Una tradición de solidaridad

La Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas (FITIM) es una de las mayores y más antiguas Federaciones sindicales internacionales.

La FITIM fue creada en agosto de 1893, cuando 30 miembros de sindicatos de metalúrgicos de ocho países se reunieron en un pequeño hotel de Zurich, con el fin de crear una Oficina internacional. Así nació la FITIM. Esos miembros fundadores sentaron las bases de la cooperación internacional entre todos los sindicatos de metalúrgicos del mundo. 

La sindicación de trabajadores

Los datos recogidos por la Oficina en esa época revelaron que las condiciones sociales y económicas de los metalúrgicos eran extremadamente difíciles. Las horas de trabajo en Europa oscilaban entre 11 y media y 15 diarias; los salarios eran muy bajos. Sólo un reducido número de metalúrgicos estaba sindicado, y la estructura de los sindicatos a nivel nacional estaba muy fragmentada.    

Desde el comienzo, la solidaridad entre sindicatos abarcaba más que el simple intercambio de información, y la orientaban a ofrecerse mutuo apoyo: 

Ocho horas de trabajo, ocho de recreación y ocho de sueño

Los primeros años del siglo XX se caracterizaron por un rápido crecimiento económico en el comercio internacional y en las inversiones. Los metalúrgicos comprendieron el importante papel estratégico que podía desempeñar la FITIM protegiendo los derechos humanos y sindicales. En 1893 decía un documento del primer congreso de la organización: 

"Nuestro esfuerzo debe orientarse a cumplir la consigna de la celebración del Primero de Mayo: ocho horas diarias de trabajo, ocho horas de recreación y ocho horas de sueño." 

En 1904, los diferentes sindicatos, que ya incluían representantes de 11 países, decidieron crear la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas (FITIM).   

Los objetivos de la Federación siempre han sido: