Marcha histórica en Argentina contra la reforma laboral que precariza las condiciones de vida de trabajadores

Esta multitudinaria movilización se da en un contexto de alta conflictividad política y sindical, en medio de despidos masivos en el sector industrial, ante el cierre de fábricas como consecuencia de la apertura de importaciones que lleva adelante el gobierno.

En medio de la marcha y tras un inesperado traspié en el Congreso por el presupuesto, el gobierno argentino, que pretendía un tratamiento exprés del proyecto antes de fin de año, postergó el debate en el Senado hasta febrero, para extender las negociaciones.

El secretario general de IndustriALL Atle Høie afirmó que:

“La propuesta de reforma laboral genera una seria alarma desde el punto de vista sindical, ya que plantea medidas que podrían debilitar la negociación colectiva, restringir la actividad sindical y afectar derechos fundamentales reconocidos por las normas internacionales del trabajo de la OIT, en particular la libertad sindical y el derecho de sindicalización y de negociación colectiva. 
Desde IndustriALL Global Union expresamos nuestra plena solidaridad con las y los trabajadores de Argentina y con sus organizaciones sindicales. Nos unimos a su rechazo a cualquier reforma que socave derechos laborales fundamentales, debilite la representación colectiva o ponga en riesgo la democracia sindical. Apoyamos firmemente su lucha por un modelo de desarrollo que respete los derechos laborales, la justicia social y los principios democráticos”.

Principales puntos de la reforma que afectan a sindicatos y personas trabajadoras:

• Limita la autonomía de los sindicatos en la convocatoria de asambleas y congresos; requiere autorización del empleador y los trabajadores no recibirán salario durante estos eventos.
• Amplía las sanciones por huelgas, piquetes o acciones que puedan afectar la “libertad de trabajo”.
• Fragmenta la representación sindical, permitiendo la personería gremial a sindicatos de empresa que superen en afiliados a otros existentes.
• Hace opcional la retención automática de cuotas sindicales, afectando el financiamiento de los sindicatos.
• Reduce las horas disponibles para actividades sindicales a un máximo de 10 horas y prohíbe interrupciones en el área de trabajo.
• Debilita la protección contra despidos de candidatos sindicales, limitando su inmunidad a ciertos casos.
• Permite querellas judiciales por “deslealtad” y revocación de personería sindical por reincidencia.
• Reduce la prevalencia de acuerdos nacionales sobre locales o por empresa y limita indemnizaciones por despido sin causa.
• En general, incrementa la flexibilidad empresarial y reduce la protección y representación colectiva de los trabajadores.

IndustriALL Global Union reitera su compromiso con las y los trabajadores de Argentina, donde aproximadamente 9 millones de personas trabajan en la informalidad, lo que representa alrededor del 42-43% de las y los trabajadores ocupados. A su vez, respalda plenamente a sus organizaciones sindicales en la defensa de la libertad sindical, la negociación colectiva y los derechos laborales fundamentales.

El secretario regional de IndustriALL Marino Vani afirmó:

“Como trabajadores de la industria de América Latina rechazamos cualquier intento de debilitar la representación colectiva, y reafirmamos que la defensa de los derechos de las personas trabajadoras y los sindicatos son claves fundamentales para la democracia y para la justicia social en el país”.

Foto de portada: diario INFOBAE

El mandato de actuar, la responsabilidad de cumplir

Por Atle Høie, secretario general de IndustriALL

Este último año no ha sido fácil. La guerra sigue marcando la vida cotidiana de millones de personas. El espacio democrático se está reduciendo en demasiados países. El poder corporativo se concentra cada vez más en manos de unos pocos. Al mismo tiempo, la clase trabajadora se ve obligada a aceptar la inseguridad, la precariedad y el deterioro de su nivel de vida como algo inevitable. El colapso climático se acelera y los avances tecnológicos, en particular la inteligencia artificial, no se introducen como una herramienta para el progreso compartido, sino, con demasiada frecuencia, como un mecanismo de control, vigilancia y destrucción de puestos de trabajo.

Sin embargo, si hay una lección que aprender de 2025, es esta: los trabajadores y trabajadoras no se resignan ante la injusticia. 

Los sindicatos no retroceden cuando el terreno se vuelve difícil. Nos organizamos. Negociamos. Luchamos y ganamos.

A lo largo del año, nuestros afiliados han demostrado una resiliencia y una fuerza increíbles. En Kenia, una sentencia judicial defendió los derechos sindicales frente a la intimidación y los abusos, dejando claro que el Estado de derecho sigue funcionando cuando los trabajadores y trabajadoras se mantienen unidos. 

En Italia, tras una prolongada movilización, en el sector metalúrgico se logró un acuerdo histórico, lo que demuestra que la negociación colectiva sigue siendo una de las herramientas más poderosas que tienen los trabajadores y trabajadoras para defender su dignidad y obtener un salario justo. En Turquía, también se obtuvieron avances significativos en la industria metalúrgica en un contexto de inflación récord, confirmando la importancia del poder sindical en Europa y fuera de ella.

En Estados Unidos, se lograron importantes victorias en entornos tradicionalmente difíciles para la organización sindical: tras una huelga de 15 semanas, los miembros del sindicato IAM ratificaron un nuevo contrato en Boeing. Asimismo, la industria automotriz celebró una victoria sindical histórica en la planta de Volkswagen en Chattanooga; y los trabajadores del sector energético consiguieron una victoria sin precedentes con UWUA en el sector de la energía eólica, lo que nos recuerda que la acción colectiva puede superar la resistencia arraigada incluso en ámbitos altamente financiarizados y hostiles.

Desde Sudáfrica, donde el NUMSA consiguió un acuerdo salarial al tiempo que reclamaba una política industrial para proteger el sector automotor, hasta la India, donde la justicia ordenó la regularización de los trabajadores contratados y los trabajadores de la confección se opusieron a cierres ilegales, el mensaje ha sido coherente: el trabajo precario no es un destino inevitable. Es una elección que puede ser cuestionada.

