. Su coraje, al convertir el trauma en activismo y promoción de cambios legislativos, encarna el poder y la resiliencia de las trabajadoras de todo el mundo.

México: SITIMM promueve el liderazgo, la prevención y la negociación colectiva

En México, el sindicato de la industria metalúrgica, automotriz y afines SITIMM implementó un enfoque integral durante los 16 Días:

Continuó con su Diplomado de Desarrollo y Liderazgo de la Mujer Trabajadora, integrando la violencia de género, el liderazgo y el empoderamiento en la capacitación a largo plazo de las trabajadoras.

Publicó afiches en 170 lugares de trabajo donde SITIMM tiene convenios colectivos, asegurándose de que todos los trabajadores y trabajadoras vieran el mensaje de que la violencia y el acoso no tienen cabida en el trabajo.

Incluyó en sus propuestas de negociación la exigencia de incorporar protocolos con perspectiva de género y mecanismos de respuesta inmediata en todos los convenios colectivos.

Esto es el poder sindical en acción: educación, sensibilización y compromisos vinculantes a través de la negociación colectiva.

En conjunto, estas acciones demuestran la fuerza de nuestro movimiento

En Armenia, Pakistán, Alemania, Israel y México, nuestros afiliados tomaron medidas que reflejan la esencia de nuestra misión:

Muchos utilizaron las propias herramientas de IndustriALL, como nuestra guía sobre la VABG, la guía de negociación del Convenio C190 y nuestros materiales sectoriales sobre igualdad, lo que demuestra cómo los recursos compartidos pueden alimentar la fuerza colectiva.

Pero el día de hoy no marca una conclusión, sino un nuevo compromiso

La VABG no termina el 10 de diciembre.

Las sobrevivientes no dejan de necesitar apoyo.

La desigualdad en el lugar de trabajo no se detiene.

El final de los 16 Días debe reforzar nuestra determinación de trabajar aún más duro:

A nuestros afiliados: ustedes están dando forma al futuro del trabajo seguro

Sus acciones, ya sea en salas de capacitación, fábricas, universidades, salas de conferencias, oficinas sindicales o espacios digitales, están cambiando la vida de las trabajadoras.

Cada día demuestran que la violencia no es inevitable.

El silencio no es aceptable.

Y los sindicatos son esenciales.

Al concluir los 16 Días de activismo de este año, quiero decir claramente lo siguiente:

No hemos terminado.

No vamos a dar marcha atrás.

Y no nos detendremos hasta que todas las mujeres, en todos los lugares de trabajo, en todas partes, estén seguras y libres de violencia y acoso.

Seminario web para inversores señala las crecientes problemáticas laborales en Next plc

Khaing Zar, presidenta de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar, ofreció un crudo relato de la situación que se vive bajo el régimen militar y los riesgos que conlleva abastecerse en ese país.

“Myanmar está sufriendo una catástrofe humanitaria a gran escala con implicaciones regionales… Las marcas deben poder demostrar que pueden prevenir estos abusos. Sin embargo, como esto es imposible, las empresas deben abandonar el país”.

Su advertencia acentuó la preocupación ante el hecho de que Next siguiera abasteciéndose en Myanmar, incluso después de que los trabajadores y los sindicatos pidieran a las multinacionales que se retiraran. Ahora que la OIT ha invocado en junio el artículo 33, su máximo instrumento sancionador, se espera que los miembros constituyentes tomen medidas para hacer frente a las graves violaciones de los derechos, lo que podría incluir el fin de las relaciones comerciales. Más allá del daño a su reputación, Next se enfrenta a riesgos operativos y legales relacionados con la posibilidad de que se produzcan casos de trabajo forzoso en la confección de prendas de vestir en Myanmar, un peligro identificado por el Gobierno estadounidense en 2024.

El seminario web también arrojó luz sobre el aumento de las tensiones en Sri Lanka. Anton Marcus, secretario general del Sindicato de Empleados de Zonas Francas y Servicios Generales (FTZGSEU), describió el repentino cierre en mayo de una fábrica gestionada por su filial de propiedad exclusiva, Next Manufacturing Ltd (NML), en la zona franca de Katunayake, donde más de 1400 trabajadores y trabajadoras perdieron sus puestos de trabajo a través de un mensaje de texto y se les impidió el acceso a la fábrica. Esta planta era la única de Sri Lanka que contaba con un sindicato y un convenio colectivo.

