UNCTAD y CEPAL celebran seminario sobre política industrial para el desarrollo de América Latina

El objetivo fue explorar si las políticas industriales son centrales para alcanzar un alto e inclusivo nivel de desarrollo socioeconómico en América Latina, con una nueva estructura de producción hacia actividades y sectores de mayor productividad, con empleos progresivamente mejor remunerados.

Partieron de la premisa de que, durante las últimas dos décadas, hubo un aumento sustancial de los precios internacionales de los productos básicos, donde la mayoría de los países del Sur lograron tasas de crecimiento elevadas, reducciones de la pobreza extrema y una expansión de la clase media.

Sin embargo, ante la ausencia de un auténtico proceso de transformación estructural, y a pesar de sus abundantes reservas de recursos naturales, fue difícil generar un desarrollo de la región latinoamericana con un crecimiento inclusivo y empleo decente.

Por eso, el seminario promovió una discusión orientada a la definición de una estrategia renovada para la región, destinada a incentivar el crecimiento sostenible mediante la creación de un valor económico y social, por encima de lo que se deriva de sus ventajas comparativas naturales, demográficas y geográficas.

El representante permanente de Argentina ante las Naciones Unidas en Ginebra, Federico Villegas, mencionó que los países en desarrollo se vieron perjudicados y endeudados por la crisis del COVID-19 porque no tienen una base suficiente de políticas. Por eso, considera que la política industrial es necesaria. Aseguró que los países también requieren de un sistema multilateral reformado que los apoye y les permita implementar políticas industriales, para recuperarse de la crisis y lograr un desarrollo sostenible.

Al igual que Villegas, el economista y profesor en la Universidad de la República del Uruguay, Luis Bertola, dijo que los países de la región deberían fortalecer el Mercosur y otras alianzas que promueven consensos regionales indispensables para lograr que las políticas industriales puedan prosperar.

En tanto, el secretario ejecutivo adjunto de CEPAL, Mario Cimoli, sostuvo que América Latina impulsa un desarrollo industrial con mucha emisión de carbón y poca inversión en sostenibilidad ambiental. Señaló que los gobiernos de la región enfrentan una situación compleja y que no están pensando en hacer un cambio estructural hacia una economía circular.

Por su parte, la profesora de economía aplicada en la Universidad Luiss de Roma, María Savona hizo una reflexión sobre cómo repensar la política industrial en América Latina, a partir de políticas industriales de recursos naturales alternativas, que no signifiquen la desindustrialización prematura para los países.

Para ello, dijo que era necesario pensar en cómo vincular las cadenas de valor globales de forma innovadora. Mencionó que se podría pensar una política industrial enfocada en desarrollar servicios con mayor tecnología, en base a industrias basadas en los recursos naturales.

Finalmente, el director de CEPAL, José Gabriel Porcile, expuso que la idea es promover una estrategia compleja de política industrial que debería reposar en dos ideas: por un lado, una política fiscal que sea progresista y de inversión pública, con mecanismos que estimulen la inversión latinoamericana. Por otro, promover alianzas hegemónicas y economía política para recomponer un proyecto de transformación estructural y productivo.

Las reflexiones finales estuvieron a cargo del director de la división de globalización y estrategias de desarrollo de la UNCTAD, Richard Kozul Wright, quien mencionó el Manual de Política Industrial de Oxford y la importancia de aprender de los éxitos y fracasos en los distintos países. Sostuvo que la política industrial es un elemento esencial para una política de desarrollo sostenible.

El Comité Ejecutivo de IndustriALL Global Union adoptó en 2018 un Plan de acción global hacia un comercio internacional y una política industrial justos. Además, en 2019 los representantes sindicales de IndustriALL en América Latina adoptaron un Plan de acción regional para llevar los lineamientos globales a la práctica.

En ambos documentos aseguran que, utilizada de manera apropiada, la política industrial es uno de los principales generadores de sociedades prósperas e inclusivas, con un desarrollo económico, social y ecológico digno. Además, manifiestan que debería eliminarse el secretismo en las negociaciones de política industrial y comercial, y deberían celebrarse según un proceso democrático el cual incluya consultas con los sindicatos en su función de representantes de los trabajadores.

Grabación del seminario:

Indonesia: persecución sindical en PT Schneider Electric

Como parte de una estrategia para deshacerse del dirigente sindical, PT Schneider Electric transfirió a Zulkarnain a un puesto de trabajo que no coincidía con sus habilidades y experiencia laboral. A pesar de su trayectoria laboral de más de 10 años como ingeniero en metrología, la empresa cambió arbitrariamente su puesto a ingeniero de calidad de proveedores en mayo de 2020, con nuevas responsabilidades. La empresa afirmó que este cambio era para su desarrollo personal y que su carga de trabajo actual era demasiado ligera.

Como sus jefes le dijeron que debía aceptar la oferta o marcharse, se vio obligado a aceptar el puesto.

El 10 de marzo de 2021, la dirección le entregó una primera y una segunda carta de advertencia, alegando un bajo rendimiento. Zulkarnain fue despedido el 21 de mayo de 2021, y la empresa afirmó que el dirigente sindical era incapaz de realizar su trabajo.

La dirección amenazó a Zulkarnain para que no apelara el despido a través del sindicato: de hacerlo, recibiría solo el 50 por ciento de su paquete de indemnización.