En Quebec, la plantilla de ArcelorMittal consiguió un convenio colectivo más favorable, lo que demuestra que incluso las grandes multinacionales pueden rendir cuentas cuando los sindicatos se organizan y se mantienen firmes. Por su parte, en México, tras una prolongada huelga en ArcelorMittal, más de 3000 trabajadores lograron un acuerdo muy reñido sobre la participación en los beneficios y las condiciones laborales, que incluía aumentos salariales y la retirada de las demandas judiciales contra los trabajadores y su sindicato. 

En Bangladesh, Pakistán, Corea y Marruecos, se negociaron convenios colectivos y se consiguió la regularización y el reconocimiento de los trabajadores mediante huelgas y negociaciones, a menudo en contextos de alto riesgo y con un espacio limitado para la actividad sindical.

También se registró una enérgica defensa de los derechos fundamentales en Indonesia, donde los sindicatos impugnaron con éxito la regresiva Ley Ómnibus. Esto demostró, una vez más, que la acción colectiva decidida puede contrarrestar los ataques legislativos destinados a socavar las protecciones laborales y los derechos de negociación.

En Corea, los sindicatos acogieron con satisfacción la decisión de mantener la destitución del presidente Yoon, lo que supone un poderoso recordatorio de que los sindicatos no solo son actores económicos, sino también defensores de la propia democracia. 

Y en sectores que definen el futuro de la economía mundial, como el desguace de buques, los semiconductores, la energía y los automóviles, las victorias sindicales de este año han demostrado que la transformación no tiene por qué producirse a expensas de los derechos laborales. La entrada en vigor del Convenio de Hong Kong sobre el reciclaje de buques es un hito, fruto de décadas de trabajo, que mejora la seguridad y cambia el equilibrio de poder en una de las industrias más peligrosas del mundo.

En el caso de Camboya, también se lograron avances en materia salarial en las cadenas de suministro mundiales, ya que varias marcas internacionales firmaron un acuerdo con IndustriALL para apoyar los salarios negociados colectivamente en el sector de la confección, el textil, el calzado y los artículos de viaje. Estos compromisos jurídicamente vinculantes exigen a las marcas que respalden la negociación colectiva a nivel de fábrica y las prácticas de compra responsables, lo que supone un paso importante hacia la mejora de los salarios y las condiciones de trabajo en un sector fundamental para la economía del país.

Estos no son éxitos aislados. Forman parte de una tendencia más amplia. Demuestran que, incluso en una época marcada por la guerra, la inflación, la crisis climática y la codicia corporativa, los trabajadores y trabajadoras organizados aún pueden influir en los resultados.

Esto es crucial, porque los retos que se avecinan son inmensos.

Más allá de las luchas nacionales, 2025 también trajo consigo importantes avances a nivel mundial. IndustriALL renovó y reforzó los acuerdos globales con multinacionales como ASOS y el Grupo H&M, fortaleciendo los compromisos en materia de libertad sindical, negociación colectiva y derechos laborales en las complejas cadenas de suministro mundiales. Estos acuerdos son significativos porque trasladan la responsabilidad a los eslabones superiores de la cadena y dejan claro que las marcas no pueden externalizar el riesgo y seguir obteniendo beneficios. 

La inteligencia artificial está avanzando más rápido que la regulación y, con demasiada frecuencia, sin que los trabajadores y trabajadoras participen en las decisiones. Las cadenas de valor mundiales se están reorganizando en respuesta a las tensiones geopolíticas, y la población trabajadora está pagando el precio con la pérdida de empleos, la externalización y el debilitamiento de las protecciones. El poder oligárquico, tanto económico como político, está reforzando su control en muchas partes del mundo, socavando tanto la democracia como los derechos laborales. Además, la crisis climática ya no es una amenaza futura, sino una realidad presente que está transformando las industrias, las regiones y los medios de vida.

No se trata de cuestiones independientes, sino profundamente relacionadas entre sí. Y todas ellas plantean la misma pregunta fundamental: ¿quién toma las decisiones?

En el Congreso, nuestros afiliados respondieron esa pregunta con claridad. Son los trabajadores y trabajadoras quienes deben decidir. Los sindicatos deben ser actores centrales en la configuración del futuro del trabajo, la industria y la sociedad. Por eso es tan importante el Plan de Acción 2025-2029 adoptado en Sídney. 

El Plan de Acción es un compromiso político. Establece cómo reforzaremos el poder sindical, ampliaremos la negociación colectiva, defenderemos el espacio democrático, promoveremos la Transición Justa y nos enfrentaremos al poder corporativo en las cadenas de suministro mundiales. Refleja la realidad que viven nuestros afiliados y marca la dirección de nuestro trabajo colectivo durante los próximos cuatro años.

Pero ningún plan de acción se lleva a cabo por sí solo.

Lo que da sentido a este mandato es el trabajo diario de nuestros afiliados: los delegados sindicales que negocian bajo presión, los organizadores que se enfrentan a la intimidación, los trabajadores y trabajadoras que hacen huelga sabiendo los riesgos que corren, pero actuando de todos modos, las mujeres y los jóvenes que luchan por ser escuchados y ejercer el liderazgo. También es el trabajo de nuestro personal y nuestros socios, que apoyan las luchas más allá de las fronteras, desarrollan capacidades y mantienen viva la solidaridad internacional cuando más se necesita.

Detrás de estos logros hay personas reales. Trabajadores y trabajadoras que se enfrentan a crisis repetidas, organizadores que sufren presiones e intimidaciones, y sindicatos que siguen adelante incluso cuando el progreso es lento e incierto.

Por eso la solidaridad es esencial para nuestro movimiento. Ningún afiliado está solo, y ninguna lucha es aislada. Las victorias en un lugar fortalecen a los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo, así como las agresiones a los derechos nos afectan a todos.