“Más de 1200 trabajadores se quedaron en la calle, y su situación se ha agravado aún más desde el ciclón. La única forma de hacer justicia sería que Next reabriera la fábrica”,

expresó, y señaló que, hasta ese momento, se había mantenido una buena relación con la empresa.

Estos conflictos internacionales se producen en un momento en el que Next, uno de los minoristas más grandes del Reino Unido por capitalización bursátil, está registrando los mejores resultados financieros de su historia, con unos beneficios que superan los 1000 millones de libras esterlinas (1330 millones de dólares), mientras que otras empresas del sector atraviesan dificultades. Sin embargo, algunas voces críticas sostienen que la empresa está anteponiendo los beneficios económicos a las personas.

El enfoque de Next con respecto a los salarios se ha convertido en un punto álgido en dos mercados clave. En Camboya, sigue siendo la única marca participante en la iniciativa ACT on Living Wages que no ha firmado un acuerdo vinculante en apoyo de la negociación colectiva como vía para alcanzar salarios dignos, lo que supone un retroceso respecto a los compromisos anteriores adquiridos en el marco del programa. Mientras tanto, en el Reino Unido, la empresa ha sido objeto de críticas por negarse a pagar un salario digno a sus 40.000 empleados minoristas. Una resolución de los accionistas presentada en mayo pidió a Next que revelara cuántos empleados y trabajadores subcontratados fijos ganaban menos del salario digno. Esta recibió un 27 % de apoyo, una cifra inusualmente alta para una propuesta relacionada con las condiciones laborales. No obstante, el director ejecutivo de la empresa desestimó estas preocupaciones, alegando que sus empleados, en su mayoría mujeres y jóvenes, no eran el sustento económico de sus familias.

En sus comentarios a los inversores, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, dijo que el cambio de postura de la empresa en varios países se estaba convirtiendo en un motivo de grave preocupación.

“IndustriALL mantuvo una buena relación con Next durante años, pero ha dado un giro inexplicable para peor. No está claro qué ha sucedido, pero esto debería ser una señal de alarma para sus inversores”.

IndustriALL también ha publicado un informe para inversores con información detallada sobre cada caso.

Foto: Trabajadores despedidos de Next en Sri Lanka, julio de 2025.

Impulsando una agenda transformadora en materia de género en el Sudeste Asiático

En Filipinas, los sindicatos continuarán su campaña para que se apruebe un proyecto de ley de la Cámara de Representantes para aplicar el Convenio 190 en el país. Además, seguirán adelante con la sindicalización de las mujeres y los trabajadores jóvenes en los sindicatos locales y con el fortalecimiento de los comités de jóvenes y mujeres a nivel nacional.

En Indonesia, las sindicalistas iniciarán un diálogo social con las partes interesadas sobre una política de tolerancia cero con la violencia y el acoso. En Malasia, el comité de mujeres creará afiches y campañas para la implementación de la política contra el acoso sexual en el lugar de trabajo. En Tailandia, las activistas integrarán programas sobre cuestiones LGBTQI+ en los sindicatos de sus lugares de trabajo. En Camboya, se celebrará una reunión de planificación con miembros del comité de mujeres.

Las delegadas de cada país compartieron los logros de sus sindicatos en cuanto a la promoción de la igualdad de género, fomento de lugares de trabajo inclusivos y refuerzo de las protecciones laborales. A pesar de los avances, las participantes también reconocieron los retos persistentes derivados de las barreras estructurales, las normas culturales y las limitaciones en cuanto a capacidad. 

Ramón Certeza, secretario regional de IndustriALL para el Sudeste Asiático, expresó:

“Aunque las mujeres han logrado importantes avances en la promoción del feminismo y la defensa de lugares de trabajo libres de discriminación, acoso y violencia, aún se necesitan esfuerzos más sostenidos y transformadores. Este foro desempeña un papel importante para traducir las decisiones y compromisos del 4.º Congreso de IndustriALL en acciones concretas a nivel regional”.

