Valter Sanches: Bienvenidos a Global Worker (#1-2021)

Global Worker No 1 mayo 2021

Aunque los programas de vacunación se iniciaron, su despliegue es lento y desigual. Con relación a las vacunas, IndustriALL apoya exención temporal de las obligaciones bajo el Acuerdo de la OMC sobre los ADPIC, que propusieron India y Sudáfrica y que cuenta con el apoyo de la OMS. Con una suspensión temporal de los derechos de propiedad industrial, cientos de unidades farmacéuticas en todo el mundo podrían modificarse rápidamente y sumarse a la operación mundial de producción de vacunas. Debemos mantener nuestra firme posición en favor de las personas antes que el lucro. Acceso justo y equitativo a las vacunas es fundamental para superar la pandemia y para la salud y seguridad de nuestros miembros.

El teletrabajo se ha expandido enormemente durante la pandemia y está entre nosotros para quedarse. Para algunos trabajadores y trabajadoras ha sido una experiencia positiva, pero también se ha descubierto que el trabajo a distancia durante mucho tiempo presenta limitaciones y riesgos. IndustriALL ha comenzado un proceso de consultas para elaborar una guía que ofrezca a nuestros sindicatos afiliados asesoría respecto a las negociaciones, con el fin de procurar que la fuerza de trabajo pueda aprovechar los beneficios del teletrabajo, a la vez que evite los posibles problemas. 

Seguimos apoyando a nuestros sindicatos en su lucha por proteger la salud y seguridad, los puestos de trabajo y los ingresos de sus miembros. Este año, el 28 de abril, cuando conmemoramos el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos y Heridos (IWMD), es una oportunidad para recordar a los trabajadores/as que han perdido la vida en el trabajo debido a fallas de seguridad y salud ocupacional. El movimiento sindical mundial propone que salud y seguridad en el trabajo sean reconocidas por la OIT como un derecho laboral fundamental, junto con los otros ocho convenios sobre derechos fundamentales. Esto puede contribuir para mejorar el nivel de protección institucional y la cobertura de los convenios colectivos.

Los sindicatos sí influyen para mejorar las cosas. La Asociación de Trabajadores Generales y de Reciclaje de Buques de Alang Sosiya (ASSRGWA) es un ejemplo exitoso de organización de los trabajadores/as del sector informal de la India. El mencionado sindicato ha contribuido a mejorar los salarios, los beneficios sociales, las medidas de seguridad social y la seguridad y salud en el trabajo para los trabajadores/as de desguace de buques. 

Algunos gobiernos están aprovechando la pandemia de manera perversa para tomar el poder y terminar con la democracia, como en Bielorrusia, Filipinas y Myanmar. En un movimiento de resistencia civil (CDM), el pueblo de Myanmar, encabezado por los sindicatos, está resistiendo al régimen militar que, con un golpe de estado el 1º de febrero, derrocó al gobierno democráticamente elegido. En su entrevista, la presidenta de la IWFM, Khaing Zar,  pide apoyo internacional para esta lucha.

En la década de 1970, durante la dictadura de Pinochet, nuestro sindicato afiliado Chile-Constramet fue declarado ilegal, pero en diciembre del año pasado celebró 40 años de lucha en defensa de los derechos de los trabajadores/as. Junto a la CUT (la central sindical nacional de Chile), Constramet actualmente hace una campaña para que se mejoren los derechos de los trabajadores/as en la nueva constitución. 

Si bien esta pandemia aún no ha terminado, continuaremos exigiendo tener acceso equitativo a las vacunas, defendiendo los derechos de los trabajadores/as y procurando que se respeten los trabajos, los ingresos y el derecho de los trabajadores/as a la salud y seguridad. 

A luta continua! 

Valter Sanches                                     

Solidaridad entre sindicatos del hemisferio sur frente a los desafíos de la transición energética

Ambas partes del mundo enfrentan problemas comunes en materia de transición energética, a medida que los gobiernos aplican políticas económicas neoliberales que marginan a los trabajadores y las comunidades pobres. Se mencionó a Chile como ejemplo de un país rico en recursos cuya población es principalmente pobre. Lo mismo puede decirse de la mayoría de los países de África Subsahariana, que son ricos en combustibles fósiles y petróleo y gas, pero donde la mayoría de la gente vive en la pobreza.

