Lograr un cambio sostenible

Se eligieron dos nuevas copresidentas para los próximos cuatro años: Hashmeya Muhsen Alsaad, vicepresidenta del Sindicato General de Empleados del Sector Eléctrico de Irak (GTUESE), e Ilvana Smajlovic, presidenta del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Química y de Materiales No Metálicos de Bosnia y Herzegovina.

Durante dos días, las participantes debatieron acerca de las prioridades para el período de cuatro años del Congreso. La violencia de género, la representación y la participación de las mujeres en los sindicatos siguen ocupando un lugar destacado en la lista para lograr un cambio sostenible, así como el cierre de la brecha salarial de género y cómo será el futuro del trabajo para las mujeres.

Los esfuerzos para integrar la igualdad de género en el trabajo sectorial de IndustriALL han sido una prioridad desde la reunión de Ciudad del Cabo en 2018. Las recomendaciones de esa reunión fueron respaldadas por el Comité Ejecutivo, y el Congreso adoptó nuevas decisiones para aumentar la participación femenina en las reuniones e incrementar y fortalecer la representación de las mujeres en los sindicatos.

Además, se seguirá trabajando en la inclusión de términos sobre igualdad en los acuerdos marco globales y realizando capacitaciones sobre liderazgo, sindicalización, negociación colectiva y diligencia debida en materia de derechos humanos, así como sobre el acoso y la violencia de género en el mundo del trabajo.

El Comité de Mujeres adoptó un marco para su trabajo. El fin de dicho comité es garantizar, junto con el Comité Ejecutivo, que IndustriALL Global Union y sus afiliados desarrollen e implementen políticas y acciones, de acuerdo con el amplio Plan de Acción de IndustriALL, con el objetivo de:

El Comité de Mujeres aprobó una hoja de ruta para implementar la resolución adoptada en el 3.er Congreso de IndustriALL para pedir el fin de las desigualdades, el sexismo, la misoginia y la violencia de género en IndustriALL, entre los afiliados y en el mundo de trabajo. Esta hoja de ruta se presentará al Comité Ejecutivo para su aprobación.

Christine Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL, expresó:

“Para que nuestro Comité de Mujeres esté preparado para hacer frente a los desafíos que se avecinan, debemos centrarnos en el futuro del trabajo y la Industria 4.0, así como en lo que esta significa para nuestros sindicatos. Las mujeres debemos tomar la iniciativa y asegurarnos de no quedarnos atrás”.

IndustriALL se reúne con representantes gubernamentales para poner fin a las muertes en las minas de Pakistán

La reunión se produjo pocos días después de que tres mineros perdieran la vida en las letales minas de carbón de Pakistán el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, una fecha irónica si se considera el cruel destino de los mineros del país. Estas últimas muertes se suman a una lista interminable de víctimas.

IndustriALL está haciendo campaña sobre la salud y la seguridad en Pakistán, y pide al país que ratifique e implemente el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas (C176). IndustriALL ha trabajado junto con el gobierno, los empleadores y los sindicatos afiliados en Pakistán, así como con la sede de la OIT en Ginebra y la oficina nacional de la OIT en este país, para promover la ratificación del C176.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, junto con el secretario general adjunto, Kemal Özkan, y el director de minería y DGOJP, Glen Mpufane, se reunieron con el embajador y representante permanente del gobierno en la Misión Permanente de Pakistán en Ginebra para insistir en la necesidad de ratificar el C176. La ministra de Trabajo de la Misión Permanente, Farhat Ayesha, acompañó al embajador, Khalil Hashmi.

Özkan explicó al embajador que era inaceptable que el gobierno de Pakistán retrase la implementación del análisis de deficiencias de la OIT presentado a este y al Comité Consultivo Tripartito Federal (FTCC).

“El análisis de deficiencias es un avance y un hito importante en el proceso de ratificación y es necesario aplicar sus recomendaciones, sobre todo porque estas muertes siguen manteniendo a IndustriALL en vilo”,

expresó.

Hashmi explicó que la constitución federal de Pakistán presenta desafíos y que la estructura de gobierno de Pakistán delega la toma de decisiones a las provincias. Destacó el papel del Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Pakistaníes en el Extranjero y de Desarrollo de Recursos Humanos en la movilización de los recursos necesarios con el objetivo de lograr la ratificación e implementación del C176. Aseguró que el FTCC discutirá y abordará estos desafíos.

