Un nuevo modelo para la industria textil y de la confección

El Acuerdo Internacional, negociado recientemente, confirmó aún más la necesidad de un nuevo modelo de relaciones laborales para la cadena de suministro que se base, en lugar de en iniciativas voluntarias, en normas vinculantes y en la responsabilidad de las marcas por su impacto sobre los trabajadores.
 
Kalpona Akter, del sindicato afiliado bangladesí BGIWF, afirmó que el Acuerdo ha logrado “un cambio fenomenal en el país”. Con 1600 fábricas más seguras, 2,2 millones de trabajadores ya pueden trabajar sin miedo.

Los trabajadores han sido los más afectados por la ruptura de la cadena de suministro de textiles y prendas de vestir, que fue causada por el impacto de la pandemia de COVID-19 sobre el modelo de negocio insostenible del sector. Las cancelaciones de pedidos provocaron el cierre total de miles de fábricas de ropa, lo que a su vez resultó en millones de despidos en países carentes de redes de seguridad social. Esto ha puesto de manifiesto la precariedad del modelo de negocio del sector y la urgente necesidad de establecer modelos sostenibles de relaciones laborales en la cadena de suministro.

“La COVID generó una situación calamitosa en Bangladesh, donde fuimos testigos del lado precario del modelo de negocio durante el confinamiento. Cuando a los trabajadores no se les paga, se mueren de hambre porque no hay seguridad social ni prestaciones por desempleo en el país”,

expresó Kalpona Akter.
 
IndustriALL y sus afiliados iniciaron un debate sobre el cambio necesario en el sector, incluida la necesidad urgente de protección social para los trabajadores de la confección. Esta debe incluir un seguro de desempleo, prestaciones por enfermedad, seguridad social e indemnización por despido. El modelo actual, donde la indemnización por despido es la única forma existente de protección social, condujo al robo de salarios durante la pandemia. 
Jason Judd, de la Escuela de Relaciones Laborales e Industriales de la Universidad de Cornell, presentó un trabajo de investigación encargado por IndustriALL que analiza los métodos para lograr un fondo de asistencia social con mecanismos legalmente vinculantes. Dicho fondo tendría que tener un alcance transnacional y estipular, entre otras cosas, niveles de compensación para muchos países, procesos de resolución de conflictos y el acceso de los sindicatos a las inspecciones en el lugar de trabajo para verificar el cumplimiento.

“Pero existen obstáculos para llegar a un acuerdo legalmente vinculante para el sector”,

afirmó Jason Judd.

“¿Quiénes son las contrapartes? Los compradores y los propietarios de las fábricas no están organizados. Los gobiernos pueden exigir una indemnización a una marca, pero este reclamo será ineficaz si no hay forma de hacerlo cumplir. ¿Y qué capacidad de influencia tienen?”

Se hicieron comparaciones con la Federación Internacional de Transporte (ITF), que cada dos años entabla un diálogo con los empleadores marítimos en el Foro de Internacional de Negociación (IBF), donde se negocia un acuerdo marco. Una vez que se ha negociado el acuerdo marco, los sindicatos afiliados a la ITF dan inicio a las negociaciones locales con las empresas en sus países. Esas negociaciones locales se traducen en acuerdos en el marco del IBF a nivel nacional y a veces empresarial. Si bien los derechos obtenidos pueden variar un poco, todos los acuerdos del IBF deben estar dentro de lo acordado en este organismo para el período.

“Se trata de un procedimiento sin igual y es el único ejemplo de un convenio colectivo internacional. Los empleadores contribuyen a un fondo dedicado a los marinos y se ha establecido un plan de inspección con el organismo de la ITF encargado de supervisar los acuerdos”,

expresó Ruwan Subasinghe, director jurídico de la ITF.

“Asimismo, y lo que es más importante, contiene recursos significativos para los trabajadores que enfrentan cambios repentinos en la industria”.

La protección social afecta a la estabilidad política y, por lo tanto, a los principales mercados de capital. Los inversores se centran cada vez más en los derechos laborales en la cadena de suministro y tienden a valorar los acuerdos sólidos entre marcas y sindicatos.

Esperamos que los inversores desempeñen un papel clave en cuanto a los derechos de los trabajadores de la cadena de suministro”,

declaró Elizabeth Umlas, asesora principal de IndustriALL sobre estrategias de capital.

“Los inversores quieren cadenas de suministro sólidas y resistentes y reconocen las responsabilidades de las marcas. Las violaciones de los derechos humanos y las malas condiciones de trabajo no son buenas para ellos”.

Para concluir el debate, la directora del sector textil y de la confección de IndustriALL, Christina Hajagos-Clausen, reiteró el llamado de IndustriALL y sus afiliados a las marcas internacionales y sus proveedores y fabricantes para que pongan fin al robo de salarios y negocien un acuerdo global para fortalecer la red de seguridad social.  

Foto: Una mujer trabaja en una fábrica de mascarillas y prendas de vestir en Harare, Zimbabue.

Crédito: KB Mpofu / OIT

Haití: un muerto y cinco heridos en manifestaciones

El lunes pasado, el gobierno anunció aumentos para distintas actividades económicas. En el sector de la confección, el aumento del 37 % eleva los salarios de 500 a 685 gourdes (US$ 6.50 por día). Esta cantidad es inaceptable para la coalición de sindicatos, incluido GOSTTRA, afiliado a IndustriALL, que presiona por mejores salarios. Los sindicatos afirman que incluso las 1500 gourdes que han reclamado desde enero apenas cubren las necesidades básicas de los trabajadores.
 
El costo de vida en esta pequeña economía insular, donde las pandillas a menudo ejercen más poder que el gobierno, aumenta día a día.
 
Los trabajadores de la confección haitianos producen ropa para grandes marcas, incluidas Gildan, Underarmour, Hanesbrands, PVH, VFC, Target, Kathmandu, Fanatics y New Era.
 
IndustriALL Global Union ha expresado su solidaridad con los trabajadores de la confección del país. A su vez, ha condenado las acciones del gobierno, advirtiendo que está poniendo en riesgo su industria de exportación de prendas de vestir, que es una de las principales generadoras de empleo en el país.
 
Las protestas continuarán esta semana.

Trabajadores del sector energético de Zimbabue en paro por salarios miserables

El sindicato ZEWU declaró que algunos trabajadores ganan menos de US$ 100 por mes.

“Le escribimos para notificarles que nuestros miembros ya no pueden presentarse a trabajar como se espera. Todos sabemos que está incapacidad se debe a las condiciones económicas insoportables a las que se enfrentan”,

escribió Martin Chikuni, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Energía de Zimbabue (ZEWU), afiliado a IndustriALL Global Union.

El sindicato explicó que la excusa del empleador de que “no hay una exigencia colectiva de la industria” es una artimaña para evitar aumentar los salarios y está creando “discordia” y dudas sobre el compromiso del empleador con las negociaciones. El escepticismo de los trabajadores sobre la utilidad de asistir a reuniones de negociación donde no se toman decisiones para pagar salarios dignos aumenta cada vez más.

En su carta, enviada el 14 de febrero, el ZEWU afirmó que los trabajadores deben lidiar con aumentos de precios de los productos básicos, los alquileres, el combustible y la educación. Además, con la pérdida de confianza en la moneda local, la mayoría de los proveedores de bienes y servicios solicitan el pago en dólares estadounidenses, que se compran principalmente a tasas más altas en el mercado paralelo. El tipo de cambio del dólar estadounidense es de 1:120 dólares de Zimbabue (ZWL) en el mercado oficial y de 1:235 en el mercado paralelo, pero hay más disponibilidad de dólares estadounidenses en las calles que en los bancos.

El sindicato explicó que los salarios no igualan la hiperinflación, que supera el 60 por ciento según la Agencia Nacional de Estadísticas de Zimbabue. Además, el Consejo de Consumidores de Zimbabue informó que una familia de seis personas necesita al menos 73.000 ZWL (US$ 310) para solventar el costo de vida.

Sin embargo, la respuesta al sindicato de ZESA, la empresa eléctrica del país, fue una oferta de un aumento salarial del 30 por ciento e incrementos en las asignaciones de transporte y las relativas a la COVID-19. El sindicato calificó estas medidas como “insignificantes” y declaró que la acción colectiva continuará hasta que se atiendan sus demandas de salarios dignos.