En la reunión se debatió sobre el potencial de la transición energética para impulsar la industrialización y el desarrollo económico en las regiones. Se argumentó que la conversación acerca de la energía debe enmarcarse en el contexto de la economía política de los continentes. Aunque existen oportunidades para la instalación de centrales eléctricas renovables, este proceso debe llevarse a cabo teniendo en cuenta los intereses de los trabajadores.

Otro tema discutido en la reunión fue el enorme potencial de ambas regiones en materia de energías renovables, que incluyen las energías hidroeléctrica, eólica, solar y de biomasa, así como los combustibles geotérmicos y fósiles.

Los sindicatos de Brasil, Chile, Colombia y México expresaron que quieren una transición energética justa, en la que se goce de mejores condiciones laborales y se respeten los derechos de los trabajadores. Hablaron de la importancia del diálogo social para promover políticas industriales sostenibles y una Transición Justa, con la participación de los gobiernos, las empresas, los sindicatos y las comunidades afectadas.

El secretario de Educación de Sintracarbón, Fredys Fernández, mencionó la “Mesa Social, Minero-Energética y Ambiental”, una iniciativa desarrollada desde 2015 por los sindicatos colombianos USO, Sintracarbón y Sintraelecol. El objetivo de esta propuesta es debatir, junto con la comunidad, las autoridades gubernamentales y los empresarios, acerca de la transición energética y la construcción de una política energética sostenible para Colombia.
 
Al otro lado del Atlántico, los sindicatos de Ghana, Sudáfrica y Zimbabue, que forman parte de la Red de Energía de África Subsahariana, están luchando contra la privatización de las empresas eléctricas públicas, que a menudo se traduce en aumentos en el costo de la electricidad.

“Estamos en contra de la privatización de la empresa eléctrica ESKOM propuesta por el gobierno. Preferimos un proveedor de energía que sea de propiedad pública y que funcione en pos del interés público y sin fines de lucro, ya que lo contrario hará que la energía sea inasequible e inaccesible para las comunidades pobres. Cuando se trata de energías renovables, exigimos la propiedad social de sus fuentes”,

expresó Enos Mbodi, del Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica.

Kemal Özkan, el secretario general adjunto de IndustriALL, declaró:

“Necesitamos un modelo global de transición energética que promueva la industrialización, los empleos dignos y ecológicos, y los intereses de los trabajadores y las comunidades. Esto solo será posible si los países del hemisferio sur adoptan planes energéticos e industriales sostenibles”.

Ucrania debe abandonar la reforma legislativa antiobrera

El año pasado, gracias a las protestas sindicales masivas realizadas en el país y las acciones de solidaridad internacional, se logró derrotar un proyecto de ley regresivo en materia laboral. En su lugar, los legisladores redactaron otras leyes, que están tratando de impulsar en el Parlamento con el fin de simplificar la regulación de las relaciones laborales y otorgar más facultades a los empleadores.

El proyecto de ley n.º 5371, presentado al Parlamento el 13 de abril, propone un nuevo “régimen contractual para regular las relaciones laborales” para las pequeñas y medianas empresas con menos de 250 trabajadores, en el que todas las condiciones de empleo se determinan a través de los contratos de trabajo y no la legislación laboral.

“Este proyecto de ley amenaza a la mayoría de los trabajadores, ya que casi el 75 por ciento de los empleadores tiene menos de 250 personas en su plantilla y el 73.1 por ciento de la población económicamente activa trabaja en pequeñas y medianas empresas. Dada la práctica corriente de escindir las empresas de mayores dimensiones en otras más pequeñas, esto también se aplicaría en las grandes empresas”,

expresó Mikhailo Volynets, el presidente del Sindicato Independiente de Mineros de Ucrania (NPGU).