Høie reiteró el reclamo de IndustriALL respecto a la urgencia y la necesidad de finalizar el proceso de ratificación y los protocolos con el fin de presentarlos a la OIT, y añadió:

“Mientras continúan las tratativas y las discusiones, los trabajadores mueren a un ritmo alarmante; esto apunta a un problema sistémico dentro del sistema legislativo y de gobernanza de las minas de carbón en Pakistán, y a una situación de anarquía”.

Esta reunión tan productiva terminó con un acuerdo sobre los próximos pasos a seguir, incluido un compromiso de ambas partes respecto del proceso de ratificación, la promesa de asistir a la resolución del problema que bloquea la implementación de las recomendaciones del análisis de deficiencias, y de movilizar recursos en pos de la ratificación, especialmente a través de acciones para el desarrollo de capacidades. Las partes continuarán el diálogo y el intercambio de información.

SINTRACARBÓN denuncia a Glencore de atentar contra sus derechos sindicales

El sindicato de trabajadores de la industria del carbón afirma que la multinacional viola el derecho fundamental de la libertad sindical, la libertad de expresión y el derecho de dar y recibir información.

Según sostuvo en la carta el Presidente de la Junta Directiva Nacional de SINTRACARBÓN, Igor Díaz López:

“Cerrejón Limited, es propiedad de la transnacional Glencore que tiene un perfil antisindical y de represión de los derechos constitucionales de asociación, sindicalización y negociación colectiva y no tiene sindicatos con presencia mayoritaria en ninguna de sus empresas
en este país”

SINTRACARBÓN acusa a la empresa de ejercer una política que subestima el accionar sindical y que llevó a una huelga de 91 días en el año 2020. A su vez, incrimina a la multinacional por suscribir un CCT que apenas conserva los beneficios extralegales, por imponer el turno de la muerte, por modificar el reglamento interno de trabajo, y despedir o forzar el retiro de cerca de 300 trabajadores en un solo día (23 de febrero pasado).

La organización sindical agrupa a más de 3500 trabajadores de distintos empleadores de esta rama y el método que utiliza para interactuar con sus bases hace casi 40 años son los mitines informativos que son esporádicos y solo se realizan cuando la demanda de información es alta y no puede cubrirse por medio de comunicados escritos o por las redes sociales. Para las bases el acceso a la información es un derecho adquirido. Sin embargo, la intención de Cerrejón-Glencore en los últimos meses ha sido limitar éste derecho del sindicato hacia sus afiliados y demás trabajadores. 

Por su parte, IndustriALL envió una carta al Director Ejecutivo de Glencor, Gary Nagle, que respalda la denuncia de SINTRACARBÓN e insta a la empresa a desistir de su comportamiento y construir relaciones con el sindicato. En la carta el Secretario General de IndustriALL, Atle Hoie, expresó:

“Uno de los principios fundamentales de la OIT es la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva, por lo cuál los trabajadores podrán acceder a áreas designadas para no trabajar (sin interferir con la operación) durante los esfuerzos de organización para los propósitos de comunicarse con los
empleados”. 
 

Sindicato y comunidades sudafricanas marchan contra la privatización de Eskom

Según lo anunciado por el gobierno, se prevé dividir Eskom en unidades de generación, transmisión y distribución para mejorar la disponibilidad de electricidad y poner fin a los frecuentes cortes de energía causados por el aumento de la demanda y el envejecimiento de la infraestructura, entre otros factores.

Durante la marcha, el Sindicato Nacional de Mineros (NUM), afiliado a IndustriALL Global Union, presentó una lista de reclamos a la dirección de Eskom. Estos incluyeron la detención de la disociación, la disolución de la junta de Eskom y la renuncia inmediata de la dirección. El sindicato también quiere que se restablezcan las condiciones laborales para el personal y que se otorgue un aumento salarial del 15 por ciento. Además, exige que se detenga el cierre “prematuro” de las centrales eléctricas de carbón.

Además, el NUM quiere que se revisen los acuerdos sobre la compra de energía renovable para incluir a Eskom como uno de los productores de energía. Actualmente, la producción de energía renovable está a cargo de productores de energía independientes. El sindicato dice que apoya una política sobre la matriz energética que proteja los empleos, acabe con la pobreza y ponga fin al “saqueo” de los recursos estatales por parte de la corrupción. El NUM también insta a Eskom a negociar condiciones de pago asequibles con las comunidades de Soweto, Johannesburgo, cuyos suministros de corriente se desconectaron.

William Mabapa, secretario general interino del NUM, afirma que el sindicato está en contra de los planes para transformar la empresa de energía eléctrica en una entidad con fines de lucro.

“El NUM está en contra de la privatización de las empresas estatales. Nuestro gobierno debe anteponer los intereses de la gente a los de las empresas privadas. Eskom es un servicio público vital y estratégico para las necesidades de desarrollo de la economía sudafricana y la electricidad debe considerarse un bien público”.

Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África subsahariana, expresó:

“La seguridad laboral y la preservación de las prestaciones son cuestiones cruciales para nuestros afiliados, el NUM y el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica, que representan a los trabajadores en Eskom. Además, los sindicatos exigen que se protejan los intereses comunitarios y sociales en la Transición Justa hacia las fuentes de energía renovables. Para proteger estos intereses, pedimos a la dirección de Eskom que consulte con los sindicatos y las comunidades afectadas antes de implementar cualquier cambio”.

Gracias a un acuerdo firmado en la COP26, los países ricos financiarán la descarbonización de Eskom. Sin embargo, a los sindicatos les preocupa que esto se utilice como pretexto para la privatización y exigen que las partes se adhieran a la Declaración sobre Transición Justa.

Diez años después de Zhanaozen, los sindicatos de Kazajistán siguen bajo presión

El trágico final del prolongado conflicto laboral se produjo después de que las autoridades permanecieran pasivas, al borde de provocar una escalada intencional, y sucumbieran a la presión del empleador.

Poco ha cambiado en Kazajistán desde entonces. El diálogo social rara vez se utiliza para prevenir conflictos laborales. Este año, aumentaron las huelgas espontáneas en el sector petrolero debido a la creciente tensión social. Los trabajadores exigen mayores salarios y mejores condiciones laborales.

En la última década, el movimiento sindical kazajo se ha visto gravemente oprimido. En 2014 se aprobó una ley regresiva en materia sindical que impide la creación de sindicatos libres e independientes. En 2017, los sindicatos independientes se vieron sometidos a ataques directos. La Confederación de Sindicatos Independientes de Kazajstán (KNPRK) fue liquidada y las actividades de su último afiliado restante, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de Combustibles y Energía, se suspendieron en febrero de 2021. Los dirigentes sindicales han sido acosados, intimidados, arrestados y encarcelados.

Estas acciones antisindicales debilitan a los sindicatos kazajos y dejan a muchos trabajadores desprotegidos.

Según los datos oficiales, este año ha habido más de 60 grandes huelgas, la mayoría en el sector energético y petrolero. Todas estas huelgas se consideraron ilegales y sus participantes se encuentran potencialmente sujetos a enjuiciamiento penal.

En junio de este año, las violaciones de los derechos sindicales en Kazajistán se analizaron en la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT durante la Conferencia Internacional del Trabajo. A pesar de la enmienda positiva de la legislación del país en 2020, la Comisión tomó nota de las continuas restricciones en la práctica al derecho de los trabajadores a formar organizaciones de su elección, que socavan el ejercicio de la libertad sindical.

La Comisión solicitó al gobierno de Kazajistán que alinee toda la legislación nacional con el Convenio 87 de la OIT, que garantice una investigación completa de la violencia contra los sindicalistas, que ponga fin al acoso judicial contra los dirigentes y los miembros sindicales que realizan actividades sindicales lícitas y retire todos los cargos injustificados contra ellos, incluida la prohibición de realizar actividades sindicales. A su vez, pidió que se resuelva la cuestión del registro de la Confederación liquidada y de la suspensión de su afiliado, que retire los obstáculos para el registro de sindicatos y se abstenga de interferir en las actividades sindicales.

“Kazajistán debe cumplir con las obligaciones internacionales y respetar las normas laborales y los derechos sindicales fundamentales. Contar con sindicatos libres y fuertes, que puedan manejar los conflictos laborales con un diálogo social genuino, garantizará que la tragedia de Zhanaozen de 2011 no se repita”,

afirmó Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL.

El nuevo equipo de dirección de IndustriALL celebra la primera reunión del Comité Ejecutivo

El presidente Jörg Hofmann, del sindicato alemán IG Metall, abrió la reunión señalando las crecientes desigualdades en el mundo, pero también destacó que la federación sindical internacional constituye una poderosa fuerza de solidaridad. Afirmó que el hecho de que la reunión aún tuviera que celebrarse virtualmente, casi dos años después del inicio de la pandemia, era una señal del fracaso de las políticas mundiales a este respecto.

“El único camino de regreso a la normalidad es el acceso equitativo a las vacunas para todos los habitantes del planeta”,

añadió.

Cuando se eligió un nuevo equipo de dirección en el 3.er Congreso de IndustriALL, celebrado en septiembre, el secretario general Atle Høie explicó la nueva estructura directiva y la división de responsabilidades. La organización debe estar preparada para centrarse en la solidaridad sindical mundial, garantizar la justicia social, la igualdad y la equidad, con un nivel de vida digno para todos, de conformidad con el nuevo Plan de Acción.

