Los sindicatos del sector farmacéutico apoyan el acceso universal a las vacunas contra la COVID-19

Reunidos en línea el 25 de mayo, los delegados sindicales que representan a los trabajadores del sector farmacéutico en 42 sindicatos de 27 países abordaron los desafíos enfrentados por sus miembros a causa de la pandemia. El grupo tomó una posición firme y aprobó una declaración sobre el acceso universal a vacunas, pruebas, tratamientos, terapias y medicamentos para combatir la COVID-19, entre otros aspectos que incluyen:

“Exigir un compromiso común por parte de los países para no acumular ni almacenar grandes cantidades de dosis de vacunas y exigir a todos los países productores de vacunas que permitan las exportaciones y eviten medidas que alteren las cadenas de suministro”.

Para hacer frente a la extrema desigualdad mundial en materia de acceso a la vacunación, que significa que el 75 % de las vacunas solo se han administrado en 10 países hasta la fecha, y apenas el 2 % de las personas en África están vacunadas, la reunión recibió aportes de expertos de la OMC y la Red del Tercer Mundo. Este grupo se reúne semestralmente y sigue sistemáticamente la línea política de acceso universal a los medicamentos.

Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL Global Union, declaró:

“Estamos en una emergencia, y solo a través de la solidaridad podremos llevar las vacunas y los tratamientos a todas las regiones a la velocidad necesaria. Los trabajadores farmacéuticos de IndustriALL están dispuestos a contribuir, a reconvertir la producción, a transferir la tecnología y las habilidades. Debemos levantar las barreras que impiden que la mayor parte del mundo reciba lo que se necesita para detener esta pandemia”. 

Actualmente, cada día se registran 10.000 muertes y al menos 500.000 nuevos casos de contagio, con Brasil e India entre los países más afectados.

Justo antes de la reunión, los dirigentes de IndustriALL tuvieron una reunión con el director general de la OMC, el Dr. Ngozi Okonjo-Iweala, en la que analizaron las barreras comerciales para el acceso universal a las vacunas y suministros médicos contra la COVID-19, así como los debates en torno a una exención temporal de las reglas de propiedad intelectual de la OMC durante esta pandemia.

La red también llevó a cabo una sesión sobre el fortalecimiento del poder sindical en las empresas multinacionales del sector, en la que se abordaron las actividades sindicales en Takeda, Sanofi, Fresenius, GlaxoSmithKline (GSK), Novartis, AstraZeneca y B. Braun. En estas empresas prioritarias se han desarrollado distintos niveles de reconocimiento y diálogo, y todos los sindicatos implicados se comprometieron a continuar con su ambicioso plan a favor de la solidaridad y la coordinación internacional.

La red de sindicatos farmacéuticos de Filipinas de IndustriALL se presentó como un    ejemplo sólido del fortalecimiento del poder sindical en el sector, ya que, luego de años de trabajo, el grupo ha obtenido el reconocimiento del gobierno por su demanda de negociación sectorial.

Al concluir la conferencia, Masato Shinohara, el presidente de la Red Mundial de Sindicatos del Sector Farmacéutico de IndustriALL Global Union, expresó:

“Lo realmente importante es que trabajemos juntos para poder crear un entorno de trabajo seguro. La COVID-19 es un tema importante, y debemos trabajar duro en pos de superar la pandemia para que todos los trabajadores, en todo el mundo, recuperen una vida laboral segura en una sociedad segura. Vacunar a todas las personas es un objetivo esencial para mejorar la salud pública a nivel mundial, y este es nuestro objetivo común”.

Sindicatos farmacéuticos filipinos forman un mecanismo de diálogo social tripartito

El 11 de mayo, en una reunión en línea celebrada con el secretario de Trabajo de Filipinas, Silvestre Bello III, y el subsecretario Benjo Benavidez, el secretario de Trabajo aceptó la propuesta de establecer un mecanismo tripartito para discutir las tendencias, las normas, los trabajadores y las cuestiones sociales de la industria.

A la reunión asistieron diecisiete delegados de la red sindical farmacéutica de IndustriALL, que posteriormente formaron la Alianza de sindicatos de la industria farmacéutica, incluidos dirigentes de la Federación Sindical 3-Federación de Trabajadores Libres (TF3-FFW) y sindicatos de Pfizer, Takeda, Johnson y Johnson, AstraZeneca, Bayer, Sanofi, Novartis y otros.

La alianza exhortó al Departamento de Trabajo y Empleo (DOLE) a investigar problemas como la falta de comités de salud y seguridad, los ceses y despidos injustificados durante la pandemia y la violencia y la discriminación en los lugares de trabajo.

Cecile Villarama, del sindicato Takeda-TF3-FFW, expresó:

“La aprobación del DOLE es el primer logro, pero seguiremos trabajando en el desarrollo de este mecanismo tripartito. Unamos fuerzas con otros interlocutores sociales para garantizar nuestra salud y seguridad en el trabajo”.

El DOLE invitará a las empresas farmacéuticas a una reunión exploratoria, así como también se ha comprometido a realizar inspecciones laborales para asegurar el pleno cumplimiento de las normas de salud y seguridad laboral.

IndustriALL Global Union estuvo presente en la reunión de fundación de la red y la ha apoyado en todo momento. No obstante, el progreso se debe al trabajo de los sindicatos filipinos, que han logrado construir una asociación social a nivel de la industria.

Tom Grinter, director del sector de productos químicos y farmacéuticos de IndustriALL, declaró:

“Este es un ejemplo que se replicará en otros lugares y que demuestra que los planes de acción a largo plazo se pueden lograr con un compromiso de solidaridad a nivel nacional e internacional”.

“Esperamos con entusiasmo el diálogo tripartito, que será beneficioso para los trabajadores, los sindicatos y las empresas del sector. Felicitaciones a todos los involucrados en esta inspiradora labor sindical”.

México revisa conflicto laboral en General Motors en el marco del T-MEC

Los trabajadores de la planta de General Motors (GM) en Silao, Guanajuato documentaron las irregularidades que vivieron en la votación para legitimar el contrato colectivo de protección firmado por la central sindical CTM, los días 20 y 21 de abril.

Denunciaron los hechos mediante un recurso de inconformidad que presentaron ante la Secretaria del Trabajo de México, Luisa María Alcalde y el “botón rojo” de la Secretaria de Estado de EE.UU encargada de vigilar los términos del T-MEC.

En el recurso, los trabajadores aportaron elementos para demostrar la manipulación ilegal de votos, la destrucción de papeletas de votación e intimidación de trabajadores por parte de la CTM y la empresa.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social de México (STPS) resolvió el recurso de inconformidad y señaló que se vulneraron los principios de seguridad y certeza que deben regir a todo proceso democrático. Declaró la nulidad del procedimiento y ordenó una nueva votación en un plazo de 30 días.

Posteriormente, atendiendo la resolución, los trabajadores presentaron a la STPS un documento con propuestas concretas sobre cómo llevar a cabo la votación. Pidieron se garanticen los elementos de seguridad necesarios para los trabajadores que participen y agregaron a sus defensores, quienes vieron en riesgo su seguridad.

Por su parte, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) comunicó a las autoridades mexicanas que GM podría haber denegado derechos laborales, en violación al T-MEC. En respuesta, la STPS informó que, a partir de la solicitud recibida, revisaría el caso. Agregó que, al resolver el recurso de revisión, identificó graves irregularidades que afectaban el resultado de la votación.

En tanto, el presidente nacional de Unifor, Jerry Dias instó al gobierno federal a enviar observadores canadienses para supervisar la próxima votación en Silao, con el objetivo de defender derechos fundamentales de los trabajadores en México.  A su vez, el UAW de Estados Unidos declaró que apoya las acciones de la oficina de la USTR y que tiene conversaciones sobre el tema en diferentes niveles del gobierno de EEUU sobre este importante problema de los derechos de los trabajadores.

Finalmente, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Pedimos a General Motors y a la STPS de México que vigilen y garanticen que no hayan más intimidaciones, despidos, ni actos de agresión contra los trabajadores y sus defensores, en particular durante este periodo y hasta la nueva votación.  

Los trabajadores deben ejercer su libertad sindical sin presiones, inducción del voto, intimidación, ni manipulación de prestaciones como el pago de utilidades o dádivas diversas.”

Represión sindical, evasión fiscal y corrupción: los sindicatos de todo el mundo critican duramente a Fresenius de cara a su AGM

De cara a la reunión general anual (AGM) de Fresenius y Fresenius Medical Care (FMC), la Alianza Sindical Mundial Fresenius, que representa a los sindicatos de todos los países, acusó a la empresa de violar los derechos laborales y sindicales básicos de sus empleados a nivel mundial. Además, han salido a la luz reiterados casos de corrupción y evasión fiscal sistemática por medio de paraísos fiscales ampliamente conocidos, como las Islas Caimán.

“Al maximizar la renta a costa de los empleados, trasladar los beneficios a los paraísos fiscales y transferirlos a los accionistas en forma de dividendos cada vez mayores, los altos mandos de Fresenius están mostrando un patrón de comportamiento claro: las ganancias son lo primero, incluso si las condiciones laborales y la calidad de la atención sufren como consecuencia”,

expresó Cordula Kiank, del sindicato alemán ver.di.

El año pasado, la dirección de Fresenius declaró un beneficio antes de impuestos de un total de 4600 millones de euros, así como también anunció el dividendo más alto de su historia para la reunión general anual del 21 de mayo de 2021. Según los sindicatos, esta transferencia de riqueza a los accionistas se realiza a costa de los trabajadores, y se preguntan cómo son capaces de pagar a los inversores esta enorme suma, que asciende a casi 500 millones de euros, mientras el personal padece enormes recortes estructurales. Para la alianza sindical, esta afrenta a los trabajadores pone de manifiesto la necesidad de un acuerdo marco global que dé una voz real a los trabajadores y garantice el respeto de los derechos sindicales.

En Colombia, Fresenius no ha tomado las medidas adecuadas para proteger a los trabajadores amenazados. Los sindicatos informan que más de 1000 dirigentes sindicales y comunitarios han sido asesinados en los últimos dos años. En este contexto, un presidente de la sección sindical y empleado de Fresenius recibió una amenaza de muerte anónima.

“Incluso después de repetidas solicitudes, Fresenius se ha negado a condenar públicamente la amenaza recibida durante las negociaciones con la empresa, así como tampoco se ha pronunciado ni ha tomado medidas que garanticen no solo mi seguridad, sino la de cualquier trabajador de Fresenius que quiera ejercer su derecho a la libertad sindical”,

declaró Claudia López Hernández, presidenta del sindicato Sintraclínica Medellín, Colombia.

En otra de sus sucursales en Colombia, Fresenius incumplió una orden de la Suprema Corte y se negó a negociar un nuevo convenio colectivo. Según los trabajadores, las condiciones impuestas continúan violando las regulaciones gubernamentales y los términos de los convenios colectivos existentes.

En Brasil, la situación también es desastrosa. El sindicato CNTSS ha denunciado malas condiciones de trabajo, falta de materiales y equipos, jornadas laborales excesivamente largas, salarios bajos, horas extras impagas e incumplimiento de los convenios colectivos en las clínicas de FMC.

Pero los reclamos no se limitan a América del Sur. En California, Fresenius no informó a sus empleados, al comienzo de la pandemia, que estaban tratando a pacientes con COVID, aunque la empresa lo sabía. Varios cuidadores y pacientes se infectaron. La dirección local también amenazó con despedir a los trabajadores si hablaban con el sindicato sobre los problemas relacionados con la COVID-19 en las clínicas de FMC.

En Polonia, se formó un sindicato en 2015 en las instalaciones de FMC en respuesta a la violación sistemática de los derechos laborales. Desde entonces, la dirección ha utilizado varias tácticas para impedir la sindicalización. A pesar de que los organismos reguladores verificaron varios de estos casos, la empresa no ha cambiado su comportamiento.

En Estados Unidos, la empresa tuvo que pagar US$ 231 millones en multas luego de que investigaciones federales demostraran numerosos sobornos en 15 países y que el grupo tampoco mantenía sus cuentas en orden en otros países. En 2019, esto resultó en que los consejos de administración y supervisión de FMC recibieran solo el 56.8 % y el 52.3 % de aprobación en una votación de los accionistas.

Acerca de la Alianza Sindical Mundial Fresenius

Más de 50 sindicatos de todo el mundo se han unido a la Alianza Sindical Mundial Fresenius, coordinada por la Internacional de Servicios Públicos (PSI), UNI Global Union e IndustriALL Global Union. Los sindicatos alemanes ver.di e IG BCE son miembros de la alianza. En Alemania, la Alianza Sindical Mundial Fresenius proporciona información sobre las controversias que rodean al grupo médico alemán a través de la iniciativa “FreseniusWatch”. Los sindicatos esperan negociar un acuerdo marco global con la empresa para defender los derechos laborales y sindicales de 280.000 trabajadores en 100 países.

Federaciones sindicales cuestionarán la legitimidad de la junta de Myanmar en la CIT

Desde el golpe de Estado que tuvo lugar a principios de febrero, la sangrienta represión militar ha dejado más de 750 víctimas falales que participaban en el movimiento de desobediencia civil. Se ha detenido arbitrariamente y torturado a alrededor de 3000 representantes electos, activistas, trabajadores y estudiantes.

En un seminario web sobre la lucha de los sindicatos por la democracia en Myanmar el 12 de mayo, la secretaria general de la Confederación Sindical Internacional, Sharan Burrow, expresó que las federaciones sindicales presentarán una resolución en la CIT en junio para impugnar la legitimidad representativa de la junta.

En 1999, la CIT prohibió al régimen militar participar en cualquier reunión de la OIT debido al uso generalizado del trabajo forzoso por parte de este. La sanción se levantó en 2012 después de que comenzara el proceso de democratización de Myanmar. 

“Debemos tomar medidas concretas en la próxima CIT. A los militares no les importan las resoluciones, pero sí las sanciones. Hace 20 años, después de que la OIT impusiera sanciones a Myanmar, el ejército comenzó a cambiar su posición”,

indicó Maung Maung, presidente de la Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM).

Los crímenes de lesa humanidad han dado lugar a acciones de solidaridad por parte de actores internacionales, incluidas sanciones gubernamentales selectivas contra empresas vinculadas al ejército, retiro de inversiones de empresas multinacionales, campañas de solidaridad y donaciones, y la mediación de los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) mediante la generación de un consenso de cinco puntos.

El Consejo Global Unions (CGU) exhorta a los sindicatos de todo el mundo a presionar a los gobiernos de cada país para que reconozcan al Gobierno para la unidad nacional de Myanmar, presten apoyo a la lucha mediante donaciones al fondo de huelga del CGU y exijan a las multinacionales que se sumen a las sanciones económicas coordinadas.

Valter Sanches, secretario general de IndustriALL Global Union, expresó:

“Estaremos con nuestros compañeros y compañeras en Myanmar hasta que ganemos. IndustriALL está presionando a las empresas multinacionales para que pongan fin a los vínculos comerciales con la junta, en particular en los sectores del petróleo y el gas, la confección y textil. Este gobierno ilegítimo debe rendir cuentas por los graves crímenes de lesa humanidad y las empresas extranjeras no deben cooperar con el régimen”.

El relator especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Myanmar, Tom Andrews, pidió a la comunidad internacional y a los sindicatos que intensifiquen sus acciones, e indicó que es crucial organizar un movimiento fuera de Myanmar y tomar medidas fuertes para exigir sanciones contundentes contra el régimen.

ARTICULO DE FONDO: Importancia del diálogo social y la negociación colectiva para regular el teletrabajo

ARTICULO DE FONDO

Global Worker No. 1 mayo 2021

Texto: Armelle Seby

Tema: directrices para negociar el teletrabajo

El teletrabajo se ha expandido enormemente durante la pandemia y está entre nosotros para quedarse. Para muchos trabajadores y trabajadoras ha sido una experiencia positiva, pero también se ha descubierto que el trabajo a distancia durante mucho tiempo presenta limitaciones y riesgos. Los sindicatos tienen que reaccionar rápidamente para asegurarse de que los trabajadores/as conserven las ventajas del teletrabajo a la vez que se eviten los posibles peligros.

El teletrabajo no comenzó con los confinamientos de Covid-19: es una consecuencia del desarrollo de nuevas tecnologías y herramientas digitales. Según la OCDE, en 2015, un 25% de los trabajadores/as de la industria manufacturera ya laboraba de forma remota durante por lo menos parte del tiempo.

Sin embargo, el uso del teletrabajo se disparó a nivel mundial durante la pandemia. Según cifras de la Unión Europea, en 2019 solo el 5,4% de los trabajadores/as de la UE trabajaba habitualmente desde su casa, en cambio, cerca del 40% de la fuerza de trabajo de la UE empezó a teletrabajar a tiempo completo como consecuencia de la pandemia.

Antes del Covid-19, muchos empleadores no tenían gran interés en permitir el trabajo remoto porque desconfiaban de sus empleados y temían una posible caída de la productividad. Muchos trabajadores/as también temían, ellos mismos, que su trabajo fuera menos eficiente trabajando desde su casa. El teletrabajo durante la pandemia ha demostrado tanto a los trabajadores/as como a los empleadores que trabajar desde la casa puede ofrecer los mismos resultados que trabajar en la oficina.

Esto tiene importantes implicaciones sobre cómo se ha de organizar el trabajo en el futuro. Las investigaciones muestran que tanto a los empleadores como a los trabajadores/as les gustaría continuar trabajando a distancia en forma regular una vez que la crisis de salud haya terminado. Según una encuesta del Foro Económico Mundial (FEM), más del 80% de los empleadores piensa hacer mayor uso del teletrabajo, digitalizando los procesos laborales.

Es posible que este fenómeno no sea igual en las diferentes regiones del mundo, ya que, según el FEM, se ha estimado que la proporción de trabajos que se pueden realizar de forma remota sería de un 38% de los empleos en los países de ingresos altos, en comparación con un 13% en los países con bajos ingresos.

El teletrabajo tiene muchas ventajas para los trabajadores/as, incluyendo mayor autonomía y flexibilidad. El tiempo que se ahorra al no tener que desplazarse para llegar al trabajo puede dedicarse a actividades y vida personal. Con el teletrabajo, los trabajadores/as pueden tener una mejor calidad de vida y mayor satisfacción laboral.

Sin embargo, el teletrabajo no siempre favorece a la fuerza de trabajo. Los trabajadores/as deberían tener la posibilidad de elegir si quieren trabajar de forma remota o no. El teletrabajo debería ser voluntario y los trabajadores/as deberían poder modificar lo que se haya acordado.

Hay varios aspectos del trabajo a distancia que pueden perjudicar los derechos sindicales y laborales. Cuando se realizan negociaciones sobre teletrabajo, los sindicatos deben definir los criterios fundamentales para proteger estos derechos.