Armelle Seby, directora de género y trabajadores no manuales de IndustriALL, afirmó:

“El último Congreso de IndustriALL aprobó una hoja de ruta integral hacia la igualdad de género (2025-2029) y una resolución feminista contundente. Estas iniciativas guiarán los esfuerzos mundiales para acabar con la violencia y el acoso por motivos de género, promover el liderazgo de las mujeres y garantizar que la igualdad de género siga siendo un elemento central del movimiento sindical mundial”.

Seis meses después de su entrada en vigor, el HKC sigue sin implementarse

IndustriALL lleva mucho tiempo abogando por un reciclaje de buques más seguro, limpio y justo, y ha hecho campaña durante años para que el HKC no sea solo un ejercicio teórico. Cuando el documento entró en vigor en junio de 2025, IndustriALL destacó que esto representaba “tanto una gran prueba como una gran oportunidad” para el sector del desguace de buques a nivel mundial.

La India aún no ha publicado su nueva legislación sobre reciclaje de buques. Sin dicha normativa en vigor, el país no puede expedir el importantísimo documento de autorización para el reciclaje de buques (DASR), que certifica que un astillero cumple los requisitos del HKC. Esto supone un grave problema para los armadores que desean enviar sus buques a astilleros que respeten estas normas.

Sin embargo, en la India el proceso de reciclaje de buques es sólido, ya que la mayoría de los astilleros cumplen las normas del HKC y sus propietarios siguen los procedimientos correctos. Existe un sindicato fuerte, un alto nivel de diálogo social y una reducción significativa de la cantidad y la gravedad de los accidentes.

En Bangladesh, la situación es dispar: el Gobierno creó una junta de reciclaje de buques para que actuara como autoridad competente y está emitiendo el DASR, lo que significa que los armadores que envían buques al país están cumpliendo, al menos en teoría, con la normativa.

Además, hace poco Bangladesh ratificó tres nuevos convenios de la OIT, incluido el C155, que otorga a los trabajadores el derecho a negarse a realizar tareas peligrosas y respalda la creación de comités mixtos de salud y seguridad en el lugar de trabajo. 

Sin embargo, muchos propietarios de astilleros no están desguazando los buques de acuerdo con el HKC, lo que ha provocado 30 accidentes, cuatro muertes y muchas lesiones graves este año. El Gobierno parece carecer de la capacidad o la voluntad política para hacer cumplir la nueva normativa.

Pakistán aún se encuentra en plena fase de desarrollo, y la zona que rodea los astilleros de Gadani carece de infraestructuras adecuadas. En el presupuesto de este año, el Gobierno federal anunció una inversión de 42 millones de dólares, pero esto aún no se ha traducido en mejoras. Mientras tanto, los tres primeros astilleros renovados han obtenido sus certificados verdes.

“La conclusión es que el HKC tiene sus detractores: personas que siempre han afirmado que es un instrumento inadecuado para rectificar el reciclaje de buques. Hacer que funcione es responsabilidad de todos los que abogaron por el HKC. Si no logra proteger la vida de los trabajadores y el medioambiente, no sirve para nada y volvemos al punto de partida. Que se cumpla correctamente redundará en el beneficio de todos”,

señaló Walton Pantland, director del sector de construcción naval y desguace de buques de IndustriALL.

El empleo en la economía circular

Este estudio, que es el primer análisis a escala mundial sobre el empleo en la economía circular, muestra que la mayoría de las actividades relacionadas con la economía circular se concentran en el sur global. Las regiones de América y Asia-Pacífico registran las proporciones más altas de empleo circular, con un 6,4 % y un 5,8 %, respectivamente.

Más de la mitad de todos los trabajadores de la economía circular (más de 74 millones de personas) están en el sector informal, es decir, en empleos no regulados y sin protección estatal. Esto es particularmente frecuente en el sur global, lo que deja a muchos de los trabajadores que impulsan el desarrollo sostenible y cuidan nuestro planeta entre los más desfavorecidos, ya que suelen sufrir condiciones de trabajo precarias, ingresos inestables y salarios bajos. 

