La huelga general paraliza Grecia
El funcionamiento de los transbordadores y los vuelos quedaron suspendidos, el transporte público se limitó y los hospitales trataron sólo los casos urgentes, pues los médicos se unieron a la huelga de los trabajadores en todo el país. En toda Grecia hubo unas 50 manifestaciones contra la austeridad.
Los sindicatos piden al Gobierno que cese los recortes que han conducido a la pobreza, al elevado desempleo y a la restricción de los derechos laborales. El tercer programa de rescate internacional debe terminar en agosto de 2018, y el país ha acordado seguir recortando los salarios y las pensiones cuando acabe la financiación exterior.
“La huelga general de 24 horas del 14 de diciembre de 2017, y todas las huelgas realizadas en protesta por el acuerdo de rescate en los últimos años en Grecia, se deben también al ataque a los derechos de los trabajadores. El programa de rescate ha dejado a los trabajadores, a los pensionistas y a las personas socialmente vulnerables en una situación extrema”, dijo la Federación Panhelénica de Energía (FPE), afiliada a la IndustriALL Global Union, después de la huelga.
El sindicato está luchando contra las medidas gubernamentales para eliminar los convenios colectivos, vender las empresas de energía y cambiar la legislación, con lo que se limitaría el derecho de huelga a favor de los empleadores.
El secretario general adjunto de la IndustriALL Kemal Özkan dijo:
“Las medidas de austeridad no deben utilizarse como excusa para socavar los derechos laborales en Grecia. Los trabajadores ya han sufrido demasiado tiempo y no se debe obligar a la gente común a soportar la carga de la deuda de Grecia. Nos solidarizamos con nuestros afiliados griegos y pedimos al Gobierno que proteja a sus ciudadanos de una pobreza aún mayor.”