Todas las normas y disposiciones que normalmente figuran en un convenio colectivo pasarían a fijarse en los contratos de trabajo individuales. Estos últimos determinarían las causas de despido, en lugar de la estricta lista de motivos prevista en el Código Laboral. A su vez, los contratos permitirían peores condiciones de trabajo que las garantizadas por ley, entre ellas que los salarios se paguen de forma mensual en vez de dos veces al mes, como sucede hoy en día, y que su monto sea determinado sin respetar la escala salarial del convenio colectivo.

“La existencia de contratos diferentes con trabajadores que realizan el mismo volumen de trabajo, en las mismas condiciones laborales, puede dar lugar a discriminación, ya que es posible que reciban salarios dispares en función de las preferencias personales y otros criterios subjetivos del empleador”,

declaró el presidente del Sindicato de Trabajadores de las Industrias Metalúrgica y Minera de Ucrania (PMGU), Alexander Ryabko.

Según el presidente de Atomprofspilka, Valery Matov, no se consultó a las mayores organizaciones sindicales acerca del proyecto de ley, lo que contraviene la Recomendación n.º 189 de la OIT.

“Pedimos al órgano común representativo de todos los sindicatos ucranianos que apele a las instituciones internacionales y al presidente de Ucrania que evite la aprobación del proyecto de ley. Dada la difícil situación económica y las limitadas oportunidades laborales, los trabajadores afectados se verán obligados a aceptar estas condiciones para conseguir empleo.”

Kemal Özkan, el secretario general adjunto de IndustriALL, expresó:

“Apoyamos a nuestros afiliados ucranianos en su lucha contra los proyectos de ley antiobreros y antisindicales, y los ayudaremos en todo lo posible para garantizar que la legislación laboral ucraniana se ajuste a los principios de las normas internacionales del trabajo”.

Manifestaciones masivas en Indonesia contra la ley general

La ley general (“Ómnibus”) ha generado turbulencia en la sociedad indonesia desde su instauración en enero de 2020. Las confederaciones sindicales como KSPI, KSBSI, KSPSI y KPBI han llevado a cabo varias manifestaciones multitudinarias para oponerse a la retrógrada norma en materia laboral.

La controversial ley eliminó el salario mínimo sectorial por distrito, redujo los beneficios de indemnización por despido, amplió el alcance de la tercerización y posibilitó la subcontratación vitalicia de trabajadores.

 

El presidente del consejo de IndustriALL Indonesia, Iwan Kusmawan, expresó:

“El objetivo principal de la acción del 12 de abril es resaltar las revisiones judiciales en curso. Esperamos que el tribunal constitucional pueda declarar inconstitucional la ley general y la elimine”.

La KSPI está exigiendo al gobierno indonesio que acepte sus cuatro reclamos:

“A pesar de la pandemia de COVID-19, seguiremos luchando contra la ley general, una política laboral que pone en riesgo los intereses de los trabajadores. Exigimos al gobierno que no demore la presentación ante el tribunal, y agradecemos a todos los sindicalistas que han participado en la acción, tanto en las calles como de forma virtual”,

expresó el presidente de la FSPMI, Riden Hatam Azis.

“Nos preocupa profundamente que los trabajadores indonesios ya no tengan salarios mínimos sectoriales por distrito, dado que esto es una gran reducción de los derechos laborales. Apoyamos a nuestros afiliados indonesios en su campaña conjunta contra la ley general”,

declaró Annie Adviento, la secretaria regional de IndustriALL para el sudeste asiático.

Cinco afiliados de IndustriALL participaron en la acción: la Federación de Sindicatos de Trabajadores Metalúrgicos de Indonesia (FSPMI), la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Química, Energía, Minería, Petróleo y Gas (FSP KEP), la Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores Industriales (SPN), la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Salud y Farmacéuticos (FARKES) y la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Cemento de Indonesia.

Trabajadores latinoamericanos de la energía/minería/metales básicos impulsan una política industrial basada en una transición justa

El macro sector de energía, minería y metales básicos participó el año pasado en un proyecto de IndustriALL y Union to Union donde diseñaron una agenda política y sindical que promueve la reindustrialización regional, basada en la importancia de una transición justa con desarrollo sostenible.