Al iniciar el año 2026, lo hacemos con orgullo por lo que se ha logrado y con urgencia por lo que nos depara el futuro. El mundo del trabajo seguirá siendo un terreno disputado. El capital seguirá impulsando sus intereses de forma agresiva. Los gobiernos seguirán, con demasiada frecuencia, sin cumplir con su responsabilidad de proteger a los trabajadores, las trabajadoras y sus comunidades.

IndustriALL y sus afiliados seguirán respondiendo mediante la sindicalización, la negociación, la creación de alianzas y la insistencia en que la dignidad, la democracia y la justicia no son negociables.

El Congreso nos ha dado un mandato claro. El año que dejamos atrás ha demostrado lo que es posible. Entramos juntos en ese futuro, confiados en nuestra fuerza colectiva, firmes en la solidaridad y comprometidos con la defensa de los derechos y la dignidad de los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.

Sindicatos de Europa del Este, Asia Central y el Cáucaso se unen para defender sus derechos

Al inaugurar la reunión, el secretario general adjunto de IndustriALL Global Union, Kemal Özkan, reafirmó el compromiso de la organización con sus afiliados en la región y subrayó la importancia de escuchar directamente a los sindicatos y comprender sus sectores y trabajadores. Afirmó que la reunión era fundamental para identificar cómo IndustriALL puede ayudar a fortalecer la capacidad sindical, y destacó los retos a los que se enfrenta la región, en particular la guerra actual en Ucrania:

“Esta región se enfrenta a retos excepcionales, y esto requiere una solidaridad sindical permanente a nivel internacional”.

El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, hizo hincapié en que la defensa de los derechos sindicales fundamentales, en particular la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva en virtud de los Convenios 87 y 98 de la OIT, sigue siendo fundamental para la labor de IndustriALL. Asimismo, subrayó la necesidad de unidad y de una organización más fuerte para contrarrestar las tendencias autoritarias, el debilitamiento de la gobernanza mundial y los ataques de los empleadores a los convenios colectivos.

“Si no nos organizamos y defendemos estos derechos, será más fácil para los empleadores y los gobiernos imponer su voluntad”.

En los informes de los distintos países, se destacaron la disminución de la afiliación sindical en algunos sectores, la reticencia de los empleadores a firmar convenios colectivos, la limitada capacidad de inspección laboral y los crecientes riesgos para la salud y la seguridad en el trabajo. Al mismo tiempo, los sindicatos compartieron ejemplos sobre la cobertura de la negociación colectiva, los esfuerzos de sindicalización en nuevos sectores y el trabajo en materia de juventud e igualdad de género, así como la aplicación de las normas de la OIT.

Bielorrusia: criminalización de los sindicatos independientes

El movimiento sindical bielorruso informó, desde el exilio, que el presidente Lukashenko ha calificado la actividad sindical independiente como un acto terrorista, lo que expone a los activistas sindicales a cargos penales e impide que los sindicatos puedan representar a sus afiliados. Aunque recientemente se liberó a 109 presos políticos, estos fueron deportados inmediatamente a Ucrania sin sus documentos de identidad nacionales. Además, la cifra de presos políticos sigue aumentando a medida que se designa como extremistas a más organizaciones. Se necesita una presión internacional sostenida, sobre todo para lograr la plena aplicación del artículo 33 de la OIT como requisito previo para cualquier espacio legal destinado a la actividad sindical independiente.

Los sindicatos ucranianos describieron el impacto devastador de la agresión militar que sigue llevando a cabo Rusia, en particular los intensos ataques de este invierno, que han destruido las infraestructuras y la capacidad productiva. Una gran parte de la red energética ha quedado destruida, lo que ha dejado a muchos hogares sin electricidad durante 16-18 horas al día, mientras que los sindicatos de los sectores nuclear y energético tienen dificultades para funcionar debido a los daños sufridos por las subestaciones y las líneas eléctricas.

Los dirigentes sindicales advirtieron de que la legislación laboral se está modificando con el pretexto de la integración europea, pero que ello está debilitando los derechos sindicales, incluido el derecho a la negociación colectiva, y socavando el diálogo social en un momento crítico.

Salarios, empleos y diálogo social en toda la región

Los participantes de Kirguistán describieron la informalidad generalizada, la injerencia de las empresas y los casos de represión contra los dirigentes sindicales. Sin embargo, también señalaron los avances en materia de la normativa, incluida la pronta ratificación del Convenio 190 de la OIT y su inclusión en la legislación laboral.

En cuanto a Armenia, sus representantes pusieron de relieve sus temas prioritarios, como la salud y la seguridad en el trabajo y los jóvenes, y la necesidad de institucionalizar el diálogo social a través de la legislación en lugar de las relaciones personales. Asimismo, expresaron su preocupación por los intentos de las multinacionales de acabar con los sindicatos y por la limitada comprensión del Gobierno sobre el papel de estas organizaciones.

Los sindicatos kazajos hicieron hincapié en la importancia de los aumentos salariales mediante negociaciones colectivas, ya que los ingresos actuales no son suficientes para sobrevivir. Los de Azerbaiyán, por su parte, mostraron un ejemplo de cómo el diálogo social a nivel de empresa puede reportar beneficios, como fue el caso de la petrolera nacional SOCAR. En cuanto a los de Tayikistán, destacaron las dificultades para mantener la economía nacional y preservar los puestos de trabajo en el sector manufacturero. Los representantes de Uzbekistán insistieron en la necesidad de una cooperación más estrecha en respuesta al aumento de las inversiones de las multinacionales y las marcas globales, a medida que la economía del país sigue desarrollándose.

Alexander Ivanou, director sectorial de IndustriALL, se refirió a la solidaridad y el apoyo de IndustriALL en todos los sectores, y se centró en el fortalecimiento de la cooperación entre Ginebra y los afiliados. Describió cómo el trabajo sectorial de IndustriALL proporciona un marco de coordinación y apoyo, que ayuda a los afiliados a conectarse más allá de las fronteras y reforzar su fuerza colectiva.

Sergejus Glovackas, oficial de ACTRAV de la OIT para Europa y Asia Central, explicó cómo funciona el sistema de la OIT, en especial con respecto a la ratificación de convenios y el uso de mecanismos de supervisión para hacer frente a los incumplimientos en la región.