“Este informe es una herramienta estratégica para los sindicatos. Proporciona pruebas sólidas para anticipar los impactos de la economía circular en el empleo y nos permitirá exigir políticas industriales y laborales que garanticen una verdadera Transición Justa. Ahora es el momento de generar cambios en los modelos de producción y consumo, pero estos deben construirse con y para los trabajadores”,

afirmó Diana Junquera Curiel, directora de Transición Justa de IndustriALL y miembro del consejo asesor de la referencia global sobre empleo circular (Circular Employment Global Baseline). 

Bajo el título “El empleo en la economía circular: impulsar la circularidad para crear trabajo decente”, el estudio tiene como objetivo proporcionar a los responsables políticos y a los encargados de la toma de decisiones datos y herramientas prácticas para acelerar una transición justa y con alto coeficiente de empleo hacia la economía circular.

“Con este informe, arrojamos nueva luz sobre las empresas y los trabajadores que, cada día, en todos los países y todos los sectores de nuestras economías, prestan servicios esenciales para la sociedad y el planeta”,

declaró Casper Edmonds, jefe de la unidad de Industrias Extractivas, Energía y Manufactura de la OIT.

“Algunos están a la vanguardia de la innovación. Sin embargo, para muchos, la circularidad no es una opción, sino una forma de sobrevivir. Si combinamos las inversiones en circularidad con medidas para promover el trabajo decente, aceleraremos una transición justa y con alto coeficiente de empleo hacia la economía circular”.

La economía circular está dominada por ciertos sectores, de los cuales la reparación y el mantenimiento representan casi la mitad (46 %), seguidos de la manufactura (24,5 %) y la gestión de residuos (8 %). En cambio, las industrias que son cruciales para avanzar en la transición circular, como la construcción y la minería, tienen una proporción muy baja de empleo circular. El informe destaca la necesidad de políticas específicas para “ecologizar” los puestos de trabajo en estos sectores y acelerar su transición hacia una economía circular. 

Las conclusiones instan a los responsables políticos a integrar los derechos laborales y las protecciones sociales en las estrategias de economía circular. Con demasiada frecuencia, la legislación medioambiental da prioridad a los objetivos climáticos y descuida la dimensión social y a las personas que impulsan la transición.

Para garantizar una Transición Justa a la economía circular, el informe recomienda:

Fotografía: OIT, provincia de Limpopo, distrito de Waterberg. Mokopane, Sudáfrica.

Yves Rocher debe rendir cuentas por vulneraciones de derechos laborales en Turquía

Kosan Kozmetik, filial del grupo Yves Rocher entre 2012 y 2024, fabricaba productos de belleza de la marca Flormar para el mercado internacional. Los trabajadores y trabajadoras de la empresa sufrían salarios muy bajos, exposición a productos químicos nocivos, horas extras forzosas, intimidación por parte de la dirección y discriminación de género sistemática. A principios de 2018, Petrol-Is lanzó una campaña de afiliación dentro de la fábrica.

Varios representantes sindicales, trabajadores despedidos y abogados presentaron testimonios ante el tribunal, en los que argumentaron que Yves Rocher había incumplido sus obligaciones en virtud de la legislación francesa con respecto al deber de vigilancia para garantizar los derechos laborales fundamentales en toda su cadena de suministro. Los exempleados, junto con Petrol-Is, Sherpa y ActionAid France, están pidiendo al tribunal que reconozca que el grupo Yves Rocher no ejerció su deber de vigilancia y que conceda una indemnización por los daños sufridos.

Se espera que la sentencia se dicte el 12 de marzo de 2026. El caso se considera una prueba para determinar si las empresas matrices pueden ser consideradas responsables de las infracciones cometidas en sus operaciones globales. Es la primera vez que los empleados extranjeros de una filial de una firma francesa reclaman una indemnización a la empresa matriz en virtud de esta ley.

Lo que está en juego:

IndustriAll Europe e IndustriALL Global Union instan a Yves Rocher y a todas las empresas multinacionales a adoptar políticas de diligencia debida sólidas y aplicables que protejan los derechos laborales fundamentales en todas sus cadenas de suministro globales. Instamos al Grupo Yves Rocher a respetar los mismos derechos fundamentales para sus empleados en todas partes.

Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe, declaró:

“Este caso demuestra por qué Europa debe mantener normas de diligencia debida sólidas y aplicables. Los trabajadores nunca deben ser despedidos o intimidados por ejercer sus derechos fundamentales, ya sea en Francia o en Turquía. Las empresas europeas deben respetar las mismas normas en todas sus operaciones. Nos solidarizamos con Petrol-Is y con todos los trabajadores y trabajadoras que luchan por sus derechos, incluido el derecho a sindicalizarse”.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, añadió:

“El caso de Flormar (Yves Rocher) es un claro ejemplo de violación de los derechos fundamentales y pone de manifiesto la necesidad de responsabilizar al capital. Se trata de una prueba importante para determinar si la legislación francesa en materia de diligencia debida protege efectivamente a los trabajadores y trabajadoras, y esperamos que el proceso judicial en Francia haga justicia para los afiliados de Petrol-Is, que solo pretenden ejercer sus libertades garantizadas”.

Foto: Piquete frente a la fábrica de Flormar en Gebze, Turquía, el 9 de agosto de 2018.

Trabajadores del caucho y neumático debaten el futuro del sector en América

La apertura contó con la participación de Víctor Martínez Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de General Tire de México; Marino Vani, secretario regional de IndustriALL; y Tom Grinter, director global de IndustriALL del sector del caucho. También asistieron representantes de sindicatos afiliados a IndustriALL en Brasil (CNQ CUT y Sintrabor) y Estados Unidos y Canadá (United Steelworkers), y organizaciones mexicanas invitadas del sector.

En la primera jornada se analizó la situación del sector en México, con foco en el histórico Contrato Ley de la Industria Hulera, vigente, pero sin renovarse desde 2017, que el gobierno federal pretende reemplazar por un Contrato Ley para la Industria Llantera. Especialistas y sindicatos advirtieron que, aunque esta nueva propuesta podría incorporar a algunas empresas llanteras hoy fuera del acuerdo, dejaría excluidas a cientos de empresas que producen otros artefactos de caucho, que hoy podrían estar incluidas bajo el contrato actual. También expresaron preocupación porque la propuesta no garantiza mejoras laborales ni salariales para las y los trabajadores llanteros y podría perjudicar al resto del sector del caucho. Tras el debate, surgió la propuesta de rechazar el nuevo contrato, revisar el actual y, con base en esa revisión, negociar adendas o capítulos adicionales al contrato ley histórico.

Luego, representantes sindicales de Continental, Bridgestone, Goodyear, Pirelli, y otras empresas, presentaron la realidad actual de cada una, destacando logros, desafíos productivos y prioridades sindicales en México y en la región.

La segunda jornada estuvo enfocada en los desafíos globales. Tom Grinter -director global de IndustriALL para el sector-, presentó un panorama mundial y regional sobre la industria del caucho y neumático, y explicó cómo IndustriALL trabaja para ayudar a sus afiliadas a coordinar políticas y acciones para abordar las problemáticas del sector. Por su parte, Marino Vani -secretario regional de IndustriALL- destacó la importancia de impulsar redes de trabajadores de una misma empresa o grupo empresario, y de suscribir acuerdos marco globales para fortalecer la acción colectiva. A su vez, enfatizó que las y los trabajadores del sector deben articularse a nivel nacional y regional, pero también con quienes integran la industria de la movilidad:

“Solo así podrán construir poder sindical e influir en las políticas económicas, productivas e industriales, que hoy son definidas en gran medida por las grandes empresas del sector de movilidad junto con los gobiernos, y que determinan el futuro y la calidad del empleo en el sector del caucho”.

Los sindicatos internacionales de Brasil y Estados Unidos trajeron un detallado informe de la situación actual del sector en sus países y de su trabajo sindical, al cual también se sumaron algunos colegas mexicanos y donde también se debatieron temas como la salud y seguridad en el trabajo, métodos y estándares de trabajo, salud mental, mercado laboral, etc.