La FSPMI presentó un reclamo ante el Departamento de Trabajo del distrito. PT Schneider Electric no asistió a las reuniones de mediación del 1 y 8 de julio. El organismo del distrito afirmó que el bajo rendimiento no puede ser motivo de despido.

El presidente de la FSPMI, Riden Hatam Aziz, expresó:

“El despido en PT Schneider Batam es claramente un acto de persecución sindical. Es una amenaza real para los trabajadores que continúan luchando por sus derechos fundamentales en el lugar de trabajo. Seguiremos luchando contra este despido injusto, y el apoyo internacional es muy necesario”.

Kan Matsuzaki, director del sector TIC, eléctrico y electrónico de IndustriALL, declaró:

“Es inaceptable que la empresa esté intimidando al Sr. Zulkarnain. La actitud adoptada por la dirección infringe la Política general contra el acoso de la empresa”.

Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL, le escribió a la empresa:

“El despido del Sr. Zulkarnain es un acto de persecución sindical disfrazado de una transferencia laboral”.

“La amenaza de no participar en actividades sindicales viola flagrantemente la legislación laboral de Indonesia, así como las normas y estándares internacionales”.

“Les pedimos que detengan todos los actos de persecución sindical y acepten el reclamo de la FSPMI con relación al reintegro inmediato del Sr. Zulkarnain”.

PT Schneider Electric Manufacturing Batam produce dispositivos eléctricos utilizados en automatización, instalaciones eléctricas y sistemas de distribución.

Foto principal: el sindicato se manifiesta contra la Ley Ómnibus frente a Schneider Electric, octubre de 2020. FSPMI

Sindicatos dialogan sobre la reactivación del sector textil y de la confección en África

Otras amenazas incluyen la falta de claridad sobre cómo beneficiará el Área Continental Africana de Libre Comercio a las economías más pequeñas, y cómo se implementará la integración económica regional. En la reunión también se discutió la manera en que los sindicatos pueden seguir organizándose y fortaleciendo su capacidad en medio de la pandemia de COVID-19, que está forzando a algunos compradores de vestimentas a cancelar sus pedidos. Los sindicatos también dialogaron acerca de la transición energética y la fabricación por parte de robots.

Las importaciones baratas desde China han diezmado las industrias textiles en Ghana, Nigeria, Uganda y otros países. En Ghana, solo 4 de 30 empresas textiles siguen funcionando, según el Sindicato de Trabajadores Industriales y Comerciales (ICU). El sindicato declaró que el país solía fabricar hilo para telas que se vendían en el mercado local y en África Subsahariana, pero ya no.

Solomon Kotei, el secretario general del ICU, expresó:

“El ingreso ilimitado de textiles chinos baratos y de menor calidad en el mercado ghanés debido a la globalización, la liberalización comercial, los protocolos y los acuerdos comerciales, resultó en un golpe devastador para el sector textil. Los clientes establecidos del sector textil traicionaron su lealtad y comenzaron a comprar los textiles baratos inferiores importados desde China”.

“Lo que destruyó al sector textil es que las empresas chinas piratearon los diseños de los fabricantes textiles de Ghana, especialmente los de Tex Styles Ghana Limited, imprimieron los diseños con una calidad inferior e inundaron el mercado textil de Ghana con precios más bajos”.

Los sindicatos le han planteado el problema al gobierno y pidieron el ajuste de las licencias de importación para proteger a las industrias locales.

En Nigeria, si bien los sindicatos lograron involucrar al gobierno en la formulación de la política sobre algodón, textiles y confección (CTG) destinada a reactivar el sector, en la reunión se expresó que las importaciones baratas desde China siguen socavando estos esfuerzos. A esto se le suma la inseguridad en algunas partes del país, que facilita el contrabando y la corrupción.

Joachim Opara, secretario general adjunto del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Sector Textil, de la Confección y la Sastrería de Nigeria, expresó:

“Gracias a la política sobre CTG, los sindicatos alcanzaron un acuerdo con el gobierno para que las industrias de la confección locales suministren los uniformes a las fuerzas armadas, a la policía y a la fuerza naval. Además, los agricultores también cultivaron más algodón y los sindicatos apoyaron la fabricación de textiles de mejor calidad y cantidad para el mercado local”.

Los participantes de la reunión afirmaron que hay muchas maneras de dar sostenibilidad a los sindicatos. Por ejemplo, el Sindicato Sudafricano de Trabajadores de la Industria Textil y de la Confección (SACTWU) ha implementado varias estrategias que incluyen hacer campaña por un plan de trabajo decente, convenios colectivos, diálogo social y el fortalecimiento del “poder social de los sindicatos” para ser de mayor utilidad a sus miembros.

Simon Eppel, un investigador del SACTWU, declaró:

“El sindicato realizó un abordaje estratificado mediante el cual identificó que es necesario industrializar en lugar de exportar las materias primas. Desarrollamos un sistema de monitoreo para detectar fraudes porque estábamos perdiendo fábricas. También hubo negociaciones a nivel directivo, y tuvimos aliados en los medios. Para obtener el apoyo de los empleadores, sostuvimos que era necesario mejorar la gestión de las fábricas, con entregas rápidas de productos de calidad a precios asequibles. También hubo manifestaciones en las calles contra la pérdida de trabajos y se formaron coaliciones con los trabajadores minoristas”.

