Entrevista: Atle Høie, secretario general de IndustriALL Global Union

Entrevista

De la edición Nº 1 de Global Worker, junio 2022

ENTREVISTA: Atle Høie

Texto: Petra Brannmark

¿Cómo empezó su carrera sindical? 

“Después de terminar mis estudios universitarios, trabajé en la confederación sindical LO de Noruega. Tras unos años como asesor sobre asuntos europeos y desarrollo sostenible, me trasladé a Fellesførbundet como secretario internacional. En ese momento, Fellesførbundet estaba afiliada a varias federaciones sindicales mundiales: FITTVC, ICEM, y FITIM. En la década de 1990 empecé a asistir a las reuniones de los comités ejecutivos de las tres federaciones”.

Ud. fue elegido secretario general adjunto en 2016 y luego secretario general en 2021. ¿Qué le motivó a Ud. para presentarse en esas elecciones? 

“Había participado muy activamente en el proceso de fusión de la FITIM, la ICEM y la FITTVC para constituir IndustriALL. Yo era miembro del comité de mociones en el Congreso de Viena en 2005 cuando se aprobó la primera resolución sobre la fusión.

“Antes del Segundo Congreso de IndustriALL en Río en 2016, quería seguir activo, pero en un nivel diferente. Creo sinceramente que IndustriALL es la modalidad que corresponde y quiero aportar a esa labor.

“Después de cinco años como secretario general adjunto, pensé que era necesario hacer cambios, y que yo podía ayudar a implementarlos. Postulé como secretario general para crear una organización más transparente e inclusiva. Queremos que todos tengan la sensación de participación y se sientan responsables del plan de acción”.

¿Cuáles son sus prioridades?  

“Mi principal prioridad es crear la infraestructura necesaria para que IndustriALL pueda cumplir. Suena técnico, pero toda la organización, incluyendo la oficina central en Ginebra, las oficinas regionales y los sindicatos afiliados, deben estar unidos, apoyando las estrategias y su implementación.

“Esto significa que tenemos que cambiar nuestra forma de actuar. Tenemos que ser más francos y tener debates más profundos en nuestro Comité Ejecutivo y con nuestros afiliados. Para tener éxito, es importante que todos nos apoyen, y para eso, las personas deben sentir los cambios como propios.

“La mayor y más importante tarea de IndustriALL es proporcionar  la infraestructura y velar por el cumplimiento de los derechos sindicales fundamentales como son el derecho de sindicación y de negociación colectiva. Estos derechos proporcionan a los trabajadores la base para todo lo demás, como procurar lugares de trabajo seguros y libres de discriminación”.

¿Cómo IndustriALL logrará esto?  

“Los empleadores y los gobiernos deben verse obligados a implementar los derechos de sindicación y negociación colectiva. Todo lo que hagamos debe tener en mente estos derechos fundamentales: debemos centrarnos en programas de capacitación, en ayudar a los sindicatos a comunicarse con sus miembros, procurando que los sindicatos sean aceptados por las empresas, y asegurando que el derecho de sindicación esté en la agenda de la CAN en la OIT, de la OCDE, de las instituciones financieras internacionales, y de la OMC, en todas partes relacionadas con el comercio y la industria.

“En la actualidad, trabajamos mucho para intentar resolver situaciones críticas, tanto en términos de casos individuales como de violaciones de legislación nacional. Todos los días recibimos mensajes señalando violación de los derechos de los trabajadores. Cuando estos casos suceden, de inmediato nos ponemos en contacto con el propietario de la fábrica, con la empresa que adquiere productos de la fábrica, y con el gobierno para procurar que se cumpla la legislación, y solicitamos apoyo internacional. Da ánimo saber que en el exterior los países están informados sobre lo que está sucediendo y que se está presionando al empleador. “

El Congreso señaló claramente que debemos avanzar hacia acuerdos vinculantes y de cumplimiento obligatorio. Junto con UNI Global Union hemos desarrollado un mecanismo de arbitraje a través del tribunal de La Haya que se incluye en el Acuerdo Internacional. También se puede aplicar a otros acuerdos, y trataremos de implementarlo en nuestros acuerdos marco globales. Debemos aprovechar los instrumentos disponibles y participar en la creación de otros nuevos, como el Acuerdo Internacional, algo que hace diez años atrás nadie hubiera creído posible.

“Tenemos que ayudar a la gente a comprender lo importante que es ser miembro de un sindicato, unir fuerzas y hacer frente a los empleadores y a los gobiernos. A través de los proyectos que realiza IndustriALL, hacemos un enorme trabajo de capacitación. En el último período entre Congresos, 75.000 de nuestros miembros participaron en 1.000 actividades sobre negociación colectiva, la mujer, salud y seguridad y los jóvenes. Los participantes regresan a sus lugares de trabajo, utilizan lo que han aprendido y tienen la posibilidad de ayudar a mejorar la situación de sus colegas. Además, a través de los proyectos hemos sindicalizado a 680.000 nuevos miembros”.

¿Covid ha cambiado los objetivos estratégicos de IndustriALL? 

“Los objetivos estratégicos son tan importantes como siempre, pero a raíz del robo de salarios en el sector de la confección, por ejemplo, se ha hecho más evidente la urgente necesidad de contar con seguridad social a nivel mundial.

