Sindicatos latinoamericanos indagan sobre la cadena de suministros de baterías

El director global del sector automotriz y aeroespacial IndustriALL, Georg Leutert, presentó el proyecto que impulsa IndustriALL sobre la cadena de suministro de baterías, el cual inició hace dos años:

“Nos interesaba ver cómo funcionan las cadenas de suministro de baterías y dónde estamos nosotros. Descubrimos que estamos representados en toda la cadena. La pregunta es cómo oír las voces de los trabajadores en todo el proceso e inspirar el debate sobre la transición energética justa. Solo con una estrategia para enfrentar esta transformación los sindicatos tradicionales van a lograr sobrevivir y crecer”

dijo Leutert.

Además, aseguró que IndustriALL busca mantener la sindicalización en los sectores actuales y conseguir condiciones laborales dignas para todos trabajadores de los sectores y de las cadenas de suministro. Para ello, promoverá que los convenios colectivos incluyan medidas como la seguridad en el empleo, las condiciones laborales, la seguridad social, y que los sindicatos participen en los procesos de diligencia debida.

En tanto, la directora de género de IndustriALL, Armelle Seby, habló sobre cómo avanzar en el área de equidad de género en la cadena de suministro de baterías. Explicó que el objetivo es lograr la igualdad de derechos de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres. Además, subrayó que IndustriALL busca utilizar la diligencia debida para defender y promover los derechos de las mujeres. Dijo que los sindicatos pueden tener un papel muy importante, al identificar las violaciones en términos de los derechos de los trabajadores y compartir esta información con las empresas.

Ambos directores destacaron que las empresas deben incorporar una conducta empresarial responsable y que los sindicatos tienen que tomar acciones para evitar violaciones a los derechos de los trabajadores en las empresas y su cadena de suministro. Deben utilizar la diligencia debida como una herramienta para asegurar que se respeten los derechos y para sindicalizar a trabajadores de proveedores en su país.

Por otra parte, participó como expositor invitado Alejandro González, del Centro de investigación sobre empresas multinacionales, SOMO. Explicó que SOMO conduce una investigación sobre la cadena de suministro de baterías.

Dijo que hubo un gran crecimiento de la demanda de baterías, se triplicó y a futuro el pronóstico es que va a crecer de forma exponencial. A su vez, creció la cantidad de empresas que quieren producirlas, principalmente en China, Estados Unidos y en Europa.

Destacó que en Europa existen requisitos de sustentabilidad y de debida diligencia. Cualquier operador que ponga una batería en el mercado europeo tiene que tener un sistema de debida diligencia y de controles. Cada batería va a tener que tener una descripción de la materia prima utilizada, el nombre del proveedor, el país de origen y las transacciones realizadas. Establece que los operadores deben asegurar que todos los proveedores con los que firman contratos respeten esta política de debida diligencia.

“A su vez, el reglamento europeo va a aplicar para todas las baterías que se importen de cualquier lugar del mundo. Si la batería viene de Argentina por ejemplo, debería cumplir con el reglamento y en caso contrario, no podría ser puesto en el mercado”

explicó González.  

Finalmente, el secretario regional adjunto de IndustriALL y responsable regional del sector automotriz, Cristian Alejandro Valerio, dijo:

“Los vehículos eléctricos nos van a cambiar la forma de sindicalizar. Es importante sostener la debida diligencia en la cadena de suministro de baterías y también ver cómo aumentar la sindicalización.

Como IndustriALL tenemos sindicatos afiliados en toda la cadena de suministro de baterías; El objetivo es poder articularlos y también promover el fortalecimiento sindical en los establecimientos y sectores donde los niveles de sindicalización aún son debiles.”

Nuevo informe sobre la Transición Justa en el sector de la energía

Informe: La Transición Justa en el sector de la energía
INGLÉSFRANCÉSESPAÑOLPORTUGUESEARABIC

“El informe se basa en la iniciativa para una Transición Justa en el sector de la energía. Queremos que el mundo conozca las conclusiones y recomendaciones desarrolladas después de meses de organizar talleres sobre las nuevas tecnologías y la manera en que estas afectarán a los trabajadores del sector de la energía”,

expresó Diana Junquera Curiel, directora del sector de la energía de IndustriALL.

“Los Gobiernos están fijando objetivos para alcanzar las cero emisiones netas, pero no se involucra a los sindicatos. Los trabajadores necesitan saber qué va a pasar con sus empleos. Todas las personas que integran nuestro movimiento saben lo que es la Transición Justa, saben que ya está sucediendo y que, si no trazamos un plan al respecto, va a seguir su curso sin nosotros”,

declaró Samantha Smith, directora del Centro de Transición Justa de la CSI.

“Nuestros miembros nos dicen que quieren intercambiar experiencias e información. Los sindicatos han estado debatiendo ampliamente este tema y han encontrado puntos en común. Las experiencias en materia de diálogo social varían de un país a otro, pero el resultado muestra claramente que una Transición Justa solo es posible con diálogo social y una fuerza laboral bien organizada”,

informó Anne-Beth Skrøde, asesora especial de LO Noruega.

Entre abril y octubre de 2022 se celebraron diez reuniones con expertos, confederaciones nacionales y sindicatos del sector de la energía, que se centraron en el significado del concepto “cero neto” para los empleos de esta industria. Los participantes se reunieron desde todas partes del mundo para intercambiar información sobre las tecnologías emergentes y el panorama de la transición en diferentes rincones del planeta, así como sobre las estrategias de los sindicatos para garantizar buenos empleos y una Transición Justa.

Talleres nacionales y sobre tecnología celebrados en 2022:

¡Hagamos que Amazon pague!

Amazon Fashion es una marca en pleno crecimiento dentro de la cadena mundial de suministro de prendas de vestir. La empresa se ha convertido en el minorista de ropa líder en Estados Unidos y se considera el destino número uno para los compradores de ropa, por encima de Target y Walmart.

La cadena de suministro de Amazon se extiende por todo el mundo, con plantas de producción en Bangladesh, China, Malasia, India, Sri Lanka, Turquía y Vietnam.

Afiliados de IndustriALL en Indonesia

Nazma Akhter, presidenta de la Federación Sommilito Garments Sramik y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, expresó:

“Los trabajadores de la confección, como los que represento, trabajan duro para llenar las arcas de Amazon, a menudo sin que se los reconozca como trabajadores de Amazon. Amazon es el tercer empleador directo más grande del mundo, pero cuando se tiene en cuenta a los trabajadores de la cadena de suministro, su importancia es mucho mayor. Mientras trabajamos, podemos ser víctimas de acoso sexual de parte de la dirección y sufrir abusos cuando tratamos de sindicalizarnos para luchar contra esta violencia y a favor de mejores salarios y condiciones”.

Nazma Akhter

Nazma Akhter

“En Bangladesh, estamos en la primera línea de la catástrofe climática, por lo que sabemos que la justicia climática y la justicia social no se pueden separar”.

Únase a los trabajadores, los sindicatos, las federaciones sindicales internacionales y los activistas que se movilizarán el 25 de noviembre y demuestre su solidaridad con los trabajadores de Amazon en todo el mundo.