Los sindicatos también lucharon contra la violencia sexual y de género en las fábricas de confección en Lesoto.

“Nos asociamos con organizaciones internacionales como el Consorcio para los Derechos de los Trabajadores y organizaciones no gubernamentales locales para terminar con la violencia sexual y de género en las fábricas de Nien Hsing e Hippo Knitting”,

expresó en la reunión May Rathakane, secretaria general adjunta del Sindicato Democrático Independiente de Lesoto.

“La reactivación económica en el sector textil y de la confección de África Subsahariana debe ser justa, inclusiva y equitativa. No debe ser solo para conservar el valor de los accionistas sino para defender los derechos de los trabajadores a la seguridad laboral y una indemnización por despido justa”,

expresó Valter Sanches, secretario general de IndustriALL.

La directora del sector, Christina Hajagos-Clausen, declaró:

“Apoyamos la propuesta del llamado a la acción por parte de las principales partes interesadas para formar un fondo de protección social mundial para los trabajadores de la confección, el cual prestará una protección social eficaz para mitigar el daño de la pandemia de COVID-19”.

Entre las partes interesadas se incluye a los gobiernos, los bancos y las instituciones financieras, las organizaciones internacionales, las marcas y los minoristas, las organizaciones de empleadores, los sindicatos y los socios de desarrollo.

Sindicatos denuncian violaciones graves de los derechos laborales en Luxottica, el gigante de la industria óptica

El Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones de EE. UU. (CWA), junto con la AFL-CIO y dos federaciones sindicales internacionales con sede en Ginebra, afirman que los directores de la planta de Luxottica en Georgia impulsaron una campaña agresiva y alarmista con el fin de frustrar los derechos de sindicalización de los trabajadores. A su vez, sostienen que los directores generales en París y Milán no han ejercido la diligencia debida para garantizar el cumplimiento de las Líneas Directrices de la OCDE. Estas directrices exigen que las multinacionales no interfieran con los derechos de los trabajadores a afiliarse a un sindicato, de conformidad con las normas de la Organización Internacional del Trabajo. En cambio, piden “un enfoque positivo respecto de los sindicatos y una actitud abierta hacia las actividades de sindicalización de los trabajadores”.

Luxottica es una división del grupo EssilorLuxottica, el mayor proveedor mundial de productos para el cuidado de la vista y anteojos, que atiende a un mercado global con más de 150.000 empleados en todo el mundo. La empresa se formó a partir de la fusión en 2018 de Essilor, con sede en Francia, el mayor fabricante de cristales del mundo, y Luxottica, con sede en Italia, el mayor fabricante y distribuidor de anteojos. El centro de fabricación y distribución de Luxottica en Georgia, EE. UU., emplea a 2000 personas.

El reclamo de los sindicatos menciona el uso por parte de la dirección de una aplicación creada por la empresa, llamada “LiveSafe”. Originalmente desarrollada para informar al personal sobre las cuestiones relativas a la COVID-19 en el lugar de trabajo, hoy en día es usada por la dirección para enviar mensajes antisindicales sobre los supuestos “riesgos” de la sindicalización, como la posibilidad de la pérdida del salario y las prestaciones en caso de formar un sindicato. Además de la aplicación, la dirección creó un sitio web antisindical que difama a estas organizaciones y sugiere que habrá consecuencias nefastas si los trabajadores se afilian a un sindicato o eligen representación. La empresa también contrató consultores antisindicales y exigió a los trabajadores que asistieran a reuniones obligatorias, en las que eran forzados a escuchar críticas a los sindicatos sin que los partidarios de estos pudieran responder.

La OCDE, con sede en París, es un organismo de coordinación de políticas para las democracias industriales avanzadas y sus principales socios comerciales. Las Líneas Directrices de la OCDE tienen como objetivo promover el comportamiento ético de las multinacionales en sus operaciones en el extranjero. Cada país miembro de la OCDE mantiene un Punto Nacional de Contacto (PNC) que sirve como foro para la mediación confidencial y la conciliación en caso de conflictos con respecto a las Líneas Directrices.

Con las iniciativas de sindicalización en Georgia y las sedes corporativas en París y Milán, los representantes sindicales presentaron el reclamo simultáneamente en los Puntos Nacionales de Contacto de Estados Unidos, Francia e Italia. Los dos últimos son importantes, ya que las Líneas Directrices de la OCDE requieren la diligencia debida por parte de la sede mundial del “país de origen” para garantizar una conducta empresarial responsable en los “países anfitriones”. Los tres PNC coordinarán su tratamiento del caso. Las Líneas Directrices de la OCDE son un mecanismo de “derecho indicativo” y los PNC son órganos administrativos, no judiciales. No imponen sanciones por infracciones, sino que patrocinan la mediación y la conciliación que pueden conducir a la resolución del conflicto.

“He sido empleada de Luxottica durante 4 años, estoy orgullosa de trabajar duro en mi puesto todos los días”,

expresó Lisa Ragsdale, trabajadora de Luxottica en McDonough, Georgia. 

“Mis colegas y yo estamos luchando para formar un sindicato para poder hacernos oír en el trabajo. Nos unimos para luchar por condiciones laborales seguras, respeto y salarios justos. Queremos unirnos a nuestros compañeros y compañeras de Luxottica en Italia, que ya tienen un sindicato. Creemos que la empresa debe favorecer que sus trabajadores se unan a un sindicato, ya sea en Italia o en Estados Unidos”.