“Las personas en países con un sistema de seguridad social en cierta medida pudieron sobrevivir la pandemia. Sin embargo, en los países pobres, los pobres se empobrecieron más cuando fueron arrojados a la calle de un día para otro por el cierre de los lugares de trabajo. Los trabajadores migrantes no pudieron regresar a casa porque se había clausurado el transporte público.

“El modelo actual de la cadena de suministro se basa en mano de obra barata y en evitar responsabilidades, y también en llevar la producción a países sin derechos laborales y con poca protección social. Sin protección social, las sociedades se desmoronan. La protección social es una cuestión de interés público, pero hasta que eso sea una realidad, debemos trabajar con las empresas sobre cómo impulsar la seguridad social en los países donde realizan la producción. Mientras tanto, necesitamos soluciones para amortiguar la situación, ya que será muy costoso para los países pobres establecer seguridad social.

¿Cuáles son los mayores desafíos a los que se enfrenta IndustriALL?  

“El mayor desafío para los sindicatos es atraer a los trabajadores en el futuro. Es probable que los grandes lugares de trabajo con 1000 empleados no sean los lugares de trabajo de mañana; serán más pequeños y más propensos a cambios rápidos. La gente es cada vez más individualista y aquello que atraía a la gente hace 50 años no será lo mismo mañana.

“Este es un debate importante que hay que realizar, ya que los afiliados deben adaptarse y nosotros podemos apoyarlos. El plan de acción nos pide que cambiemos el mundo. Obviamente, la secretaría no puede hacerlo sola, sin la colaboración de todos: tiene que hacerse junto con los 50 millones de personas que representamos”.

Imponen sanciones de gran alcance contra Rusia: ¿por qué no contra Myanmar?

INFORME ESPECIAL

De la edición Nº1 de Global Worker, junio 2022

País: Myanmar

Texto: Walton Pantland

Después del golpe militar del 1 de febrero de 2021, la junta militar de Myanmar ha cometido abusos contra los derechos humanos que, según señaló Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “pueden constituir crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”. Agregó que “la terrible amplitud y escala de las violaciones del derecho internacional sufridas por el pueblo de Myanmar exigen una respuesta internacional firme, unificada y resuelta”.

Más de 10.000 presos políticos, entre ellos activistas sindicales, se hallan detenidos y al menos 1.800 civiles, incluyendo 54 trabajadores y trabajadoras activistas del movimiento sindical, han sido asesinados por la junta. 16 sindicatos y federaciones sindicales han sido prohibidos. Estos incluyen la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM), organización afiliada a IndustriALL Global Union.

A pesar de estos crímenes y violaciones de los derechos humanos, muchas marcas mundiales de prendas de vestir continúan sus negocios como si no hubiera pasado nada. Las mismas marcas que abandonaron Rusia a los pocos días de la invasión a Ucrania presentan excusas para quedarse en Myanmar; la más común es que son una fuerza para el bien y pueden proteger a los trabajadores mediante "diligencia debida reforzada”.

La situación es muy difícil para los trabajadores y sindicalistas: la OIT calcula que unos 220.000 trabajadores de la confección han perdido sus puestos de trabajo, y la IWFM considera que otros 120.000 pueden haber perdido sus empleos y salarios debido a que las cifras de desempleo no incluyen cierres temporales, permiso sin pago o reducción de la producción.

Los trabajadores sindicalizados que antes del golpe estaban protegidos por convenios colectivos han sido despedidos y reemplazados por trabajadores eventuales sin derechos. La IWFM tiene información sobre numerosos casos de trabajadores despedidos sin compensación. Se ha informado también que las fuerzas de seguridad han llegado a las casas de dirigentes sindicales para detenerlos después de que los gerentes de las fábricas les proporcionaran sus datos personales. Se han conocido casos de trabajadores que han sido víctimas de balacera durante manifestaciones de protesta contra la dictadura, de trabajadores despedidos injustamente, de dirigentes sindicales víctimas de amenazas contra su vida y que han sido blanco de las fuerzas de seguridad.

Los militares hacen redadas y asaltos a domicilios de organizadores, educadores, negociadores y dirigentes de la IWFM. En la actualidad, la mayoría de los trabajadores de la confección gana menos de US$1,80 por día, en tanto cientos de miles han sido despedidos del sector público, y de los hospitales, escuelas, universidades y ferrocarriles por negarse a trabajar para el ejército.

En una carta dirigida a la OIT, la IWFM señaló que

“Bajo la dictadura militar no podemos proteger adecuadamente los derechos de los trabajadores, debido a que no se permite que los sindicatos democráticos funcionen libremente. No obstante, en 2021 tratamos de proteger a los trabajadores colaborando con las marcas a través del mecanismo de diálogo que hemos establecido.

“En este momento, la experiencia que hemos adquirido durante todo ese año de negociación está demostrando claramente que las marcas de occidente no pueden proteger los derechos de los trabajadores”.

Se ha informado sobre muchos casos que han ocurrido en las fábricas, frecuentemente de propiedad china, que proveen productos para marcas como Adidas, H&M, C&A, Tesco, Bestseller e Inditex. La IWFM ha informado a las marcas sobre estas violaciones y muchas han sido resueltas. Pero como la diligencia debida es imposible en una dictadura militar, las fábricas niegan cualquier acusación, por tanto hay casos que siguen sin resolverse. La IWFM se ha enterado de trabajadores que fueron amenazados con despido si se negaran a mentir sobre las condiciones laborales, y de militares que, a punta de pistola, obligan a los trabajadores a devolver su compensación.

Como los sindicatos no pueden funcionar libremente, y la debida diligencia es imposible, los sindicatos de Myanmar creen que el país corre el riesgo de convertirse en un enorme campamento de mano de obra esclava. En el verano de 2021, el movimiento sindical de Myanmar emitió un llamado para que se aplicaran sanciones económicas de gran alcance, señalando que la prioridad tiene que ser quitar recursos al régimen, especialmente las divisas.

En su Congreso de septiembre 2021, IndustriALL apoyó el llamado para sanciones y escribió a las empresas con operaciones en Myanmar, pidiéndoles que suspendan sus operaciones hasta que se restablezcan la democracia y los derechos laborales fundamentales. Posteriormente, muchas empresas se fueron del país, entre ellas Voltalia, POSCO, Telenor, Total, Chevron, Shell, Woodside Petroleum y Bridgestone. Total afirmó que debido a los atropellos contra los derechos humanos, que aumentan constantemente, sus operaciones en ese país ya no pueden hacer una contribución positiva a la empresa.

Myanmar Garment facory 2015

A pesar de todo, la mayoría de los productores de prendas de vestir se han quedado en Myanmar. Si bien algunas empresas se han comprometido a no recibir nuevos pedidos, el ciclo de producción significa que muchos tienen compromisos que continúan hasta 2022. La industria textil y de la confección es una fuente importante de divisas para el país, y los sindicatos temen que, con el paso del tiempo, se considerará normal trabajar con la dictadura militar.

Las marcas de prendas de vestir afirman que salir del país de manera responsable es una tarea compleja y difícil, sin embargo la experiencia de Rusia demuestra que donde existe voluntad política, es posible actuar con rapidez. Por ejemplo, ante las sanciones mundiales y la indignación generalizada del público, H&M cerró todas sus tiendas en Rusia a los pocos días de la invasión de Ucrania. Esa empresa todavía sigue adquiriendo productos de Myanmar.

Uno de los mayores obstáculos es que, a diferencia de Rusia, la comunidad internacional está dividida sobre la situación en Myanmar y la efectividad de las sanciones. Si bien el Consejo de Administración Estatal de la junta militar se ha visto cada vez más aislado de la democracia internacional – por ejemplo, la ONU le ha negado credenciales – el gobierno democrático de Myanmar en el exilio, el Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés), no se ha reconocido ampliamente a nivel internacional como gobierno legítimo del país. El movimiento sindical mundial apoya el llamado de los sindicatos de Myanmar para reconocimiento diplomático del NUG.

El Gobierno de Unidad Nacional (NUG) ha destacado la importancia de no proporcionar ingresos a la junta militar, diciendo en una declaración reciente que “el NUG quisiera recordar que todas las empresas tienen instrucciones de NO pagar ningún impuesto ni proporcionar ingresos al régimen militar de Myanmar. Si no es posible evitar el pago a los militares, entonces la única opción es suspender las operaciones comerciales hasta que la democracia se restablezca por completo en Myanmar”.

Las marcas mundiales que operan en Myanmar no pueden negar ingresos a los militares. Esos ingresos provienen de impuestos, aranceles para la importación de tela, gastos de agua, electricidad etc. para empresas de propiedad militar, y tarifas en los dos puertos de Myanmar, ambos de propiedad militar.

El obstáculo principal que enfrenta la campaña en favor de las sanciones es la UE, que actualmente otorga a Myanmar acceso gratuito a sus mercados a través del programa de preferencias comerciales ‘Todo menos armas’ (EBA, por sus siglas en inglés). El programa EBA ha sido muy beneficioso para la economía de Myanmar, ya que la UE recibe más de la mitad de las exportaciones de prendas de vestir de Myanmar.

Aunque en el pasado la UE utilizó sanciones para presionar a Myanmar para que tomara la vía democrática, los intereses comerciales se han opuesto a esta política. La posición actual de la UE se basa en la idea de que los vínculos económicos y el compromiso constructivo son la mejor manera de avanzar. Esta es la misma filosofía que llevó a Europa a depender fuertemente del petróleo y gas de Rusia. Si bien la amenaza existencial de una guerra en el continente europeo y la gran cantidad de refugiados que ingresan a la UE influyeron para que la UE actuara rápida y enérgicamente para aislar económicamente a Rusia, pareciera ser que la ubicación geográfica remota de Myanmar permite evitar medidas semejantes.

Originalmente el programa EBA se diseñó como una forma de apoyar la democracia a través del comercio, pero la UE ha llegado a depender de la producción barata en las cadenas de valor mundiales. Myanmar es un destino que atrae mucho a las marcas de prendas de vestir, que han realizado importantes inversiones en el país. El hecho de no suspender EBA contraviene legislación que se hace cada vez más frecuente, incluyendo la legislación de Alemania sobre diligencia debida y una directiva de la UE.

A los sindicatos de Myanmar les preocupa que la crisis de Ucrania y otros problemas puedan desviar la atención del mundo. Si la junta militar logra ganar suficiente tiempo, puede fortalecer y consolidar su gobierno a través de un proceso electoral falso, tratando de normalizar las relaciones diplomáticas y económicas.