Durante la reunión virtual del macro sector el 14 de abril, los participantes aseguraron que el objetivo en 2021 es que los sindicatos trabajen nuevamente junto a expertos para proponer en cada país una política industrial y una transición justa. Buscarán dialogar con sus gobiernos y empresas para poner la agenda sindical en la mesa de negociación, defender la industria nacional y proponer alternativas para el futuro.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan sostuvo al inicio del encuentro:

“Las reuniones por macro sectores sirven para hablar de los puntos que conectan a los trabajadores y reflexionar sobre cuestiones más amplias. Estamos a favor de una transición justa sin imposiciones. Debemos impulsar una mesa democrática donde podamos realizar nuestras demandas y que escuchen nuestra voz.”

Los participantes escucharon al secretario del exterior del Sindicato mexicano de electricistas (SME, afiliado a IndustriALL) Humberto Montes de Oca, quien habló del caso de México y su intento por recuperar el dominio público y soberano de la energía. Oca dijo que el SME lucha para defender la industria eléctrica nacional desde hace 2 décadas.

Dijo que se oponen a las iniciativas de reforma sectorial, de leyes reguladores del sector eléctrico, así como cambios constitucionales. Señaló que el sindicato impulsa una transición justa y soberana. Creen que la gestión de la energía tiene que tener la participación de los trabajadores.

También conocieron el caso de Trinidad y Tobago, donde el gobierno quiere privatizar el sector energético, lo cual tendría un impacto social será catastrófico para las comunidades. El OWTU (afiliado a IndustriALL) dijo que el sindicato decidió hacer una campaña denominada “únanse a la lucha” para resistir, exigir un diálogo social real y rechazar la política de transición injusta que impulsa el gobierno.

Los directores de IndustriALL para cada sector a nivel global también participaron del encuentro y destacaron que, si bien el proceso de transición energética de energías fósiles a renovables se desarrolla a una velocidad diferente en cada país, es necesario que los sindicatos se involucren cuanto antes.

Reforzaron la importancia de impulsar políticas industriales sostenibles, con empleos de calidad y con capacitación. Dijeron que los trabajadores aún tienen tiempo de demandar tener un sitio en la mesa de discusión de la transición energética, para que sea justa y democrática.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:

“Hay una agenda en disputa, que impone sus visiones y el futuro del desarrollo sostenible. Como trabajadores de una misma cadena de producción debemos negociar tripartitamente nuestra agenda sindical con propuestas de reindustrialización, de política industrial y transición justa.”

Los trabajadores temen volver a trabajar en la región etíope de Tigray, devastada por la guerra

El año pasado, antes de que estallara la guerra, el parque estuvo cerrado debido a la pandemia de COVID-19.

La Federación Sindical de Trabajadores del Sector Textil, de la Confección y el Cuero de IndustriALL (IFTLGTWU), el sindicato afiliado a IndustriALL Global Union que representa a los trabajadores de la industria textil, de la confección, del calzado y el cuero en Mekelle, afirma que sido difícil mantener el contacto con sus miembros y sus familias.

Cuando comenzó la guerra civil entre el ejército federal y el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF), las líneas telefónicas, el Internet y otros medios de telecomunicaciones estuvieron desconectados durante varios días.

 

Las fábricas de prendas de vestir y textiles fueron saqueadas y destruidas, entre ellas las de Almeda, Sheba Leather y DBL Garments. La fábrica de Almeda, que empleaba a más de cinco mil personas, fue vaciada y destruida. Las otras dos fueron saqueadas. Si estos talleres no reinician sus actividades, se perderán miles de puestos de trabajo.

Los medios de comunicación han reportado asesinatos, violaciones y saqueos atribuidos a los grupos armados involucrados en el conflicto, que incluyen diferentes milicias y el ejército del país limítrofe Eritrea. Según estos informes, se han saqueado y destruido casas, clínicas, hospitales, centros de salud, escuelas y almacenes de granos, así como se han quemado campos.

