La OIT concluye que HICOM Malasia violó la libertad sindical
En febrero de 2016, HICOM despidió a 32 miembros del NUTEAIW por asistir a una reunión sindical informativa fuera del horario laboral y de las instalaciones de la empresa. Después de las reuniones de mediación en el Departamento de Relaciones Laborales, se reintegró a 27 miembros del sindicato. Sin embargo, la empresa se negó a reincorporar a los cinco dirigentes restantes de la sección sindical.
Después de agotar todas las vías judiciales nacionales, IndustriALL Global Union y el Sindicato Nacional de Trabajadores de Equipos de Transporte e Industrias Afines (NUTEAIW) presentaron una queja ante la OIT en mayo de 2021, alegando que el Gobierno de Malasia no había logrado remediar las prácticas antisindicales de HICOM.
Según el informe final n.º 399 del CLS de la OIT, los actos del empleador suponen una intimidación. El organismo internacional recordó al Gobierno que los trabajadores tienen derecho a celebrar reuniones pacíficas y que el empleador no debe interferir en las actividades sindicales. La OIT recomendó al Gobierno que facilite el diálogo entre ambas partes para explorar soluciones, incluida la reincorporación de los dirigentes sindicales.
El NUTEAIW acogió con satisfacción la decisión de la OIT.
“Estamos dispuestos a asistir a una reunión con el Gobierno y HICOM para facilitar la reincorporación de los cinco sindicalistas. Las marcas de automóviles, que se han comprometido a respetar las normas laborales internacionales, deberían intervenir en este conflicto. La decisión de la OIT ha dejado en claro que los sindicalistas estaban ejerciendo sus derechos después del horario laboral. HICOM no tiene derecho a controlar el tiempo y las actividades personales de los trabajadores”,
expresó N. Gopal Kishnam, secretario general del NUTEAIW.
“IndustriALL pide a HICOM que acepte la decisión de la OIT y reincorpore a los cinco dirigentes sindicales. Una mayor escalada del conflicto podría desacreditar a HICOM y a las marcas a nivel internacional”,
declaró el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan.
Sindicalistas latinoamericanos se capacitan sobre violencia y acoso de género
La violencia contra las mujeres en el mundo de trabajo sigue siendo una realidad cotidiana para muchas trabajadoras en los sectores de la industria. Adopta diversas formas, desde el acoso verbal hasta el abuso físico y sexual. Los sindicatos no siempre pueden hacer frente a estas violaciones de los derechos humanos de las trabajadoras y de sus miembros.
Por ese motivo, IndustriALL y la fundación Friedrich Ebert Stiftung (FES) organizaron desde octubre del 2021 hasta agosto del 2022 cinco cursos de formación en la cuales participaron un total de 90 sindicalistas, incluyendo 24 hombres.
Cada uno de los cursos contó con 3 módulos en los cuales las y los participantes conocieron los elementos fundamentales de un enfoque transformador.
Entre otros, conocieron cómo:
abordar las causas profundas de las desigualdades de género y la discriminación;
utilizar el diálogo social, incluyendo la negociación colectiva, como herramienta para abordar el problema;
adoptar un enfoque de género en la evaluación y prevención de riesgos;
negociar e implementar políticas y procedimientos efectivos en el lugar de trabajo, incluyendo mecanismos de denuncia efectivos en los que confíen las y los trabajadores e implementados en un entorno en el que las y los trabajadores se sientan seguros para denunciar violaciones;
adoptar enfoques centrados en las o los denunciantes, proporcionando remedios y protegiéndolas contra represalias;
responsabilizar a los perpetradores por sus acciones;
animar a todos los miembros a que desempeñen un papel activo en la lucha contra la violencia y el acoso cuando se produzcan;
llevar a cabo campañas de sensibilización y formación. A través de una formación participativa, los participantes reforzaron sus capacidades para abordar la violencia y el acoso de manera práctica.
Además, IndustriALL y la FES organizarán una reunión regional virtual con los dirigentes sindicales de toda América Latina sobre la eliminación de la violencia de género en el lugar de trabajo y en el movimiento sindical, el próximo 13 de setiembre. La idea es que puedan debatir el papel que pueden jugar en esta lucha.
Por otra parte, se va a efectuar una investigación sobre las buenas prácticas de sindicatos en la región para poner fin a la violencia de género. Posteriormente, se realizará una formación de seguimiento a fin de año.
Finalmente, la secretaria regional adjunta de IndustriALL y responsable de género a nivel regional, Laura Carter, dijo:
“Felicitamos a las y los participantes por su empeño y compromiso. En los próximos meses estaremos pendientes de los cambios que logren conseguir a raíz de su participación en esta formación.”