“Apoyamos al ZEWU en su campaña por salarios dignos y esperamos que el empleador participe en negociaciones salariales serias y significativas, y ponga fin a sus tácticas dilatorias, especialmente cuando los trabajadores y sus familias se están muriendo de hambre. Los trabajadores sufren las precarias condiciones laborales de los bajos salarios que prevalecen actualmente en Zimbabue”,

declaró Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.

Los informes del Banco Mundial indican que más de 7,9 millones de zimbabuenses son extremadamente pobres, lo que significa que al menos una persona vive con menos de 30 dólares estadounidenses al mes. Se estima que el país tiene 15 millones de habitantes. La pobreza se ha visto agravada por las subidas de precios de los alimentos y otros productos básicos, mientras que la pandemia de COVID-19 ha empeorado la crisis económica.

Foto: Imagen de archivo de un trabajador del sector energético de Zimbabue.

Ucrania: el diálogo y la diplomacia son el único camino a seguir

Las tensiones actuales afectan principalmente a la gente común, trastornan su vida cotidiana y aumentan la incertidumbre sobre su futuro. También desestabilizan a toda la región, lo que empeora las dificultades económicas y sociales.

IndustriALL Global Union e industriAll European Trade Union instan a las autoridades políticas pertinentes de Ucrania, la Federación Rusa, EE. UU., la UE y las organizaciones internacionales a redoblar sus esfuerzos para centrar el proceso en el diálogo y en soluciones políticas que garanticen un resultado pacífico y estable para Ucrania, así como la seguridad de sus países vecinos y de toda Europa.

La diplomacia debe prevalecer para resolver la crisis. Una confrontación militar tendrá consecuencias humanitarias inconmensurables y solo nos alejará aún más de una solución sostenible y a largo plazo.
Expresamos nuestra solidaridad con todos los sindicatos de la región, que han sido rehenes de conflictos geopolíticos durante demasiado tiempo. También apelamos a la solidaridad sindical más allá de las fronteras. Solo la paz y la seguridad pueden crear las condiciones para una recuperación económica sostenible, así como para garantizar un nivel eficaz de justicia y protección social para los trabajadores y sus familias.

Suscriben:
Jörg Hoffmann, presidente de IndustriALL Global Trade Union

Michael Vassiliadis, presidente de industriAll European Trade Union

Atle Høie, secretario general de IndustriALL Global Trade Union

Luc Triangle, secretario general de industriAll European Trade Union

Igualdad de género hoy para un mañana sostenible

Las empresas no están logrando los cambios necesarios para que las mujeres accedan a las mismas oportunidades que los hombres. Es probable que, en el futuro, la persistencia de la segregación laboral por género en los sectores de IndustriALL, en particular el de la tecnología, provoque una mayor desigualdad de género en el trabajo, incluida la desigualdad salarial.

La brecha salarial de género reduce la capacidad de las mujeres para conseguir un ingreso digno e independiente. Los factores que contribuyen a esta diferencia incluyen:

Nunca se logrará una Transición Justa para los trabajadores de nuestros sectores sin igualdad de género. En diciembre, el Comité de Mujeres de IndustriALL identificó y priorizó las medidas necesarias para combatir la discriminación de género en nuestros sectores, comenzando con la brecha salarial de género.

Es urgente que los sindicatos intensifiquen las medidas destinadas a la adopción e implementación de políticas, en todos los niveles, que garanticen la igualdad de oportunidades laborales para todos los trabajadores, hombres y mujeres, incluso en las industrias verdes y STEM, así como la igualdad de trato y de remuneración.

Para el Día Internacional de la Mujer de este año, siga a IndustriALL en línea para acceder a un debate sobre la brecha de género y la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor.

¡Y cuéntenos qué hará su sindicato el 8 de marzo! Utilice los hashtags #ALLWomen y #PayEquityForALL

Molex Malasia debe poner fin a la represión sindical

Durante una reunión informativa en la planta de Penang de Molex Malasia el 7 de febrero, la dirección advirtió a los trabajadores que no votaran por el Sindicato de Empleados de la Industria Electrónica de la Región Norte (EIEUNR).

Según el sindicato, la dirección de Molex Malasia amenazó a los trabajadores con que no recibirían bonificaciones y pondrían en peligro su futuro si votaban por el sindicato.

Después de que el sindicato presentara una queja por estas prácticas antisindicales, el Departamento de Relaciones Laborales suspendió una votación secreta programada para el 22 de febrero.

El presidente del EIEUNR, Mohd Razi bin Rahim, expresó:

“Molex Malasia ha interferido injustamente en el proceso de solicitud de reconocimiento. Exigimos una reunión informativa adecuada para los trabajadores proporcionada por EIEUNR y el Departamento de Relaciones Laborales para mitigar el daño causado por la dirección”.

La legislación laboral de Malasia prohíbe que los empleadores interfieran en el proceso de organización sindical. Sin embargo, los trabajadores de este país suelen ser víctimas de la intimidación cuando ejercen su derecho a afiliarse a un sindicato.

En una carta dirigida al director ejecutivo de Molex, Joe Nelligan, el secretario general de IndustriALL Global Union, Atle Høie, instó a la empresa a dejar de intimidar a los trabajadores y respetar su libertad sindical.

“Queremos recordar a Molex que a través de su código de conducta se comprometió a respetar el principio de no discriminación y las disposiciones legales en materia laboral, incluido el respeto de la libertad sindical”.

La industria eléctrica y electrónica es un sector manufacturero clave para Malasia: representa el 35 por ciento de las exportaciones totales del país y emplea a unos 560.000 trabajadores.

Molex es un fabricante internacional de sistemas de conectividad electrónicos, eléctricos y de fibra óptica para diversos sectores, tales como de comunicaciones de datos, de salud, industrial, automotor y de la electrónica de consumo. La empresa cuenta con más de 45.000 empleados en todo el mundo.

Sindicatos exigen la intervención del gobierno para conservar puestos de trabajo en las refinerías de petróleo y gas de Sudáfrica

La semana pasada, los accionistas de Sapref, una refinería de propiedad conjunta de BP y Shell, anunciaron que suspenderán las operaciones a fines de marzo. Sapref refina el 35 por ciento del crudo importado en Durban. Esta noticia llega tras el cierre de las refinerías Astron de Chevron y Wentworth de Engen, lo que potencialmente llevará a una reducción de personal que afectará a miles de trabajadores.

Sudáfrica importa la mayor parte de su petróleo crudo de Oriente Medio y otros países africanos. Además, Sasol produce productos de petróleo refinado para uso doméstico mediante la refinación de petróleo crudo, carbón a combustibles líquidos y gas a combustibles líquidos. La empresa estatal Petrosa, que también cerró su refinería, se dedica a la producción de gas natural a combustibles líquidos.

Los afiliados a IndustriALL Global Union en el sector del petróleo, el Sindicato de Trabajadores de la Química, Energía, Papel, Imprenta, Madera y Afines (CEPPWAWU) y el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA), manifiestan que el gobierno debe intervenir con el objetivo de conservar puestos de trabajo a través de políticas industriales sostenibles. Los sindicatos indican que el cierre de las refinerías afectará las actividades de la cadena de valor de las etapas de producción posteriores, que incluyen la refinación, el transporte y la comercialización de productos derivados del petróleo.

Irvin Jim, secretario general de NUMSA, expresó:

“El gobierno debe poner fin a esta agenda que está claramente orquestada por empresas petroleras multinacionales como Shell y BP, Engen, Sapref y Chevron, y en la que estas empresas han tomado la decisión consciente, desde su codicia, de cerrar refinerías en Sudáfrica y simplemente importar al país el producto terminado, diésel y gasolina, escudándose en el mensaje de que el petróleo crudo no es accesible y apelando a la estricta regulación del gobierno sobre la contaminación por azufre”.

“Nuestro mensaje al gobierno es que, por el bien del país, en particular por la importancia de estimular el crecimiento económico y preservar y crear puestos de trabajo, no debe permitir que estas petroleras multinacionales codiciosas, que han optado por acciones que les permitan enriquecerse rápidamente, cierren nuestras refinerías locales y simplemente importen productos terminados, abusando de las licencias de importación”.

“Las empresas multinacionales de petróleo y gas deben negociar con los sindicatos para conservar puestos de trabajo y proteger los intereses y medios de subsistencia de los trabajadores en lugar de cerrar refinerías y despedir a miles de personas. Si bien es necesario pasar a fuentes de energía más limpias para alcanzar cero emisiones netas, la transición a combustibles más limpios y energías renovables debe realizarse con instancias de consulta que incluyan a los sindicatos, los trabajadores y las comunidades afectadas”,

declaró Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.