Esto ha generado una crisis humanitaria: la gente se está muriendo de hambre y necesita alimentos, agua y refugio. Miles han huido de sus hogares, y el gobierno de Etiopía y las agencias de la ONU han pedido ayuda de emergencia.

El primer ministro etíope afirmó, en el Parlamento, que estos abusos y violaciones graves de los derechos humanos serán investigados por la Comisión de Derechos Humanos de Etiopía y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

“Pedimos al gobierno de Etiopía que traiga paz y seguridad al pueblo y a los trabajadores de Tigray. Es importante que se ponga fin al conflicto armado para que los trabajadores puedan volver a trabajar sin miedo y las comunidades puedan volver a vivir en paz”,

expresó Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL.

El gobierno de Túnez y el sindicato UGTT firman acuerdo sobre reforma del sector público

En virtud del acuerdo se establecen cinco comités conjuntos para formular un marco práctico para las reformas. Estos comités son: el Comité de Reforma del Sistema Fiscal y el Establecimiento de la Justicia Tributaria como entrada a la Justicia Social; el Comité de Reformas Necesarias en las Empresas Públicas, que iniciará su trabajo con siete grandes instituciones: 

el Comité de Reforma del Sistema de Subvenciones, que se ocupará del subsidio de materiales básicos y combustibles; el Comité del Sistema de Subvenciones Directas e Indirectas, y el Comité de Control de Precios y Reestructuración de la Distribución. Estas comisiones representan las áreas más prominentes de la reforma debido a su importancia económica y al grado de resistencia que enfrentan.

En una conferencia de prensa conjunta para anunciar el acuerdo, el primer ministro tunecino, Hichem Mechichi, lo calificó como “histórico y un verdadero comienzo para librar la batalla de la reforma económica y social”, que considera la lucha más importante para Túnez. El jerarca se refirió a la importancia del camino participativo y consensuado que condujo al acuerdo.

El secretario general de UGTT, Noureddine Taboubi, elogió el espíritu de responsabilidad demostrado por todas las partes para llegar al acuerdo histórico, y manifestó que este “representa el verdadero comienzo de la reforma económica y confirma una profunda consciencia de la necesidad de cambio”. Taboubi hizo énfasis en la necesidad del país de reformas urgentes e inmediatas en las áreas abarcadas por los comités, especialmente la justicia tributaria, y en que las empresas públicas son bienes nacionales que deben reformarse para impulsar el desarrollo.

El 7 de abril, el gobierno también firmó un acuerdo con la organización patronal Union Tunisienne de l’industrie, du commerce et de l’artisanat (UTICA), a través del cual se crearon ocho comités conjuntos para desarrollar un marco práctico para las reformas.

Estos acuerdos se alcanzaron justo antes de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, celebradas en Washington durante la segunda semana de abril. El gobierno tunecino confía en esta reunión para obtener un nuevo acuerdo de préstamo que le permitirá cubrir el déficit presupuestario y financiar la economía.

Habib Hazami, secretario general del sindicato del sector textil y de la confección FGTHCC-UGTT, afiliado a IndustriALL Global Union, expresó:

“Dadas las dificultades económicas y sociales que está viviendo el país a la sombra de la COVID-19 y ante la recesión económica y el deterioro de las condiciones, también contamos con este acuerdo en el sector privado. Esperamos que el trabajo de estos comités conduzca a una visión clara y a conclusiones prácticas, especialmente en relación con el sistema fiscal y el logro de la justicia social. El sector textil es uno de los que sufre mayores carencias en este sentido y necesita que se tomen medidas coherentes para lograr su recuperación social y económica”.

Tahar Berberi, secretario general del sindicato afiliado en el sector metalúrgico, FGME-UGTT, afirmó:

“La Sociedad Tunecina de Siderurgia es uno de los pilares importantes del sector metalúrgico nacional y emplea a 1200 personas. Siempre hemos reclamado la reestructuración de la empresa para aumentar su eficiencia, mantener los puestos de trabajo y asegurar el futuro de los trabajadores. Este acuerdo es un paso importante en la dirección correcta y esperamos que el gobierno cumpla con sus obligaciones y lo ponga en práctica”.