#MakeAmazonPay

No hay acuerdo a la vista y las negociaciones de la COP27 ya entran en la recta final

En el momento de redactar el presente informe, se había publicado la primera versión de las decisiones principales —el esquema general de una declaración política—, con muchos puntos aún pendientes indicados por la expresión “espacio a completar”.

La COP26, celebrada en Glasgow el año pasado, fue el escenario de una serie de anuncios de gran importancia: la Declaración sobre la Transición Justa, la primera Asociación para una Transición Energética Justa (JETP), y el Pacto Climático de Glasgow, que instaba a los países a presentar objetivos mejorados dentro de los siguientes doce meses.

Anunciada como la COP de la implementación, la COP27 ha generado menos anuncios impresionantes y se ha centrado en precisar los detalles de los compromisos anteriores. Los principales ámbitos de negociación han sido los siguientes:

Para la mayoría de estas medidas se ha registrado un avance muy poco significativo. A nivel mundial, necesitamos reducir las emisiones en un 45 % para 2030. Actualmente, estamos en camino de aumentarlas en un 10 % y, en 2022, alcanzaron un récord absoluto. En cuanto a la financiación, los 100 mil millones de dólares anuales a los que se comprometieron los países desarrollados, insuficientes desde el primer momento, no se han brindado en su totalidad, y gran parte de la financiación disponible se ha otorgado en forma de préstamos.

Tampoco hay un acuerdo respecto a las pérdidas y daños, y el enviado especial presidencial para el Clima de Estados Unidos, John Kerry, anunció que el país —causante del 40 % de las emisiones— no aceptará responsabilidad alguna.

A diferencia de la COP26, que se caracterizó por una participación enérgica de la sociedad civil (que formó una COP alternativa fuera de la zona verde), la COP27 se ha desarrollado en un contexto de represión, con muchos activistas climáticos egipcios encarcelados y sin poder participar, y delegaciones espiadas por funcionarios de seguridad. Los sindicatos han tenido que velar por la seguridad de las reuniones.

Fuera de las sesiones plenarias donde se han llevado a cabo las negociaciones, los sindicatos se centraron en presionar a las delegaciones de sus respectivos países para que incluyeran términos a favor de los trabajadores en los textos, así como en garantizar su implementación práctica. Un hecho que suscita especial preocupación es que el término “Transición Justa” había sido utilizado por muchos actores, entre ellos empresas y países, para hacer referencia a una compensación que les correspondería recibir por la descarbonización.

Los activistas sindicales intervinieron en muchas sesiones para insistir en el empleo adecuado del término, según la definición correcta de la Transición Justa como una transición lograda a través del diálogo social con los sindicatos. La directora de IndustriALL Global Union para el sector de energía y Transición Justa, Diana Junquera Curiel, habló en una serie de paneles para reforzar este planteo.

En un panel con Revierwende y la confederación sindical alemana DGB, Junquera presentó la idea de acuerdos globales sobre Transición Justa con empresas, supervisados por la ONU. También habló en un panel con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) acerca del potencial de crecimiento del empleo en las energías renovables.

Los sindicatos también siguieron de cerca los progresos de la Asociación para una Transición Energética Justa (JETP) sudafricana. La primera fase de este proyecto está en marcha e implica el cierre de la central eléctrica de Komati y su sustitución por energías renovables en el mismo lugar, sin pérdida de puestos de trabajo. El proyecto tiene como objetivo reducir significativamente las emisiones de Sudáfrica y financiar el cambio del carbón a las energías renovables. Existe un marco de Transición Justa e IndustriALL supervisará muy de cerca su implementación.

Esta semana, se firmó una JETP de USD 20 mil millones con Indonesia en la G20 que tuvo lugar en Bali.

Diana Junquera Curiel expresó:

“Vamos a estar observando muy de cerca la implementación de estas JETP, particularmente el primer ejemplo que está en marcha, en Komati en Sudáfrica. Si el proyecto tiene éxito y se logra una transición genuinamente justa para todos los trabajadores de la cadena de valor, este proporcionará un camino hacia la financiación climática que se emulará en todo el mundo. Si falla, se destrozará la confianza y estaremos más lejos que nunca de nuestros objetivos”.

Nuestro objetivo es reunir a nuestros afiliados indonesios y sudafricanos con el fin de compartir experiencias y estrategias para garantizar que los trabajadores no queden relegados”.

Jóvenes de El Salvador destacan la necesidad de unirse para fortalecer la sindicalización

10 mujeres y 10 hombres se reunieron el 4 y 5 de noviembre como parte del proyecto que lideran IndustriALL Global Union y DGB Bildungswerk para jóvenes. Además, participó la secretaria general de la Federación de asociaciones y sindicatos independientes de El Salvador (FEASIES, afiliada a IndustriALL), Martha Zaldaña quien mencionó lo complejo que es construir la unidad del sector, cuando las estructuras están tan atomizadas en un contexto de represión gubernamental.

Los participantes reflexionaron de forma colectiva sobre la función de los sindicatos y coincidieron en que sirve para organizar a la clase trabajadora.  Además, subrayaron que, como miembros de FEASIES, pueden trabajar juntos para fortalecer la estructura, apoyarse mutuamente y lograr cambios.

A su vez, destacaron que, si consiguen fortalecer a FEASIES, les posibilitaría lograr una negociación colectiva, ya que aún no la tienen. Según datos de la Cámara de la industria textil y confección (CAMTEX), la industria de la maquila genera aproximadamente 81,000 empleos directos y 160,000 indirectos en El Salvador.

Durante el encuentro, los jóvenes conocieron la perspectiva de la negociación colectiva en Brasil, lo cual les brindó un panorama diferente que los podrá ayudar a pensar en cómo organizar las negociaciones en un futuro. Además, los jóvenes trabajaron en sus Planes de acción sindicales (PAS) y compartieron una lluvia de ideas sobre los temas que incluirán.

Finalmente, los participantes compartieron que la situación económica y política de El Salvador les preocupa, y que la migración aumenta. Se estima que más de 2,5 millones de salvadoreños residen en los Estados Unidos y que de estos unos 180.000 viven y trabajan amparados en un programa migratorio, y envían remesas de dólares a El Salvador para mantener a sus familias.

El Estatus de protección temporal (TPS) que ofrece EEUU a los migrantes, llegará a su fin si no se alcanza un acuerdo favorable definitivo para las personas que cuentan con el beneficio desde hace más de 20 años. El plazo para el TPS tiene como fecha de caducidad el 31 de diciembre de 2022, y ello mantiene en vilo a los jóvenes salvadoreños.

La asesora regional de IndustriALL y responsable de los proyectos de jóvenes en América Latina y el Caribe, Julieta Avalos, evaluó el encuentro y dijo:

“Este evento contribuyó a que los jóvenes pudieran pensar en una negociación colectiva a futuro en el marco de la unidad del sector, esto fortalecerá a FEASIES, tanto como a la juventud trabajadora”

El Comité Ejecutivo de IndustriALL desarrolla una estrategia para hacer frente a los desafíos mundiales

Jörg Hoffman, presidente de IndustriALL y del sindicato alemán IG Metall, abrió la reunión afirmando que la victoria de Lula en Brasil es un triunfo para todos nosotros. 