A medida que disminuye la posibilidad de lograr un cambio pacífico en Myanmar, muchas personas se van uniendo al movimiento de sublevación armada. Esto plantea graves riesgos ambientales, sociales y de gobernanza empresarial (ESG) para las marcas de prendas de vestir. Al optar por operar en una zona de conflicto, tienen la responsabilidad de demostrar diligencia debida en materia de derechos humanos y evitar complicidad en violaciones de estos derechos. Las marcas corren el riesgo de dañar su reputación, litigios, quejas que se presenten ante la OCDE y rebelión de los accionistas. También se corre el riesgo de problemas en la cadena de suministro debido a la intensidad cada vez mayor del conflicto.

IndustriALL Congress 2021

Por su parte, Atle Høie, secretario general de IndustriALL, afirmó:

“La situación en Myanmar corre el riesgo de deteriorarse, creando una guerra civil. Tras más de un año de ataques armados de los militares contra civiles, ahora la gente se va uniendo a las milicias armadas para defenderse. Esto se debe al cierre de vías democráticas para lograr el cambio.

“Sanciones económicas de gran alcance son la solución no violenta para devolver la democracia a Myanmar. Mientras las marcas mundiales de prendas de vestir sigan adquiriendo productos de ese país, mayor será su complicidad, prolongando el sufrimiento de Myanmar”.

PERFIL SINDICAL: Triunfo de Paperiliitto tras una huelga histórica

PERFIL SINDICAL

De la edición Nº 1 de Global Worker, junio 2022

País: Finlandia

Sindicato: Paperiliitto

Texto: Petra Brännmark, Walton Pantland

Paperiliitto cubre a casi todos los trabajadores del sector, conservando una tasa considerable de sindicalización. Debido a estos factores, cuenta con fuerte representación en las fábricas de papel del país y una buena situación para negociar, presionando por las condiciones laborales de sus miembros.

La mayor parte del trabajo del sindicato suele realizarse en buenas condiciones y diálogo sin problemas con los empleadores. Sin embargo, enfrentó una prolongada huelga que duró 112 días y finalizó en abril de este año, constituyendo una situación poco común para el sindicato.

The strike was unprecedented in size in the sector in Finland and was caused by the anti-union beliefs of Finnish forest industry company UPM’s executive management, determined to break union power held by its blue-collar employees, members of Paperiliitto.

La gran dimensión de esta huelga no tenía precedentes en el sector en Finlandia. Fue consecuencia de las convicciones antisindicales de la dirección ejecutiva de UPM, empresa del sector forestal de Finlandia, decidida a acabar con el poder sindical que tenían sus empleados manuales, miembros de Paperiliitto.

Los antecedentes del conflicto comenzaron a principios de 2021, cuando la empresa finlandesa del sector forestal UPM informó que no iba a seguir realizando negociación colectiva sobre salarios, bonificaciones, pago de licencia por enfermedad, o licencias de maternidad o paternidad. Esta política de UPM violaba los derechos laborales fundamentales de los trabajadores. 

Como el convenio existente vencía a fines de 2021, UPM abandonó la negociación colectiva de todo el sector que había estado vigente durante décadas, negándose a firmar un convenio colectivo único con el sindicato. Paperiliitto declaró una huelga de tres semanas a partir de enero de 2022. Sin embargo, la huelga se prolongó con la participación de 2.200 trabajadores de todas las unidades comerciales de UPM, y los trabajadores portuarios y ferroviarios solidarizaron con los trabajadores del papel, negándose a manipular productos de esa empresa.

Se mostró solidaridad internacional hacia los trabajadores del papel en huelga en Finlandia. Los sindicatos presentes en las plantas de la empresa, así como el sindicato uruguayo de trabajadores del papel FOPCU, también afiliado a IndustriALL, escribieron al director ejecutivo de UPM expresándole su preocupación por el abandono de la empresa de las buenas prácticas en materia de relaciones laborales.

Antes de la junta general anual del 29 de marzo IndustriALL y la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera escribieron una carta a los 20 mayores accionistas e inversores de UPM, para advertir que la posición antisindical de la empresa constituía un riesgo para la inversión.

En abril, el conflicto se resolvió cuando ambas partes aceptaron una propuesta final del Mediador Nacional. De conformidad con esa propuesta, se firmaron cinco convenios colectivos diferentes, uno para cada segmento industrial de la empresa, con una duración de cuatro años y renegociación salarial después de dos años.

Los miembros de Paperiliitto en UPM regresaron al trabajo el 23 de abril después de 112 días de huelga que paralizaron la empresa en todas sus plantas en Finlandia. El ataque por parte de la administración de la empresa no logró destruir al sindicato ni al sistema de negociación colectiva así como tampoco logró determinar las condiciones y el pago de manera unilateral sin la representación de los trabajadores por parte de Paperiliitto. 

El presidente sindical de Paperiliitto, Petri Vanhala, señala:

“Bajo estas circunstancias, estoy satisfecho con el resultado del proceso de negociación. Nuestro sindicato se mantuvo firme ante las exigencias patronales; la huelga duró 112 días, pero insistimos en nuestro planteamiento. A Paperiliitto le ayudaron mucho los esfuerzos solidarios de los sindicatos internacionales y finlandeses.”