Las leyes laborales nacionales se diseñaron en gran medida para aplicarse al trabajo realizado en un lugar de trabajo bajo el control directo del empleador. Lo mismo pasa con las normas de salud y seguridad en el trabajo. Sin embargo, en el caso del trabajo a distancia, el trabajo se realiza en un lugar sobre el que el empleador no tiene control directo.

La pandemia ha demostrado que el uso del teletrabajo en forma prolongada y ad hoc crea riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores/as. La fuerza de trabajo informa sobre dolores y molestias debido a mala ergonomía y sentimientos de aislamiento causado por la reducción del contacto con sus colegas. Siguen vigentes las obligaciones de los empleadores de proteger la salud y seguridad de sus empleados, garantizando lugares de trabajo libres de violencia y acoso, incluso durante el trabajo a distancia.

Mediante el diálogo social, se deben realizar negociaciones con el fin de buscar soluciones para resolver el problema de la falta de control del entorno laboral por parte de los empleadores y para abordar los riesgos del teletrabajo para la salud y seguridad.

El trabajar desde la casa hace que se confundan los límites entre la vida profesional y privada. Para los trabajadores/as resulta más difícil limitar su trabajo a las horas reglamentarias y desconectarse cuando no están trabajando. La legislación sobre las jornadas de trabajo y horas extraordinarias debería aplicarse al teletrabajo. El teletrabajo también debería ser una oportunidad para promover el derecho a la desconexión, no solo para los trabajadores/as a distancia, sino para toda la fuerza de trabajo. Además, el uso de herramientas de vigilancia digital como las webcam o software entrometido amenaza el derecho de los trabajadores/as a la privacidad. Esto es especialmente el caso cuando se trabaja desde la casa. Debe prohibirse el uso abusivo de herramientas de vigilancia. El teletrabajo requiere una forma de administración patronal que se base en la confianza mutua y la autonomía, y no en el control intrusivo del trabajo.

En el teletrabajo también se presentan problemas de igualdad. No todos los trabajadores/as tienen la misma posibilidad de acceder al teletrabajo. No todos los trabajadores/as tienen en casa un espacio adecuado para el teletrabajo. Se deben negociar soluciones, incluyendo el uso de bases o centros de coworking, para que no se perjudique a los trabajadores/as con casas pequeñas y donde haya mucha actividad, o que tengan condiciones de vida precarias.

No todos los trabajos se pueden realizar a distancia.

Para ofrecer mayor acceso al teletrabajo, los empleadores y los sindicatos deberían identificar qué tareas se pueden realizar de forma remota. Un trabajador o trabajadora que tiene que estar físicamente presente en el lugar de trabajo para algunas tareas debe tener la opción de teletrabajo para aquellas tareas que se puedan realizar a distancia.

Además, los empleadores deberían garantizar igualdad de trato para toda la fuerza de trabajo. Los trabajadores/as a distancia corren el riesgo de ser menos visibles. Los empleadores deben brindar a los trabajadores/as remotos las mismas oportunidades de capacitación y desarrollo profesional.

En lo que se refiere a la igualdad de género, no se debe considerar el teletrabajo como una solución a la división desigual del trabajo doméstico no remunerado al permitir a las mujeres hacer que la vida profesional sea compatible con el trabajo doméstico. El teletrabajo debe promover la corresponsabilidad, dejando más tiempo para que todos los trabajadores y trabajadoras concilien la vida familiar y profesional. El teletrabajo no debe ser una excusa para dejar de implementar políticas de igualdad, o el desarrollo de servicios públicos de guardería infantil de buena calidad.

El teletrabajo también presenta dificultades en cuanto al papel central del lugar de trabajo en la organización y desarrollo de los sindicatos. Nuestro modelo actual de sindicalismo surgió organizando a los trabajadores/as en el lugar de trabajo y adoptando un enfoque colectivo del trabajo y de las relaciones entre la fuerza de trabajo y sus representantes. Con el teletrabajo se corre el riesgo de incrementar la individualización del trabajo, dejando a los trabajadores/as aislados en sus casas. Los sindicatos deben garantizar una presencia física mínima obligatoria de los trabajadores/as en el lugar de trabajo para mantener los lazos sociales con los compañeros y representantes sindicales. Los empleadores también deben procurar que los sindicatos tengan acceso seguro a los sistemas de comunicación de la empresa para mantener contacto regular con los trabajadores/as.

Los sindicatos deben actuar rápidamente y trabajar para regular el teletrabajo a través del diálogo social y la negociación colectiva, en particular porque los empleadores se han dado cuenta de los beneficios potenciales del teletrabajo al ahorrar costos inmobiliarios y al ver que aumenta la productividad de los trabajadores/as cuando trabajan más horas. El teletrabajo también podría convertirse en una excusa para aumentar la subcontratación y el traslado digital del trabajo al exterior.