“Frente a las crisis que afectan a varias partes del mundo, nuestra fuerza como sindicatos radicará en cómo podamos aumentar nuestro poder a nivel internacional. Necesitamos sindicalizar a más trabajadores: contar con esta fuerza nos permitirá contrarrestar al capital que ataca los intereses de los trabajadores”.

Mientras transcurre la segunda semana de la COP27 en Egipto, IndustriALL está presente y trabajando arduamente para garantizar la inclusión de normas sobre la Transición Justa en todos los niveles de negociación.

“En Egipto, el pabellón de la Organización Internacional del Trabajo se llama ‘Pabellón de la Transición Justa’, una muestra del trabajo que hemos realizado y el éxito que hemos tenido al incluir este tema en la agenda”,

expresó Atle Høie, el secretario general de IndustriALL.

“Se necesita una hoja de ruta clara en materia de las pérdidas y los daños y un marco financiero institucional que genere una distribución de costos más justa entre los países ricos y pobres”. 

Hashmeya Alsadawe, de Irak, habló sobre la labor del Comité de Mujeres, que se reunió a principios de mes y se centró en la creación de un grupo de trabajo sobre género, en la promoción de la igualdad de género y en la diligencia debida en las cadenas de suministro mundiales.

Con respecto a los acuerdos marco globales (AMG), Christine Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL, presentó las discusiones sostenidas en el grupo de trabajo. En los últimos diez años, IndustriALL ha firmado numerosos AMG y ha desarrollado herramientas para controlar y evaluar su implementación.

“Nuestro mayor desafío en la implementación de los AMG se encuentra a lo largo de la cadena de suministro. Necesitamos generar conciencia sobre la comprensión de los AMG y la consolidación del poder sindical para contrarrestar la resistencia de los empleadores”,

expresó Christine Olivier. 

A medida que la guerra continúa, alrededor de 18 millones de personas en Ucrania necesitan asistencia humanitaria, informó al Comité Ejecutivo el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan.

Después de nueve meses de una guerra en la que el pueblo ucraniano ha sido sometido a saqueos, ataques y violaciones, y a medida que los misiles vuelven a llover sobre Kiev, Valeriy Matov, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria y la Energía Nuclear de Ucrania, expresó su preocupación con respecto a la llegada de las tropas rusas a la planta nuclear más grande del país. 

Mykhailo Volynets, presidente de la Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania, describió la urgencia de la situación a medida que se destruye la infraestructura energética en el país.

El presidente de IndustriALL, Jörg Hoffman, instó a todos los afiliados a continuar brindando un apoyo concreto a Ucrania, ya que, nueve meses después del inicio de la guerra, las necesidades siguen siendo importantes. 

En Bielorrusia, el Tribunal Supremo ha disuelto a todos los afiliados de IndustriALL. El Comité Ejecutivo adoptó una resolución en la que condenó la disolución de los sindicatos independientes y exigió la liberación inmediata de todos los sindicalistas en Bielorrusia. 

En Corea, los sindicatos están tratando de cambiar la legislación del país en materia sindical. El 12 de noviembre, 90.000 trabajadores se manifestaron en las calles de Seúl para exigir la reforma de la legislación laboral. El Comité Ejecutivo de IndustriALL adoptó una resolución en la que instó a la Asamblea Nacional de Corea a aprobar un proyecto de ley que implemente los Convenios 87 y 98 de la OIT. 

Frente al aumento de las violaciones de los derechos humanos, incluidos los derechos laborales, es necesario contar con una reglamentación estricta para abordar y prevenir estas infracciones a lo largo de las cadenas de suministro. Los códigos de conducta voluntarios y otros enfoques unilaterales simplemente no son creíbles.

El Comité Ejecutivo debatió sobre las estrategias sindicales con respecto a las cadenas de suministro y la diligencia debida, y Kemal Özkan hizo hincapié en la necesidad de cadenas de suministro transparentes y de la participación sindical.

“Se necesita la plena participación de los trabajadores y los sindicatos para garantizar la libertad sindical, la negociación colectiva y la salud y la seguridad. La diligencia debida es una herramienta importante para que los sindicatos logren sus objetivos principales, es decir, defender y promover los derechos e intereses de los trabajadores”.

El próximo mes de junio, IndustriALL celebrará una conferencia de medio periodo sobre políticas en Sudáfrica. En esta conferencia se analizarán los logros alcanzados desde el 3.er Congreso de IndustriALL en septiembre de 2022, así como las cuestiones clave para avanzar aún más en la lucha por los derechos de los trabajadores. Los participantes del Comité Ejecutivo entablaron un animado debate sobre el programa propuesto.

Kan Matsuzaki, secretario general adjunto de IndustriALL, presentó las medidas adoptadas por los afiliados en septiembre y octubre como parte del trabajo conjunto de IndustriALL y de industriAll Europe en la lucha contra la desigualdad y la crisis del costo de vida. Sindicatos de todas partes del mundo, desde Filipinas y Bangladesh hasta Tanzania y Perú, han tomado medidas para exigir un futuro mejor.

“Los trabajadores de todo el mundo se enfrentan a una crisis del costo de vida, con aumentos salariales que no compensan la creciente inflación y la subida de los costos de la energía, combinada con ataques a los sindicatos y los derechos laborales”,

expresó Kan Matsuzaki.

“Seguiremos reiterando nuestro reclamo de que es hora de saldar la deuda al intensificar nuestras acciones durante todo el año”.

La crisis energética: ¿es una oportunidad para que los sindicatos logren más rápidamente una Transición Justa para los trabajadores/as?

Informe

Del nº2 de Global Worker

Noviembre de 2022

  

País: Global

Tema: Transición justa y el sector de la energía

Texto: Cherisse Gasana

¿Por qué es ahora el momento apropiado para una Transición Justa en el sector de la energía?

El sector de la energía desempeña un papel fundamental en las economías nacionales, regionales y mundiales. En el pasado, las empresas energéticas nacionales e internacionales emplearon a millones de trabajadores/as sindicalizados. Asimismo, los ingresos provenientes de este sector son esenciales para los presupuestos nacionales. 

Los conflictos geopolíticos, la inestabilidad cada vez mayor, la competencia estratégica y las amenazas a la seguridad han hecho que algunos países vuelvan a evaluar sus sistemas energéticos, tomando medidas que van desde la importación de combustibles fósiles hasta la aceleración del desarrollo de la energía limpia, en todas sus formas. La seguridad energética es un asunto crítico que, junto con los problemas climáticos, está acelerando las medidas para desarrollar energía limpia con cadenas de suministro seguras e implementadas a nivel nacional. 

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el sector de la energía emplea a unos 65 millones de personas en todo el mundo (equivalente a aproximadamente un 2% de la fuerza de trabajo formal a nivel mundial) en: 

Aunque la energía limpia promueve el crecimiento del empleo, en algunos sectores y regiones se está registrando un grave nivel de pérdida de puestos de trabajo. Se necesita mucha inversión para procurar una buena transición. El aumento rápido del empleo también presenta riesgos: la ausencia de trabajadores/as calificados, aumenta la falta de habilidades, y, por otro lado, no se centra la atención debidamente en el trabajo decente.