“Estamos centrando la atención internacional en la interferencia de Luxottica con los derechos de sindicalización de los trabajadores en Georgia”, expresó Chris Shelton, presidente del CWA. “Los trabajadores de Luxottica en Italia han sido representados durante mucho tiempo por sindicatos, que mantienen una relación positiva, mutuamente respetuosa y productiva con la dirección italiana. Queremos asegurarnos de que los trabajadores de Luxottica en Estados Unidos sean tratados con el mismo respeto”,

añadió.

El presidente de la AFL-CIO, Richard Trumka, declaró:

“Lo que está sucediendo en la planta de Georgia —la propagación del miedo y el aumento de la presión sobre los trabajadores— confirma la necesidad de la Ley de Protección del Derecho a la Sindicalización (PRO), que ahora está en el Congreso. Mientras tanto, nuestros sindicatos y sus miembros utilizarán todos los mecanismos disponibles, incluidas las Líneas Directrices de la OCDE y las normas de la OIT, para hacer responsables a las empresas por las infracciones de las normas internacionales en materia de libertad sindical”.

IndustriALL, con sede en Ginebra, es la federación sindical mundial del sector manufacturero en todo el mundo y representa a más de 50 millones de trabajadores en 140 países, incluidos miles de trabajadores de EssilorLuxottica. Su secretario general, Valter Sanches, expresó:

“Los sindicatos afiliados a IndustriALL gozan de relaciones de negociación colectiva de buena fe con la dirección de EssilorLuxottica en todo el mundo. Estados Unidos no debería ser una excepción. Exhortamos a la dirección de la sede europea a que actúe con la diligencia debida para que los directores estadounidenses cumplan con las Líneas Directrices de la OCDE y las normas de la OIT”.

UNI es la federación sindical internacional vinculada al comercio minorista, las finanzas, las comunicaciones y otros sectores de servicios de la economía mundial. Los sindicatos afiliados a UNI representan a más de 20 millones de trabajadores en 150 países, incluidos miles de trabajadores minoristas de EssilorLuxottica en todo el mundo. Su secretaria general, Christy Hoffman, declaró:

“He sido una organizadora sindical en este país durante muchos años, y sé cómo la agresiva campaña antisindical de la dirección de Luxottica en Estados Unidos, que busca infundir miedo, frustra los derechos de sindicalización de los empleados. Esperamos que la mediación en virtud de las Líneas Directrices de la OCDE y su ‘enfoque positivo’ hacia la sindicalización pueda restaurar el respeto por la libertad sindical de los trabajadores en McDonough. Con la posible adquisición del minorista holandés GrandVision, la empresa está lista para expandir su presencia en la industria, lo que hace que sea aún más importante que respete los derechos humanos en todas sus operaciones”.

Las Líneas Directrices de la OCDE exigen que los PNC decidan, en un plazo de tres meses, si aceptan el caso para su revisión y patrocinan la mediación del conflicto, después de haber dado a los trabajadores, los sindicatos, las empresas y los inversores la oportunidad de presentar sus puntos de vista.

“Esperamos que una mediación patrocinada por los PNC pueda alinear la política de gestión de EE. UU. con la política propia del país de origen de Luxottica de negociar con los sindicatos sobre una base de respeto mutuo”,

expresó Carl Kennebrew, presidente de IUE-CWA, la división del sindicato para el sector manufacturero que supervisa la iniciativa de sindicalización en las instalaciones de McDonough, Georgia.

Récord de participación en la reunión mundial de la industria automotriz

Christine Olivier, copresidenta del sector y secretaria internacional del Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA), presidió el encuentro. Olivier reconoció que la pandemia ha afectado al sector y afirmó que los empleadores utilizaron a la COVID como excusa para informalizar a la fuerza laboral.

Según Ray Curry, presidente de United Autoworkers (UAW), los sólidos acuerdos en materia de salud y seguridad resultaron en que, durante la pandemia, muchos trabajadores estuvieran más seguros en el trabajo que fuera de este. Algunos productores de automóviles modificaron su producción para fabricar máscaras y respiradores.

El director de la industria, Georg Leutert, brindó una descripción general de los principales desafíos que enfrenta el sector automotor y los avances desde la última reunión importante del rubro, celebrada en 2019 en Düren, Alemania. La fusión de PSA y FCA para formar Stellantis, el cuarto grupo automotor más grande del mundo, trajo consigo un trabajo de coordinación sindical, mundial e integral, con el objetivo de lograr relaciones laborales sólidas con la empresa en el futuro, tanto a nivel europeo como mundial.

Leutert también habló sobre la importancia del nuevo acuerdo global sobre teletrabajo con Renault. Afirmó que la subcontratación en países de bajo costo, con peores condiciones y relaciones laborales, sigue siendo un problema importante en el sector, y mencionó varios ejemplos de ello en Serbia, Rumania y Turquía.

Rosa Omamo, secretaria general del Sindicato Amalgamado de los Trabajadores Metalúrgicos de Kenia, habló sobre la manera en que la solidaridad mundial puede cambiar la situación. Mencionó el caso del comité de empresa de VW, cuyo apoyo puso fin al trabajo a destajo en un fabricante subcontratado de Kenia.