El trabajo a distancia no debería ser una excusa para que los empleadores transfieran los costos, ahorrando dinero a expensas de la fuerza de trabajo. No debería recaer en los trabajadores/as la carga de ningún costo adicional relacionado con el trabajo a distancia. Se debe compartir con la fuerza de trabajo los ahorros y ganancias relacionados con esta forma de organización del trabajo que se está haciendo cada vez más común.

La negociación colectiva y el diálogo social permiten que los trabajadores/as puedan aprovechar una mayor flexibilidad en la organización de su trabajo, garantizando al mismo tiempo un nivel óptimo de protección y respeto de sus derechos.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Atle Høie, dice que el teletrabajo puede ser una oportunidad, pero también una maldición.

“Puede parecer simpática la idea de pasar con la familia el tiempo que habrías tenido que dedicar a tu viaje al lugar de trabajo, y la flexibilidad que conlleva infunde entusiasmo. Pero los aspectos positivos pueden desaparecer si no tienes el equipo adecuado, cuando te das cuenta de que estás soportando la peor parte de los costos del acuerdo y cuando comienzas a extrañar a tus colegas. Por esos motivos, es importante regular el teletrabajo mediante convenios colectivos y legislación”.

IndustriALL Global Union ha desarrollado principios clave, así como directrices prácticas para el diálogo social y la negociación colectiva sobre el teletrabajo. Este material tiene como objetivo brindar a los sindicatos los medios para procurar que el teletrabajo beneficie a los trabajadores y trabajadoras. Estos principios y directrices también sientan las bases que garantizarán que el trabajo a distancia se convierta en un derecho de la fuerza de trabajo, y no en un privilegio que pueda otorgarse arbitrariamente a los trabajadores/as en algunas categorías, a cambio de lo cual el trabajador o la trabajadora renunciaría a algunos de estos derechos.

Sindicato lucha contra el acoso sexual en la fábrica de ropa Hippo Knitting, Lesoto

Hippo Knitting, de propiedad taiwanesa y ubicada en Maseru, Lesoto, produce ropa deportiva para Fabletics, una marca cofundada por la actriz Kate Hudson.

Tres trabajadoras, integrantes del IDUL, confirmaron que el acoso sexual y el maltrato verbal son moneda corriente en la fábrica. Estos abusos toman muchas formas, tales como la orden de desnudarse durante los registros físicos. Las agresiones verbales, que incluyen comentarios sobre los cuerpos de las mujeres y otras observaciones despectivas, son algo cotidiano.

La dirección también husmea en la vida privada de las trabajadoras, tal como en lo que respecta a sus relaciones, y utiliza esta información al momento de decidir quién debe presentarse a trabajar durante el fin de semana para hacer horas extras.

Mathabiso Moshabe, una delegada sindical en la fábrica, expresó:

“Al finalizar la jornada laboral, la empresa pide a las trabajadoras que se desvistan durante los registros y lo justifica con la sospecha de que están robando de la fábrica. Pero nosotras rechazamos los registros corporales, que son humillantes, irrespetuosos y atentan contra nuestra dignidad”.

“Uno de los gerentes de recursos humanos se burla de las trabajadoras diciendo que, ya que dejan que otros les tomen fotos desnudas, también deberían desvestirse para los registros corporales. Este gerente también se burla de sus cuerpos, de su manera de vestir y de los zapatos que usan”.

De los 1000 empleados de Hippo Knitting, 538 son miembros del IDUL, de los cuales 479 son mujeres. Con más del 50 % de miembros en la fábrica, y a medida que más personas continúan afiliándose, el sindicato se está preparando para firmar un convenio de reconocimiento con la empresa de conformidad con las leyes laborales.

Reunión de trabajadores en Hippo Knitting, Maseru

Sin embargo, Hippo Knitting rescindió el convenio de retención de cuotas sindicales, tras las recientes acciones sindicales que exigían la publicación oficial de nuevas escalas salariales por parte del gobierno.

Mamahlomola Ntikoane, tesorera del IDUL y delegada sindical en Hippo Knitting, declaró: 

“Una mujer fue acosada sexualmente por un supervisor, pero el departamento de recursos humanos no hizo nada. En su lugar, el responsable fue transferido a otra fábrica. Los gerentes también participan en el acoso sexual. Una gerente siguió a un trabajador al baño e intentó agarrarle los genitales”.

Hippo Knitting no es la primera fábrica en la que el IDUL ha luchado contra el acoso sexual. En Nien Hsing, esta organización, junto con otros sindicatos y socios internacionales, hicieron campaña a favor de la firma de un convenio para poner fin al acoso sexual en la fábrica.
 