Participantes de conferencia discuten cómo utilizar ideas del feminismo para consolidar el poder sindical en África
Algunos de los temas analizados fueron cómo desarrollar una agenda sindical feminista, forjar alianzas y redes con otras organizaciones feministas y de la sociedad civil, poner fin a las jerarquías tóxicas que bloquean la participación de las mujeres y dejar atrás el patriarcado y las estructuras de opresión de género, incluidas las relaciones de poder desiguales.
Rose Omamo, vicepresidenta de IndustriALL, expresó:
“El trabajo sindical no está desligado de la lucha feminista por la igualdad. Los sindicatos deben forjar alianzas con organizaciones que defienden los derechos de las mujeres con el objetivo de desafiar los sistemas de opresión. La desigualdad de género se encuentra en la raíz de muchos problemas, tales como la falta de atención médica y educación adecuadas, la carencia de empleos dignos y los obstáculos para promover la igualdad de género y la inclusión social”.
En la conferencia se debatió la forma en la que el feminismo puede utilizarse para promover la justicia social y el desarrollo sostenible. Estas cuestiones se identificaron como una clave para desarrollar, como parte de una agenda de transformación sindical, una red de defensores en cuestiones de género en los lugares de trabajo y en las comunidades. Durante este encuentro también se hizo hincapié en la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo para eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Los participantes relataron y analizaron experiencias de acoso sexual en el lugar de trabajo, críticas y burlas hacia el aspecto físico de las personas y prácticas culturales nocivas, así como dialogaron acerca de las diferentes maneras en que los sindicatos pueden hacer frente a estos problemas.
Margaret Ndagile, del Sindicato de Trabajadores Industriales y Comerciales de Tanzania (TUICO), afiliado a IndustriALL, señaló:
“En el sindicato solemos hablar de género, pero el feminismo promueve una actitud más activa. Sin embargo, necesitamos más conciencia y educación a nivel de fábrica sobre cómo podemos usar el pensamiento feminista en acciones que incluyan a ambos géneros”.
Neema Lugangira, parlamentaria tanzana, indicó que las discusiones de la conferencia fueron pertinentes para su trabajo en la defensa de los derechos de propiedad de las mujeres, la manutención de los niños y la garantía de un trabajo digno en los sectores del petróleo, el gas y la minería.
Bärbel Kofler, sindicalista y viceministra alemana de cooperación económica y desarrollo, destacó la política de desarrollo feminista de su país, que se centra en los derechos, los recursos y la representación, así como la importancia del activismo de las mujeres jóvenes en la lucha por los derechos de los trabajadores. Estuvo acompañada por Tina Rudolph y Dagmar Schmidt, ambas también parlamentarias alemanas, y por Emilio Rossetti, jefe de la delegación de la sección política de la UE en Tanzania.
Adoptar un enfoque feminista es una de las maneras en las que los sindicatos pueden hacer frente a la violencia y la impunidad de la supremacía del patriarcado, que conducen al acoso y la violencia de género, argumentó Patricia McFadden, una experta en feminismo de Esuatini.
“Debemos rechazar, tanto en los hogares como en el lugar de trabajo, los sistemas de opresión de género que están arraigados en el sistema patriarcal”,
señaló Bashiratu Kamal, especialista en género y trabajo de Ghana.
“La conferencia ha sido un espacio valioso para abordar las diversas formas en que el patriarcado actúa en los sindicatos para mantener las estructuras de poder existentes. El feminismo es una herramienta poderosa para impulsar el cambio transformador que necesita el movimiento obrero”,
declaró Kathrin Meissner, directora del Centro de Competencia Sindical de la FES (FES-TUCC) para África Subsahariana.
La conferencia contó con la participación de unas 30 personas provenientes de sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union en África Subsahariana, organizaciones de la sociedad civil y los parlamentos de Alemania y Tanzania. La conferencia feminista regional reunió a participantes de Botsuana, Ghana, Kenia, Lesoto, Mozambique, Namibia, Nigeria, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabue.
Este encuentro se llevó a cabo con el apoyo del FES-TUCC y la oficina regional de IndustriALL en África Subsahariana.
Sindicatos y empleadores piden a las marcas mundiales que apoyen a la industria de la confección de Sri Lanka
A pesar de la reciente elección de un nuevo presidente y el nombramiento de un nuevo primer ministro y gabinete interino, Sri Lanka sigue atravesando una crisis económica. El agotamiento de las reservas de divisas provocó un aumento vertiginoso de la inflación, que ascendió a casi un 60 por ciento solamente en julio. El elevado costo de vida ha empeorado la situación de los trabajadores.