Foto: Imagen de archivo de miembros NUMSA marchando por una Transición Justa

Sindicatos presionan a los clientes de UPM mientras Europa se enfrenta a una escasez de papel

Esta huelga prolongada obligará a la empresa a incumplir sus contratos comerciales de suministro de papel y se espera que provoque una escasez de este material en toda Europa. Intergraf, la asociación europea de la industria gráfica, le ha escrito a UPM para pedirle que ponga fin a la huelga y le advirtió que el 40 por ciento del papel requerido por sus miembros no estará disponible si esta situación continúa. UPM fabrica hojas de soporte para etiquetas que se utilizan para rotular productos en todos los sectores, así como materiales para empaquetar productos y medios de publicación.

Las empresas de impresión y embalaje advierten sobre una amenaza existencial para la industria y afirman que la falta de disponibilidad de papel acelerará el cambio a lo digital. UPM se contactó con algunos de sus clientes para advertirles de su incapacidad para cumplir con sus compromisos y alegó fuerza mayor, una cláusula que limita la responsabilidad por el incumplimiento de contratos debido a una catástrofe inevitable, tal como la pandemia de COVID-19.

Los sindicatos están pidiendo a los clientes de UPM que rechacen este argumento, ya que la situación era evitable y se generó por la negativa de la empresa a negociar. En una sentencia de 2021, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que la fuerza mayor no era aplicable en un caso de acción colectiva que cumpliera con los requisitos legales.

UPM está tratando de desbaratar décadas de negociación colectiva en la industria y a nivel de empresa al negarse a negociar a menos que se cumplan sus condiciones previas. El cumplimiento de estos prerrequisitos debilitaría drásticamente la posición de los trabajadores en la negociación a futuro y dejaría a grupos de trabajadores sin representación. El personal de la empresa, representado por los sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union Paperiliitto (sindicato del papel) y Ammattiliitto Pro (sindicato de profesionales), ha estado en huelga desde el 1 de enero.

Los coordinadores del sindicato Unite, también afiliado a IndustriALL, en WestRock y Antalis en el Reino Unido fueron informados por sus empleadores sobre la inminente escasez de papel y de la declaración de fuerza mayor por parte de UPM, por lo que acudieron a los sindicatos finlandeses en busca de aclaraciones. En una reunión internacional de sindicatos del sector de la celulosa y el papel, los sindicatos finlandeses explicaron la situación y pidieron a sus contrapartes de otros países que exhorten a sus empleadores a rechazar la declaración de fuerza mayor.

En un comunicado, los sindicatos explicaron que la empresa puede poner fin a la crisis volviendo a la mesa de negociaciones y alcanzando un acuerdo que cumpla con la política general del mercado laboral en Finlandia:

“El sindicato de trabajadores del papel y el sindicato de profesionales consideran que no existe una situación de ‘fuerza mayor’, sino que se trata de un conflicto provocado por la empresa en favor de sus objetivos ideológicos”.

Petri Vanhala, presidente de Paperiliitto, declaró:

“Queremos volver a trabajar en UPM. Nuestros convenios colectivos con el resto de empresas del sector marcan el estándar de la industria. La única barrera a la que nos enfrentamos es un ataque antisindical por parte de la dirección de UPM, motivado por razones más ideológicas que empresariales”.

El director de IndustriALL para este sector, Tom Grinter, expresó:

“En un momento en que la recuperación económica de la pandemia aún es frágil, nos enfrentamos a una crisis de la cadena de suministro totalmente artificial. Necesitamos papel para todo: etiquetas de alimentos, empaques, toallas de papel e impresión.

UPM está manteniendo a Europa prisionera con su obstinada insistencia en romper la negociación colectiva. La empresa espera eludir sus responsabilidades alegando fuerza mayor. Los sindicatos se comunicarán directamente con los clientes de UPM para exponer esta táctica como la farsa que es”.

Los afiliados de IndustriALL representan a los trabajadores de UPM en Finlandia, Alemania, Austria, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Uruguay.