Finalmente, Cristian Alejandro Valerio – responsable del sector en IndustriALL para América Latina- evaluó el encuentro como muy positivo:

“Logramos juntar a varios sindicatos del sector de México, debatir y sacar conclusiones importantes sobre un tema imprescindible para las y los trabajadores: el futuro de la contratación colectiva, el contrato ley en México, y una agenda estratégica. El objetivo es organizarnos entre los sindicatos de México y de América Latina para construir más poder sindical y solidaridad entre los trabajadores del sector y la industria de la movilidad en América, de cara a los próximos 4 años”.
 

Sindicatos africanos piden que los ingresos de los minerales críticos financien el desarrollo

La declaración, realizada por 35 sindicalistas de 14 países, se adoptó en el marco de un coloquio para celebrar el Día de la Industrialización de África bajo el lema: “Empoderamiento de los trabajadores en la AGMS: equilibrar la industrialización con la diligencia debida en materia de derechos humanos”.
 
Según se informó en el coloquio, África posee más del 30 % de las reservas mundiales de los minerales que impulsarán la transición energética: cobalto en la República Democrática del Congo, cobre en Zambia, níquel en Madagascar, manganeso en Gabón, grafito en Mozambique, litio en Zimbabue y tierras raras distribuidas desde Namibia hasta Burundi. Sin embargo, la participación del continente en el valor generado por estos recursos apenas ha cambiado desde la época colonial.
 
La declaración, adoptada conjuntamente por la oficina regional de IndustriALL Global Union para África Subsahariana y la CSI-África, demuestra que los sindicatos quieren que los trabajadores, las trabajadoras y sus comunidades se beneficien de los minerales críticos para la transición. “No puede haber una transición verde sin trabajo decente”, insisten los sindicatos, que exigen contratos permanentes, salarios dignos, negociación colectiva sectorial y una rendición de cuentas obligatoria en la cadena de suministro para las empresas multinacionales occidentales y chinas.
 
Según las estimaciones de McKinsey, para alcanzar los objetivos globales de cero emisiones netas para 2050 se necesitarán 3,5 billones de dólares de inversión en minerales críticos, de los cuales África podría captar 1 billón si asciende en la cadena de valor. En la actualidad, el continente exporta casi toda su producción en forma de mineral o concentrado de baja ley. Por ejemplo, una batería para smartphones que se vende por 50 dólares puede contener cobalto congoleño por valor de menos de diez centavos en la mina. El resto del margen se acumula en las refinerías de China, las fábricas de baterías de Corea del Sur o Alemania y las cadenas de montaje de California o Shenzhen. Mientras tanto, la República Democrática del Congo solo obtuvo 1200 millones de dólares en derechos por el cobalto en 2024, a pesar de exportar material por valor de más de 20.000 millones de dólares a los mercados internacionales.
 
Además, los sindicatos exigen que la AGMS imponga la obligación de procesar y fabricar localmente. Por ejemplo, las baterías pueden fabricarse en Kolwezi, los cátodos en Kitwe y los precursores químicos en Johannesburgo, respaldados por normas vinculantes sobre contenido local y cláusulas sociales en los nuevos paquetes de inversión. Insisten en que la estrategia propuesta de destinar el 5 % de la nómina a fondos para la capacitación profesional y el 1 % de las ventas a investigación y desarrollo sea cogobernada por los sindicatos. También exigen la renegociación de los contratos existentes para poner fin al traslado de utilidades y los flujos financieros ilícitos, de forma que los ingresos se canalicen hacia fondos soberanos en lugar de externalizarse a paraísos fiscales.
 
Los sindicatos quieren que se apliquen normas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) con protecciones laborales explícitas, en particular en materia de libertad sindical y la salud y seguridad en el trabajo, así como el trabajo decente.
 
Durante el coloquio, se hizo hincapié en que la población activa de África crecerá en unos 450 millones de personas para 2050, pero, sin puestos de trabajo industriales a gran escala, ese dividendo demográfico puede llegar a convertirse en una catástrofe social. Los sindicatos advierten de que los acuerdos de “recursos a cambio de seguridad” corren el riesgo de convertir las provincias mineras en nuevos escenarios de conflictos de poder.

