Nueva distribución de turnos: un gran logro para los mineros mongoles

“Celebramos la revisión del código laboral que garantiza el trabajo en turnos de 14/14 días para los mineros. Exhorto a las empresas mineras a que cumplan con el nuevo código laboral y no bajen los salarios. El gobierno debe garantizar el cumplimiento mediante la realización de inspecciones periódicas”,

expresó Khuyag Buyanjargal, presidente de MEGM y secretario general de la Confederación de Sindicatos de Mongolia (CMTU).

El gobierno había propuesto inicialmente 20 días laborables y 10 días libres para los mineros que trabajan en turnos en minas remotas.

Pero con el aumento de accidentes mineros en 2018 y 2019, la MEGM presentó una petición, firmada por 3400 mineros, que pedía al gobierno que cambie el trabajo en turnos a 14/14 días. El sindicato argumentó que los períodos de trabajo más extensos privarían a los mineros de tiempo de descanso y comprometerían la seguridad en las minas.

La MEGM también advirtió al gobierno sobre los problemas sociales que surgen de los turnos de trabajo más prolongados, como el aumento de las tasas de divorcio y de suicidio.

Además de la lista de turnos, se ha introducido una nueva disposición que otorga a los trabajadores el derecho a rechazar trabajos inseguros. Estos no deben volver al trabajo hasta que los empleadores hayan eliminado los elementos peligrosos.

“Esta es una victoria importante para proteger la seguridad y la salud de los mineros y muestra la importante función de los sindicatos en la configuración de una política industrial sostenible y un empleo decente”.

señaló Glen Mpufane, director del sector minería de IndustriALL.

Una empresa con 20 o más trabajadores debe establecer una comisión de resolución de conflictos laborales, compuesta por representantes del empleador y del sindicato.

Si no se establece una comisión, los trabajadores pueden remitir el conflicto a un comité local tripartito de resolución de conflictos sobre derechos laborales. En caso de no llegar a un consenso, se puede presentar una denuncia ante el tribunal civil.

Trabajadores turcos del sector metalúrgico luchan por un contrato justo

Debido a la importante pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores de Turquía, los sindicatos Türk Metal, Birleşik Metal-İş y Özçelik-İş, afiliados a IndustriALL, presentaron una lista de demandas al MESS que incluía aumentos salariales y la mejora de las condiciones de trabajo.

La inflación de los precios al consumidor se ha disparado en el país. Según las cifras oficiales anunciadas por el Instituto de Estadística de Turquía (TUIK), la inflación anual en 2021 alcanzó el 36 por ciento y, solo en diciembre, el 13,6 por ciento. Sin embargo, ENAGrup, una organización independiente, afirma que la inflación anual superó el 80 por ciento.

La crisis económica de Turquía ha provocado fluctuaciones en la moneda y precios cada vez más elevados. Esto ha dejado a los trabajadores en una situación difícil, ya que padecen los aumentos de precios de los alimentos y otros productos de uso diario.

En nombre de sus 129.000 afiliados, Türk Metal exigió un aumento del 29,57 por ciento, mientras que Birleşik Metal-İş propuso un 30,89 por ciento para más de 11.000 miembros sindicales. Las demandas de los sindicatos también incluyen aumentos en las prestaciones y la mejora de las horas de trabajo, la atención médica y el pago de las horas extra.

Los empleadores ofrecieron, en primer lugar, un 12 por ciento para los primeros seis meses, luego lo ajustaron al 17 por ciento y finalmente al 21 por ciento en la última sesión del 5 de enero de 2022. Türk Metal y Birleşik Metal-İş han rechazado las últimas ofertas de la MESS.

Birleşik Metal-İş prepara sus lugares de trabajo para emprender acciones de huelga luego de un desacuerdo con la MESS (planta de DEMİSAŞ)

Ambos sindicatos han comenzado a movilizar a sus miembros y a advertir sobre acciones colectivas. Türk Metal y Birleşik Metal-İş han organizado reuniones masivas en el centro de las ciudades donde están ubicadas las empresas, así como paros laborales en los lugares de trabajo. Existe un amplio apoyo de la comunidad hacia las demandas de los trabajadores del sector metalúrgico.

Los sindicatos informaron que el problema mundial en el suministro de semiconductores, que pone en dificultades a muchas industrias, no puede ser una excusa para que los empleadores posterguen el aumento salarial de los trabajadores.

Después de la reunión de su Comité Ejecutivo celebrada el 24 de diciembre de 2021, Türk Metal anunció su decisión de hacer huelga en todos los lugares de trabajo donde tiene presencia sindical, lo que debería ponerse en práctica dentro de los 60 días siguientes. Birleşik Metal-İş anunció una huelga en cuatro fábricas a partir del 14 de enero y en otras seis a partir del 18 de enero.