Prioridades regionales y acción colectiva

Un panel compuesto por miembros del Comité Ejecutivo de IndustriALL de Georgia, Moldavia, Kirguistán, Ucrania y Kazajistán debatió las prioridades y las presiones comunes de la región.

Kazajistán destacó la protección del empleo en el contexto de la “optimización” de las empresas, la salud y la seguridad en el trabajo y la necesidad de implementar salarios dignos tras la ratificación del Convenio 131 de la OIT. Los representantes de Ucrania hicieron hincapié en que el impacto de la guerra se extiende más allá de Ucrania y pidieron sanciones más fuertes contra Rusia, y advirtieron de que los cambios en la legislación laboral suponen un riesgo para los derechos laborales si no se refuerza la cooperación con la OIT.

Kirguistán expresó su preocupación por el trabajo precario, que afecta a casi la mitad de todos los puestos de trabajo y limita la capacidad de organización de los trabajadores, junto con los cambios en la legislación laboral, la salud y la seguridad en el trabajo y los riesgos medioambientales. Moldavia hizo hincapié en la necesidad de reforzar el diálogo social tripartito, aumentar los salarios de acuerdo con las normas de la UE e invertir en la formación de activistas jóvenes, centrándose en el género, la salud y la seguridad en el trabajo y la sindicalización. Georgia se refirió a la renuencia de los empleadores a firmar convenios colectivos, al salario mínimo extremadamente bajo y al hecho de que los trabajadores tienen que tener varios empleos para sobrevivir, lo que les deja poco tiempo para la actividad sindical. Kazajistán mencionó el trabajo conjunto en la subregión para reforzar el poder de negociación con el fin de obtener mejores salarios.

Los debates dejaron claro que los derechos formales por sí solos no son suficientes. Dada la situación de guerra, represión y reducción del espacio para el diálogo social a la que se enfrentan los sindicatos de toda la región, los participantes insistieron en la necesidad de una coordinación más estrecha, una solidaridad tangible y una presión internacional sostenida. Sobre la base de la experiencia y los conocimientos compartidos dentro de IndustriALL, los sindicatos pretenden reforzar su poder colectivo y defender mejor los derechos laborales en unas condiciones cada vez más difíciles.

Avances y desafíos en el diálogo social y redes sindicales regionales en Centroamérica

Entre el 4 y el 6 de diciembre de 2025, representantes sindicales de Centroamérica se reunieron en un evento organizado por la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador (FEASIES) – afiliada a IndustriALL Global Union- y la Coordinadora Regional de Sindicatos de la Maquila Textil de Centroamérica (CRSMT). La actividad incluyó debates sobre los desafíos laborales en el contexto del avance de gobiernos de la ultraderecha, las tensiones geopolíticas y la creciente informalidad laboral en la región.

El evento contó con una intervención de Marino Vani, secretario regional para América Latina y el Caribe de IndustriALL, quien analizó el impacto de la desestabilización política en las democracias de América Latina. Vani señaló que las democracias no se derrumban por casualidad, sino a través de un proceso orquestado por élites políticas y económicas que promueven campañas de odio y mentiras a través del control y manipulación de las redes sociales y los medios de comunicación.  Explicó que los sindicatos y las organizaciones sociales suelen ser los primeros en ser atacados por gobiernos que defienden los intereses de los monopolios de grandes empresas transnacionales, fomentando así el autoritarismo en los parlamentos y gobiernos, lo que termina por corroer la democracia y el diálogo social. También señaló que los ataques de los gobiernos de derecha a la representación sindical buscan la fragmentación de los sindicatos para dificultar el avance de la negociación colectiva y el diálogo social, precarizando las condiciones laborales y deteriorando las políticas sociales.

Por su parte, la secretaria regional adjunta de IndustriALL para América Latina y el Caribe, Laura Carter, realizó una presentación sobre acuerdos marcos, redes regionales sindicales y sobre las oportunidades de articulación entre CRSMT e IndustiALL. Señaló que para ser eficaz una red debe tener un conocimiento profundo de las operaciones de la empresa y de la realidad laboral en cada país a través de un mapeo constante, y debe contar con coordinadores que mantengan una comunicación permanente, movilizando a los integrantes cuando sea necesario y articulando el trabajo con la oficina regional de IndustriALL. Las redes deberían elaborar planes de acción consensuados, publicar boletines informativos y garantizar espacios democráticos de participación, con políticas que aseguren la inclusión de mujeres. Su fuerza también radica en el compromiso político de las organizaciones que las integran, así como en el impulso hacia el diálogo con la empresa.

La actividad culminó con un análisis de los resultados obtenidos por la CRSMT en 2025 y la planificación de las acciones para 2026, entre otros la sindicalización, el fortalecimiento de las redes sindicales regionales y el tema del desarrollo sostenible.

En un sector que avanza hacia una integración vertical a escala de las empresas manufactureras, y en un contexto de creciente incertidumbre en el comercio global y de cambios de gobierno que pueden redefinir políticas laborales y productivas, este fortalecimiento se vuelve aún más estratégico para la defensa de los trabajadores de la región.

Marino Vani señalo que el seminario fue un espacio fundamental para consolidar la solidaridad sindical de las y los trabajadores de la industria en Centroamérica:

“Felicito a las y los coordinadores de los sindicatos de maquilas. Como IndustriALL nos comprometemos a seguir apoyando esta iniciativa, a seguir organizando trabajadores para confrontar los proyectos de modelos de economía y sociedad en disputa, presentando propuestas concretas de políticas industriales y generación de empleo. Seguiremos la lucha, enfatizando en la necesidad de un diálogo social fortalecido, como herramienta para enfrentar los desafíos globales de las y los trabajadores y nuestras comunidades”.
 