Si bien se prevé que en una transición a la energía limpia aumentará significativamente el número de puestos de trabajo, ninguna tecnología o actividad de energía limpia va a involucrar tantos puestos de trabajo, ni tantos empleos de  alta calidad, como los que existen actualmente en el  sector del petróleo y gas. Si bien en el contexto actual los puestos de trabajo en los sectores del petróleo y gas figuran entre los mejores, hasta la fecha los trabajos en las nuevas empresas de energía limpia son frecuentemente de peor calidad que el empleo en el área de combustibles fósiles, y a esto se agrega que algunas empresas son anti-sindicales.

En 2022, la Confederación Sindical Internacional (CSI), LO Noruega e IndustriALL Global Union colaboraron sobre una iniciativa de los sindicatos mundiales para establecer una Transición Justa en el sector  de la energía. El propósito de esta iniciativa es procurar que el movimiento sindical tenga la información, las herramientas y los planes necesarios para lograr buenos puestos de trabajo y una Transición Justa para los trabajadores/as del sector de la energía. 

Esta iniciativa ofrece una plataforma donde los sindicatos de diferentes partes del mundo puedan intercambiar información, ejemplos y estrategias. Constituye una oportunidad para escuchar a los expertos en tecnologías renovables encaminadas a reemplazar y crear trabajos en el sector de la energía. También se ha explorado el potencial de un nuevo proceso tripartito encabezado por la ONU y centrado en una Transición Justa para el sector de la energía, comenzando con el petróleo y el gas.

En una Transición Justa, nadie queda atrás

La Transición Justa es un término acuñado por el movimiento sindical, que se refiere a la política que se requiere para proteger los derechos y medios de subsistencia de los trabajadores/as a medida que las economías vayan cambiando hacia una producción sostenible. El objetivo es que la transición sea lo más justa e inclusiva posible, creando oportunidades para trabajo decente, donde nadie quede atrás.

La pandemia y la crisis energética han convertido la Transición Justa en una de las prioridades más importantes, haciendo más urgente la necesidad de participación de los sindicatos antes de que las empresas empiecen a introducir cambios que solamente toman en cuenta los intereses de los gobiernos y del capital. 

Muchos países tienen proyectos de inversión en tecnologías para la transición a energía limpia, pero no hay ninguna garantía de que la implementación de estas tecnologías conserve ni que cree buenos puestos de trabajo. Las empresas invierten de manera unilateral en la transición energética, excluyendo a los trabajadores/as de este proceso, pero no invierten lo suficiente para lograr los compromisos que se establecieron en el Acuerdo de París.

“Los sindicatos consideran que hasta la fecha las empresas energéticas no han hecho el empeño necesario. La negociación colectiva, identificación de objetivos climáticos, e iniciativas comerciales responsables no han dado los resultados que se esperaban,”

señaló Diana Junquera Curiel, directora del sector energético y de Transición Justa de IndustriALL.

Vidas y medios de subsistencia en juego

¿Qué significa la Transición Justa para un ingeniero de refinería en EE.UU. que perderá su trabajo el próximo mes, porque la refinería va a cerrar?

¿Qué significa la Transición Justa para un ingeniero de extracción de gas en Dinamarca que acaba de enterarse de que se ha suspendido la última ronda de licencias de extracción de gas debido a los objetivos climáticos del gobierno?

Frecuentemente se afirma que los trabajadores/as en las industrias de combustibles fósiles se resisten a aceptar la energía limpia, sin embargo la causa de esa resistencia suele ser la incertidumbre sobre lo que pasará con los puestos de trabajo tradicionales en el sector energético. El cambio climático incide directamente en las comunidades y en los medios de vida de los trabajadores/as en esas comunidades. 

Las cadenas de suministro son clave en la Transición Justa

“Los sindicatos tienen que estar presentes sobre el terreno, a nivel nacional e internacional, para asegurar de que la Transición Justa se aborde no sólo en el hemisferio norte, sino en toda la cadena de suministro”,

afirmó Anne-Beth Skrede, asesora especial de LO Noruega.

Los sindicatos mundiales representan a los trabajadores/as a lo largo de la cadena de suministro. Para incorporar la capacidad de adaptación en las cadenas de suministro, es imprescindible la participación de los trabajadores/as, especialmente para no excluir a nadie.

Las tecnologías de la energía limpia promueven crecimiento del empleo

En cuanto a puestos de trabajo e ingresos, no hay ningún sector individual que pueda ofrecer lo mismo que la industria del petróleo y gas. Los sindicatos consideran muchas tecnologías diferentes para determinar adonde se trasladan los puestos de trabajo. La iniciativa Transición Justa y el Sector de la Energía se centró específicamente en los siguientes sectores:

Al desglosar las cadenas de valor en la producción, el procesamiento, la distribución y el uso final (fases iniciales, intermedias y posteriores), se ve con más claridad dónde se encuentran los puestos de trabajo y dónde hay un futuro para los trabajadores/as en tecnologías de energía renovable.

Los trabajadores/as que laboran en la extracción de combustibles fósiles son muy calificados, con habilidades que se pueden aplicar a los sectores de energía renovable que están en vías de expansión. Esto es muy relevante en cuanto al petróleo y gas, donde existe la posibilidad de transferencia, con potencial real que los sindicatos pueden aprovechar.

Una Transición Justa inclusiva y transformadora en materia de género

Una Transición Justa inclusiva y transformadora en materia de género En el sector de energía renovable, hay poco equilibrio de género, ya que las mujeres constituyen solamente un 30% de la fuerza de trabajo debido a los estereotipos de género, la falta de acceso a los puestos de trabajo, la educación, las prácticas de contratación, las políticas discriminatorias en el lugar de trabajo y la falta de equilibrio entre la vida laboral y personal. Las estrategias y programas que abordan las consecuencias del cambio climático deben incluir la participación, la experiencia, y las opiniones de las mujeres.

Los sindicatos deben abordar normas culturales y sociales, así como los obstáculos estructurales que impiden la igualdad de género. La brecha salarial de género y subvaloración del trabajo de la mujer son temas que todavía faltan en las conversaciones sobre Transición Justa.

Los sindicatos deben empoderarse y desarrollar alianzas con la sociedad civil: organizaciones feministas, juveniles, comunitarias, racializadas, indígenas y ambientales. Los sindicatos deben procurar que sus estructuras ofrezcan representación a toda la fuerza de trabajo que representan, no solamente a los trabajadores varones. Todos los trabajadores y trabajadoras deben gozar de igualdad de oportunidades y de trato. También deben defender los derechos de las comunidades de las que forman parte, integrándolas en la planificación de una Transición Justa.

¿Cuáles son las características de una exitosa Transición Justa para los trabajadores/as? Los sindicatos deben preguntarse si un resultado exitoso sólo beneficia a los trabajadores varones. ¿Se ha tomado en cuenta a las mujeres, que son desproporcionadamente subrepresentadas en sectores dominados por hombres, como así sucede en el sector energético? ¿Qué pasa con los trabajadores/as racializados o indígenas que están sobrerrepresentados en el trabajo precario y subcontratado? 