Demostración masiva organizada por Türk Metal en Kocaeli el 2 de enero de 2022

Türk Metal llevó a cabo una manifestación masiva en la ciudad de Kocaeli, que reunió a unas 100.000 personas, mientras Birleşik Metal-İş intensificaba sus paros laborales y protestas en varios lugares de trabajo.

Kemal Özkan en la manifestación masiva de Türk Metal en Kocaeli el 2 de enero de 2022

El secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, Kemal Özkan, expresó:

“Apoyamos plenamente las demandas de nuestros afiliados, que representan a miles de trabajadores del sector metalúrgico. La expectativa de los trabajadores de aumentos salariales está absolutamente justificada, especialmente frente a la aplastante inflación y la difícil situación económica de Turquía”.

“Seguiremos movilizando a nuestra familia sindical mundial para extender nuestra solidaridad a nuestros compañeros y compañeras turcos”.

“La lucha continúa en Turquía y en el resto del mundo”.

Trabajadores de la empresa Stellantis unidos para enfrentar la crisis en el sector

Georg Leutert, responsable del sector de la industria automotriz y aeroespacial, brindó un panorama general de la empresa y propuso continuar con los intercambios regulares en la región y las reuniones de la red global de Stellantis. Destacó que se está buscando establecer los comités de trabajadores a nivel global y a nivel regional, principalmente el comité europeo y la red global de trabajadores de Stellantis.

Otro objetivo inmediato es hacer una estructura para un nuevo acuerdo marco global, sin embargo, aún no pudo comenzar por conflictos internos dentro de la dirección de la propia empresa. 
Respecto a la situación en la región, Stellantis cuenta en Brasil con 3 plantas importantes, una de fabricación de motores, y hay mucha preocupación por el futuro de las mismas ante el advenimiento de las nuevas tecnologías.
 
Asimismo, los sindicatos y federaciones están en estado de alerta por los nuevos ataques a los sindicatos y a los derechos laborales que sufren por parte del gobierno de Bolsonaro.
En la planta de Campo Largo, redujeron la producción y despidieron algunos trabajadores, y si bien va a haber una inversión grande para una nueva línea de motores que generan menos emisiones, esto genera incertidumbre porque no ven sustentable la planta a mediano plazo y esto dejaría sin empleo a 450 empleados. 

Por su parte en Argentina, en la planta 3 de febrero, el nuevo proyecto del Peugeot 208 funciona muy bien e implementaron un segundo turno de 6 horas, a pesar de tener algunos problemas con el abastecimiento de los semiconductores, la empresa recientemente incorporo 500 trabajadores para dicho turno.

También destacaron que a nivel nacional La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Sindicato de Mecánicos y afines del Transporte Automotor (SMATA) tienen representación en la planta de Córdoba y están trabajando en mesas tripartitas con el gobierno y las empresas, en varios proyectos, entre ellos la creación del Instituto de la movilidad y la ley de promoción de la electromovilidad.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani dijo:

“La reunión fue un gran momento de intercambio de informaciones y construcción de identidad y unidad entre los dirigentes, logramos una buena representación y esperamos seguir organizando la red regional y el debate, para poder desde la región tener voz en el comité mundial y junto a la empresa”. 

La Unión sindical obrera alcanzó un acuerdo con ECOPETROL S.A en Colombia

Este nuevo modelo consiste en entregar todos los Equipos de Workover y Varilleo de los Campos y dejar a la región sin equipos directos y operados por personal directo.
La organización sindical logró modificar esta medida que afectaba profundamente las condiciones laborales de los trabajadores al  pretender tercerizar estás actividades de la Industria del Petróleo. Las acciones sindicales  fueron en defensa  de  los puestos de trabajo y la no privatización de la empresa.

Luego del diálogo entre los representantes de la USO y los funcionarios de ECOPETROL S.A, el 18 de diciembre, se logró un acuerdo que protege a los trabajadores, mejora la capacidad de operación, apoya a las comunidades y  da por finalizadas las situaciones que se han venido presentando desde el 5 de diciembre de 2021, en distintas instalaciones de la empresa.

El acuerdo consiste principalmente en la conformación  de un espacio técnico enfocado en las operaciones de subsuelo de la VRC, de acuerdo con lo definido por las partes. 
Asimismo, en el marco del nuevo modelo operativo para subsuelo en la VRC, definido de manera autónoma por ECOPETROL S.A, dos equipos de Workover seguirán siendo operados de manera directa por ECOPETROL S.A., con trabajadores directos de la Coordinación de Subsuelo de la VRC y serán los que se encuentren en las
mejores condiciones para la operación. También la empresa operará de forma directa un equipo propio de Workover adicional. 