Christina Hajagos-Clausen, directora del sector textil de IndustriALL, declaró:

“Condenamos la violencia sexual y de género en Hippo Knitting, que es una violación de los derechos humanos y sindicales y de la dignidad de los trabajadores. Apoyamos al IDUL en su campaña para poner fin a los abusos en las fábricas de ropa de Lesoto”.

En este país, el sector de la confección emplea a más de 40.000 personas, de las cuales el 70 % son mujeres. La fábrica suministra las prendas en virtud de la Ley de Crecimiento y Oportunidad en África, que permite exportaciones libres de derechos desde Lesoto a los Estados Unidos.

Crédito fotográfico: fábrica de ropa en Lesoto, Enhanced Integrated Framework, Flickr.

Macrosector de la industria ligera latinoamericana explora tendencias en la cadena de suministro

La pandemia de la COVID-19 puso de relieve la fragilidad y complejidad de las cadenas de suministro, así como la velocidad de las transformaciones en el mundo del trabajo. Por ello, los dirigentes sindicales del macrosector regional de la industria ligera se reunieron de manera virtual el 12 de mayo para conocer las tendencias y articular su trabajo.  

La directora de IndustriALL para los sectores del textil, vestido, cuero y calzado (TVCC), Christina Hajagos-Clausen explicó que si bien la tendencia principal que veían a nivel global era que las marcas de vestimenta iban a mover la producción más cerca de sus mercados, los datos muestran que la región de Asia pacifico sigue siendo el principal centro de producción.

Hajagos-Clausen también señaló que IndustriALL decidió luchar para que los trabajadores cuenten con protección social, principalmente en aquellos países productores donde esto no existe. Además, dijo que impulsa una campaña para promover la seguridad laboral en las fábricas textiles e hizo un llamado para que las marcas asuman su responsabilidad dentro de las cadenas de suministro, dialoguen con los sindicatos y no violen los derechos de sus trabajadores.  

En tanto, el director de IndustriALL para el sector electrónico, Kan Matsuzaki, dijo que las empresas del sector a nivel global ganaron más dinero con la pandemia. Aún así, redujeron su cantidad de empleados. Además, la pandemia aceleró las nuevas tecnologías y esto también redujo la fuerza de trabajo humana.

Explicó que empresas como Amazon, Sony y Apple no están fabricando los productos, sino que solo los diseñan. Quienes lo fabrican son empresas como FoxConn y Pedatron, donde IndustriALL necesita organizar a los trabajadores.  Además, dijo que trata de organizar la cadena de suministro de baterías y de negociar con las empresas de la cadena de suministro.

Por su parte, la secretaria regional adjunta de IndustriALL para sectores TVCC y electrónico, Laura Carter comentó que se ve un cambio de paradigma de la inversión de las empresas, con la influencia creciente de inversión privada. Citó como ejemplo el caso de Tegra, cuyo dueño Apollo Global Management posee una cartera de empresas que emplean a casi 500.000 trabajadores. Dijo que el peligro con las empresas de capital privado es que suelen poner los intereses de sus inversiones por encima de los intereses de los trabajadores y de las economías locales.

Los dirigentes sindicales de las afiliadas a IndustriALL hablaron de la situación del sector en sus países. En el caso de Brasil, aseguraron que hubo pequeñas empresas textiles que, al no disponer de capital de giro por la pandemia, tuvieron que cerrar causando mucho desempleo. Además, empresas del sector electrónico como Sony cerraron en 2020. Otras, les dejan de pagar a los empleados, evitan ponerlos en blanco y promueven el trabajo precario.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, dijo:

“La agenda regional de IndustriALL estará enfocada en la generación de empleos decentes y en organizar a los trabajadores de toda la cadena de suministro. Además, vamos a efectuar nuevas reuniones por sector y coordinaremos grupos de trabajo entre sindicatos y expertos. Buscaremos continuar explorando las tendencias y promover políticas para la reindustrialización sostenible de la región.”

Sindicatos de Estados Unidos y México presentan la primera queja laboral bajo el T-MEC

La Federación Estadounidense del Trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO de Estados Unidos), el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y de Servicios Movimiento 20/32 (SNITIS de México), el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) y Public Citizen presentaron el primer caso laboral a partir del "Mecanismo de respuesta rápida" del T-MEC.

Bajo el "Mecanismo de Respuesta Rápida" las empresas en México y Estados Unidos pueden enfrentar sanciones si no garantizan los derechos de los trabajadores. En la queja, las organizaciones sindicales aseguran que la empresa de autopartes Tridonex (ubicada en Matamoros en el estado de Tamaulipas, México) le negó a los empleados su derecho fundamental a organizarse en un sindicato independiente y a negociar tanto mejores salarios como mejores condiciones laborales.