Sindicato alcanza un acuerdo salarial con ArcelorMittal Sudáfrica

El aumento, firmado el 25 de mayo, significa que las asignaciones por alojamiento, retención, horas extra obligatorias, jubilación, turnos y disponibilidad, entre otras, también se incrementarán en el mismo porcentaje. Según el NUMSA, los aumentos se aplicarán retroactivamente en junio y los trabajadores también recibirán un pago graciable en efectivo de 5000 rand (US$ 320) cada uno.

La huelga comenzó el 11 de mayo con reclamos de un aumento salarial del siete por ciento. Durante esta acción colectiva, el NUMSA, afiliado a IndustriALL Global Union, señaló que la empresa fabricante de acero había declarado enormes ganancias en 2021.

ArcelorMittal, que cuenta con plantas en Vanderbijlpark, Vereeniging, Saldanha y New Castle, quiso poner fin a la huelga por vía legal, pero no tuvo éxito. El sindicato argumentó ante el Tribunal Laboral que los trabajadores tienen un derecho constitucional a la huelga, protegido por la legislación en materia laboral. El tribunal, por su parte, aceptó los argumentos del NUMSA de que la huelga no podía detenerse porque ArcelorMittal tuviera una solicitud pendiente destinada a declarar a los trabajadores de algunas secciones de su producción de acero como parte de los servicios esenciales, por lo cual se anularía su derecho de huelga. La acción colectiva siguió en pie después del fallo judicial, mientras continuaban las negociaciones.
 
Irvin Jim, el secretario general del NUMSA, declaró:

“Firmamos un acuerdo de un año que entró en vigor en abril y vence el 31 de marzo de 2023. El empleador comenzó ofreciendo un cero por ciento, y nos hemos movilizado mucho para lograr este resultado. Este acuerdo es una victoria para todos los miembros del NUMSA, que hicieron el máximo sacrificio para luchar por mejores salarios y condiciones. No lo hicieron solo por sí mismos, sino también por las futuras generaciones de trabajadores. Obtener un aumento por encima de la inflación durante la pandemia de COVID-19 es un logro importante y no hubiera sido posible sin su esfuerzo. También queremos agradecer a los funcionarios del NUMSA por trabajar extremadamente duro para lograr este acuerdo en nombre de los empleados”.

“Felicitamos al NUMSA por este acuerdo salarial que llega en un momento en que el costo de vida está aumentando en Sudáfrica. Es encomiable que el sindicato permanezca resuelto y militante al luchar por salarios dignos y mejores estándares de trabajo”,

expresó Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.

Trabajadores de Glencore hacen huelga en Canadá

El reclamo de que Glencore los respete genuinamente a sus empleados es muy importante para los trabajadores sindicalizados, que suelen realizar turnos de once horas, durante 21 días consecutivos, en la remota mina de extracción de níquel de Nunavik, a donde solo pueden llegar en avión.

Otro punto clave en el conflicto con la empresa es el uso creciente de trabajadores subcontratados en la mina Raglan, quienes se ven obligados a trabajar en condiciones inferiores. El 27 de mayo, los 630 trabajadores sindicalizados se declararon en huelga.

“Ha llegado al punto en que suele haber muchos más trabajadores subcontratados en la mina que empleados sindicalizados. No tiene sentido. Esto significa menos beneficios económicos para las regiones de Quebec, mientras que la multinacional obtiene enormes ganancias mediante la explotación de nuestros recursos naturales”,

declaró Eric Savard, presidente de la sección sindical 9449 de Steelworkers, que representa a los huelguistas.

Además del uso vergonzoso de trabajadores subcontratados, otros asuntos que generan obstáculos en las negociaciones incluyen las vacaciones, las condiciones de trabajo y los salarios. Sin embargo, el reclamo principal de los trabajadores es que Glencore los respete.

“Glencore ha estado sobrepasando los límites continuamente. Incluso se resiste a proporcionar una hora de almuerzo adecuada a sus empleados, que trabajan once horas al día, 21 días seguidos. Las condiciones de vida en el campamento minero se han deteriorado a lo largo de los años. De forma sistemática, la empresa pone objeciones ridículas cuando se trata de mejorar las condiciones de vida y de trabajo de sus empleados, que pasan mucho tiempo lejos de sus familias. Es hora de que esta empresa muestre un mayor respeto por los trabajadores que le generan decenas de millones de dólares anuales en ganancias”,

añadió Savard.

Las partes se reunieron el viernes en presencia de un mediador, pero no pudieron superar el estancamiento en las negociaciones. Por lo tanto, los miembros del sindicato decidieron ejercer su mandato de huelga, que se había aprobado la semana pasada con una abrumadora mayoría del 97,5 por ciento de los votos.

“IndustriALL apoya plenamente las demandas de la sección sindical 9449 de Steelworkers, que resuena con el llamamiento más amplio a respetar a los trabajadores y sus derechos fundamentales por parte de los mineros de Glencore en todo el mundo, inclusive en Colombia, la República Democrática del Congo y Sudáfrica.

Esta es una clásica carrera hacia el abismo, donde Glencore compite para suministrar los minerales crudos críticos para la transición energética baja en carbono y cumplir con sus múltiples contratos de abastecimiento a largo plazo con una gran cantidad de clientes, incluido el sector automotor”.