Por otro lado, Ecopetrol se compromete a no accionar en contra de los dirigentes de la USO, FUNTRAMIEXCO y trabajadores que participaron en los hechos adelantados a partir del 5 de diciembre de 2021, en la planta deshidratadora del campo la Cira Infantas, en las instalaciones del campo Casabe y en la Refinería de Barrancabermeja.

Por su parte, la USO se compromete a garantizar la normalidad operativa de trabajo y retirar a sus dirigentes sindicales de las áreas operativas de la planta deshidratadora.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, dijo:

“Felicitaciones a los trabajadores y dirigentes sindicales de la USO, su lucha hace la ley, valoramos el diálogo establecido por las partes, la decisión de la empresa por la demanda de los trabajadores y el acuerdo conquistado”.   

INFORME: Lo ocurrido en la COP26 y lo que significa para la fuerza de trabajo

INFORME

Global Worker No. 2 Noviembre 2021

Tema: COP 26, Transición justa Texto: Walton Pantland

¿Qué es la COP26?

La COP26 es la 26ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Las Partes son los 197 países signatarios de la CMNUCC. Estos países trabajan en conjunto para establecer un acuerdo multilateral global para abordar el cambio climático.

La primera reunión de la CMNUCC, la Cumbre de la Tierra de Rio, se celebró en Rio de Janeiro, Brasil, en 1992, mientras que la primera COP, el organismo rector de la CMNUCC, se celebró en Berlín en 1995. La COP3, en Kioto, dio por resultado el Protocolo de Kioto, el primer tratado climático global que se estableciera para tratar de limitar el calentamiento climático. El Pacto Climático de Glasgow es la más reciente formulación de ese tratado.

Se ha criticado mucho al proceso de la CMNUCC. Un problema importante es que todas las Partes reconocen que se debe hacer algo: quieren que todos los demás tomen medidas, pero para ellos mismos buscan factores de exoneración. A consecuencia de esto existe un déficit sistemático de información sobre las emisiones de carbono, publicidad engañosa sobre supuestas virtudes ecológicas, y la exención de áreas enteras, como las fuerzas armadas.

La mayoría de los gobiernos todavía espera soluciones que vengan del sector privado impulsadas por el mercado. Resultado de esto es que se presta demasiada atención al potencial de las tecnologías teóricas y en consecuencia los gobiernos no toman las medidas que son necesarias.

¿Por qué fue importante la COP26?

La COP26 fue anunciada como nuestra última y mejor oportunidad para limitar el calentamiento global a niveles ecológicos. La COP21, celebrada en París en 2015, fue un hito, ya que resultó en el Acuerdo de París, un compromiso global para limitar el calentamiento a un nivel significativamente inferior a 2 grados. La COP26 fue importante porque determinó las reglas que rigen el acuerdo de París – el "Libro de reglas de París" – y porque los países tenían que definir sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) para reducir las emisiones.

¿Fue un fracaso la COP26?

Muchos activistas ambientales, entre ellos Greta Thunberg, han calificado la COP26 como un fracaso. El Pacto Climático de Glasgow carece de ambición y las CDN de las Partes no son suficientes para limitar el calentamiento global. Pero hay otros factores también: los sindicatos demuestran un optimismo prudente ya que en comparación con la situación de hace un año, cuando Trump todavía estaba en la Casa Blanca, se han logrado avances significativos. Sigue una coyuntura propicia para prevenir un cambio climático desastroso, hay cada vez más interés, y se han establecido compromisos para financiar una transición.

Las negociaciones todavía no han terminado, lo cual es de crucial importancia: en la COP27 que se realizará en Sharm el Sheikh el próximo año, y en los sucesivos años después, se seguirá presionando a los países para que afinen las CDN. La sociedad civil, incluyendo los sindicatos, tendrán que aprovechar el próximo año para presionar a los gobiernos lo máximo posible.

Además de los compromisos adquiridos en la COP26, a nivel mundial existe interés cada vez mayor, incluso del sector privado y de organismos de administración local, para alcanzar las cero emisiones netas. La tecnología ha avanzado y se ha vuelto más asequible, por lo tanto la velocidad de la transición está aumentando rápidamente.

¿Cuáles son las posibles consecuencias de la COP26 para los sindicatos?