““Los puestos de trabajo en energía limpia son para todos. En la próxima etapa de la iniciativa Transición Justa se piensa poner mayor énfasis en cuestiones de justicia de género y racial, investigando qué  puede hacer el movimiento sindical para procurar que un mayor número de mujeres y trabajadores/as jóvenes y racializados puedan conseguir buenos puestos de trabajo en el sector de la energía limpia, y, lo que es muy importante, para que éstos se afilien a los sindicatos”,

dijo la directora del Centro de Transición Justa de la CSI, Samantha Smith.

¡La Transición Justa necesita que los sindicatos participen en las negociaciones!

Los sindicatos del sector energético y las confederaciones nacionales se han movilizado en torno al tema de los puestos de trabajo de buena calidad y la Transición Justa. Debido a la descarbonización, los miembros sindicales han visto cambios y pérdidas de los puestos de trabajo, así como nuevas oportunidades para actividades de sindicalización. 

Buenos ejemplos de una Transición Justa suelen hallarse en aquellos países con alto nivel de afiliación sindical, donde los sindicatos han participado desde el comienzo del proceso de transición. Por lo tanto, los sindicatos deben estar bien preparados al respecto. Para que la Transición Justa sea un éxito para todos los trabajadores/as, la inclusividad es de importancia clave, aprovechando la oportunidad para sindicalizar los nuevos puestos de trabajo que trae la transición.

A nivel mundial, varían los desafíos que enfrenta la fuerza de trabajo, con brechas significativas en cuanto a la capacidad industrial de diferentes países al emprender el camino hacia la transición. El panorama de la Transición Justa es complejo y confuso, y no hay ningún modelo que sirva para todos.

Aunque en muchos casos los conocimientos especializados que se requieren para trabajos en el sector del petróleo y gas se pueden transferir a trabajos en el sector de energía limpia, esto no es siempre el caso. La transición va a requerir capacitación y recapacitación. Asimismo, las nuevas tecnologías como el hidrógeno presentan nuevos problemas de salud y seguridad que necesitan nuevas habilidades y reglamentos. Incluso en las tecnologías más antiguas, como los paneles solares, se necesita poner mayor énfasis en la capacitación y la salud y seguridad en el trabajo, ya que en la actualidad no se presta suficiente atención a riesgos como las caídas y el alto voltaje.  

Hay trabajadores y trabajadoras en todas partes de las cadenas de suministro: si se cuenta con sindicatos y trabajadores/as sindicalizados se va a procurar justicia en esta transición

La energía renovable ha obligado a las empresas a transformar sus operaciones y cadenas de suministro para satisfacer la demanda actual, sin precedentes, de energía limpia. Sin embargo, la cadena de suministro del sector de energía renovable, especialmente de energía solar, eólica y de baterías, enfrenta críticas por violaciones de los derechos humanos. Como respuesta, la legislación se desarrolla rápidamente.

Las empresas tienen un papel importante que desempeñar en la Transición Justa: ya no pueden hacer cambios superficiales, tienen el deber de hacer un empeño auténtico para lograr los objetivos de sostenibilidad, no solamente cambios cosméticos para satisfacer en papel los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

La debida diligencia se trata a nivel nacional e internacional, desde la propuesta Directiva de la Comisión Europea sobre Debida Diligencia Empresarial Sostenible, y los debates sobre un tratado de la ONU sobre empresas y derechos humanos, hasta la guía del Consejo de Sindicatos de Trabajadores Metalúrgicos de Japón (JCM) sobre el papel y las respuestas de los sindicatos con relación a la diligencia debida en materia de derechos humanos, que se ha presentado al Viceministro en el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI).

La más avanzada iniciativa de diligencia debida que se ha visto hasta ahora es la legislación de Alemania sobre las cadenas de suministro, la Lieferkettengesetz. En los tribunales alemanes, a partir del 1 de enero de 2023, los trabajadores/as y sus defensores podrán demandar a empresas alemanas por infracciones ambientales y de los derechos humanos, incluyendo violación de los derechos laborales.

Una Transición Justa exitosa incluye asumir responsabilidad por las cadenas de suministro, donde será fundamental la legislación sobre diligencia debida respecto a los derechos humanos. Los trabajadores/as deben participar para procurar que la diligencia debida cumpla con lo que se espera.

Los acuerdos sobre Transición Justa entre sindicatos y empresas, encabezados por la ONU, podrán potencialmente conseguir y hacer cumplir convenios sobre puestos de trabajo decentes y la Transición Justa que se puedan establecer entre las empresas de petróleo y gas y los sindicatos. Si estos acuerdos resultaran exitosos, los sindicatos mundiales piensan extender el proceso para que abarque otras empresas energéticas e industriales.  

Estos avances han creado una oportunidad para que los sindicatos desarrollen el sistema de negociación en que vamos a participar.

Es probable que haya consecuencias para las empresas si no implementan las medidas de diligencia debida a lo largo de sus cadenas de suministro, especialmente en los sectores de energía renovable, ya que los inversores, clientes e instituciones financieras están desarrollando normas relacionadas con los derechos humanos para ser aplicadas a todas las entidades con que tienen relaciones comerciales.

La iniciativa conjunta entre la CSI, LO Noruega e IndustriALL se ha producido en un momento importante en que los sindicatos deben recuperar la Transición Justa. No hay que dejar que el capital se adueñe de la Transición Justa como herramienta para satisfacer en papel los criterios ESG. La Transición Justa pertenece a nosotros, y para lograrla tenemos que participar en las negociaciones en todos los niveles porque hay trabajadores y trabajadoras en todas partes de las cadenas de suministro.

Resumen de lo que está sucediendo a nivel mundial en torno a la Transición Justa

En EE.UU., la Ley sobre Reducción de la Inflación (IRA) tiene como objetivo crear puestos de trabajo en el sector de la energía limpia, promover la inversión en la energía renovable, estimular el sector de la manufactura y bajar los costos de la atención médica.  Se prevé que esta ley creará 1,5 millones de puestos de trabajo en los sectores de la construcción y manufactura. Hay cierta preocupación en cuanto a la transición en sí. Todavía no hay disposiciones que cubran a los trabajadores/as de los sectores de combustibles fósiles; esa nueva ley tiene algunas limitaciones, y los sindicatos seguirán luchando por aquellos trabajadores/as.En Dinamarca, la fuerza de trabajo tiene un alto nivel de sindicalización, y ha logrado crear puestos de trabajo de buena calidad en el sector de la energía eólica. El impacto de la fabricación de equipos para la industria es un factor importante que afecta el lugar donde se crean los puestos de trabajo, ya que determina la capacidad de un país para establecer una cadena de suministro nacional fuerte, así como implementar, modernizar y actualizar las redes eléctricas para conducir la electricidad eólica.
En Noruega, empleadores, gobiernos y sindicatos desarrollarán en conjunto once instalaciones eólicas marinas flotantes. Estas serán las primeras instalaciones eólicas flotantes que alimentarán plataformas de gas y petróleo en alta mar. Como las emisiones de la producción de gas y petróleo representan una cuarta parte de las emisiones de CO2 en Noruega, era importante que esas plataformas se electrificaran. En España, la estrategia de Transición Justa para el sector energético forma parte de un programa de descarbonización más general para toda la economía. El diálogo social es un elemento importante en este proceso, que cuenta con fuerte participación de los sindicatos. Los sindicatos señalan que el inicio de este proceso fue complejo pero positivo, comenzando con la eliminación gradual del carbón, y un aumento rápido de la energía renovable; en 2021 se extendió el proceso para incluir la prohibición de nuevas exploraciones petrolíferas y de gas.
En Brasil, a partir de 2021 han aumentado los precios y la demanda en el sector fotovoltaico, que ha creado unos 151.000 puestos de trabajo, de los cuales un 43% no están en Brasil. Estos empleos se dan principalmente en la construcción, y suelen registrar condiciones de trabajo precarias y de bajos sueldos en Brasil. La transición energética en Brasil se encuentra en una etapa crucial. Los resultados de las elecciones presidenciales afectarán significativamente la vía del país hacia una Transición Justa.