“África es rica bajo tierra, pero pobre en la superficie, y esto debe cambiar”,

afirmó Martha Molema, presidenta de la CSI-África. 

“Los minerales críticos deben impulsar la industrialización y la descarbonización de África, apoyar a las industrias manufactureras y crear puestos de trabajo para los jóvenes. Además, las mujeres que trabajan en la minería deben recibir licencias y financiamiento para extraer minerales críticos”,

expresó Rose Omamo, presidenta interina de la CSI-África y vicepresidenta de IndustriALL.

Sudáfrica clasifica la violencia de género y el femicidio como un desastre nacional

Por primera vez, la violencia de género y el femicidio se tratarán en el mismo marco jurídico y administrativo que los desastres naturales, lo que permitirá desbloquear recursos presupuestarios adicionales, mejorar la coordinación intergubernamental y adoptar un enfoque estructurado para la prevención, la respuesta y la recuperación.

Las estadísticas sobre la violencia de género y el femicidio en el país son impactantes. Según el Consejo de Investigación en Ciencias Humanas (HSRC), 7,3 millones de mujeres han sufrido violencia física, mientras que 2,1 millones han sobrevivido a agresiones sexuales. El índice de femicidios es cinco veces superior a la media mundial.

La declaración es el resultado de una campaña de diez años de duración llevada a cabo por sindicatos y organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres, que habían destacado en repetidas ocasiones el fracaso de las medidas legislativas anteriores, incluido el Plan Estratégico Nacional sobre Violencia de Género y Femicidio de 2018, a la hora de traducirse en una implementación eficaz. A pesar de la promulgación de leyes más estrictas sobre la violencia doméstica, los delitos sexuales y el acoso en el lugar de trabajo, las tasas de imposición de penas siguen siendo extremadamente bajas y la inacción sistémica de la policía desalienta la denuncia de estos delitos.

La movilización pública alcanzó su punto álgido durante la Cumbre del G20 con la acción “G20 Women's Shutdown”, en la que las trabajadoras lideraron un silencio de 15 minutos en honor a las mujeres que han sido asesinadas o heridas y, en muchos casos, se ausentaron del trabajo. Se presentó al Gobierno una petición con más de un millón de firmas, amplificando las demandas de larga data del proceso de participación de Labour 20 (L20). Los sindicatos habían argumentado en la Cumbre L20 de julio de 2025 que la violencia de género sostenida impone costos económicos sustanciales debido a la pérdida de productividad, el ausentismo, los gastos de salud y la erosión de la participación de la mujer en la fuerza laboral.

El impacto económico es particularmente grave en los sectores con alta concentración de trabajadoras. Se han producido muertes tanto en el ámbito doméstico como en el laboral. Entre los casos más destacados se encuentran el asesinato de Thembisile Yende en las instalaciones de Eskom en 2017 y el asesinato de Pinky Mosiane en una mina subterránea de Anglo-American Platinum en Rustenburg, ambos denunciados por afiliados de IndustriALL, el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA) y el Sindicato Nacional de Mineros (NUM), respectivamente. Mientras que el caso Yende sigue sin resolverse, en el de Mosiane el autor recibió dos penas de cadena perpetua, según los informes judiciales.

Con la clasificación de la violencia de género y el femicidio como un desastre nacional, el Estado obtiene acceso al marco normativo integrado previsto en el artículo 7 de la Ley de Gestión de Desastres, que refiere a la prevención y reducción de riesgos, la mitigación, la preparación, la respuesta rápida y la recuperación posterior. Se espera que esto se traduzca en una asignación de fondos específica, la creación de una estructura nacional de coordinación dedicada y la obligatoriedad de presentar informes y métricas de rendimiento en todas las provincias y departamentos.

La decisión también refuerza la incorporación a la legislación nacional del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (Convenio sobre la violencia y el acoso, 2019), que Sudáfrica ratificó en 2021. La Recomendación 206 que lo acompaña ofrece pautas detalladas sobre la evaluación de riesgos, las medidas de prevención y las soluciones en el mundo del trabajo, ámbitos en los que la implementación se había retrasado anteriormente.