La COP26 nos deja en el contexto de políticas que se diferencian significativamente de la situación en que nos encontramos después de la COP25. Se prevé que los sindicatos pueden enfrentar:

El fin del carbón

El papel que juega el carbón en la matriz energética fue uno de los temas más debatidos en la COP26. Las centrales eléctricas de carbón contribuyen de manera significativa al calentamiento global, sin embargo muchos países dependen del carbón para satisfacer sus necesidades energéticas. El texto original del acuerdo, que se refería a una "eliminación progresiva" del carbón, se diluyó debido a la presión que ejercieron China e India para sustituir este término por una "reducción progresiva". No obstante, la intención es clara: las Partes están de acuerdo que a largo plazo no hay un futuro para el carbón, y a nivel mundial habrá presión cada vez mayor para cerrar las minas de carbón. Para los sindicatos, luchar por mantener abiertas las minas de carbón y las centrales eléctricas de carbón es luchar contra la corriente de la historia. Los sindicatos en el Reino UnidoEspaña y otras partes han logrado procurar readiestramiento y redistribución del personal. Tenemos que luchar para que esto sea la norma.

Comprometerse a una Transición Justa

Un eslogan sindical que se destacó en esta COP era "nada sobre nosotros, sin nosotros". Los sindicatos promovieron con éxito el principio de Transición Justa en todos los niveles. Un resultado importante de esta COP fue que se reafirmó el compromiso con una Transición Justa, que ahora se ha incluido en el Libro de reglas de París. La Declaración sobre Transición Justa que dieron a conocer los países ricos sienta un precedente importante en el sentido de que la transición hacia la sostenibilidad debe ocurrir mediante consultas con los más afectados.

Los sindicatos pueden aprovechar el texto sobre Transición Justa que figura en los acuerdos de la COP para exigir diálogo social a nivel nacional ya. Los sindicatos mundiales también pueden exigir diálogo social con las empresas multinacionales sobre los planes de transición.

Volvió el gobierno del estado

Desde finales de la década de 1970, gran parte del mundo comenzó a rechazar el desarrollo dirigido por el estado en favor de la desregulación, privatización, desindustrialización y el desarrollo impulsado por el mercado. Los sindicatos se opusieron enérgicamente a esa situación, que dio por resultado desigualdad cada vez mayor y produjo diversas crisis como la crisis financiera de 2008. Covid-19 obligó incluso a aquellos gobiernos que estaban totalmente comprometidos ideológicamente con la austeridad a realizar un gasto estatal sin precedentes, ya que rápidamente quedó en claro que no había una solución de mercado para la pandemia.

Es probable que este nivel sin precedentes de intervención y financiamiento del estado se mantenga a medida que los gobiernos aborden el cambio climático. A pesar de las enormes cantidades que se invertirán, prevenir un desastre climático seguirá siendo significativamente más barato que afrontar las consecuencias.

También es probable que haya un efecto multiplicador: donde los estados invierten, el sector privado tiende a seguirlos.Por primera vez en la historia mundial, habrá inversiones coordinadas a nivel mundial, lo que generará economías de escala.

Financiamiento para descarbonizar el hemisferio sur

En París, los países ricos se comprometieron a proporcionar $ 100 mil millones por año al hemisferio sur para mitigar los efectos del cambio climático y ayudarles a descarbonizar sus economías. Hasta el momento, no han cumplido con este compromiso. A pesar de ello, se ha comenzado a dirigir importantes cantidades de dinero – donaciones, no préstamos – a los países más pobres.

Un precedente importante son los 8.500 millones de dólares destinados a descarbonizar Eskom, la empresa de energía paraestatal a carbón de Sudáfrica. Los países que proveen los fondos se han comprometido con la Transición Justa y el proceso se gestionará con diálogo social a través de la estructura tripartita Nedlac. Con razón, los sindicatos sudafricanos están preocupados por la corrupción, el lavado verde, la privatización y una serie de otros problemas, pero si el acuerdo se establece según lo previsto, podría resultar en la creación de empleos ecológicos y de buena calidad, transferencia de habilidades y tecnología, y una reducción significativa de las emisiones. El progreso en Sudáfrica también significará la transferencia de más fondos a otros países, especialmente a aquellos, como la India, que dependen en gran medida del carbón.

Pactos Verdes en el hemisferio norte

Los países ricos destinarán enormes fondos para la construcción de infraestructura verde. El Pacto Verde Europeo, por ejemplo, ofrecerá 100.000 millones de euros para 2030 para financiar una recuperación ecológica de Covid. Esto incluirá nueva infraestructura de transporte, remodelación de viviendas y edificios, generación de energía verde y otros beneficios más. La Comisión Europea prevé que a consecuencia de esto se van a crear cientos de miles de nuevos puestos de trabajo.

Del mismo modo, en los EE. UU. el proyecto de ley que concede 1 billón de dólares a la infraestructura, propuesto por Biden, destinará una gran cantidad a la infraestructura verde. Otros países de la OCDE están planificando invertir de modo semejante.

¿Cómo deberían responder los sindicatos?