Imagen: el primer ministro, Hichem Mechichi, y el secretario general de la UGTT, Noureddine Taboubi, sostienen copias del acuerdo firmado. (Oficina del primer ministro de Túnez)

Sindicato reclama por salarios impagos y violaciones de los derechos laborales en Galba Nigeria

Los salarios adeudados durante cuatro años ascienden a unos 350 millones de naira (US$ 920.000), mientras que algunos trabajadores se han jubilado sin llegar a recibir sus prestaciones.

Según AUTOBATE, algunas personas han fallecido antes de cobrar sus salarios, y quienes siguen trabajando están pasando dificultades y no logran cubrir sus gastos básicos. Algunos trabajadores con más de 25 años de experiencia se jubilaron sin gozar de prestaciones ni compensaciones, luego de que la dirección de Galba Nigeria les dijera que “se fueran a descansar”.

AUTOBATE afirma que, desde 2013, la empresa no ha estado remitiendo al sindicato las cuotas ya deducidas del pago de los trabajadores, lo que infringe los derechos sindicales contemplados por las leyes de trabajo del país y las normas laborales internacionales.

“La situación es patética: hasta la fecha, hemos registrado más de 14 fallecimientos de empleados por complicaciones vinculadas a la presión arterial, la hipertensión y los accidentes cardiovasculares debido a su incapacidad de pagar cuentas, entre ellas el alquiler, las cuotas escolares y los gastos médicos y domésticos de sus familias”,

expresó Olusola Joel Olorunfemi, secretario general de AUTOBATE.

Durante su lucha contra estos abusos, AUTOBATE ha organizado piquetes y manifestaciones frente a las instalaciones de la empresa en Port Harcourt. El sindicato también ha denunciado a Galba Nigeria ante el Tribunal Laboral del país por la falta de pago de salarios y las violaciones de los derechos laborales. Esta acción judicial se inició después de que fracasaran los esfuerzos del Congreso de Sindicatos de Nigeria de mediar en el conflicto. El sindicato también solicitó, sin éxito, la intervención del Ministerio Federal de Trabajo y Empleo.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África subsahariana, declaró:

“El nivel de robo de salarios y de violaciones de los derechos laborales en Galba Nigeria es aberrante e inaceptable. Apoyamos a AUTOBATE en su reclamo del pago de los salarios adeudados en Galba Nigeria, en su defensa de los derechos laborales y en su firmeza en todo lo que refiere al respeto por las normas justas de trabajo y las condiciones de trabajo decentes”.

Galba Nigeria es una firma de ingeniería que presta servicios a empresas petroleras en Port Harcourt y el estado de Rivers.

Fotografía: imagen de archivo, Port Harcourt, Nigeria

Los trabajadores de la confección necesitan fábricas seguras

El 24 de abril se cumplirán ocho años del homicidio industrial que representa el desastre del Rana Plaza, donde más de 1000 trabajadores de la confección fallecieron y muchos más resultaron heridos.

No obstante, las personas que trabajan en el sector de la confección siguen reclamando a viva voz por fábricas más seguras. Solamente en el mes de marzo, más de 40 perdieron la vida en Marruecos y Egipto debido a la inseguridad de sus lugares de trabajo.

IndustriALL sigue haciendo campaña para defender los derechos laborales y fortalecer el poder sindical en el sector textil y de la confección. Por este motivo, le pedimos que nos acompañe en las acciones que se llevarán a cabo la próxima semana.

Estas son algunas de las maneras en las que puede colaborar:

La semana de la acción coincide con la Fashion Revolution Week (Semana de la Revolución de la Moda), por lo que agradecemos que apoye su mensaje a través del hashtag #IMadeYourClothes. Puede descargar el material de Fashion Revolution para participar.
 