Christine Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL, expresó:

“Se trata de un paso importante hacia la adopción de medidas eficaces para poner fin a la violencia de género y el femicidio, especialmente frente a la falta de resolución de los crímenes y la impunidad de los agresores, que estaban desanimando a las mujeres a denunciar. Además, también es un avance importante hacia la aplicación de las leyes nacionales y del Convenio 190 y la Recomendación 206 de la OIT”.

Imagen: NUMSA

Sindicatos indios critican la implementación unilateral de códigos laborales; el 21 de noviembre se declara “día negro” para los trabajadores

El 26 de noviembre, los sindicatos indios de todo el país, excepto la organización Bharatiya Mazdoor Sangh, respaldada por el Gobierno, se movilizaron en enérgicas protestas para denunciar la notificación unilateral de los códigos laborales, exigir un diálogo genuino inmediato y su retirada, y declarar que el pueblo trabajador no aceptará reformas de la legislación laboral impuestas sin consulta previa.

Conjuntamente, las centrales sindicales denunciaron la actuación del Gobierno, ya que estos códigos laborales violan derechos constitucionales fundamentales y socavan los principios de la democracia y el federalismo. Argumentaron que los códigos son estructuralmente defectuosos, jurídicamente poco sólidos y están diseñados para diluir las protecciones laborales.

Asimismo, las centrales sindicales criticaron al Gobierno por eludir los mecanismos tripartitos establecidos y señalaron que la Conferencia Laboral India, el foro tripartito más importante del país, no se ha reunido desde 2015.

Los afiliados de IndustriALL han expresado su profunda preocupación por el hecho de que los nuevos códigos laborales indios debilitan las protecciones laborales fundamentales, en particular en lo que respecta a las jornadas laborales, la subcontratación y la salud y seguridad en el trabajo. Los representantes sindicales advirtieron de que es probable que los cambios aumenten la precariedad laboral y erosionen aún más los derechos de los trabajadores en un momento en el que se necesitan salvaguardias más sólidas. En respuesta, IndustriALL ha escrito al Gobierno instándole a revocar los códigos y a entablar un diálogo constructivo con los sindicatos para garantizar el respeto de los derechos laborales y las normas de seguridad.

Los dirigentes sindicales exhortaron al Gobierno a detener la implementación de los códigos e iniciar consultas transparentes e inclusivas con los sindicatos. IndustriALL Global Union expresó su plena solidaridad con los trabajadores y afiliados indios, y respaldó sus demandas de diálogo social, libertad sindical y protección de los derechos laborales fundamentales.

Sanjay Vadhavkar, secretario general de la SMEFI (HMS), expresó:

“La notificación unilateral de los códigos laborales por parte del Gobierno es un ataque directo a los derechos laborales y a la gobernanza democrática en materia de trabajo. No se puede excluir a los trabajadores y trabajadoras de las decisiones que afectan a su vida. Al eludir las consultas y las prácticas tripartitas establecidas desde hace tiempo, el Gobierno ha socavado los valores constitucionales. Apoyamos firmemente al movimiento sindical unido en su demanda de que se retiren estas notificaciones y se restablezca un diálogo social genuino”.

Sanjay Singh, secretario general de la INEWF (INTUC), afirmó:

“Estos códigos laborales debilitan las protecciones esenciales, especialmente en lo que respecta a la libertad sindical, el derecho a la negociación colectiva, los límites a la jornada laboral, la salud y la seguridad en el trabajo y la seguridad social, y llevarán a más trabajadores a situaciones precarias. Instamos al Gobierno a que detenga su implementación y colabore con los sindicatos para garantizar que toda reforma proteja, y no erosione, los derechos laborales”.

Atle Høie, secretario general de IndustriALL, afirmó:

“Mantenemos nuestra plena solidaridad con el movimiento sindical indio y pedimos al Gobierno de la India que entable un diálogo con los sindicatos mediante consultas transparentes e inclusivas. Reiteramos con firmeza que cualquier reforma de la legislación laboral debe reforzar, y no debilitar, las protecciones de los trabajadores y debe cumplir plenamente con las normas internacionales del trabajo”.