Apoyar campañas para recaudar impuestos a los multimillonarios

La mayor parte del financiamiento para la transición verde proviene de la deuda. Los economistas aún no se ponen de acuerdo si esto es bueno o malo: el financiamiento puede conducir a crecimiento económico que en efecto anule la deuda, y es más económico prevenir que curar. Pero existe otra posible fuente de financiación: los multimillonarios, que son propietarios de riqueza igual a la que tiene el 50% de la población más pobre del mundo, ocultan sus caudales de manera improductiva en paraísos fiscales o los desperdician en viajes de turismo al espacio: Jeff Bezos, Elon Musk y Richard Branson gastan un dineral compitiendo para desarrollar viajes espaciales comerciales.

"Si te gustó Covid, ¡te encantará el cambio climático!"

La crisis de Covid fue un ensayo previo al cambio climático. Se tuvo que aplicar medidas gubernamentales, financiación y coordinación mundial sin precedentes para suprimir la pandemia y salvar vidas. Para enfrentar el cambio climático tendremos que continuar con esta forma de trabajar. 

Hay que exigir diálogo social y luchar por una Transición Justa

Tenemos que preparar a nuestros afiliados sindicales para los cambios que vienen. Es fácil criticar a nuestros gobiernos por no tomar las medidas necesarias, pero los que estamos en el movimiento sindical también somos culpables de no hacer caso y desear que desaparezca la crisis climática. El empleo en combustibles fósiles es bien remunerado, constituyendo una fuente de fuerza para los sindicatos, lo que nos lleva a priorizar la protección de esos trabajos. Ahora existe un compromiso mundial en favor de la transición que dejará atrás los combustibles fósiles. En algunos países, los sindicatos tienen mucha experiencia de luchar y lograr una Transición Justa. Debemos seguir aprendiendo de los mejores ejemplos.

Diana Junquera Curiel, directora de energía de IndustriALL y delegada a la COP26, dice:

“Es mejor diseñar tu futuro, y no que te lo impongan.

“En lugar de hacer que nuestros miembros crean que podemos defender estos trabajos indefinidamente, debemos ser honrados con ellos y ayudarles a prepararse para el futuro. Nuestra tarea urgente es desarrollar marcos concretos para una Transición Justa que podamos implementar a través del diálogo social”.

La Transición Justa figura en el Libro de reglas de París, pero para muchos gobiernos el diálogo social en torno a la política económica no se va a producir automáticamente. Les toca a los sindicatos exigir un asiento en la mesa cuando los países perfeccionan sus CDN y planifican la transición. Si lo hacemos de manera eficaz, podemos sentar un precedente en otras áreas de la economía, estableciendo estructuras tripartitas y negociaciones sectoriales.

Cambiar la narrativa

Es lógico que los trabajadores/as y sus sindicatos desconfíen de las nobles afirmaciones de que una gloriosa Transición Justa creará una utopía verde de puestos de trabajo buenos, ecológicos y sindicalizados. En el pasado, todos los cambios importantes en la economía mundial significaron un costo para la fuerza de trabajo: desde el desarrollo de la maquinaria textil que reemplazó a los tejedores/as a principios del siglo XIX, hasta la globalización de la década de 1990 que produjo subcontratación y la pérdida de empleos a gran escala.

¿Por qué hemos de creer que esta vez será diferente?

No será diferente si dejamos los cambios en manos de nuestros políticos. Pero puede ser diferente si participamos nosotros, promoviendo la transición. Nos enfrentamos a un cambio sin precedentes en la economía mundial: el fin de la era de los combustibles fósiles y el comienzo de una nueva época que aún no se ha definido. A diferencia de los cambios anteriores, éste es un proceso que se realiza de manera controlada, con oportunidades para que los sindicatos influyan en las políticas.

Los gobiernos del mundo gastarán cantidades de dinero sin precedentes. Dependerá de nosotros asegurar que este gasto genere buenos puestos de trabajo para nuestros miembros y que, en este proceso, construyamos un mundo mejor.

La falta de seguridad en las minas de jade de Myanmar causa más muertes

El deslizamiento de tierra ocurrió en medio de fuertes lluvias durante la temporada de monzones. 70 mineros de jade fueron arrastrados a un gran estanque minero y, hasta ahora, los rescatistas han encontrado los cuerpos de tres de ellos.

En 2020, más de 160 mineros de jade perdieron la vida en otro deslizamiento de tierra en Hpakant. Los estudios demuestran que estos deslizamientos fueron causados principalmente por las prácticas mineras inseguras implementadas por las empresas del sector.