Reunión general anual de Glencore, 2022

Esta huelga se desató luego de las falsas promesas de Glencore de entablar un diálogo significativo con IndustriALL y sus afiliados colombianos, que junto con ONG suizas, holandesas y británicas protestaron en la reunión general anual de la empresa contra su vergonzosa conducta y trato hacia los trabajadores, incluida su negativa a entablar un diálogo sobre la Transición Justa.

IndustriALL emprenderá una campaña empresarial mundial contra Glencore para buscar reparación y exigir un diálogo mundial significativo.

Foto de portada: Reunión general anual de Glencore, Suiza, 2017

Sindicalistas de la industria energética latinoamericana buscan el desarrollo del sector

El investigador del Instituto de estudios estratégicos de petróleo, gas natural y biocombustibles (INEEP), y anterior presidente de Petrobras Brasil, José́ Sergio Gabrielli de Acevedo, disertó sobre las tendencias del sector energético la región. Explicó que, a partir del fenómeno de la pandemia, hubo un impacto global sobre la demanda, las actividades económicas y se redujo la utilización del petróleo y de la electricidad. Además, hubo un conjunto de programas gubernamentales que enfatizaron en la transición energética.

También mencionó que la invasión de Rusia a Ucrania alteró la situación del mercado de combustibles en Europa y en todo el mundo. Explicó que, desde el punto de vista energético, América Latina tiene todas las situaciones: algunos países pueden aprovechar las demandas por la crisis internacional, y hay otros que van a sufrir las consecuencias. Por tal motivo, mencionó que no es posible pensar en una única política energética para la región: hay que analizar cada país para comprender sus realidades.

Posteriormente, el secretario general del Sindicato mexicano de electricistas (SME), Martin Esparza Flores, hizo una presentación sobre qué se buscaba con la reforma energética que se desechó en México. Dijo que el objetivo era frenar la privatización para recuperar la soberanía energética y mejorar los empleos. Aseguró que los trabajadores continúan impulsando el derecho humano al acceso universal a la energía eléctrica y a una tarifa eléctrica justa. Destacó que igualmente lograron nacionalizar la explotación del litio como un mineral estratégico.

En tanto, la Directora de IndustriALL para el sector energético y transición justa, Diana Junquera Curiel, habló de las estrategias sindicales de IndustriALL para el sector de la energía. Explicó que los sindicatos deben tratar de influenciar a los aliados, conocer las prioridades y necesidades de cara al cambio climático, y llevar peticiones a la próxima conferencia mundial del clima COP27 en noviembre.

A su vez, mencionó que la organización está trabajando con la CSI para una iniciativa conjunta de cara a la transición energética justa. El objetivo es centrarse en las nuevas tecnologías y conocer qué requieren, y que puestos de trabajo se van a crear. Dijo que IndustriALL también trabaja con la FES en un proyecto para hacer de la transición justa una realidad. Apoyan a los afiliados desde el principio hasta el final cuando se enfrenten a un proceso de transición, y que están por publicar una guía.

A partir de la de la responsable regional por el sector, Laura Carter, los participantes elaboraron un plan de acción para implementar en el próximo período. En el caso de Brasil, destacaron la importancia de capacitar a los dirigentes sindicales sobre energías limpias y renovables, así como organizar y sindicalizar a los trabajadores y de establecer un frente sindical y parlamentario de la energía que permita democratizar los debates de la energía.  

En el caso de los países del Caribe, mencionaron la necesidad sindicalizar a más trabajadores del petróleo. Además, dijeron que es fundamental capacitarlos sobre la transición a fuentes de energía más limpias.  En tanto, los participantes de México explicaron que están de acuerdo con una transición energética pero exigen que sea justa tanto para los trabajadores como las comunidades y los pueblos originarios.

Del mismo modo, los participantes de Chile estuvieron de acuerdo en la necesidad de efectuar instancias de capacitación sobre energías renovables para que no se “demonicen”. Aseguraron que los sindicatos deben contactar a las instituciones políticas locales para trabajar juntos en una transición justa.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, dijo:

“Necesitamos trabajar el tema de la transición justa y construir una agenda sindical para debatir con los trabajadores, empresas, gobiernos y comunidades. Tenemos que articular a más trabajadores de todas las industrias para construir una política industrial y qué energía necesitamos para que sea sostenible y aporte al desarrollo de nuestra industria.

El sector de energía crece cuando tiene políticas de estado y desarrollamos industria. Nosotros, como productores de energía, tenemos que ver cómo se redistribuyen las ganancias en renta para las comunidades que son afectadas, a los trabajadores que van a ser substituidos por las nuevas formas de producción y a los nuevos que llegan al sector.”

IndustriALL realiza una visita de solidaridad a Ucrania

Los afiliados de IndustriALL en Ucrania dieron la bienvenida a la primera visita de solidaridad del movimiento sindical internacional. Estos sindicatos tienen un largo historial de solidaridad internacional y de participación en el trabajo de la Internacional en las industrias de minería, energía y manufactura.

La delegación sindical se reunió con las autoridades municipales en Buchan, quienes discutieron los planes y esfuerzos para reconstruir la ciudad. En Irpen, representantes de las autoridades locales explicaron cómo defendieron su ciudad cuando fue atacada por las fuerzas rusas. Se ha tomado la decisión de dejar algunos daños de guerra sin reparar a modo de monumento.