Sindicatos instan a Bélgica a revisar las operaciones de Sioen en Myanmar

Desde el golpe militar de febrero de 2021, Myanmar ha estado sometido a una dictadura brutal que ha desmantelado las instituciones democráticas y reprimido violentamente los derechos laborales. Se han prohibido los sindicatos, se ha detenido o exiliado a sus dirigentes y los trabajadores se enfrentan a una vigilancia constante, a intimidaciones y al riesgo de ser encarcelados por expresar sus opiniones u organizarse. En este clima de temor, los sindicatos afirman que no existe ninguna forma segura o legítima de defender la libertad sindical, la negociación colectiva ni las protecciones laborales básicas.

A pesar de esta realidad, Sioen continúa con su producción en Myanmar, donde emplea a más de 1000 personas. Las organizaciones sindicales sostienen que operar bajo un régimen militar expone a los trabajadores a graves abusos contra los derechos humanos y contradice las responsabilidades de la empresa según las normas internacionales. También advierten que la continuación de la actividad beneficia económicamente al régimen militar a través de impuestos y otros ingresos, lo que indirectamente apoya la represión. Según los sindicatos, Sioen no ha llevado a cabo una diligencia debida significativa en materia de derechos humanos, así como tampoco ha establecido un diálogo con sindicatos legítimos ni ha evitado las represalias contra los trabajadores.

“La situación en Myanmar hace imposible ejercer una conducta empresarial responsable. Cuando se encarcela a los trabajadores, se ilegalizan los sindicatos y el miedo domina el lugar de trabajo, las empresas no pueden seguir actuando como si nada pasara. La única forma de respetar las normas internacionales es retirarse de forma responsable y garantizar la plena protección de los trabajadores”,

afirmó Walton Pantland, director de campañas de IndustriALL. 

La petición cuenta con el respaldo de los sindicatos de Myanmar CTUM e IWFM, que ahora operan en el exilio, así como de los sindicatos belgas que representan a los trabajadores de Sioen en Europa y que están vinculados a través de la cadena de suministro global de la empresa. Dado que Myanmar no es miembro del sistema de la OCDE, los sindicatos están pidiendo a las autoridades belgas que tomen medidas, ya que Sioen tiene su sede en Bélgica y allí se toman las decisiones clave que afectan a los trabajadores en el país asiático.

Los sindicatos piden que se tomen medidas urgentes y responsables. Exigen a Sioen que ponga fin a sus operaciones en Myanmar mediante una retirada segura y ordenada que garantice el pago de todos los salarios, indemnizaciones y prestaciones, y respete las normas laborales internacionales. También piden al PNC belga que facilite el diálogo y ayude a garantizar que la actividad empresarial no agrave el daño, sino que defienda los derechos, la dignidad y la vida de los trabajadores durante uno de los períodos más oscuros de la historia de Myanmar.

“Continuar con las actividades en Myanmar es inaceptable para Bélgica, para la empresa y para sus trabajadores. Supone una amenaza para los valores democráticos y constituye un claro desprecio por los derechos humanos. Las abrumadoras pruebas no dejan lugar a dudas: la retirada de Myanmar es la única opción responsable y defendible”,

expresó Annelies Deman, secretaria federal de la AC-CG ABVV-FGTB.

Convenios colectivos en Renault Marruecos

La ceremonia de firma fue presidida por Younes Sekkouri, ministro de Integración Económica, Pequeñas Empresas, Empleo y Competencias, y Riadh Mezour, ministro de Industria y Comercio. También asistió Mohamed Bachiri, director general de Renault Marruecos. Por otra parte, se contó con la presencia de una delegación sindical de la UMT encabezada por su secretario general, Miloudi Moukharik, y una delegación de la CDT, encabezada por su secretario general, Khalid Alami Houir.

Este acuerdo mejorará las prestaciones y las condiciones de trabajo del personal. Asimismo, pone de relieve la importancia del diálogo continuo para promover los logros de los aproximadamente 10.000 trabajadores y garantizar el desarrollo de la empresa. También incluye nuevas disposiciones relativas a la Transición Justa, en particular en materia de seguridad laboral mediante la formación continua y la adquisición de competencias para adaptarse a la tecnología moderna y la automatización.

El acuerdo afecta a los trabajadores de la fábrica Somaca en Casablanca, afiliada a la CDT, y de la fábrica Renault en Tánger, afiliada a la UMT, y supone la tercera renovación consecutiva. También afecta a los trabajadores de Renault Commerce Morocco afiliados a la CDT, para quienes se trata de su primer convenio colectivo.

IndustriALL tiene un Acuerdo Marco Global con Renault. A través de él, Renault se compromete a trabajar con sus proveedores para garantizar que respeten los derechos laborales y sindicales fundamentales. Este tema fue objeto de varias reuniones entre los sindicatos marroquíes y la dirección de Renault en 2024 y 2025, así como del Consejo Sindical de IndustriALL y Renault para Oriente Medio y África del Norte. IndustriALL también está llevando a cabo actualmente un proyecto sobre Transición Justa en una planta de Renault en Marruecos, en colaboración con la empresa y el sindicato. 

El ministro de Empleo, Younes Sekkouri, afirmó: “El acuerdo refleja el compromiso de Marruecos por equilibrar los derechos laborales y las necesidades de la empresa. Valoramos el diálogo social continuo en la empresa debido a su impacto en el capital humano, que es esencial para su éxito”.

El ministro de Industria y Comercio, Riadh Mezour, declaró: “Estos acuerdos tienen por objeto establecer un marco social sólido y claro que garantice los derechos y prestaciones de los empleados y contribuya a mejorar las condiciones de trabajo dentro del grupo. Esta medida estratégica de Renault Marruecos refleja su firme compromiso con el fortalecimiento de su modelo social y su renovada confianza en la sostenibilidad y eficacia del sistema industrial marroquí”.