En el Comité Ejecutivo se discutieron las medidas tomadas en relación con las resoluciones aprobadas en septiembre por el 3.er Congreso de IndustriALL. La pandemia y la creciente complejidad de las cadenas de suministro mundiales han demostrado la necesidad de que los sindicatos presenten un frente unido. El Congreso aprobó una resolución sobre la colaboración con otras organizaciones sindicales y se presentó un programa detallado para lograr una cooperación eficaz con organizaciones como IndustriAll Europe y otras federaciones sindicales internacionales.

Kemal Özkan, secretario general adjunto, informó a los participantes sobre las medidas tomadas a medida que IndustriALL sigue pidiendo sanciones económicas integrales contra la junta militar en Myanmar. Este llamamiento se llevó a cabo a través de una serie de reuniones y comunicaciones con multinacionales de las industrias de energía, acero y confección, así como iniciativas de múltiples partes interesadas.

Hashmeya Alsadawe, del Sindicato General de Empleados del Sector Eléctrico de Irak y copresidenta del Comité de Mujeres, presentó un informe de la reunión del comité celebrada la semana pasada. Reducir la brecha salarial de género es una de las prioridades, así como mejorar el diálogo social y garantizar que las mujeres formen parte de los debates sobre el futuro del trabajo.

Con respecto a la resolución Para pedir el fin de las desigualdades, el sexismo, la misoginia y la violencia de género en IndustriALL, entre los afiliados y en el mundo del trabajo, aprobada en el Congreso, la secretaria general adjunta de IndustriALL, Christine Olivier, enfatizó que la violencia de género y el acoso sexual siguen siendo una realidad en muchos sindicatos y para muchas trabajadoras.

En la conferencia de mujeres de 2019, las mujeres pidieron a sus sindicatos que sean agentes de cambio y luchen contra los estereotipos que perpetúan la discriminación en el lugar de trabajo y en la sociedad en general. Christine Olivier recordó a los afiliados sobre el importante Compromiso asumido en 2017 para luchar contra la violencia de género en los lugares de trabajo y en los sindicatos, y pidió al Comité Ejecutivo que se tome el tema en serio.

La inclusión y el desarrollo de capacidades son claves para asegurar un lugar para las y los trabajadores jóvenes en el sindicato. Como organización, IndustriALL debe poder reproducirse a sí misma para construir un segundo nivel de liderazgo, algo que solo se puede lograr si se incluye a la juventud trabajadora.

Se generó un importante debate sobre cómo IndustriALL y sus afiliados deberían utilizar el concepto de “días de acción mundial” para llamar la atención del público sobre la importancia de reducir las desigualdades en el mundo. El Comité Ejecutivo acordó encomendar a la Secretaría el desarrollo de un concepto para un día de acción mundial sobre la desigualdad y presentarlo a los afiliados en el primer trimestre de 2022. La próxima reunión del Comité Ejecutivo, a celebrarse el 30 de junio del año que viene, decidirá si este día de acción se llevará a cabo o no.

Los delegados expresaron su confianza en el nuevo equipo de dirección y en la fortaleza de la organización para enfrentar juntos los desafíos. Las futuras reuniones del Comité Ejecutivo se llevarán a cabo dos veces al año, una de forma remota y otra presencial, si las condiciones de la pandemia lo permiten.

UPM limita la negociación colectiva en Finlandia

La empresa afirmó que un convenio colectivo para toda la empresa es innecesario y que el trabajo continuará sobre la base de “la legislación laboral, las prácticas de UPM y los contratos de empleo individuales”.

El convenio nacional actual para el sector vencerá a fin de año. En octubre de 2020, el grupo del que forma parte el empleador se negó a participar en las negociaciones sectoriales a nivel nacional, lo que significa que el convenio colectivo nacional deberá substituirse por los convenios negociados con cada empresa.

Los sindicatos han negociado, y en algunos casos concluido, convenios con otras empresas del sector, pero UPM se niega a entablar negociaciones colectivas con los tres sindicatos que representan a sus empleados. En cambio, el gigante forestal exige cinco convenios separados con diferentes grupos de trabajadores y se rehúsa a negociar con representantes de los trabajadores no manuales.

UPM ha dicho que está dispuesta a negociar un convenio separado por área comercial con los sindicatos que representan a los trabajadores manuales, los afiliados de IndustriALL Global Union Teollisuusliitto (Sindicato Industrial) y Paperiliitto (Sindicato del Papel).

Paperiliitto anunció una huelga de tres semanas a partir de enero.