En Sudáfrica, los sindicatos han desarrollado un Plan de Transición Justa para los Trabajadores/as en la cadena de valor del carbón, la agricultura, y el transporte. El Plan ofrece políticas, negociación colectiva, y otras herramientas para los sindicatos, con el fin de procurar que los trabajadores y trabajadoras puedan conducir el programa de transformación radical de la economía. Después de anuncios recientes del gobierno, se está debatiendo cómo será el panorama futuro de fuentes de energía de Sudáfrica. Se van a conocer más sistemas de energía renovable, y es posible que aumente el papel del gas natural.   

El Japón cuenta con planes ambiciosos para abordar el cambio climático. Existe una importante colaboración entre los sindicatos y el gobierno. En la situación actual de dificultades con el suministro de energía eléctrica y los altos precios del gas natural, el gobierno y los sindicatos consideran que la energía tanto solar como nuclear pueden ser de utilidad. Para conservar la seguridad del suministro, el gobierno del Japón está buscando proveedores de gas natural.En Colombia, el sector minero ha vivido una época problemática para el país. Glencore, por ejemplo, aprovechó la reglamentación gubernamental menos estricta para despedir trabajadores/as. La fuerza de trabajo quiere avanzar hacia la energía limpia. Con el nuevo gobierno que se eligió recientemente, los sindicatos creen que pueden progresar en cuanto a una Transición Justa, no sólo en el sector energético, sino también en otros sectores, como la agricultura.
En Irak, la inversión y los planes de transición se han paralizado debido a la inestabilidad del país. Hay oportunidades para la energía renovable en Irak, sin embargo hay combustión de gases en todo el país. Los sindicatos deben estudiar el panorama mundial para identificar dónde invierten las empresas multinacionales. Por ejemplo, la empresa alemana Siemens ha firmado un acuerdo con el gobierno de Irak para producir hidrógeno en ese país. IndustriALL tiene un Acuerdo Marco Global con Siemens que puede dar poder a los sindicatos para exigir la participación de los trabajadores/as en el proceso de transición.En 2020, el gobierno de Alemania diseñó una estrategia para el hidrógeno, con el fin de establecer fuerte colaboración entre las partes del sector energético en todo el mundo, sin embargo, esa estrategia se vio dominada por detalles técnicos, sin una perspectiva obrera. Con la participación de sindicalistas, miembros del comité de empresa y expertos en cadenas de valores, DGB ha producido su propia bibliografía sobre la materia. Realizaron entrevistas con 20 expertos y elaboraron un informe al respecto: “Exigencias de los sindicatos para la economía del hidrógeno – hacia una fuerza de trabajo preparada para el H2”.
En Nigeria, los sindicatos participan en un proceso de diálogo social tripartito sobre el cumplimiento de los compromisos del país con los objetivos climáticos de la ONU, pero se necesita hacer más, sobre todo con relación a las medidas que los sindicatos pueden tomar en forma colectiva para lograr participación en las negociaciones. El gobierno sigue haciendo grandes inversiones en la exploración de petróleo y gas. Las exportaciones de petróleo y gas representan un 65% de los ingresos nacionales de Nigeria. Aunque los puestos de trabajo en el sector del petróleo representan menos de un 5% del empleo directo, son las mejores fuentes de trabajo del país.Indonesia tiene planes para alcanzar el nivel cero de emisiones, eliminando poco a poco, para 2060, la energía basada en el carbón. Sin embargo, los sindicatos están preocupados porque no existe ningún plan respecto a cómo alcanzar estos objetivos, ni lo que significan para los 1,2 millones de trabajadores/as que  actualmente laboran en la minería del carbón. Los sindicatos quieren tener un diálogo social tripartito para conformar este plan, y que en ese foro se estudie también el futuro de los sectores del petróleo y del gas natural. Los sindicatos han centrado su atención en la capacitación y mejoramiento de habilidades para preparar a los trabajadores/as. Es de importancia fundamental que esto incluya incorporar en los convenios colectivos la terminología de la Transición Justa y educar sobre el cambio climático.

PERFIL: Los Mineros de México cumplen 88 años de batallas por la libertad sindical

Perfil sindical

Del nº2 de Global Worker

Noviembre de 2022

  

País: México

Sindicato: Los Mineros.        

Texto: Kimber Meyer

El 2022 fue un año plagado de victorias sindicales para el gremio mexicano, el cual representa a más de 3 millones y medio de trabajadores. Los Mineros ganaron numerosos “recuentos” (elecciones sindicales) que le otorgaron la titularidad de varios contratos colectivos de trabajo (CCT) en las compañías. Por ejemplo, en la empresa canadiense Americas Gold and Silver ubicada en la mina Cosalá, en Sinaloa, y en Teksid Hierro, la cual se encuentra en Frontera, Coahuila.

En dichas empresas disputaron la titularidad de los CCT con sindicatos afiliados a la Confederación de trabajadores de México (CTM). Los Mineros aseguraban que las compañías solían respaldar a estas organizaciones sindicales porque les garantizaban mano de obra barata y condiciones de seguridad nulas. En lo que va del 2022, Los Mineros reportaron que obtuvieron incrementos salariales por encima de un 8 por ciento más prestaciones, y consiguieron proteger al salario real de los trabajadores de la inflación.

IndustriALL Global Union siguió de cerca el proceso que se efectuó en Teksid Hierro. Los Mineros (afiliado a IndustriALL) obtuvieron una victoria contundente en septiembre de 2022 cuando casi el 80% de los trabajadores votaron a favor que sea el único representante legal del contrato colectivo en la empresa. De este modo, se pudo finalizar un conflicto de 8 años de duración. Desde 2014 los trabajadores denunciaban una serie de tácticas antisindicales para bloquear la iniciativa de Los Mineros de establecer un sindicato democrático en el lugar de trabajo.

Los recuentos se desarrollan como parte de lo establecido por la reforma a la Ley federal del trabajo de 2019. La misma abrió el camino a verdaderas relaciones laborales, a la oportunidad de establecer sindicatos nuevos y democráticos y, por lo tanto, de mejorar las bases para la libertad sindical. La nueva legislación laboral de México establece que los trabajadores pueden decidir libremente, a través de una votación secreta y directa, a qué sindicato afiliarse y qué dirigentes quieren que los representen.