Christine Olivier explicó que uno de los objetivos principales de la reunión era explorar las maneras de fortalecer a los sindicatos en toda la cadena de valor, con un enfoque particular en la cadena de suministro de baterías, que se extiende desde la minería artesanal, peligrosa e informal, hasta el sector de fabricación de automóviles, altamente organizado.

El secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, Atle Høie, presentó un proyecto que IndustriALL llevará a cabo, con el apoyo de la Friedrich Ebert-Stiftung, para sindicalizar a la cadena de suministro de baterías y lograr que los trabajadores tengan voz y voto en los procesos de diligencia debida:

“Tenemos afiliados en toda la cadena de suministro: en las minas, las plantas de procesamiento químico, en la producción de baterías y el uso final, incluida la fabricación de automóviles. Los sindicatos en el área de fabricación de vehículos suelen ser fuertes, con una alta densidad y buenas relaciones con la empresa. Esto no es el caso en otros sectores. ¿Cómo podemos utilizar la influencia de los sindicatos más sólidos para sindicalizar y mejorar las condiciones en toda la cadena de suministro?”

Judith Kirton-Darling, de IndustriAll Europe, habló sobre el desarrollo de la legislación en materia de diligencia debida en Europa, y cómo esto da impulso a las campañas para regularizar las cadenas de suministro. El Dr. Fredrik von Bothmer, gerente de derechos humanos de Daimler, ofreció una perspectiva corporativa sobre la diligencia debida y expresó que las empresas son muy conscientes de tres factores: la presión de los interlocutores sociales, como los sindicatos y las ONG, la publicidad y el escrutinio de los medios, y la posibilidad de litigios estratégicos. Una legislación sobre diligencia debida claramente definida ayudará a las empresas a poder mapear sus responsabilidades.

Georg Leutert declaró:

“Todos nuestros afiliados a lo largo de las cadenas de suministro deben participar en la diligencia debida. IndustriALL hará un ejercicio de mapeo para identificar a los afiliados involucrados, capacitarlos y ayudarlos a hacer frente a las empresas con respecto a los riesgos de violaciones de los derechos sindicales básicos en sus cadenas de suministro”.

Sindicatos sudafricanos condenan los disturbios, la violencia y los saqueos

En los últimos días, Sudáfrica se ha visto sumida en lo que comenzó como una serie de manifestaciones tras el encarcelamiento de su expresidente, Jacob Zuma, por cargos de desacato. Zuma fue citado para comparecer ante una comisión judicial de investigación sobre la captura del Estado y boicoteó algunas de las sesiones.

Sin embargo, en medio de la pobreza generalizada, agravada por la pandemia y la reciente retirada de una subvención por COVID-19, las manifestaciones, principalmente en las provincias de Gauteng y KwaZulu-Natal, se transformaron en motines por alimentos y en un malestar general.

Esto desató saqueos de centros comerciales, almacenes, depósitos industriales y de alimentos, tiendas de ropa y zapaterías, mueblerías, entre otros. Algunas fábricas y centros comerciales, incluida una fábrica de ropa en la provincia de KwaZulu-Natal, fueron incendiados en medio del caos. 

Según los informes, 117 personas murieron y varias resultaron heridas. Algunos de los agitadores han sido arrestados. El gobierno afirma que está tomando medidas para frenar la violencia mediante el despliegue militar en los puntos críticos para ayudar a la policía.

Andre Kriel, secretario general del Sindicato Sudafricano de Trabajadores de la Industria Textil y de la Confección (SACTWU), declaró:

“Hemos trabajado arduamente, junto con el gobierno nacional y los empleadores, para preservar y crear empleos en las industriales locales, y no podemos aceptar que la sostenibilidad de nuestros esfuerzos a futuro esté siendo socavada por una actividad criminal tan horrible y descarada”.

“Por ejemplo, en Isithebe, una nueva fábrica de ropa, Kingspark Manufacturers, que se creó en septiembre del año pasado, ha sido completamente destruida. Saquearon la maquinaria y las materias primas, y no queda nada. En el proceso, 600 personas han perdido sus empleos, muy necesarios para el sustento de 3000 familiares en la parte más pobre del país”.

William Mabapa, secretario general interino del Sindicato Nacional de Mineros, expresó:

“A raíz de esta situación, muchos trabajadores perderán sus puestos de trabajo. Numerosas familias se quedarán sin medios para ganarse la vida, ya que muchas tiendas y camiones quedaron completamente quemados y destruidos. El saqueo de estos negocios destruye la fuente de ingresos y la sostenibilidad de las familias de la clase trabajadora. Si bien apoyamos la aplicación efectiva de la ley, debe evitarse las muertes innecesarias que puedan resultar de tales intervenciones”.

Phakamile Hlubi-Majola, portavoz del Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica, añadió:

“Estamos profundamente preocupados por los actos criminales y los disturbios, pero creemos que el levantamiento fue inevitable después de dos décadas de capitalismo neoliberal, que provocó la crisis de desigualdad, pobreza y desempleo. La clase trabajadora y los pobres han estado bajo presión durante mucho tiempo. Necesitamos reformas y políticas económicas que beneficien a la clase obrera”.