En una carta conjunta, el Sindicato de Empleados de Zonas Francas y Servicios Generales (FTZGSEU), el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Migrantes de Sri Lanka (NUMMS), el Sri Lanka Nidahas Sewaka Sangamaya (SLNSS) y el Sindicato de Trabajadores Industriales de Ceilán (Federación Unida del Trabajo), afiliados a IndustriALL, así como el órgano superior de la industria de la confección en Sri Lanka, el Foro Conjunto de Asociaciones del Sector del Vestido (JAAF), exhortaron a las marcas mundiales de ropa a seguir haciendo pedidos a las fábricas del país para mantener la economía a flote.
La fabricación de prendas de vestir es una fuente importante de divisas para el país. Los sindicatos afiliados en Sri Lanka y el JAAF expresaron su preocupación con respecto a la posibilidad de que las marcas suspendan o reduzcan sus pedidos por miedo a la crisis, lo que podría perjudicar más a la economía del país.
La secretaria regional de IndustriALL para Asia del Sur, Apoorva Kaiwar, expresó:
“Es importante que las marcas mundiales extiendan su apoyo a la industria de la confección de Sri Lanka en este momento tan difícil. Deben asegurarse de que los trabajadores de sus cadenas de suministro no pierdan sus empleos debido a la cancelación de pedidos”.
IndustriALL y la organización de empleadores aseguraron a las marcas su cooperación en lo que respecta al cumplimiento de los pedidos realizados a los fabricantes en Sri Lanka. También destacaron su voluntad de promover buenas relaciones laborales en la industria, e hicieron referencia a un Memorando de Entendimiento firmado recientemente entre empleadores y tres afiliados de IndustriALL sobre la libertad sindical y un mecanismo bipartito de solución de controversias.
Como respuesta a la carta conjunta, el gigante de la moda sueco H&M declaró que se compromete a mantener el vínculo con su proveedor en Sri Lanka. En otro comunicado, la Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado (AAFA) aseguró lo mismo.
Sindicatos crean comedores comunitarios para combatir el aumento de la inflación
Desde principios de 2022, Sri Lanka ha experimentado una crisis económica y política sin precedentes. El agotamiento de las reservas de divisas ha provocado un aumento precipitado de la inflación y una grave escasez de productos básicos esenciales, tales como alimentos, combustible y medicamentos.
La inflación se disparó en más del 60 por ciento en el mes de julio, lo que ha perturbado enormemente la vida cotidiana. Un trabajador del sector de la confección, que antes luchaba por pagar una comida nutritiva al día con un salario medio mensual de LKR 26.000 (US$ 72), ahora se encuentra en una situación considerablemente peor.
Los sindicatos exigieron que todos los hogares con ingresos inferiores a LKR 75.000 (US$ 208) pudieran comprar productos como combustible, queroseno, pan, trigo y arroz, entre otros, a precios de enero de 2020.
El Sindicato de Empleados de Zonas Francas y Servicios Generales (FTZGSEU), el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Migrantes de Sri Lanka (NUMMS) y el Sindicato de Trabajadores Industriales de Ceilán (Federación Unida del Trabajo), afiliados de IndustriALL, están organizando programas de comedores comunitarios en las zonas francas.
Los trabajadores que viven en albergues privados en la zona franca de Katunayake están reuniendo recursos, junto con el apoyo económico de los sindicatos, para preparar comidas de forma colectiva los fines de semana, ya sea en los albergues o en las oficinas sindicales. La mayoría de estos trabajadores son mujeres de zonas remotas, que están o han estado empleadas en las fábricas de prendas de vestir de la zona franca.
“Los trabajadores en Sri Lanka vienen dando una fuerte lucha contra esta crisis sin precedentes. Instamos al Gobierno a resolver estos problemas de inmediato sin perder de vista las demandas legítimas planteadas por los sindicatos”,
expresó Anton Marcus, secretario general del FTZGSEU.
Además de esta iniciativa de comedores colectivos, el FTZGSEU está aprovechando esta oportunidad para debatir sobre cuestiones relativas a los derechos de los trabajadores y fomentar la solidaridad entre ellos.
Swasthika Arulingam, secretaria general adjunta del Sindicato de Trabajadores Industriales de Ceilán (Federación Unida del Trabajo), declaró:
“Los sindicatos tienen que intervenir para cumplir con la responsabilidad que el Gobierno no ha asumido. Estamos tratando de hacer frente a la escasez de combustible a través de estos comedores comunitarios. Pero aún queda un largo camino por delante”.
¿Cómo podríamos desarrollar un tribunal internacional del trabajo?
