“Todos cuentan o nadie cuenta”: conozca a la presidenta de IndustriALL
“Soy hija de una madre soltera. Muchas veces no nos alcanzaba el dinero para llegar a fin de mes”.
Ahí es donde comienzan sus convicciones políticas. Ni en una sala de conferencias ni en una oficina sindical, sino en un hogar donde la inseguridad económica era una realidad cotidiana. Se formó como administrativa industrial en una empresa de construcción de maquinaria. En su juventud se afilió a IG Metall, donde fue elegida para formar parte del órgano representativo de los jóvenes y, posteriormente, del comité de empresa.
“En los sindicatos, el feminismo supone un desplazamiento práctico y cotidiano del poder”.
Antes de convertirse en dirigente sindical, pasó una temporada en Chicago, donde se centró en los estudios de género y trabajó con un activista por los derechos civiles de los afroamericanos y amigo de Malcolm X, organizando campamentos de verano para jóvenes de barrios pobres.
“Esa época realmente moldeó mi visión y mi sensibilidad hacia el racismo, hacia la discriminación estructuralmente arraigada, especialmente contra las personas negras”
declaró ante el Congreso.
Regresó a Alemania, continuó sus estudios de sociología industrial y se unió a IG Metall como dirigente sindical en 1997. En 2023, se convirtió en presidenta de IG Metall, la primera mujer en dirigir el sindicato en sus 132 años de historia. Dos años más tarde, los afiliados de IndustriALL la eligieron como su presidenta.
Nunca ha separado sus orígenes de aquello por lo que lucha.
Un momento histórico y lo que está por venir
El momento en que se produjo su elección no es casual. En ese mismo Congreso de Sídney, los afiliados de IndustriALL aprobaron por unanimidad, sin votos en contra ni abstenciones, una resolución feminista histórica. Para Christiane Benner, ambas cosas van de la mano.

“Para mí, esta adopción unánime fue un momento poderoso de solidaridad internacional. Demuestra que el feminismo ya no es una cuestión marginal, sino nuestro marco político común. Para IndustriALL, este momento representa una decisión clara sobre la dirección que estamos tomando: el trabajo sindical feminista es el núcleo de nuestra estrategia, en la organización sindical, en la negociación de convenios colectivos y en nuestra orientación global”.
La resolución pide que los principios feministas se incorporen en todo el trabajo de IndustriALL Global Union, desde lo relativo a la Transición Justa hasta las cadenas de suministro globales y la negociación colectiva. Se trata de un compromiso importante. La verdadera pregunta es cómo se traducirá esto en la práctica.
“Quiero empezar por donde se toman las decisiones estratégicas. Nos daremos cuenta de que algo está cambiando cuando las mujeres se sienten sistemáticamente en estas mesas y tengan un poder de decisión real. El cambio será evidente cuando las perspectivas feministas formen parte natural de nuestro trabajo”.
El poder no se da
Más de dos décadas construyendo estructuras feministas dentro de IG Metall le han enseñado una cosa por encima de todo.
“He aprendido que los sindicatos feministas no surgen por sí solos, sino que necesitan estructuras que realmente empoderen a las mujeres: sistemas salariales transparentes, conciliación entre la vida laboral y personal, participación genuina y espacios donde las mujeres puedan expresarse. Y necesitan el valor para cambiar activamente los patrones patriarcales. En los sindicatos, el feminismo supone un desplazamiento práctico y cotidiano del poder”.
Esto es especialmente importante ahora. En todo el mundo, los logros de las trabajadoras están siendo atacados. Los movimientos de derecha, organizados, financiados y en crecimiento, están atacando los derechos reproductivos, las protecciones en el lugar de trabajo y la propia legitimidad de las políticas feministas.
Para las mujeres que se encuentran en primera línea frente a esta reacción antifeminista, su mensaje es contundente.
“No están solas. Estas reacciones se dirigen contra nosotras porque nuestro movimiento se ha fortalecido. No se dejen intimidar. Organícense, establezcan redes internacionales y sigan alzando la voz. Nuestro movimiento sindical mundial respalda a todas las mujeres que luchan por la dignidad, la seguridad y la igualdad”.
Usen su voz
En el Congreso, dirigiéndose a los delegados más jóvenes de la sala, dejó clara una cosa más: la labor sindical que involucra a los jóvenes, algo que marcó su propia trayectoria, no es opcional: es la forma en la que los movimientos se reproducen.

El mensaje que le daría a una joven trabajadora que acaba de encontrar su voz en el sindicato es el mismo que ella habría necesitado escuchar.
“Su voz es eficaz. Si la utilizan, pueden cambiar las estructuras, para ustedes y para las generaciones futuras”.
Desde un hogar con dificultades económicas hasta la presidencia de una federación sindical internacional que representa a 50 millones de trabajadores y trabajadoras, Benner no habla en términos abstractos.
Sabe lo que hay que hacer. Y sabe que el cambio es posible.