Sudáfrica es uno de los países más desiguales del mundo: tiene una gran inequidad salarial y los pobres sufren de un acceso limitado a la educación y la atención médica. Casi la mitad de la población adulta, en su mayoría mujeres, vive en la pobreza. Con la pérdida de empleos causada por los confinamientos por la COVID-19, los niveles de escasez están aumentando.

La federación sindical COSATU presentó ayer un Paquete de ayuda en caso de desastre en Nedlac, el consejo tripartito de relaciones laborales de Sudáfrica. La federación reconoce que se perderán cientos de miles de puestos de trabajo y que esto representa un “desastre nacional”.

COSATU pide una serie de medidas inmediatas, que incluyen paquetes de alimentos, la restauración de la subvención por COVID-19 y un estímulo económico para ayudar a las empresas a recuperarse. La federación también reclama medidas a largo plazo para transformar la economía.

Paule France Ndessomin, la secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, declaró:

“Durante muchos años, Sudáfrica ha desarrollado mecanismos de diálogo social para hacer frente a los problemas sociales y económicos. Estos deberían usarse para disipar las tensiones actuales, mientras que el gobierno tiene la responsabilidad de hacer cumplir la ley y proteger los derechos humanos y de los trabajadores”.

Foto: voluntarios de la comunidad limpian después de los disturbios, por Athi Geleba   

¡El futuro es nuestro, el futuro es ahora!

Al abrir el foro, el secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, expresó:

“Tenemos mucho por lo que luchar: una recuperación económica equitativa, una Transición Justa ante las transformaciones en el mundo del trabajo. No podemos enfrentar estos desafíos si no cuestionamos nuestras estructuras sindicales. Debemos superar la compartimentación de los sindicatos por sectores o barreras geográficas. Necesitamos una inclusión radical en nuestros sindicatos, necesitamos jóvenes en los órganos de decisión. Si no hacemos estos cambios, nunca representaremos verdaderamente a los trabajadores. Es una cuestión de supervivencia para los sindicatos”. 

Como preparación para el foro mundial, en junio se llevó a cabo una maratón de reuniones regionales de jóvenes. Los informes regionales dejaron en claro que la lucha que enfrentan los trabajadores jóvenes en todo el mundo es la misma: trabajo precario, falta de representación, discriminación, falta de relevancia sindical y la necesidad de desarrollo de capacidades para los activistas jóvenes. Para los participantes jóvenes que ya trabajan en estructuras sindicales, abordar estos problemas es difícil, pero están listos para enfrentarlos.

Nassima El Guennouni, de Marruecos, declaró:

“Los jóvenes no se afilian a los sindicatos tanto como deberían porque temen ser despedidos por sus empleadores. Los jóvenes son los líderes del mañana. Es importante incrementar su presencia en las estructuras sindicales para garantizar la sostenibilidad de nuestros sindicatos”. 

Romain Decalles, de Francia, explicó:

“Si queremos incluirlos a nivel sindical, tendremos que comunicarnos con los jóvenes de una forma diferente a como lo hacían nuestros colegas mayores”.

En África Subsahariana, los sindicatos pusieron en marcha un comité de jóvenes. El presidente entrante Geoffrey Akedi, de Kenia, manifestó que “Debemos asegurarnos de tener estructuras juveniles que funcionen en nuestros sindicatos”.

Sweeshta Soomungill, de Mauricio, ofreció una descripción general de la manera en que se creó el comité de jóvenes de África Subsahariana y cómo está mejorando la cooperación entre generaciones. Explicó que “los trabajadores jóvenes son el futuro de los sindicatos, y pueden innovarlos y transformarlos para que sean entidades más relevantes, tanto en el lugar de trabajo como más allá de este”. 

En una sesión acerca de los movimientos sociales, tales como los movimientos feministas, Black Lives Matter, Asian Lives Matter y LGBTQA+, se abrió la discusión acerca de la manera en que los sindicatos pueden ser verdaderos aliados, no solo al solidarizarse con estas iniciativas, sino también al transformarse genuinamente para garantizar que no se perpetúe la discriminación en sus propias estructuras.

El pañuelo verde se ha convertido en el símbolo definitorio del activismo latinoamericano contemporáneo por los derechos reproductivos. Yamila Picasso, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina, explicó cómo se utilizó esta campaña como herramienta de transformación política.

La campaña tuvo tres estrategias principales: redactar un proyecto de ley, tomar el espacio público a través de manifestaciones y generar una comunicación sólida. A pesar de provenir de diferentes grupos, las activistas se enfocaron en un solo objetivo y esto fomentó la unidad. La lucha duró 15 años, pero el año pasado finalmente se aprobó el proyecto de ley.

Los participantes reconocieron que estos movimientos sociales son fluidos, inclusivos y se reconocen entre sí, pero lo más importante es que son impulsados por los jóvenes. Debido a que los sindicatos son muy burocráticos, las sinergias son más difíciles, por lo que necesitan más diversidad.

Para ser más relevantes, necesitan más jóvenes.

Los participantes fueron invitados a unirse al congreso en calidad delegados u observadores, así como también finalizaron su resolución de jóvenes para presentar al Congreso de IndustriALL en septiembre. La resolución aborda temas como la organización de campañas, la educación sindical y la representación justa de la juventud, entre otras cuestiones.

