La huelga de trabajadores metalúrgicos italianos envía un fuerte mensaje al Gobierno
Los sindicatos italianos del sector metalúrgico FIM, FIOM y UILM exigen una estrategia nacional que conduzca a un futuro mejor para los sectores más importantes, donde decenas de miles de empleos corren el riesgo de perderse debido a reducciones de personal y cierres o traslados de empresas. Esta trágica situación tiene como trasfondo una crisis del costo de vida que ha dejado a la mitad de las familias trabajadoras en dificultades.
En un comunicado, los sindicatos del sector metalúrgico de este país afirmaron lo siguiente:
“Esta huelga envió una fuerte señal al Gobierno. Ahora deben darnos respuestas y reanudar rápidamente el diálogo sobre los sectores metalúrgicos y las cadenas de suministro en dificultades. El Gobierno debe aclarar qué políticas industriales se implementarán y cuánta inversión pública se destinará a proteger los empleos, los derechos y los salarios.
Estamos satisfechos con la huelga nacional. El trabajo en la industria metalúrgica siempre ha sido fundamental para la economía italiana y debe convertirse en la fuerza impulsora detrás de su futuro”.
La movilización tuvo lugar en el contexto de los esfuerzos intensificados de Estados Unidos y China para desempeñar un papel aún más dominante en la fabricación mundial y el comercio internacional. Si la política industrial de Europa queda rezagada con respecto a la de sus competidores, Italia y el resto de Europa perderán puestos de trabajo, riqueza y autonomía estratégica.
Durante años, Italia ha visto su base manufacturera reducirse considerablemente debido a la falta de una política industrial con visión de futuro. En la realidad actual de la transición ambiental, digital, energética y tecnológica, el empleo en la industria metalúrgica claramente no está en la agenda del Gobierno. Esto condujo a los tres sindicatos metalúrgicos del país a crear conciencia sobre las necesidades apremiantes de un sector que ha sido un pilar de la economía italiana durante generaciones. La huelga de cuatro horas organizada por FIOM, FIM y UILM el 7 de julio se centró en los siguientes aspectos:
- Empleo
- Inversión
- Transición sostenible
- Resolución de crisis urgentes en varias empresas grandes
- Pérdida de poder adquisitivo y condiciones sociales para los trabajadores del sector manufacturero
Los sindicatos señalaron el riesgo de un mayor deterioro de las condiciones económicas, industriales y sociales, e hicieron hincapié en la necesidad de volver a poner a las industrias de ingeniería a la vanguardia de la política italiana. Además, la transición ecológica y digital debe acordarse con los trabajadores a través de un diálogo social significativo.
“IndustriALL apoya plenamente a sus afiliados italianos. Estamos hablando de una grave amenaza para el modelo industrial italiano. Esta huelga conjunta en el norte y el sur de Italia ha enviado un poderoso mensaje unificado al Gobierno de este país y pondrá de relieve la necesidad de tomar medidas urgentes”,
expresó Atle Høie, secretario general de IndustriALL.