UPM ha rechazado todas las negociaciones con el sindicato de trabajadores no manuales, Proliitto (Sindicato Pro). En una medida claramente destinada a debilitar al sindicato, la empresa también canceló la retención sobre los salarios de las cuotas sindicales para Proliitto, una práctica que ha estado vigente desde la década de 1970.

La postura de UPM en Finlandia ha suscitado preocupaciones a nivel internacional, y los sindicatos presentes en las plantas de la empresa, así como el sindicato uruguayo de trabajadores del papel FOPCU, también afiliado a IndustriALL, escribieron al director ejecutivo expresando su preocupación por el alejamiento de la empresa de las buenas prácticas en materia de relaciones laborales.

A los sindicatos finlandeses les preocupa que la intransigencia de UPM, que es inusual en un país típicamente conocido por sus relaciones laborales armoniosas, siente un precedente al socavar la estabilidad del mercado laboral.

Tom Grinter, director del sector de pulpa y papel de IndustriALL, expresó:

“UPM está tratando de diluir el poder colectivo de los trabajadores al insistir en que no es necesario un convenio para toda la empresa. Cree que obtendrá ventajas al dividir a los trabajadores y espera que esto provoque una competencia entre los sindicatos.

Estamos aquí para decirles que esto no funcionará: los trabajadores de la pulpa y el papel de todo el mundo están unidos en su condena de esta desafortunada táctica, que socava el buen trabajo logrado a lo largo de la extensa trayectoria de la empresa.

Al ser la única empresa forestal incluida en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, UPM afirma ser líder en sostenibilidad, pero no puede haber sostenibilidad sin que se respeten los derechos de los trabajadores, incluido el derecho a negociar colectivamente”.

UPM comenzó sus actividades como United Paper Mills a principios de la década de 1870.

Foto: UPM

Dirigentes del macro sector de energía, minería y metales básicos debaten sobre transición justa

El proyecto de investigación se realizó con el apoyo de U2U y de las afiliadas suecas de IndustriALL Global Union. Los investigadores trabajaron en base a las orientaciones de grupos de trabajo conformados por dirigentes de cada sector y presentaron algunas conclusiones sobre los sectores en la región y las tendencias que se perfilan.

Los tres sectores tienen mucho en común en cuanto a sus operaciones y cadenas de valor; por ejemplo, las multinacionales de metales básicos también son dueños de operaciones mineras y también producen y venden energía. A su vez, tienen en común altos niveles de conflictos sociales y ambientales y una inclinación hacia una ‘economía de captura’ en muchos países.

América Latina tiene las condiciones para un rápido crecimiento de las energías renovables e  importantes reservas de minerales y metales, estratégicos para implementar la transición energética.  Sin embargo, un futuro verde no es necesariamente un futuro justo, y  los conflictos sociales y ambientales solo van a aumentar.

Los participantes mencionaron las empresas siderúrgicas en Brasil que invierten en plantaciones de eucalipto para la producción de carbón vegetal destinado a la creación de acero ‘verde’ sin preocuparse por la deforestación y el desplazamiento de comunidades rurales que esto provoca;  señalaron las empresas mineras cuya negligencia provocó desastres ambientales como Brumadhino, Mariana o Río Sonora; denunciaron también las multinacionales cuyos proyectos de energía renovable en México ignoran los procesos de consulta previa, libre e informada, provocando serios conflictos con las poblaciones afectadas. 

Asimismo, subrayaron la importancia para el movimiento sindical de llegar a todos los trabajadores – incluyendo cada vez más mujeres, jóvenes y tercerizados – y de fortalecer sus estructuras nacionales para tener incidencia no sólo a nivel de empresas sino también en las políticas públicas.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, dijo: 

“Como movimiento sindical tenemos la responsabilidad de promover la sostenibilidad en todos sus aspectos. Debemos estar preparados para aportar a este debate desde la perspectiva de los y las trabajadores. Debemos exigir que nuestros gobiernos y empresas nos involucren en desarrollar planes de transición justa frente a la descarbonización y la digitalización. Y debemos ver dónde hay que apuntar para mejorar la competitividad de tal forma que ni los trabajadores ni los estados salgan perdedores”. 

ARTÍCULO DE FONDO: ¿Por qué IndustriALL apoya las sanciones a Myanmar?

ARTÍCULO DE FONDO

Global Worker No. 2 Noviembre 2021

País: Myanmar

Texto: Walton Pantland

A consecuencia de esta decisión, IndustriALL se ha dirigido a las empresas multinacionales con relaciones comerciales en Myanmar, incluyendo importantes empresas siderúrgicas y de energía y marcas de moda, pidiéndoles que suspendan sus operaciones en ese país. Varias empresas han respondido en forma positiva. IndustriALL también se ha comunicado con iniciativas multilaterales con el fin de buscar apoyo para la campaña.