Según un informe de Global Witness, la suspensión de la licencia de la mina de jade en 2016 por parte del gobierno de la Liga Nacional para la Democracia (LND) no había logrado resolver los problemas principales como el dominio de las empresas vinculadas al ejército en la industria, la corrupción multinivel y los conflictos armados en la región.

Dada la suspensión de la licencia y el vencimiento de las licencias existentes en marzo de 2021, las empresas mineras abandonaron la práctica de transportar los desechos de la mina a los vertederos designados por las autoridades.
En cambio, arrojaron los desechos en el sitio. En consecuencia, las pendientes de la mina se volvieron inestables y se formaron grandes estanques de relaves.

Los recolectores de jade artesanales, las víctimas más frecuentes de los deslizamientos de tierra en las minas, buscan día y noche rocas de jade en los relaves. Durante los últimos cinco años, en el marco de la situación incierta que siguió al vencimiento de las licencias mineras, se ha duplicado la cantidad de recolectores de esta piedra, en su mayoría migrantes de otros estados.

El informe de Global Witness también expuso el flujo financiero de la industria de la minería de jade en beneficio de la junta militar de Myanmar.

En 2016, Myanmar Economic Holdings Limited, de propiedad militar, controlaba 600 licencias de extracción de jade a través de filiales. Las empresas están vinculadas a dirigentes de la junta militar como Than Shwe, Ohn Myint, Aung Thaung y Maung Maung Thein.

El actual presidente del consejo administrativo del Estado, Min Aung Hlaing, quien tomó el poder en el golpe de Estado de febrero, recibió un pago de dividendos por 250.000 dólares en 2010-2011. Su hijo, Aung Pyae Sone, supuestamente se ha beneficiado de la minería ilegal y la importación de dinamita en la zona de Hpakant.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, declaró:

“El círculo vicioso de la minería insegura debe terminar y se debe proteger la vida de los trabajadores. Es necesario imponer prácticas sólidas en materia de seguridad. Sin embargo, esto no puede lograrse bajo el régimen militar, que se beneficia de las prácticas inseguras actuales. El Gobierno de Unidad Nacional debe convertirse en el gobierno legítimo de Myanmar para continuar con las reformas implementadas por el gobierno de la LND en 2016.

Es crucial que un gobierno elegido democráticamente desmilitarice la industria de la minería de jade, implemente normas sólidas en materia de seguridad industrial y acabe con la corrupción a nivel sindical, estatal y regional”.

Imagen: Deslizamiento de tierra en una mina de jade de Myanmar en 2015

Manifestación de trabajadoras en una planta de Foxconn en la India

La planta emplea a unas 16.000 personas, el 80 por ciento de las cuales tienen entre 18 y 23 años. La mayoría de los trabajadores son migrantes y subcontratados, empleados a través de agencias o contratistas externos, y carecen de contratos, documentos de identidad o cualquier prueba de que sean empleados de Foxconn. Reciben salarios bajos, no tienen acceso a la protección social y enfrentan obstáculos para afiliarse a un sindicato o negociar colectivamente.

Los trabajadores son obligados a alojarse en albergues, que según ellos están abarrotados y carecen hasta de las comodidades básicas. En estas habitaciones, que no poseen la ventilación adecuada y tienen una capacidad máxima para diez huéspedes, se hospedan entre 20 y 40 personas. La comida ofrecida es insalubre y de mala calidad. Asimismo, los trabajadores solo pueden salir en caso de emergencia y las licencias tomadas se deducen de sus salarios.

Los trabajadores subcontratados tienen prohibido utilizar teléfonos móviles dentro de las instalaciones de la fábrica y sus movimientos están restringidos. Según los sindicatos, estas personas trabajan en condiciones de servidumbre.

En la tercera semana de diciembre, cientos de trabajadoras sufrieron una intoxicación alimentaria en un dormitorio provisto por la empresa, el albergue IMA, que aloja a más de 2000 mujeres. Cuando algunas preguntaron por el estado de salud de sus compañeras, la dirección, el albergue y el contratista se negaron sistemáticamente a responder, lo que desató protestas entre las trabajadoras.

El 17 de diciembre, las trabajadoras iniciaron una sentada espontánea cerca de la fábrica y bloquearon la carretera Chennai-Bangalore. Las manifestaciones se extendieron a otros lugares a lo largo de la carretera.

Las trabajadoras exigieron que las autoridades briden toda la información acerca de sus compañeras afectadas y su estado de salud, emprendan acciones contra el contratista y la administración del albergue, garanticen una mejor infraestructura y mejores condiciones de vida y de trabajo. Además, instaron a Foxconn a asumir la responsabilidad por la seguridad y el bienestar de sus empleados.

“Los trabajadores son despedidos por errores mínimos y sometidos a abusos. Todos estamos formados y muchos de nosotros tenemos un título, pero tenemos un estatus de trabajo temporal y salarios bajos”.