El secretario general de la UMT, Miloudi Moukharik, expresó: “El convenio colectivo ha sido una reivindicación constante de la UMT desde la inauguración de la fábrica, dada su importancia para respaldar los derechos laborales. La legislación laboral representa las normas sociales mínimas y, por lo tanto, se necesita un convenio colectivo para mejorar la situación de los trabajadores. Estamos orgullosos de este convenio colectivo ejemplar, que reorganizará la relación entre los trabajadores, sus representantes y la dirección. En respuesta a este importante acuerdo, la oficina sindical y los recursos humanos deberán motivar a los trabajadores para aumentar la productividad y garantizar la calidad de los automóviles fabricados en Marruecos”.

El secretario general de la CDT, Khalid Alami Houir, afirmó: “El convenio colectivo firmado representa un cambio cualitativo en la estructura de las relaciones entre la empresa y sus empleados. Garantiza una mayor protección de los derechos laborales, al tiempo que tiene en cuenta los derechos de los empleados y, al mismo tiempo, las necesidades de la empresa y sus requisitos de competitividad a nivel nacional e internacional. El diálogo social permanente y responsable es un factor importante para llegar a un convenio colectivo de este tipo”.

Mohamed Bouchmal, secretario general del Sindicato de Renault Tánger (UMT) y miembro de la junta directiva de la FNMISME-UMT, declaró: “Este acuerdo es un ejemplo a seguir y pedimos a otras empresas que alcancen acuerdos similares, ya que los convenios colectivos permiten compensar las deficiencias de la legislación laboral y permiten a los trabajadores obtener nuevas prestaciones sociales. El acuerdo marco entre IndustriALL y Renault constituyó una base importante para el actual convenio colectivo, que prevé un diálogo social sostenible”.

Mohamed Moufid, secretario general del sindicato Renault Casablanca SOMACA-CDT y secretario general del SNIME-CDT, expresó: “El convenio representa un hito en la historia del diálogo social y refleja su fortaleza dentro de la empresa, así como un espíritu de colaboración responsable”.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, afirmó:

“La industria automotriz global está experimentando una importante transformación que está afectando a los puestos de trabajo y a las condiciones laborales. Felicitamos a los trabajadores, a los sindicatos y a todas las demás partes implicadas por este importante logro, que aborda dicha transformación y se está gestionando de forma inteligente a través de un diálogo social genuino, lo que ha dado lugar a acuerdos que mantienen el equilibrio social y económico”.

Por trabajo digno y transición justa: sindicatos de trabajadores de energía, minería y metales marcan el rumbo en Latinoamérica

Maicon Vasconcelos da Silva, vicepresidente de IndustriALL para América Latina y el Caribe, abrió el encuentro con una imagen contundente:

“Hay una expresión que dice que cuando los elefantes pelean, quien sufre es el pasto, y en esta disputa entre potencias, América Latina corre el riesgo de ser ese pasto”.

De ahí, agregó, la importancia de estos espacios para construir una visión sindical común que coloque la justicia social, el empleo digno y la integración regional en el centro de la transición.

Minerales críticos y geopolítica: un escenario decisivo para la región

El primer tema de debate giró en torno a los minerales críticos que son hoy el corazón de la transición energética y determinarán quién se beneficia —y quién queda atrás— en las próximas décadas. 

Pablo Chauvet de la CEPAL explicó que América Latina posee importantes reservas de minerales críticos, pero ha perdido terreno en producción y en industrialización. Recalcó que fortalecer capacidades institucionales, tecnológicas y estratégicas es clave para capturar mayor valor. Por su parte, el investigador Lucas Cifuentes presentó un estudio de IndustriALL sobre litio en Argentina y Chile. Aseguró que el desafío es político: disputar quién captura el valor del litio, impulsar una industrialización regional y asegurar que la transición sea una oportunidad de desarrollo, no otro capítulo de extractivismo.

COP30: avances sindicales, pero sin respuestas climáticas contundentes

En la segunda sesión, Iván González (de Confederación Sindical de trabajadoras y trabajadores de las Américas- CSA) analizó los resultados de la COP30. Calificó la cumbre como “decepcionante” por la falta de compromisos concretos para abandonar los combustibles fósiles.

"O atacamos la concentración de poder que controla la riqueza, o no habrá solución climática”, afirmó.

Sin embargo, destacó la amplia participación social y sindical en la COP 30 de Belém, posible gracias a la apertura del gobierno brasileño.

Por su parte, Diana Junquera, directora global de Energía de IndustriALL, destacó una victoria sindical: la aprobación de un Mecanismo de Acción para la Transición Justa que incorpora directamente la participación de trabajadores en su implementación. Explicó que, a diferencia de crear una estructura adicional dentro de la ONU – un proceso que habría tomado años – este mecanismo permitirá operacionalizar más rápido los compromisos del Acuerdo de París. También destacó la adopción de un nuevo marco tecnológico para apoyar a los países en desarrollo.

En conclusión, Laura Carter, secretaria regional adjunta de IndustriALL, dijo:

"Como sindicatos, no podemos aceptar una transición donde América Latina solo proveea minerales mientras otros se llevan el valor. Nuestro papel es claro: garantizar empleo digno, industria regional fuerte y derechos para cada trabajador y trabajadora en esta nueva era energética.”

Marino Vani cerró la reunión anunciando un seminario regional sobre transición justa en 2026, reafirmando que la articulación sindical será decisiva para proteger derechos y construir un futuro industrial soberano para la región.

Foto: web Minería en Línea
 

Despidos masivos en el sector industrial argentino

El sector manufacturero es de los más golpeados, según datos del Centro de Economía Política Argentina. Nuestra afiliada en Argentina, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), nos informó que hace pocas semanas, Whirpool cerró su planta en Pilar, despidiendo a 220 trabajadores; y en Santa Fe, una fábrica de motos despidió a 150 empleados en los últimos meses, solo por nombras algunos ejemplos. Además de estos despedidos directos, la caída en el sector metalúrgico en general afecta a toda la cadena de suministro y a proveedores nacionales de diversos rubros y subsectores, como autopartes y maquinaria agraria.