Central sindical uruguaya lucha contra la desigualdad

El PIT-CNT (del cual forman parte los sindicatos afiliados a IndustriALL en Uruguay) desarrolló un paro general de actividades durante 24 horas el 17 de junio. Durante la jornada, los dirigentes sindicales de la central entregaron un documento al gobierno en la Torre Ejecutiva (que es la sede del Poder Ejecutivo) donde detallaron los planteos del movimiento sindical.

Además, establecieron 600 puestos de recolección de firmas para habilitar el referéndum contra la Ley de urgente consideración (LUC) que promulgó el gobierno en 2020 y consideran que es regresiva en derechos laborales, que afecta empresas públicas y que es necesario debatirla con la sociedad. Tras una intensa campaña, el 9 de julio celebraron que superaron el objetivo y recolectaron 763.443 firmas.  

“Tenemos una valoración muy positiva de la adhesión al paro general, fue muy contundente. Se juntaron miles de firmas para que el pueblo decida sobre la LUC y entregamos una carta al presidente de la república con la plataforma completa del PIT-CNT.

Hoy tenemos una situación donde hay más de 100 mil nuevos pobres y 80 mil desocupados nuevos. Le presentamos al gobierno una plataforma con propuestas para el actual contexto de pandemia y para el mediano plazo que tienen que ver con la generación del empleo, la defensa de salario y política tributaria para ayudar a que el pueblo salga del drama que estamos viviendo”

dijo el secretario general del PIT-CNT y secretario general de la unión nacional de trabajadores del metal y ramas afines (UNTMRA, afiliada a IndustriALL), Marcelo Abdala.

En el documento pidieron medidas para enfrentar la crisis social que se vive a raíz de la pandemia sanitaria. Aseguraron que, según datos del Ministerio de desarrollo social, hay 320 mil hogares compuestos por personas desocupadas y trabajadores informales.

Por tal motivo, le pidieron al gobierno un ingreso básico de emergencia mensual por hogar durante un año y una canasta básica de emergencia que incluya servicios públicos. Además, reclamaron más inversión estatal en obras públicas y un plan nacional de desarrollo productivo para generar empleos.

A su vez, solicitaron una nueva ley de empleo juvenil a fin de apostar a la formación y brindar acceso a los jóvenes al mercado laboral. También propusieron que se propicien acuerdos con instituciones públicas y/o privadas para brindar empleos a personas con dificultades de inserción laboral, especialmente aquellas que se encuentran por debajo la línea de la pobreza.

Finalmente, destacaron la necesidad de respetar y fortalecer la negociación colectiva a nivel nacional y de establecer un ajuste salarial en julio de 2021 para detener la caída del salario real. Para combatir la desigualdad, propusieron la implementación de medidas tributarias transitorias por la pandemia. Por ejemplo, con la creación de un impuesto adicional al patrimonio para las personas físicas y las empresas.

Por su parte, el secretario regional adjunto de IndustriALL, Cristian Alejandro Valerio, expresó:

“Es muy importante que el movimiento obrero se involucre, no solo en la discusión de temáticas laborales, sino también en el debate sobre políticas públicas para lograr sociedades más igualitarias y con mejor redistribución de la renta.

En este marco, celebramos que gracias al gran esfuerzo y movilización callejera hayan conseguido juntar las firmas necesarias para que la LUC, que contiene muchos artículos que pueden lesionar los derechos de los trabajadores, sea sometida a referéndum del pueblo.”

Incendio fatal en una fábrica de Bangladesh demuestra la necesidad de un nuevo Acuerdo

En la noche del jueves 8 de julio, se produjo un incendio en un edificio de siete pisos donde se fabrican bebidas frutales, material de embalaje y envases de plástico. Se estima que 200 trabajadores estaban en el edificio. Al menos 49 trabajadores murieron quemados en el tercer piso, otros tres fallecieron al saltar del edificio y 25 fueron rescatados del techo. Los familiares alegan que la única salida de la fábrica estaba cerrada.

Al menos 16 niños se encuentran desaparecidos. Hay denuncias de que en la fábrica trabajaban menores de hasta 11 años.

Valter Sanches, el secretario general de IndustriALL Global Union, declaró:

“La combinación de trabajo infantil y trabajadores encerrados en una fábrica insegura ha llevado a un resultado particularmente desgarrador y angustiante. Este horrible caso de homicidio industrial nos recuerda las condiciones bárbaras y la falta total de seguridad en algunas fábricas de Bangladesh”.

“Según los informes, el propietario de la fábrica ha sido arrestado y los familiares recibirán una indemnización. No obstante, el enfoque del gobierno de Bangladesh en el castigo y la indemnización no recuperará las vidas que se han perdido”.

“Gracias al Acuerdo sobre seguridad en la construcción de edificios y de instalaciones de sistemas contra incendios, se ha avanzado mucho a lo largo de los años en términos de seguridad en el sector textil y de la confección en Bangladesh. Esto debe garantizarse en el futuro mediante un acuerdo sucesor legalmente vinculante entre los sindicatos y las marcas con proveedores en este país”.

La secretaria general de UNI Global Union, Christy Hoffman, declaró:

“Ocho años después del Rana Plaza, esta tragedia impactante e innecesaria demuestra que siguen existiendo condiciones de trabajo mortales en las fábricas de Bangladesh. Si bien se han logrado grandes avances en materia de seguridad en la industria de la confección, gracias al Acuerdo de Bangladesh, esto es un recordatorio de que, sin sistemas sólidos e independientes para hacer cumplir las condiciones de trabajo seguras, puede suceder lo peor”.