El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Madera e Industrias Afines de Rusia se muestra solidario

Cómo colaborar

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“UPM, no corte los derechos de los trabajadores”

Perú ratificó Convenio 190 de la OIT

El éxito de la campaña de ratificación en el Perú subraya la importancia del papel de las organizaciones sindicales en promover la ratificación de este importante Convenio. 

El Convenio 190 fue aprobado en la OIT en junio de 2019 durante la 108ª Conferencia Internacional del Trabajo y  entró en vigor en junio del 2021.
Es el primer tratado internacional que reconoce el derecho de toda persona a un mundo laboral libre de violencia y acoso. 

La violencia y el acoso contra las mujeres en el mundo de trabajo son una realidad cotidiana para muchas trabajadoras en nuestros sectores, y representan un obstáculo a la equidad de género y al trabajo decente. IndustriALL Global Union ha lanzado una campaña para combatir la violencia de género y configurar un mundo de trabajo basado en la dignidad y el respeto para todos.

La Federación Nacional de Trabajadores Textiles del Perú (FNTTP), y la Federación de Trabajadores de la Industria Manufacturera y Afines de Perú (FETRIMAP), ambas afiliadas a IndustriALL, estuvieron vinculadas en la campaña por la ratificación de esta norma.

El secretario de defensa de la FNTTP, Gerardo Olórtegui, expresó:

“En el Perú el acoso laboral no sólo está relacionado por condiciones de género, sino por condiciones sindicales, el acoso al trabajador sindicalizado se evidencia por la sobrecarga de trabajo, control estricto mediante video vigilancia en su puesto de trabajo, el trato diferenciado en asuntos salariales, al sindicalista le cuesta el procedimiento legal de negociación colectiva que lleva meses o años, mientras a trabajadores no sindicalizados el empleador le otorga de manera generosa y voluntaria” 
 

Un nuevo modelo de relaciones laborales en la cadena de suministro de la industria textil y de la confección

Los trabajadores han sido los más afectados por la ruptura de la cadena de suministro de textiles y prendas de vestir provocada por el impacto de la pandemia de COVID-19 en el modelo de negocio del sector, que es insostenible.

Las cancelaciones de pedidos provocaron el cierre total de miles de fábricas de ropa, lo que a su vez resultó en millones de despidos en países carentes de redes de seguridad social. Esto ha puesto de manifiesto la precariedad del modelo de negocio del sector y la urgente necesidad de establecer modelos sostenibles de relaciones laborales en la cadena de suministro.

El Acuerdo Internacional, negociado recientemente, confirmó aún más la urgencia de un nuevo modelo de relaciones laborales en la cadena de suministro que no se base en iniciativas voluntarias, sino en reglas vinculantes que responsabilicen a las marcas por su impacto sobre los trabajadores.

IndustriALL y sus afiliados consideran que este modelo se puede aplicar a otros problemas sistémicos en la cadena de suministro. Tenemos la intención de comenzar a discutir sobre los cambios que se necesitan en el sector, así como sobre la necesidad urgente de brindar protección social a los trabajadores de la confección.

Por “protección social” nos referimos a medidas de protección que forman parte de los derechos básicos de los trabajadores y que sustentan un lugar de trabajo sólido y más equitativo. Entre otras, estas medidas incluyen:

El modelo actual, donde la indemnización por despido es la única forma de protección social, condujo al robo de salarios durante la pandemia.

Esta causa forma parte de un proceso gradual que va desde el Acuerdo de Bangladesh, en el que se abordaron los derechos y la seguridad de los trabajadores en un país específico, pasando por el Acuerdo Internacional, que tiene como objetivo extender esos logros más allá de Bangladesh, hasta una iniciativa a favor de la protección social universal que buscará implementar un cambio profundo y positivo para todo el sector.

Únase a nosotros en nuestra mesa redonda paralela en el Foro sobre el sector de prendas de vestir de la OCDE, que se celebrará el martes 22 de febrero a las 16:00 CET, para debatir sobre nuevas relaciones laborales en la cadena de suministro.

Entre los ponentes se encuentran: Jason Judd, de la Escuela de Relaciones Laborales e Industriales de la Universidad de Cornell, Ruwan Subasinghe, de la Federación Internacional de Transporte, Kalpona Akter, BGIWF, miembro del comité ejecutivo de IndustriALL, y Elizabeth Umlas, asesora principal de IndustriALL sobre estrategias de capital.

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