Ni siquiera las garantías del Ministerio de Trabajo y los altos funcionarios del gobierno estatal y distrital pudieron convencer a los manifestantes.

Después de más de 16 horas de manifestaciones, la policía dispersó a los trabajadores que protestaban cerca de la fábrica en Sunguvarchatram, así como también arrestaron a los que se manifestaban en Oragadam, una zona industrial cercana. Alrededor de 20 activistas sindicales fueron puestos bajo custodia judicial esa noche. Al día siguiente, 67 trabajadoras fueron liberadas.

“Las jóvenes de la fábrica se vieron impulsadas a protestar como resultado de las condiciones de trabajo absolutamente inhumanas de la planta de Foxconn, así como por las condiciones de vida en los dormitorios. Es imperioso que los sindicatos tengan acceso a estas jóvenes trabajadoras para que puedan sindicalizarse y mejorar sus condiciones de trabajo y de vida”,

expresó Apoorva Kaiwar, secretaria regional de IndustriALL Global Union.

Se acelera la sindicalización en el creciente sector automotriz de Ghana

Este año se pusieron en marcha plantas de Toyota y Volkswagen, y se espera que esta última produzca hasta 20.000 vehículos por año.

El sindicato ha logrado afiliar a 1982 trabajadores de las empresas automotrices, incluso aquellas que venden componentes y repuestos. No obstante, solo 154 de estos son mujeres, por lo que el sindicato está reclamando a la industria automotriz que haya igualdad de género en sus políticas de contratación.

El ICU afirma que garantizará que los trabajadores del sector reciban salarios dignos y que desea que las empresas se involucren en negociaciones colectivas y diálogo social, así como que se adhieran a las normas más exigentes en materia de salud y seguridad, incluidos los protocolos relativos a la COVID-19. Asimismo, aspira a que las empresas inviertan en una automatización que mejore las capacidades de los trabajadores ghaneses. El sindicato también es parte de la red de Volkswagen (VW), que incluye sindicatos de Kenia, Namibia y Sudáfrica y el Comité de Empresa Europeo de la firma. Los objetivos de la red incluyen promover el trabajo digno para los trabajadores de VW.

Morgan Ayawine, secretario general del ICU, expresó:

“Cabe destacar que en VW Ghana tenemos un convenio colectivo, y las ganancias se encuentran por encima de los salarios mínimos. Los miembros tienen acceso a todas las prestaciones previstas por las leyes laborales, incluida la seguridad social. Además, el ICU ha podido negociar prestaciones adicionales para los trabajadores, como la cobertura médica gratuita o subvencionada, entre otros beneficios”.

En Ghana, según el Comité Tripartito Nacional, el salario mínimo correspondiente a 2021 es de 12,53 cedis por día o 301 cedis al mes (US$ 49). Sin embargo, el Instituto de Investigación Anker estima que el salario mínimo para vivir, para una familia de dos adultos y dos niños, es de aproximadamente US$ 250.

El crecimiento del sector automotor cuenta con el respaldo de políticas estatales como el Programa de Desarrollo Industrial, que está dirigido a atraer a los principales fabricantes de automóviles al país. Esta política también busca crear puestos de trabajo altamente calificados en el ensamblaje de automóviles y la fabricación de componentes y repuestos.

La firma del Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA, por sus siglas en inglés) también es vista como una fuente de beneficios para la industria automotriz ghanesa, que incluyen la exportación de vehículos ensamblados localmente a países vecinos con aranceles reducidos. La industria automotriz en África subsahariana (ASS) y algunos gobiernos africanos, entre ellos el de Ghana, están explorando las posibilidades de establecer centros de fabricación de automóviles en el marco del AfCFTA.
 
Además, la Política de Desarrollo Automotriz de Ghana (GADP, por sus siglas en inglés) otorga entre 5 y 10 años de beneficios fiscales para la importación de kits de montaje semicompletos (SKD, por sus siglas en inglés) y completos (CKD por sus siglas en inglés), respectivamente. Las importaciones de materiales y equipos para construir las plantas también cuentan con exoneración de aranceles y otros gravámenes.

“El crecimiento de la industria automotriz en Ghana está creando puestos de trabajo que hacían mucha falta en el país y el ICU debe incrementar sus esfuerzos de sindicalización en este sector en crecimiento. Afiliar a más miembros y alcanzar niveles mayoritarios en los lugares de trabajo pondrá al sindicato en una mejor posición para reclamar condiciones de trabajo dignas y promover los derechos de los trabajadores en el sector”,

expresó Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para ASS.
 