¿Por qué IndustriALL tomó esta decisión?

Fueron los sindicatos de Myanmar que pidieron sanciones y durante este verano IndustriALL y sus afiliados realizaron un intenso debate al respecto. Un representante de un sindicato afiliado a IndustriALL, la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM), se dirigió al Congreso para pedir que los delegados apoyaran la campaña de sanciones económicas integrales. IndustriALL confía en el criterio de los afiliados y de las organizaciones que constituyen la Alianza Obrera de Myanmar respecto a la forma más adecuada de proceder. El apoyo a las sanciones fue una declaración de solidaridad con un movimiento sindical asediado que sufre bajo un brutal régimen militar. Los delegados en el Congreso consideraron que no estaban en condiciones de criticar las exigencias de los sindicatos en esta situación tan extrema.

Bajo los auspicios de la Alianza Obrera de Myanmar, prácticamente todo el movimiento sindical del país, que incluye la Confederación de Sindicatos de Myanmar y la IWFM, participa en la campaña por sanciones económicas integrales. Los sindicatos de Myanmar tomaron una decisión: aunque las sanciones producirían sufrimiento, los abusos de los derechos humanos cometidos por los militares son tan graves que se hace prioritario ante todo derrocar al régimen lo antes posible.

El llamado a imponer sanciones no existe en forma aislada, sino que forma parte de una campaña coordinada para aislar a la junta militar, imponiendo un embargo de armas y negándole reconocimiento diplomático en los organismos de la ONU. Los sindicatos de Myanmar piden reconocimiento internacional del Gobierno de Unidad Nacional (NUG), formado por los legisladores democráticamente elegidos que fueron destituidos por el golpe de estado. Sin embargo, los sindicatos mantienen una política independiente, basada en las exigencias de los trabajadores/as. El NUG se opone a sanciones integrales, pero ha pedido a los ciudadanos que se unan a un levantamiento contra el régimen. Los sindicatos prefieren resolver la situación de manera no violenta, usando sanciones, presión diplomática y huelgas.

El llamado a imponer sanciones ha sido criticado por muchas partes, tanto por los apologistas del régimen militar como por quienes actúan de buena fe y apoyan la democracia en Myanmar. La mayoría de las críticas señalan que las sanciones provocarán la pérdida de puestos de trabajo y dañarán aún más a los trabajadores/as que ya están sufriendo mucho. Algunos también dicen que no hubo consultación suficiente con los trabajadores/as antes de tomar esa decisión.Los críticos apoyan su posición citando ejemplos, generalmente anecdóticos, de trabajadores/as que se oponen a las sanciones y piden relaciones constructivas y sanciones dirigidas solamente contra aquellas empresas que tengan vínculos con las fuerzas armadas.

El movimiento sindical en Myanmar ha respondido a las críticas señalando que, si bien no pueden pretender representar a todos los trabajadores y trabajadoras del país, las estructuras sindicales democráticas son un reflejo más fiel que los datos anecdóticos. Destacan que la debida diligencia y el diálogo constructivo son imposibles debido a la naturaleza de los abusos contra los derechos humanos. Los propietarios de las fábricas han enviado datos sobre los miembros del sindicato a los militares. Muchos sindicalistas han sido detenidos, algunos han sido asesinados y muchos más están escondidos. El régimen militar, que ha lanzado una campaña agresiva a gran escala destinada a aplastar a la oposición, recientemente bombardeó una ciudad en la provincia de Chin con artillería pesada. Hasta la fecha, el ejército ha matado a más de 1.200 personas.

Precedente histórico

Aunque no es común que los sindicatos pidan sanciones económicas contra su propio país y contra sus empleadores, existen algunos precedentes. Durante la lucha contra el apartheid, los sindicatos de Sudáfrica pidieron sanciones económicas integrales contra el país, un boicot de todos los productos sudafricanos y que las empresas extranjeras retiraran sus inversiones del país. El llamado al boicot y las sanciones fue controversial en ese momento, tanto dentro de Sudáfrica como a nivel internacional, y muchos pidieron un diálogo constructivo con el régimen racista.

Hubo dos factores importantes en el caso de Sudáfrica: las sanciones no eran una táctica aislada, sino parte de una lucha integral contra el régimen del apartheid, y el llamado a imponer sanciones provino de los trabajadores/as que iban a ser los más afectados.