SPECIAL REPORT
From Global Worker No 1 June 2022
Theme: Global labour dispute resolution mechanism
Text: Walton Pantland
Función que la OIT podría desempeñar
Lo más parecido a un tribunal laboral internacional que en la actualidad existe es la Comisión de Aplicación de Normas (CAN) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde, durante la Conferencia Internacional del Trabajo que se realiza anualmente en el verano, se presentan informes sobre violaciones de los derechos de los trabajadores. Sin embargo, la CAN solo recibe denuncias contra gobiernos, no contra empresas, ni tampoco tiene suficiente poder para aplicar sanciones.
Es técnicamente posible que la OIT pueda administrar el arbitraje laboral mundial a través de un acuerdo internacional, como el acuerdo UNPCCC sobre emisiones (el Acuerdo de París) o la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, esto depende de que haya voluntad política de los estados miembros, que actualmente no existe.
El edificio de la OIT en Ginebra. Imagen: Marcel Crozet/OIT
La OIT
La OIT fue fundada en 1919 para crear un compromiso institucionalizado entre el capital y la fuerza de trabajo, administrado a través de estructuras tripartitas con el estado y supervisado por normas establecidas por un organismo internacional.
El ímpetu que llevó a la creación de la OIT, que es hoy la organización internacional más antigua del sistema de las Naciones Unidas, fue una respuesta a la Primera Guerra Mundial y al temor a la revolución. Después de que la guerra rompiera la estructura del viejo mundo, las olas revolucionarias se extendieron por Rusia, Alemania y otras partes. Los gobiernos del mundo se dieron cuenta de que sin justicia social no habría paz, y es por eso que se decidió crear un organismo mundial para gobernar el mundo del trabajo a través del diálogo social.
A medida que la amenaza de la revolución se desvanecía y el realismo capitalista llegaba a dominar, se ha producido un alejamiento de los valores de la OIT. Los estados han confabulado para socavar el derecho de huelga y frecuentemente no se respetan los convenios de la OIT. Debido al resurgimiento global de los regímenes autoritarios se producen cada vez más violaciones de los derechos de los trabajadores en todo el mundo. Incluso en los países con una democracia avanzada, con el desarrollo del trabajo de plataforma se ha aflojado o evitado la legislación laboral, y los derechos de los trabajadores han retrocedido significativamente.
A pesar de la disminución de la influencia y estatus de la OIT, permanece la necesidad de administrar el capital y prevenir sus peores consecuencias, y se ha reafirmado de otras maneras la idea de un acuerdo global entre el capital y la fuerza de trabajo. En ausencia de un sistema internacional sólido respaldado por diálogo social global, ha surgido una serie de diversas medidas para hacer que las empresas rindan cuentas.
Legislación sobre diligencia debida
Muchos consumidores se horrorizan al enterarse de que los productos que compran son producidos por trabajadores explotados y han exigido que empresas y gobiernos tomen medidas al respecto. A consecuencia de esto, se ha establecido una serie de leyes cada vez mayor que rigen las cadenas de suministro mundiales.
Entre éstas, la más avanzada es la legislación alemana sobre la cadena de suministro, la Lieferkettengesetz. A partir del 1 de enero de 2023, los trabajadores y sus defensores podrán demandar a las empresas alemanas en los tribunales alemanes por infracciones ambientales y de derechos humanos, incluyendo infracciones de los derechos de los trabajadores.
Legislación similar, menos ambiciosa pero con el mismo objetivo, existe también en otros países, y la Comisión Europea ha propuesto una Directiva sobre diligencia debida. Si el Parlamento Europeo la aprueba, se incorporará a la legislación nacional de los países miembros.
Mecanismo de Conciliación y Arbitraje Laboral Internacional
El plan de acción de IndustriALL, adoptado en el Congreso de 2021, exige el desarrollo de un mecanismo de Arbitraje y Conciliación Laboral Internacional (ILCA) para hacer cumplir acuerdos vinculantes entre sindicatos mundiales y corporaciones multinacionales.
En 2016, IndustriALL y UNI presentaron un caso de arbitraje ante la Corte Permanente de Arbitraje (PCA) contra dos marcas de prendas de vestir por violaciones del Acuerdo de Bangladesh. Con sede en La Haya, la PCA es un servicio de arbitraje internacional que puede resolver disputas contractuales mediante arbitraje, conciliación y mediación. El caso de Bangladesh fue la primera vez que se utilizó para resolver una disputa entre sindicatos mundiales y corporaciones multinacionales. La primera marca llegó a un acuerdo en diciembre de 2017 y la segunda en enero de 2018. En 2018, la PCA cerró el caso cuando las marcas cumplieron con todos los términos de los acuerdos, incluido el pago de más de US$2,3 millones para ayudar a remediar las peligrosas condiciones de trabajo en las fábricas de prendas de vestir de Bangladesh. El Acuerdo distribuyó el dinero a las fábricas que reunían los requisitos necesarios.