Háganos saber lo que está haciendo enviando fotos de sus acciones a [email protected]. ¡Comparta sus comentarios, etiquétenos y use nuestros hashtags!

Magna Seating Serbia vuelve a la mesa de negociaciones

El conflicto comenzó hace un año en la fábrica de Magna Seating en Odžaci, Serbia, cuando la empresa despidió al presidente del sindicato local Dalibor Antanasijević. Antanasijević había tenido un rol decisivo en la sindicalización de los empleados de la fábrica y el establecimiento del sindicato local.

Magna es una multinacional con sede en Canadá que, entre muchos otros productos, suministra asientos a la industria automotriz. En un intento por resolver el conflicto en Serbia, el sindicato austriaco afiliado PRO-GE y el Comité de Empresa Europeo de Magna se comunicaron con la dirección de Magna Seating Europe.

Cuando la empresa se negó a reintegrar a Antanasijević, un equipo formado por el Comité de Empresa Europeo, PRO-GE e IndustriALL Global y Europe actuó junto con el ISS para hacer avanzar las negociaciones. La empresa consideró que la relación de confianza entre empleador y empleado se había roto irrevocablemente y se negó a reincorporar a Antanasijević. Finalmente, el ISS aceptó contratarlo como organizador sindical y la campaña pasó a enfocarse en un paquete de indemnización decente para Dalibor, el fin de la represión sindical, el restablecimiento de la negociación con la empresa y la firma de un convenio colectivo justo.

Se firmó un acuerdo el 18 de marzo de 2021 que incluyó un paquete de indemnización para Antanasijević, un acuerdo de cooperación entre Magna Seating Odžaci y el ISS, y el compromiso de volver a la negociación colectiva con el sindicato. El sindicato recuperará su infraestructura, incluido el espacio de oficinas, el equipo, el apoyo administrativo y la posibilidad de que las cuotas sindicales sean deducidas directamente de los salarios. Además, se reanudará la negociación colectiva, que se había suspendido en diciembre de 2019. 

Ambas partes acordaron poner fin a todos los procedimientos legales entre sí y Magna reafirmó su compromiso de respetar la legislación laboral serbia y los derechos esenciales de los trabajadores establecidos en los convenios fundamentales de la OIT. El acuerdo fue firmado conjuntamente por IndustriALL Global y Europe, PRO-GE y el Comité de Empresa.

Antanasijević agradeció al movimiento sindical internacional por su apoyo y declaró que “los sindicatos son los únicos que luchan sinceramente por los derechos de los trabajadores”.

El director del sector de IndustriALL, Georg Leutert, expresó:

“Esta negociación comenzó en una posición difícil y fue complicada. Logramos un resultado positivo gracias al trabajo en equipo constante durante un año. No es habitual para Magna participar en acuerdos como este, por lo que consideramos que los resultados son un gran avance. Es una pena que no pudimos recuperar el puesto de trabajo del compañero Dalibor, pero estamos negociando con la empresa y eso nos da esperanza para el futuro”.

“Confiamos en que la dirección local respete el acuerdo y observaremos la situación de cerca”.

Luc Triangle, secretario general de IndustriAll Europe, celebró el compromiso.

“Solo fue posible llegar a este acuerdo gracias a la fortaleza del sindicato a nivel de la fábrica, un sindicato que está bien arraigado en el movimiento sindical europeo y mundial. Esto demuestra que los sindicatos fuertes son capaces de recuperar y retener el poder de negociación. Estamos satisfechos de que Magna Seating Europe haya vuelto a la senda del diálogo social”.

Thomas Stoimaier, vicepresidente del Comité de Empresa Europeo de Magna, indicó:

“El respeto de los derechos de los trabajadores y los sindicatos es especialmente importante para nosotros, el Comité de Empresa Europeo, y debe aplicarse a toda la empresa. Por esta razón, la atención se ha centrado siempre en la creación de un acuerdo que regule la cooperación entre sindicatos, empleados y la dirección en la fábrica de Serbia. Al final, se ha logrado el objetivo y ahora es el momento de implementar lo que se ha acordado”.