La petición de sanciones nunca recibió apoyo universal de todos los trabajadores/as, pero a medida que aumentaba la brutalidad del gobierno del apartheid en la década de 1980, asesinando a líderes políticos y utilizando al ejército para mantener el orden en los barrios de los trabajadores/as, la mayoría de la población terminó apoyando la idea de que "las sanciones duelen, pero el apartheid mata”.

En 1984, los trabajadores/as sindicalizados de los supermercados de Dunnes Stores en Dublín, Irlanda, se negaron a trabajar con fruta de Sudáfrica, y finalmente realizaron una huelga durante tres años hasta que el gobierno irlandés prohibió las importaciones sudafricanas. El apoyo a las sanciones aumentó dentro del movimiento sindical mundial, resultando en el aislamiento económico y político del régimen. La base económica del régimen se vio aún más debilitada por la ola de huelgas y desobediencia civil en Sudáfrica. Como resultado, el apartheid se volvió rápidamente insostenible y el régimen se vio obligado a negociar una transición a la democracia.

¿Funcionan las sanciones en Myanmar?

El golpe de estado ocurrido en febrero en Myanmar debió enfrentar una significativa  resistencia, mayor de la que la junta militar había previsto. La resistencia generalizada vio el lanzamiento del Movimiento de Desobediencia Civil, huelgas de trabajadores/as, y los funcionarios de la administración pública se negaron a trabajar bajo el régimen militar.Esto llevó al régimen a actuar con mayor brutalidad, utilizando fuerzas militares especiales, que generalmente se despliegan para reprimir a las minorías étnicas en las regiones fronterizas, contra la gente común en las ciudades.

A pesar de esta represión, el régimen militar aún no ha podido consolidar su control del país y la resistencia sigue fuerte.Para apoyar la ofensiva militar, el régimen tiene que comprar armas de países que probablemente no van a otorgar crédito indefinidamente.

Myanmar se encuentra actualmente al borde del colapso económico. Desde el comienzo del golpe, el valor de la moneda ha caído en un 30% y la economía se ha contraído en un 18%. Es probable que se agrave a medida que más empresas retiren sus pedidos y finalmente abandonen el país. Las sanciones hacen mucho más difíciles las operaciones del régimen.

La estrategia de quienes apoyan las sanciones es privar al régimen de todos los recursos para que se derrumbe lo antes posible, antes de que pueda consolidar su poder y normalizar las relaciones diplomáticas. A menos que el régimen encuentre generosos patrocinadores extranjeros, no podrá mantener los niveles actuales de represión.

PERFIL: Divididos suplicamos, unidos negociamos, dice sindicato de Esuatini

PERFIL

Global Worker No. 2 Noviembre 2021

País: Esuatini

Sindicato: Amalgamated Trade Union of Swaziland (ATUSWA) 

Texto: Elijah Chiwota

ATUSWA fue creado en 2013 tras la fusión de tres sindicatos, incluyendo el Sindicato de Trabajadores de Procesamiento y Afines de Suazilandia (SPRAWU) y MQAWUS. ATUSWA cuenta con 4.000 miembros afiliados, y un 65% de sus miembros son mujeres. Sin embargo, aunque es un gran desafío mantener unidos a los miembros, este sindicato ha logrado seguir funcionando, incluso después de enfrentar divisiones. Según el sindicato, esta unidad se ha consolidado alcanzando un consenso sobre cuestiones críticas. 

Después de una turbulenta fundación, ATUSWA está superando las dificultades y continúa aumentando su membresía al lograr la afiliación de más trabajadores y trabajadoras en los sectores textil, de confección, y otras áreas de manufactura.

Las campañas de afiliación y organización de ATUSWA suelen incluir visitar las instalaciones de la fábrica y esperar la hora de almuerzo en que se aprovecha el tiempo para explicar a los trabajadores/as la conveniencia de la afiliación al sindicato. Aunque esta estrategia enfrenta obstáculos en situaciones de restricciones por Covid-19, el sindicato se está adaptando, utilizando otros métodos que incluyen aplicaciones móviles y redes sociales. Por ejemplo, el sindicato ha desarrollado una aplicación que ofrece a los trabajadores/as acceso a documentos sindicales y legislación laboral fundamental. Además, el sindicato ha hecho una exitosa campaña en favor del pago de beneficios a trabajadores/as despedidos debido a la pandemia. De esta manera se logró que más de 20.000 trabajadores/as se beneficiaran del Fondo Nacional de Previsión de Esuatini.