Si bien este triunfo fue importante, el proceso fue costoso, lento y complejo, lo que demuestra que hace falta una mejor manera de resolver los conflictos laborales internacionales. En el mencionado acuerdo, las marcas también contribuyeron al Fondo de Apoyo a los Trabajadores de la Cadena de Suministro de los sindicatos mundiales. Esto se utilizó para financiar el desarrollo de una herramienta más adecuada: un mecanismo ILCA, basado en las Reglas de La Haya sobre Arbitraje que involucre a Empresas y Derechos Humanos. Las Reglas de La Haya ponen en práctica los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos, creando una sólida herramienta, de acuerdo con los estándares internacionales, que puede incluirse en acuerdos entre sindicatos mundiales y empresas multinacionales.
Acuerdos Marco Globales
A través de los Acuerdos Marco Globales (AMG), el movimiento sindical ha llevado la negociación colectiva nacional a nivel mundial con empresas multinacionales. Desde 1988, cuando se firmó el primer AMG entre la Internacional de Trabajadores de la Alimentación (UITA) y Danone, se han firmado muchos de estos acuerdos.
Los AMG utilizan el poder de negociación colectiva del sindicato en el país de origen de una multinacional para extender los derechos de los trabajadores a otros países donde opera la empresa, donde ambas partes suelen garantizar, como mínimo, neutralidad y que no se intentará impedir la sindicalización de los trabajadores. Sin embargo, aunque algunos AMG tienen una base legal según la legislación nacional, es difícil hacerlos cumplir en todas las jurisdicciones. En algunos casos, no hay sanción por incumplimiento, excepto que se retire del acuerdo.
Para crear AMG legalmente vinculantes con un mecanismo para resolver disputas, se debe incluir un mecanismo ILCA en los acuerdos globales. Pero las empresas son reacias a firmar acuerdos vinculantes, ya que los ven como medidas restrictivas que agregan responsabilidades sin agregar beneficios.
El Acuerdo Internacional
En 2013, muchas marcas mundiales de prendas de vestir firmaron el Acuerdo de Bangladesh legalmente vinculante con UNI e IndustriALL Global Union debido a que querían que se notara que estaban tomando medidas tras el desastre de Rana Plaza. Actualmente, el Acuerdo de Bangladesh se ha ampliado al crear un Acuerdo Internacional, centrado en la seguridad y salud en el sector. Los términos del Acuerdo Internacional lo hacen legalmente vinculante porque es de cumplimiento obligatorio en el país de origen de los signatarios.
Establecer un camino a seguir
Debido a la falta de un sistema mundial único, se ha producido una serie de diversos mecanismos para hacer que las empresas rindan cuentas. Este conjunto de mecanismos se está volviendo cada vez más denso y más complejo, y se está realizando una labor novedosa para unir los componentes actuales hasta formar mecanismos de quejas globales. La manera más efectiva de hacerlo es negociar acuerdos globales que incluyan el sistema ILCA. Sin embargo, aun sin esto, los sindicatos han podido lograr justicia para los trabajadores, combinando legislación, las Directrices de la OCDE, los compromisos asumidos en los convenios colectivos, los códigos de práctica de las empresas, etc.
En el sector textil y de la confección, por ejemplo, los sindicatos utilizan una serie de herramientas:
El Acuerdo Internacional legalmente vinculante, que ha sido firmado por 174 marcas.
El sistema ILCA, que los signatarios del Acuerdo pueden usar para resolver disputas
AMG entre los sindicatos mundiales y las marcas.
Redes sindicales, que permiten a los sindicatos del país de origen plantear cuestiones en nombre de los sindicatos de los países productores.
Hay cada vez más países que exigen que las marcas demuestren diligencia debida, y se puede usar esa legislación.
Debido a que muchos países en vías de desarrollo no tienen relaciones laborales o sistemas de seguridad social bien desarrollados, algunas marcas se han asociado con sindicatos para desarrollar un diálogo social tripartito a través del programa Acción, Colaboración, Transformación (ACT). ACT incluye un mecanismo de resolución de quejas, que las partes involucradas (marcas multinacionales, fábricas proveedoras, sindicatos mundiales y sindicatos nacionales) han acordado aceptar como vinculante.
Muchos otros sectores tienen sus propios componentes que se pueden unir para abordar las quejas de manera semejante. A medida que crece esta red cada vez más extensa de leyes, acuerdos y mecanismos, comienza a tomar forma el marco para un sistema global.