La visita de solidaridad continuó en Kiev, donde se celebraron reuniones con afiliados de IndustriALL y dirigentes de la Federación de Sindicatos de Ucrania (FPU) y la Federación de Sindicatos Independientes (KVPU). Todos proporcionaron relatos detallados de la situación actual, en la que sus miembros se enfrentan a desafíos extremadamente complejos para mantener las actividades sindicales durante la guerra.

 

“Desde los primeros días de la agresión rusa, los sindicatos miembros de la FPU han apoyado a los ucranianos. Estamos agradecidos por el apoyo y la solidaridad del movimiento sindical internacional”,

expresó el presidente de la FPU, Grigori Osovoi.
 
Las reuniones dejaron claro que la guerra está creando una necesidad urgente de apoyo económico de las instituciones financieras y la Unión Europea.

“Los sindicatos ucranianos se han movilizado para ayudar a la gente y defender nuestro país. No obstante, necesitamos apoyo en nuestro trabajo para ayudar a las víctimas de la guerra y preservar los empleos, así como para reconstruir la infraestructura, la economía y una legislación laboral y social justa. Gracias a IndustriALL y a sus afiliados por la solidaridad extendida”.

declaró Mykhailo Volynets, presidente de la KVPU y miembro del Parlamento nacional.
 
IndustriALL exige que las empresas multinacionales que operan en Ucrania asuman su responsabilidad social y no abandonen a sus empleados ucranianos. En su lugar, deben proporcionar apoyo, seguir pagando los salarios y proporcionar otros tipos de asistencia material. IndustriALL está trabajando con sus afiliados para garantizar pagos de solidaridad financiera a Ucrania.
 
Kemal Özkan afirmó:

“El mundo admira a los ucranianos por su valiente defensa de sus valores y soberanía. Ucrania puede y debe reconstruirse y recuperarse. IndustriALL siempre estará al lado de sus afiliados.
 
Continuaremos apoyando a nuestros afiliados contra el debilitamiento de los derechos de los trabajadores mientras el Parlamento ucraniano vuelve a poner en agenda la desregulación y la flexibilización de la legislación laboral, en un momento en que se necesita unidad”.

Valery Matov, presidente de Atomprofspilka y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, declaró:

“IndustriALL es la primera federación sindical internacional que visita Ucrania en tiempos de guerra, y sus afiliados en el país aprecian mucho no solo el apoyo económico, sino, sobre todo, su apoyo moral y solidaridad”.

Continúa la huelga en ArcelorMittal Sudáfrica luego de un fallo del Tribunal Laboral

Anteriormente, ArcelorMittal Sudáfrica había interpuesto un interdicto temporal de urgencia para prohibir que los operarios de las baterías de coque, los altos hornos y algunos sectores de la producción de acero se unieran a la huelga, argumentando que formaban parte de los servicios esenciales.

El caso de estos trabajadores está siendo analizado por el Comité de Servicios Esenciales para determinar si estos constituyen servicios esenciales o no. Aunque el derecho de huelga está consagrado en la Constitución, la Ley de Relaciones Laborales permite detener algunas huelgas si se considera que estas afectan los servicios esenciales.

 

Kabelo Ramokhathali, el secretario regional del NUMSA para Sedibeng, expresó:

“Alegamos ante el tribunal que existe una investigación en curso sobre este asunto, y que está perfectamente establecido que la justicia no debe prohibir una huelga que está siendo investigada por el Comité de Servicios Esenciales. ArcelorMittal SA simplemente aprovechó una oportunidad que se le presentó con el mero objetivo de socavar el derecho de huelga. Para nosotros, se trata de un intento de dividir a los trabajadores. El derecho de huelga es un derecho constitucional sagrado que no debe ser manipulado”.

El 24 de marzo, los trabajadores marcharon a la planta de ArcelorMittal SA en Vanderbijlpark y presentaron una carta de demandas a la dirección. En dicho documento, el NUMSA argumentó que la empresa obtuvo ganancias por 6860 millones de rand (US$ 436 millones) a nivel nacional, así como buenos resultados a nivel mundial. Esto significa que tiene la capacidad de costear un aumento salarial general del 7 por ciento y pagos en efectivo de 5000 rand (US$ 318) para cada trabajador. Según el sindicato, los trabajadores solo recibieron un aumento del 5 por ciento en 2020 y un insignificante 2 por ciento en 2021.
 
En su carta de demandas, con respecto a las ganancias de la empresa, el NUMSA, que está afiliado a IndustriALL Global Union, expresó:

“Estos resultados increíbles solo han sido posibles gracias a que los trabajadores de ArcelorMittal SA redoblaron sus esfuerzos para garantizar que la empresa obtuviera abundantes ganancias. Los trabajadores aumentaron la producción, y es su sudor y sangre lo que permitió a esta empresa no solo sobreviviera a la pandemia de Covid-19, ¡sino también que prosperara!”

“Nos solidarizamos con el NUMSA en sus demandas de aumentos salariales en ArcelorMittal SA. Los trabajadores también deben beneficiarse cuando las corporaciones multinacionales obtienen ganancias. Los aumentos salariales por los que están luchando los trabajadores ayudarán a protegerlos de la inflación elevada y del aumento del costo de vida, reflejado recientemente en las subidas de precios del transporte y los alimentos”,

declaró Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana.