El rubro textil también enfrenta dificultades por la apertura de importaciones, trabajando solo al 37% de su capacidad instalada. Según datos de la Fundación Pro Tejer, entre diciembre de 2023 y agosto de 2025 cerraron 333 empresas, lo que equivale a 14.000 puestos de trabajo perdidos.

El informe del INDEC de octubre también refleja caídas significativas en diversos sectores industriales, como “Prendas de vestir, cuero y calzado” (15,1%); “Productos textiles” (24,0%), “Productos de caucho y plástico” (12%,) “productos de metal” (8,1%), entre otros. Este descenso mensual también se refleja en una caída interanual del 2,9%, si lo comparamos con el mismo mes del 2024, año en el que ya había habido una fuerte caída con respecto a noviembre del 2023, último mes antes que asuma el actual gobierno.

Según publicó recientemente el diario El País, en Argentina cierran 28 empresas por día en promedio.

El secretario regional adjunto de IndustriALL, Cristian Alejandro Valerio, manifestó:

“El gobierno está repitiendo recetas neoliberales que ya fracasaron en Argentina y que solo sirvieron para dañar el entramado productivo del país, contraer más deuda externa y generar profundas crisis económicas y financieras. Según palabras del propio presidente, el plan del gobierno es enfocarse en tres sectores: minería, energía y agro como motores de la economía, pero es sabido que son sectores que no generan mano de obra intensiva, y que claramente no alcanza para generar trabajo para todos, en un país con casi 50 millones de habitantes. Por estos motivos, desde la oficina regional apoyamos la lucha de nuestras afiliadas y de todo el movimiento sindical argentino por sostener los puestos de trabajo y defender el tejido industrial nacional.”

Foto: Diario La Nación: Planta de Whirpool en Pilar, Argentina
 

Los jóvenes de Asia-Pacífico respaldan la nueva estructura juvenil de IndustriALL

En el foro virtual de jóvenes de Asia-Pacífico, celebrado el 11 de diciembre, 45 sindicalistas reconocieron que la asignación de dos puestos para delegados jóvenes en el Comité Ejecutivo de IndustriALL permitirá a los jóvenes participar en los procesos de toma de decisiones. El objetivo del 30 % de participación juvenil en las reuniones y capacitaciones también reforzará la presencia de la juventud en la organización.

Los dirigentes sindicales jóvenes compartieron sus experiencias en las reuniones regionales estatutarias, las actividades de desarrollo de capacidades y la formación en proyectos. También apreciaron los dos grupos de trabajo subregionales actuales, que ofrecen a la juventud un espacio para intercambiar sus problemas, retos y visiones. 
 
Además, manifestaron que esperan con interés la posibilidad de formar un Comité Regional de la Juventud en Asia-Pacífico, con la perspectiva de crear una plataforma eficaz para el intercambio mutuo y las acciones de solidaridad relativas a los retos a los que se enfrentan los trabajadores y trabajadoras jóvenes.
 
Los sindicalistas jóvenes también se comprometieron a continuar la campaña contra el trabajo precario, la subcontratación desenfrenada, los bajos salarios, el cambio climático y la rápida transformación del mundo del trabajo.
 
El 10 de diciembre también se celebró una reunión virtual del grupo de trabajo de jóvenes de IndustriALL en el Sudeste Asiático, Asia Oriental y el Pacífico (SEA2PAC).
 
El secretario regional de IndustriALL para Asia del Sur, Ashutosh Bhattacharya, afirmó: 

“Los sindicalistas jóvenes no solo son el futuro del movimiento sindical, también son su fuerza actual. Sus voces deben ocupar un lugar central en nuestra lucha por el trabajo decente, la igualdad y la justicia en todos los sectores. Los puntos de vista de los jóvenes obtuvieron un gran reconocimiento entre 2021 y 2024, y se debatieron activamente en el Congreso de noviembre. Juntos, estamos construyendo y seguiremos construyendo un movimiento que esté verdaderamente preparado para un futuro justo”.

Sanofi: reforzar el diálogo mundial a través de la voz colectiva de los trabajadores

Esta red de larga trayectoria ha demostrado su valor durante casi una década. Sin embargo, en una empresa tan globalizada como Sanofi, los participantes coincidieron en que las estructuras ad hoc ya no son suficientes. La reunión envió un mensaje unánime: ha llegado el momento de crear un mecanismo estructurado para el diálogo mundial.

Solidaridad entre regiones

Tom Grinter, de IndustriALL, inauguró la sesión dando la bienvenida a los delegados de Japón, Turquía, Brasil, Filipinas y toda Europa. Comenzó señalando que Sanofi nombró oficialmente a IndustriALL como parte interesada en su último Documento de Registro Universal. Este reconocimiento refleja años de interacción, pero no llega a constituir el diálogo mundial estructurado que se necesita en una empresa de la envergadura internacional de Sanofi.

Grinter hizo hincapié en que la red está madura, bien organizada y lista para dar el siguiente paso. 

“Una empresa global necesita una estructura para el diálogo social a nivel mundial. La red existe. Las relaciones existen. Ahora debemos darles una base formal”.

Comprender la realidad del cambio

Aline Eysseric, secretaria del Comité de Empresa Europeo (CEE) de Sanofi y coordinadora de la red mundial, ofreció una visión general de la transformación de la empresa en 2024-2025. La desinversión total de Opella, los importantes traslados y reorganizaciones y la pérdida de puestos de trabajo en países como la India, Hungría, Malasia, Colombia y España apuntan a un profundo cambio estratégico. En materia de investigación y desarrollo, se han reducido de forma significativa los ejes de investigación oncológica. La futura cartera de Sanofi se centra ahora en la inmunología y las enfermedades raras, una orientación que remodelará las necesidades y competencias en materia de fabricación.

Eysseric también destacó las inquietudes relacionadas con la nueva directiva mundial de teletrabajo de la empresa, que ha reducido significativamente la flexibilidad del personal.

“Los trabajadores se están adaptando a un cambio enorme. Nuestra función a nivel mundial y local es garantizar que nadie afronte esta transformación en solitario”.