El problema de los estados donde no se respetan los derechos de los trabajadores
Un desafío para la creación de un mecanismo global para resolución de quejas compuesto por un conjunto de diferentes leyes y acuerdos nacionales es que son vinculantes sólo en algunas jurisdicciones. Podría decirse que esto brinda una ventaja competitiva a las empresas con sede en países donde pueden violar los derechos de los trabajadores, dejando una costosa desventaja para las empresas que necesitan demostrar diligencia debida. El ejemplo más obvio es China, donde muchos de los productos del mundo son elaborados por trabajadores que no tienen derecho a representación independiente.
Sin embargo, hay que recordar que EE.UU. no ha ratificado los convenios fundamentales de la OIT. Muchos estados de EE.UU. cuentan con leyes antisindicales restrictivas y, en general, las empresas norteamericanas no han firmado el Acuerdo Internacional, los AMG, ni otros acuerdos globales.
Crear voluntad política para un sistema mundial
A corto o mediano plazo, los sindicatos deben centrarse en desarrollar una red cada vez más extensa de leyes, acuerdos y obligaciones para obligar a las empresas a rendir cuentas, incluida la integración de ILCA en los AMG. Cuanto más se pongan en práctica estas herramientas, más precedentes se van a establecer.
Sin embargo, a largo plazo, necesitamos un tratado vinculante de la ONU y una Convenio de la OIT sobre las cadenas de suministro, así como un sistema mundial de arbitraje, administrado a través de la OIT o por un panel separado como el IPCCC. La mejor manera de lograr voluntad política para esto es demostrar que un sistema global es menos complejo y más justo que un conjunto de normas amalgamadas. Conviene a las empresas y a los países insistir en la igualdad de condiciones para los derechos de los trabajadores, de la misma manera que la Organización Mundial del Comercio lo hace para el comercio.
La mejor manera de resolver disputas es hacerlo a nivel local: un sistema de arbitraje global funcionaría apoyando el desarrollo de sistemas nacionales de arbitraje robustos, con sindicatos independientes, asociaciones de empleadores y gobiernos nacionales con el objetivo de resolver disputas al nivel más bajo posible: en lo posible en el lugar de trabajo, por vía de la participación del sindicato. Si esto falla, se podría buscar remedios a través del sistema de arbitraje nacional, y solo como último recurso a través del sistema mundial.
Para que esto funcione bien, los países también deben desarrollar sistemas de seguridad social que puedan distribuir remedios a los trabajadores, así como pagos por desempleo, pensiones de jubilación, etc.
Cada vez hay más llamados en todo el mundo para que los derechos básicos de los trabajadores sean universalmente reconocidos y respetados. Muchos trabajadores en los países desarrollados han observado el vínculo entre la explotación en los países en vías de desarrollo, salarios más bajos y erosión de sus derechos en su propio país. Las normas laborales mundiales detienen la carrera hacia el abismo y en consecuencia protegen a los trabajadores en todas partes.
Los sindicatos deben ayudar a dar forma a este llamado, creando un sistema mundial que pueda hacer que el capital rinda cuentas, llevando justicia a los trabajadores en todas partes.
Mineros peruanos de Los Quenuales Glencore reclaman mejores condiciones laborales
Los trabajadores afiliados a la Federación nacional de trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de Perú (FNTMMSP, a su vez afiliada a IndustriALL Global Union) desarrollaron una huelga y una marcha para exigirle a la empresa perteneciente a la multinacional Glencore que cumpla con los últimos decretos del gobierno.
El Decreto número DS-001-2002-TR establece que las empresas no deben tercerizar actividades especializadas, es decir, aquellas que estén vinculadas a la actividad principal de la firma. En tanto, el decreto DS-014-2022-TR modifica el Reglamento de la Ley de relaciones colectivas de trabajo, a partir de cambios en los artículos referentes al derecho de sindicalización, conflictos sindicales, registro sindical, negociación colectiva, entre otros que favorecen a los trabajadores.
Además, los trabajadores efectuaron reuniones con autoridades del Ministerio de trabajo y promoción de empleo el 15 de agosto, y también solicitaron una reunión con el presidente, Pedro Castillo Terrones, para poder plantearles su problemática.
Los mineros aseguran que la empresa Los Quenuales ignora sus reclamos e incluso los amenaza con la “suspensión perfecta de labores” (un mecanismo que permite al empleador suspenderle a los empleados el pago de la remuneración mensual, sin que el vínculo laboral se rompa) y ceses colectivos, solo por exigir el cumplimiento de normativas de últimos Decretos.