El ICU, que tiene una membresía de 140.000 trabajadores, está presente en sectores como el automotor, metalúrgico, del papel, de la imprenta, el textil, la confección, el calzado, el cuero y el sector informal.

Escalada de violencia en Myanmar

Khaing Zar, presidenta de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM), afiliada a IndustriALL, expresó:

“La vida de las personas está en peligro; la gente está huyendo de los ataques sin tener a donde ir. Hay que poner fin a los asesinatos y las torturas cometidos por las fuerzas terroristas; los gobiernos a nivel internacional deben emprender acciones concretas y prestar ayuda humanitaria a través del Gobierno de Unidad Nacional”.

Los sindicatos de Myanmar, tales como la Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM) y la IWFM, han participado en el movimiento de desobediencia civil y varias huelgas nacionales. Junto con la Alianza Obrera de Myanmar, lanzaron una campaña a favor de sanciones económicas integrales en agosto.

IndustriALL apoya la campaña de sanciones económicas integrales contra el régimen militar, y exhorta a las empresas multinacionales a retirar y detener sus operaciones en Myanmar. El 3.er Congreso de IndustriALL, celebrado en septiembre, adoptó una resolución como apoyo a la lucha por la democracia en este país.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, declaró:

“Condenamos la violencia masiva cometida por el régimen ilegítimo contra el pueblo de Myanmar. La junta debe poner fin a la violencia de inmediato, tal como lo exigió el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en noviembre.

IndustriALL exhorta a la comunidad internacional a redoblar las acciones y exigir que se terminen las matanzas masivas. Las Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo deben reconocer al Gobierno de Unidad Nacional de Myanmar”.

Atle Høie: Bienvenidos a Global Worker (#2-2021)

Welcome to Global Worker No. 2 November 2021

En el Tercer Congreso de IndustriALL celebrado en septiembre, los afiliados votaron por unanimidad para apoyar la campaña de sanciones económicas integrales organizada por la Alianza Obrera de Myanmar contra la junta militar. Estacampaña pide que se retiren las inversiones en Myanmar, que todas las empresas suspendan sus operaciones en ese país, y que terminen de enviar al país nuevos pedidos de mercancías. Lea aquí el artículo que explica por qué IndustriALL apoya las sanciones en Myanmar.

La pandemia del Covid continúa e incluso se acelera en algunas partes del mundo. Con la pandemia se ha registrado un aumento de las violaciones de los derechos de los trabajadores/as, pero los sindicatos persisten en su resistencia contra estas injusticias. En este número de Global Worker podrá leer sobre nuestros afiliados en Nicaragua Esuatini que defienden implacablemente a sus miembros y luchan por un futuro mejor.

El movimiento sindical de Marruecos desempeña un papel social fundamental, y los afiliados de IndustriALL realizan una labor clave para mejorar las condiciones de trabajo. Lea en esta edición sobre cómo desarrollar el poder sindical en circunstancias difíciles.

En la India, la sindicalización en el sector del desguace de buques ha mejorado significativamente las condiciones de trabajo, pero aún queda mucho por hacer para proteger a los trabajadores de desguace en Bangladesh y Pakistán. El Convenio de Hong Kong para el reciclaje seguro de los buques es de importancia clave para el futuro, entonces, ¿qué hace falta para que el Convenio entre en vigor?

En la entrevista que viene en esta edición de Global Worker, hablamos con Daniela Cavallo, presidenta de los Comités de Empresa Europeos y Mundiales de Volkswagen, el mayor fabricante mundial de automóviles, con más de 600.000 empleados en todo el mundo. La industria automotriz está pasando por una época de transformación que significa cambios en el trabajo, dando por resultado posibles pérdidas de empleo debido a la digitalización y los cambios tecnológicos, aunque también ofrece la creación de puestos de trabajo en nuevas áreas. ¿Cómo los sindicatos promueven el respeto de los derechos de los trabajadores/as?

El cambio climático y una Transición Justa para los trabajadores/as son partes clave de nuestra agenda: queremos participar en las negociaciones. “Nada sobre nosotros, sin nosotros” fue el lema de la delegación sindical que asistió a la conferencia climática de este año en Glasgow, Reino Unido. Entonces, ¿qué pasó en la COP26? ¿Y qué ha significado para nuestros sindicatos y para sus miembros afilados?

Estamos llegando a finales del año 2021, y ya parece que en 2022 seguirán los desafíos para los trabajadores. Pero otro mundo es posible y necesario. En el Congreso, IndustriALL adoptó un nuevo plan de acción, centrado en la solidaridad sindical mundial y la cooperación para la paz, la democracia y los derechos. Nuestra misión es procurar justicia social, igualdad y equidad, con un nivel de vida digno para todos.

Cuando nos unimos, ganamos. 

Atle Høie

Secretario general