Además, estipula que los trabajadores deben aprobar el contenido de sus contratos colectivos en un plazo hasta mayo del 2023, a través del voto personal, libre, directo y secreto. La finalidad es que los trabajadores conozcan el contenido de los mismos, y que a través de su aprobación, la autoridad garantice la libre negociación colectiva. Los sindicatos realizan este procedimiento a través de la legitimación de los contratos colectivos existentes, lo cual ayuda a eliminar los denominados “contratos de protección del empleador”.  

El nuevo modelo laboral se implementa en cada una de las entidades federativas del país por etapas. En 2020 se llevó a cabo la primera, en 2021 la segunda y en octubre de 2022 comenzó a ejecutarse la tercer y última etapa. Según cifras oficiales del gobierno, hasta el momento:

Por su parte, el secretario general de Los Mineros, senador de México e integrante del comité ejecutivo de IndustriALL, Napoleón Gómez Urrutia dijo:

“Muchos han sido los retos y escollos que ha debido vencer el Sindicato Minero en estas casi nueve décadas de existencia, desde el 11 de julio de 1934, cuando nació centrado en lograr salarios dignos, prestaciones justas, condiciones de seguridad que impidan accidentes mortales, así como el respeto al medio ambiente.

El Sindicato cumplió 88 años, orgulloso de su pasado histórico, de haber participado en las principales luchas sociales y obreras del país, y de seguir comprometido en la batalla por la justicia laboral, la democracia y la libertad sindical.”

El plazo oficial para legalizar todos los contratos colectivos de trabajo en el país vence en 6 meses. Hay cientos de miles de contratos registrados en la Secretaría del Trabajo y Seguridad Social. Los sindicatos de protección patronal probablemente ganarán muchos contratos colectivos de trabajo, ya que la capacidad para luchar y ganar esta enorme cantidad de contratos es abrumadora. 

IndustriALL espera que los afiliados tengan el poder de revertir tantos contratos como sea posible. Los trabajadores mexicanos no se merecen menos.

ENTREVISTA: Swasthika Arulingam

Entrevista

Del nº2 de Global Worker Noviembre de 2022

  

País: Sri Lanka

Sindicato: Commercial and Industrial Workers Union (CIWU)

Texto: Kalyani Badola

¿Cómo llegó Ud. a ser sindicalista?

“Terminé mi carrera de Derecho en 2012, y luego, como abogada, me incorporé a la Comisión de Asistencia Legal de Sri Lanka (LAC). Esa Comisión brinda servicios de asistencia legal a sectores marginados de la sociedad que no pueden pagar por un abogado.

“Cuando me incorporé a LAC, esa comisión estaba comenzando un proyecto para establecer centros de asistencia legal en el norte y este de Sri Lanka, con el fin de ofrecer sus servicios a las comunidades afectadas por la guerra en la región. Como hablo tamil y una parte importante de la población de la zona es tamil, me pidieron que supervisara el proyecto. Durante ese período, pasé mucho tiempo con gente de la clase trabajadora del país, tratando de entender sus problemas y brindando apoyo donde fuera posible. Como yo residía fuera de Colombo, también formé parte del panel de asistencia legal en la zona. Esto me permitió tener contacto con trabajadores/as de las zonas francas y familiarizarme con la situación de los trabajadores/as industriales del país. Realizábamos trabajo gratuito sobre casos de violaciones de los derechos de los trabajadores/as en las zonas francas. Fue entonces que conocí a activistas sindicales del Sindicato de Trabajadores Comerciales e Industriales (CIWU). Mi ideología política se complementó con el trabajo que realizaba el CIWU, y en 2019 decidí incorporarme al sindicato. Desde ese entonces, he trabajado como activista sindical para el CIWU”.

¿Por qué es importante que los sindicatos cuenten con mujeres jóvenes como dirigentes?

“En 2021 propusieron que yo me incorporara al comité ejecutivo del sindicato. Consideraban que beneficiaría muchísimo al sindicato y a los trabajadores/as contar con una mujer joven en la dirigencia. Como soy feminista, estuve muy de acuerdo con ellos. Decidí participar en la elección, y me eligieron secretaria general adjunta. Lamentablemente, el presidente del sindicato, Linus Jayatilake, falleció a principios de este año. Después de su fallecimiento, el comité ejecutivo pidió que yo asumiera ese cargo. Y en julio de este año, asumí el cargo de presidenta del CIWU.

En Sri Lanka, como en todas partes del Sur de Asia, la mayoría de los dirigentes sindicales son hombres. Esto afecta significativamente el tipo de problemas de los cuales se encargan los sindicatos. Se nota que en sectores como la confección, que cuenta con un número sumamente alto de trabajadoras no calificadas y temporales, el tener dirigentes hombres hace que sea sumamente difícil plantear como problemas de la planta cuestiones como el trabajo nocturno, el acoso en el lugar de trabajo, incluyendo el acoso sexual, la brecha salarial de género, el transporte y el cuidado de los niños. Muchas veces no se considera que estos problemas sean laborales: los califican más bien como cuestiones que afectan a las mujeres, y en la mayoría de los casos no se les da prioridad. 

“Aun cuando se plantean estos problemas, los hombres en puestos de dirigencia tienen una aproximación muy diferente. Por ejemplo, se trata el acoso sexual como si fuera un incidente único, pero no lo es: es parte endémica del proceso de producción. En cuanto al trabajo nocturno, los sindicalistas hombres suelen decir que las mujeres deben irse a casa temprano porque tienen que cuidar el hogar y a los niños. Así se ve cómo el patriarcado se desarrolla aun dentro de los sindicatos y en la formulación de los problemas que enfrenta la fuerza de trabajo.

“Con una situación así, una mujer que es activista sindical o que ejerce como dirigente puede lograr cambios muy importantes. Los sindicatos dirigidos por mujeres han demostrado un fuerte sentido de camaradería y espíritu colectivo. En los sindicatos dirigidos por hombres, los dirigentes asumen el papel de dioses mientras el resto de los sindicalistas sienten como que están suplicando por ayuda. En cambio, en los sindicatos que son dirigidos por mujeres, todos sienten que son parte del proceso. La cultura sindical cambia cuando en los sindicatos existen mujeres dirigentes. Aunque no ascendí a este puesto desde la base sindical, de todas maneras es positivo contar con una mujer que suena como ellas. Les permite esperar que algún día ellas puedan ser dirigentes”.

¿Cuáles son las dificultades que las mujeres jóvenes enfrentan en de los sindicatos?

“Tal como señalé anteriormente, el patriarcado se desarrolla incluso dentro de los sindicatos. Las mujeres sindicalistas enfrentan constantemente comentarios sexistas, acoso, y la subdelegación de tareas. Por lo general, las tareas administrativas mal pagadas son asignadas a mujeres, y el dirigente siempre es un hombre”.  

¿Cómo han respondido los sindicatos, incluido el CIWU, a su elección como secretaria general?