“Desde la FNTMMSP ponemos en alerta al gobierno: no se permitirá que el empresariado minero abuse de los derechos. Decimos “no” a las suspensiones perfectas y a los ceses colectivos en represalia por exigir el cumplimiento de la ley. (…)
Esperamos que, a la brevedad, pueda recibir a una delegación de trabajadores mineros para abordar temas que hasta ahora fueron dilatados y no fueron atendidos”
Finalmente, la organización sindical le pidió a la empresa que mejore las condiciones laborales. Por ejemplo, solicitó un cambio en la calidad de la alimentación, y que se cumplan los protocolos de seguridad y salud en el trabajo respecto de los campamentos mineros.
Por su parte, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, expresó:
“Lamentamos que los trabajadores tengan que ir a una huelga para que puedan escuchar su reclamo a una alimentación decente y a un trabajo seguro.
Esperamos que la empresa deje las amenazas y entable negociaciones de buena fe. Anhelamos que presente propuestas concretas para las demandas justas de los trabajadores.
Extendemos el pedido al estado y al gobierno para que cercioren que el diálogo prevalezca y se llegue a un acuerdo que asegure el cumplimento de las leyes, brinde condiciones laborares más favorables a los trabajadores, y permita superar el conflicto. Todo nuestro apoyo a los trabajadores y la federación minera de Perú.”
40.000 operarios de telares mecánicos hacen huelga por mejores salarios en Pakistán
Los trabajadores respondieron a una convocatoria de huelga realizada por dos sindicatos afiliados a IndustriALL: la Federación de Trabajadores del Sector Textil, de la Confección y el Cuero de Pakistán (PTGLWF) y el Sindicato de Trabajadores de las Industrias Alfombreras de Ittehad de Pakistán (ILUCIP), también conocida como la Federación de Trabajadores del Sector Textil y los Telares Mecánicos.
El 26 de marzo, el Gobierno anunció un incremento del 17 por ciento en los salarios de los operarios de telares mecánicos, que entraría en vigor a partir del 1 de julio. A pesar del anuncio y de varias cartas y declaraciones de parte de los sindicatos, las empresas ignoraron esta medida. El 26 de julio, como respuesta a las demandas de estos trabajadores, los propietarios cerraron unos 450 telares.
Sin embargo, la administración del distrito, con el pretexto de resolver el conflicto, está presionando a los dirigentes sindicales para que suspendan la huelga y ha emitido ordenanzas que prohíben las asambleas. A pesar de estas medidas, los dirigentes sindicales y los trabajadores en huelga se mantienen firmes y han decidido que la acción colectiva seguirá en pie hasta que los empleadores accedan a pagar mejores salarios.
Nadeem Parwaz, secretario general de la PTGLWF, expresó:
“Los trabajadores están haciendo ejercicio de su derecho legítimo de huelga, ya que no están recibiendo los salarios que les corresponden de conformidad con la ley. Este año, Pakistán está experimentando una inflación sin precedentes. Con el fin de cumplir con las exigencias del Fondo Monetario Internacional, el Gobierno ha retirado todos los subsidios y ha aumentado los precios de la electricidad, el gas, el petróleo y casi todos los artículos domésticos. Los operarios de telares mecánicos no tienen más remedio que hacer huelga para reclamar el pago de sus salarios”.
La secretaria regional de IndustriALL para Asia del Sur, Apoorva Kaiwar, expresó:
“Apoyamos la huelga de los operarios de telares mecánicos y exhortamos a los empleadores y a las autoridades locales de Faisalabad a que respeten los derechos de los trabajadores a hacer huelga, a la libertad sindical y a ganar un salario digno”.
El acoso sexual frena la capacitación de las mujeres jóvenes en la industria automotriz de Kenia
“Como mujer joven, sientes la necesidad de adquirir habilidades y estás deseosa de aprender, ya que eres nueva en el área. Sin embargo, las oportunidades para recibir capacitación como operarias calificadas se encuentran en los talleres del sector informal, donde la mayoría de las personas que pueden enseñarte son hombres que exigen favores sexuales a cambio. Esto hace que la mayoría de las jóvenes vayan de un taller a otro en busca de un lugar adecuado para formarse, donde puedan adquirir habilidades y conocimientos sin ser acosadas sexualmente. Imagina que estás acostada boca arriba arreglando un automóvil, y un hombre comienza a manosearte. Esto arruina tu experiencia de aprendizaje”,
relató Wambui en el taller, donde asistieron 30 participantes, incluidas 11 mujeres.