Un momento estratégico para el diálogo mundial

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, situó la reunión en un contexto geopolítico e industrial más amplio. Advirtió que la densidad sindical en el sector farmacéutico es extremadamente baja en muchas regiones, lo que hace esencial una acción coordinada a nivel mundial. Destacó las presiones creadas por las tensiones comerciales y la reestructuración en todas las regiones, así como la erosión de la capacidad industrial en Europa.

Özkan señaló que la reestructuración no es un ejercicio técnico, sino una decisión política estratégica. Por lo tanto, los trabajadores esperan que todos los procesos de este tipo se lleven a cabo tras consultar y negociar plenamente con sus representantes. Celebró que Sanofi reconociera a IndustriALL como parte interesada, pero subrayó que el diálogo debe estar estructurado.

“El diálogo no puede depender de las personalidades ni de la buena voluntad. Los trabajadores necesitan un mecanismo mundial estructurado y fiable, y Sanofi también”.

Trabajo decente y normas laborales a nivel mundial

La reunión acogió positivamente la intervención de Shreya Goel, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Goel describió el mandato tripartito único de la OIT y la importancia del diálogo social para garantizar un trabajo decente. También presentó las tendencias mundiales en el sector farmacéutico, particularmente en materia de automatización, la transformación de las competencias, la seguridad y la salud en el trabajo y la desigualdad de género.

La OIT hizo hincapié en que las transiciones digitales y estructurales deben gestionarse con la participación de los trabajadores. Esto se ajusta perfectamente a las reivindicaciones de IndustriALL en favor de una Transición Justa y una fuerte participación sindical en todas las reestructuraciones y cambios tecnológicos.

Las presiones sobre la producción y la necesidad de una estrategia industrial de la UE

Juan José Delgado, de IndustriAll Europe, expuso la situación a la que se enfrentan los trabajadores del sector farmacéutico en todo el continente. Destacó la pérdida de puestos de trabajo en las últimas dos décadas, las presiones de la política comercial estadounidense y la necesidad de una estrategia industrial europea sólida que proteja las competencias y el empleo de calidad.

También expresó su preocupación por los intentos de debilitar la Europa social, entre ellos los ataques a la directiva de la UE sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad empresarial y otras normas laborales. Delgado insistió en la necesidad de una respuesta coordinada para defender los derechos de los trabajadores y dar forma a las próximas iniciativas de la UE en materia de medicamentos esenciales y biotecnología.

La dirección de Sanofi se dirige a la reunión mundial

Por su parte, la dirección de Sanofi presentó dos iniciativas importantes: el programa Speak Up y la Oficina de Defensoría interna. Ambos tienen como objetivo mejorar la seguridad psicológica, la equidad y la resolución temprana de conflictos. La red sindical acogió con satisfacción estas iniciativas, pero hizo hincapié en que deben complementar, y no sustituir, a los sindicatos y los comités de empresa ya establecidos. Los participantes también plantearon la cuestión del desequilibrio de poder y el temor a las represalias. La dirección, por su parte, aclaró que el programa está diseñado para aplicar las normas de manera equitativa en todos los niveles, incluidos los directivos.

La empresa también presentó su programa global Cáncer y Trabajo. Los delegados reconocieron la importancia de apoyar a los trabajadores que padecen esta enfermedad con seguridad en el empleo, flexibilidad y respaldo de sus compañeros.

La dirección de Sanofi dio a conocer la nueva Declaración de Posición sobre Relaciones Laborales y Diálogo Social de la empresa, que reafirma la libertad sindical y el derecho de sindicalización. Los sindicatos celebraron la declaración como un paso importante, pero hicieron hincapié en que debe ir acompañada de las estructuras necesarias para que el diálogo sea eficaz en la práctica.

Informes mundiales: las voces de los trabajadores de todo el mundo

Los delegados de Japón, Turquía, Brasil, Italia, Filipinas, Grecia y otros países presentaron informes nacionales actualizados sobre la negociación colectiva, la reestructuración, las condiciones de trabajo y los principales cambios organizativos. Las intervenciones destacaron los éxitos en las negociaciones, las inquietudes sobre la seguridad en el empleo y la necesidad de canales más sólidos para plantear cuestiones que trascienden las fronteras nacionales.

Estos intercambios ilustraron claramente que muchos retos son de carácter mundial, mientras que los mecanismos existentes son regionales o locales, lo que reforzó la conclusión central de la reunión.

Una conclusión compartida: es necesario alcanzar un compromiso, preferiblemente un Acuerdo Marco Global

Después de un intenso debate, se llegó a una conclusión unánime: Sanofi y sus sindicatos necesitan una estructura mundial formal para el diálogo social, preferiblemente enmarcada en un Acuerdo Marco Global.

La red sindical mundial está consolidada y lleva casi diez años dando resultados. Lo que falta es un marco que garantice un diálogo mundial sostenido, la plena participación de los sindicatos y una forma estructurada de abordar las cuestiones en una empresa cada vez más globalizada.

Fortalecer la voz de los trabajadores de Sanofi en todo el mundo

El encuentro concluyó con un fuerte sentido de solidaridad y determinación a nivel mundial. Los trabajadores de todos los continentes están dispuestos a participar de forma constructiva y a establecer una relación global más sólida con Sanofi.

“Hemos demostrado que la cooperación global funciona. El siguiente paso es consolidarla formalmente para que todos los trabajadores de Sanofi, en cualquier parte del mundo, puedan hacer oír su voz”,

expresó Aline Eysseric.

“El diálogo estructurado con su fuerza de trabajo sindicalizada es un activo importante para una multinacional como Sanofi. Permite garantizar la previsibilidad, la transparencia y la responsabilidad compartida. Es lo que necesita una empresa mundial”,

declaró Kemal Özkan.

La red sindical mundial se marcha de París más unida que nunca. Las bases están sentadas y el impulso es evidente. La siguiente fase requerirá el compromiso de ambas partes para construir un marco mundial formal que refleje la realidad actual de Sanofi y garantice un canal adecuado para el diálogo.