““El CIWU me ha brindado mucho apoyo. A mí me tratan igual que a los demás dirigentes. Consideran que es una oportunidad para conformar nuevas políticas, organizar nuevas campañas, y lograr la integración de más gente joven. Pero, desde luego, se demorarán un poco para aceptar a una mujer dirigente en el comité encargado de tomar las decisiones. Nuestra sociedad cree que el ser firme y enérgica no es una característica que corresponde a las mujeres. Se supone que ellas deben ser serviles. El Consejo Nacional de Asesoramiento Laboral (NLAC) de Sri Lanka, del cual los afiliados de IndustriALL también son miembros, se estableció en 1995, pero recién ha acogido a su primera sindicalista mujer.

“Pero es que no se trata de una sola mujer. Necesitamos tener mujeres en todos los niveles. De los 15 miembros de nuestro comité ejecutivo, hay 3 mujeres. Esa cifra debe aumentar. Además, hemos de procurar hacer más que simplemente participar sólo de palabras en el proceso de toma de decisiones”.

¿Cómo es la situación actual de los trabajadores y trabajadoras de Sri Lanka?

“La crisis económica actual fue creada por la clase dominante. Cuando se introdujeron las políticas económicas neoliberales en 1977, no teníamos ninguna estrategia económica. La clase dominante quería apaciguar y complacer a empleadores individuales. No pensaron en métodos para reestructurar la economía en su totalidad. No se ha registrado crecimiento industrializado en el país. No hay trabajos decentes. Y la situación ha seguido deteriorándose. Ahora con Covid y la crisis económica actual, la economía está en el suelo.

“Los exportadores guardan sus caudales fuera del país. Los empresarios sólo se ocupan de sus propios intereses, y, por otro lado, la clase política no les exige rendir cuentas. La estructura económica actual debilita la legislación laboral para prolongar la victimización de los trabajadores y trabajadoras, eliminando la protección social, pagando sueldos miserables y destruyendo sindicatos. Las empresas están explotando a los trabajadores y trabajadoras, pero no hay nadie que proteste a la administración sobre sus prácticas de explotación. Donde existen convenios colectivos, la administración presiona a los sindicatos para que acepten acuerdos no satisfactorios o para que renuncien a tener algún acuerdo. Incluso dentro de NLAC, que es un organismo tripartito, la posición de los sindicatos es más débil, porque están presentes muchos empleadores y funcionarios del gobierno que son anti-sindicales.

“Los salarios se han estancado. No se pagan incentivos como horas extra, primas de asistencia, pasajes de transporte y otros, pero ha aumentado enormemente el costo de la vida. El mes pasado, la inflación de los precios de los alimentos alcanzó 94%. Estamos pagando tres veces más que antes por los servicios de agua, gas y electricidad. Los precios del transporte público y del combustible se han vuelto muy caros. Han aumentado los impuestos, tanto directos como indirectos. Los trabajadores y trabajadoras tienen que soportar una carga enorme. La vida se ha vuelto imposible. Se saltan las comidas porque ya no pueden pagar por los alimentos. La nutrición se ha visto gravemente afectada. Los niños no van a la escuela. Entonces, la situación en general es muy lamentable”.

¿Qué están haciendo los sindicatos ante esta crisis?

“Hemos organizado un programa de comedores comunitarios para sindicalistas en las zonas francas, reuniendo recursos para aliviar la presión económica que enfrentan trabajadores y trabajadoras individuales y sus familias. Hemos escrito al gobierno varias veces, pidiendo que se comunique con los sindicatos y convoque una reunión de NLAC para que en ese foro tripartito se puedan estudiar los problemas relacionados con los derechos de los trabajadores y trabajadoras.  

“Hemos exigido que se aumente el salario mínimo de 16.000 LKR (US$ 44) a 26.000 LKR (US$ 71). También exigimos un beneficio mensual de ayuda económica de 10.000 LKR (US$ 27) para todos los trabajadores y trabajadoras. Enviamos una carta al Foro Conjunto de Asociaciones del Sector de la Indumentaria (JAAF) solicitando que las marcas que adquieren productos de Sri Lanka sigan enviando pedidos a las fábricas de Sri Lanka para que la economía no se derrumbe aún más y los trabajadores y trabajadoras puedan conservar sus puestos de trabajo”.

Sindicatos latinoamericanos debaten una agenda política para enfrentar la desindustrialización

Tras los seminarios regionales sobre política industrial efectuados en abril y en julio de este año, los sindicatos afiliados a IndustriALL en América Latina y el Caribe se encontraron nuevamente el 10 de noviembre. El objetivo en esta oportunidad fue analizar los desafíos para la reindustrialización de la región. Además, buscaron debatir las prioridades del movimiento sindical para impulsar políticas orientadas a la construcción de una industria regional sostenible.

Los participantes escucharon al expositor, Andrés Peñaloza, quien es doctor en economía de la Universidad nacional autónoma de México (UNAM). Peñaloza disertó acerca el rumbo de México hacia una política industrial y brindó sus perspectivas para la construcción de una industria sostenible.

Destacó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hizo un primer planteo de una política industrial en septiembre de este año. Busca que el estado recupere muchas de las áreas estratégicas del sector energético y petrolero. Para ello, anunció que van a construir una planta de refinación en el sureste mexicano.

A su vez, el economista explicó que la política industrial del país está compuesta por 4 ejes transversales:

  1. innovación y tendencias tecnológicas-científicas
  2. formación de capital humano para nuevas tendencias (fundamental para la agenda sindical, que la clase trabajadora esté actualizada en el manejo de innovaciones y tecnología)
  3. Promoción de contenido regional y encadenamiento para Pymes
  4. Industrias sostenibles y sustentables

Aseguró que, para que una política industrial sea sostenible y sustentable, necesariamente debe incluir la agenda laboral de sindicatos representativos, la cual también propone la mejoría del poder adquisitivo.

En tanto, la doctora en desarrollo económico por la Universidad estatal de Campinas de Brasil (UNICAMP), Juliane Furno, brindó un análisis sobre el posible desarrollo de la industria Latinoamericana.

Explicó que América Latina no tiene cómo tener competitividad internacional basada en los empleos precarios con bajos salarios. Dicha forma de competencia ocasiona problemas para los países. Por ello, señaló que el foco de los países latinoamericanos tiene ser una política industrial basada en el incremento tecnológico.

Por su parte, el secretario del exterior del Sindicato mexicano de electricistas (SME), José Humberto Montes de Oca, fue el encargado de profundizar sobre cuál debe ser la agenda y prioridades del movimiento sindical para la construcción y disputa de políticas públicas orientadas a incentivar una industria sostenible en América Latina. Dijo que la agenda del movimiento sindical debe plantear una articulación con el movimiento social.

Montes de Oca consideró que los cambios que pueden procurar mejores condiciones de trabajo y vida tienen que ver con la posibilidad de que ambos puedan trabajar en una plataforma común donde se integren las demandas de los trabajadores. Reforzó que los sindicatos deben luchar en defensa de los derechos sociales, las libertades democráticas y por sindicatos representativos.

Finalmente, el secretario regional de IndustriALL, Marino Vani, concluyó:

“La desindustrialización está en crecimiento en nuestra región. Tenemos que construir una transición justa que nos permita reducir la desigualdad e impulsar políticas industriales tanto nacionales como regionales. Resulta fundamental articularnos con los estados, gobiernos y empresarios para poder defender una industria regional menos dependiente del norte y de los intereses de la región.”