México: los sindicatos democráticos pueden convertirse en realidad

El 10 de mayo, después de 50 días de negociaciones, el SINTTIA, afiliado a IndustriALL, firmó un convenio colectivo con GM.
 
Este nuevo acuerdo cubre a todos los trabajadores de la planta de GM en Silao, a quienes proporciona mejores condiciones de trabajo y un aumento sustancial de los salarios y las prestaciones económicas.
 
Entre los principales logros se encuentran los siguientes:

María Alejandra Morales Reynoso, la secretaria general del SINTTIA, expresó:

“Estando unidos logramos cambios en nuestras condiciones de trabajo y ahora debemos fortalecernos más apoyando el convenio. Necesitamos libertad y democracia sindical para mejorar nuestra calidad de vida”.

La nueva legislación laboral de México estipula que los trabajadores decidan libremente, a través de una votación secreta y directa, a qué sindicato afiliarse y qué dirigentes quieren que los representen. Antes de la reforma legislativa, en la práctica, no se permitía a los trabajadores elegir libremente, ya que la votación se hacía a mano alzada y frente a sindicatos de empleadores, que protegerían los intereses de la empresa por encima de los del personal.
 
Además, establece que los contratos colectivos deben definirse en consulta con los trabajadores, tanto en el contrato inicial como en la negociación colectiva que se celebra cada dos años. Esto también debe llevarse a cabo mediante una votación libre, personal y secreta, lo que ayuda a eliminar los denominados “contratos de protección del empleador”.
 
En abril de 2021, los trabajadores de la planta de GM en Silao documentaron irregularidades en la votación para legitimar el contrato de protección colectiva firmado por el sindicato afiliado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y apelaron a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Los mecanismos de reclamo funcionaron y, por lo tanto, en agosto de 2021, los trabajadores celebraron una nueva votación donde rechazaron el antiguo convenio colectivo firmado por un sindicato afiliado a la CTM. El rechazo del acuerdo significó que se tuvieron que celebrar elecciones para elegir un nuevo sindicato.
 
En febrero de este año, el SINTTIA logró una rotunda victoria en una votación secreta y, desde entonces, ha ganado la representación sindical en la planta de GM.
 
En su momento, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, expresó que se trataba de una victoria increíblemente importante y una prueba de que la reforma laboral implementada por el gobierno mexicano en 2019 puede tener un efecto positivo para los trabajadores, ya que les brinda una oportunidad real de emitir su voto en elecciones libres y justas.

En cuanto a la victoria sindical de este mes, Atle Høie declaró:

“Esperamos que otros aprendan de la exitosa lucha del SINTTIA. IndustriALL y sus afiliados en la región están dispuestos a apoyar iniciativas similares. Todavía hay más de 80.000 convenios colectivos existentes que necesitan ser legitimados hasta mayo de 2023”.

Trabajadores de Renault Brasil logran acuerdo tras 16 días de huelga

El SMC (el cual forma parte de la CNTM/FS, a su vez afiliada a IndustriALL Global Union) aprobó una propuesta de conciliación de Renault sobre un acuerdo de flexibilidad y competitividad firmado en 2020. De este modo, finalizó la huelga que inició el 6 de mayo.

Algunos de los puntos acordados incluyen:

La organización sindical efectuó la huelga para presionar a la empresa a rediscutir el Convenio colectivo de trabajo que firmaron en 2020 tomando en cuenta cambios fundamentales en algunas condiciones.  

El sindicato explicaba que, si bien la empresa logró su objetivo de aumentar su competitividad, redujo los derechos de los empleados, los salarios y el PLR de los trabajadores. Además, el SMC aseguraba que, como la empresa había cambiado su estrategia, tenía que modificar las alternativas de PLR que fueron establecidas.

Durante los días de huelga y la negociación con la empresa, el sindicato también conversó sobre la problemática con autoridades de la CNTM/FS, de IndustriALL Brasil, de las oficinas de IndustriALL en la región y en la sede central en Suiza, y del Comité ejecutivo regional. IndustriALL posee un Acuerdo marco global (AMG) con Renault que posibilitó que existiera el diálogo social con la empresa a nivel global.

El secretario regional de IndustriALL, Marino Vani comentó:

“Destacamos la propuesta de conciliación a la que llegaron Renault y el sindicato, lo cual demuestra que existe un diálogo de buena fe y que el AMG se respeta. Desde IndustriALL respaldamos todo el proceso, escuchamos al sindicato local y a la CNTM. Consideramos que es una victoria de los trabajadores.”

Vani también destacó que IndustriALL estuvo atenta a la forma de actuar del estado de Brasil y de la policía durante la huelga. Aseguró que fue asertivo de parte del sindicato indicar que los trabajadores se quedaran en sus casas durante la medida de acción, y que únicamente se presentaran frente a la empresa para asistir a las asambleas informativas, evitando así posibles conflictos con la policía.

Finalmente, el secretario general de IndustriALL, Atle Høie dijo:

“Felicito el trabajo del sindicato local y de la CNTM. Además, celebro la articulación que hubo entre todos, ya que es importante que exista una aproximación entre la empresa a nivel local y a nivel internacional. La propuesta de conciliación fue aprobada por el 80% de los trabajadores, y conforma una excelente victoria y conquista de los trabajadores”