Las organizaciones sindicales denuncian que los trabajadores de Tridonex fueron acosados durante dos años y que posteriormente la empresa despidió a 600 por querer organizarse en el SNITIS, en lugar del sindicato patronal de “protección”. El gremio se formó después de las huelgas que obligaron a las maquiladoras de Matamoros a aumentar los salarios en 2019.

Además, la abogada del SNITIS, Susana Prieto Terrazas, fue encarcelada de forma arbitraria por cargos falsos en 2020. Prieto fue liberada un mes después, luego de aceptar el exilio en otro estado mexicano y la prohibición de comparecer ante un tribunal laboral.

“El T-MEC requiere que México ponga fin al reinado de los sindicatos de protección y a sus acuerdos corruptos con los empleadores. El acoso continuo a Susana Prieto y a los miembros del SNITIS es una violación a las leyes laborales que México se comprometió a respetar"

dijo el presidente de AFL-CIO, Richard Trumka en un comunicado oficial.

En tanto, la representante legal del SNITIS, Prieto, señaló:

“Los trabajadores de Tridonex están sufriendo los abusos de un dirigente sindical corrupto y criminal, que está protegido por la empresa para que pueda seguir proporcionando salarios y condiciones laborales precarias. (…) Luchamos para que nadie tenga miedo a elegir libremente el sindicato que desea que los represente y para hacer historia, poniendo fin a varias generaciones de esclavitud moderna”

La AFL-CIO enviará su queja a la Oficina de Asuntos Laborales y Comerciales de EE. UU, la cual tendrá 30 días para revisarla y determinar si debe presentarla como un caso ante el gobierno mexicano. El proceso completo para determinar posibles sanciones debe resolverse en un plazo de cinco meses.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:

“IndustriALL denuncia desde 2009 los contratos de protección patronal en México. También apoyamos la lucha concreta de los sindicatos democráticos e independientes para combatir los contratos de protección patronal. Además, respaldamos la reforma laboral y el capítulo laboral del T-MEC, y todo el esfuerzo que supone la construcción de sindicatos nacionales libres e independientes en dicho país.

Seguiremos acompañando a los trabajadores para que tengan el derecho a elegir a sus sindicatos y a definir sus contratos colectivos. A su vez, combatiremos la intervención de las empresas y de los sectores del estado que promueven contratos de protección patronal de hambre y miseria, y actúan de forma anti sindical en asociación ilicitica para mantener dirigentes corruptos, en detrimento de la libertad y autonomía sindical en México.”

Trabajadores de la confección reciben disparos por exigir una extensión de las vacaciones del Aíd

La extensión de las vacaciones es una tradición para los trabajadores de la confección en Bangladesh, quienes pasan estas fiestas con familiares y amigos. Este año, el gobierno había anunciado tres días para las vacaciones del Aíd. No obstante, el Consejo de IndustriALL en Bangladesh, que reúne a los afiliados de este país, llegó a un acuerdo con la asociación de fabricantes BGMEA para pedir conjuntamente a los empleadores que anuncien un mínimo de cinco a diez días.

Cuando el grupo de fábricas de Ha-meem anunció solo tres días de vacaciones, estalló una manifestación espontánea en la fábrica de Creative Collection, en el distrito de Gazipur.

Una gran cantidad de policías se enfrentó a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma. Al menos 22 trabajadores resultaron heridos por los perdigones, algunos de ellos con más de 50 heridas por proyectiles. Fue solo después de esta respuesta violenta contra los trabajadores que la empresa extendió las vacaciones del Aíd.

Saluddin Shapon, presidente interino del Consejo de IndustriALL en Bangladesh (IBC), afirmó:

“Condenamos enérgicamente que la policía haya disparado contra los manifestantes. Este problema debería haberse resuelto mediante el diálogo social con los trabajadores. La presencia de un sindicato en la fábrica podría haber mantenido la paz laboral y encontrado una solución por medio de negociaciones”.

Desde de la reciente imposición de medidas de confinamiento en Bangladesh, los trabajadores se han enfrentado a grandes dificultades. Las fábricas de ropa pueden permanecer abiertas durante el confinamiento, por lo que los empleados corren el riesgo de contraer la COVID en el lugar de trabajo y durante el trayecto hacia sus hogares. En ausencia de transporte público, los trabajadores están gastando una gran parte de sus ingresos en transporte y quedándose con poco dinero para los gastos del hogar.

“Estamos indignados al ver tácticas tan duras y violentas utilizadas por la policía contra los trabajadores. La violenta de esta reacción contraviene los estándares de derechos humanos y laborales establecidos internacionalmente. El respeto de los derechos de los trabajadores a la libertad sindical y la negociación colectiva en el grupo de fábricas Ha-meem y en Bangladesh contribuirá en gran medida a evitar que se repitan incidentes de este tipo en el futuro”,

expresó la secretaria regional de IndustriALL para Asia del Sur, Apoorva Kaiwar.