A los trabajadores de YKK se les niegan sus derechos fundamentales: las marcas deben asumir su responsabilidad
La presión sobre los trabajadores ha sido implacable. En los tres días posteriores a la autorización del sindicato en mayo de 2024, 44 afiliados se dieron de baja de la organización debido a la intimidación del empleador. Los mandos intermedios presionaron directamente a los empleados. En una violación manifiesta de los derechos humanos, un supervisor de turno exigió a una afiliada al sindicato que le proporcionara una captura de pantalla que demostrara que había abandonado Petrol-İş, a lo que ella accedió.
La empresa creó un comité controlado por la dirección para debilitar a los representantes elegidos por los trabajadores, además de negarse a entablar un diálogo. Recurrió a dilaciones legales —que ya se prolongan desde hace tres años— para desgastar tanto a los trabajadores como al sindicato.
Una investigación independiente realizada por la Fair Labor Association (FLA) en 2025 documentó estas violaciones y confirmó, entre otras cosas, las siguientes conclusiones:
- La capacidad de los trabajadores para ejercer de manera eficaz sus derechos a la libertad sindical y a la negociación colectiva se ha visto considerablemente obstaculizada.
- YKK Turquía no ha entablado un diálogo social constructivo con el sindicato legítimamente constituido.
- Ciertos aspectos de la conducta de la dirección y una supervisión insuficiente han contribuido a crear un entorno en el que no se respetaban plenamente los derechos de los trabajadores.
- La falta de un diálogo de buena fe ha impedido el establecimiento de la negociación colectiva, a pesar del claro apoyo de los trabajadores a la representación sindical.
Sin embargo, las marcas siguen abasteciéndose de YKK.
Mehmet Kaya, miembro del Comité Ejecutivo de Petrol-İş, expresó:
“Todo lo que hemos vivido en el lugar de trabajo de YKK constituye una clara violación no solo de la libertad sindical y del derecho a la negociación colectiva, sino también de los derechos humanos fundamentales”.
Adidas, H&M y Puma han firmado declaraciones conjuntas en las que instan a YKK a entablar un diálogo. IndustriALL ha respaldado oficialmente las conclusiones de la FLA. Sin embargo, la mera firma de declaraciones no es suficiente. Mientras estas marcas sigan realizando pedidos a YKK sin exigir cambios concretos, serán cómplices de la violación de los derechos fundamentales de los trabajadores.
El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, declaró:
“Durante casi tres años, YKK ha recurrido a dilaciones legales para negar a los trabajadores su derecho fundamental a sindicalizarse y a la negociación colectiva. Esta actitud es inaceptable por parte de una empresa global que afirma estar alineada con las normas laborales internacionales”.
“Resulta igualmente inaceptable que las marcas que se abastecen de YKK permanezcan de brazos cruzados ante esta situación. Hacemos un llamado a todas las marcas que compran a YKK para que hagan valer su influencia ahora mismo: exijan que YKK entable sin demora un diálogo significativo con Petrol-İş y hagan que la empresa se responsabilice de implementar cambios concretos”.