“Trabajé durante meses en un taller mecánico sin tocar una llave y sin que me dieran la oportunidad de aprender. Terminé lavando coches simplemente porque nadie estaba dispuesto a tomarme como aprendiz. Era evidente que me estaban castigando por rechazar insinuaciones sexuales. En otros casos, los técnicos tratan de atraete con dinero, dándote grandes sumas por hacer reparaciones menores. Pero cuando rechazas sus avances, comienzan a ignorarte”.
“Las mujeres se encuentran en una situación vulnerable durante el comienzo de sus carreras en el sector automotor, ya que la mayoría de ellas no cobran nada mientras se capacitan. Lo peor es que no hay mecanismos de apoyo para las mujeres jóvenes que ingresan a la industria y, en la mayoría de los casos, están solas. Recién después de unirme al Sindicato Amalgamado de Trabajadores Metalúrgicos de Kenia (AUKMW) me di cuenta de que los sindicatos podían ofrecer apoyo a las operarias calificadas jóvenes”.
Wambui afirma que el acoso sexual es común en el sector informal, predominantemente masculino. Este se conoce a nivel local como Jua Kali, que significa “sol caliente” en swahili, ya que la mayoría de las reparaciones de automóviles se realizan en talleres mecánicos al aire libre.
Rose Omamo, secretaria general del AUKMW y vicepresidenta de IndustriALL Global Union, expresó:
“Los delegados sindicales deben liderar el diálogo en materia del acoso y la violencia de género en el sector automotor y el Jua Kali. El sindicato debe abogar por la ratificación del Convenio 190 para eliminar el acoso y la violencia de género en el mundo del trabajo y por la implementación de la Recomendación 206 para eliminar las brechas en la legislación actual. Es esencial sensibilizar a todos los trabajadores, mujeres y hombres, con respecto al acoso y la violencia de género”.
Paule France Ndessomin, secretaria regional de IndustriALL para África Subsahariana, que participó en la reunión, explicó:
“Si queremos hacer frente con eficacia al acoso y la violencia de género, nuestra mentalidad como sindicalistas debe cambiar. Las trabajadoras deben conocer sus derechos y los mecanismos existentes para detener estos abusos, así como denunciar las violaciones y tomar medidas en contra de los agresores”.
El taller fue organizado por el AUKMW, afiliado a IndustriALL Global Union, y la oficina regional de IndustriALL en África Subsahariana. El AUKMW, que representa a los trabajadores de la industria automotriz, ha forjado alianzas con el sector autmotor de Jua Kali para proteger los derechos de los trabajadores.
Triunfo sindical: tribunal indio ordena reincorporación de 150 trabajadoras de la confección despedidas injustamente
El 6 de agosto, un tribunal en materia laboral falló a favor de la reincorporación de las 150 trabajadoras expulsadas de la fábrica de forma ilícita por parte de la dirección, así como ordenó el pago de los salarios y prestaciones por antigüedad adeudados.
La dirección de SLAM Clothing, que tiene una fábrica cerca de Chennai, impuso un cierre patronal para impedir que las trabajadoras ingresaran a la fábrica después de que el sindicato exigiera el pago de salarios adeudados. En lugar de entablar un diálogo con el sindicato o acudir al Gobierno para obtener permiso para cerrar la fábrica, como lo exige la ley, la dirección prefirió impedir el acceso del personal al lugar. Esto significa que cerró unilateralmente la fábrica, así como también redactó cartas de renuncia en las que falsificó las firmas de las trabajadoras.
El GAFWU denunció este cierre patronal ilegal ante la oficina del Comisionado de Trabajo. Debido a la negativa de la dirección a participar en el proceso de conciliación, no se llegó a ningún acuerdo entre la empresa y los trabajadores. Por lo tanto, la oficina del Comisionado de Trabajo remitió el caso a un tribunal en materia laboral para que se pronunciara al respecto.
La orden judicial que ordena el pago de los salarios atrasados permitirá que el sindicato los reclame a SLAM Clothing.
Palani Bharathi, secretario general del GAFWU, expresó:
“A partir de ahora, nuestra lucha no hará más que intensificarse. Hemos ganado la batalla judicial, pero la dirección, que eligió arrogantemente mantenerse al margen de todo el proceso, aún debe hacerse responsable por sus graves violaciones contra los derechos laborales”.
“Aplaudimos el triunfo de las trabajadoras en la batalla judicial contra las prácticas antisindicales de la dirección de SLAM Clothing, y esperamos que esto sirva de lección para algunos empleadores. Deben entender que, para lograr la paz laboral, es mucho más fructífero escuchar los reclamos de los trabajadores y pagarles sus salarios a tiempo”,
declaró la secretaria regional de IndustriALL para Asia del Sur, Apoorva Kaiwar.