El sindicato explica que visita los lugares de trabajo con regularidad para investigar y enfrentar a los empleadores cuando los trabajadores/as informan de violaciones de sus derechos. Xolile Dlamini de Swazi Africa Textile, que lleva cinco años como afiliada de ATUSWA, explica por qué su afiliación al sindicato es una de las mejores decisiones que ha tomado: “Los trabajadores y trabajadoras no sindicalizados son maltratados y tratados de manera ofensiva. Las empresas nos presionan mucho para cumplir objetivos, presión que a veces da ganas de llorar. El sindicato es la organización a la que debes acudir cuando te sientes víctima de abuso. De vez en cuando, los empleadores dicen que el trabajador tiene que hacer todo lo que el patrón pida. Pero una vez que nos afiliamos al sindicato, podemos decirles que terminen con el maltrato verbal y que respeten nuestros derechos”.

Como táctica para atraer y retener a los trabajadores/as afiliados, el sindicato está haciendo campaña en favor de puestos de trabajo permanentes y contra el empleo de trabajadores/as a través de intermediarios laborales. Además, el sindicato exige salarios mínimos de por lo menos E3500 ($ 229), políticas de alquiler de viviendas que beneficien a la fuerza de trabajo y fondos de beneficios de desempleo para combatir la pérdida de empleo a causa del Covid-19.

El secretario general de ATUSWA, Wander Mkhonza, señaló:

“Los trabajadores y trabajadoras de Esuatini deben unirse y luchar por un salario digno y condiciones de trabajo dignas. En nuestra campaña por salarios dignos, exigimos aumentos salariales que cubran el aumento del costo de vida y la carestía”.

No siempre es fácil retener a los miembros afiliados, ya que algunos trabajadores/as se afilian al sindicato y luego de algunos meses se retiran. Para evitar este problema, el sindicato está considerando aumentar sus beneficios en favor de los miembros afiliados y negociar convenios con cláusulas sobre obligaciones de afiliación sindical que beneficien a todos los trabajadores/as. Esto puede incentivar a aquellos trabajadores/as que se muestren desinteresados en afiliarse al sindicato.

Aunque el sindicato potencialmente podría aumentar el número de miembros afiliados, a menudo suele enfrentar resistencia de parte de algunos empleadores. Por ejemplo, después de organizar la afiliación de 1.200 trabajadores/as en Juris Manufacturers, la empresa sólo entregó las cuotas sindicales de 482 miembros. Los empleadores se comportan de esta manera aun cuando el sindicato ha firmado acuerdos de reconocimiento.

ATUSWA también apoya reformas de la legislación laboral que protejan a los sindicatos de la represión y ataques por parte de los empleadores. Por ejemplo, FTM Garments, de propiedad taiwanesa, sigue violando los derechos sindicales, especialmente el derecho a organizarse y a realizar negociaciones colectivas, y otros empleadores llevan al sindicato a los tribunales. En la actualidad, el sindicato tiene cinco casos judiciales pendientes sobre acuerdos de reconocimiento, y otros casos se encuentran en la Comisión de Mediación, Arbitraje y Conciliación. Según el sindicato, estos casos constituyen un intento de los empleadores de dejar el sindicato en bancarrota, ya que demoran mucho y los honorarios legales son costosos.

Actualmente, los foros de negociación colectiva del sindicato no están centralizados y al sindicato le gustaría que esto se corrigiera. En las propuestas enmiendas a la Ley de Relaciones Laborales, el sindicato busca centralización de los foros de negociación colectiva, ya que esto beneficiaría a los trabajadores/as.

El sindicato considera que la educación de la fuerza de trabajo es fundamental para el desarrollo sindical y la capacitación de sus miembros. Con este fin, el sindicato ha formado a cuatro educadores y tiene la intención de aumentar este número, usando por lo menos un 20% de sus fondos para la educación.

ATUSWA es uno de los sindicatos y organizaciones de la sociedad civil que exigen reformas democráticas y que se ponga fin a la monarquía de Esuatini, gobernado por el rey Mswati III, la última monarquía absoluta de África. El sindicato cree que las luchas de la comunidad son también luchas de los trabajadores y trabajadoras. 

“ATUSWA exige cambios. Queremos democracia, libertad e igualdad. Los diputados a favor de la democracia, Mduduzi Bacede Mabuza y Mthandeni Dube, que enfrentan acusaciones de "terrorismo" deben ser puestos en libertad y debe respetarse la libertad de expresión. La riqueza nacional no puede estar sólo en manos del rey, sino que debe compartirse de manera equitativa”,

dice Jabu Chauke, primer secretario general adjunto de ATUSWA, y delegado sindical principal en la empresa fabricante de prendas de vestir Fashion International Swaziland.