“Una salida de emergencia cerrada es un desastre inminente y no podemos permitirnos el lujo de ser complacientes. Debemos seguir presionando para obtener compromisos creíbles y aplicables por parte de las empresas con proveedores en Bangladesh: la vida de los trabajadores depende de ello”.

Bangladesh tiene un largo historial de accidentes fatales en fábricas, principalmente en uno de sus grandes sectores: la confección. En noviembre de 2012, 112 trabajadores murieron en el incendio de Tazreen Fashions después de quedarse encerrados en el edificio. En abril de 2013, 1133 personas perdieron la vida en el derrumbe del complejo fabril Rana Plaza.

Poco después, se creó el Acuerdo sobre seguridad en la construcción de edificios y de instalaciones de sistemas contra incendios para crear un entorno de trabajo donde los accidentes se pudieran prevenir con medidas razonables de salud y seguridad.

Este convenio es un acuerdo independiente y legalmente vinculante entre los sindicatos y las marcas de moda con proveedores en Bangladesh para trabajar a favor de la seguridad de la industria textil y de la confección.

El Acuerdo tiene una duración limitada, por lo que actualmente se está negociando su sucesor. Desde 2020, un organismo tripartito local, el Consejo de Sostenibilidad del Sector de Prendas de Vestir (RSC), ha estado encargado de coordinar la seguridad en el sector. Sin embargo, el RSC solo podrá tener éxito si las marcas se ven obligadas a cumplir a su compromiso con los sindicatos a través de un acuerdo de salud y seguridad, que se está negociando actualmente como sucesor del Acuerdo. La industria manufacturera local debe cumplir con los estándares establecidos por el Acuerdo.

120 marcas han firmado un acuerdo para extender el mandato del Acuerdo. El poder colectivo de las marcas y los sindicatos ejerce una enorme presión sobre el gobierno de Bangladesh y los propietarios de las fábricas locales para que se tomen en serio la seguridad.

Aunque el Acuerdo solo cubre la industria de la confección, sienta un precedente importante para la seguridad de las fábricas en general.

Foto: ©Parvez Ahmad Rony. Familiares desconsolados en Hashem Foods.

Sindicalización a lo largo de la cadena de suministro de baterías

Los días 28 y 29 de junio, los afiliados de IndustriALL participaron en un taller para debatir acerca de los próximos pasos a seguir en el desarrollo de una estrategia sobre las cadenas de suministro de baterías.

“Debemos usar nuestra influencia a lo largo de la cadena de suministro de baterías, que comienza en las minas, pasa por la industria química con las refinerías, el empaque de baterías, hasta el uso final”,

declaró Atle Høie, secretario general adjunto de IndustriALL.

“Debemos usar nuestra influencia de la mejor manera posible, y necesitamos la participación activa de nuestros afiliados”.

Debido al rápido incremento de la demanda de automóviles eléctricos, el proyecto se centrará en la industria automotriz. Si bien el nivel de trabajadores sindicalizados es alto en muchos fabricantes de automóviles, este disminuye, a lo largo de la cadena, cuanto más se aleja del producto final. Las redes mundiales de IndustriALL serán fundamentales para este trabajo, gracias a una mayor cooperación entre las diferentes redes sectoriales a lo largo de la cadena de suministro.

La legislación juega un papel importante, y en algunos países europeos se han presentado nuevas leyes de diligencia debida. Estas normas jurídicas brindan una mayor transparencia para los gobiernos y el público en general, así como les otorgan a los trabajadores un espacio para hacerse oír. Las directrices y los principios de diligencia debida de la OCDE son herramientas importantes para influir en la cadena de suministro. Durante la reunión, los participantes de Bélgica afirmaron que su sindicato ha comenzado a capacitar a sus miembros en materia de diligencia debida para que puedan aprovechar plenamente sus beneficios.

Siguiendo la cadena de suministro de baterías, que comienza con la extracción subterránea de la materia prima, se puede ver que la cantidad de mujeres trabajadoras aumenta a medida que se atraviesa la superficie terrestre. Los sindicatos tienen un papel clave que desempeñar para garantizar que las cuestiones de género, incluida la violencia de género, sean consideradas por las empresas y se investiguen de forma explícita en los procesos de diligencia debida.

La reunión de dos días fue una etapa importante en la preparación para el inicio de un proyecto financiado por la FES en la cadena de suministro de baterías. Se trata de un proyecto piloto en el que IndustriALL colaborará con empresas, ONG y otras partes interesadas para fortalecer el trabajo sindical. La cadena de suministro de baterías es la cadena de suministro de más rápido crecimiento, con una demanda que supera la oferta, y el proyecto tiene como objetivo comprender su funcionamiento, aumentar la sindicalización y mejorar las condiciones de trabajo a lo largo de ella.

“Existe una fuerte voluntad política para impulsar las baterías y el valor de la cadena de suministro de baterías es enorme. Para distribuir este valor, necesitamos una política a nivel de la cadena de suministro para informarle al mundo lo que está sucediendo. Para que este proyecto sea exitoso, necesitamos que nuestros afiliados se involucren y nos ayuden a mapear la cadena de suministro y utilizar la influencia que tenemos a lo largo de ella”,

expresó Atle Høie.